Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Harry podía decir que algo cambió entre ellos, aunque aún no sabía que tan bueno o malo sería ese cambio. Cuando salían se tomaban con más frecuencia de las manos, caminaban más cerca. Platicaban más amenamente. Arreglaban cosas entre bromas.
Eran amigos, solo que a diferencia de Ron y Hermione, Harry tenía más contacto físico con Draco. Quizá el estar casados hacia que se sintiera cálido, importante, tocarse ligeramente. Tal vez era por la confianza que le transmitía tan solo estar acompañado de Draco. La magia era extraña de todas formas. Quizá solo era Harry, unido a Draco de alguna manera más profunda desde que tocó el núcleo de Malfoy Manor. En ese momento, la emoción, la fuerza de la magia en su mano, lo llenaron de tal manera que ahora extrañaba esa unión. Fue como ver un nuevo lado de Draco, uno en el que Harry no era expectador, o enemigo, sino parte. Una parte importante.
Draco era lo opuesto a Harry, y, como había dicho Narcissa no era malo. Era estar atado, lo cual podía ser estresante a veces, pero relajante cuando sentías que caías al vacío porque sabías que en realidad no caerías.
Fue como si olvidaran el pasado cuando estaban solos. Como si Harry nunca lo hubiera lastimado con ese hechizo, como si Draco jamás le hubiera roto la nariz.
Un compañero de equipo y un amigo, se dijo y pensó en las palabras de Narcissa; si ellos deseaban podían ser algo más, aliados, amantes, eran un lienzo en blanco por pintar. Dependía de ellos lo que serían. Por un momento, pensó en las palabras de Draco, en cómo el otro desde el principio sabía que esto no duraría, cómo se estaba preparando para un verdadero matrimonio. Pero este matrimonio era verdadero de cierta forma. Se preguntó como sería cuando este matrimonio terminara, ¿siquiera podrían hablarse? Una parte de él empezó a dudar de soltar a Draco, probablemente porque le estaba tomando cariño. ¿Podría Harry mirar a otra persona y llamarlo el consorte, con Draco presente y no sentirse extraño?
¿Draco estaría ahí siquiera o correría lejos en cuando lo soltaran?
Supuso que eventualmente así sería.
Pero la idea no le gustó del todo.
¿Qué tal si Harry no conseguía a nadie así?
¿Qué si la siguiente pareja del slytherin no le daba el respeto que merecía? Draco había sido un mortífago era cierto, y había sido un matón, pero se estaba esforzando tanto por su familia...
¿Qué si su siguiente consorte no le hacia sentir paz sino todo lo contrario? ¿Si le generaba estrés o era incluso peligroso para él?
Malfoy había dicho que siempre estaba bien que un líder se sienta bien con la magia del consorte. Es decir, que no todos los consortes se sentían como Harry cuando tocó el núcleo. Que quizá Draco no se sintiera seguro y tranquilo cuando su siguiente consorte tocara el núcleo, que en lugar de querer descansar sintiera que tenía que estar despierto todo el tiempo. Y la casa. Qué haría Grimmauld si Draco un día simplemente se iba, si Draco rompía la unión de Grimmauld con Malfoy Manor. Malfoy Manor equilibraba emocionalmente a Grimmauld. Grimmauld fortalecía a Malfoy Manor...
Harry hacía sentir seguro a Draco.
Draco hacía sentir tranquilo a Harry.
Pero el punto era que Grimmauld mejoraría y entonces Draco le pediría soltar la unión. O quizá ella lo soltaría porque Draco habría cumplido su función.
Lo primero que pasara.
Harry decidió, a punto de entrar en un pequeño e irrazonable pequeño pánico, preocuparse después por eso. Tenía tiempo, era el futuro. Harry estaría bien. Solo tenía que preguntarle a Draco si llegaba un punto en que no sabía qué hacer, porque incluso si Draco no era el Consorte, ahora era un amigo de Harry. Él lo ayudaría.
Si, pensó, él lo haría, Draco lo haría.
Era amable, también apreciaba a Harry.
Eso lo tranquilizó.
Entonces llegó el gran día. Y gracias a Merlín que lo hizo, porque se estaban atrasando en la escuela; pero por otro lado, Harry no quería que esta tranquilidad parara y empezaran de nuevo los tediosos días escolares. Estaba acostumbrándose a Draco mirando a Harry cocinar. A Harry mirando a Draco hacer lista de compras. A Draco, frunciendo el ceño intentando leer más papeleo del posible y haciendo los deberes escolares, que sus compañeros le enviaban. A la manera en que se sentaban cerca y Harry hacía los suyos, porque una vez Hermione descubrió que los slytherin copiaban los deberes para Draco, empezó a enviarle a Harry las tareas. A Draco haciendo pociones para la reserva, y saliendo de su laboratorio oliendo a distintas hierbas...
Como fuera, aquí estaban. En la no muy glamourosa en opinión de Draco, y la muy planeada, en opinión de Harry, fiesta de té. Era fin de semana de Hogsmeade, gracias a Merlín por lo que los chicos no tenían prisa en volver.
Curiosamente ese día, Draco estaba nervioso y a Harry le complació saber que, a pesar de su siempre perfecta pose de soy un Malfoy nada me intimida, temía la hora tanto como él.
-Estaremos bien-prometió Harry y puso su mano en el hombro de Malfoy. Draco lo miró por segundos antes de negar.
-Es decir, sé que Granger no notará si fallo, pero los demás son sangre puras y esto es importante. Es mi primer movimiento oficial como el consorte Black, ¿qué pasa si me tropiezo y...?
-Son nuestros compañeros de clases, no va a pasar nada. Y es más probable que yo me tropiece. ¿Por cierto, porque no invitaste a Ron?
Draco lo miró.
-Oh, de parte de su familia invité a Charles.
-¿A Charlie? ¿Por qué?
-Solo tiene que ser representativo y Charles es el Weasley más neutro en mi caso, en mi opinión. ¿No te llevas bien con él? Pensé que... Es decir, parecía que cualquiera de ellos estaría bien.
Notando un nuevo punto de pánico, Harry sonrió tranquilamente y negó.
-Está bien. Charles es perfecto.
Bueno, no lo era, Harry hubiera preferido a Ron ahí, quería mostrarle su hogar, cada pedazo. Quería mostrarle una casa que ahora era más que frías paredes queriendo congelarlo. Quería mostrarle como Grimmauld prendía la chimenea para él, le traía mantas, abría las cortinas... Quería que viera en lo que se había convertido...un lugar al cual lo ilusionaba volver. El columpio, los retratos, las cocinas, su precioso y cómodo sofá... Harry se moría por presumirlo todo, pero sabía que nada bueno saldría de llevar a Ron. No para Ron, menos para Draco. Habían sido antagónicos desde antes de conocerse. Tampoco podría invitar a Ginny o George, y sería muy raro tener a Molly, Arthur o a Percy. Charlie o Bill eran las únicas opciones. Era un poco triste, porque era con los que menos convivía por su diferencia de edad, pero Malfoy sonrió aliviado y sus mejillas se colorearon levemente de rosa, y Harry creyó que una mentira blanca no dañaría a nadie.
Él había pensado mucho en Harry, al momento de hacer las cosas. Había cedido el gran baile Malfoy, por una fiesta de té. Probablemente si fuera alguien más esto estaría en los periódicos, y vestirían trajes elegantes, y harían esos estúpidos bailes de sociedad en los que la gente parecía más delizarse en el aire que bailar.
Harry podía no tener a Ron comiendo bocadillos, si eso significaba no bailar, ni ser fotografiado.
-Me alegra que no veas un problema, Sabía que querías a Weasley o Ginevra, pero no me sentía cómodo con ellos. ¿Tal vez podríamos hacer una reunión con Granger y Weasley más adelante? Sé que te gustaría mostrarles la casa a detalle.
-Por supuesto-respondió Harry con una pequeña sonrisa y ambos se miraron fijamente por unos segundos, lo cual le dio oportunidad a Draco de registrar la vestimenta del otro de reojo y notar que su nudo de la corbata estaba mal hecho.
. Oh, tu corbata, por Merlín-exclamó Draco, acercándose a él para acomodarla. Harry miró casi hipnotizado como las manos del otro se movían con ligereza y por un momento pensó que esto era lo más casero que habían hecho juntos. A tal corta distancia el perfume del otro inundó su nariz, y por un momento pudo imaginarse a su padre, amarrando su corbata y a su madre rodando los ojos y corrigiendo su desastre. No supo de donde salió la imagen. Pero supo que, de hoy en adelante cada vez que amarrara su corbata pensaría en este momento. Al menos en cómo Draco haría parecer tan fácil hacer su pequeño nudo.
-Gracias.
-Muy bien, vamos-exclamó Draco, -están a punto de llegar.
-Apenas falta un minuto.
-Llegarán a tiempo, te lo aseguro.
Efectivamente, aparecieron a la hora. Cada uno de ellos, independientemente si eran amigos de Harry o Draco, fueron recibidos personalmente y les entregó regalos para su nueva casa. Plantas de bambú, dulces, jarrones, cojines, álbumes, vino, velas ... era tradición, informó Draco anticipadamente a su consorte para que no osara rechazarlos, y Harry sabía que Ron iba a decirle a Hermione, al menos tenía fe, pero le envió una lechuza a su amiga informándole de ello, solo por si Ron lo omitía no tan a propósito. Hermione casi gritó en su lechuza de regreso, de pánico, exclamando que apenas consiguió la ropa adecuada, y llegó con una licuadora. Draco alzó la ceja y miró a Harry y Harry le susurró que era tradición muggle dar algo así, para los recién casados, porque muchos empezaban desde cero. Y que le gustaría la licuadora cuando aprendiera lo que era. Draco sonrió y lo aceptó, aunque a simple vista su sonrisa decía que no parecía que fuera a usarla jamás. Y Harry se hubiera ofendido en el pasado, pensando que el regalo de Hermione le parecía poca e indigna cosa, si no hubiera visto a Draco moverse torpemente en la cocina cuando vio por primera vez la cafetera automática de Harry. Probablemente le diría solo a Kreacher que lo use alguna vez, como fuera. Harry se divirtió. Luna le regaló una manta que propiciaba la felicidad y la fertilidad, cosa que hizo sonrojar a Harry porque bueno... Luna estaba asumiendo que dormían en la misma cama, juntos. Tartamudeó a duras penas cómo ellos no la usarían juntos porque dormían en sus respectivas recámaras, o al menos lo intentó porque Draco sonrió y la aceptó, antes de pasársela a Kreacher y agradeció a Luna. También se veía apenado, pero codeó a Harry y le murmuró que solo era una manta y no tenían que compartirla. El regalo más curioso vino de Charlie, quien les entregó su regalo con un papel transparente. Un reloj como el de la casa Weasley, solo que en lugar de ellos estaban Harry y Draco. Y el tema era, por supuesto, los dragones.
-Creí que te gustaría-le guiñó el ojo a Draco y Harry frunció un poco el ceño cuando vio al otro quedarse impactado, como si por primera vez viera el atractivo de Charlie. Joder, debía serlo, atractivo, claro, con su puesto y su confianza que Harry rogaría por tener. Se sorprendió a si mismo al pensar así.-Draco/dragón. Le pedí a mamá que me apoye con los hechizos-exclamó esta vez al moreno y luego señaló las manecillas.
Decía que ambos estaban en casa.
-Oh-exclamó Draco.-Tiene la Mansión.
-Siempre será bueno para Harry saber que cuando se peleen irás a casa de tus padres-sonrió Charlie, encantador como siempre. Puse la escuela, la madriguera, San Mungo y dejé unos espacios vacíos para que agreguen algunos. También puse los típicos en peligro mortal de mamá y esas cosas. Este dice con Ron/Hermione y este, Pansy/Blaise/Theo. Espero no te ofenda Malfoy, pero le pregunté un poco a Ron sobre ti. Él no dijo muchas cosas, excepto que te llevabas bien con esos tres.
-Eso es muy considerado, gracias.-Respondió Draco y para sorpresa de Harry, en lugar de dejarlo con los demás regalos, o pasarselo a Kreacher, lo puso sobre la chimenea y lo miró satisfecho. Harry sonrió enormemente y miró a Charlie emocionado, como gritándole: Has visto, tengo mi propio reloj. O un mira, ese es mi esposo sangre pura, que ama las cosas finas y elegantes, y aún así puso ese reloj casero a la vista de todos. Charlie le devolvió la mirada y le sonrió con un cariño divertido.
-A veces olvido que son tan jóvenes-murmuró.
Luego pasaron a los jardines, donde se sentaron incómodamente y se miraron por un largo tiempo. Eran muchas más personas de las que Harry esperaba, pero también había una gran mesa y, como dijo Draco, las Greengrass eran un encanto social y pronto rompieron el silencio. Hermione se veía incómoda y algunos de sus comentarios hicieron fruncir algunos ceños. Solo entonces, Draco le hacía señales a Harry para que la distrajera, porque Potter, algunos temas están prohibidos en la mesa, son tabú.
Charlie parecía muy silencioso, solo atrapando la mirada de vez en cuando.
La fiesta vino, y se fue, y Harry y Draco despidieron a cada uno de sus invitados. Los últimos en irse fueron Neville y Charlie.
-He decidido darte la alianza-exclamó firmemente Neville.-Fue una agradable fiesta y fuiste muy cordial y amable. -Le extendió la mano, y Draco la tomó.-Me pondré en contacto pronto.
Charlie también agradeció a Draco, sin embargo, antes de irse, exclamó.
-¿Te molestaría prestarme a Harry un momento?
Draco negó.
-Adelante, ¿por qué no lo llevas a los jardines traseros, Harry?-sugirió-Empezaré a limpiar.
-Oh-exclamó Harry, indeciso de que el otro hiciera más trabajo que él -yo...
-Seré breve, Harry.
-Claro.
Caminaron por los jardines en silencio, hasta que Charlie comenzó a hablar.
-Debo decir que no esperaba que te casaras con Malfoy. Estaba un poco confundido porque creí que regresarías con Ginny. No que te casarías con ella, solo que volverían, para intentarlo. Ciertamente eso pareció pensar Ginny, cuando habló conmigo. ¿Tu y ella están juntos a pesar de tu... situación?
Harry frunció un poco el ceño al pensar en lo que Charlie pensaba que podía estar haciendo.
-No estoy engañando a Draco con Ginny-expresó con firmeza.
-Bien, porque pensé que quizá engañabas a Ginny con Draco.
- No estoy engañando a nadie-recalcó-Ginny y terminamos antes de que la casa me uniera a Draco. Él es el Consorte, nadie le está quitando su posición de ninguna manera.-Porque lo era. Se había ganado su puesto ante la casa y Harry. Se lo estaba ganando ante la sociedad.- Tampoco convertiría a Ginny en mi amante.
-¿Por qué no?
-Eso pondría en desventaja social a Draco. Además se vería mal para Ginny ser la otra.
-Pero Ginny llegó primero. Fue tu novia primero y todo el mundo pensó que regresarías con ella y te casarías con ella. Aun si estuvieras casado, nadie vería mal que salieras con ella. Porque era lo natural, tu situación con Malfoy es algo que no planeaste, un inconveniente no relevante.- ¿No relevante? Las palabras de Charlie hicieron fruncir el ceño de Harry, porque era como si estuviera menospreciando todo lo que ambos habían hecho.-Técnicamente, él es el otro.
-Tal vez Ginny era mi novia, pero Draco es el Consorte-repitió.-Es quien está unido matrimonialmente a mí, es quien lleva el anillo que complementa el mío. Jamás lo avergonzaría de tal manera, ni rompería la promesa que le hice.
-¿Qué promesa?
-No tendré amantes, no Ginny. Nadie. Mientras él sea mi Consorte, será el único a mi lado.
La mirada de Charlie, seria, se mantuvo sobre él. Y luego se suavizó.
-Veo que tienes un gran aprecio a él recalcando su título una y otra vez. Tu no lo sabes, pero me estás aclarando que su título es más importante que el mío, un simple miembro de la casa Weasley. Y que es tu consorte, el consorte Black, tu conyuge, y no me meta con él sino quiero llevarte la contraria. Le estás gritando al mundo que aprecias a tu consorte, y, a pesar de no elegirlo exactamente, estás satisfecho y alegre con él. Ciertamente es un poco inquietante la rápidez en que llegaron a este punto, dada su historia, pero no inesperado.
-¿Qué?
-Se puede decir muchas cosas con la mirada, y el cuerpo. Y tu no los controlas a pesar que estás aprendiendo a lidiar mejor tus palabras. Cortesía de Malfoy supongo. En fin, tienes un buen matrimonio, me disculpo si fui grosero pero necesitaba saber qué querías hacer respecto a mi hermanita. Cuando me enteré de tu matrimonio debo admitir que estaba un poco preocupado de que Malfoy estuviera siendo grosero contigo y te tratara mal, o que tu y Ginny estuvieran sufriendo ahora que estabas unido a alguien más; pero veo que no es así. Vi la manera en que ambos se miraban, en que se hablan. Vi cómo el te mira, y se agacha y te explica cuando te ves confundido, vi como te sientes cómodo a su alrededor, como se mueven casi al mismo tiempo, como acomodándose entre sí. En cómo te acercas protectoramente cuando alguien que no se lleva bien con él le habla, listo para defenderlo. Si uno se aleja, el otro se acerca. Si necesita algo, el otro lo extiende. He visto eso antes, en Bill y Fleur. En papá y mamá. Tal vez están empezando, pero veo mucho potencial en este matrimonio. Te ves feliz, Malfoy se ve feliz.
-¿Lo hace?
-Entiendo que su comienzo no fue bueno, me sorprende la buena voluntad de ambos.
-Él me ayuda con Grimmauld, y dice que espera que luego de este matrimonio, si la casa lo suelta espera tener un buen segundo matrimonio. Con mi apoyo está recobrando una buena fama. Le prometí ayudarlo.
Charlie lo miró confundido.
-¿De verdad?
-Si, ¿por qué no lo haría?
-No lo sé, ¿No consideraron simplemente hacer trabajar este matrimonio? No necesitaría un segundo si el primero no acaba. De hecho, para los sangre puras... bueno, se vería mejor si conservara su primer matrimonio. También sería más poderoso socialmente. Estar contigo es estar en la parte superior de la sociedad. Aunque bueno, todos saben que la casa los unió así que no sería raro que terminara. Lo entiendo de él, es un slytherin y tiene una mala posición desde la guerra, cree que no es digno de este matrimonio, así que lo natural es que acabe en algún momento, y sabe que estabas enamorado de Ginny, asi que probablemente dentro de él piensa que esperas ansiosamente ser libre para volver con ella, y tu promesa fue más por caballerosidad que otra cosa; pero Harry, no lo entiendo de ti. Él es tu familia ahora ¿Simplemente vas a dejarlo ir? ¿Vas a hacer de esto una transacción y terminará así sin más? Él es tu esposo, tu sabes. Tu Consorte. Mamá decía que el Consorte es el corazón de uno. Cuidar a tu consorte y hacerlo feliz es el deber de quien lo tiene. Es cuidar de uno mismo. No somos parte de la élite sangre pura, pero bueno, sabemos que es uno porque podemos serlo. Creo que pensó que Ginny sería la tuya y empezó a hablar con ella de eso. Mamá lo hizo ver como una pareja destinada, mágica, romantica, a quien amar sin miedo porque bueno , ya están casados.
Harry se detuvo.
-Oh, no lo hiciste. Ni siquiera te diste cuenta de que podían hacerlo funcionar. Bien, puede que no te deba decir esto, pero si lo que te aterra es que él quiera irse, quizá si le pides a tu casa que no lo suelte, no lo hará, incluso si él lo pide.
-Pero él quiere irse. Si él quiere irse y huir lejos de mí...
-¿Le preguntaste? Tal vez cree que tu quieres que se vaya. Tal vez no sabe que puede quedarse. Es un slytherin, su instinto de supervivencia y a no salir lastimado podría decirle que desde el principio lo de ustedes va a terminar, cuando no tiene porque hacerlo.
-Yo no sé...
-¿Quieres volver con Ginny?
-No particularmente.
-Te gusta alguien más.
-No. Pero no sé si él...
-Deberían hablar un poco-rio-solo piénsalo, pequeño. Siempre supe que había algo explosivo entre ustedes. Quizá incluso si le gusta alguien, él ponga su corazón en este matrimonio, si sabe que puede tener la oportunidad de funcionar.
-¿Y si no funciona? ¿Qué tal si en el futuro me gusta alguien o a él?
-Bueno, iba a terminar de todos modos, ¿no es así? Va a doler un poco más, pero si resulta bien, serán más felices. Y él tendrá un primer buen matrimonio. Los sangre puras no siempre están disconformes con sus matrimonios arreglados.
Harry recordó a Andrómeda y a Narcissa.
-Este matrimonio es falso, fue un berrinche de la casa.
-No, Harry, este matrimonio es real. Solo míralo, ¿parece querer alejarse de ti cada segundo? ¿tú quieres alejarte de él? Porque a mi me parece que ambos sonríen felices alrededor del otro, que están funcionando juntos. Como esas parejas que se unen por contratos matrimoniales, pero terminan enamorándose. ¿Sabías que cuando los dragones se aparean pueden ser muy agresivos? Les gusta batir las alas y atraer a su pareja con fuerza, para demostrar que son aptos, y antes de que su pareja acepte tienen una gran pelea, con garras, dientes y fuego. Creo que eso estuvieron haciendo. Yo solo digo que ustedes parecían dos dragones cortejando y ahora parecen dos dragones construyendo un nido.
Harry lo miró en silencio por segundos.
¿Hacer funcionar este matrimonio? ¿Eso es lo que quería?
Cuando volvieron con Draco, Kreacher lo estaba ayudando.
-Bien, debo irme-se despidió Charlie. Gracias por escogerme.
-Gracias por venir-respondió Draco.
-Ah Malfoy, escuché que este matrimonio es temporal.
Draco frunció el ceño.
-Es muy grosero de tu parte mencionarlo, incluso si lo escuchaste-siseó, aunque miró a Harry con cautela, como si él se lo hubiera dicho.
-Así que si terminan y estás interesado, llámame ¿vale?-le guiñó el ojo.- Podrías vivir en Rumania. Nadie te trataría mal ahí.
Harry apretó los labios, indignado. ¿Por qué Charlie estaba mirando así a Draco? Por Merlín, Draco era el esposo de Harry. Y se lo quería llevar.
¡A Rumania!
¿Cómo Harry podría siquiera preguntarle algo si lo necesitaba?
Miró a Draco como esperando que dijera que no era necesario, pero Draco solo abrió ligeramente la boca. Sorprendido totalmente del giro, cuando el otro atravesó la chimenea.
-¿Qué le dijiste?-preguntó Draco, parecía una mezcla de enojado y confundido, pero Harry podía ver el alivio de tener una opción ahí.
-No le dije nada. Él solo habló de sus dragones.
-No entiendo porque...
-Quizá quiere ser tu consorte-exclamó con un poco más de fuerza de la que quiso.
Draco parpadeó confundido de su actitud.
-No podría aceptar a Weasley.
-¿No es digno de ti?
Las palabras salieron sin pensarlo, como si quisiera pelear con Draco.
Draco solo lo miró y suspiró.
-No quiero ir a otro lugar.
Oh.
-Lo siento, es solo que Charlie me dijo algunas cosas y me irrité con él.
-¿Cosas? ¿Cómo qué?
Harry pudo decirle, pero estaba muy contrariado con sus pensamientos para compartirlos.
-¿Él mencionó a Ginevra?
-Si, pero me felicitó por mi matrimonio, dijo que era prometedor. Y luego te ofreció que lo busques.
Draco sonrió.
-Oh, ¿celoso?
Harry solo sonrió.
-Por supuesto, ¿quién manejará a Grimmauld cuando grite como banshee?
La casa no pareció feliz del comentario y jaló el tapete bajo él. Harry tropezó, aunque Draco lo atrapó mientras reía.
Su risa hizo a Harry olvidar que estaba irritado.
-Apuesto que las Patil y las Greengrass serán grandiosas amigas de ahora en adelante-bromeó Harry y Draco asintió.
-Las alianzas entre dos consortes no solo son beneficiosas para ellos, si no para sus aliados.
-Ahora podemos volver al colegio-mencionó Draco. -La casa está estable, y ha tenido invitados por lo que sabe que no nos avergonzamos de ella. A Pansy le encantó las decoraciones, y la casa está muy feliz con todos sus elogios.
-Nunca creí que diría esto, pero Parkinson fue muy...
-¿Adorable?
-Tranquila.
-Pansy es una dama de sociedad, Harry. Ella sabe que, aunque no está muy feliz con mi consorte, una alianza Potter-Malfoy-Black es muy conveniente.
Harry rodó los ojos.
-Es un apellido muy largo.
-Me alegro que conservemos nuestro apellido entonces-sonrió y Harry asintió.
-¿Y qué sigue?
-Bueno. En un matrimonio normal, ahora que hemos presentado las casas entre ellas, y nos hemos presentado en sociedad, entonces empezamos la vida marital. Tomar posesión del núcleo.
-Y empezar con los herederos-interrumpió el elfo y ambos se sonrojaron.
-No creo que eso pase pronto, Kreacher-exclamó suavemente Draco, como si tratara de aligerar el ambiente.
-Oh, Kreacher comprende, los amos son muy jóvenes. Necesitan amor pasional, y terminar su educación, para preparar mejor a los herederos.
-Eh, si, amor pasional-repitió Harry ligeramente avergonzado.-Draco...
-¿Mmm?
-¿Entonces tomarás posesión del núcleo?
-No lo sé, Potter. No tienes una matriarca actual, podría hacerlo si gustas. Aunque sería bueno que lo tocaras antes, aunque eres el heredero, esta casa no parece exactamente tuya.
-Lo sé-suspiró Harry. -¿Qué debo hacer para que sea mía?
-Debes caminar por toda la casa.
-¡Es enorme!
-Y es tuya y tienes que conocerla-puntuó Draco.
-¿Qué hay de ti?
-Ya la he caminado. No toma mucho tiempo, no tienes que abrir todas las puertas, solo curiosear por aquí y por allá.
-Aún así, suena muy aburrido. Creo que prefiero que veas el núcleo-exclamó tomando su mano. -Grimmauld, ¿sabes dónde está?- preguntó.
Grimmauld sabiendo lo que Harry quería hacer, les mostró el camino.
Harry tomó la mano de Draco y le hizo seguirlo.
-Caminaré por toda la casa-prometió-luego que me muestres como se sentiría si manejaras el núcleo.
