Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Siempre con tus disculpas que no disculpan nada, con esa mueca absurda flotando por tu cara. Quítate la careta, sincérate ¿Con quién sueñas amor? ¿Te has cansado de mí? Quién me roba el calor de tus labios amor, aunque llore contéstame... — Ella más que yo, Yuri.
El príncipe iba metido en sus pensamientos mientras se dirigía a la habitación de Kale, a pesar de que ya se lo había comunicado previamente, la mujer simplemente parecía empeñada en llevarle la contra y seguía insistiendo en que lo acompañaría, Nappa se acercó, acompañándolo en el camino. Sería mejor tener un testigo de su confrontación para que ella luego no torcieran sus palabras.
— Acabemos con esto — fue todo lo que dijo en voz alta malhumorado, mientras el otro saiyan hacía un asentimiento silencioso de cabeza concordando con lo dicho por su príncipe.
A pesar de no demostrarlo abiertamente Vegeta estaba realmente emocionado, decidió que Tarble, Tooma, Nappa y Radditz junto con Suzuke se irían en una nave, mientras él, la peliazul y Trunks usarían otra.
Sonrió para si mismo al recordar cómo no le importó los razonamientos que Tarble intentó usar para dejarlo ir con ellos. Simplemente le tenía sin cuidado lo que su hermano pensara, su única misión era tener ese tiempo a solas con la científica, estaba decidido a mostrarle cuánto le importaban y obtener una oportunidad nuevamente.
A pesar de todo el tiempo que se resistió en aceptarlo, la vergüenza de lo que "casi" ocurrió entre Kale y él mientras estuvieron en la misión lo golpeaba, y más al agregar el hecho que la saiyajin había querído lastimar a la peliazul, eso había sido el detonante para activar todos sus instintos de protección sobre la fémina terrestre y por fin había logrado quebrar todas las barreras que detenían a su corazón.
Estaba cansado de no poder estar con ella, la extrañaba demasiado. Aun estando tan cerca no podía tenerla entre sus brazos y la necesitaba, así como también necesitaba de Trunks.
Por fin llegaron a la habitación de Kale, — Adelante— fue todo lo que ella dijo después de que llamaran a su puerta.
La saiyan los miró entretenida, junto a ella estaba Suzuke. —¡Vaya! Esto si que es novedad— Una risa burlona se mostraba por el bello rostro de la guerrera.
—A qué debo el "honor" de tu visita Príncipe, últimamente no dejas el lecho de tu ramera, así que me intriga saber cuál es el motivo de ser "honrada" con tu presencia — el reto burlón chispeaba en los ojos color chocolate.
El príncipe la miró de mala manera, odiaba la forma burlona con la que la saiyan le hablaba, y a pesar de lo hermosa que era no se veía ni tantito tentado a ir tras ella, es más últimamente se maldecía muy a menudo al cuestionarse por qué en todos los infiernos había escogido una arpía como ella para su consorte.
— Sólo vengo para avisarte que saldremos fuera en dos días más, al amanecer del segundo día las naves partirán rumbo a Zerk — Fue todo lo que adusto dijo.
Después de su plática con Paragus, ella ya había entendido más que bien y se había resignado a no ir a esa misión, así que decidió comenzar con su propio juego.
— Ya dejaste claro que esta vez no iré sino que llevarás a tu ramera contigo, ¿Para que más veniste Vegeta? —Tranquila comentaba como si el tema le causara mucho aburrimiento.
Vegeta la miró con enojo, odiaba la forma en que Kale se dirigía a Bulma, estaba por protestar cuando ella continuó.
—Ahórrate el drama Vegeta, me tiene sin cuidado y no quieras decirme nada de cómo me dirijo a esa perra, que te quede claro: Digas lo que digas la única a la que tú instinto puede reclamar es a mí y por eso llevo tu marca ¿Cuándo regresarás? — Altiva y aburrida preguntó.
— No sé aún, puede ser en 2 meses, al menos es lo que calculo.— Vegeta respiraba profundamente intentando controlar sus instintos de querer golpearla.
— Te aviso ahora por si no te veo después, solo quería que lo supieras— tranquilo comentaba, solo escuchó una carcajada proveniente de la saiyan.
—¡Woow! Pues gracias por tomarte la molestia en avisarme Vegeta, qué bueno que tuviste un descanso en fornicar a tu zorra, que te permitió acordarte de que tenías al menos esta obligación conmigo, de avisarme personalmente.
Vegeta le dió una mirada envenenada y antes de que ella pudiera decir algo más la interrumpió —¡Basta! No me interesa hablar de tonterías — pero no pudo decir más pues fue de nueva cuenta interrumpido.
— ¡No me voy a callar! Tú eres MI pareja y en lugar de cumplir conmigo, ¡Pasas todo tu tiempo con esa ramera!— Furiosa decía en un tono muy alto.
—Dime Vegeta, ¿Acaso también ya planeaste no sólo reemplazarme sino también a nuestro hijo?— furiosa le decía — ¿Es que también ya decidiste que ese bastardo ahora será el príncipe heredero? ¿Has pensado ya la mejor forma de deshacerte de nosotros? — furiosa lo retaba con la mirada.
Vegeta la miró incrédulo — ¡Deja de decir estupideces! Chard es hijo mío y jamás atentaría contra ustedes— una vena se veía remarcada en la frente del saiyan de lo enojado que se hallaba.
—¡Claro! Te importamos tanto...— decía en forma irónica — Ahora repítelo un millón de veces a ti mismo a ver si así te lo crees— se reía la saiyan de sus propias palabras.
—No sé de donde sacas esas tonterías Kale, tú y Chard están a salvo, ¡jamás los lastimaría! — Vegeta era honesto en eso, aún no sabía bien cómo llevar las cosas entre ellos, pero su intención no era dejar que fueran lastimados de ninguna manera.
—¿Dime cuánto tiempo has pasado con Chard últimamente Vegeta? Me diste tu palabra de entrenarlo pero si no es por Paragus, mi hijo no recibiría nada de instrucción, dijiste que lo harías tu prioridad pero ni siquiera lo volteas a ver, mi hijo no te importa— la mirada helada de Kale lo hizo estremecer y se avergonzó pues en algo ella tenía razón, había prometido pasar tiempo con Chard, entrenarlo y no lo había hecho.
—Me quedaré con él hoy y mañana, lo entrenaré y hablaré con Paragus para dejarle una serie de entrenamientos, es peligroso llevar a mis dos herederos en ese viaje— trataba de explicar un punto cuando la oyó resoplar.
— ¡Faltaba más Vegeta! Primero me matas antes de dejar que mi hijo vaya de viaje con tu zorra y tu bastardo— despectiva comentaba.
Antes de que Vegeta dijera algo más Kale decidió jugar a la víctima — ¿Cuanto tiempo falta antes de que me quites mi lugar? Prometiste que sería la reina, acepté estar contigo y me marcaste, no puedo estar con nadie más Vegeta, pero hace mucho que no visitas mi cama. ¿Folla tan bien que prefieres a esa zorra a una Saiyajin de clase alta?
Vegeta la miró cansado, — ¿Que es lo que quieres Kale?— Se estaba cansando de su juego aunque no sabía cómo abordarla, al final le había dado su palabra y no estaba cumpliendo.
No le dio tiempo a defenderse siguió atacándolo —Cuando llegaste con ella dejaste claro que ese niño que tuvieron juntos era un bastardo sin derecho al trono y ahora ella es una consorte como yo y mi hijo debe pelear por su derecho a ser el heredero, ¡Por supuesto que ganará! Pero nada de esto tiene sentido. Ella nunca debió ser puesta a mi nivel, aunque quieras olvidarlo sabes que la única vinculada a ti soy yo, pelee por mi derecho y gané.
Vegeta respiró profundamente estaba furioso pero por primera vez la furia era consigo mismo, había temido desde hace mucho que ella convocara su derecho a pelear contra Bulma, no lo permitiría pero sabía que eso generaría una división de vida o muerte entre los saiyans. Intentó alejar el pensamiento de Kale de esos lares.
—Te lo vuelvo a preguntar ¿Qué es lo que quieres Kale...?— la miró a los ojos no dejando ver cuán irritado estaba, seriedad y frialdad era todo lo que transmitía.
— Quiero que pases estos días antes de que te vayas con mi hijo y conmigo.
—No dormiré en tu cama— fue todo lo que en forma fría comentó. Ella lo miró altiva, — pero tampoco con tu ramera, dormirás en tus aposentos en la base, y cuando regreses de tu viaje exijo que hagamos un viaje como familia Chard, tú y yo. A cambio no insistiré en ir contigo a este viaje.
Se sentía acorralado no quería pasar tiempo con ella pero sabía que había sido negligente con sus responsabilidades con respecto a su hijo.
Antes de poder negarse ella jugó otra carta. —Dices que ambas somos consortes pero a ella le das todo, ¿Y a nosotros? — Kale volteó a verlo con la mirada dolida.
— A nosotros... solo nos niegas tu presencia, cada vez que Chard me pregunta por su padre debo morderme la lengua para no decirle que no estás aquí porque prefieres pasar tu tiempo con tu amante y tu bastardo.
La culpa lo golpeó no por ella sino por su cachorro, no tenía la culpa de lo mal que se llevaban él y Kale. Se había prometido no ser un maldito como lo fue su padre, para quién su hijo solo fue un peón más que intercambió sin pestañear con Freezer, pero parecía que lo único que estaba logrando era ser igual que él.
— Regresando veremos a donde deseas ir, eso no significa que entre nosotros habrá algo, mí trato permanece en pie pero eso no significa que te quiera en mi cama — fue todo lo que dijo antes de darse la media vuelta y dejar a Kale y Suzuke a solas nuevamente.
Vegeta no sabía cómo le haría pero se aseguraría de no tener un viaje solo ellos tres, cuando regresara de Zerk buscaría como evitarlo.
Nappa y el príncipe caminaron en silencio, hasta que fue el calvo saiyan quien interrumpió la tranquilidad que otorgaba la quietud —Pudo ser peor— Vegeta solo resopló y se rió, a pesar de eso decidió que pasaría realmente tiempo con su hijo. Chard era pequeño y era buena idea reforzar el lazo entre ellos.
Se dirigieron al laboratorio, sabía que ahí encontrarían a la ojiazul, ahí estaba Caulifla con ella haciéndole compañía, Vegeta la despidió, no quería que la saiyan escuchara. A pesar de que no haría nada malo no quería que Bulma pensara cosas que no eran.
—Partiremos en dos días más, será al amanecer del segundo día, prepara todo — fue lo que tranquilo comentó.
Por algún motivo que Bulma no entendía la acción del saiyan la irritó
«¿Porque me dice eso? Bien pudo decirlo en la noche cuando lo viera, a menos que...»
No sabía porqué si ella no quería nada con él, de tan solo pensar la mínima posibilidad de que el peliflama pasara tiempo con Kale lo irritaba.
—¿Para decirme eso no tenías que ser tan grosero y correr a Caulifla? Pudiste decirme lo mismo al rato en la cena — trató de sonar natural e indiferente.
Incómodo contestó — Te veré hasta que despeguemos Bulma, tengo cosas que hacer, Nappa se encargará de tu protección.— A cada momento la sospecha crecía más en la mente de la peliazul. Los celos comenzaron a quemarla y se le olvidó que a ella no debía importarle lo que él hiciera.
—Vas a quedarte a dormir con tu querida familia saiyajin, ¿Verdad? Estarás estos días con Kale y tu otro hijo, ¿Cierto?— Una furia inmensa la cubrió y la boca se le llenó de un regusto amargo por la bilis, de tan solo pensar que él pasaría ese tiempo con su familia oficial, la quemaba y la tenía poseída y ardiendo en celos.
Vegeta lo vió en sus ojos, pudo detectar el enojo, si bien sabía que esa situación lo alejaba de ella, también le daba esperanza de que, tal vez después de todo aún sintiera algo por él.
Trató desesperadamente de contarle la verdad, que ella lo mirara a los ojos y le creyera —Debo entrenar con Chard y dejar a Paragus un programa a seguir para un entrenamiento adecuado del ni...— No terminó de decir las cosas cuando una sonora bofetada cruzó su cara.
Plaff
Fue todo lo que resonó, la misma no le dolió en ninguna forma, solo lo sorprendió.
—¡Que asco me das Vegeta! ¡No vuelvas a acercarte a mí y a Trunks! — la mirada de desprecio caló hondo en el saiyan.
—Explícate de qué me acusas ahora— la voz tranquila del hombre lanzó una serie de escalofríos que recorrieron toda su columna vertebral.
Ella se golpeó mentalmente, por un momento su temperamento la hacía olvidar que Vegeta era un mortal alíen de una raza guerrera y no un humano al que podría insultar y no le haría nada.
—¡Simplemente me das asco Vegeta! Tu hipocresía es detestable, nos llevas a mi y a Trunks como tus cautivos mientras vas "despedirte" de tu mujercita y de tu heredero. Haznos un favor y llévalos a ellos en nuestro lugar.
La peliazul no sabía ni porque estaba tan indignada, pero el hecho de pensar que él no llegaría a dormir a la nave porque seguramente pasaría el tiempo con su "perfecta familia saiyajin" la enojaba y los celos la comenzaron a consumir en límites insospechados.
Un dolor de cabeza comenzaba a taladrar la mente del saiyajin, simplemente no estaba acostumbrado a eso. —No es como lo piensas mujer, hablaremos cuando estemos en la nave— cansado comentaba —Nappa quédate cerca.
—No vuelvas con nosotros si vas a revolcarte con Kale, ¡Quédate con ellos y déjanos en paz! Solo me produces náuseas— sabía que debía callarse pero no podía.
— Tengo que ver a Chard no le he dedicado tiempo y estaremos fuera un largo periodo Bulma. Hablaremos esto cuando estés más tranquila. — La voz de Vegeta se escuchaba fría impersonal. Era lo mejor para no demostrar lo mucho que le afectaba el rechazo de la ojiazul.
—¡Por mi lárgate y llévatelos contigo!— había escuchado lo que ella en tono molesto le gritó, pero el peliflama decidió seguir caminando sin decir nada más.
El calvo saiyan sabía que la ojiazul estaba molesta, no terminaba de entender a la fémina terrestre, sin embargo en breve tendría una reunión importante así que no estaba de humor para meterse en los líos que involucraban a la humana. Se quedó fuera del laboratorio hasta que fuera hora de irse.
Radditz llegó una hora después con Trunks en brazos, entraron al laboratorio pues todo ese tiempo Nappa se quedó fuera del mismo para evitar el irritable temperamento de la peliazul.
—Bulma, Trunks se quedará un rato contigo, pon las defensas del laboratorio, Radditz y yo estaremos una media hora ocupados, revisando cosas con los demás Saiyans— ella los miró escépticos — ¿Me dejarán sin protección?¿Finalmente Vegeta se decidió a favor de Kale, verdad?— Seguía molesta por lo que había sucedido antes— Por lo menos que sea suficientemente hombre y me lo diga de frente.
Nappa la miró irritado, lo que insinuaba era bajo, algo que jamás Vegeta haría. —Iremos a una reunión importante, Paragus está fuera y Kale y Suzuke están ocupadas, Vegeta está entrenando. Deja de insinuar cosas que no son terrícola.
Radditz los miró curioso, no era normal ver a Nappa tan molesto con ella pero decidió callar. —Solo es mera precaución de mi parte, no tardaremos— fue todo lo que dijo Nappa, la ojiazul no contestó nada, tomó a su hijo en brazos y se metió al laboratorio.
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En otro lugar del planeta Vegita estaban el resto de saiyajines reunidos, Nappa y Radditz miraban desconfiados a los nuevos saiyans, ellos definitivamente no sentían que fueran de fiar, no sabían de qué lado estaban. Pero Caulifla les había asegurado que ellos estaban del lado de Bulma, y ellos querían creer que realmente era así.
El calvo saiyajin miró con sospecha a Kyabe mientras analizaba la situación, veía claramente que Basil y Celery traían algo entre sí. Pero Kyabe lo confundía, veía a Caulifla muy emocionada con él.
Cuándo ella estaba a su lado, él se portaba amable y solícito con la saiyajin, pero cuando la guerrera no estaba entonces él adoptaba la forma extraña de ser del resto de ellos. Enigmáticos, como si guardaran más secretos de lo que compartían.
Además, estaba su cercanía con Pepper, la saiyajin era bastante hermosa, pero notaba que ella y Kyabe tenían una conexión y confianza de largo tiempo, que a su parecer excedía la amistad; los había visto interactuar y la forma como ella hablaba con él como si coquetearan lo ponía en guardia y lo que más lo hacía sospechar es que él parecía corresponderle:
"... Días atrás Nappa había salido a sobrevolar la base, después de todo el altercado entre Kale y la humana, necesitaba tiempo para pensar, se cuestionaba si de verdad lo que él hacía era correcto al recordarle a Vegeta su deber con Kale... ¿Y si era mejor que Vegeta escogiera a la humana?
Pero no habría forma de que él la hiciera su mujer ante sus leyes, para eso tendría que marcarla y no podría hacerlo pues su marca estaba sobre Kale,
«Salvo que él la mate...»
Al no haberlo marcado aún como su compañero, debido a la nula disposición del príncipe, la única con vínculo activo era ella. Vínculo que por parte de él podría eliminar con la muerte de la guerrera.
Cosa que de haber existido el vínculo completo entre ambos ni la muerte habría podido eliminar. Y el saiyajin no habría podido escoger a ninguna otra fémina como su compañera nunca más.
Llegó al inicio de una colina y decidió descender y caminar, eso le ayudaría a pensar bien que hacer... —La humana no querrá la muerte de Kale— había aprendido a conocer a la terrícola y si algo que sabía es que jamás permitiría que Vegeta matara a la saiyan, era demasiado noble de corazón. Lanzó una sonrisa despectiva.
«Irónico, Kale no dudaría en matarla»
Estaba intentando pensar qué hacer, y como aconsejar al peliflama, miró al planeta donde ahora estaban, era hermoso le recordaba tanto a su planeta natal, miró hacia la base. Realmente el lugar imponía y gracias al esfuerzo combinado de Suzuke y Bulma habían logrado grandes avances, admiró el paisaje agreste. Grandes planicies se veían, una gran cantidad de ellas se veían rojizas, sin embargo, en partes más alejadas se veían colores como el malva, el violeta, a lo lejos un hermoso río de tonalidades purpúreas se reflejaba.
De pronto su paz fue interrumpida al escuchar unas risas y murmullos que le llegaban muy suaves, provenientes de algún lugar cercano.
Por algún motivo no se sintió a gusto al interrumpir a quiénes reían, avanzó despacio, casi escondiéndose, detrás de unas rocas bajo un gran y frondoso árbol se sorprendió de hallar a Pepper sentada bajo el árbol y a Kyabe recostado descansando su cabeza sobre sus piernas, la vista que le daban era la de una pareja, ellos reían con complicidad mientras ella le acariciaba con cariño la cabeza, pasando sus delicadas manos sobre la negra cabellera del saiyan.
Se sintió un intruso y se retiró sin ser visto, no quiso que lo descubrieran..."
Ese día se había marchado lo más pronto que pudo evitando que ellos se percataran de su presencia. Así que ahora en la reunión, se sentía desconfiado. Veía a Caulifla emocionada que miraba con admiración a Kyabe y veía a esos saiyajines tan enigmáticos sentados dándoles miradas amistosas a todos, la forma de mirar y de tratarse de Kyabe y de Pepper no era igual a las miradas que vio entre ellos
«¿Porque ocultan que son pareja?»
Fue sacado de sus pensamientos cuando Kyabe habló — Lo que sucedió hace unos días entre Bulma y Kale fue muy interesante en más de un sentido —Comenzó a hablar Kyabe — nos encontramos preocupados con los acontecimientos recientes, pues estamos muy felices de pertenecer y vivir en este lugar, sabemos que ustedes aprecian a la humana, y es claro que de alguna forma que aún no entendemos el príncipe tiene su favor en ella...
Tooma y Tottepo escuchaban todo y lanzaban miradas de desconfianza a Radditz y a Nappa, tampoco se hallaban del todo cómodos hablando de eso, fue Radditz quien interrumpió a Kyabe —No me gustan los rodeos, habla claro. ¿Acaso piensas desertar? — De pronto se sintió una tensión en el ambiente.
Kyabe a pesar de escuchar la ruda forma en que fue encarado por Radditz, no se inmutó. Entendía la natural desconfianza de los otros saiyans. Caulifla le miró con confianza, pero su sonrisa era nerviosa, la entendía al final eran sus amigos.
—Lamento si mis palabras crearon la impresión equivocada, al contrario, queremos dar nuestro apoyo a lo que ustedes decidan apoyar. Una fractura entre nosotros siendo tan pocos de nuestra raza, solo generaría incertidumbre y caos.
Tooma los miró con suspicacia, — Y qué pasa si apoyamos el hecho que Vegeta tome a la terrícola como consorte — Lanzó el reto con claro desafío en la mirada.
Kyabe lo observó, el saiyan era fuerte y musculoso, solo unos pocos años mayor que él, se notaba que aunque joven era un guerrero lo suficientemente curtido para desconfiar de ellos Recordó las palabras de Pepper.
"... — Debemos ser muy cuidadosos con como transmitimos nuestro mensaje — preocupada comentaba Pepper. Kyabe simplemente sonrió estaba acostumbrado a la paranoia de la saiyan, eso en parte siempre le había gustado de ella, se veía adorable cuando se preocupaba demás por cosas nimias. — Estas exagerando de nuevo Pepper— burlón le comentó.
Ella le lanzó una mirada envenenada, le molestaba que Kyabe se tomara a la ligera las cosas de importancia, a veces era muy irritante esa forma de ser del saiyajin —Ellos no confían en nosotros Kyabe, son amables pero parece que no creen en nuestra palabra —Fue lo que la menuda saiyan dijo antes de dejarse caer al lado de él, acostumbraban a pasar tiempo juntos cuando no estaban con los demás saiyajines.
—¿Acaso pudiste hablar con Nappa y Radditz? — curioso preguntaba, sabía que la saiyan había intentado hacer migas con los otros saiyans pero esos dos era muy esquivos. Ella le dio una mirada frustrada.
—No logré hablar con esos dos, pero Tooma y Tottepo aun cuando hablan conmigo son esquivos— Refunfuñaba molesta, Kyabe sonrió. —Lo que quieres decir es que no han caído en tus coqueteos Pepper —Dijo burlón m mientras ella resoplaba más que molesta.
—Tottepo es un bruto que solo intenta llevarme a la cama, y no es mi tipo— Kyabe de rió, seguramente Tooma si lo es ¿No? Es bastante atractivo, el tipo de saiyan del que estarías interesada— comentó amigable.
Ella lo miró enojada —Tooma ni voltea a escuchar lo que le digo, ¡Ese imbécil! Actúa como si fuera superior a mí— resopló enojada— cómo si me importara — altiva decía mientras lo golpeaba en el hombro enojada y se iba a otro lugar para evitar seguir escuchando las burlas del saiyajin..."
Ahora que Kyabe veía con detenimiento al saiyajin se dio cuenta que Tooma era un buen ejemplar, un digno guerrero saiyan; y entendía la molestia de Pepper definitivamente era el tipo de saiyan que ella quisiera para llevar a su cama, se sonrió para si mismo:
«La indiferencia a sus encantos debió dolerle bastante, no está acostumbrada a no salirse con la suya» Decidió contestar a la pregunta hecha por Tooma pero Basil se le adelantó y fue éste último quien le contestó al saiyajin.
—Si eso es lo que el príncipe quiere y ustedes lo apoyan, entonces nosotros también — Su mirada era firme y transparente, no se sentía que sus palabras tuvieran dobles intenciones. Sin embargo, fue Celery quien habló después dejándoles una duda sobre la situación de la peliazul.
—Ciertamente tendríamos que buscar la forma de actualizar la ceremonia de emparejamiento pues el proceso de la unión no se podría llevar acabo. Él no podrá tomar a la terrícola de esa manera.
Fue Nappa quien decidió probar la nueva lealtad que esos saiyajines profesaban a Vegeta y a la decisión que el príncipe tomaría — Paragus estará a favor de Kale, y Tarble probablemente, habrá una fractura les guste o no dentro de nosotros como raza y posiblemente haya un enfrentamiento.
Esta vez fue Kyabe quién habló por los demás —Nosotros estaremos del lado de lo que decida Vegeta.
Nappa vio de reojo hacia donde estaba Caulifla, vio la sonrisa emocionada que ella le dirigía a Kyabe. Sabía que ella confiaba en ese saiyajin, pero él era un viejo lobo de mar. Desconfiar era su segundo nombre y consideraba que las decisiones de la saiyan estaban fuertemente influenciadas por su atracción hacia Kyabe, él lo notaba claramente.
Aún así era mejor estar a su favor que en su contra. Al menos en lo que determinaba que tan fiables podrían ser.
—Creo entonces que todos aquí estamos de acuerdo en defender la decisión del príncipe —Fue todo lo que Nappa dijo, el resto de ellos asintió, aunque Radditz, Tooma y Tottepo no se veían muy seguros con esa alianza, aún así respaldarían la decisión de Nappa. A pesar de los acuerdos que hicieron Pepper se percató de la mirada de suspicacia que el saiyan les lanzaba.
Bulma aprovechó el tiempo a solas, dejó al pequeño Trunks en la sala de juegos que había creado para él dentro del laboratorio y una vez que estuvo sola llamó a su hermana.
—Hola B.B ¿Todo bien?— Preguntaba ansiosa su hermana, ella deseaba con toda su alma poder ir a verla antes de partir. Eso había sido lo acordado, pero entre más se acercaba el momento de verla más contras que pros hallaba a su plan.
—No estoy segura que vernos sea lo más inteligente T.B — comentó dudosa la ojiazul —Vegeta no me quita la vigilancia de encima — escuchó silencio en el otro lado de la línea, sabía que su hermana estaba meditando sus opciones.
—Necesito ese decodificador B.B, la tecnología de esos tipos es increíble y necesitamos que el canal de comunicación esté blindado de ambos lados— escuchó un suspiro proveniente de la peliazul.
—Tengo un plan, es arriesgado pero pudiera funcionar...— Bulma aún estaba insegura si decantarse por esa opción pero en estos momentos era la única opción viable —Soy toda oídos B.B...— fue lo que contestó la rubia antes de recomenzar a escuchar los planes locos de su hermanita.
Pepper caminó apresurada, sabía a donde se había dirigido el saiyan, por lo que decidió seguirlo y confrontarlo, Nappa se había ido a las salas de entrenamiento para poder meditar a solas, mientras entrenaba, la escuchó llegar. La saiyan era diminuta a su lado, tan bajita y menuda y aún así algo en su mirada y la forma felina en que se movía le hacían entender que ella podría ser peligrosa.
—Así que vas a entrenar... hasta ahora no hemos coincidido durante las horas de entrenamiento, podemos hacerlo juntos esta vez— la voz de ella era estimulante, algo en su mirada le decía que ella quería provocarlo, molestarlo.
Ni siquiera volteó a verla ni se tomó un segundo más de lo necesario antes de contestarle —Prefiero hacerlo solo — su respuesta era mas un gruñido molesto, los ojos de ella solo resplandecieron divertidos, mientras alzaba una ceja, —¿Acaso tienes miedo de que te gane Nappa?
Molesto por su insistencia decidió asustarla, en un rápido movimiento la tenía contra el piso, sus manos se sentían enormes mientras apretaba contra el suelo a la menuda saiyajin, podría ser tan fácil acabar con su vida, su cuello delgado cabía perfectamente en la palma de su mano, sería sencillo apretar su cuello hasta matarla.
—No somos tu enemigo Nappa...— Su voz salía entrecortada, él molesto decidió cuestionarla mientras apretaba ese suave y delicado cuello un poco más —Que es lo que quieren de nosotros —exigió rudamente
—¡Te lo dijimos ya! Queremos vivir en paz con ustedes, ¿Acaso eso es tan difícil de creer? — Él la miró con desprecio, —¡No son más que unos mentirosos manipuladores! — escupió con desprecio en la voz.
Ella lo miró molesta no entendía de donde venía la molestia del saiyan hacia ella, él continuó impasible — Kyabe juega con Caulifla y le hace creer que podría interesarle, la ilusionan mientras tú y él se revuelcan juntos, burlándose de ella, ¡No me digas que no están juntos! ¡YO LOS VÍ!
Pepper molesta por sus acusaciones decidió subir su ki y dejar de jugar, de un rápido movimiento se quitó a Nappa de encima, y se paró frente a él erguida, a pesar de ser tan menuda y pequeña no se sentía amedrentada por el enorme saiyajin —No sé de donde sacas esa tontería, ¡Kyabe es como un hermano para mí! No lo veo de la forma que sugieres.
La saiyan se escuchaba muy ofendida ante las acusaciones de Nappa. El calvo saiyan solo se rió —¿Es por eso que lo tenías sobre tus piernas descansando?
Pepper tenía un temperamento explosivo y le irritó que el saiyan la acusase de tal barbaridad, molesta dijo entre dientes — Kyabe y yo no tenemos nada, y más te vale que no te metas entre él y Caulifla o tendrás un problema conmigo.
El saiyajin se rió de sus palabras, —¿Piensas acaso que puedes detenerme? Le diré a Caulifla la verdad, no me gustan sus juegos y eso se acabará ahora.
La saiyajin estaba más que irritada, ese saiyajin siempre había sido esquivo desde que lo conocieron y si bien Radditz tampoco se le acercaba, no la veía como si fuera una escoria, en cambio Nappa siempre la había visto así.
Ella sabía lo bonita que era, si bien su belleza no era exuberante como la de Celery, quién era altamente sensual, Pepper despertaba deseos en los hombres pues toda ella rezumaba peligro. Pero este saiyan en especial no la veía con interés sexual, por el contrario, la miraba con desprecio y eso la irritaba.
Ella había intentado acercarse a él para conocer más de todos ellos, intuía que la opinión de Nappa pesaba sobre el resto de ellos. Pero él jamás volteaba a verla y ahora que lo había hecho solo era para acusarla de cosas sin sentido. Estaba furiosa no iba a aceptar que la calumniaran así.
Comenzaron a luchar, Nappa estaba entretenido, la hembra era buena peleando, decidió no acabar pronto la batalla, disfrutaba molestarla, cuando creyó que había sido suficiente la dominó y la aplastó contra la pared.
— Me cansé de jugar Pepper, no te quiero cerca de mí; y Caulifla se enterará de tu relación con Kyabe, les daré de aquí a que regrese del viaje con Vegeta para que Kyabe le haya dicho, de lo contrario se lo diré yo.
Fue todo lo que Nappa dijo antes de soltarla y ella cayera pesadamente al suelo. Aun sentada en el suelo, lo miró enojada, mientras maldiciones e improperios pasaban por su mente, al ver como él se iba burlándose de ella.
El calvo saiyan no sabía qué pensar de la actitud de la saiyajin, decidió buscar a Radditz para poder hablarlo y tener su opinión acerca de esos extraños saiyans.
Tan pronto acabó de ponerse de acuerdo con Tights, Bulma supo lo que tenía que hacer, no tenía tiempo que perder. Recordó que Nappa le dijo que irían a una de las salas de reuniones, no estaban lejos del laboratorio.
Tomó a Trunks en brazos inhaló nerviosa pues se movería sin protección pero confiaba en el hecho de que Paragus no estaba y Kale estaba ocupada y salió del laboratorio rumbo a donde estaban el resto de los saiyans
«Venga Bulma tú puedes ya casi llegas»
Iba nerviosa caminando, cuando llegó ya no había nadie en la sala, decidió seguir caminando había escuchado voces más adelante.
—¡Radditz que bueno que te encuentro!— Aliviada y emocionada decía la científica. El pelinegro la vio con espanto.
— Qué demonios haces fuera del laboratorio, ¿Estás loca? ¡Solo te pedimos quedarte media hora ahí!— el saiyan de larga cabellera se escuchaba entre molesto y asustado.
Ella solo torció los ojos al cielo. — No seas exagerado— y antes de que él dijera algo se volteó para hablar con Caulifla que era quién estaba en esos momentos con el saiyan. —¿Puedes cuidar un momento a Trunks? Necesito hablar con Radditz.
La saiyan alegre tomó al pequeño—Los veo en el laboratorio— comentó tranquila mientras alegre caminaba por el pasillo.
—Vamos a un lugar donde podamos hablar en privado Radditz — fue todo lo que tranquila dijo antes de darse la vuelta y dirigirse a la sala donde antes se reunieron los saiyans.
—¿Quieres comer algo Trunks? ¡Yo tengo hambre! ¿Tú no?— el pequeño semisaiyan miró contento a Caulifla. —Siiii comida califa— ella solo se rió y le permitió bajarse y fue siguiéndolo mientras emocionado se dirigía al comedor común de la base.
Se toparon a un Nappa pensativo de camino al comedor con quién Trunks casi se estampa cuando iba emocionado corriendo — Atrapé un insecto— Nappa se reía mientras agarraba al crío de una pierna y lo hacía colgar cabeza abajo, Caulifla feliz se reía de la escena.
—Soy Tunks no inseto— el pequeño se movía entre las manos del saiyan tratando de soltarse, éste se lo aventó a Caulifla quien lo atrapó sin mayor esfuerzo riéndose de la cara de indignación del infante por no poder liberarse del agarre primero de Nappa y luego de ella.
—¿Parece que buscas a alguien? — preguntó alegre la saiyan, —Busco a Radditz, ¿Lo has visto?— tranquilo comentaba Nappa, aún tenía en mente la advertencia que le dio a Pepper, esperaría a ver si tenían suficiente honor para ser ellos quienes le dijeran la verdad a Caulifla.
—Fue rumbo a la sala donde estuvimos para hablar con Bulma, allí los hallarás — tranquila decía mientras avanzaba junto a Trunks rumbo al comedor.
Bulma cerró la puerta de la sala para evitar que alguien más escuchara, respiró profundamente esperaba lograr convencer a Radditz de eso dependía el éxito de su plan.
—Radditz necesito de tu ayuda...— tan pronto el saiyan escuchó esas palabras sabía que estaba en serios problemas. Todo lo que tenía que ver con la ojiazul era un dolor de cabeza para él.
—Sea lo que sea mi respuesta es ¡NO!— fue lo que en forma automática dijo, ella le dio una mirada frustrada.
—¿Ni siquiera te he dicho de lo que se trata y ya me rechazas? —Indignada comentaba —¿Al menos puedes escucharme?
Radditz la miró de mala manera, ya antes se había metido en problemas por culpa de ella y hasta ahora había salido librado pero no quería seguir metiéndose en esos problemas un día se quedaría sin suerte y Vegeta sin duda lo mataría.
—Lo siento Bulma no quiero saber que es, me voy— comenzó a caminar rumbo a la puerta pero la científica estaba más que decidida en lograr la escuchara.
—¡Al menos escúchame por favor! Y después te dejaré en paz— se colgó prácticamente de su fuerte brazo, obligándolo a detenerse, usó una carta que sería chantaje pero estaba desesperada —Por favor Radditz no tengo amigos estoy sola, solo escúchame un momento— la voz rota al final de la oración caló hondo en el pelinegro. Este se maldijo sabía que no se podría negar a ella, había intentado mantenerse alejado desde que Vegeta la reconoció como su consorte, estaba completamente fuera de su liga.
—Habla, solo te escucharé es todo lo que haré — sin mirarla fue lo que dijo. Ella emocionada lo abrazó. — Gracias Radditz — el saiyan sintió el ruborizarse, la incomodidad por la cercanía de la fémina crecía a cada momento.
—Quería ver a mi hermana antes de irnos, antes de que digas algo sé que es una mala idea, pero ella no sabe la verdad, piensa que en cualquier momento que quiera me puedo ir de aquí, no puedo simplemente desaparecer, sé que mis papás querrán saber de mí. Solo quiero que me ayudes a llevarle una cápsula, tiene fotos y videos míos y de Trunks para que se los lleve a mis padres. ¡Por favor Radditz no haré nada ni siquiera iré yo! Solamente llévale esto a ella —Mientras le entregaba una cápsula al saiyan.
—No haré eso Bulma, no me meteré en problemas—
La separó de él mientras avanzaba, ella corrió y se puso enfrente a él nuevamente para que no pudiera avanzar —Por favor Radditz, no haré nada malo solo quiero que puedas entregar esta cápsula a mi hermana por mí.
La científica sabía que lo que haría era jugar sucio pero necesitaba desesperadamente lograr que él aceptara. Se acercó demasiado traspasando su espacio personal y se abrazó pegándose fuertemente al saiyan.
El pelinegro nunca previó esa acción por parte de la ojiazul, lo desbalanceó. La terrícola había estado en su mente largo tiempo, había considerado largamente el hablar con Vegeta y pedirle que le dejara reclamarla como su pareja, él podría cuidar de ella y de Trunks.
Había estado seguro que el príncipe solo estaba encaprichado y pronto se le pasaría su gusto por ella.
Se había dado cuenta muy tarde que no era así, cuando frente a todos durante el enfrentamiento entre Kale y la ojiazul, Vegeta la había puesto al mismo nivel. Ahí Radditz lo entendió, él jamás tendría una oportunidad.
Y sin embargo no era de piedra, al sentir a esa delicada mujer abrazarlo no pudo evitarlo, sus manos automáticamente la abrazaron también pegándola más a su musculoso cuerpo.
—No juegues conmigo humana un día no podré detenerme...— fue todo lo que dijo al abrazarla más fuerte y hundir su nariz en el delicado cuello femenino.
Ella olía demasiado bien, tan delicada, femenina y tentadora. —Radditz... por favor necesito de tu ayuda, solo quiero que lo lleves a mi hermana por favor— decía la peliazul mientras se mordía el labio y lo veía desesperada mientras lo abrazaba.
Ella solamente quería provocarlo un poquito, sabía que lo atraía, solo quería usar como otras veces su coquetería para conseguir lo que necesitaba.
—¡No me tientes Bulma!— fue todo lo que dijo antes de cargarla y pegarla contra la pared. Ella lo miró sorprendida, sus azules ojos se abrieron asustados, de pronto Radditz la cargo en una forma más sexual.
—Me gustas y lo sabes, juegas conmigo y eres cruel porque jamás podré tocarte — Radditz acarició tiernamente la mejilla de la peliazul.
—No me hagas hacer cosas a escondidas de Vegeta, soy leal y tengo orgullo, pero tú juegas conmigo y sabes que no puedo decirte que no...— ella lo miró con ojos culpables, jamás quiso lastimarlo.
—Radditz yo, lo lamento no era mi intención... — no pudo seguir hablando pues el saiyan la interrumpió.
—Shhhhh— la acalló poniendo sus dedos sobre los suaves y seductores labios de la fémina.
Sabía que era un error lo que iba a hacer pero si lo descubrían ayudándola, deseaba tener algo que hiciese que valiera la pena el error que iba a cometer.
Tomó la cápsula de la mano de la ojiazul y la guardó en su traje —Este será el último favor que te haré azulita — en forma suave comentaba mientras veía en forma demasiado cercana a la mujer, sus labios estaban a centímetros de ella.
La ojiazul se dió cuenta demasiado tarde, que tal vez se había excedido y ahora estaba en una situación incómoda de la cual no sabía cómo salir, simplemente veía cómo el pelinegro la tenía fuertemente abrazada y no la dejaba alejarse de él.
— Eres la mujer del príncipe, nunca podré aspirar a ti, pero por ti voy a arriesgarme, te ofrendo mi vida, siempre que no me pidas traicionar a Vegeta te ayudaré, solo déjame tomar algo que me ayude a vivir sabiendo que no te puedo tener, déjame tomar un beso de ti...— fue todo lo que dijo antes de tomar delicadamente la cara de la peliazul y plantarle un beso apasionado.
Bulma se quedó en shock, no supo cómo reaccionar, todo fue tan irreal, de pronto sintió la boca del saiyan traspasarla. El pelinegro era bueno besando, a pesar de casi nunca hacerlo, sin embargo algo en ella se removió como una descarga eléctrica, por muy fuerte y atractivo que fuera, no quería eso. Por muy buenos que se sintieran sus besos no era él, no era Vegeta.
Trató desesperadamente de separarse pero el pelinegro era demasiado fuerte. De pronto, su mente la atormentó, recordándole que Vegeta dormiría con su familia, la que escogió por encima de ella y de Trunks.
«Que tonta eres, tú sintiéndote mal y él... pasará las noches en los brazos de ella y disfrutarán juntos antes de alejarse de ellos...»
Los celos son el diablo y atormentan el alma de las personas hasta la locura, eso fue lo que sucedió con la peliazul, se dejó llevar por lo que su mente imaginó. Se dejó envolver en el rencor producto de lo que su imaginación traidora le proyectaba.
Quiso intentar perderse en eso labios y ver si así podía sacarse el veneno que era Vegeta en su vida.
«Él estará con ella...»
Se obligó a tomar con sus delicadas manos las firmes y fuertes facciones del guerrero, pasando esa caricia por su cabeza enterrando por fin sus dedos en la melena del pelinegro. Atrayéndolo firmemente permitiéndole profundizar el beso.
Radditz no dudó, sabía que sería todo lo que pudiera obtener de esa diosa azul, pero le bastaría, no tenía forma de competir contra Vegeta y a pesar de que quisiera jamás lo haría. Jamás iría contra el príncipe de su raza. Solo quería tener esto de ella.
La abrazó con firmeza mientras sus mente se llenaba del sabor de la delicada fémina que lo embriagaba y sus manos memorizaban las suaves curvas que nunca más podría tocar.
En ese momento, cuando Bulma se entregaba a ese beso, intentando por medio de éste de olvidarse de Vegeta y lo que la seguía lastimando, justo en ese preciso momento fue cuando Nappa llegó y los encontró así: Como si de dos amantes que hace mucho no se vieran; los halló en pleno beso, entregados a una pasión prohibida que en realidad no era tal pero fue lo que lo ojos del calvo saiyan encontraron...
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¡¡¡Hola a todos!!! Finalmente vengo de regreso, Ay pero estrés, no se ustedes pero a mi casi que me quiere dar un ataque con el final de este cap
¿Se imaginaban ese giro? ¿Qué opinan ustedes que cree que va a pasar?
Como siempre agradezco su constante apoyo, sus comentarios me ayudan a entender cómo van percibiendo la historia, realmente esa es la paga que recibimos los escritores se está plataforma. Agradezco su apoyo y espero me dejen saber cómo van sintiendo la historia.
Rápidamente contesto comentarios:
XXlalalulu: A verrrr como sale de esta Bulmita D:
Invitado: De acuerdo contigo a mi también me dan miedo y mucho esos dos.
Airyisabel: Ahh sería fantástico ver besitos entre Bulma y Vegeta perk en este momento con ese final de capítulo no estoy muy segura de que va a pasar D:
An R. Tendo: De acuerdo contigo!! Esto se está poniendo color de hormiga.
Beccamarins: ¿Te he dicho cuánto amo tus reviews? Son la onda!!! Y ahhhh siento que en cualquier momento me adivinas la trama :O jajajajajajaja. Excelente análisis y si el cap anterior fue muy revelador, me alegra que lo hayas notado ;)
¡Nos leemos la próx semana!
