Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

Amor mío, si estoy debajo del vaivén de tus piernas. Si estoy hundido en un vaivén de caderas, esto es el cielo, es mi cielo. Amor fugado, me tomas, me dejas, me exprimes y me tiras a un lado. Te vas a otros cielos y regresas como los colibrís. Me tienes como un perro a tus pies; Otra vez mi boca insensata vuelve a caer en tu piel, vuelve a mí tu boca y provoca. Vuelvo a caer de tus pechos a tu par de pies... — Labios compartidos, Maná.

Planeta Vegita

Bulma tomó la memoria que existía en la caja negra y comenzó a sincronizar esta a su computadora, así lograría obtener los resultados reales pronto, la guardó en la cabina de mando que tenía otro campo de seguridad adicional, pues de ser lo que sospechaba, no sabía cuantos de ellos estaban realmente involucrados en ese atentado.

—Gure voy a salir un momento, Tottepo se quedará vigilando, no salgan, y si por algún motivo algo pasa enciérrense en la cámara de gravedad y no salgan absolutamente por nada.

La pequeña extraterrestre intuía que algo muy grave había descubierto la científica, pero ella confiaba plenamente en ésta. Así que solo asintió y le sonrió.

— Trunks y yo estaremos a salvo.

Bulma le dio una sincera sonrisa para después dirigirse a su acompañante. —Nappa acompáñame al ala médica porfavor.

Se dirigieron ahí y sin que Nappa notara aparte de suministros para Vegeta, tomó un potente sedante, lo guardó entre sus cosas y se fueron al comedor, ahí estaban Caulifla, Kyabe y Celery.

Comieron tranquilos, A pesar del desencuentro anterior que habían tenido Celery y ella, Bulma no le guardaba rencor, la saiyajin solo estaba defendiendo al príncipe de su raza y en lo que ella creía que era lo correcto.

La saiyan la sacó de sus pensamientos, — ¿Como sigue Vegeta? — la genuina preocupación en su voz le hacía ver a Bulma lo mucho que los saiyans se preocupaban por el peliflama.

— lo crítico ya pasó, por ahora ya está estable, su capacidad de recuperación es asombrosa...

Su plática se vio interrumpida cuando Tarble entró de imprevisto al comedor común de la base, se veía fastidiado.

—¿Cómo sigue Kale? — Preguntó Bulma, la cara de hastío del joven príncipe le decía más de lo que él hubiera querido.

—Molesta por no poder tener a Vegeta en su habitación — resopló frustrado.

—Asegúrale que tan pronto Vegeta vuelva a tener consciencia, le informaremos que su "querida mujercita" está preocupada por él y lo trasladaremos a su dormitorio —le decía la ojiazul con un brillo juguetón en sus ojos.

Tarble la miró con gesto de incredulidad —¡Claro! Le diré eso, ¿Pretendes que me arranque la cabeza? ¡Apiádate de mí Bulma! — Se quejaba el joven príncipe.

Caulifla risueña le dijo — bueno no te quejes, su majestad es muy comprensiva, seguramente no tendrá ningún problema —el sarcasmo descarado en su voz hizo que todos rieran relajando el ambiente.

Bulma aprovechó para llevar la siguiente parte de su plan: Mantener ocupada a Kale, para evitar otra confrontación.

— No deberías dejarla sola Tarble — Tranquila comentaba la peliazul, el saiyan resopló — ¿Y quién dijo que estaba sola? Suzuke estaba ahí, siento lástima por ella, soportar a Kale cuando está de malhumor no es nada fácil, realmente la hiciste enfadar— la mirada preocupada de Tarble le decía a Bulma que para él era difícil esa situación.

Sabía que a pesar de que Tarble seguía procurando a Kale, era más aliado de ella que de la saiyan en estos momentos.

Aprovechó para coordinar con los saiyan el que terminaran de recoger los escombros grandes de la cámara. En su momento cuando la diseñó creó una de resguardo que podrían instalar tan pronto descombraran el sitio donde explotó la anterior.

Nappa que también se hallaba en el comedor irrumpió el instante de silencio que se había generado, — Tarble, para hacer frente a la limpieza y tener todo terminado rápidamente, liberaré a Radditz. Ya se encuentra más recuperado y nos vendrá bien un par de manos extra.

Tarble sabía que Nappa estaba pidiendo la autorización, al faltar Vegeta y debido a que él aún no se había querido coronar como rey, las dos princesas tenían un rango menor en jerarquía que él hermano menor de Vegeta.

Así que ante la falta del príncipe saiyajin, era Tarble quién por el momento era el que debía estar al mando,

— De acuerdo, pero no podrá acercarse para nada a la nave donde descansa Vegeta, ni a Bulma.

Napa estuvo de acuerdo en la condición recibida y se retiró para poder liberar al otro saiyan.

Tarble se quedó por un momento pensativo, Kyabe amable como era, rompió el silencio del lugar —No creo que Kale deba quedarse sola, debe estar furiosa y en ese estado puede hacer algo que ponga a Bulma y a ella misma en riesgo. — Tranquilo dijo, expresando en voz alta aquello que deducía era lo que tenía tan ensimismado a Tarble.

Tarble asintió cansado — Eso es lo que estoy pensando, lo mejor será que la acompañe— tranquilo decía. En eso fue Celery quién lo interrumpió:

— Creo que tu presencia para tomar desiciones adecuadas en ausencia de tu hermano es necesaria Tarble, jugar a cuidar a una de tus cuñadas por el riesgo de que le de un ataque de ansiedad sólo restrasará todas las labores, iré yo en tu lugar.

Aburrida acotaba Celery, Kyabe la secundó. Su hermana era de las pocas personas a las que Kale toleraba, —Estoy seguro que su presencia la tranquilizará— Confirmó el saiyan.

Y a pesar del desencuentro anterior entre Caulifla y Celery debido a la confrontación de esta última contra Bulma; Caulifla estaba de acuerdo en que lo mejor era que la hermana de Kyabe fuera a cuidar a la Saiyajin.

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Caulifla decidió ser la guardiana de Bulma, por su seguridad no la dejarían sola, si algo le llegaba a pasar, sabían que sería su último día de vida tan pronto Vegeta despertara y no querían enfrentarse a la furia del saiyajin.

La peliazul estaba nerviosa, la siguiente fase de su plan era riesgosa, pero ella necesitaba llegar al fondo de la verdad, existían demasiado secretos.

Regresó a la nave, abrió su computador y comenzó a buscar dentro de la información de Suzuke, el haber implantado ese virus que le daba acceso a la información que la otra científica no compartía con ella había sido un movimiento brillante.

Encontró la base de datos con la información de los resultados que mostraban los análisis de sangre de Chard. Y eso la frustró, — esto no es correcto — molesta decía al ver que en la pantalla la correlación mostraba un porcentaje de compatibilidad parental de Chard incluso mucho mayor de lo que Trunks tenía.

A pesar de que la evidencia confirmaba al niño como hijo de Vegeta, su instinto le decía otra cosa. Sabía que como científica debería dejarse solo influenciar por las pruebas evidenciables encontradas, ya había cuestionado a Tarble una vez con ese tema y su repuesta la hizo preocuparse más, pues no había un solo Saiyajin que dudara de la lealtad de Kale hacia Vegeta.

Una lealtad muy cuestionable al punto de vista de la científica quien creía que siempre había forma de hacer trampas, recordó lo sucedido aquella vez que cuestionó a su cuñado en Zerk:

"...La peliazul llevaba bastante tiempo cuestionándose esa fe ciega que tenían todos a Kale, a pesar de que a muchos no les caía bien, jamás dudaban de la lealtad de la saiyan. Algo sumamente cuestionable para la ojiazul y eso era algo que quería entender.

Aprovechando que la relación con su cuñado había mejorado muchísimo después de ese recorrido que juntos dieron, decidió correr el riesgo y preguntarle al saiyan.

— Oye Tarble…— el saiyan de futón su andar superando que su ahora segunda cuñada hiciera la

pregunta curiosa que traía atorada en la garganta.

Comenzaba a conocerla y sedaba cuenta que había "algo" que seguramente quería preguntar y no se atrevía. La miró voltear a verlo decidida…

— ¿Porque todos están tan seguros que el hijo de Kale es de Vegeta?— lanzó la pregunta a bocajarro, cuestionando muy segura de sí misma al príncipe menor.

Tarble le lanzó una afectuosa mirada, realmente la humana le caía demasiado bien y deseaba que fuera ella la que pudiera estar al lado de su hermano, aunque el poder lo detentara Kale.

Alegre sonrió —Bulma no veas cosas que no son, es imposible que Kale pueda engañar a mi hermano, por eso jamás le pone un guardián.

La peliazul enojada replicó. —De ella no desconfía el desgraciado de tu hermano, ¿Pero de mí sí?, ¿Eso es lo que estás sugiriendo Tarble? ¡Te recuerdo que el que me trajo con mentiras y me engañó fue él!

El príncipe menor por más que quiso evitarlo comenzó a reírse muy fuerte — Nunca dije que serías capaz, pero hay una simple razón por la cual mi hermano no necesita espías para Kale, ella tiene su marca.

La científica curiosa preguntó —¿Y eso qué?— El saiyan la vio con ternura, al darse cuenta que la humana no tenía idea de qué tan importante era ésta le explicó:

— Es sencillo y complejo a la vez Bulma, cuando se hace la unión saiyajin se marca al compañero por medio de la mordida, Kale no pudo marcar a Vegeta porque éste no la dejó, pero él si la marcó, eso quiere decir que cualquier otro saiyan no podría tener nada que ver con ella, pues para cualquiera que no sea mi hermano y quisiera tener algo íntimo, no podría ya que al excitarse Kale se incrementaría el aroma de mi hermano sobre ella, haciendo imposible que algún otro macho saiyajin pueda tomarla, sería insoportable. Si ella lo hubiera marcado lo mismo pasaría con él. Además de otros aspectos que se sincronizarían, es fascinante lo que la unión saiyajin es capaz de hacer..."

Bulma aún recordaba lo mucho que le dolió escuchar aquello, hubiera querido ser ella quien tuviera la unión con Vegeta, ella a la que escogieran, ella la que fuera la esposa del saiyajin, pero no dejaría que nadie viera cuánto le afectaba esa situación.

«Bajo el contexto de la unión es imposible que Chard no sea de Vegeta»

A pesar de las evidencias que ya tenían que echaban por tierra su hipótesis, la ojiazul sentía en el fondo de su corazón que su teoría era cierta, ¿Pero como defender algo cuando la abrumadora evidencia mostraba lo contrario?

«Mmmm, pudiera ser que ella ya estuviera embarazada desde antes y que Vegeta no se hubiera dado cuenta...»

Sabía que seguir la intuición era algo completamente alejado de lo que la ciencia le pedía, pero esta vez ella sentía que sus sospechas aunque no tuvieran una base comprobable eran ciertas.

Suspiró, tal vez sus ganas de que el hijo de Kale no fuera en realidad hijo de Vegeta le estaba haciendo perder el objetividades. Solo había una forma real de saberlo...

—Sé que no me equivoco, ese niño no es hijo de Vegeta...— susurró para sí misma.

Su padre le enseñó a comprobar las hipótesis que creaba con evidencias y su madre a seguir su intuición, combinaría ambas y deseaba con todas sus fuerzas el poder llegar al fondo de la verdad.

Salió nuevamente rumbo al laboratorio con Caulifla resguardándola, al llegar se halló a Suzuke quién ya había vuelto de haber estado con Kale.

La científica Tsufur no pudo evitar preguntar por la salud del peliflama — ¿Como sigue el príncipe? — Ansiosa fue su cuestionamiento, amable Bulma indicó — Mucho mejor, precisamente iré por algunos medicamentos al área médica que necesito — Suzuke le dio una media sonrisa y siguió en lo suyo.

Caulifla iba callada, mientras la acompañaba al ala médica, sentía la tensión que la peliazul tenía, y no solo era por que hubiera desafiado a Kale. Kyabe le había confirmado la muy compleja situación que enfrentaban.

"...— Esto es grave Caulifla— Kyabe abrazó a la saiyan, últimamente su acercamiento era muy fuerte, y a pesar de que ambos estaban evitando arrancarse la ropa entre sí, las constantes caricias y abrazos aumentaban.

— Si Vegeta no despierta antes de que Paragus llegue las cosas se pondrán muy feas y tal vez debamos buscar alguna forma de que Bulma y Trunks regresen a su planeta en forma urgente...— por un momento Caulifla quiso creer el saiyan le estaba jugando una broma, pero la aflicción en los hermosos ojos oscuros del varón le hablaban de una genuina preocupación por la situación.

— ¿En verdad crees que Kale la acuse de traición? — Caulifla quería creer que a pesar de todo la otra saiyan no se atrevería a tocar a científica terrestre, al menos hasta que Vegeta despertara. Pronto Kyabe derrumbó cualquier esperanza para ella.

— Celery me informó que Kale ya envió un mensaje a Paragus para que vuelva, en la noche estará aterrizando en el planeta que iba a visitar, tan pronto aterrice y escuche el mensaje no dudará en volver, si en dos días Vegeta no despierta, deberemos al tercero mandar a Bulma en una nave, para darle un día de ventaja antes de que la cacería en su contra empiece.

La voz preocupada d Kyabe le indicaba que hablaba muy en serio..."

Miró a la ojiazul, por un momento se vio tentada en contarle el plan, pero aún era muy pronto y tal vez el saiyan despertara antes.

«El despertará, y no será necesario que ella tenga que irse...»

La saiyan tomó su decisión, aferrada al escondido deseo de que nada cambiara. No querían tener que dejar de verlos, la escandalosa científica y el pequeño Trunks se habían vuelto parte de su familia y deseaba desesperadamente que se mantuvieran con ellos más tiempo.

Bulma miró que la saiyan estaba algo ausente y aprovechó que realmente no estaba prestándole atención para tomar parte de las muestras de sangre que Suzuke tenía guardadas en el área médica, las guardó en un recipiente especial para después encapsularlas.

Ahora necesitaría a Kamisama de su parte para lograr la próxima parte de su plan...

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Nappa iba en absoluto silencio mientras caminaba rumbo al área subterránea donde tenían las celdas en donde se mantenía retenido al otro Saiyajin.

Si bien era cierto que la ayuda de Radditz les facilitaría hacer todo el trabajo más rápido, ese no era el motivo principal por el que quería que el hermano de Goku estuviera libre.

Para él era importante llegado el momento, si Paragus regresaba antes de que Vegeta despertara, el tener a todos los Saiyajines disponibles, pues conocía bien al saiyan, no en balde sirvió al rey Vegeta, y seguramente no se tentaría el corazón en ejecutar la orden de Kale.

Si bien era cierto que él, era fuerte y por eso Vegeta lo había asignado como su mano derecha, la realidad es que no estaba muy seguro que Paragus realmente tuviera un ki menor al suyo.

El tiempo que estuvo en Vegita, ese Saiyajin fue parte del equipo elite más apegado al rey Vegeta, y recordaba que en batalla Paragus tenía un poder superior al suyo, y si bien tras los constantes entrenamientos brutales a los que lo sometía Vegeta, su ki se había incrementado, dudaba que eso hubiera hecho que ahora fuera más fuerte que el otro Saiyajin.

Al final una vez siendo un guerrero elite siempre se es, y si su sospecha era cierta Paragus era taimado y en verdad sería más fuerte de lo que mostraba.

Y si a él se le sumaba Kale quién también era una guerrera de clase alta serían adversarios difíciles de vencer.

«Tottepo y Caulifla son guerreros de clase baja, si bien han mejorado muchisimo no son rivales para Kale, uniéndoseles Tooma quién aunque tiene un poder de pelea más alto, casi podría decir de clase alta, pudieran tener una oportunidad de vencerla...»

No estaba seguro de poder él solo vencer a Paragus, porque el hombre contaba no solo con la ventaja de su nivel de pelea, era un viejo lobo de mar que había guerreado codo a codo con el rey Vegeta, sería un adversario letal, y tal vez tener a Radditz a su lado le daría una oportunidad.

Estaban los otros Saiyajines Pero... ¿Acaso tomarían partido por Bulma después de lo qué pasó con Radditz?

«Kyabe posiblemente nos ayudará por Caulifla... o puede pesar más el deber con su hermana...»

Nappa estaba indeciso acerca de darles un voto de confianza o no; Sabía que Pepper tenía sus amoríos con Tooma pero no estaba seguro de si eso sería suficiente para pelear al lado de ellos

«Celery y Basil son la clave, ellos dos parecen solo ser leales a ellos mismos y a Pepper y a Kyabe...»

Si esos cuatro Saiyajines decidían estar del lado de Paragus y Kale no tendrían oportunidad, Tarble a pesar de ser un genio diplomático, su nivel de pelea era realmente muy inferior. Para Nappa era claro que sería el hermano de Vegeta quien acompañaría a la Peliazul en la nave de emergencia en la que huiría en caso de que el peor escenario sucediera.

Siguió avanzando hasta llegar a la celda en donde Radditz se hallaba acostado con los ojos cerrados, sus heridas seguían siendo bastantes . Pero se notaba que ya eran mucho menos severas que al principio.

El pelinegro se hallaba metido en su propio infierno personal, el dolor por las contusiones recibidas era nada al lado de la agonía de su mente y de otro órgano al que jamás le adjudicó antes ninguna penuria: Su corazón.

Toda su vida el saiyan había sido un mercenario, nunca nadie le importó y de pronto... Se halló perdido en un estado entre el dolor y la incredulidad pues seguía sin aceptar que la hembra lo hubiera descartado de esa forma.

«Ella no puede estar con otro, debe haber una explicación... Tal vez alguien la amenazó y la obligó a escribir eso...»

Se negaba a creer que la coqueta rubia hubiera pasado así, de esa forma de él.

«Esa insulsa humana es tan débil, no tiene fuerza, seguramente alguien la está obligando...»

Sintió la desesperación crecer en él. En cuanto pudiera contactarla hablaría con ella y primero le coquetearía y la haría rabiar para después explicarle y hacerle entender el peligro que corría al estar en esas raras misiones, siendo ella solo una débil humana.

Ni siquiera sabía en qué trabajaba, se maldijo por no indagar más acerca de su estilo de vida, y ahora no podría tampoco preguntarle a la peliazul.

«¡Arg! Cómo si me importara...puedo hallar alguna otra hembra más que dispuesta... Para qué batallar con una hembra sentimental cuando podría enfocarme en alguna de las tantas mujeres que me han dado placer»

Pensó en todas las cortesanas que había conocido, fantaseó con las más caras de ellas. Las más cotizadas una de hermoso tono cerúleo y la otra con un tono rojizo por cabellera

«Son tan suaves y dispuestas, aunque ninguna es más suave que ella, ni tienen ese tono dorado por cabellera ni esa lengua rebelde, aunque solo es capaz de retarme por que la dejo... »

El saiyan se desesperó al darse cuenta que por mucho que pensara en otras hembras su mente terca siempre regresaba a esa desvergonzada terrícola.

—Tiene que haber una forma en que se deje proteger... Debo averiguar en dónde se halla.

Estaba seguro que si se lo planteaba ella aceptaría. Después de todo no siempre un guerrero del calibre de él se ofrecía como protector de alguien tan débil como ella. El era un Saiyajin, un soldado élite de una de las mejores razas guerreras que existían en este universo. Adicional debía de considerarse el hecho de que era un guerrero de clase alta.

¿Qué hembra no se sentiría halagada de poder ser protegida por un guerrero como él? Después de todo no se hallaba un espécimen de su calibre a cada instante. El era un candidato muy deseable, ¿No?

—Qué mejor que estar bajo la protección de un saiyajin. Además estaría con su hermana que es una de las princesas...

No sabía cómo manejar un rechazo, nunca estuvo expuesto a uno y ahora su mente se negaba a aceptarlo.

— Seguramente ella cree que no me interesa y por eso decidió salir con ese bueno para nada. Le haré saber que le extenderé mi protección, eso la hará sentir segura de estar conmigo.

A su mente volvió la imagen del mensaje que la peliazul le enseñó, sus dientes rechinaron molestos — Nunca más nadie la volverá a tocar, no la dejaré salir del planeta, vivirá bajo la protección Saiyajin.

Aún no sabía cómo le haría pero estaba ansioso por

demostrarle a Vegeta su lealtad. Necesitaba que él lo perdonara para poder salir de ese calabozo y poder ir a buscar a esa escurridiza rubia.

Reparó que hacía horas atrás había escuchado una explosión, todo el piso se cimbró debido a la misma.

«¿Habrá fallado algo en el laboratorio?»

No sabía que había causado el ruido de la explosión, pero definitivamente había sido algo bastante potente, se preocupó por la peliazul.

«Espero que no se haya lastimado la humana, tiende a ser descuidada a veces...»

Suspiró, no había forma alguna que él se enterara de lo sucedido. No al menos que alguien de ellos bajara y le contara. Resignado resopló, tendría que esperar hasta que alguno de los otros idiotas viniera a verlo.

Y a pesar de que la situación en la base le preocupaba y quería realmente saber que era lo que había pasado y que había causado algún tipo de explosión, su mente traidora volvía una y otra vez a esa descarada terrícola rubia.

La veía coquetearle, su mente lo llevó a aquel momento cuando se vieron la primera vez a solas:

"... Cuando Radditz aterrizó, decidió jugar un rato con la hembra antes de entregarle la información enviada por parte de la científica.

Intentó amedrentarla, cercándola entre sus fornidos brazos. Usualmente eso era fácil de hacer con las razas débiles. La vio alzarle una ceja en señal de claramente no creer su amenaza, y después también sonrió,

—Quieres negociar ¿Eh? Está bien grandote veamos qué tienes para mí— Acto seguido se agacho con rapidez y salió de la prisión de sus brazos musculosos..."

Enojado golpeó la pared con frustración, el arrebato fue resentido por todo su aun muy lastimado cuerpo. Pero no sabía qué hacer ni cómo quitarse las imágenes de la coqueta mujer de su mente. Mientras le veía sonreírle y guiñarle el ojo.

«¿Que tiene un maldito Kursk que yo no tenga?»

Sus puños se cerraron nuevamente con furia.

«Ni siquiera son la mitad de poderosos que un Saiyajin, son débiles, solo parecen fuertes, un saiyajin es mucho mejor guerrero, que cualquier idiota Kursk»

Recordó que hasta Caulifla alguna vez le insinuó que esa raza le llamaba la atención para tener sexo.

"... —¿Tan desesperada estás?— Burlón le decía, Caulifla solo torció los ojos. —He escuchado en los asteroides de placer que los Kursk son buenos amantes, ¿Qué más da si no son buenos guerreros? No los quiero para aparearme de por vida, solo sería fornicar una vez y ya..."

Un maldito Kursk no podría mantenerla a salvo, además ella era fuego puro, necesitaba a alguien tan sexual como ella, que supiera como seducirla, cómo volverla loca lentamente, que fuera capaz de llevarla a la gloria como solo él estaba seguro de haberlo hecho. Sintió como la elevó al cielo, el éxtasis en el que estuvieron no podría ser fingido. Necesitaba a alguien como él que la supiera satisfacer.

De pronto, sus sórdidos pensamientos para alegría suya fueron interrumpidos, la puerta de su celda se abrió y vio a un muy serio Nappa entrar con una bandeja de comida a verlo.

Se dio cuenta que el estado del saiyajin no era para nada mejor que el suyo. Se notaba bastante golpeado, los cardenales verdosos comenzaban a hacer su aparición por varios puntos de la curtida piel de Nappa.

Y a pesar de lo golpeado que estaba, parecía que nada le hubiera pasado. No lo notaba adolorido, caminaba y actuaba normal, y si las lesiones aún le dolían era un misterio, pues se veía completamente indiferente.

— Supongo que no has comido nada — serio comentaba Nappa. Dejó la bandeja de comida al lado de Radditz sobre la rústica cama que tenía en la celda, esto era todo el mobiliario que contenía la austera habitación.

Aún adolorido, y a pesar de no haber comido nada en un largo periodo, el saiyajin realmente no sentía hambre. Su estado de ánimo lo tenía deprimido y solo quería buscar una forma de salir de allí para después poder ir a buscar a la fémina que lo traía desconcentrado.

Tomó el pan duro que venía en la bandeja. Y de mala gana lo masticó, veía que el otro saiyan estaba serio, se notaba ojeroso y ensimismado. Recordó nuevamente la explosión que había escuchado. Lo mejor sería salir de una vez de sus dudas.

Nappa aún estaba dudoso si lo que haría era lo mejor, o tal vez era preferible que Radditz se mantuviera al margen, se hallaba discutiendo con el mismo esta disyuntiva cuando sus pensamientos fueron interrumpidos por el pelinegro.

— ¿Que fue lo que ocurrió hace rato? Pude sentir una fuerte explosión que cimbró todo el lugar— El no tener un comunicador para estar al tanto de lo que pasaba exasperaba al hermano de Gokú.

Nappa le dio una profunda mirada antes de contestar —Aún no sabemos cómo ocurrió, pero la cámara de gravedad donde entrenaba Vegeta explotó. — Los ojos de Radditz se abrieron sorprendidos y asustados pero antes de poder preguntar cualquier cosa, Nappa continuó.

—Vegeta estaba furioso y también discutió con la humana — esta vez Radditz alarmado lo interrumpió— ¿Le hizo daño?— Nappa negó con la cabeza antes de continuar.

—Estaba furioso pero jamás la lastimaría, ella no es un guerrero, no hay honor en lastimar a alguien tan débil como ella, él es demasiado orgulloso para hacer algo tan deshonroso.

Miró serio a Raddit — Pero si estaba muy enojado y hasta donde supe pensaba mandarla de regreso a su planeta, y Tarble la acompañaría, después de afirmar eso se encerró en la cámara de gravedad a entrenar en forma desquiciada, al parecer ésta no soportó su excesivo entrenamiento y terminó explotando... —

Radditz lo miró preocupado, —¿Cómo está Vegeta? ¿Ya salió de la máquina de recuperación?— el pelinegro se sorprendió al ver que Nappa negaba con su cabeza.

— La máquina estaba en mantenimiento, no había forma de ingresarlo a ella— las pupilas negras del pelinegro se dilataron asustado. — ¿Qué tan grave está su estado? ¿Sobrevivirá?

Nappa suspiró — Por el momento está estable, Bulma logró estabilizarlo pero sin la máquina de recuperación esto será más lento, además sigue inconsciente. Aunque… Tenemos otro problema mayor que eso — decidió que debía sincerarse con el otro saiyan.

— Con Vegeta inconsciente, y dado que no ha querido coronarse, el que sigue en línea es Tarble, pero Kale ya intentó dar órdenes. La cámara de gravedad estaba a cargo de Bulma...—

No necesitó decir más, de inmediato Radditz aun con el dolor que atenazaba todo su cuerpo comenzó a caminar en círculos dentro de la celda.

— La acusará de traición, ¡Maldición! ¿Por qué no estás con ella? Paragus y Kale son muy fuertes, ¿Kyabe y sus compañeros están con nosotros o con Kale?

En ese momento al ver la genuina preocupación de Radditz y lo rápido que había entendido la situación de dio cuenta que su decisión había sido la correcta.

— Paragus está fuera en una misión pero tan pronto escuche el mensaje que seguramente Kale ya le envió regresará. Si Vegeta no despierta antes de que él regrese... Tendremos una guerra interna.

Kale aprovechará que Vegeta está inconsciente y tratará de acabar con Bulma. Ella está culpándola, y sabes que Tarble no es s tan fuerte como para lograr controlar a esos dos—

Nappa se sentía cansado, Radditz lo miró entendiendo que, si él otro saiyan estaba ahí no era fortuito. — ¿En que puedo ayudar? — fue todo lo que humilde dijo.

Se tragó sus sentimientos y angustia por no saber el paradero de la rubia. Un problema a la vez, sabía que esa misma mujer no le perdonaría no ayudar a su hermana. En cuánto resolvieran esta situación comenzaría su búsqueda por localizar a la rubia.

Nappa lo sacó de sus pensamientos — Necesitamos tu ayuda, estamos retirando los restos de la cámara de gravedad anterior para reemplazarla. Te necesito ahí, sin embargo no puedes acercarte a la nave donde descansa Vegeta ni a Bulma, esas son las condiciones de Tarble y yo acepté. Pero te necesito ahí, en caso de que las cosas se pongan convulsas y necesitemos defender a la humana hasta que Vegeta despierte. Tooma, Tottepo y Caulifla que son los leales no son tan fuertes y todavía no sé que harán Kyabe y su los otros—

Radditz asintió, sabía que Nappa tenía razón, — Estoy de acuerdo con las condiciones— tranquilo comentaba cuando fue interrumpido por el saiyan de nueva cuenta.

— En caso de que pasado mañana Vegeta no haya despertado, enviaremos a Bulma a su planeta junto con Tarble, eso nos dará un día de ventaja contra la llegada de Paragus. Hay algo en él que no me gusta, espero podamos detenerlo de buscar a Bulma para ejecutarla, hasta que Vegeta despierte...

El pelinegro solo asintió nuevamente y aún con el dolor recorriendo su cuerpo se levantó y siguió al calvo saiyan fuera de la celda...

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Planeta Zerk

El rey de Zerk si de algo se enorgullecía era de la estrecha relación que había entre él y su sucesor, el inteligente Sekket.

Jamás habían tenido un desacuerdo real, ni había cuestionado hasta ahora ninguna de las acciones y decisiones de su hijo, siempre habían sido sensatas y pragmáticas. Salvo esta última informada…

Por más que lo intentaba no le hallaba pies ni cabeza a lo dicho por su sucesor. Tal vez era solo que estaba envejeciendo, intentó tomar todo con filosofía.

Su hijo lo sacó de sus cavilaciones — No entiendo porque estás tan sorprendido padre, es una estrategia perfecta.

El rey volteó a ver a su esposa la reina, tratando de encontrar soporte en ella. Leia, la madre de Sekket, miró con cariño a su esposo.

— Querido, sé que no es el tipo de estrategias que nosotros realizaríamos, pero siempre me has pedido confiar en la sabiduría de nuestro hijo, hace mucho que está listo para poder ser rey.

El príncipe miró con tranquilidad a su progenitor — ¿Crees que lo que obtendremos no valdrá el riesgo?

El rey miró a su hijo de nueva cuenta antes de hablar — El plan es estupendo Sekket, pero el riesgo es altísimo, no veo cómo lograremos convencer a Vegeta de que no nos destruya, si como dices la mujer es de su dominio, no preguntará, ni negociará.

Vendrá y tomará lo que le pertenece, es un saiyajin. Tú aún no lo has visto en acción hijo mío. Si lo provocamos no tendrá piedad, nuestro armamento y nuestras defensas no pueden contra él.

El rey intentaba ser la voz de la razón ahí. Sabía que su hijo detestaba a los saiyans, que tenía sus motivos para hacerlo, motivos para el rey cuestionables, el dudaba que fueran los bárbaros que todos creían; había pasado más tiempo al lado de estos y realmente había cambiado su forma de pensar sobre ellos.

El príncipe Saiyajin no era el tirano cruel que había creído que sería.

«Creí que me hallaría con un lunático demente como lo fue Freezer y aunque si bien se está proclamando emperador y el resto de planetas debemos de jurar lealtad a ellos, no han hecho ningún daño o destrozo a ninguno de sus planetas aliados.

El rey de Volk, fue el primero en decirme eso, tenía el mismo miedo que yo en un principio, pero excepto por Kale, no sintió aprehensión. Se que está más en contacto con los Saiyajines que nosotros por las minas de litio que hay en su planeta y la última vez que hablamos me dijo lo contento que se sentía en esta nueva dinámica con los Saiyajines...»

Regresó al presente y con el mayor y acto posible intentaría hacer entrar en razón a su heredero:

—Hijo mío, no te dejes llevar por el rencor, he estado más en contacto con los saiyans que tú, en específico con Vegeta y mientras no lo retes, es alguien bastante fácil de trato y un aliado leal.

Sekket se rió en forma despectiva — ¿Alguien leal? ¿Acaso no estuviste en la misma reunión que estuvo nuestro jefe de seguridad y el resto de jefes de estado de los diversos planetas de este sector? ¡Ese maldito

Saiyajin es un salvaje! ¡Mató a Koras padre! ¿Cuánto tiempo pasará hasta que ya no le seamos útiles y decida matarnos?

El rey sabía que la rabia y el rencor hablaban para su hijo, trató de ser cuidadoso con las palabras que escogería al hablar. — Hijo mío, lo que sucedió con Koras fue culpa de él mismo. Retó a Vegeta, el

saiyajin no mató a nadie más, ni siquiera lastimó a Kratos, ¿Qué esperabas que hiciera? Koras fue un insensato que se le ocurrió desafiarlo. Seamos realistas Freezer jamás nos habría dado ninguna oportunidad, servíamos a ese lagarto sin ningún beneficio, él nos desangraba como planeta y lo sabes, Vegeta no solo nos ha hecho sus aliados principales, nos ha ayudado con los mercenarios espaciales que surgieron al caer el tirano aquel. No se acercan ni nos dañan por miedo a los saiyans, ¡Esta alianza nos ha beneficiado muchísimo! —

No pudo seguir pues Sekket lo interrumpió:

— ¡Esos malditos mataron a Malia! — El dolor atravesaba las hermosas facciones del zerkiano. Su madre la reina se acercó y abrazó con amor a su hijo.

El rey sabía cuánto le dolía aquel desafortunado suceso a su primogénito, pero la realidad de lo que ocurrió no era algo que supieran con certeza. Jamás se pudo comprobar nada, solo teorías y precisamente era Koras quién envenenó la mente de su hijo contra los saiyans.

—No hay pruebas de que haya sido un saiyajin el que disparó contra la nave en donde iba Maia y lo sabes.— Tranquilo comentó el rey.

Sekket se ensimismó, el dolor aun lo atenazaba, al acordarse de aquella que prometió hacer una vida con él y partió antes dejándolo solo, incumpliendo su promesa.

" ... Toda su vida se habían conocido, era la hija del gobernador del norte la segunda máxima autoridad después de su padre, y que gobernaba esa parte del planeta en representación del rey.

Crecieron juntos, ambos tenían que en común la pasión por la ciencia, pero a diferencia de él, ella

era muy intrépida e incursionó en la milicia zerkiana, ganándose rápidamente un lugar importante dentro de ésta pues era una excelente guerrera. Hacía algunos meses que por fin se habían comprometido, y la fecha para la boda y la coronación sería dos años después.

— No vayas— comentó Sekket recostado en la cama, tenían menos de una hora que habían despertado, mientras veía a la hermosa zerkiana quien se hallaba frente al espejo mientras se peinaba su larga cabellera rubia. Sentada sobre un taburete solo con su cabello cubriendo coquetamente sus senos, dándole una hermosa vista de su tersa espalda desnuda.

La piel pálida de ella tenía un leve brillo que refulgía, sus hermosos ojos color miel, le quitaban siempre la respiración. La amaba demasiado y odiaba que ella fuera una teniente condecorada. Pues sus responsabilidades la hacían tener que tomar misiones que en su opinión eran demasiado riesgosas.

La vio vestirse, sabía que esa sería su última misión antes de que se retirara con honores, ella había renunciado a su cargo por amor a él, sabía que aunque nunca se lo reprochara, Sekket la pasaba mal cada vez que ella salía de viaje.

— Solo serán unos días y volveré — la hermosa sonrisa que le dedicó, le quitó el aliento.

Esos eran los últimos recuerdos de ella que tenía, sonriéndole coqueta. La nave había salido para ayudar a una de las flotas comerciales de Zerk, habían enviado una alerta de ayuda, dicha nave comercial estaba a 4 sistemas solares de distancia.

Era la ruta comercial que usualmente seguían los mercaderes zerkianos, debía ser una misión solo de reconocimiento, para dar el auxilio necesario.

Sin embargo, después de que la nave zerkiana llegó al lugar de origen de la comunicación que solicitaba ayuda ya no se supo más de ella.

Al no tener noticias de la nave militar enviada, de inmediato se habían enviado mas naves de guerra zerkiana a la ubicación, solo hallaron los restos de ambas naves..."

— De los pocos restos que encontraron de la caja negra se alcanzó a obtenerse una imagen de la nave que disparó contra nuestra nave padre, la insignia saiyajin venía en esta. — Con furia decía el príncipe mientras cerraba los puños con furia y sus dientes rechinaban por el coraje que volvía a sulfurarse dentro de él.

Y a pesar de lo mucho que el mismo rey sufrió al ver a su hijo agonizar de dolor ante la pérdida de Malia, pues todos ellos ya la consideraban un miembro más de la familia, debía ser alguien de pensamiento frío.

— En ese tiempo ya existían los mercenarios Sekket, y los Saiyajines no se hallaban cerca, hasta donde sabemos esa nave pudo ser robada de las bases abandonadas de Freezer, no es garantía que fueran ellos.

La reina que sabía que de todas formas su hijo haría el plan pues lo conocía y sabía el dolor que por tanto tiempo había guardado trato de mediar entre los dos.

— Escuchemos al menos amor mío, ¿Que harías si hubiera sido yo la que muriera? Entiende el dolor de nuestro hijo. —

La reina volteó cariñosa a ver a su hijo — Te escuchamos hijo mío, solo no nos pidas dañar seres inocentes—haciendo alusión a la humana y a su hijo.

Sekket vio a su madre, — ¡Jamás les haría daño, ellos no tienen la culpa! Pero de lograrlo tendríamos en nuestras manos a un saiyajin, Trunks podría servirnos para entender su fuerza y poder hacer armamento resistente a ellos, además podría ser educado de tal forma que no fuera un salvaje como el resto de su raza. Y Bulma no solo me interesa por ser una magnífica científica, ella realmente me gusta—

Su madre le sonrió esperanzada, después de lo de Malia, era como si su hijo hubiera muerto con ella, no se volvió a interesar en nadie, hasta ahora.

La reina sabía que debía apoyarlo, volteó a ver a su esposo, — Por favor amor mío, te lo suplico, escuchemos al príncipe...

El rey amaba demasiado a su esposa y sabía cuánto había sufrido en silencio al ver a su primogénito muerto en vida, y también había sido difícil ver a su siempre amable y risueño hijo, convertirse e alguien taciturno y falto de interés en todo lo que no fuera la ciencia — Está bien hijo mío te escuchamos, cuéntanos el detalle del plan...

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Planeta Volk

Paragus y Basil arribaron al planeta, el rey del mismo esperaba por ellos, fue Paragus quién habló — Hemos venido en auxilio de su llamado, el príncipe Vegeta ha sido amable en responder al mismo, ¿Qué es lo que sucede?

El rey de ese lugar que ya conocía lo directos que podían ser, fue al grano con la situación. Había aprendido que con ellos era lo mejor, —la segunda luna que tenemos ha sido atacada, ahí tenemos uno de los yacimientos que actualmente están surtiendo el material que necesitan, han sido mercenarios.

Basil fue el que habló, — Yo me encargo Paragus, así tú te encargas de ver la parte burocrática y acabamos rápido — fue la propuesta hecha, el otro saiyan asintió.

— Adelante, así reviso si recibimos algún mensaje del planeta base— confirmó Paragus.

Uno de los militares del lugar se fue junto con Basil en una nave, si todo iba de acuerdo al plan, el

Saiyan tardaría unas horas en volver.

Paragus aprovechó para revisar sus mensajes, sonrió al escuchar el de Kale, era escueto pero era lo esperado:

—Vuelve, Vegeta está herido y la humana es la culpable, debe ser enjuiciada.

Esa era la instrucción, hubiera preferido oír que el bastardo murió, pero con que estuviera malherido le

bastaba. Aprovechó que estaba a solas e hizo la llamada a su contacto.

— Es hora, la primera fase del plan debe ejecutarse ahora.

Fue todo lo que dijo en forma escueta, sonrió. Tan pronto regresara Basil se irían de inmediato, por fin matarían a la basura humana y a la cría deshonrosa que tenía Vegeta.

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Nuevo Vegita

Bulma sabía que no contaba con demasiado tiempo, En cuánto Vegeta despertara Kale buscaría acusarla. Y ella no estaba en buenos términos ahora con el saiyajin. En el fondo de su alma ella estaba segura que él jamás la lastimaría de esa forma, pero su último encuentro fue tan difícil que prefería tener pruebas de su inocencia.

— ¡Vamos! Maldita sea...— siseaba entre dientes mientras revisaba la información obtenida de la caja negra. Encontró que días antes, de alguna forma se habían hecho un ingreso de códigos anómalos y con esto fue introducido dentro del sistema operativo de la computadora central que dirigía todo lo relacionado a la cámara de gravedad un virus malicioso, el cuál fue desactivando en forma silenciosa los candados que ella había puesto en le sistema para evitar una situación como la que había sucedido.

—Alguien manipuló e infectó la computadora madre... — en voz baja dijo, eso tenía preocupada a Bulma, solo había una forma de que alguien hiciera eso.

«El único acceso a esta es dentro de la misma cámara, quién lo haya hecho tuvo que entrar y de ser así puedo encontrar quien ha sido...»

Comenzó a ejecutar varias órdenes para tratar de recuperar los videos de seguridad de las últimas semanas. Eso tomaría un tiempo, sería un trabajo lento.

«Demonios, lo que no tengo es tiempo...»

De pronto, sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Caulifla junto con Suzuke, Trunks y Gure entraron al laboratorio. Aquello la espantó, le había pedido a la saiyan que fuera por su hijo ya que estaría mucho tiempo en el laboratorio y en los últimos días lo había dejado demasiado abandonado al cuidado de la amable Gure.

— ¡Bulma!, algo no está bien! — Nerviosa comentaba Caulifla mientras hablaba por su localizador con Kyabe.

La peliazul vio la cara alarmada de la saiyan al escuchar lo que sea que el otro saiyajin le decía. De pronto Caulifla se volteó a verla:

—¡Pongan la barrera del laboratorio! No hay tiempo para llevarte a la nave, y ¡Quédense aquí! — Ordenó la saiyan antes de salir corriendo del laboratorio.

Alarmada Bulma preguntó a Gure y a Suzuke — ¿Qué está pasando? — Mientras rápidamente aseguraba el escudo que protegía al laboratorio.

— No lo sé Bulma, escuchamos ruidos fuertes, y de pronto Caulifla nos arrastró acá sin decir nada más.— Fue la preocupada respuesta de la pequeña alien, quién abrazaba temerosa al infante, quién estaba serio y parecía estar atento, parecía como si fuera el niño detectara algo.

Suzuke asustada con la situación solo veía nerviosa y callada a las otras mujeres.

Bulma se acercó a su pequeño hijo, se agachó en cuclillas para quedar a al altura del infante.

—¿Que está mal Trunks?

El pequeño comenzaba a rechinar los dientes, su ceño se había fruncido y parecía querer comenzar a pelear…

Bulma hizo ademán de acercarse a la puerta de entrada, estaba indecisa si salir y echar un vistazo, pero rápidamente fue detenida por su pequeño niño.

— ¡No mami, afuera no! ¡No son amigos mami, no vayas…!

Fue lo que asustado dijo, mientras una preocupada Bulma volteaba a ver a Gure, quien también la miró confundida sin entender el porqué de la reacción del crío.

De pronto las alarmas del lugar comenzaron a sonar en forma estridente, eso solo significaba una cosa: La base saiyajin estaba siendo atacada...

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¡Hola a todos!

Espero estén muy bien, lo prometido es deuda así que solo dos semanas y publiqué :D

Ahora intentaré publicar en dos semanas más, deséenme suerte para que ningún viaje, bloqueo de escritor o exceso de trabajo se me presente.

Este cap tal vez es un poco más tranquilo que los anteriores ( excepto por el final ) pero era necesario para desarrollar algunas partes de la historia.

¿Cuéntenme que les pareció? No sé ustedes pero yo quería decir: Ahh que caray con las hermanitas Briefs rompecorazones.

Rápidamente contesto comentarios:

Xxlalalulu: Ay!!!! Tal vez se te cumpla y si se vaya... o tal vez no D: Yo tmb disfrute el beso pero también el karma que nada pagando Vegeta jejeje. Y veamos en que sigue este fic que debería llamarse mejor cuna de lobos jajajaja

Yenaiv Brief: Siii!!! Bulma se vio demasiado lista, al menos besito hubo, pero con este final de cap me quede asustada D:

Invitado: Gracias por leer!! Los demás caps los voy haciendo, cada 2-3 semanas saco nuevo cap :D

Por cierto olvidé la vez pasada comentarles que tengo un nuevo especial que se llama buscando al conejo Blanco. Es parte de mi cadena de especiales (con un Vegeta más soft que él que ven en este fic)

Ojalá lo lean y si sí no olviden votar y dejarme un comentario.

Nos vemos si todo sale bien en dos semanas