Disclaimer: HP no me pertenece


Un consorte Black

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14

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Luego de minutos, su mirada fue como si no pudiera creerle.

-Ella era tu novia. Iban a volver-susurró- ¿Cómo puedes decir que no es parte de esto? Yo, le robé esta posición. Lo natural es que vuelva a ella. Ella también lo sabe. Probablemente mientras no estuve hizo algunos movimientos contigo. Sé que dijiste que no tendrías amantes, pero eso es mientras termina el contrato, entonces ustedes...

Sus palabras se interrumpieron y guardó silencio. Y Harry lo miró con cuidado. Quiso enojarse por sus palabras, pero estaba seguro que era lo que todos pensaban. Neville le había hablado de ello y le había ayudado a evitar quedarse a solas con Ginny, ante la mirada extrañada de Ron y Hermione. Es solo que, simplemente no pensó que Draco pensara lo mismo. Pensó que si le decía directamente... Aunque... ellos siempre mal entendían al otro, ¿no era así?

Suspiró y entonces cayó en cuenta de lo que eso significaba.

¿Entonces, cómo pudo? ¿Cómo pudo preparar la casa, y a la vez se estarse preparando para dejarla en manos de Ginny? Que sabía que ambos había acordado que este trato era temporal, era correcto. Pero debió ser humillante, y doloroso poner su corazón, porque eso estaba haciendo, mezclándose con el núcleo, conviviendo con los elfos y la casa, mejorando, amando algo que pensaba ya tenía al siguiente dueño. ¿Era porque sabía que ella no podría hacerlo correctamente? ¿Estaba dispuesto en dejar los resultados de su trabajo duro, a manos de Ginny? ¿O lo hacía por el bien de Harry?

Porque era así, Harry no estaba renunciando a nada con este trato. Él era el heredero de Grimmauld Place, se quedaría con la casa, con los resultados que Draco había obtenido. Draco lo único que estaba obteniendo era una buena palabra de Harry, que incluso le hubiera dado si lo veía en esa necesidad; su amistad quizá, pero su amistad no garantizaba que su posición mejorara, incluso podrían ser más menospreciado si la gente actuaba con el rubio como lo hicieron con él cuando dijo que Voldemort volvió. Si se separaban, Harry se quedaba con todo, en cambio, Draco jamás recuperaría Grimmauld... jamás volvería a la casa que empezaba a querer o volvería a platicar tan animadamente con los elfos que él había escogido.

Comprendió entonces que, Draco se estaba preparando para separarse completamente.

Los Malfoy no se mezclaban con los Weasley.

Y probablemente sabía que al final, todo sería cambiado, a gustos de Ginny.

Eso probablemente sería difícil de ver, así que conociéndolo probablemente no querría verlo.

-No, es decir. Sí, puede que hubiéramos regresado, pero las cosas cambian. Ahora eres el Consorte, no robaste nada. La casa te eligió.

-Pero...

-Yo te estoy eligiendo.

-¿No estás enamorado de ella?

Era una buena pregunta. Una pregunta importante.

Pero estaba seguro que Draco no estaba interesado en sus sentimientos, si no en la posibilidad que retrocediera en su decisión.

Mirando los ojos plateados, respondió.

-Ella y yo terminamos.

-No es lo que pregunté.

Harry lo miró y respondió.

-No.

Draco lo miraba con tanta atención que llegaba incluso a ser intimidante.

-No pude, no fui un buen novio con exactitud. Nunca estuve y cuando necesité de alguien nunca fue mi primera opción. Quizá eso hubiera cambiado después de la guerra, pero ahora nunca lo sabremos. Es decir, yo- se sonrojó-quiero que esto funcione.

-Quieres que funcione...-repitió incrédulo- ¿Por qué?

-Me haces sentir libre.

-No... comprendo.

-Me haces sentir solo Harry. No el niño que vivió, no el héroe de guerra... Me siento cómodo contigo. Me gusta... esto. Me gustas. Creo que estás empezando a gustarme.

El corazón de Harry latía como loco.

Todo estaba en manos de Malfoy.

¿Y si él...

-Y creo, que si lo intentamos. Podríamos... esto podría ser para siempre.

-Para siempre-repitió Draco. Y Harry empezó a preguntarse si repetiría todo o nada más estaba avergonzándolo antes de reírse de él o decirle que eso no era posible.

-Si, yo creo... espero .. que si nos esforzamos ambos lleguemos un día a amarnos. O al menos a tener un buen matrimonio. Es decir, no tenemos porque divorciarnos, es solo que hable con Charlie y él dijo que quizá no estás considerando que esta posibilidad está abierta, pero lo está...

El rostro de Malfoy empezó a colorearse con rapidez.

-Yo, ¿tú no crees que podamos? Creo que si lo intentamos, no necesitamos romper el contrato.

-Tu... la casa eligió por ti. Siempre te preguntarás si ... Jamás me hubieras elegido a mí.

-Estoy eligiendo. Eligiendo no luchar contra esto. Eligiendo que seas mi Consorte. Sé que no estamos enamorados, pero quiero darle una oportunidad. ¿O tú, lo odias?

El corazón de Draco latió desesperado.

Él podía tener esto, tenerlo todo.

No podía creerlo, de hecho estaba parado estúpidamente, mirando al gryffindor y repitiendo sus frases en un intento de que su cerebro procesara más rápido.

-Podemos intentarlo y si no funciona dejarlo, pero creo que podemos hacerlo funcionar. Es decir, eres inteligente, y yo poderoso mágicamente. Tienes tu pureza de la sangre, y esas costumbres, y yo tengo una buena reputación y podría ayudarte, como tú lo haces conmigo. Podría protegerte de todos los que quieran lastimarte, estar de tu lado siempre. Bueno, no siempre, cuando seas razonable y yo.. yo.. ¿vas a decir algo?

Harry quería cubrirse la cara avergonzada, mediante más tiempo pasaba Draco sin responder.

-Yo...-empezó Draco.- Harry...

Harry alzó la mirada cuando el slytherin dijo su nombre y pareció por fin empezar a responder cuando hubo una vibración mágica, y entonces un elfo apareció.

-Lady Longbottom está aquí y solicita reunirse con el Consorte.

Draco pareció alarmado por esa reunión.

-¿Ella vino, sin avisar? ¿Dónde está?

-Está esperando se le abra paso a la Casa. Está en la entrada mágica.

-¿Por qué ella puede ver la casa? ¿Hay una entrada Mágica?-preguntó Harry.

-Yo, la creé para no tener que pisar el mundo muggle cada vez que la visitaba. Y le mandé la invitación a la fiesta de té. Es decir, si, está la chimenea pero a veces a la gente no le gusta entrar por el mundo muggle o la chimenea. Y prefieren aparecerse.

-¿Y dónde está?

-Oh, en un territorio cerca de Manor. Como es una entrada falsa, es decir, la casa sigue en el lado Muggle... Joder, hazla pasar.

-¿Draco?-preguntó Harry sintiendo cómo el otro se alejaba de él para correr hacia la visita.- ¿Draco, no puedes atenderla después?

-Esto es importante, Harry. Solicité una alianza hace semanas, y ella ha venido a Grimmauld, personalmente. En lugar de mandarme a llamar.

-Si, pero... ¿qué hay de nuestra charla?-insistió.

Malfoy se detuvo y lo miró.

-Yo... tenía un plan. No sabía que podría... ¿puedo pensarlo solo un poco?

Harry sonrió.

Si, pensarlo. Era perfecto. No era un no.

-Claro.

Draco sonrió de vuelta.

-¿Quieres venir?

-¿Qué?

-Bueno, es una alianza entre los Malfoy y los Longbottom, pero ahora eres el Consorte, y tu tienes una alianza indirecta con ella, no es oficial, pero probablemente Longbottom lo hará algún día ahora que eres el Líder, así que no habrá ningún problema.

-Seguro.

-Además, la he visto de lejos y me aterroriza un poco.

Harry rió.

-Lo sé. Te protegeré.

Parecía una pequeña burla, pero Harry tomó la mano de Malfoy.

-Llévala a los jardines. -Ordenó al elfo-Y dile a Kreacher que sea quien nos atienda.

-¿Por qué los jardines?

-Te gustan, te sentirás más cómodo en ellos.

Draco no respondió, pero sonrió y apretó su mano en respuesta.

Gracias, era lo que quería decir, pero, una vez más, no salió nada de sus labios.

Solo siguió a Potter en silencio.

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Augusta Longbottom era una mujer de cara severa y mirada afilada. Y gritaba poder, a diferencia de Neville, quien tenía un aspecto amable y cordial. Para cuando llegaron, ella solo miró a Draco con disgusto, cosa que Harry respondió con el ceño fruncido. Draco, sin embargo, no cambió su rostro de bienvenida, y ordenó a los elfos un poco de té.

-Lady Longbottom-saludó-Es un placer tenerla en la Casa Black.

Ella dejó salir un sonido de vaga aceptación y miró los jardines con ojo perspicaz. A pesar de eso, Draco no se inmutó y sonrió afablemente.

-Ha cambiado mucho la casa desde la última vez-exclamó.

-Draco la ha estado arreglando-fue la respuesta de Harry, con orgullo escondido en sus palabras pero brillando a través de sus ojos. Augusta lo miró, observándolo en silencio y luego asentó su taza de té.

-Iré al grano. No aceptaremos la alianza.

Draco saltó levemente pero guardó silencio, esperando que ella continuara.

Ella lo hizo.

-Neville, por supuesto, quiere aceptarla. Chiquillo, tonto. Pero aquí yo soy quien toma las decisiones. Un Malfoy, un Black, como el que torturó a su madre, se viste bonito, le sonríe y le da palabras bonitas y entonces él considera una alianza con una familia de mortífagos, con la misma sangre oscura y maldita de Bellatrix.

Draco apretó los labios y apretó los puños bajo la mesa.

Pero Harry no se quedó en silencio.

-¡Oye! Draco no tiene nada que ver con Bellatrix Lestrange.

-¿No?-se burló ella-¿No acaso vivía en su casa? ¿No aparecía ella con él siguiendo sus pasos en silencio? ¿No resultó bien supongo?-se burló y miró hacia el brazo de Draco donde debía estar la marca. Draco quiso ocultarla, a pesar de que sabía que no se veía bajo la túnica. Sin embargo, respiró profundo.

-Mi tía perteneció a los Lestrange desde el momento de su matrimonio. Y ella fue quien torturó a su hijo y nuera.

Al punto, Augusta enfureció y lo miró.

-Tus padres le ayudaron.

-No hay prueba alguna de que ellos estuvieron ahí.

-No necesitas pruebas, lo sabes, y lo sé.

Draco la miró a los ojos y guardó silencio. Sin embargo, más que el silencio anterior, cuando estaban junto al núcleo, este silencio parecía tenso. Harry quiso intervenir, pero Augusta alzó la mano.

-Estoy hablando con tu Consorte. Él pidió hablar conmigo, y yo acepté hablar con él. No con usted.

Harry enrojeció y estaba a punto de ponerse de pie y echarla de Grimmauld cuando Draco tocó ligeramente su brazo bajo la mesa y habló.

-Tienes una alianza con Harry Potter, el líder de la Casa Black. Ya estás relacionada a los Black. Solo pretendo ampliar esa alianza y hacer oficial lo que ya sigues.

-Él no es el problema. Creo en particular que fue una gran mejora para esta casa. Su sangre...

-Su sangre incluye la sangre Black en él. Por eso puede liderar la Casa.

-Tan diluida que es imperceptible. El problema eres tú. Ni siquiera él puede tapar todos los defectos que ahora tienes. Eres un jarrón roto, Malfoy. Lo sabes. Y lo que pretendes, aliarte a otras familias sangre puras, no funcionará-se burló-Al menos no con los Longbottom. Cuando tu matrimonio se termine, tal vez piense en aceptar esta alianza. Sin ti.

-¿Un jarrón roto?-preguntó Harry y entonces sintió otra vibración similar a la que trajo a la abuela de Neville, aunque, probablemente por la expresión del rubio si lo notó, no le importó. En cambio, Draco mordió con fuerza los dientes antes de responder.

-Es una forma despectiva de decir que no encontraré con quien casarme, o si lo hago no estará a la altura. Porque más que la apariencia, el orgullo de un sangre pura está en su nombre y el mío está arruinado.

Harry jadeó.

-Entonces-se paró Augusta-creo que hemos terminado de hablar.

-¡Abuela!-el grito de Neville, entrando al jardín intervino con el ambiente.-¿Qué haces aquí?- Harry vagamente recordó que Draco lo había invitado para tomar el té, así que podía entrar.

-He venido a rechazar la alianza.

-Dije que me gustaría tomarla. Que la fiesta de té...

-¿Cuánto más pretendes llevarme la contraria Neville?- Exclamó con severidad.- Un Consorte como él es...

-Es perfecto-exclamó Harry.

-¿Y por eso tu casa te obligó a tomarlo? Si fuera tan perfecto, no hubieras tenido años de peleas contra él. Solo está ahogándose en el agujero que él y su familia crearon, y que se merecen. Vámonos, Neville.

-No.

-¡Neville!

-Malfoy, disculpa a mi abuela, ella...

-¡Neville, silencio!

-Tal vez me equivoque-exclamó duramente Draco, poniéndose de pie- tal vez mi familia cometió errores, pero no tengo que justificarme ante ti. Augusta Longbottom, quien despreció a su nieto, su propia sangre por años, no va a venir a hablarme de cómo debí comportarme ante una mujer que mandó a San Mungo a dos de los mejores aurores de su época y ayudó a matar a cientos más. Tal vez no fui valiente, ni tan inteligente como crees que debí ser, pero estoy vivo. A diferencia de otros. Y cuerdo-recalcó y Augusta avanzó hacia él y lo abofeteó entendiendo la referencia de Draco de su hijo en San Mungo.

-¡Abuela!

-¡Draco!-exclamó Harry e intentó protegerlo pero Draco lo hizo a un lado y miró a Augusta.

-Y tal vez sea un jarrón roto, pero alcé esta casa. Y estoy alzando mi propia casa. Soy fuerte. Soy inteligente. Soy poderoso. Soy brillante. Y vas a arrepentirte de tus acciones. Porque incluso si dejo la Casa Black, la Casa Malfoy será tan grandiosa que todos la envidiaran. No como la Casa Longbottom, bajo tu mando, que permanece de la misma manera que cuando tu hijo perdió la cabeza. Porque en lugar de cuidar a un niño con su propia personalidad, te aferraste a la que tu hijo dejó. En una casa. Cuidaste más de una casa, en lugar de tu nieto. Pero una casa se mantiene por personas, por sentimientos e ideas. Y esa casa se ha vuelto tan amargada como tú. Tal vez sea un jarrón roto, pero tu eres una espada oxidada. Ya no corta, ni sirve de decoración, y si fueras sabia habrías entrenado a tu nieto para ocupar el lugar de líder. Porque lo único que lo ha frenado todos estos años eres tú. Y el hecho de estar lejos de ti, durante la guerra fue lo que le permitió brillar.

Neville miró sorprendido a Draco.

-Todos saben el potencial que Longbottom tenía, siendo casi el elegido. Si él quisiera ya te habría arrebatado la casa, pero no le enseñaste cómo, ¿no es así? Lo dejaste crecer casi tan perdido como Potter, pero Potter no tiene padres ni nadie que lo guíe. Por supuesto, tampoco te ofreciste, porque probablemente él le hubiera enseñado a Neville, y no podías permitirte eso. ¿No es así? Y él sabe, pero se permitió crecer intentando llegar a tus expectativas, que lo amaras como era, tanto como lo intenté yo con mi padre. Sin embargo, ninguno de los dos llegaremos a ser lo que ustedes quieren, ¿no es así?

-No sabes de lo que hablas. Voy a destrozarte, Malfoy. Cuando termine contigo ninguna familia te tomará cuando Harry Potter se deshaga de ti.

-No voy a ...

-Entonces los Longbottom lo harán.

Tres miradas se fijaron en Neville, quien tragó saliva, nervioso, pero continuó.

-¿Qué?-exclamó Harry, pero Augusta fue la más sorprendida.

-¿Qué estás diciendo, Neville?

-Entonces los Longbottom nos haremos responsables por el daño a la reputación del Líder de los Malfoy, y lo tomaremos como Consorte. Es una promesa. Estamos seguros de que engrandecerás nuestra Noble Casa tanto como la tuya. Estaremos a tu cuidado.

Draco tenía la boca ligeramente abierta.

¿Eso era...?

Augusta miró a su nieto traicionada. Y Neville le devolvió la mirada.

-No lo harás.

-Lo haré. Cuando cumpla 25 años, tendré automáticamente el liderazgo de la casa, tal cual la costumbre de los Longbottom. Entonces, Consorte Black, si tu puesto fue liberado antes, considera un compromiso con la Noble Casa Longbottom hasta que llegue el momento, y apóyame tan brillantemente como lo has hecho con el Líder de los Black.

Augusta miró a Neville con fuerza.

-Hablaremos esto en casa-exclamó.-Guíame a la salida-le ordenó un elfo cercano, que esperaba rellenar el té. Draco asintió.

Neville respiró profundo.

-Sabía que estaba metiéndome en problemas en cuanto se apareció durante nuestra charla. Lamento esto Harry, Malfoy. Los veré en la escuela.

-Longbottom...-empezó Draco y Neville se sonrojó.

-Eh... bueno... estoy con Luna en estos momentos así que no pensé muy bien lo que dije, solo quería parar a la abuela, pero di mi palabra así que solo puedo cumplirla. Si decides, mmm... terminar con tu matrimonio con Harry y aceptar lidiar con la abuela, no me vendría mal unas manos extra. Ella tampoco quiere a Luna de todos modos, y Luna quiere viajar por el mundo cosa que no me puedo permitir... No tienes que aceptar si no quieres... Yo...

Draco parpadeó.

¿Acaso era cosa de Gryffindors balbucear sin parar?

Estaba a punto de decirle que respire cuando Harry frunció el ceño y habló.

-Él es mi consorte-exclamó con firmeza y Neville miró sorprendido a Harry. Quien había atrapado la mano de Malfoy.

Y luego rió.

-Estoy consciente, Harry. Gracias por detenerme, entonces, iré tras la abuela. Hasta luego.

Ambos miraron a Neville retirarse y Harry miró durante mucho tiempo por donde se fue.

-¿Lo estás considerando?-le preguntó a Malfoy, y Draco lo miró analizando su expresión.

-No lo sé. Creo.

Harry lo miró traicionado.

-Yo... es solo si esto no funciona, ¿no es así? Es bueno saber que tengo otra opción.

-Si esto no funciona-recalcó Harry.

Draco tosió avergonzado.

-Si. Si esto no funciona.

Harry sonrió.

-Yo no creo que seas un jarrón roto.

-Gracias.

-Pero en todo caso soy bueno en transformaciones y encantamientos. Puedo reparar uno.

Malfoy lo miró nuevamente, y esta vez sonrió.

-Quedaré a tu cuidado, entonces.