Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Cuando haya locura, cuando tú mente esté envenenada. Cuando la tristeza te deje derrotado en la cama, te sostendré en lo profundo de tu desesperación y será todo en nombre del amor... — In the name of love, Martin Garrix ft Bebe Rexha

Planeta Zerk

Llegaron a la zona de ascenso y descenso de las naves, Bulma estaba impresionada por la logística perfecta en ese lugar, mientras Sekket se adelantaba a ver algunos asuntos, ella paseó curiosa por las rampas de aterrizaje.

Aprovechando que no veía a nadie, se acercó a unas de las bodegas y liberó los drones que al ser puestos en funcionamiento se mimetizaban con los colores y formas del lugar, haciendo difícil su detección.

Al ver que había podido liberar a sus drones sin mayor problema se relajó paseándose y viendo lo que ese lugar ofrecía, se perdió en sus pensamientos:

«Sekket es muy guapo y amable, realmente ha sido de gran ayuda...»

Recordó como en los últimos días había sido bastante agradable y atento con ella.

"... Bulma y Suzuke habían intentado sin éxito replicar la forma de crear el núcleo de las nuevas naves, — Es imposible sigue sin activarse el reactor, ¿Qué estamos haciendo mal? — La ojiazul veía frustrada a la científica tsufur, quién le daba una profunda mirada exasperada también.

Se notaba que tampoco estaba acostumbrada a no lograr descifrar algo, —¡Esto es indignante!— decía molesta Bulma, somos las mejores científicas de este universo ¿No crees? Si Sekket regresa y no lo hemos logrado pensará que su gente es mejor que nosotras y eso no podemos tolerarlo.

La tsufur esta igual de indignada —Tienes razón, algo estamos haciendo mal y debe de ser al armar el reactor del núcleo, las configuraciones son correctas y los cálculos están bien — Rápidamente se pusieron manos a la obra, no dejarían que Sekket regresara y ellas no hubieran podido replicar el núcleo, al menos el reactor principal del mismo, eso sería como aceptar la superioridad de los científicos zerkianos y no pensaban o al menos la peliazul no pensaba hacer eso.

Así las halló Sekket, quien llegó antes de lo predicho, las vio encender el reactor y este comenzar a funcionar, por unos 5 minutos para después de pronto, apagarse.

Bulma maldijo por lo bajo, —¡Maldita sea! — y escuchó a la tsufur también hacerlo, ambas estaban enojadas frutradas y se vieron con enojo e impotencia en la mirada para luego comenzar a reír a carcajadas. La peliazul se dejo caer en el suelo —Ufff ¡No puedo creer que se haya apagado!

De pronto se escucharon unos aplausos de fondo, ambas científicas que en ese momento descansaban exhaustas en el suelo se levantaron de pronto avergonzadas —¡Magnífico! No puedo creer que casi lo hayan logrado y apenas llevan dos días trabajando en el reactor.

Bulma ruborizada, no sabía cuánto había escuchado el príncipe de Zerk pero claramente estaba siendo amable con ellas.

—Gracias Sekket, pero realmente hemos fracasado —él le dio una mirada comprensiva y luego sonrió. —Para nada hermosa Bulma, después de descifrar las ecuaciones para crearlo nos tomó semanas lograr que comenzara a funcionar, lo que a ustedes les tomó solo dos días, a mis mejores científicos y a mí nos tomó semanas.

Ella lo miró incrédula, pensaba que él estaba solo intentando ser amable con ellas —Les diré cuál es el error —Decía el zerkiano con su voz que parecía invitar a la seducción, mientras Bulma horrorizada veía como él se quitaba su capa, se arremangaba las mangas de su fino traje y decidía agacharse para meterse debajo de la nave, alarmada por ver cómo su impoluta vestimenta se mancharía de grasa y aceite, le dijo —¿Qué haces? ¡Vas a mancharte todo de grasa!

Él solo se rió, mientras la peliazul se percataba que, tanto Suzuke como ella misma estaban en pésimas condiciones de etiqueta, como buenas científicas que eran estaban todas manchadas de aceite, incluso en la cara y se ruborizó al percatarse que como el educado y cortés príncipe que él era, había sido sumamente galante y amable: La había llamado hermosa, cuando de eso en este momento no tenía nada.

Él la sacó de sus pensamientos —Somos científicos bella Bulma, mancharnos a veces de grasa por conseguir las cosas es lo que hacemos, ahora vengan les mostraré la falla..."

Bulma se mordía el labio mientras recordaba eso, ¡Sí! Estaba bastante confundida, últimamente sin Vegeta cerca, y conviviendo tanto tiempo en el laboratorio, había podido llegar a conocer mejor al príncipe zerkiano y por más que él solo era amable y atento, ella sentía que le faltaba el aire cuando estaba cerca. Había que ser ciega para no notar lo guapo, caballeroso y atento que era.

«¡Genial! Qué ironía de la vida, en cuanto regrese a la tierra voy a tener algunas cuantas palabras con Dendé, porque como Kamisama no esta siendo muy justo conmigo, tantos años buscando a mi príncipe azul, luego me resigné a que no existe, acepté al príncipe de los bárbaros en su lugar y resulta que el príncipe azul si existía pero estaba hasta el otro extremo de la galaxia...»

Frustrada pensaba Bulma, en un suave susurro solo se dijo a sí misma — Debí usar esas malditas esferas del dragón y pedir a mi príncipe azul, así habría conocido a este bombón antes que al bruto cavernícola de Vegeta.

De pronto su monológo fue interrumpido cuando una voz fuerte y enojada rompió de pronto en forma estridente la quietud y silencio del lugar —¿Quién es usted y que está haciendo en esta zona? ¡Esta es un área restringida! — Un guardia Zerkiano la apuntaba con un arma mientras de forma brusca la tomaba del brazo y la jaloneaba.

¡La peliazul estaba en shock! Ciertamente no se esperó ese ataque sorpresa, tenía miedo pues no sabía si el guardia había alcanzado a ver que ella liberó sus drones, si la había escuchado hablar consigo misma o si solo la había encontrado en una zona prohibida para los civiles.

—Yo... lo lamento solo estaba viendo, Sekket dijo que podía pasearme por el lugar en lo que él volvía —Su voz trató de no sonar asustada, pero su corazón latía furiosamente producto de la adrenalina de no saber qué era lo que había visto ese guardia.

Si la había visto liberar sus los drones, le diría al príncipe y podrían creer que estaba haciendo espionaje. Si la encerraban y Vegeta se enteraba se pondría furioso y echaría todo su plan a perder.

«¡Kami no por favor! Si Vegeta se entera que me escapé de la vigilancia saiyajin sabrá que planeaba fugarme»

Se sintió estúpida por lo que había hecho, tal vez acababa de comprometer en forma irrevocable la única oportunidad que tenía de huir.

—Quién te mandó a espiar ¡HABLA! — gritaba el guardia mientras la zarandeaba, ella se zafó como pudo de su fuerte agarre y decidió hacerle frente —¡Suéltame! Vine de visita con autorización de Sekket— fue lo que en forma altiva la fémina argumentó.

—¿De quién? —la miró escéptico el guardia, no conocía dentro de sus superiores a nadie con ese nombre, y la única persona que le venía a la mente era su majestad, el príncipe.

Ella le dio una profunda mirada ofendida —Sekket, el príncipe de este lugar. El guardia la miró como si la mujer se hubiera vuelto loca. Había que estar muy demente para decir en forma tan desvergonzada una mentira de ese calibre y creer que él era tan estúpido como para creerle.

—¡Deja de mentir! — enojado la tomó nuevamente del brazo lastimándola mientras apretaba con fuerza. —Y a la próxima habrás de referirte en forma respetuosa al príncipe de Zerk — Comentó indignado mientras levantaba su brazo para abofetear a esa ladrona descarada.

Pero antes de poder hacer nada, su brazo fue detenido por un fuerte agarre. Mientras la voz de mando se escuchaba —¿Se puede saber que está pasando aquí?

Bulma quién al ver que el guardia había levantado la mano para abofetearla se comenzaba a preparar para recibir el golpe, escuchó emocionada cuando la voz del príncipe zerkiano resonó alarmada en ese lugar. El guardia vio al príncipe y asustado se agachó haciendo una profunda reverencia.

—Lamento que vea esto majestad. Atrapamos a una ladrona que se ha logrado escurrir hasta esta sección que es de alta clasificación. No sabemos cómo lo hizo pero averiguaremos pronto — decía el guardia mientras se excusaba con su príncipe.

Sekket lo miraba molestó mientras espantado se acercaba a la delicada mujer —¡Bulma! ¿Estás bien? Mientras con delicadeza la tomaba de los hombros. —¿Acaso te golpeó? — preguntó indignado mientras revisaba la delicada cara de la mujer ojiazul.

—Estoy bien ... — fue todo lo que conmocionada decía la científica. El guardia miró confundido la escena. Sekket trató de calmarse antes de hablar —Ella no es ninguna ladrona ¡Es mi invitada! Jamás he permitido por muy ladrones que pudieran ser que golpeen a mujeres indefensas, sean críminales o no, eso ¡No es parte de nuestro protocolo!

Indignado indicaba el príncipe, mientras el guardia asustado no sabía como excusarse – ¡Lo lamento majestad! – Sonó arrepentido, mientras se acercaban otros guardias para llevárselo preso.

—No seas tan duro... —suavemente comentó Bulma, no quería que por su culpa se hiciera un escándalo.

—Él deberá enfrentar cargos, ninguno de ellos puede actuar impunemente y agredir a los más débiles, vamos — en forma delicada pero firme la tomó del brazo y la escoltó a una oficina finamente decorada donde solo estaban ellos dos.

Él la miró a los ojos, la cara de arrepentimiento por lo mal que la habían tratado se reflejaba en su mirada —Lamento que ocurriera eso, no debí dejarte sola, muéstrame tus manos — en forma suave y delicada dijo mientras la científica terrestre sonrojada le enseñaba estas. Las manos finas y elegantes del varón la tocaron, su tacto era suave, tan diferente al del saiyajin.

Se sintió culpable al ver las marcas rojas sobre las delicadas muñecas de esa Ninfa azul. De pronto, él hizo algo que ella no se esperó.

Sin darle oportunidad de reaccionar el comenzó a besar las zonas claramente lastimadas por el brusco agarre del guardia; lo hizo en forma delicada y luego la abrazó pegándola con dulzura a su pecho.

La ojiazul abrió los ojos mientras su corazón latía desbocado, la fragancia varonil tan diferente a la del saiyan la golpeó, ese abrazo se sentía bien, muy reconfortante; aunque muy diferente al que recibía del príncipe saiyajin, el cuál solía ser más salvaje; si bien nunca la dañaba, era más posesivo en el trato con ella. El abrazo recibido por Sekket, era suave y candoroso.

Lo vio tomar su delicado rostro entre sus manos y sintió como recorría con la yema de sus dedos sus delicados pómulos —Lo lamento tanto bella Bulma, estoy tan avergonzando por esto, no debiste ser lastimada de ninguna forma...

Sus mejillas se tornaron color carmesí. Se sentía mareada por la forma gentil y seductora con que él acariciaba su mejilla, como en un sueño, era todo surreal. Su corazón latió dolorosamente, el toque de este príncipe era tan diferente del tacto de su saiyan.

Y sin embargo a pesar de lo mucho que le gustaba la forma en que ese hombre que parecía un ángel la tocaba, su mente traicionera la llevaba a pensar en el demonio al cuál cedió su alma.

Aquel que le prometía cosas, que la tentaba con promesas inciertas y verdades a medias, su alma protestaba a pesar de la gentileza de ese tacto, no quería ser salvada, quería seguir a ese demonio que la llevaba por el sendero de su perdición.

De pronto se sintió sumamente nerviosa, la forma protectora en que la abrazaba, estaba demasiado cerca de ella, ese abrazo era demasiado íntimo, leyó las intenciones del príncipe en sus ojos grises, el deseo lo quemaba.

La intención de él era perfectamente legible, si no rompía el contacto visual y ponía distancia entre ellos, él terminaría besándola. Ya había cometido el error por despecho anteriormente con Radditz, no tropezaría con la misma piedra dos veces.

La mirada insondable de un negro intenso la atravesó, ese estilo de mirada la acechaba al cerrar un momento sus ojos.

Con pesar se dio cuenta de algo: No podría pagarle con la misma moneda aunque ella quisiera, para desgracia suya seguía siendo leal al Saiyajin aunque él no se lo mereciera. Su corazón inequívocamente seguía latiendo por ese fiero guerrero.

«Ahhh soy un caso perdido, Sekket es un buen partido, y ni siquiera soy capaz de intentar besarlo...»

Salió del embrujo que esos firmes y cálidos brazos varoniles le ofrecían, tomó toda su fuerza de voluntad y se separó de él —Por favor discúlpame Sekket, esto no es correcto, yo ... —

Ella trató de marcar mayor lejanía con él, pues de seguir permitiendo el abrazo era posible que el zerkiano pudiera malinterpretar las cosas, fue un error permitirle acercarse tanto, a pesar de que solo fue un inocente abrazo, la forma en que fue dado este, fue demasiado íntimo.

Acababa de cometer un error grave y ahora debía de corregirlo. Había otro factor a considerar, él creía que ella era solo una científica, pues ella prohibió a Vegeta que la presentara como algo más. Ahora se arrepentía, tendría que explicarle a Sekket quién era ella en realidad y seguramente explicarle que tenía un hijo con Vegeta. No sabía esto como podía afectar la relación con los saiyajines.

Había echado a perder su oportunidad de escapar en Zerk, y de tener un aliado, seguramente la despreciaría cuando se enterara de quién era ella, podría creer que ella se estaba burlando de él y posiblemente se alejaría para evitar problemas con los saiyans

—Príncipe lamento esto, yo... No quiero que se malinterpreten las cosas, creo que no he sido honesta contigo. Yo no soy solo una simple científica personal de Vegeta — su voz era insegura, no sabía cómo reaccionaría él — También tengo un hijo con él...

El corazón de la ojiazul latía fuerte, pues casi apostaba que algo malo pasaría. El zerkiano la miró, conectó sus hermosos ojos grises, que con la luz tenía tonos más plateados, y realzaban el tono acquamarina del iris, mientras sonreía y seguía acariciando gentilmente la cara de la hermosa mujer. Ansiaba saborear ese néctar de la boca de la fémina, su delicados labios eran tan tentadores, se veía muy apetecible.

—Lo sé, eres la segunda consorte de Vegeta, pero me niego a creer que sea por tu propia voluntad... ¿Él te a obligado cierto? Una mujer así de hermosa e inteligente como tú difícilmente estaría por su propia voluntad al lado de un bárbaro cómo lo es el príncipe Saiyajin. Dime que quieres hermosa Bulma, yo te podría ayudar...

Bulma abrió mucho los ojos de la impresión, nunca pensó que él supiera de su relación con Vegeta, mientras él veía el asombro reflejado en la cara de la fémina, sonreía seductor —¿Acaso crees que algo así pasaría desapercibido por mí? También sé que has liberado tus drones para mapear mi ciudad, eres muy buena, pero recuerda que este es mi territorio, ¿Creíste de verdad hermosa Bulma que podrías hacer algo así y que no lo sabría? Sé que pretendes escapar...

El miedo se apoderó de la ojiazul, había sido descubierta, pero antes de poder hablar él siguió hablando —Sé que no quieres estar con ese monstruo, me niego a creer que estás por tu propia voluntad a su lado, sin embargo no puedo dejarte escapar de Zerk, eso pondría a mi pueblo bajo la furia de Vegeta y por mucho que me pese admitirlo no somos rivales para él, podría destruirnos.

Ella se mordió el labio y bajo la mirada avergonzada.

«¡Kami! Debe de pensar lo peor de mí, nunca pensé la reacción que Vegeta tendría al percatarse de mi huida, podría matar a todos en este planeta por mi culpa»

—Yo no quería afectar a tu nación, lo lamento... —Fue todo lo que Bulma dijo, cerró un momento los ojos para evitar que las lágrimas se le escaparan. Habían estado tan cerca de lograr su fuga, que se había permitido saborear la libertad antes de tiempo.

—Quiero ofrecerte un trato dulce Bulma...— puedo ayudarte pero deberás esperar un poco más de tiempo. Ella lo miró a los ojos, nada nunca era gratis, ¿Cuál sería el precio que debía de pagar por su libertad?

Trató de no sonar tan aprehensiva cuando contestó. —¿Que deseas a cambio? No soy tonta sé que todo siempre tiene un precio— Él acarició dulcemente su rostro de nueva cuenta y sin darle tiempo a pensar le dio un tierno beso en la mejilla, demasiado cerca de la comisura de la boca. El corazón de la peliazul latió dolorosamente emocionado.

Le volvió a acariciar con ternura su pómulo—¿Acaso no lo sabes? Desde que te vi me intrigaste, solo quiero una oportunidad, podrías ser la digna reina de mi planeta, tu perteneces a un lugar así no al lado de los primitivos saiyajines — La voz del príncipe denostaba el desprecio que dirigía a esa raza.

—Mi hijo también es saiyajin — comentó ella tratando de poner un poco de espacio entre ellos, necesitaba recuperar el control de sus emociones y no sabía que pensar. Necesitaba la mente despejada.

—El sería respetado, jamás dejaría que le pasara nada, un Saiyajin educado correctamente sería un gran aliado, él sería amado y respetado aquí. — comentó tranquilamente el zerkiano.

Ella lo miró incrédula. — Vegeta jamás lo permitirá, él jamás me dejará ir.

El solo la miró en forma enigmática antes de decir — No dije que sería de inmediato, primero deberemos sacarte de ahí y después nos encargaremos de negociar los términos para que acepte que no le perteneces.

La confianza de Sekket la llenó de esperanzas, quería decir que sí, pero todo parecía demasiado bueno para ser real —Hermosa Bulma, sé que desconfías pero no soy tu enemigo, también sé que no me amas, es más, dudo que ahora puedas estar interesada en alguien con todo lo que te ha pasado, pero con el tiempo lo harás, una mujer como tú merece estar al lado de una de las mejores razas de la galaxia. Te ofrezco reinar conmigo, acepta mi propuesta y te ayudaré a escapar.

Le había pedido, rogado al kamisama de la tierra y al cualquier otro Kami que estuviera dispuesto a escucharla que le concediera un milagro y tal vez, solo tal vez la hubiesen finalmente escuchado y se lo estaban dado.

«Mi dulce Trunks»

Su mente era un torbellino, —debes garantizar la seguridad de mi hijo — fue todo lo que ella dijo. Para la peliazul lo único importante era su pequeño hijo y nada más. Él le dio una profunda reverencia —Te prometo que Trunks será siempre respetado y aceptado en zerk, y será cuidado por mí de la misma forma que cuidaría a nuestros herederos. Él sería aceptado como un príncipe por mi reino, aunque no podría ser el heredero por razones obvias.

Ella cerró los ojos. No sabía si lo que hacía era correcto. A veces la desesperación hace cometer actos insensatos, tal vez este sería uno de ellos, pero de todas formas estaba atrapada, no tenía mas opciones.

«¿Kami, es esta una decisión adecuada?»

Respiró profundamente, antes de abrir sus oceánicos ojos, sentía que tal vez el ángel pudiera ser tan peligroso como el demonio pero en este momento saltaría y tomaría la cuerda de salvamento que se le ofrecía, orando porque no la llevara a otra trampa.

—¿Cómo sé que puedo confiar en ti? Y que no nos usarás como un rehén, a mí y a mi hijo en contra de Vegeta. — Él la miró con aprobación, sabía lo inteligente que era y no esperaba menos de ella.

Habría perdido parte de su respeto si no se mostrara así de desconfiada.

Sacó de un bolsillo de su camisa la botellita con la droga que le había enviado Kale. — Sé que, si no logras escapar, tarde o temprano Kale se deshará de ti, y de tu hijo. Deben de ser una sombra no muy agradable para ella. Hasta donde sé su hijo es el heredero, pero ¿Qué le garantiza que siempre será así?

Ella lo miraba con ojos curiosos, «¿Cómo es que sabe tanto?»

El prosiguió – Sé todo lo que acontece con los saiyans, porque Kale me envió esto —le entregó el frasco con la droga — es un estimulante afrodisíaco —fue lo que en tono suave comentó.

Los ojos incrédulos de la peliazul se abrieron impactados, ella iba a abrirlo pues no lograba procesar lo dicho por Sekket, cuando él le dijo, —NO LO ABRAS —Tan solo el olor puede ser suficiente para predisponerte y hermosa Bulma, a pesar de los principios tan firmes que tengo, no sería un hombre lo suficientemente fuerte para detener tus avances si decides tentarme...

La miró a los ojos y ella vio el deseo dentro de estos, el príncipe siguió hablando. —Ella quería que yo te sedujera usando eso, pero no lo necesito, un príncipe jamás se rebajaría a eso — dijo haciendo un mohín de desprecio.

—Si te quedas con ellos tarde o temprano ella los matará ...— No quería creer que eso era posible, escucharlo hablar del aberrante plan de Kale en contra de ella, la indignó y le causó náuseas.

Tal vez otro hombre con menos principios que Sekket lo hubiera aprovechado, sabía que Kale intentaría deshacerse de ella, pero jamás pensó que llegaría a tanto.

En el fondo Bulma lo supo, esta vez se había salvado, y esa maldita Saiyajin no había logrado su objetivo. Debía dar gracias a que el zerkiano no era proclive a dejarse convencer de hacer actos tan indignos pero ... ¿Cúanto tiempo tomaría que convenciera a alguien más de hacerle daño? A ella o a su pequeño niño.

Por mucho que Vegeta le prometiera que jamás le harían daño ella sabía que no era cierto, que tarde o temprano esa maldita bruja de Kale acabaría con ella y con Trunks. Respiró profundamente y decidió lanzarse al vacío en un acto de fe.

Se decidió. —Muy bien — la voz de la peliazul se escuchó segura — haremos un trato...

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Base de la patrulla Intergaláctica

Tights sabía que para lograr el éxito en el escape de su hermana requeriría de que Jaco la apoyara.

Lo cuál en un principio sería un poco complicado, pues a pesar de que él estimaba a Bulma, también sabía que era un cobarde y que no arriesgaría su pellejo más de la cuenta. Así que, tal vez debería chantajearlo solo un poco para que se animara a cooperar.

—¡Vamos Jaco! Necesito acceso a esas naves comerciales, nadie sabrá que estuviste involucrado— decía por enésima vez la rubia.

—¡He dicho que no! No usarás naves que están bajo el dominio de la patrulla para tu uso personal, rescatar a tu hermana no es algo que sea parte de nuestras tareas. Además, déjame en paz, este patrullero tiene muchísimas cosas por hacer aún.

Molesto le decía mientras trataba de correrla. Bien sabía que cualquier aventura que involucrara a Bulma Brief nunca era fácil. Menos ahora que se había enterado por Tights que estaba liada con nada más y nada menos que con el príncipe de esa raza sanguinaria.

Sí, definitivamente Jaco amaba la vida y no se metería en el camino de un ser como Vegeta. Tights lo miró y suspiró.

«Bien, si por las buenas no quiere... No me deja otra opción, es hora de comenzar el plan B»

—Muy bien Jaco está bien tú ganas no me llevaré esas naves, sin embargo tendré entonces que enviar estos videos de cuando has usado las naves de la patrulla para tu uso personal, como aquella vez que chocaste porque te habías embriagado y te pusiste de necio que querías ir a comprar comida a ese asteroide mientras hacías carreritas, ¿Te acuerdas?— La rubia le lanzaba una inocente mirada.

Sonrió amable, antes des seguir —O cuando se quemó la bodega con armamento porque estabas haciendo experimentos en lugar de resguardar el lugar ya que según tú, estabas muy aburrido. O cuando... — No pudo seguir porque fue interrumpida por Jaco —¡Bien, bien ya entendí! Te dejaré llevarte las naves pero no pienso acompañarte, valoro mi vida y ese saiyajin se ve muy malo.

Ella sonrió, —Yo me encargo de esto no te apures...

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Planeta Zerk

Habían pasado dos días desde aquel encuentro entre Sekket y Bulma, a la ojiazul se le hizo extraño que Tarble le dijera que su hermano casi no se había comunicado, sabía que deberían estar de regreso en 3 días más, decidió irse al laboratorio después de dejar a Trunks en manos de Radditz.

Habían pasado la mitad de la mañana revisando los avances de la nave que estaban replicando Suzuke y ella; estaba un poco cansada así que decidió salir en búsqueda del jardín cercano que solía ser su favorito para descansar. Últimamente la relación con la otra científica había mejorado mucho y eso la alegró.

«Tal vez logre que un día confíe en mí y sea mi amiga»

Se echó a reír ante su disparatado pensamiento, por más que lograra ganarse la simpatía de Suzuke, sabía perfectamente que esa saiyajin odiosa no la dejaría jamás ser su amiga. No era tonta, veía como la científica Tsufur temblaba cada vez que Kale estaba cerca. Le apenaba su situación, pero no había forma de ayudarla en estos momentos.

«Y mi prioridad es Trunks»

Encontró el jardín donde quería descansar, ¡Cómo le encantaba eso de Zerk! Adoraba esos hermosos jardines interiores que recreaban, le hacían añorar los jardines de la corporación cápsula. Mientras olía la fragancia de cierto tipo de plantas parecidas a las rosas pero que tenían colores iridiscentes como el naranja o el violeta, no se dió cuenta que alguien más se deleitaba admirando su belleza marina; escuchó una grave voz seductora que la interrumpió de su momento de descanso.

— No sabía que también vendrías a tomar un descanso aquí... —Ella volteó risueña al escuchar esa seductora voz, regalándole una amigable sonrisa...

Vegeta iba llegando junto con el resto de la comitiva, estaba cansado, casi no había descansando mucho, y tampoco había comido demasiado.

La mayoría de la tripulación respiró feliz al desembarcar de la nave en Zerk, incluido el rey de ese lugar. Pues a pesar de que el Saiyajin casi no cruzó palabra con nadie, el enojo del mismo era tan palpable que hacía casi irrespirable el lugar donde el se encontrara.

Cuando aterrizó dejó de prestar atención todo, había tenido tiempo de meditar durante el recorrido y de tomar desiciones con la cabeza fría; sabía que a esta hora la mujer debía estar todavía en el laboratorio, trabajando. Por lo que decidió pasar primero a su habitación, para darse una ducha rápida.

Mientras se cambiaba acercó su nariz a las sábanas de su cama. Sonrió para sí mismo.

«El aroma de ella y de mi cachorro está aquí...»

No sabía porque eso lo relajaba. Amaba sentir su aroma en el cuarto que le habían asignado a él. La esencia de la fémina calmaba sus temores, haciendo real el hecho de que ella estaba ahí con él, que no desaparecería de buenas a primeras.

Pero antes de ir a buscarla necesitaba saber la verdad. El Saiyajin no era un ser que se dejara llevar por sentimentalismos, era un guerrero de una de las razas más fuertes de ese universo. Y no sólo físicamente hablando.

Él era el príncipe Saiyajin; fue educado para anteponer la lógica a los sentimientos; sus intereses y los de su raza iban antes que cualquier intento de sentimentalismo. Así que, con base en la lógica sabía que primero debía descartar que ese video no fuera un burdo montaje.

A más de uno le serviría que él en un arrebato destruyera a su mejor científica.

«La misma gente de este lugar podría querer reducir el avance de lo que aprenden las científicas; la humana es endemoniadamente inteligente;taambijepodría ser Kale quien quiera deshacerse de Bulma...»

Avanzó a paso firme y llegó al cuarto donde se hospedaba su hermano. Analizaba cómo abordarlo para conseguir la información que él necesitaba confirmar. Sería imposible que le preguntara algo específico sin despertar sospechas.

—¡Así que es aquí donde te escondes!— Tarble se sobresaltó al escuchar la voz animada de Vegeta.

— ¿No sabía que por fin habían regresado?— alegre comentó.

— Acabamos de aterrizar— indiferente comentó el

Peliflama. El príncipe menor, ajeno a la revolución interna en la que se hallaba su hermano, estaba ansioso por saber cómo había salido todo.

— ¿Qué tal los acuerdos con los demás planetas? Creí que regresarían en 3 días más. — De pronto un mal presentimiento se apoderó de él. — ¿Llegaron antes porque no hubo acuerdo? —Preguntó cauteloso el joven saiyan.

Arrogante como solo el príncipe Saiyajin sabía ser, le contestó — esos cobardes firmaron de inmediato, no son más que insectos patéticos — la indiferencia y el hartazgo en su voz le dejaban entrever al más joven

Saiyan que su hermano hablaba en serio.

De pronto una pregunta aleatoria de su hermano lo devolvió a la realidad. — ¿Así que la mujer te estuvo molestando por estar aburrida...?

Tarble sonrió, — Dale un respiro, ha estado involucrada en aprender más tecnología, se merecía un tiempo de descanso, fuimos a recorrer nuevamente la ciudad, además Trunks se divirtió mucho, Radditz y Tooma nos acompañaron.

El príncipe Saiyajin no se había percatado que tan estresado había estado aguardando la respuesta de su hermano hasta que sintió el suspiro de alivio que en forma inconsciente emitió. Su deducción no había sido errada, alguien había querido predisponerlo contra la científica y eso lo puso furioso.

De pronto, una urgencia mayor lo apremiaba. Decidió que era momento de verla, tras escuchar a un inocente Tarble quien sin saber había dado respuesta a las dudas de su hermano.

Salió a buscarla, sabía donde se hallaba a esas horas del día. Al llegar al laboratorio vio a Suzuke, se extrañó de no ver a la peliazul ahí.

—¿Donde está Bulma? — fue todo lo que en tono demandante dijo. La tsufur quién no esperaba verlo tan pronto de regreso, saltó asustada; sorprendida por la voz exigente del príncipe saiyajin. Con temor volteó a verlo e hizo una profunda reverencia antes de contestar — Está en los jardines aledaños tomando un respiro, es el momento de descanso alteza.

Fue todo lo que tímida comentó. El peliflama no esperó más y salió rumbo a donde su mujer debía estar. Mientras se acercaba escuchó su risa alegre y diáfana. Eso lo molestó demasiado, le recordó el video enviado, le llegaba amortiguada su suave risa y mientas de fondo se escuchaba la voz grave y varonil de alguien más con ella.

Sus latidos se incrementaron, una vena comenzó a palpitar en su sien, caminó más de prisa; mientras la furia crecía en él. Al dar la vuelta, en un recodo del camino serpenteante del jardín; la halló frente a una fuente. Se veía preciosa, sus mejillas estaban arreboladas como si estuviera sonrojada mientras sonreía y una de sus delicadas manos era apresada por las manos de Sekket, quien le daba un galante beso en el dorso de ésta.

Sintió un dolor profundo clavarse en su pecho a medida que avanzaba, ellos no lo habían notado aún. Él solo quería arrancar la cabeza de esa sabandija, la furia lo cegó. En cualquier otro momento habría podido disimular los celos que lo devoraban.

Pero tenía fresca en su memoria las imágenes que alguien envió donde se veía a Bulma paseando y sonriendo con alguien más que no era él. Y a pesar de haberse convencido minutos antes que ese alguien era su hermano, el monstruo verde de los celos hizo su aparición.

Su orgullo quiso detenerlo, siendo él quién era no tenía tiempo para esas tonterías, y por mucho que intento repetírselo fue inútil. Sus celos y la inseguridad jugaron en su contra.

No pudo contener su legua y en forma salvaje y demandante exigió, demandó una pronta respuesta — ¿Se puede saber porque tienes tus sucias manos encima de lo que es mío?

La voz cruda y glacial de Vegeta, cortó como un cuchillo el relajado ambiente que había existido hasta unos momentos antes, ambos voltearon a verlo, los ojos de Bulma se agrandaron y sus pupilas se dilataron por el impacto de verlo ahí, el aura del principe saiyajin era más densa y obscura que nunca.

Mientras los penetrantes ojos Onix la miraban, la traspasaban y ella sentía que caía en un abismo junto con esa gélida mirada enfurecida...

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Hola todos!!!

Muy tarde ya de madrugada pero puedo publicar.

Este cap me tomó bastante hacerlo y si me odiarán lo sé por cómo quedó pero el próx cap sabremos que pasará.

¿Que opinan del actuar de Sekket y de las desiciones de Bulma?

Rápidamente contesto comentarios:

XXlalalulu jajajaja Vegeta Soraya excelente mix, si me lo imaginé jajajaja

Bealtr: y si iba bien enojado y trato de calmarse y la Bulmita que no ayuda... :(

Nos leemos pronto !