Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Dicen que no conoció el amor, dicen que tiene maldito el corazón, que no tiene salvación. Dicen que es una mujer fatal un paso en falso y te vuelve de cristal, como la fuerza de un huracán y el apetito que tiene cualquier predador animal. Con la ponzoña de un alacrán, con la inocencia de un niño y bajo la mano un puñal, mira en sus ojos y juega su juego y verás... -Veneno vil, Fobia
Planeta Vegita
—¿Sabes donde está Vegeta?— Caulifla me miró desconcertada, ciertamente estaba yo al tanto que "algo" había sucedido en mi ausencia que tenía a mi flamante cónyuge enojado. La vi tratar de lucir lo más jovial posible, como si mi pregunta no la hubiera tomado desprevenida.
— El príncipe andaba de mal humor majestad, no pudimos hallarlo para avisarle que ya había regresado.
Sabía que mentía, pero la dejé pensar que le creía.
Avance rumbo a la habitación, sabía que Chard estaba ahí descansando...
Lo miré dormir, tan inocente, ajeno al mundo que lo rodea. Si fuera una buena madre lo apartaría de toda la inmundicia actual en la que nos hallábamos metidos.
Si fuera una madre realmente no estaría contemplado a Chard como el arma definitiva en contra de mi flamante y regio "esposo".
No, definitivamente si fuera buena madre me preocuparía por mi pequeño crío. No me atrevería a envolverlo en este juego, ni a usarlo como conejillo de Indias.
Pero no soy una madre sentimentalista como lo sería cualquier hembra de las otras razas, todas mediocres, todas apegadas a las crías. Como si tenerlas de pronto les dieran un propósito de vida.
¡Por favor! Yo no necesitaba de un crío para tener un propósito, siempre lo tuve, y lo seguiré teniendo.
Entrecerré mis ojos, mientras me acercaba y tocaba la piel tersa del inocente retoño que tenía y que descansaba ajeno de toda la podredumbre que nos rodeaba.
— Una pena que hayas tenido que ser mi hijo, aunque fuerte, tu carácter es débil. Heredaste un mal rasgo que tu padre heredó también a su otro hijo.
Susurré un poco molesta, al final, si el bobo hijo mayor de Paragus se seguía sometiendo a voluntad a todas las torturas a las que lo exponíamos, era gracias al sentimentalismo barato que lo unía a su padre.
— Y ahora tú también, para mi desgracia heredaste ese asqueroso rasgo— siseé molesta.
—Una pena, pero al menos sé que cuando el tiempo llegue, estarás dispuesto a morir por tu amada madre.
Me senté en el sofá que estaba al lado de la cama donde descansaba mi cachorro, tomé el vaso de licor que me había preparado previo a acercarme a la cama y suspiré viendo el paisaje, analizando mi futuro, futuro que siempre estuvo ligado al pasado...
Desde que nací mi destino estuvo marcado, mi madre se encargó de ello. Se encargó de perfilarme para ser la futura reina de Vegita.
Si el lunático del lagarto no hubiese acabado con mi planeta, con mi raza y todo cuanto significaba algo para mí, en estos momentos estoy segura que, de seguir existiendo Vegita, yo sería la reina de los saiyajines. Mejor guerrera no hay, ni más fuerte ni más inteligente.
Madre vivió obsesionada con eso, puesto que ella fue derrotada en la contienda final por la madre del príncipe Vegeta, cosa que fue sorprendente para todos pues la favorita de la contienda era mamá, su nivel de ki era superior y aún así se vió humillada al ser derrotada por una Saiyajin por debajo de su nivel.
A pesar de tal fracaso pudo obtener un matrimonio ventajoso, y a pesar de esto, y aunque mi padre tenía un gran puesto en el reino, a ojos de ella, él era solo un funcionario más, un simple gobernador, el del Oeste, por lo que ella jamás se perdonó no haber sido reina.
Cuando nací no fui más que una decepción más, no fui el varón que esperaban, sino una hembra saiyajin. La deshonra total, pues era esperado que el
Primer hijo tanto de la realeza, como en la clase élite fueran varones. La culpa recayó en ella, pues la familia de mi padre siempre tuvo puros varones.
Madre creyó entonces que era una maldición la que ella tenía, no había otra explicación. Y eso la hizo sentirse más humillada pues, no fui sino la cruel confirmación de que la decisión del rey al escoger a otra mujer en lugar de mi madre, fue la correcta.
En un principio me despreció, no quiso ni sostenerme en brazos tan pronto nací. Jamás supe lo que es el cuidado maternal, luego volvió a verme con mejores ojos al percatarse qué tal vez sí podría servir de algo. Conseguir aquello que ella tanto ansiaba.
Crecí entonces con la consigna y el deber de alcanzar lo que ella no logró. Desde que tengo uso de razón
madre se encargó de entrenarme y educarme para ser la reina que ella nunca pudo llegar a ser.
Siempre tuve la certeza que nunca se recuperó de no poder ser reina, siendo una niña llegué a creer que era por el amor que aún profesaba al Rey. Pronto fui entendiendo que ella jamás estuvo enamorada de él, realmente no le importaba, el rey jamás fue lo importante si no la corona "per se".
Fui pues, desde que tuve uso de razón la guerrera mas fuerte, más hermosa y más inteligente; mi prerrogativa era llegar a ser lo que ella no pudo y cumplir con mi destino.
Cuando mi padre se enteró de que iban a atacar a la lagartija, entendió que era una campaña imposible y aun así leal a su rey emprendió la marcha con ese insensato, que llevó a toda su raza a la extinción.
Sin embargo, antes de que eso sucediera, mis padres se mantuvieron largo tiempo contactando en forma secreta con Paragus, quién debido a la situación con su hijo y a la inestabilidad que este tenía en su infantil mente, no podía quedarse en el planeta, pues era peligroso para todos, así pues en miras de mantener a salvo a la población Saiyajin, fueron considerados un peligro y por ese motivo fueron exiliados por el rey Vegeta, pues Paragus no dejó que desterraran sólo a su hijo y sino que decidió acompañarlo en el exilio.
Todo lo relacionado al hijo de Paragus entonces se volvió secreto, en un intento por mantener todo bajo control y oculto, el rey Vegeta le dejó claro que era importante mantener la existencia de su hijo en el más absoluto secreto y por tanto de regresar al planeta, serían considerados desertores, por lo cuál serían aniquilados inmediatamente.
Es por ese motivo, que era el único Saiyajin que vivía en el exilio por órdenes reales, por tanto su existencia y ubicación se mantuvo oculta; no la conocía nadie más salvo el mismo rey, por ese motivo fue que mis padres lo consideraron la mejor opción para llevar a cabo el Plan de emergencia y por ese motivo se mantuvieron en contacto con él. Apoyándolo cada vez que podían, dándole tecnología y recursos necesarios
Por lo que, llegado el momento cuando la ofensiva saiyajin contra el tirano se confirmó, en un intento de recuperar al príncipe Vegeta que estaba cautivo en manos de ese lagarto asqueroso. Mis padres se dieron cuenta que tal vez no lograrían sobrevivir.
"Mi madre lo vio llegar, él siempre estaba serio, —Kale ve a jugar a tu cuarto— tranquilo me pidió mi padre, me retiré de su presencia ciertamente pero solo para poder escuchar sin que me vieran.
Padre había discutido con Bardock y otros generales, ellos no lo consideraban un fuerte guerrero, y no porque no lo fuera, pues su fuerza era bastante alta al final era un guerrero élite. Pero estaba acostumbrado a negociar, evitaba de ser posible la confrontación y eso irritaba a los demás. Y a pesar de esas diferencias, él entregaría su vida con honor, al pelear al lado de su rey.
— Entonces Vegeta está decidido, atacará a ese lagarto por recuperar al príncipe — Burlona mencionó mi madre.
—No solo él está decidido. El idiota de Bardock lo respalda — bufó indignado mi padre.
— No esperaba menos de Vegeta, bueno al menos si moriremos lo haremos peleando.
Papá vio de mala manera a mi mamá, le frustraba que mi madre no se tomara las cosas a pecho.
— Cayenne, esto es grave. A pesar de la confianza del rey, algo me dice que esto no saldrá bien. He hablado con Paragus, sabes que fue exiliado, enviaré con él a Kale, al menos hasta que se acabe con la amenaza de Freezer. Quiero que te vayas con ellos.
Ella burlona le contestó — Por eso no te toman en serio Thymus. — Se levantó de su asiento alejándose de él — Vegeta es muchas cosas pero no es estúpido. Coincido en la confianza que Bardock le tiene. Lo creas o no, conozco a nuestro rey mucho mejor que cualquiera y no lanzaría una ofensiva si no creyera que puede ganar.
Mi padre vio frustrado a mamá, su voto de confianza siempre era para el rey..."
Le suplicó a mi madre que huyera conmigo. Ellos nunca tuvieron ningún sentimiento débil de amor entre sí, pero fueron buenos compañeros, él creía que mamá podría servir más si escapaba conmigo que al ir con él a la guerra. Ella ni siquiera lo consideró, demostraría su fiereza y lograría lo que la débil reina no pudo. Viviría y vería caer al tirano.
Cuando el momento llegó, mamá por consigna de papá me entregó a Paragus, yo era muy joven aún, una infante. Le entregaron también una pareja de científicos tsufuru-jin quienes serían de gran ayuda para nosotros.
Fue así como abandoné el planeta, siendo aún muy joven y me uní a Paragus y a su hijo en el exilio, éste último siempre se mantuvo separado de mí por orden de su padre. Con el tiempo entendí que mantenía a su propio hijo separado pues a pesar de lo joven que era, tan solo un poco mayor que yo, era muy fuerte e inestable.
Pronto entendí que el motivo real de su exilio fue debido a que el hijo de Paragus nació con un ki superior al del príncipe Vegeta.
Y podría haber sido una fragante humillación para el rey y su descendiente, de no ser porque el pequeño hijo de Paragus: Broly, no podía controlar su poder, y si las emociones lo abrumaban se salía de control y podría entrar en cualquier momento en crisis, volverse extremadamente poderoso y violento, destruyendo todo a su paso. Era pues un gran peligro estar cerca de él, al no saber controlar su poder.
Mi madre me contó aquello que nadie más sabía y que ella había averiguado debido a que tenía el palacio plagado de espías.
" El rey caminaba a paso apresurado, necesitaba ver a su fiel mano derecha Paragus, junto con él iba Bardock, los iba guiando un anciano doctor de la raza Tsufur, quién se hallaba nervioso por el mal humor que el rey tenía.
— No creeré estos informes hasta no verlo con mis propios ojos— Molesto indicó, si bien hallaba como una afrenta que un crío fuera más poderoso que su recién nacido primogénito, lo que más lo preocupaba es que la existencia de ese niño saliera a la luz.
— ¿Que harás si lo que el reporte indica es correcto?— Curioso preguntó el siempre serio Bardock.
— Si realmente es cierto, tendremos un arma secreta— una sonrisa segura se plasmó en la cara del soberano.
Llegaron hasta donde se hallaba la incubadora, donde mantenían al crío saiyajin dormido. Al lado en la cama, cubierto casi por completo se hallaba el cuerpo sin vida de la madre del pequeño.
Paragus se hallaba al lado de esta con los ojos sumamente abiertos de la impresión, seguía sin procesar lo que había pasado.
— Estos son los informes majestad— indicó el tsufur al rey mientras comenzaba a explicarle, el rey ni siquiera le hizo caso, volteó a ver a su mano derecha, se le notaba serio y cansado. — Lamento tu pérdida — Reconoció el Rey.
Si bien Paragus al igual que cualquier otro saiyajin de élite no demostraría ningún sentimiento frente a los demás saiyans, era el protocolo para este tipo de casos. — Ella podía sobrevivir el parto— comentó tranquilo el saiyan aún sin ver a la cara al monarca.
— cuando Broly estaba en proceso de nacer se alteró
tanto que elevó demasiado su poder, nada pudimos hacer, le quemó todos los órganos internamente. Jamás vimos que un crío pudiera hacer eso antes. Broly mató a su propia madre...
La voz del saiyan se escuchaba sumamente cansada. — Nadie lo esperábamos...— fue interrumpido por su rey.
— ¿Entonces ese nivel de poder es cierto?
Paragus lo miró cansado mientras asentía. El rey no podía esperar un momento más. Se giró para encarar al Médico Tsufur — ¿Quien más sabe de esto?
— Nadie más alteza, excepto las enfermeras pero ellas ahora están en la sala de descanso solas, resguardadas bajo su orden.
El rey inmediatamente le dio la instrucción a Bardock, —debemos asegurarnos que nadie sepa — este se retiró para seguir las órdenes de su rey.
Vegeta III se giró para encarar al que hasta ahora había sido su mano derecha, consejero y se podría decir amigo.
—Nadie puede enterarse del poder de Broly, o Freezer intentaría hacerse de este, suficiente tenemos con que se lleve a Vegeta con él. Lo mandaremos de incógnito a un planeta alejado...
Pero Paragus no lo dejó terminar, de pronto una furia ciega lo corroía. Nuevamente el egoísta de su rey se metía en su vida, primero le quitó a la mujer que debía ser su compañera, bajo el beneplácito del débil de su padre Vegeta II, y ahora que había demostrado tener mejor estirpe que su rey, éste amenazaba con exiliar a su crío.
— ¿Porque quiere deshacerte de Broly, majestad? ¿Acaso teme que los sabios del consejo no acepten nombrar heredero a su cachorro porque hay alguien más fuerte que él?
El rey lo miró confuso — Solo quiero proteger a tu hijo y a toda nuestra raza, tú mismo lo aceptaste. Sí, el Ki de tu hijo es poderoso pero inestable. Debemos buscar la forma les lograr que sea estable, pero no puede ser a la vista de todos. Freezer tiene espías—
El doctor se había retirado dándoles espacio para hablar, no se percataron de una tercera presencia que observaba silenciosa lo que sucedía.
Paragus estaba furioso, la ira le quemaba y estaba por decirle al rey cuanto lo detestaba cuando fue interrumpido.
— Felicidades por tu hijo mi buen amigo— la
Voz ronroneante de la reina los distrajo. —Lamento mucho que Clove haya perecido. — la tristeza se reflejaba en el rostro de la saiyan.
—Estaba tan emocionada de que te daría a tu primogénito— La reina se acercó hasta el rostro de la difunta saiyan, chocó la frente contra la de su amiga.
— Descansa amiga mía, un día nos volveremos a ver, cuidaremos de tu hijo por ti...— Ni bien la plegaria dejo los labios de la reina, Paragus se rió.
—¿Cuidarán de mi hijo? ¡Por favor! Vegeta quiere exiliarlo ¿Y tú hablas de protección?— lo vio reírse burlón de ella.
El rey miró cansado a Paragus, intentaba ser paciente, su mano derecha había perdido a su esposa y estaba por ser separado de su hijo, su reina tenía razón lo mejor era llevar las cosas con calma.
La voz de Paragus lo interrumpió — No dejaré que lo mandes solo a quién sabe donde, iré con él.
El rey Vegeta asintió de acuerdo y se retiró del lugar. Antes de retirarse la reina volteó a ver a su buen amigo— No somos tus enemigos Paragus, Clove era mi mejor amiga, sé la ilusión que tenía de darte un heredero. Queremos proteger a tu hijo, no es seguro para nadie que él permanezca en Vegita. Por favor no hagas las cosas más difíciles.
El saiyan no dijo nada, solo apretó los puños con impotencia, mientras ella al no recibir ninguna respuesta de su parte suspiró y decidió por fin retirarse del lugar...
Una vez en soledad y viendo a su primogénito descasando en esa incubadora, ajeno a todo el revuelo que su nacimiento había ocasionado. Paragus se llenó de juramentos de odio y venganza contra el rey y su progenie..."
A pesar de lo que pudiera creerse, el rey Vegeta no exilió a Paragus y a su progenie por celos, de hecho fue un asunto de estado, de seguridad para el planeta.
Paragus nunca entendió que el rey a su forma trataba de protegerlos.
Fue así que algunos años después, cuando mis papás lo contactaron para sacarme de ahí decidió ayudarlos, en su mente no estaba seguir las órdenes de madre de prepararme para Vegeta, él tenía sus propios planes que en ese momento involucraban a Broly y a mí juntos.
Los tsufuru-jin fueron una gran adición para Paragus, en cuanto los vio no pudo ocultar su alegría, de esa forma se aseguraría de buscar una forma de ayudar a su primogénito. Me crió pues bajo su mando cómo mi tutor y maestro, enseñándome desde la educación de mi planeta hasta a pelear; con el tiempo fui creciendo y con ello mi cuerpo. Fui desarrollándome, dándome cuenta de lo que producía en los hombres.
Lo noté puesto que Broly me comenzaba a espiar, en esos tiempos la idea de Paragus era que yo pudiera emparejarme con el perdedor de su hijo. Pero esa no era mi idea, entendía lo poco estable que era el patético perdedor ese y no estaba en mis planes tener tan desatinado fin.
Pude entender que mi influencia sobre Paragus cada vez era mayor, estaba muy solo y yo comenzaba a convertirme frente a sus ojos en mujer y lentamente comencé a seducirlo; y para quitarme de encima a Broly, un día lo hice parecer que me espiaba para abusar de mí.
"Sabía que en se momento Broly estaba bañándose en la pequeña Laguna de agua transparente, cercana a la base.
Ingresé en el agua caliente, aprovechando que Paragus estaba en esos momento con Sook y Suzuke revisando proyectos en el primer piso del lugar.
Cuando el tímido hijo de Paragus me vio, su mirada de confusión lo dijo todo. — No te asustes Broly solo vengo a hacerte compañía— Coqueta dije mientras me abrazaba a él.
El saiyan se turbó, me pegué más a él y lo besé con pasión. Él no entendía lo que pasaba, éramos jóvenes, yo no tenía más de 15 años aún así estaba muy desarrollada para mi edad.
De pronto estábamos besándonos salvajemente y después, me miró con confusión cuando lo empujé de mi lado —¡Broly detente! — Grité asustada.
El me miró confuso, hasta hacía un momento yo le correspondía con besos y ahora le mostraba aversión y miedo.
Me alejé de él y salí casi desnuda de ahí, — ¡No por favor basta no me hagas daño! — Mis ojos estaban casi desorbitados de miedo, mientras él, tan ingenuo y estúpido cómo era, me comenzó a seguir fuera del agua. No le importó estar desnudo, el solo quería tranquilizarme y ayudarme.
Sin embargo lo empujé fuertemente, haciéndole ver que perdía el equilibrio, me dejé caer al suelo rocoso, consiguiendo mi objetivo: Mi hermosa piel fue mallugada, obteniendo así feos y llamativos raspones.
—¡Kale! — Llamó desesperado. Paragus escuchó nuestros gritos y salió para hallar a su hijo casi sobre mí tratando de calmarme, aunque a distancia y con mis gritos y miradas de terror, parecía como si el perpetrator del abuso fuera ese pobre patético bruto e incompetente saiyajin.
— ¡Aléjate de ella! ¡No la lastimes Broly!— Con voz autoritaria y alarmado gritó Paragus, mientras su hijo intentaba explicarse.
Paragus vió cómo alterada, me lanzaba a su regazo, su padre doblegó a Broly con el collar que descargaba enormes choques de electricidad en el cuerpo de su hijo, noqueándolo de esa manera.
— Ingrésenlo al sueño inducido — Enojado ordenó.
¡El pobre imbécil no tuvo oportunidad! Su padre creyó en mi palabra sobre la suya, los tsufuru-jin en ese momento habían desarrollado el proyecto de sueño inducido dentro del cual fue puesto. Y fue así como pude verme librada de ese imbécil."
Con el paso del tiempo aprendí a tener a Paragus a mis pies, en un inicio se sentía culpable puesto que es mayor que yo, pero estaba tan solo que no pudo mantenerse alejado de mí y más cuando comencé a darme placer con la puerta abierta de mi habitación, mi esencia lo volvió loco hasta que se rindió a mis pies.
Para mí solo era sexo, pero el imbécil sentía algo más, patético. Me daba igual, soy joven y hermosa y parte de lo que necesitaba era satisfacer mi líbido y era el único saiyajin con un ki lo suficientemente decente para considerarlo para el sexo.
Recuerdo que madre antes de enviarme fuera del planeta me dijo algo que en ese momento no comprendí, pero cuando crecí fue muy evidente; antes de enviarme con Paragus me detuvo, me miró con una sonrisa que casi podría decirse era maternal, me acarició la mejilla y me dijo:
"—Kale, has sido todo este tiempo una gran decepción para mí, pero aún puedes llegar a recompensar el nacer mujer, serás la reina. Y no bastará con eso, hay algo que, de saber usarlo, tendrás a todos a tus pies ¿Y sabes que es cariño?— su voz bajó algunos decibeles mientras me seguía acariciando.
Estábamos en un Páramo desierto, las cordilleras montañosas de Vegita se veían a lo lejos, el viento alzaba el polvo rojizo de la arena, madre iba vestida con un hermoso vestido con pechera al estilo armadura saiyajin, su hermoso cabello negro era movido por el viento estival, mientras delicada acariciaba mi mejilla.
Si alguien hubiera sido testigo de la escena, pensaría que nuestra relación era profunda y que ella incluso podría sentir amor por mí, —No madre, ¿Qué es?— Ella sonrió más, se acercó más a mí y casi con dulzura me dijo al oído: —tu arma más poderosa se encuentra entre tus piernas, no lo olvides. Si aprendes a usarlo y dominar el arte del sexo, tendrás a quien quieras a tus pies. No dejes que nadie te marque solo el príncipe y solamente si él te permite marcarlo también, así ambos estarán atados. Conquístalo, será débil igual que su padre y su abuelo.
Yo estaba confundida, sin duda la dinastía de los reyes Vegeta eran muchas cosas pero débiles no lo eran. — Pero madre el rey es muy fuerte... — Mamá me volvió a sonreír con una fría dulzura que helaba mi sangre, me miraba como si fuera una niña tonta que no es capaz de entender una simple instrucción.
—No dije que fueran débiles en fuerza bruta, pero el rey Vegeta salió tan patético sentimental como su padre, hizo que YO perdiera, ayudó a la estúpida zorra que tomó por reina, ¿No lo entiendes? Son débiles, él al igual que su padre se dejó llevar por sentimentalismos aunque lo niegue. Gánate a su hijo, y tendrás el dominio de todo...
Miré a madre con cara de asombro, aquello que decía era inverosímil, ella era la Saiyajin más fuerte y más hermosa, su precioso cabello negro brillaba, un poco ondulado y su hermoso cutis cuál terciopelo, color canela. Para mi era demasiado hermosa, escuchaba que todos decían lo mucho que nos parecíamos "cómo dos gotas de agua", así que era imposible de creer lo que ella decía.
¿Como podría el rey haberla rechazado? La imagen de la reina era un recuerdo borroso para mí, la ví de lejos pocas veces y aunque era hermosa no lo era tanto como mamá. Además había visto al rey muchas veces, imponía respeto, era un ser que lucía despiadado, ¿Cómo podría alguien así tener tal debilidad?
Creo que mamá vio mi confusión, una risa amarga salió de ella, —No intentes ahora comprenderlo, con el tiempo crecerás, entenderás y aprenderás de mis errores y podrás ser la reina que YO estaba destinada a ser..."
Ahora que he crecido he comprendido mucho de aquello que en el corto tiempo que tuvimos, ella intentó explicarme.
Conforme fui creciendo y desarrollando mi cuerpo me di cuenta que no quería ser atada a nadie, recordé que mamá me dijo que aprendiera a usar sabiamente a los tsufur, y que buscara la forma de poder quitarme el yugo del vínculo y si lo lograba sería invencible, así que solicité a los científicos desarrollar dos proyectos: Uno era analizar la sangre de Broly y hacer con esta un suero que diera mayor poder temporalmente a quién lo usara, la segunda investigación era relacionada con la Unión saiyajin.
Algunos años después, nos llegó la noticia de la muerte de Freezer y de que existían más saiyans con vida, entre ellos el príncipe de lo saiyajines: Vegeta. Entonces la verdad llegó a mi como una epifanía. Debía hallar al príncipe, y junto a él reinar como la reina a la que siempre estuve destinada a ser.
Aun así, no quería verme subyugada por la unión y sabía que eso sucedería tan pronto él me marcara, así que el segundo proyecto que estaba relacionado con la unión, sería mi salvación.
Los tsufuru-jin han sido una raza sometida por los saiyajines por muchos años así que nos conocían bien y yo sabía que podían lograr lo que les pedía: la ruptura de la unión saiyajin.
Dentro de lo que he ido aprendiendo sobre todo a últimas fechas por parte de Paragus, quién ha ido desentrañando el misterio de la unión junto con los Tsufur, ya que yo era muy joven cuando dejé el planeta para saberlo por mí misma.
Es que la unión en mi raza es poderosa puesto que por medio de la mordida, se transmite en la saliva al torrente sanguíneo de quien la recibe, cierta carga genética que es transformada y se integra al cuerpo del receptor, generando una simbiosis entre ambos, una conexión única que los más supersticiosos y de clase baja pensaba que era magia, pero no es así.
La unión es algo más complejo que generan cambios a nivel químico y que ocasiona una fuerte interrelación entre ambos, para después en el plano neuronal generar un lazo bastante intrínseco de entender en simples palabras.
La unión Saiyajin era algo profundo y complejo, una simbiosis química, biológica y mental, hay quienes dicen que espiritual también, esto último no es algo que me interese ahondar.
Lo que me interesaba a mí, más que adentrarme en los misterios de esta, era buscar la forma de romperla y después de muchos intentos la teníamos lista. Los tsufur se dieron cuenta de cierta enzima liberada al torrente sanguíneo de quien recibe la mordida, por parte del Saiyajin que marca, esa encima se generaba únicamente mientras se tenía sexo, el Saiyajin que marcaba mordía al momento de culminar su orgasmo.
Debido a que los científicos tsufur trabajaron con muestras de sangre que ya tenían en su poder y estaban seguros que lo que hicieron funcionaría, aunque temían alguna falla que bajara su nivel de eficiencia, por eso cuando la desarrollaron, decidieron invalidarla en ambos: portador y receptor.
Generaron un medicamento para el caso de quién marcaba podría disolverse en el agua sin sabor. La función de este medicamento era confundir al cuerpo del saiyan para que al morder no detectara que lo hacía durante al culminación de acto sexual, es decir al tener un orgasmo y así la encima no se active al momento de morder y consumir la sangre del saiyan receptor.
En el caso del que recibe la mordida el medicamento suministrado ocasiona que el sistema inmune del receptor detectara el ingreso de la enzima como un virus y la atacara, destruyéndola y evitando así que el código genético del que mordía se acoplara al cuerpo receptor.
Un doble seguro, y así se garantizaba que la unión no se llevará a cabo. De esta manera la mordida no era más que un cascarón vacío, una cicatriz sin ningún valor.
Probamos el medicamento, para confirmar que funcionara, decidimos que solo yo mordería a Paragus y ambos primeramente recibiríamos el medicamento por una semana previamente. Cuando la mordida se efectuó en efecto fue invalidada, no se generó la unión. Con eso a nuestro favor solicité a los científicos que desarrollaran un medicamento inyectado con mis mismas feromonas el cual al ser aplicado en mí eliminó cualquier rastro de olor de Paragus, producto de tener sexo con él.
Misma fórmula usaríamos para impregnarme del
olor de Vegeta cuando el tiempo para hacerle creer que me había marcado llegara.
Suzuke obtendría de la sangre de Vegeta las preciadas feromonas, con lo cual haríamos la solución que me inyectarían cada mes, lo mismo que al hijo que tuviera pues tenía en mente que no fuera de él.
Ese nuevo medicamento inyectado para impregnar un aroma me ayudó y dio una gran ventaja y libertad, pues cuando Paragus salía del planeta yo visitaba los asteroides de placer donde había comercio sexual, había muchas razas hermosas y yo quería experimentar así que escogía a los especímenes que me apetecía, de esa forma pude disfrutar tanto como quise con mi placer sin que el muy imbécil se enterara.
Esos tiempos fueron sumamente excitantes, pude disfrutar de la virilidad de varios especímenes al mismo tiempo, siendo follada hasta perder la razón. Si algo debo de reconocer es que los placeres que aprenden los esclavos sexuales para hacerte disfrutar son impresionantes.
¡Pobre idiota saiyajin! Que salía a pelear y me dejaba en el planeta donde vivíamos "segura". Mientras él se aseguraba de pelear con mercenarios para evitar que Freezer nos hallara, yo me encargaba de divertirme y de disfrutar mi sexualidad al máximo.
Cuando nos enteramos de la existencia de los demás saiyans, decidimos hacer el contacto primeramente con esos inútiles saiyajines de clase baja, nos podían servir en el futuro, ahí conocí que existía otra hembra saiyajin aparte de mí... En un principio creí que podría ser una rival para mi propósito de ser reina, al conocerla me tranquilicé, no es tan bonita como yo debo decir, ni está a mi altura ya que su nivel de poder es lamentable, no me interesaba conocerla a más detalle realmente.
Al poco tiempo supimos por ellos de los otros dos saiyajines de clase alta que les informaron eran los compañeros del príncipe, eso si nos interesó, mi plan de ser la reina de todo el universo se iba acercando más.
Paragus no estaba de acuerdo, pero no le quedó de otra que obedecerme, como dije antes lo tenía entre mis manos, cumpliría todos mis caprichos por dejarlo follarme. ¡Ja!, ¡Menudo Imbécil!
Decidimos ver a los compañeros de Vegeta en el mismo planeta donde estaban los otros 3 saiyajines, manteniéndolos alejados del planeta donde nos alojábamos y la base subterránea donde teníamos a Broly a los 2 científicos.
Al conocer a Vegeta decidí que mi plan era definitivamente el correcto a seguir, mi intención era evitar su marcaje pero marcarlo yo a él, así lo sometería a mi voluntad, realmente fue una molestia cuando eso no pudo hacerse, ¡El muy desgraciado pensaba marcarme para someterme!
Pero eso ya no importa, tampoco estoy bajo su influjo y lo que hicimos para romper la unión nadie más lo había logrado así que para él es impensable que yo lo traicione, se aseguró de eso por medio de mi "marca" que no es más que una cicatriz vacía, por lo que se siente confiado creyéndome incapaz de traicionarlo.
¡Ja, ja, ja! Vaya que ese hombre se siente demasiado pagado de sí mismo. ¡Menudo idiota! Pero al menos así me deja poder moverme a mi antojo sin que sospeche nada de mí.
Paragus y yo llevamos a Suzuke con nosotros, así al separarla de Sook, me aseguraba de que ninguno haría una tontería pues si me traicionaban los amenacé con matar cruel y lentamente al que fuera inocente enfrente del traidor...
Por un momento al conocer a Vegeta pensé en que tal vez si debería tener un hijo con él, era bastante atractivo y el sexo fue realmente estupendo, puedo decir que como mujer obtuve muy buena satisfacción sexual. Era un bastardo sí, pero su desempeño en la cama era excelente, no me puedo quejar.
Al irlo conociendo más me dí cuenta que lo mejor era apegarme a mi plan original, su arrogancia no hizo más que irritarme y confirmarme que él sería solo un juguete adicional a los que ya tenía y que usaba para satisfacerme.
Además, Paragus había engendrado a un hijo muy fuerte: Broly. Prefería apostar por eso, y conociendo lo enganchado que ese tonto estaba por mí, un hijo suyo me garantizaría su lealtad para siempre, ¡Pobre diablo! Que piensa que me importa un poco, ¡Patético! ¡Solo tiene una relación imaginaria conmigo!
Una vez teniendo la unión "consumada" realmente Vegeta se mantuvo completamente alejado de mí, Confía ciegamente en mí y para él, tener que cuidarse de que yo lo traicione es algo inverosímil.
Él está en lo correcto, en efecto si la unión se hubiera dado él no tendría nada que temer, aunque Paragus quisiera ni él ni ningún otro saiyajin podría acercarse, el olor sobre mi de Vegeta sería muy potente para ellos para intentar tocarme, sería intolerable consumar el sexo conmigo.
Aún recuerdo el día que por fin consumamos la unión, después del fabuloso sexo que tuvimos, vino lo que había estado anhelando durante la noche.
De no haber tomado el medicamento desarrollado para evitar la unión hubiera quedado atrapada, pues cuando culminamos el acto y tomé su brazó por la parte interna para proceder a marcarlo, pues el marcaje del varón es en el antebrazo, en la parte interna, ¡Ese desgraciado infeliz no se dejó marcar!
Hice que Suzuke engañara a Vegeta, confirmándole que la época del año donde mi celo se incrementaba dando mayores oportunidades de procrear era en la fecha que consumamos la unión. La realidad es que sería una semana después, aproveché que Vegeta salió junto con Radditz y Nappa esa semana a sobrevolar otros planetas de un sistema solar cercano con importantes recursos minerales para lograr mi cometido y quedar embarazada de Paragus.
Tuve una fuerte discusión con Paragus para que aceptara seguir con el plan:
"... — Estoy embarazada y es tuyo para que lo sepas— Indiferente le dije mientras le aventaba la prueba de embarazo. Paragus me miró primero desconcertado y después feliz.
— ¿Podemos confiar realmente en Suzuke que realmente es mi semilla?
Lo miré de mala manera mientras el muy idiota sonreía feliz de haberme hecho enojar.
— Si no quieres aceptarlo, me da igual. De todas formas Vegeta contribuirá a su desarrollo, cuando regrese de este viaje al sistema solar vecino, Suzuke le confirmará las cosas. Seguramente querrá festejar...
La cara de furia de Paragus me hizo saber que había dado en el blanco con mis burlas.
Él no permitiría que yo yaciera con otro saiyan que no fuera él. En un rápido movimiento me cargó y aventó a la cama, arrancó mis ropas y comenzó a besarme con furia.
— Aunque quisieras, ese imbécil jamás podría tenerte, no mientras tengas a mi cachorro en ti.
Sus ojos llenos de furia y deseo me hicieron sentirme curiosa, y excitada.
Lo miré retadoramente mientras sentía su firme cuerpo encima del mío, alcé la vista — Si yo quisiera él yacería cada noche conmigo, no te sientas nada especial...
Vi su furia fluir a través de él — Inténtalo, ¿Sabes porque te permito que te acerques a él? Porque aunque quiera jamás podrá volver a tocarte. Cargas con mi cachorro, el que confundas su nariz ocultando mi olor y poniendo el suyo como disfraz no engaña a sus instintos. Él jamás te tocará, su instinto lo alejará de ti y es por eso — Paragus me tomó del mentón antes de continuar hablando — Que te dejaré continuar con tu plan, humíllate todo lo que quieras Kale, ese bastardo jamás podrá tocarte mientras tengas mi cachorro creciendo en ti…"
Para mi desgracia debo admitir que Paragus tenía razón, ese inepto jamás se me acercó. Lo cuál fue un fastidio pues con el embarazo el deseo sexual se me incrementó demasiado, por lo que no me hubiera quejado de una buena dosis de sexo con él.
El pobre infeliz de Vegeta al igual que yo, fue separado de nuestro planeta siendo muy joven y con lo orgulloso que es, sabíamos que entendía menos de la unión saiyajin de lo que yo entendía.
Y precisamente su pretencioso orgullo jamás le dejaría preguntar ni siquiera a Nappa sus dudas y aunque ese mugroso calvo intentara explicarle, él no le dejaría decirle nada. De haber sido menos soberbio tal vez nuestro plan hubiera peligrado, pero lo habíamos estudiado bien y sabíamos que ese imbécil jamás se imaginaría eso.
Aún así para confirmar y evitar sospechas fingí intentar yacer con él antes de que regresara a donde sea que estuviese pasando tiempo.
Como suponíamos, ese pobre diablo me rechazó con lo cual garantizamos el éxito de nuestro plan, aunque no mentiré realmente me frustró no poder conseguir buen sexo con él.
Todo hubiera salido conforme al plan de no haber sido porque cuando él muy desgraciado regreso de donde sea que hubiera estado y se dignó por fin a instalarse en "nuevo Vegita" lo hizo cargando con un hijo bastardo y una asquerosa concubina.
De recordarlo hierve mi sangre, ¡Ese hijo de perra me humilló!
Me da igual con quien se revuelque, pero ese asqueroso hijo bastardo que engendró, es un peligro por eliminar, y la zorra que trajo es científica y por si fuera poco ¡La puso por encima del nivel de jerarquía de Suzuke!
Vegeta es un idiota que cree que puede ser más inteligente que yo. ¡Ja, por favor! No me hubiera importado más la zorra que usa para calentar su cama. Tal vez la hubiera dejado vivir aunque matara a su repulsivo hijo, de no haber visto su ambición cuando la zorra patética se atrevió a retarme a mi, ¡A MÍ! Al osarse a sugerir que su asqueroso cachorro mestizo de tercera clase puede ocupar el lugar como heredero.
Les dejé creer que la mujerzuela había ganado al aceptar el reto, pero... ¡Ella y ese bastardo morirán pronto!... si no es que lo hace primero Vegeta...
Una vez estén fuera de mi vida, mi hijo será oficialmente el heredero y el resto de los demás no tendrán más opción que obedecer.
Todos ellos doblegaran su cabeza, observó a Chard quien sigue dormido. Aún es pequeño, pero tiene muchísima fuerza, aún así es inconcebible que el bastardo que procreó Vegeta sea más fuerte que él.
Sé que Sook no está de acuerdo pero lo que estamos desarrollando será para que Chard obtenga ventaja.
—Espero no seas una decepción — sigue dormido y no me escucha pero lo sabe, sé que sabe que espero mucho de él, así como mi madre esperaba de mí.
Las razas débiles como la de la humana, creen que los padres deben desvivirse por sus hijos. ¡Patéticos!
Los hijos deben de alcanzar la expectativa de sus padres. Ese lazo maternal de lo que muchas razas hablan no lo conozco y no me importa, la función de mi hijo es servir a mi propósito. Sook cree que me convencerá de no usar el suero que estamos desarrollando para hacerlo más fuerte. ¡Ja! Haré lo necesario para que el crío gane, esa es su función y solo esa.
Yo soy la saiyajin más hermosa e inteligente y estoy cansada de tener que tragarme todas estas humillaciones, tomo lo que quiero, no me importa nadie más que mí misma, mi satisfacción es primero, demostraré mi valía y ¡Seré la emperatriz del universo!...
El príncipe saiyajin ya me ha dado lo que necesitaba de él, se ha presentado como el padre de mi hijo, dándole así el estatus necesario, por lo que ese imbécil ya no es necesario y pronto él y su bastardo morirán...
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Kale llegó al área científica donde en ese momento solo se hallaba Suzuke – ¿Hiciste lo que te pedí?— Con voz demandante comenzó la conversación – Así es alteza, no fue fácil logré entrar al sistema operativo de la cámara de gravedad, sin embargo hay un código de ejecución que solo puede ponerse manualmente, programaré la nave para que se desconecte la cámara de vigilancia que tiene la misma en la entrada, el día de mañana durante la noche para que puedan pasar por ella, les daré las instrucciones y códigos de acceso para introducirlos pero debe ser uno de ustedes alteza no soy tan rápida y para evitar una alerta no pueden ser más de 5 minutos que la cámara de vigilancia este fuera de foco — fue esa la propuesta de Suzuke mientras nerviosa retorcía sus manos.
A pesar del tiempo que llevaba esclavizada trabajando bajo las órdenes de Kale, seguía poniéndose nerviosa pues sabía que con la saiyajin no existía la piedad y si un día la hartaba la haría pagar eliminando de la faz de ese planeta al único ser que le importaba a Suzuke: Sook, y que lo haría sin un dejo de remordimiento
— Lo haré yo misma Suzuke, ¿Cómo vamos con el suero generado de la sangre de Broly? ¿Cuándo estará listo para usarse? Las últimas pruebas con el
Sujeto que llevamos a la base fueron muy exitosas.
Lo ojos negros de la saiyajin la atravesaron, la boca de la tsufuru-jin se secó — De acuerdo con Sook estará listo pronto.
Suzuke contaba esto mientras aplicaba la nueva inyección que tenía que inyectarse sobre la futura reina y que aplicaría a Chard también para cubrir el olor de ambos y mezclarlo con el de Vegeta.
Una sonrisa siniestra se formó en el hermoso y sádico rostro de la fémina, mientras se hallaba entretenida en sus malévolos pensamientos.
«Una vez quitando al inútil de Vegeta de mi camino mataremos a su bastardo y dejaré que se follen a la zorra hasta que se desangre, verla morir frente a mis ojos redimirá un poco del mal sabor de boca que me han hecho pasar. Pronto la muy perra aprenderá a no meterse en mi camino...»
—Acerca del arranque de enojo que tuvo Vegeta, que lo hizo usar a los saiyans como saco de pelea, intenté que Celery me dijera pero al parecer Kyabe se negó a aceptar que hubiera algo mal, pero ahora que he regresado... Me contarás todo lo que hayas investigado— con voz alegre comentó Kale mientras miraba a la Tsufur...
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¡Hola a todos! Estoy exhausta pero logré publicar.
Posiblemente la mayoría odió este cap. Técnicamente todo es visto desde el punto de vista de una de nuestras mayores antagonistas: Kale.
Además que no vimos nada de la plática entre Bulma y Vegeta, pero tranquilos pronto sabremos más.
Bastante información fue revelada… Y como vemos por desgracia hay muchas cosas del pasado que marcaron las decisiones del presente. Y lo más triste los menos culpables: Broky y Chard.
Por cierto nose si lo había comentado pero Los nombres de Tooma y Tottepo los saqué de los nombres de saiyajines del escuadrón de Bardock del anime.
Los demás de los saiyans mencionados con excepción de la abuela de Vegeta. Tienen Nombres o de Vegetales, o de especias en inglés. Ejemplo Chard que significa Acelga. :3
Y bueno si todo sale bien publicaré el próx cap la otra semana. Aunque ha estado brutal el trabajo y estoy intentado cumplir eso pero… no prometo nada.
Rápidamente contesto comentarios:
Xxlalalulu: jajajaja Tienes razón ahí el Nappa se merece el premio al empleado del año y el premio del mejor amigo!!Pobrecito es al que peor le va sin deberla ni temerla.
Esperemos Vegeta no termine de matar a Radditz
Beccamarins: ohh siii el dolor es un muy mal consejero y por desgracia seguirá mal aconsejando a los pobres protagonistas de esta historia :(... tu análisis me ha encantado como siempre!! Eres bastante perspicaz Y de pronto, si me descuido podrías deducir varias cosas ;)
Bealtr: jajaja ahhh ameee tu deseo!!! Sería tan bonito algo así!! Veremos qué pasa el próx cap :O
Airyisabel Estoy super de acuerdo con tu percepción de Vegeta y en efecto también siento esa dualidad de sentimientos por el por ratos lo odio por ratos lo amo... esperemos Bulmita lo perdone y no se vaya :(
Invitado PSI Mary: Gracias a ti por leer!!
Invitado 2: Mil gracias por leer!! :)
¡Les mando un abrazo!
