Atención esta historia está clasificada con contenido adulto, éste capítulo contiene escenas eróticas con alto contenido sexual (también conocido como Lemon), que pudieran perturbar la sensibilidad de algunas personas, si no te gusta este tipo de contenido o eres menor de edad, FAVOR de DETENER la lectura ahora. Leer bajo su propia responsabilidad.
Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
"Me gustaría inventar un país contigo, para que las palabras como patria o porvenir, bandera, nación, frontera, raza o destino, tuvieran algún sentido para mí. Y que limite al este con mil amigos al sur con tus pasiones y al oeste con el mar, al norte con los secretos que nunca te digo, para gobernarlos de cerca si los quieres conquistar... — Geografía, la oreja de Van Goh"
Planeta Tierra — Montaña Paoz
Milk estaba azorada, emocionada, por fin después de tanto tiempo lo podría volver a ver. Jamás había llevado antes a su pequeño Goten a ver a Goku, pues las visitas habían sido espaciadas y solo le habían permitido pasar a ella a verlo por cortos periodos de tiempo, la última vez había sido hacía más de un año, y tuvo que dejar a Goten en compañía de Gohan.
Se miró al espejo, era una tontería que se arreglara tanto. Ella lo sabía, su esposo seguiría en ese sueño inducido en el que lo mantenían y aún así, aunque no estuviera consciente, ella quería estar lo más hermosa posible para él.
— Mi querido Goku...— Su nombre salió como una candorosa plegaria, mientras se envolvía en la toalla, pues acababa de terminar un largo baño en la tina, usualmente sus duchas eran rápidas y con agua fría, pero ese día iría a verlo después de un prolongado periodo, así que perfumó las aguas, agregó esencias y sales, así como pétalos de flores aromáticas, y decidió mimarse.
Después de una larga y reparadora estancia en la bañera por fin salió, miró su piel, aún se veía lozana.
Mientras se ponía crema en su suave y tersa piel recordaba la última vez que estuvieron juntos, justo antes de que se fuera a pelear con el insufrible de Vegeta.
" — Acércate — La voz varonil y cariñosa de su esposo la llamó, a pesar de los años que llevaban juntos, ella siempre se cohibía.
— Eres tan hermosa Milk— estando desnudo, Gokú caminó sin pudor alguno abrazando a su esposa por la espalda, mientras sus fuertes manos se posaban sobre las caderas de esta, ambos se veían en el espejo.
Él se veía tan seguro, tan inocente como siempre, a pesar de estar juntos y de que podía ser tan impúdico y salvaje en el sexo, no había malicia alguna en sus acciones, todo era tan natural, todo se sentía tan bien a su lado...
— Basta Gokú me sonrojas — Ella no mentía al instante se puso colorada, a pesar de dejarse llevar por la sensualidad de su esposo en cada ocasión, siempre se sonrojaba al ver tan perfecto cuerpo musculoso, a su entera disposición, siendo su amado el hombre más poderoso, siempre se rendía a los pies de la pelinegra...
— No temas Milk, todo saldrá bien el día de mañana— Le dio una mirada llena de confianza y esa sonrisa segura que siempre lo acompañaba. Ella no sabía cómo pero era como si él siempre supiera sus miedos más profundos.
Lo que milk no entendía es que en efecto él sabía, sentía las emociones que tan estoica mujer estaba sintiendo.
Así como ella, Gokú había sido muy inocente la primera vez que estuvieron juntos. Ella fue muy torpe y él muy rudo. Y así, guiado por el instinto de su raza, de los saiyajines, la mordió en el cuello. Fue rudo y a pesar de todo sintió un éxtasis recorrerla.
Nunca supieron que eso más que una simple mordida, en una forma primitiva e instintiva él hizo el reclamo a la manera saiyajin de su pareja y la unión del lado de ella se desarrolló. Y es por eso que a pesar de las múltiples máscaras de estoicismo que ella se ponía, el siempre veía a través de ella y de sus sentimientos.
— No temo Gokú... Creo en ti — en un susurro cautivante ella dijo, mientras se volteaba para quedar frente a frente con su esposo, ambos desnudos. Lo abrazó, poniendo sus brazos sobre el cuello masculino y jalándolo más cerca, con esa acción sus bien dotados pechos se aplastaron contra el firme y musculoso torso de su esposo.
— Confío en ti, pero temo que Vegeta, ese loco homocida no juegue limpiamente...— Fue todo lo que dijo cuando el pelinegro sin darle aviso la cargó, haciendo que las piernas de la fémina se abrazaran sus caderas.
Se sonrojó más al sentir el firme agarre de esas manos fuertes sobre sus glúteos, la hizo estremecerse al sentirlo rozar... intimidad contra intimidad.
Suavemente la llevo cargada de esa forma a la bañera con agua tibia que esperaba por ambos, y juntos en esa forma ingresaron al agua, Gokú comenzó a darle suaves besos a lo largo del cuello, por algún motivo él amaba besarla en la rara cicatriz que le dejó la primera vez que estuvieron juntos al hacerle el amor.
Había ocasiones aún en que cuando el orgasmo era muy intenso, él la volvía a morder ahí mismo, aunque no siempre rompía su piel, como si de alguna forma quisiera reforzar alguna especie de vínculo entre ellos, y cuando terminaban de saciarse mutuamente, él siempre apenado se disculpaba por ser tan brusco con ella.
Lo sintió sentarse en el suelo de la bañera mientras ella quedaba acomodada sobre de él. Se sonrojó al
sentir su fuerte virilidad exactamente afuera de su entrada.
— Gokú espera yo...— No pudo decir ninguna otra palabra coherente pues de pronto lo sintió entrar sin nada de delicadeza dentro de ella, sus entrañas se inflamaron en deseo y un largo y escandaloso gemido salió de la pelinegra.
Intentó en balde acallar sus gemidos mordiendo su propia mano, pero el viril miembro que la estaba haciendo suya no nada tregua, lo sentía llenarla de todas las maneras posibles.
— Go..g-go-Kuuu ¡Ahhh! G-Gohan podría oírnos — Logró decir después de mucho, mientras intentaba desesperada acallar sus gemidos de extasis.
— Se ha ido con Piccoro a entrenar, no regresaran pronto, déjame escucharte Milk, p-por favor —
Escuchar el gemido ronco de súplica de su esposo la encendía demasiado.
— Ahhh Milk, e-estás tan apretada— gruñía extasiado para después apresar uno de los senos de su mujer, mientras una de sus manos tocaba ese botón sensible que ella tenía entre sus piernas y que él al descubrirlo se había visto fascinado, pues ella sacaba ciertos sonidos placenteros y la cara sonrosada de extasis de ella lo hacían venirse casi al instante al verla.
Comenzó a tocar ese sensible capullo en círculos, la pelinegra sentía que se quemaba por dentro, mientras él devoraba su cuello, le decía palabras lascivas que de ninguna otra forma le diría al oído.
Y apresaba sus labios bebiéndose los gemidos y suspiros de su mujer, la sintió apretarlo cada vez más a medida que su inminente orgasmo llegaba, la escuchó gritar y sentir como clavaba sus uñas en él, no fue consciente de lo que hacía hasta que sintió la cálida sangre de ella en su boca. Había reafirmado su mordida nuevamente.
Una vez menguada la intensidad de las sensaciones, notó que ella descansaba su cabeza con los ojos cerrados sobre su firme pecho, escuchó la suave y acompasada respiración de su mujer.
Se sintió orgulloso, pues ella se notaba más tranquila, amaba sentirla tan segura y satisfecha entre sus brazos.
— Regresaré a ti victorioso Milk, siempre lo hago.
Con esas sencillas palabras tranquilizó su desasosiego.
— Así es, siempre lo haces, y si no estuvieras emocionado por pelear contra alguien fuerte, entonces no serías mi Gokú — alegre dijo, mientras le daba un suave puñetazo en el hombro y le sonreía..."
Regresó a su presente solitario,
—Ahh Gokú, yo sé que hubieras vencido al cretino de Vegeta...— Un dejo de tristeza se escuchaba en ella mientras se vestía.
Lo extrañaba demasiado, agradecía que Bulma antes de irse le hubiera dado aquel fideicomiso para la educación de Gohan y de Goten así como aquel monto de dinero, que ella había administrado e invertido y era lo que le había permitido vivir holgada mientras su esposo se recuperaba.
No quiso volverse a quebrar frente a nadie, ni siquiera frente a ella misma en su soledad. Amaba a su Gokú y estaba decidida a que él la viera hermosa y sonriente cuando abriera los ojos.
Escuchó el sonido de un llamado a su puerta — Mamá, Goten y yo estamos listos, Piccoro no tarda en llegar— alegre decía Gohan mientras cargaba a su hermano menor.
Ella sonrió a su hijo. ¡Cuán orgullosa estaba de él! Era un buen niño, inteligente y responsable.
— Ya estoy lista Gohan — Alegre decía Milk mientras salia a su encuentro.
Escuchó cuando tocaron la puerta de la entrada de la casa, sabía que era Piccoro. Gohan abrió alegre a su maestro mientras Goten lo seguía, a pesar de tener casi dos años y medio el pequeño se movía muy bien para su edad.
Piccoro ya le había sugerido que comenzara a entrenarlo, lo cual se le había hecho una barbaridad, hasta que recordó que su Gohan empezó también a una edad demasiado temprana para cualquier niño terrestre.
«Saiyajines...»
En efecto para cualquier niño terrestre sería un salvajismo empezar tan pequeños pero ellos eran hijos de un saiyajin, del más fuerte saiyan que existía.
Pronto tendría que comenzar a entrenar a su pequeño niño.
«Sola...»
Quitó esos fúnebres pensamientos y se llenó de esperanza, pronto vería a su amado Gokú y tal vez, porqué no, por fin Dendé le hiciera el milagro y su amado esposo despertaría.
Salió de la casa saludando a Piccoro y lanzó la cápsula sacando una linda nave, que Bulma le había regalado, a pesar de que Piccoro podía perfectamente irse volando, se quedó callado y los acompañó dentro de esta.
El namek seguía sin tolerar a Milk demasiado, pero ver feliz a Gohan lo valía. — ¿Nos vamos?— Alegre preguntó la pelinegra.
Goten sonrió emocionado, su hermano mayor le había
dicho que por fin conocería a su papá y el pequeño niño no cabía en sí de emoción...
.
.
.
Kame House
La rubia androide acababa de terminar su baño, las gotas traviesas aun resbalaban por su blanco y firme cuerpo. Salió de la ducha y comenzó a vestirse.
Krillin entró a la habitación mientras ella se ponía cremas aromáticas sobre su piel. El ex monje sabía que a pesar de lo ruda y fría que podía parecer su mujer, ella era más femenina de lo que creían y adoraba consentir su piel.
— Marrón está dormida, creo que lo mejor sería que la dejáramos aquí con el maestro Roshi... — Pero no pudo terminar ya que la androide lo cortó.
— Es importante que estén todos incluido el viejo, iremos todos. — Krillin asintió, no entendía que se traía su mujer entre manos, pero le emocionaba mucho verlos a todos.
Lazuli, ese era el nombre que le habían dicho que tenía y con el que la identificaron cundo Bulma se encargó de volverla a reinsertar en la sociedad...
«Lazuli Gero, menuda ironía... ese bastardo tenía de paternal lo que un pederasta tiene de amor fraternal por un niño...»
Pensaba irritada la androide.
Tomó sus cosas, usualmente solo se elevaría y volaría, pero llevarían a su pequeña niña y no quería que el fuerte viento dañara su delicada e infantil piel.
Vio al viejo maestro tortuga esperarlos vestido en su típico traje azul y con sombrero de pajita. Quería reírse, pero al final de cuentas el viejo siempre había apoyado a Krillin y por eso tenía piedad de él.
Cuando el ex monje le pidió casarse con él, fue Mutten Roshi quien le regaló una cómoda casita en la costa, si bien no era lujosa fue de gran ayuda cuando se establecieron como una pareja.
Y era por eso que apoyaba a Krillin cuando cada dos semanas le pedía que fueran a visitar el fin de semana al maestro para que éste no estuviera solo, y esta vez había servido para partir desde ahí al templo del namek...
Templo de Kamisama (Actualidad)
Que concepto tan raro es el tiempo, para quien tiene algo que decir y que generará caos, al estar frente a frente a su destino, el tiempo pasa demasiado lento al tener que exponerse y recibir su condena.
Para quien hace mucho no ve a un ser querido y tendrá un limitado periodo para verlo, el tiempo se le hace nada, cortísimo, un ínfimo casi nulo instante en la eternidad...
Para la pelinegra habían pasado tan solo algunos minutos desde que había podido quedarse a solas con su adorado saiyan, su amado esposo. La realidad es que ya llevaba más de una hora con él, pero para ella había pasado como un suspiro, un instante.
Y estaba allí con Gokú recostado en una especie de cama en aquella habitación falta de todo excepto de un reloj que marcaba con el sonar de las manecillas el paso del tiempo.
Tic tac
Tic tac
Tic tac
Tic tac
Tictac
El templo de Kamisama guardaba lugares complejos y misteriosos, más de lo que ella sabía; anteriormente solo había tenido conocimiento de la habitación del tiempo, pero este lugar era diferente incluso los colores cambiaban continuamente.
Esta vez, la habitación era toda amarilla casi dorada. Cada vez que venía a verlo, la misma era diferente. Su esposo estaba en un tipo de cama, parecía simplemente dormido, pero había un resplandor azulado, etéreo, casi transparente que lo rodeaba.
Sabía que era esa la energía que lo mantenía ahí en buena forma y con vida, ayudándolo junto con el medicamento que le dieron a poco a poco recuperarse.
Entendía que el alma de su esposo se hallaba en esos momentos en otro lado, que no podía escucharla. Que mientras su cuerpo físico se recuperaba, él se hallaba entrenando nuevas técnicas y aún así no perdía la
esperanza de que su Gokú pudiera oír algo de lo que ella decía.
Ella estaba ahí, limpiando el cuerpo de su amado, que si bien no necesitaba de sus cuidados a ella la hacían sentir mejor.
— ¿Sabes Gokú? Gohan ya es todo un jovencito, pronto tendré que matricularlo en la escuela, la educación en casa ha sido fantástica pero con Goten creciendo, deberé enfocarme en él también.
Deberías ver a Gohan, es tan buen niño, a pesar de no descuidar sus estudios sigue entrenando con el vago de Piccoro para que cuando despiertes veas lo fuerte que es. Sé que a mi hijo no le gusta tanto entrenar, pero lo hace para impresionarte y ni siquiera yo tengo el
corazón para negarle eso...
Volteó a ver la cara serena de su esposo, parecía simplemente dormir.
— Y Goten, ¡Ese niño es idéntico a ti! Casi parece que te veo de niño. ¡Ay Gokú estarás muy impactado al verlo cuando despiertes! Para la edad que tiene es incluso más despierto que Gohan...—
Siguió platicando, a pesar de que sólo el silencio contestaba a su constante parloteo.
De pronto escuchó un sonido, era alguien llamando a la puerta, — ¿Mamá, podemos pasar? — Un ansioso Gohan preguntaba.
Habían en un principio decidido darle privacidad a la pelinegra, pero Gohan moría de ganas por ver a su padre además en menos de media hora más aparecería número dieciocho y dijo que quería hablar con todos los guerreros Z incluido él, aunque no mencionó a su mamá.
Así que decidió entrar ahora a ver a su padre y dejarle después más tiempo y privacidad a su mamá.
— Adelante Gohan— lo autorizó Milk, entraron él y Goten quien avanzó a paso tambaleante a ver a su padre.
Tan pronto entraron los ojos de Gohan se postraron ante la figura de su padre inconsciente y a pesar de querer evitarlo sus ojos se llenaron de lágrimas.
— Papá...— Su voz se rompió y se acercó para abrazar el cuerpo inconsciente de su progenitor.
Goten aún receloso avanzó más curioso que otra cosa.
Su olfato más desarrollado que el de un niño terrestre, captó esa esencia, el aroma del saiyan durmiente.
Miró a su hermano, Gohan tenía una esencia suave pero se notaba que esta era similar a la de la persona postrada en esa cama.
Aún con sus habilidades torpes el pequeño saltó a la cama, y se acercó cauteloso a la cara de su padre. Se sentía receloso, pues no terminaba de sentirse seguro al ver a su madre y a su hermano anegados en lágrimas.
El pequeño confundido volteó a ver a Milk, su madre.
Ella solo asintió con la cabeza y le sonrió, — es tu padre Goten.
Mientras el pequeño dudoso por primera vez agarró con sus manitas la cara de su padre y comenzaba a observarlo asombrado.
— ¿Papá?
La vocecita infantil del semisaiyan resonó por toda la habitación. El ver a Goten abrazar a su padre, aún sin conocerlo, hizo a la pelinegra tener esperanza de que las cosas estaban por mejorar...
.
.
.
Dendé estaba sorprendido, Piccoro le había comentado que todos los guerreros acudirían ese día. Supuso que irían en intervalos de tiempo, jamás pensó que todos llegarían al mismo momento.
Era raro, inusual. Sin embargo asumió que era por que querían saber de Gokú, trató de no sentirse nervioso.
Pronto todos ellos estuvieron reunidos.
— Me alegra mucho que hayan venido, tenía mucho que no nos veíamos todos aquí en el templo. — Comentó amigable el buen Dios.
Piccoro estaba esperando a que Gohan saliera, a ciencia cierta no sabía de que sería la reunión, pero la androide dijo que era importante y si ella lo consideraba así, eso generaba interés e incertidumbre en el Namek.
Ten shin Han rompió el raro silencio — ¿Cuándo despertará Gokú? Creí que tal vez podría ser hoy— Sonaba hasta cierto punto esperanzado.
Todos voltearon a ver con ese brillo de esperanza en sus ojos al buen dios. Y eso le dio más pesar a Dendé quien no se estaba esforzando a que eso pasara más rápido, pues quería evitar lo mas posible el que Gokú pudiera despertar al menos hasta que tomara una decisión, acerca del tema de Bulma.
Kamisama negó con la cabeza — Me encantaría decírtelo pero depende de que tan rápido su cuerpo termine de restaurar su energía vital, podría ser la próxima semana o en unos meses más, aunque es un hecho que ahora su ki comienza a sentirse por ratos, supongo que en cualquier momento podría ser...— Resignado decía Dendé más para él mismo que para el resto.
— Tal vez deberíamos pedirle a Shen long que nos ayude a restaurar su nivel de energía, ya no es la enfermedad lo que pediremos curar — comentaba Krillin emocionado. Fue interrumpido por Yamsha quien aunque había estado ocupado, se había dado el tiempo de asistir.
— Podemos pedir también contactar a Bulma de ser así para que ella sepa y venga a verlo. — Animado decía el beisbolista.
Dendé se tensó, las cosas se estaban yendo por un lado que no le agradaba.
— Temo decirte que eso no será posible — Comentó el buen dios.
Piccoro que tenía algo de tiempo presintiendo que algo no iba bien con Dendé, prestó más atención a éste. Lo conocía y sabía que últimamente no era el mismo, lo notaba más taciturno y le daba muchas evasivas.
Recordó cómo se puso nervioso cuando hablaron de que en caso de un enemigo apareciese, contactar a Vegeta ante la falta de Gokú podría ser una alternativa.
No era la favorita del namek, pero al ver la reacción de Dendé al solo nombrar al príncipe saiyajin, la sospecha creció en el ex demonio.
— ¿No será posible qué Dendé? — Cuestionó tranquilo el namekusein, — ¿Lo de pedir que la energía vital de Gokú se restablezca de inmediato o que nos comuniquemos con Bulma?
El buen Dios se sintió sudar. Sabía que el otro namek comenzaba a sospechar, lo presentía así que trató de ser cauteloso al responder.
— Shen long no puede restablecer la energía vital de Son Gokú porque sigue siendo debido al fallo de su corazón...— Trató de esta forma de vadear la espinosa situación, pero Piccoro tenía otros planes.
— Entonces si lo de Gokú no es una opción deberíamos de buscarlas para contactar a Bulma y a Vegeta, sería bueno tener un acercamiento con el saiyajin en caso de que se necesite su apoyo...
Fue esta vez interrumpido por número dieciocho. — No lo necesitamos, en caso de requerirse, mis hermanos y yo podemos ayudar, somos más fuertes incluso que ese saiyajin.
Pero antes de que Dendé pudiera respirar fue Yamsha quién rompió su tranquilidad.
— Bueno al menos para comunicarnos con ella, hace mucho que no sabemos nada, hay que pedir que shen long nos lleve a visitarla se me hace una buena idea, o mejor aún, que ella venga...— Entusiasmado decía.
Dendé se sintió acorralado, prefería mantener al saiyajin lejos de la tierra, no viendo más opción decidió hablar.
— No permitiré que usen a Shen long para contactarlos, ya que Vegeta está armando su propio imperio en el otro extremo de la galaxia, y Bulma está con él ayudándolo, lo siento pero mantendremos a la tierra fuera de eso.
Gohan que acababa de llegar miró confundido a Dendé, — Pero aunque el señor Vegeta haga su ejército, eso no nos vuelve enemigos. Además Bulma jamás dejaría que él hiciera algo malo ni mucho menos contra la tierra...
Al buen Dios no le quedó de otra que contar la verdad...
— Vegeta no solo está haciendo ese imperio, obligó a Bulma a ayudarlo, y si ella no cooperaba la separaría de Trunks, él jamás planeó llevarla para que fuera su pareja, él... — detuvo su narrativa para tomar aire... esta parte sería muy difícil — Él jamás pretendió llevarla para ser su pareja oficial, solo quería tener a Bulma por su inteligencia y capacidad de desarrollar tecnología, está usando a Trunks para evitar que ella escape.
El caos al saber el relato se desató y todos estaban tensos.
Se hallaban todos sentados viéndose fijamente, la tensión era demasiada y casi palpable en el ambiente.
~Un silencio prolongado fue toda respuesta ~
— ¿Entonces tú lo sabías y no nos dijiste antes nada?— Incrédulo cuestionaba un muy molesto Namek, rompiendo así el mutismo general.
— Piccoro, no es como piensas déjame explicarte— Con voz calma hablaba Dendé, la mirada de los presentes pasaban de la incredulidad a la furia y al sentirse burlados, se notaban heridos también por su traición.
— ¿¡Que NO es como pienso!? Dices que sabes desde hace MESES que Vegeta está expandiendo un imperio junto con los demás saiyajines y que se llevó a Bulma para hacerla Su científica y que le ayude en su expansión ¿¡Y no es como pienso!? —
Sumamente molesto y decepcionado veía al buen Dios terrestre.
— Dime Dendé, ¿Cómo es? ¿Lo sabías y no nos has dicho nada?
El resto de los guerreros Z veían impertérritos al buen Dios, no queriendo creer eso que Piccoro comentaba. Gohan veía a su gran amigo casi hermano, y que ahora fungía como un Dios benévolo y protector de los seres terrestres, y no quería creer el reclamo de su casi segundo padre.
Dendé suspiró sabía que esto era parte de lo que le tocaba como Kamisama hacer, no siempre todos estarían contentos con sus decisiones, pero les gustara o no era su responsabilidad velar por la vida de ese planeta y de todos los que vivían ahí, aún cuando no a todos les gustaran sus decisiones.
— Lamento si no apruebas mis decisiones Piccoro, pero fueron tomadas conscientemente, no es como tú crees pero tampoco me detendré a explicar mis motivos.
Esta vez fue Gohan quien con la garganta cerrada por las emociones habló — Por f-favor Dendé, ¿Hay algo que podamos hacer? ¡Tenemos que ayudar a Bulma!
El joven Namek miró con tristeza a su amigo, sabía desde que tomó su decisión que ese día llegaría, el día donde tendría que confrontar a los guerreros Z y aceptar las consecuencias de sus actos.
— Lo lamento Gohan, la decisión está tomada.
Te shin Han apretaba los puños sintiéndose impotente a la situación, quería reclamar, pero antes de poder decir algo más, fue la fría e indiferente voz de la rubia la que rompió la muy tensa calma.
— ¡Basta de estupideces Dendé! O les dices tú el motivo de tu decisión o se los digo yo...
El joven Dios volteó a verla sorprendido al igual que Mr. Poppo.
— No entiendo a que te refieres— La voz confundida y cautelosa del joven Namek, le dejaba ver que claramente él jamás se percató de su presencia aquella vez que habló con la hermana de la científica.
Dieciocho torció los ojos al cuelo fastidiada — Yo estaba aquí cuando aquella mujer vino, Krillin se excedió entrenando y venía por semillas con el gato del templo inferior, cuando detecté un Ki fuerte y uno débil que aparecieron de la nada en este templo.
Volteó a ver a todos los guerreros Z que la miraban con suma atención — el único que hasta donde sé domina la técnica de teletransportación es Gokú y aún seguía en proceso de recuperación inconsciente. Mi deducción fue que alguien más que conocía esa técnica acababa de llegar y por eso subí de inmediato a este templo. Así que... O les dices la verdad o les cuento lo que yo escuché ese día... Tú decides.
Dendé pasó saliva a penas, conocía a esa letal mujer y sabía que ella no dudaría en cumplir su palabra. Suspiró sonoramente, —muy bien les explicaré el por qué de mis acciones...
Resignado comenzó a explicar la situación actual...
— Hace algunos meses recibí la visita de Tights, la hermana de Bulma, quien vino aquí con ayuda de alguien que sabía hacer la teletransportación. Al parecer Vegeta encontró más saiyajines y se establecieron en un nuevo planeta al que nombraron Vegita, como su anterior planeta.
Ten shin Han resopló — ¿Ese maldito bastardo es tan egocéntrico que le pone su nombre al planeta? — El hastío se escuchaba en su voz.
Dendé prosiguió, lo que venía sabía que los pondría mal y que levantaría más protestas. — No solo eso, al parecer cuando llegó con Bulma... Ella descubrió que él ya había tomado una pareja ahí y que tenía otro hijo.
— ¡¿Que demonios?!— Gritó Ten shin han.
— ¡Es imposible! —Comentó aún en shock Krillin
Piccoro maldijo por lo bajo— ¡Maldita sea! ¿En qué momento?—. No pudo seguir pues Dendé continuó a pesar de sus protestas y maldiciones, mientras escuchaba las exclamaciones de furia del resto de los guerrero Z.
Yamsha se adelantó a contestar, su voz estaba plagada de amargura — Seguramente lo hizo cuando fue a verlos... mientras Bulma preparaba la nave...— A pesar de la desavenencias que el lobo del desierto y la peliazul tuvieron, jamás le hubiera jugado así de sucio.
Saber que ella había estado todo ese tiempo atrapada con ese bastardo le revolvió las entrañas. Antes de poder decir nada más el dios de la tierra continuó.
— Bulma quiso regresar, fue lo que su hermana me dijo, pero Vegeta solo la dejaría volver si Trunks se quedaba.
Ten shin han explotó —¿Y a pesar de lo que TÚ mismo escuchaste quieres dejarla ahí? ¿Qué clase de maldito dios eres?— enojado empujó al Namek.
Les sorprendió a todos escuchar la voz de dieciocho interrumpir sus improperios contra Kamisama.
— Un dios que está haciendo su maldito trabajo, esa clase de Dios es... — Todos voltearon a verla incrédulos pero ni siquiera se dio por aludida ante sus miradas asombradas y de censura por haber salido en defensa del namek.
—Hasta donde escuché, la hermana de Bulma te dijo que él la amenazó con matarla y destruir la tierra si ella intentaba escapar ¿No? Si escuche bien, ella NO te pidió directamente ayuda, te preguntó por Gokú para saber si ya estaba bien de salud, pues sería el único que podría hacerle frente...
Por primera vez Muten Roshi habló, estaba igual de sorprendido por los acontecimientos que se estaban revelando.
— No sería el único que podría ayudarla, nosotros también podríamos somos varios...
El Dios de la tierra miró al maestro Roshi con tristeza para después negar con la cabeza, el maestro tortuga asintió con la cabeza gravemente — Entiendo...— Fue todo lo que dijo, quedándose callado nuevamente.
Piccoro estaba alterado y sumamente molesto, al enterarse que todo ese tiempo Dendé estuvo ocultándoles esa información de vital importancia.
— ¡Tenemos que ayudarla Dendé! —Suplicante seguía rogando Gohan a su amigo y ahora dios terrestre.
— Lamento que no lo puedan entender pero mi decisión está tomada, y desactivaré las esferas del
dragón para evitar que puedan usarlas— Firme y serio contestó el joven Kamisama.
Tan pronto lo dijo, conjuró en su idioma natal una serie de palabras y de sus manos se vio un brillo resplandeciente. Con eso las esferas se habían convertido en roca, la anulación temporal de las esferas eran un hecho.
Piccoro furioso preguntó lo que el resto se cuestionaba en silencio —¿Por qué? ¿Por qué haces esto Dendé?
— Esa es mi decisión... La tierra no se involucrará en un problema ajeno a nosotros.
Krillin se hallaba sumamente desconcertado, no podía ni quería aceptar que no harían nada por ayudar a Bulma, ¡Ella era una hermana para él!
Ella junto con a Gokú y él mismo vivieron muchas aventuras juntos, confiaba ciegamente en que si él se hallara en peligro sería la misma Bulma aún sin un ki de pelea quien armaría toda una revolución por ir a su rescate.
No la dejaría sola, no a su casi hermana. Gokú jamás se lo perdonaría.
— ¿Acaso no piensas explicarles el motivo de tu decisión? ¡Diles!— Exasperada exigía la rubia androide pero el Dios terrestre se mantuvo firme en silencio.
Nuevamente dieciocho al ver que Dendé prefería callar, decidió ser ella quien pusiera la situación real sobre la mesa, sabía que lastimaría a Krillin con su decisión pero estaba dispuesta aceptar que él la odiara, si con eso conseguía mantenerlo vivo y a salvo, a él y a su pequeña hija.
— A pesar de lo que crean, Dendé tomó la decisión pensando en el bienestar de todos, Vegeta no está solo, tiene hasta donde la misma hermana de Bulma contó a más saiyajines aparte de él y sus dos secuaces, no sabemos cuántos más son, ni que poder tengan, además ha conquistado la zona de la galaxia donde se encuentra y está creando un gran imperio, eso significa que tiene mucho poder bélico a su disposición.
Krillin a pesar de no entender porque dieciocho defendía a Dendé trató de dar un poco de neutralidad al asunto.
— Bueno pero nosotros también somos poderosos, somos muchos... — Pero la androide lo interrumpió.
— El motivo por el cuál Dendé no dejará que la tierra se involucre es porque sabe que no podremos con todos... Y no expondrá la vida de las personas de este planeta por una sola persona.
Krillin se levantó no estaba de acuerdo ni con Dendé ni con Dieciocho.
— Iremos por ella — Se levantó decidido y en un instante la androide estaba enfrente de él, golpeándolo fuertemente en el abdomen.
El ex monje jamás se esperó ese ataque furtivo, y al no estar preparado el golpe lo dejó sin aire, haciéndolo caer de rodillas.
Antes de que Ten shin Han y Yamsha pudieran reaccionar la androide se había ido contra ellos golpeándolos fuertemente, cayendo fuertemente al piso del templo.
Le siguieron Chaoz, el maestro Roshi, Yajirobe, solo Piccoro pudo evadir por un instante a la androide pero iba en clara desventaja.
Gohan en forma instintiva al ver como la androide lanzaba una patada al brazo del namek y que éste no alcanzaba a quitarse recibiendo un impacto que lo lanzó al suelo y le quebró el mismo, supo que debía intervenir. De inmediato el semisaiyan comenzó a pelear contra la androide.
— Algún día me patearás el trasero niño— Decía divertida la rubia mientras peleaba de frente contra el buen Gohan, para después desaparecer de su vista y aparecer atrás de él, golpeándolo fuertemente en la nuca.
— Pero ese día no ha llegado aún...— Fue todo lo que decía mientras el valiente semisaiyan caía desmayado al piso.
Bastante lastimado el namek se puso de pie, Piccoro apretaba fuertemente su mandíbula, la rabia hervía en él.
— ¿Que estás haciendo dieciocho?— Impactado vio a todos los guerreros golpeados, sabía que aún podían dar batalla, pero entendió el punto.
La intención de la androide no había sido matarlos, solo dejarles claro que si no podían con ella sola... ¿Que harían contra una horda de saiyajines y quién sabe que otros ejércitos más?
— ¡Estoy salvándoles el pellejo a todos ustedes y al resto de la humanidad! —molesta decía mientras se cruzaba de brazos.
Krillin aún lastimado se levantó tambaleante — Sé que somos más débiles, pero no podemos dejarla dieciocho... Bulma es nuestra amiga.— Otro golpe a la boca del estómago lo hizo escupir sangre y caer de nueva cuenta.
—Así tenga que medio matarte para que entiendas lo haré— lo apretó contra el suelo. Un confundido Krillin no entendía la actitud de la androide.
Ella se levantó y los miró a todos — Ninguno de ustedes irá a buscar a los saiyans. Si Bulma llega a la tierra por su cuenta la protegeremos y negociaremos con Vegeta y su imperio. Pero NADIE irá a buscarlos. Hacerlo es condenar a la tierra.
Ten Shin han se levantó adolorido, — Tú no nos vas a decir que hacer estupida chatarra — se limpió la sangre de la boca y se levantó.
— Vamos a ir a buscar...— una ráfaga de golpes lo calló y aventó directo al suelo.
— Nadie se moverá de la tierra — El tono de voz frío y carente de emociones de la androide generó escalofríos en todos los guerreros Z.
Yajirobe quien estaba menos golpeado se atrevió a rebatir— ¡Ella no podrá regresar, por eso pidió ayuda, debemos ir en su auxilio!
Una patada en la espalda lo calló de inmediato.
— Si Bulma es la mitad de inteligente de lo que creo que es, hallará la manera. Ustedes la subestiman, logró manejar un potencial y sádico asesino y nos convenció a NOSOTROS, los temibles androides de no eliminarlos
Los miró fastidiada— Ustedes en verdad no tienen idea de lo que esa mujer es capaz, yo no lo dudo, ella llegará hasta la tierra cuando sea mejor para ella y le ayudaremos, pero ninguno de ustedes irá a su auxilio antes, con excepción de Son Gokú. Esto es un problema de saiyajines y nadie de la tierra se meterá en ese problema.
Muten Roshi entendía el dilema de Kamisama y la lógica de la androide, simplemente que no podía aceptar que no hubiera nada más que pudieran hacer.
—Pero ella es terrestre como nosotros, debemos ayudarla.
La androide se sentía estresada y molesta, entendía que esa científica era muy importante para todos ellos, si no fuera por las agallas que ésta tuvo y del saiyan, ella y sus hermanos hubieran matado a todos.
—Una vez que despierte Son Gokú, él y Gohan son los únicos que podrán tomar la decisión de ir, son saiyajines por tanto es su responsabilidad decidir qué harán, pero si van... — Volteó a ver a Gohan.
— Deberán dejar en claro que ustedes van por su cuenta.
Piccoro se levantó, — Yo iré con ellos, no soy terrestre, no pondría en riesgo a ninguno de ustedes ni a la tierra, así que también iré.
La androide asintió — Muy bien cuando despierte Son Gokú, tomarán su decisión, si alguno del resto intenta ir, lo mataré sin dudarlo.
Dendé los miró con tristeza. — Las esferas del dragón han sido desactivadas. Cuando Gokú despierte veremos que decisión se tomará.
Un Gohan tambaleante se acercó al buen Dios — ¿Puedes ayudar a mi papá a que se recupere más pronto?
Dendé se sentía muy mortificado, quería ayudar a Bulma pero no podía poner en peligro al resto de la humanidad.
—Haré mi mejor esfuerzo Gohan...
El adolescente se acercó cauteloso a la androide — ¿Por qué haces esto? — Ella le dio una larga mirada al niño.
— Puede gustarles o no mi decisión, me da igual — Indiferente encogió los hombros mientras lo decía.
— Hago esto por su propio bien aunque no lo crean. La científica tomó su riesgo y su decisión. Si ella regresa por sus propios medios la ayudaremos— Se sentó e una de las pocas sillas que seguían en pie.
— Si son Gokú quiere ayudarla, podrá hacerlo. Él es un saiyajin, tiene en derecho a objetar, lo mismo tú niño. Incluso Piccoro, pueden ir y hacer lo que quieran, siempre que mantenga al resto de la tierra fuera de sus problemas.
Krilin aún sentía que sus cabeza le daba vueltas. Sin más que hacer hasta que Gokú despertara, solo podría él y los demás guerreros Z ponerse a entrenar más duro para estar preparados para cuando pudieran ir por su amiga.
Antes de que alguien más pudiera moverse o decir algo más la androide decidió dejar todo en claro:
— Si han entendido o no las razones por las que no pueden interferir, no me interesa. Sin embargo nadie saldrá de la tierra hasta que Gokú se despierte. Si alguno de ustedes lo intenta, yo misma los mataré, — se acercó a pasó rápido hasta donde Krillin comenzaba a levantarse, lo golpeó fuertemente en la nuca, dejándolo inconsciente.
Lo cargó con una mano y con la otra tomó el porta bebés donde llevaba a Marrón quien se hallaba en esos momentos dormida.
Mientras se elevaba en el aire les dio una última mirada de advertencia — Mis hermanos están enterados de todo, si intentan salir de la tierra, los mataremos.
Recordó que justamente antes de la visita había hablado con los otros dos androides:
"— ¿Entonces ese tipo es un príncipe? ¿Y está haciendo su ejército?— Burlón decía número diecisiete.
La rubia solo asintió con la cabeza. Fue número dieciséis quien decidió hablar — Mientras se mantenga alejado de la tierra no debe preocuparnos.
Para todos ellos la lógica les decía eso, estaban de acuerdo con el actuar del que se decía Dios terrestre y se apegarían a su plan.
— Yo creo que debimos de pedir más dinero por no destruir la tierra, la científica es millonaria y ahora resulta que el cretino ese era un príncipe — A diecisiete le brillaron los ojos.
Dieciocho se rió, sabía que sus hermanos estaban guardando todo el dinero que la peliazul les estaba dando porque querían comprar una isla donde cuidar de los animales y la naturaleza, hacerla un refugio para especies amenazadas.
Dieciséis divertido asintió con la cabeza — Bueno eso se puede solucionar tan pronto ella vuelva, y si el tipo vuelve con ella podremos negociar siempre y cuando la seguridad de la tierra no se vea comprometida.
Para el pelirrojo androide lo más importante era cuidar del planeta, así que conseguir mayor financiamiento les daría mejor oportunidad de conseguir una isla más grande donde vivir.
Dieciocho continuó — Hablaré con los amigos de Krillin y les prohibiré intentar cualquier estupidez que quieran hacer.— Decidida decía la rubia.
— ¿Y qué pasa si se niegan o te desobedecen?—malicioso decía el pelinegro androide.
— Les daré una paliza de advertencia y si insisten, podríamos ejecutar alguno de ellos como escarmiento — Decía indiferente la rubia, aunque en el fondo sabía que con amedrentarlos bastaría.
— ¿En verdad podríamos matarlos? — Un brillo de emoción refulgió en los ojos de su gemelo, — De ser así pido al ex monje, será divertido romperle todos los huesos. — Malévolo decía.
La rubia androide lo miró con indiferencia, — puedes tener al que quieras menos a Krillin— A pesar del tono monótono e indiferente con el que lo dijo, sus hermanos sabían que de indiferente había nada en su contestación, pues ella jamás se interesaba en nadie que no fuera la rubia misma.
— Ahhh lo olvidaba, es tu juguete personal con el que decidiste tener a nuestra sobrina — el brillo de diversión se reflejó en los azules ojos del pelinegro. — Ese enano es el padre de la pequeña Maaron...
Por primera vez el tono de voz de dieciocho varió y se hizo bajo, lanzando una clara advertencia — Vuelves a pronunciar mal el nombre de mi hija y te arrancaré la lengua diecisiete...
El pelinegro divertido alzó las manos en señal de rendición — Está bien, está bien lo siento...
Divertido acotaba mientras número dieciséis se reía por lo bajo por la pelea de sus hermanos..."
Siguió hablando la rubia — No solo soy yo su oponente sino ellos también, no son tan fuertes para vencerme a mí, mucho menos para vencernos a los tres, así que deberán acatar mis órdenes sino quieren que acabemos con ustedes.
Volteó a ver al Kamisama de la tierra — Mantén esas esferas desactivadas o también te mataré a ti.
Fue todo lo que dijo para llevarse a un inconsciente Krillin cargado en el hombro mientras en el otro brazo cargaba el porta bebés de su pequeña niña. Y salió a velocidad suave de ese lugar.
El resto de los guerreros se quedaron en absoluto silencio, pasmados. De pronto, toda la aparente tranquilidad en la que habían vivido esos años había sido truncada.
El saber que Vegeta estaba formando un imperio y lo que había hecho con Bulma... Los tenía devastados.
Mientras todos se intentaban recomponer de la brutal golpiza de la rubia, Piccoro se acomodaba el brazo dislocado y maldecía por lo bajo...
Dendé camino rumbo a la habitación donde se hallaba postrado Son Gokú.
Milk quien seguía adentro junto con Goten miró feliz al joven namek.
—Muchas gracias por todo lo que haces por mi esposo, Dendé, y no quiero abusar de tu amabilidad, pero... ¿Crees poder ayudarlo a que se recupere antes? — Contenta decía la pelinegra.
El Kamisama de la tierra solo le sonrió — Intentaré ayudar a que su energía se restablezca antes, aunque no sé si lo lograré...
Milk le sonrió y salió esperanzada, dejando a Dendé trabajar en su esposo. La pelinegra estaba tan feliz que no se percató del ambiente lúgubre en el que estaban envueltos todos, no se percató de la mirada de desolación de su hijo mayor, ni del silencio opresivo en el que todos estaban.
Para Milk nada de eso fue evidente, se hallaba metida en su mundo de fantasías, pensando en las mil comidas que haría cuando suella pudiera recibirlo de la mejor forma en casa.
Su mente estaba distraída, absorta en los mil ocupaciones y tareas por hacer para antes de que su esposo despertara. Su pensamiento ingenuo e inocente no la hacía percatarse del grado de desolación en que todos los guerreros estaban sumergidos.
— Gohan, Dendé estará a partir de ahora ayudando a tu papá a recuperar su energía, así qué tal vez en los
próximos días tendremos buenas noticias.
El semisaiyan por fin salió de su estupor y volteó a ver a su mamá — Pronto veremos a mi papá... — Trató de evitar que su voz se le quebrara, no tenía el corazón para decirle a su madre que tan pronto su padre despertara tendría que lidiar con una potencial guerra con los demás saiyans.
Goten de pronto rió rompiendo el denso ambiente, devolviendo al templo un poco de la paz perdida.
— Papá, papá, papá— Feliz canturreaba el menor de los Son
—¡Muy pronto podrás ver a tu papá! — Emocionada decía la pelinegra.
Por primera vez volteó a ver a los amigos de su esposo y reparó las caras largas de todos.
— ¡Oh vamos! Anímense no es tan malo... Todos queríamos que mi Gokú ya despertara, pero no por eso deben de estar tan decepcionados— La pelinegra se sentía tan optimista que estaba decidida a transmitir algo de su alegria a los amigos de su amado saiyan, después de todo, ellos eran parte importante de la vida de su esposo.
Yamcha intentó recomponerse, el dolor físico era nada comparado con el dolor emocional que estaba sufriendo...
«Jamás debí estar de acuerdo en que ese mal nacido se la llevara, ¡Maldición!»
Trató de tragarse sus sentimientos, y se enfocó en la voluntariosa esposa de su amigo. — ¡Lo siento Milk! Estábamos esperando ver a Goku ya despierto, y solo nos sentimos un poco ansiosos porque no sucedió — Decía sonriente mientras se rascaba la cabeza.
La pelinegra entrecerró los ojos, — Mmmm hay algo sospechoso aquí— acusatoriamente dijo mientras escaneaba a todos...
— ¿Estuvieron entrenando?— Un tono de reproche se escuchó en su voz mientras Yamcha desesperado intentaba que ella no se enterara de la realidad.
— Ja, ja, ja, bueno si un poquito pero nos excedimos, por favor no te enojes— Su sonrisa nerviosa lo delataba.
El viejo Roshi se percató del intento del lobo de desierto por levantar los ánimos y evitar que la mujer de su discípulo se enterara de la verdad...
— Ah Milk discúlpanos, estábamos emocionados creyendo que ya despertaría, pero tendremos ahora más tiempo para preparar una bienvenida fantástica para Gokú, ¿Cierto chicos?
Como si un maleficio se hubiera roto, por fin todos reaccionaron, reacomodando sus sentimientos y emociones, — ¡Claro que todos estamos emocionados! Y creo deberíamos hacer esa bienvenida para Gokú — Yajirobe terció.
— ¿Y por eso se tenían que poner a entrenar?— Airada acusó, mientras con la mirada los observaba a detalle.
— ¿Por cierto, donde está Krillin y dieciocho? Seguramente se fueron antes por culpa de ustedes que ni se saben comportar, pero cuando mi Gokú despierte tendrán prohibido pelear con él— Decía la enérgica mujer mientras se cruzaba de brazos y les daba una mirada retadora.
Mutten Roshi confirmó — Ohh no te preocupes Milk aunque sería divertido hacer una bienvenida a Gokú y seguramente el querrá pelear un poco con todos, podremos hacerlo en mi casa— La idea fue bienvenida por todos.
— Gohan deberá entrenar un poco más para que sorprenda a su papá ahora que despierte— Comentó como si fuera un tema casual Piccoro.
La realidad era que él intentaba aprovechar la circunstancias para que Milk no sospechara ya que incrementaría el nivel de entrenamiento de Gohan ante el futuro incierto que se les avecinaba.
El joven semisaiyan miró a su madre, quien con ojos esperanzados sonreía y abrazaba a su hermano menor.
¿Como podría decirle que en cuanto su padre se despertara irían a luchar una guerra ajena a la tierra?
El Namek pareció leer el sentir del joven guerrero, en un movimiento imperceptible, negó con la cabeza. Aún no era momento de que ella se enterara.
«Mi papá sabrá que decirle a mamá...»
Aún así se sintió fatal, la realidad era que su madre había dado todo de si para sacarlo adelante, a él y a su joven hermano. Habían pasado momentos difíciles cuando Goten era un bebé de meses y su pobre madre no tuvo opción más que salir adelante si más ayuda que el fideicomiso que la científica peliazul les dejó.
«Bulma...»
¿Que debía hacer? Se sintió mareado, eran demasiadas cosas por pensar y él seguía siendo un niño que comenzaba a crecer, que poco a poco entraba a la misteriosa adolescencia sin más guía que un parco namek, y su estoica madre a la que ahora le guardaba un terrible secreto.
.
.
.
Llegaron a la pequeña pero acogedora casa en donde vivían, sabía que Krillin no tardaría demasiado en despertar, su intención jamás fue lastimarlo fuertemente, pero a veces era demasiado difícil de convencer y no le había dejado más opción que noquearlo.
Lo dejó caer en el sillón, cuidando de que no se golpeara fuertemente la cabeza. Miró el porta bebé, su pequeña niña todavía descansaba, dormía tranquila, sin nada que empañara su placido sueño.
Dieciocho le sonrió, aún le costaba creer que ese pequeño ángel hubiera sido formado en las entrañas de una asesina como ella.
«Ironías de la vida...»
Se perdió en sus pensamientos, mientras veía las delicadas facciones de esa rubia angelical.
"... Llevaba varios días sintiéndose indispuesta, no había despuntado el alba cuando su cuerpo traicionero le indicó su indisposición, salió corriendo rumbo al baño y devolvió el estómago, a esas hora no había nada en su estómago realmente que pudiera vaciar, y aún así su cuerpo fue inclemente y la hizo devolver todo lo que contenía.
Últimamente la indisposición había comenzado a aquejarla, se maldijo internamente mientras se limpiaba la boca con el dorso de la mano.
Un sudor frío recorrió su frente, tomó un paño y lo mojó con agua, y delicadamente pasó por toda la zona de la frente y la nuca, intentando de esta forma de detener los malestares de su estómago.
— ¿Dieciocho estas bien?— Escuchó el tono de voz preocupado de Krillin quien la llamaba detrás de la puerta.
Ella solo quería que él dejara de preocuparse por tonterías, — Estoy bien Krillin, deja de hacer un
drama solo necesito descansar más, salió del baño molesta.
—Deberíamos ir al doctor...— Preocupado comentó el
Ex monje. Ella se rió con sorna.
— No seas ridículo, no es nada. Seguramente comí algo en mal estado.
Krillin no estaba convencido con su burda explicación, llevaba más de una semana indispuesta y todo comenzaba a caerle mal sobre todo en las mañanas, si no hubiera sido porque dieciocho le dijo que no podía concebir juraría que estaba embarazada.
Un sonrojo cruzó la cara del guerrero al imaginarla gestando a un hijo suyo. La escuchó correr de nueva cuenta al baño, el ex one suspiró y marcó as corporación cápsula.
— Hola doctor Brief, ¡Que gusto! Soy Krillin el amigo de Bulma, si me alegra saber de usted también, le hablaba porque quería revisar algo con usted...
.
.
.
La rubia androide no sabía cómo se había dejado convencer con esas tonterías, pero la preocupación extrema de Krillin acabó con sus defensas.
Le había dicho que si alguien podía ayudarlos era el
Científico y era cierto, en su nómina tenía médicos que nunca cuestionaban las extravagancias de los huéspedes de la poderosa familia Brief.
Y ahí estaba ahora ella, en su cama sentada, acurrucada, temblando de miedo...
— Estoy embarazada...— en un suave susurro dijo, mientras se abrazaba su estómago. Estaba aterrada, y muy confundida pues no sabía cómo lidiar con eso, el dr Gero siempre le machacó que era estéril, una más de sus mentiras.
Sintió alguien abrazarla por detrás — Gracias por hacerme tan feliz dieciocho— La ternura en la voz del ex monje y su candoroso beso le devolvieron las fuerzas y la convicción perdida..."
Escuchó un leve quejido, sabía que Krillin estaba despertando.
El guerrero Z sentía que todo le daba vueltas, a paso inseguro caminó hasta llegar a la habitación donde la androide descansaba observando a su hija.
— ¿Por qué dieciocho?— con profundo pesar cuestionaba.
La rubia acomodó en la cama a su hija, la besó en la frente y la dejó dormir, para después atravesar la recámara y cuando casi salía de esta se detuvo.
— Hice lo necesario para detener una masacre Krillin. Mis hermanos no serán tan benévolos si los retan. ¿Quieres intentar ayudar a Bulma? Entonces entrena. Intenta vencerme y tal vez tengas una oportunidad...
Fue todo lo que dijo para después salir de ahí. Pero el ex monje lo sabía, la androide a su manera intentaba apoyarlo. Sus métodos era poco ortodoxos y cuestionables pero su intención era buena.
Sin saberlo todos los guerreros Z se pusieron con mayor ahínco a entrenar, esperarían a que Gokú despertara para buscar una oportunidad.
— Te prometo que iremos a tu ayuda Bulma... Solo aguanta un poco más. — fue la promesa silente de Krillin.
-/-/-/-/
Hola a todos!!!! Espero estén bien!!!!!
Lamento haber tardado pero de me preeentaron varios temas.
Bueno la bomba a estallado!! Que revuelo se armó y lo peor Gokú aun no despierta, hagan sus apuestas
¿Que Creen que va a pasar?
Rápidamente contesto comentarios:
Yenaiv Brief: gracias por tus buenos deseos linda!!!! Espero este Cap te haya gustado :)
Xxlalalulu : Jajajajaja bueno del secso alienígena tmb es lo mío jajJajajajaja, ahora les di un poco de Gochi, a pesar de que soy muy poco fan del mismo (pero no por milk Ella me cae bien, sini por Goku que ni me terminal de agradar) pero espero la sabrosura se haya disfrutado aunque fuera muy leve.
Tolouse22: si!!! Hay que poner atención a lo que viene, posiblemente lo que haga Bulma nos sorprenda pero veamos qué pasa.
Bealtr: Me alegra saber que a pesar de Mi eterno de este fic sigues conmigo, mil gracias :3 y estoy de acuerdo contigo, la actitud de Bulma ni es la mejor... a ver que sucede. Tmb me preocupa Vegeta :(
Invitado Mushi30: Gracias por Tus buenos deseos, un abrazo :)
Agradezco muchísimo a todos los que siguen leyendo este drama interminable y que come tan y votan, son mi motor a seguir
Un abrazote y nos leemos pronto.
