Disclaimer: HP no me pertenece


Un consorte Black

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7

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Malfoy reía dulcemente cuando algo lo divertía realmente.

Harry no pudo evitar notarlo cuando, en medio de una práctica de baile, Harry pisó el pie del otro y tropezó, cayendo hacia atrás y llevándolos a ambos al suelo. Habían estado hablando de cómo debía comportarse Harry en la fiesta de té. Qué temas debía tocar y cuáles no para no ofender a sus aliados, y lo mismo para Draco con respecto a los amigos de Harry, cuando, en medio de todo ello, Harry preguntó qué otros eventos pudieron brindar a sus amigos.

Y uno de ellos, y el más llamativo, era un baile.

De hecho, los Malfoy siempre solían hacer un baile, le explicó el rubio. Draco sería el primer Malfoy en la historia que abriría su matrimonio con tan poca gente, solo entre gente de su edad o similar, y con un tema tan simple como una fiesta de té. Cuando Harry empezó a expresar que hubiera sido una terrible idea seguir la tradición de los Malfoy, porque probablemente lo hubiera arruinado con su espantosa habilidad para bailar, Draco expresó que si bien él no sabía guiar, y por eso su baile anterior era un fiasco, con Draco al mando nada podía salir mal.

Y entonces aplaudió.

-¡Kreacher!-llamó y el elfo apareció-Algo de música, por favor.

Veloz, el elfo trajo con él un aparato, del cual empezó a salir una suave melodía.

-No sé bailar.

-Solo tienes que relajarte y seguirme-exclamó Draco, posicionando las manos de Harry correctamente, antes de empezar a moverse despacio. -¿Ves?, si yo muevo tu mano ligeramente más adelante significa que iré hacia atrás y tu darás pasos al frente. -Confía en mí-exclamó tomando firmemente la cadera- te guiaré de este lado con el movimiento de mi mano, y de este empujando o atrayendo levemente tu cuerpo hacia a mi con la mano en la cadera.-Muy bien-exclamó, vamos a intentarlo. -Uno, dos. Uno dos.

Al principio Harry había tratado de seguirlo, y lo había logrado, pero pronto se había distraído y había pisado a Draco, lo cual el slytherin trató de ignorar caballerosamente, pero estresó rápidamente a Harry, que pronto pisó al otro de nuevo. Una y otra, y otra vez.

-Tranquilo, finge que nunca paso. Yo no lo he sentido-murmuró. Lo cual no era cierto, porque rápidamente su vista, si bien no su rostro, se dirigía hacia abajo cada que Harry lo pisaba.

-De acuerdo-tartamudeó y entonces notó que mientras Malfoy dirigía, empezó a evadir los pasos del otro. Fue rápido, y en realidad podía decirse que estaban bien coordinados, pero se notaba en el rostro del mago que estaba concentrado en no dejar que le aplastaran los pies, ni mirar hacia abajo.

-Tranquilo, la primera vez es todo un reto,-murmuró concentrado-debo guiarte mirándote a la cara, pero a la vez debo calcular tus movimientos. Está bien, pronto lo haré mejor.

Él no dijo "Pronto lo harás mejor", no; asumió rápidamente que el éxito o fracaso de cada baile sería de él, y Harry no tenía que preocuparse. Lo cual lo sorprendió al punto de tropezar, y hacerlos caer. Cayó encima del otro, quién quedó sentado, con la mano de Harry aún unida a la suya y su cuerpo casi sobre el otro.

Y entonces, Malfoy rió; y Harry lo miró tan impactado que de repente el otro recordó que no se suponía que se riera de la torpeza de su pareja de baile. Pero…

-Merlín, bailas terrible-exclamó.-Nadie jamás me había hecho caer, y es que tuve que enseñarle a los slytherins de nuestro año que no sabían bailar para el Baile de Yule.

No había burla. De haberla habido Harry se hubiera enfadado, en cambio Malfoy no parecía decidirse si le dolía más el estómago, el trasero o los pies. Harry se echó para atrás, con la vergüenza escrita en el rostro.

-Te dije.

-Sí, sí, lo hiciste. Ven, ponte de pie, lo haremos de nuevo.

-Pero…

-Ven. Merlín sabe que no me rendiré hasta que puedas ejecutar un baile simple.

Tomando nuevamente su posición, Harry intentó olvidar que los había hecho caer y, avergonzado, se negó a mirarlo.

-¿Entonces,-preguntó intentando no pensar tanto en el baile-les enseñaste a bailar? Creí que era la responsabilidad de cada Jefe de Casa.

Malfoy dejó salir un bufido.

-Realmente crees que Severus Snape iba a enseñarnos a bailar, simplemente me llamó a su despacho y me dijo 'Draco Malfoy', y yo respondí '¿Si?' '¿Recuerdas todos los favores que te he hecho de pequeño, como cuidarte cada vez que a tus padres se les ocurría no sé, ir a tener una nueva luna de Miel?' y ahí supe por dónde iría la cosa. Iba a hacer algo que él definitivamente no quería hacer. Le respondí que sí, que recordaba especialmente aquella vez que intentó cocinar y terminé comiendo sopa fría. Y él dijo, con toda la dignidad del mundo, 'Bien, es hora de pagar esa sopa' y así terminé enseñando a esas pobres almas a bailar.

Harry rió divertido.

-¿Él era tu padrino, cierto?

-Lo era.

-¿Fue.. fue un buen padrino?-preguntó recordando a su propio padrino, y Malfoy asintió antes de hacerlos girar.

-Lo fue.

Y antes que Harry pudiera preguntarle otra cosa, tropezaron de nuevo.

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Y así, habían perdido al menos dos horas de provechoso tiempo, y ahora un Malfoy estresado estaba coordinando como los Malfoys y los Black unirían algunos negocios, y cómo podía alzar a la vez a los Potter con ellos.

Harry lo miró desde el suelo, sentado en medio de su propia pila de pergaminos (al parecer había descuidado sus deberes de Potter y probablemente debería ir a visitar la Casa Familiar) pero estaba aburrido, así que se preguntó cómo su compañero podía hacer esto, y empezó a darle la razón de ser tan malhumorado de pequeño, si había crecido leyendo tantos papeles. Estaba bufando, pensando en cómo la vida se había vuelto tan complicada, y dándole la razón a los Weasleys de huir de esa vida, cuando, mirando a Malfoy dar un quejido, recordó cómo hubo un momento, un pequeño momento, en que cuando Harry iba a pisarlo, Malfoy no lo evadió, sino que tomó a Harry de la cadera y suavemente lo guió hacia él. Sus rostros se habían pegado demasiado y sus ojos se encontraron por segundos y entonces Malfoy se había sonrojado y los había posicionado de manera que no se vieran a la cara, pero Harry podía ver sus orejas rosadas.

Las familias sangre puras, Harry, llegó la voz de Andrómeda en su cabeza, suelen casarse por matrimonios arreglados. Yo escogí casarme con la persona que amaba a casarme mediante un contrato; pero, no lo sé... hay algunos afortunados que logran casarse con personas maravillosas a las que llegan a amar después de un tiempo de conocerlas.

-Entonces-interrumpió Draco sus pensamientos mientras le pasaba al elfo una lista- quiero que te encargues de que la comida no lleve esos ingredientes.

-Sí, amo.

-Y entregale estas cuentas a mi madre. Me vendrá muy bien que revise si hay algo mal en los contratos.

-Sí, amo.

-También quiero que le envíes este pergamino.

-¿Qué es?-preguntó el moreno.

-Una lista de las cosas de la Bóveda Black. Quiero que me diga la utilidad de los objetos que pueda-respondió Draco sin mirarlo.- Ah, por favor, también pídele envía esta carta a Gringotts para que me den orden de la bóveda Potter y sus ingresos y gastos en los últimos…- pareció pensarlo- veinte años.

-Bien amo.

Harry lo miró fijamente.

-¿Por qué debemos saber cuánto hay en la bóveda?

-Cada vez que un nuevo líder toma posesión de la Casa se crea un registro que va a la biblioteca familiar-respondió Draco tomando notas de quién sabe qué- De esa manera sabe la condición económica de la casa, y que líder enriqueció o empobreció el hogar. Se puede saber en qué invirtió, qué negocios le funcionó, cosas así.

-Mi padre fue auror.

-Lo sé.

-Lo sabes-repitió cauteloso.

-Sí, no generó mucho ingreso a las bóvedas familiares. Sin embargo tampoco las mal invirtió. Mantuvo un tiempo a Sirius Black cuando la familia Black lo desechó y no pudo obtener dinero de su tío, al cual también desecharon por ayudarlo. Sus padres murieron después de que se casaran tus padres pero antes de que nacieras, por viruela de Dragón. No eran traidores a la sangre, pero tampoco pertenecían al cien por ciento a la sociedad sangre pura.

-¿En serio? ¿Cómo lo sabes?

-Soy un Black-continuó sin dejar de escribir- si bien mi herencia familiar era únicamente los Malfoy a principio, debo aprender mis dos dinastías de origen al menos. También conozco levemente a las otras familias, que en algún momento se unieron a esas familias. Los Potter se unieron a los Black con Charlus Potter y Dorea Black.

-Ya veo…

-Si.

-Malfoy

-¿Mmm?

-¿Podrías verme mientras hablamos?-preguntó un poco inquieto de que el otro no lo mirara.

-Solo un momento. Si olvido esto no podré volver a hilar la idea.

-Oh, lamento distraerte.

-No lo hacías, mientras lo esté escribiendo no lo olvidaré, pero si te miro pensaré en otras cosas. La línea familiar es algo que me sé de memoria. Listo-exclamó y al verlo notó el desorden de pergaminos y suspiró.-Necesitamos un descanso.

-¡Si!-exclamó Harry alegre y se alejó de inmediato de los pergaminos. -¿Entonces, qué sugieres?

Malfoy pareció pensárselo un poco.

-Ropa.

-¿Ropa?

-Si, ropa. Necesitarás lucir presentable para los chicos. Definitivamente necesitarás túnicas nuevas.

Harry hizo una mueca.

-Eso no es lo que llamo un descanso. Sólo estás cambiando de actividad-se quejó.

-Si te portas bien, puedes visitar a Weasley en esa tienda de bromas.

Alegre, Harry sonrió.

Y luego, mientras seguía al otro, notó, por primera vez que quizá, Malfoy, era una buena esposa. Ciertamente, al momento de manipular los movimientos de Harry, dando y ordenando por igual para mantenerlo contento y a la vez que el gryffindor hiciera lo que él quería, lo era.