Disclaimer: HP no me pertenece
Un consorte Black
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Cuando Harry no respondió y desvió la mirada, Draco miró levemente confundido hacia dónde se dirigía. Resultó que estaba mirando a Pansy quien, a su vez, siguió sonriendo; regresándola de vuelta. Parecía importante ser el último en mantener la mirada, así que ambos se quedaron quietos por minutos, hasta que Draco rió, lo cual tomó por sorpresa tanto a Harry como a Pansy y los hizo voltear hacia él.
-Basta, ustedes dos. Pans, deja de molestar a mi esposo. Y tú- le susurró a Harry - no tienes por qué empezar una guerra con Pansy, como dije, ella no es tu enemiga.
Pansy sonrió de lado y siguió comiendo.
-Bueno, parece que no puede vivir sin un enemigo Slytherin. Y ahora que no quiere pelear contigo, creo que yo soy la elegida. Deberías cuidarte de mí, Draco. Podría ser la próxima señora Potter.-Bromeó y antes de que Draco respondiera, Harry bufó.
-Jamás.
-No lo sé, apuesto que hace unos años hubieras dicho lo mismo de Draco. Y mírate ahora, comiendo en su mesa. Rodeado de sus amigos. Casado con él.
-No lo sé, Parkinson. Soy muy poderoso. Tal vez no deberías amenazarme , puede que me lo tome muy en serio. Después de todo, maté a un señor Oscuro. Quizá, en lugar de ser la próxima señora Potter, sigas el ejemplo del último día de Tom Riddle-contestó el gryffindor.
La chica dejó salir una pequeña risa burlona, pero sus ojos brillaron amenazados.
-Me temo que tu perfecto esposo me salvaría, Potter. ¿No es así, Draquí?
Draco se mantuvo en silencio mientras se servía jugo, luego respondió, ante la persistente mirada en él.
-No lo sé, Pansy. Como él dijo, mató a un Señor Oscuro. Tal vez no pueda salvarte si lo sigues molestando sin parar. Tal vez no quiera, si me sigues llamando Draqui, como te he pedido que dejaras de llamarme hace años-puntuó.
Pansy rodó los ojos.
-No eres divertido, Draco. No lo eres desde que te casaste.
-No hemos tenido una plática completa desde que me case.
-Por eso. Extraño cuando me dejabas subirme en tu regazo o te subías en el mío. Qué hay de las noches en que subías a mi habitación para...
-Bien, voy a parar esas palabras por tu bien, Pansy. A menos que quieras que Potter te liquide por jugar con sus celos como está matando a ese pobre tenedor-la interrumpió Blaise.
Harry dejó de apretar el tenedor con fuerza y miró a Draco, mantuvo la mirada por tanto tiempo que Draco suspiró.
-A veces somos muchos para el vagón, así que sí, le dejo sentarse sobre mí hasta que se cansan mis piernas. Es una chica y no puede ir parada o algún chico sentado sobre ella. No soy el único que la carga, Theo, Blaise e incluso Greg lo hace. Y en ocasiones me acuesto en el suelo, en su regazo, y ella acaricia mi cabello. Y sí, he subido a su habitación a estudiar, o platicar, y nos besamos algunas veces, como ya te había dicho. Pero no le he hecho, como dije antes, desde hace tiempo. Porque tú sabes, hubo una guerra y tuve a un Lord en casa, y mi padre mandaba lechuzas todo el tiempo y eso no te permite ser exactamente romántico con nadie. Así que tu frente no tiene cuernos ni nada más que tu cicatriz. ¿De acuerdo?
Harry asintió levemente, aún desconfiando. Molesto, Draco miró a Parkinson con ojos acusadores.
-Gracias, Pansy, por tus bienintencionadas palabras. Estoy segura que quieres que mi matrimonio dure mucho tiempo.
Ella sonrió.
-De nada, cariño. Por supuesto que quiero que dure. Si tu estatus social mejora, el mío también. Pero tal vez la siguiente vez que pregunte si salvarás a tu mejor amiga de tu esposo, dirás, sí querida y amada Pansy quien conoce muchos de mis pequeños secretos, y que amenazó a mi marido con quitarle las bolas si me era infiel, sin importarle lo molesto y peligroso que puede ser, solo porque me aprecia.
-Te odio. Tal vez debería dejar que te maten para que mis pequeños secretos mueran contigo.
-Te amo, corazón. Y encontraría la forma de divulgarlos. No me retes, Draqui.
-Ya deja de llamarme así.- Gruñó Draco, y le lanzó un pequeño vegetal con su tenedor, luego miró a Harry, golpeando suavemente su brazo.
-No le hagas caso. Come algo. Tenemos un largo día por delante. Los postres aparecerán en un rato. Como te dije, es un amor, mi mejor amiga.
Recordando que las palabras exactas eran un poco perra, dejó salir una risita, y asintió y obedeció. No tardó mucho antes de extender su mano y unirla con la de Draco. Apenas lo hizo, Draco sonrió hacia él y eso hizo sentir mejor a Harry respecto a la inseguridad que Parkinson provocó. Un sentimiento suave y cosquilleante lo invadió, y él lo reconoció como lo que era.
Realmente le gustaba Draco.
Ojalá pudiera gustarle de la misma manera a él.
-Merlín, realmente son una pareja recién casada.-Exclamó Zabini. -Tendrás que esperar un tiempo para hechizar sus bolas, Pans. En mi opinión, la mirada de Potter cuando mira a Draco es como si estuviera viendo un bebé unicornio. Está fascinado, y quiere tocarlo y conservarlo. Te dije que podías enamorarlo y luego botarlo si lo querias lastimar de verdad, pero eras demasiado incrédulo al respecto y moral para hacerlo. Por supuesto, debí suponer que si enamorabas a Potter él no te dejaría ir, ni tú a él. Está reluciendo de la atención que te brindan, amigo.
Draco enrojeció levemente y fingió no haber escuchado. Harry también enrojeció levemente, pero en lugar de negarlo o ignorarlo, apretó un poco más la mano de Draco.
-Son tan lindos...
-Ya cierra la boca, Blaise.
-Hey, yo solo quería hacerle saber a Potter que tu intención no es jugar con su corazón. No lo hizo cuando te odiaba, -le exclamó Zabini a Harry, como susurrando un secreto- no lo hará ahora que es mejor persona. Merlín sabe que es mejor persona. Debiste conocerlo en quinto año, sexto, séptimo... uff insoportable.
-Ni siquiera me viste mucho tiempo en sexto o séptimo. Estaba haciendo... cosas.
-Y aun así creo que fuiste insoportable.
Draco le sacó la lengua y Blaise rió.
-Tienen mucho tiempo para humillarme frente a mi esposo, no necesitan hacerlo el mismo día, ni al mismo tiempo.
Harry rió y empezó a comer.
-Parece ayer cuando se miraban con odio y se daban puñetazos, ¿no Theo?-volvió a hablar Zabini, soñadoramente.
-Supongo. Creo que solo estaban evitando gustarse activamente.
Draco se atragantó.
-Voy a empezar a hechizar bocas-advirtió y Pansy rió divertida.
-Aw, ¿molestamos a Draco Potter?
Draco frunció el ceño y luego sonrió.
-No lo hiciste, Pansy. Sin embargo, yo si te voy a molestar, y lo haré simple. Baile de navidad de los Greengrass, tercer año.
Daphne Greengrass se atragantó y Harry podría jurar sacó incluso su bebida por la nariz.
Pansy enrojeció.
-¿Quieres molestar, cariño? Yo también tengo secretos tuyos.
-Idiota.
-También te quiero, Pansy.
Más tarde, Harry hizo un puchero cuando Draco se despidió de él con un simple te veo más tarde, antes de tomar sus cosas y correr a su primera clase, llevado de un brazo por Pansy. A unos metros, Hermione y Ron lo esperaban, así que caminó hacia ellos con una sonrisa culpable.
-¿Así que, comerás ahí de hoy en adelante?-preguntó Ron un poco descontento.
-No lo sé. Aún no lo sé. Supongo que comeré ahí de vez en cuando. No estuvo mal.
-Será bueno para tí convivir bien con los slytherins, si vas a seguir casado con Draco... a menos que decidieran ser amigos solamente...-tanteó. - Lo cual no evita que coman en la misma mesa, Luna come mucho en Gryffindor.
-¿Draco?- preguntó Ron incrédulo.- ¿De verdad vas a llamarlo por su nombre?
-Bueno, es el esposo de Harry, y por su sonrisa lo hice bien. Además, te dije, en la fiesta ellos realmente funcionaban.
Solo entonces Harry se dio cuenta que sonreía, intentó dejar de hacerlo, ya que Ron no estaba feliz, pero no pudo.
-Bueno, sí, lo hemos estado haciendo mejor, así que le pedí...
-Creía que esto sería temporal-interrumpió con el ceño fruncido Ron.- Dijiste que lo era.
-He cambiado de idea-respondió sabiendo que había algunas personas prestando atención.-Le he pedido que lo hagamos permanente. Él no está seguro del todo, pero estoy trabajando en ello.
-¿Tú? ¿Por qué harías eso? ¿Es por cuestión de cómo manejar tu casa? Porque no es el único sangre pura cerca, estoy seguro que alguien más puede ayudarte en eso, como...
-Hablemos en otro lugar, Ron-susurró Hermione.
-La señora Tonks, mamá, o Ginny... Ella también creía que esto era temporal. ¿Le has dicho que cambiaste de idea?
-Está bien, Hermione, podemos hablar aquí, donde todos escuchen. No es por eso. Me gusta. Él me gusta. Sí, sabe cómo administrar mi ancestral Casa, pero no es la razón por la que le pedí que mantuvieramos este matrimonio. Y Ginny no tiene nada que ver.
-¿Es por esa carta que llegó? ¿Qué dijo el Ministerio? ¿No puede deshacerse?
-No he ido al Ministerio a preguntar. Escucha, como le dije a Charlie...
-¡Charlie!
-Te dije que Charlie estaba en la reunión familiar-murmuró Hermione.
-Sí, pero ahora le dice a Charlie las cosas.
-Como le dije, Ginny y yo terminamos hace tiempo. Él lo comprendió, dijo que estaba bien si quería conservar mi matrimonio.
-Él no diría eso... todos sabían que iban a regresar.
-No, pero aún si así fuera, ahora estoy casado con Draco. No me divorciaré de él para casarme con Ginny. Ni la haré mi amante, como muchos creen. Eso no va a suceder.
Ginny, sintiendo las miradas sobre ella enrojeció y huyó del comedor.
-¿Ves lo que has hecho? La heriste.
-Tú fuiste quien la metió en la conversación. Ella no tenía nada que ver.
-Chicos, vamos a clases, por favor.
-¿Así que vas a permanecer casado con él aunque él ni siquiera me invite a sus reuniones?
-Fue una vez. Y no te invitó porque sabía que harías un espéctaculo en nuestro primer evento en sociedad. Ya era un poco complicado sin tí.
-Escúchate, ya hablas como él, nuestro primer evento en sociedad- se burló.
-Sí, fue nuestro primer evento como pareja. Nos fue bien. Creí que te alegraría.
-Fue una fiesta de té. Si te tomara en serio hubiera hecho un baile. Todos saben lo pomposos que son los Malfoy. Tal vez es una señal de que no te toma tan en serio.
-Él hizo una fiesta de té porque yo no podía lidiar con un evento grande y lo cambió por una fiesta pequeña, rodeado de personas con las que ambos nos sentíamos cómodos. Pero recordaré hacer un baile la próxima vez, si te molesta que no haya hecho el ridículo. Por supuesto, te mandaré una maldita invitación, para que seas feliz.
-Genial. Pronto te veré vestido con túnicas pomposas y caminando como si tuvieras un palo en el trasero. Me muero por verlo.
Harry suspiró.
-Realmente le estoy agradecido por haber invitado a Charlie en tu lugar.-Gruñó. -Fue agradable, tranquilo, y todos supieron no hacer comentarios cizañosos. Hasta Parkinson.
-¿De verdad?
-Sí.
-Pues espero que Charlie pueda ser tu mejor amigo de ahora en adelante, y Parkinson te cuide la espalda.- Gruñó pasando junto a ellos.
-Oh, no.-Gimió Hermione- Dime que esto no va a ser como cuarto año.
-Si no puede aceptar que estoy casado con Draco Malfoy, entonces sí. Va a ser cuarto año. Y si empieza a gritar cosas sobre él voy a hechizarlo. Y a cualquiera que escuche diciendo su opinión sobre mi matrimonio y esa opinión no me guste. -Respondió con más volumen del apropiado.
Hermione suspiró.
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-Así que eso dijo Parkinson.-Habló Neville. Como Harry estaba atrasado con algunas clases, y no quería hacer equipo con Ron se unió a Neville y Parvati, y aprovechó para preguntarles sobre lo que Pansy había dicho.
-Sí, ella dijo que era mi turno de hacer mi parte, y debía poner en orden mi matrimonio en la sociedad.
- Bueno, has aclarado que no tomarás a Ginny de concubina, eso fue bueno. Pronto todos lo sabrán y nadie, ni siquiera ella misma podrá decir que será tu pareja. Las palabras corren rápido entre los alumnos, incluso entre las familias, especialmente si se trata de ti. Todos deben estar sorprendidos de que quieras conservar tu matrimonio, después de todo cuando no estuviste Ron dijo constantemente que seguramente Malfoy planeó este matrimonio para molestarte y aprovecharse de tu fama y le contó a todos sobre la carta y cómo tú no estabas feliz, así como que Hermione estaba buscando cómo romper su alianza. Cuando se hizo la fiesta de té estaba molesto de no haber sido invitado y dijo que Malfoy debía disfrutarlo mientras pudiera, porque su matrimonio no duraría. ¿Realmente le pediste a Hermione que buscara como disolver tu matrimonio?
-Sí. Porque Draco y yo acordamos que se rompería al inicio. Olvidé pedirle que parara. Aunque, no lo sé. ¿Hay reglas en este matrimonio del tipo mágicas? ¿Que puedan lastimarnos si hacemos algo mal?
-Mmm eso depende de los términos.
-La carta no decía mucho.
-Creo que el Ministerio te puede decir bajo que reglas se estableció el contrato, o en tu Casa debe estar la información.
-Como fuera. Les pedí que fueran discretos.
-El anillo en tu mano es precisamente invisible, todos lo notarían eventualmente. Muchos de nosotros vimos cómo se formó y hacia quién fuiste inmediatamente.
-Eso es cierto-apoyó Parvati.-Si lo que quieres es que todos sepan que quieres este matrimonio, creo que vendría bien un cortejo. O un gesto romántico público.
-Un cortejo es antes de casarse, ¿no es extraño cortejar a tu esposo? ¿Y Harry debe ser quien lo haga? Él no sabe cómo debe ser. ¿No sería mejor que lo hiciera Malfoy?
-Por supuesto que debe ser Harry. Malfoy ya está en desventaja, por lo que Harry pondrá en desventaja su corazón-exclamó determinada. -No será muy meloso porque pensarán que le dio alguna poción de amor, pero será tradicional y también mostrará que le importan las viejas costumbres y se toma el papel de Lord en serio.
-¿Un cortejo? -preguntó Harry. -Me doy una idea de qué es, pero ¿podrías aclararlo?
-Un cortejo es una muestra de interés. Una manera de decirle a la sociedad, la familia e individuo que estás interesado, dando regalos a una persona. En tiempos antiguos si más de una persona cortejaba a alguien ésta podía escoger quien le interesaba más. Y si alguien era cortejado por varios, o por la persona más influyente, muchos la denominaban el Diamante de la Sociedad.
-Las chicas se mataban para tener la mejor apariencia y los chicos por ser de los más adinerados.-Suspiró Neville.
-Eso aún no cambia.
-¿Cuántos y qué tipos de regalos se dan?-preguntó Harry.
-Los que creas que le conviene más y los que tú desees. No hay límites, el cortejo acaba cuando te aceptan o rechazan formalmente. Sin embargo, el primer regalo es importante. Debe ser una joya y tener las piedras y metales que relaciones a él. No sabrás cuál es el último, hasta que lo sepas. Y antes que preguntes, lo sabrás porque él te dará una joya también o te diga su falta de interés en tu persona. La mayoría de los regalos se dan rodeados de gente pero el último se da en privado, y luego tú usarás el regalo en público y todos sabrán que tu cortejo fue bien recibido y aceptado-expresó soñadoramente.
-El cortejo tiene sus propias reglas, Harry. Se da un regalo cada semana. Y si se alarga mucho pasarás meses en eso. Al principio será divertido, pero luego podrías quedarte sin inspiración.
-Oh, gesto de aprecio público hará mucho más que las palabras que salgan de su boca. Si ellos creen que están enamorados, las cosas pasarán de ser un matrimonio forzado a uno destinado. Hay una gran diferencia. Y los cortejos de ahora no son tan largos como antaño. Especialmente porque están casados. Ya no tienen que hacer muchas cosas. Solo tiene que obsequiarle cosas. Deja que Padma y yo te echemos una mano, las chicas amamos las historias de amor.
Harry asintió.
-Gracias.
Neville sonrió casi con compasión.
-No creo que mi consejo sea necesario ahora, pero si fuera yo, simplemente compraría otro par de anillos. Para que se muestre que fue una elección personal. Y usaría su título en algunas frases... como permíteme consultarle al Consorte, o quiero comprarle algo a mi consorte, dejaré que mi consorte elija primero en lugares públicos. Eso le daría su lugar sin ser forzado. También te vendría bien halagarlo. Decir cosas positivas de él a la gente. Relegarle derechos también hará lo suyo.
-Le di acceso a mis bóvedas.
-Eso está bien. Y si alguien lo ofende, debes responder sin perder la compostura. Debes recordarle que eres el Jefe de una Casa y él es el Consorte. Y si eso no funciona simplemente recuerdales que eres Harry Potter y te deben no ser esclavos de ya sabes quien. Diles que es tu esposo y no te importa su opinión en particular mientras no la diga en tu presencia, o de preferencia en voz alta.
-Puedo hacerlo-respondió Harry, -Regalos, halagos y mantener la compostura.
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Harry no pudo.
Draco rió.
-No es divertido.
-Lo es, Potter. Me llamaron a Dirección para controlar tu mal humor. Como un padre asistiendo a Dirección, porque el niño se porta mal. Solo que a mí por ser tu esposo. Y todo porque golpeaste a tu mejor amigo, por decir que un mortífago te tenía comiendo de su mano.
-Él no dijo solo eso. Dijo que mi padres estarían decepcionados de mí.
-Sé que has soportado más insultos y palabras. Y que en realidad esto gira en torno a algo diferente-respondió untando un poco de pomada contra el dolor en sus dedos y colocándola en la mejilla de Harry. Harry se entremeció.
-Duele.
-Por eso estoy untando la pomada. Ahora hueles a menta.
-Él está molesto porque no lo invitamos como a Hermione a la fiesta de té. Dijo que tú tendrías a tus amantes como muchos sangre puras casados a la fuerza lo hacían, y yo era un imbécil por creer que no lo harías. Que era ciego al no ver que Pansy era tu novia y tú no la ibas a dejar.
Draco hizo un ruidito comprensivo.
-Así que lo golpeaste.
-Así que lo golpeé.
-Por supuesto. El camino más lógico.
-Draco... ¿es cierto lo de los amantes?
-¿Longbottom no te lo había comentado?
-Yo no tendré amantes.
-Bien, yo no tendré si tú no tienes.
Harry sonrió.
-¿No te han estado molestando?
-Debes saber que lo hicieron, algunos slytherin. Nada de qué preocuparse. Un buen hechizo de dolor o algunas palabras y todo vuelve al orden.-Respondió tranquilo el rubio.
-¿Por qué no funciona eso contra Ron?
-Los puños no son hechizos.
-Duele igual.
Draco hizo un sonido evasivo y Harry supo que se debía a que él mismo resultó lastimado.
-Bien, esto ya está. Ahora, no te lo quites por media hora al menos.
Harry asintió y se quedó mirando a Draco.
-¿Lo hice bien en mi primer día?
-¿Tu primer día?
-Si Parkinson dijo que era mi deber darte tu lugar en la sociedad.
-¿Estabas preocupado por eso?
-¡Por supuesto!
Draco rió.
-Golpeaste a tu mejor amigo, el cual no me agrada. Lo hiciste excelente.
Esperaba hacer reír a Harry o molestarlo, en cambio, Harry lo miró atentamente.
-¿Tendré un premio?
-¿Tuve yo una recompensa diaria?
-No, pero...
-Entonces no-declaró Draco- pero puede que lo considere si acaricias mi cabello.
-¿Tu cabello?-preguntó confundido.
-Si, Potter, mi cabello-respondió. -Siéntate en el suelo.
Comprendiendo lo que Draco iba a hacer, Harry se sentó en el suelo y observó a Draco colocar su cabeza en su regazo y cerrar los ojos. Apenas lo hizo, Harry, dudoso, extendió la mano y empezó a acariciar su cabello.
-¿Puedo ser el único que haga esto?-preguntó.
-Puedes- respondió Draco y Harry sonrió contento. -A veces eres muy simple.
-Estoy siendo recompensado. Solo me hace muy feliz.
-Tonterías. Yo soy quien está siendo consentido-respondió Draco. Pasaron un gran rato así. Draco acostado en silencio y Harry acariciando su cabello. Eventualmente, Draco durmió, y Harry también se quedó dormido.
