Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.

"Ya no quiero verlo otra vez, mi alma esta partida en dos por ti. No me importa el fuego en el que ardo hoy. Dicen que estoy enferma de amor que me levanto y vuelvo a caer por ti, cada vez que te apareces frente a mí.

Porque sin ti no hay camino ni destino, estoy perdida. Porque sin ti no me importan los minutos ni los días. Porque sin ti no hay presente ni futuro, sálvame. De esta bella traición, que mató mi razón... — Bella traición, Belinda"

Planeta Lucidus Cerca del agujero negro Coronarus majoris tiempo presente

Finalmente había logrado aterrizar en el cuerpo celeste que había escogido, aquel planeta era un milagro del universo.

Lucidus, un planeta de mediana complexión que se hallaba orbitando lo que alguna vez fue un par de estrellas binarias, y que en sus buenos tiempos lanzaron cantidades exhorbitantes de energía a la negrura del infinito, y ahora solo eran los restos, la sombra de la grandeza que alguna vez detentaron.

Observó al agujero negro al cual orbitaban, junto con la pequeña estrella de neutrones a lo que se vio reducida su compañera binaria cuando Coronarus majoris implosionó, convirtiéndose así en ese abismo monstruoso y esférico que observaba enigmático y que inmisericorde iba destruyendo lentamente a la cada vez más reducida estrella de neutrones.

«No hay mejor lugar para esconderme que este planeta»

Afirmaba para sí misma, aunque ella sabía de lo que hablaba. Estaba tan asustada de que la fueran a encontrar que había buscado los cuerpos celestes más inverosímiles, y entre ellos localizó a este curioso dúo.

Un agujero negro que tenía por acompañante una estrella de neutrones, lo que antiguamente fueron dos colosales gigantes rojas ahora eran un objeto que robaba y drenaba lentamente la vida de su hermana gemela

Podía ver como la materia que le robaba a su gemela, circundar la esférica figura y hacía brillar al misterioso agujero negro dándole una vista surreal del mismo.

— Este es el mejor lugar como escondite, vaya que sí—

Hablar consigo misma era una manía que la

mantenía cuerda en momentos de soledad.

"Asistente del Sistema de Navegación activo"

—¿Deseas un escaneo rápido del planeta?

La voz de la inteligencia artificial que representaba a la computadora madre de la nave preguntó.

— Haz otro análisis, incluyendo relieves, factores de riesgos, flora y fauna que pudiera ser potencialmente peligrosa para el ser humano. Confirmar que no existan elementos venenosos o tóxicos para los humanos y saiyajines en la atmósfera.—

A pesar de haber hecho ya el análisis, no quería obviar nada así que espero pacientemente a los resultados.

Mientras lo hacía, decidió contactar a su hermana y a Sekket.

Una sorprendida Tights apareció en pantalla — ¡Hermanita que sorpresa! Pensé que tardaríamos mas en saber de ti, por fin tus dos mejores amigos se ha conocido — Alegre decía la rubia.

Bulma sonrió emocionada — ¿Entonces Gokú ha llegado?

Tights asintió con la cabeza — Ajá...—

Pero antes de que pudiera decir algo más, Sekket apareció percatándose que la rubia hablaba con la peliazul — Qué agradable sorpresa verte, no sabía que Tights te iba a llamar— decía el príncipe zerkiano mientras esbozaba una cálida sonrisa.

— ¿Me parece que ya va siendo tiempo que nos reunamos, o aún tienes deberes que cumplir con Vegeta?— Amable preguntó la peliazul, le costó mucho sonar natural al decir aquel infame nombre, por un momento sintió que se quebraría y terminaría mostrando su sentir real, lo cual destruiría la fachada de normalidad que había creado.

—¿Donde estás ahora?— preguntó amable Sekket.

Ver a ese hombre cada vez era toda una delicia, realmente el zerkiano era muy guapo.

— Ya te mandé las coordenadas del lugar...— Fue todo lo que Bulma dijo cuando de inmediato llegó el mensaje a la nave zerkiana.

Sekket miró la pantalla — Conque te decidiste por Coronarus Majoris. No cabe duda que tienes agallas y confías mucho en tu pericia e inteligencia... — Comentaba asombrado.

A Tights ese comentario le llamó la atención — ¿Porqué lo dices? ¿Que tiene ese lugar o qué hay en él para digas eso?— La rubia trató de no alarmarse pero es que a veces su hermana podía ser demasiado temeraria.

— Bulma aterrizó en un planeta llamado Lucidus, que se encuentra dentro de un sistema binario conformado por un agujero negro y una estrella de neutrones. El planeta se encuentra lo suficientemente lejos del agujero negro para no ser atraído por la gravedad de éste, pero no tan lejos como para hacerlo inaccesible a casi todos, excepto a los más experimentados y temerarios pilotos, ni los piratas se acercarían a ese lugar.

Es un excelente escondite porque de no saber calcular bien la dirección del planeta tanto para llegar como para salir de éste, estarías en serios problemas; pues debes acercarte demasiado al agujero negro debido a que el planeta hace un movimiento elíptico alrededor de Coronarus majoris, si no llevas la nave adecuada, será atraída hacia la gravedad más fuerte y perecerás dentro del agujero negro.

Es por eso también que no hay forma de poder contactarla si ella no abre la comunicación primero, porque solo en cierta hora del día en Lucidus, la comunicación puede ser enviada a espacio profundo sin el riesgo de que la distorsión que hace la gravedad de Coronarus Majoris interfiera en la transmisión—

Tights intentaba entender los que el zerkiano decía — ¿Es peligroso para ella salir de ahí? Y qué tal el planeta...— Volteó a ver la pantalla de comunicación para mirar de frente a su hermana — ¿Es un planeta hostil? ¿Hay fauna peligrosa?

Justo en ese momento la computadora principal de la nave informaba a Bulma sus resultados:

"El escaneo del planeta ha lanzado que las formas de vida cercanas no son hostiles, se ha marcado el cuadrante con lagos de mercurio letal para los humanos, para no acercarse a la zona donde se localizan, dichos lagos están constituidos por mercurio líquido, mortal para la especie humana, adicional existe formas agresivas de vida y venenosas en la periferia de los mismos. La información se ha cargado en el dispositivo pulsera que tienes Bulma"

Fue lo que la computadora central indicó.

La peliazul se olvidó momentáneamente que tenía a su hermana y a Sekket aún en videollamada.

—¿Y la temperatura atmosférica? ¿Y los elementos químicos en ésta son inofensivos?

La voz sintética de la computadora contestó:

"Temperatura y condiciones ideales para la vida terrestre, excepto en el cuadrante de lago de Mercurio"

Escuchó un suspiro de alivio en la voz de Tights, mientras esta respiraba profunda y solo en ese momento la peliazul se acordó que aún los tenía en línea.

—Saldremos en breves horas rumbo a tu ubicación Bulma, llegaremos en unos 3 días de Lucidus a más tardar— Amable comentó el príncipe zerkiano, quien ocultó lo mucho que deseaba poder ver a la peliazul en persona.

—Pronto estaremos ahí hermanita— Emocionada comentó Tights — Goku estará igual de feliz de verte, estaría aquí saludándote pero ya sabes cómo es, está entrenando ahora en un cuarto especial que hizo Sekket, y no saldrá en varias horas.

Bulma se rió — Suena al Gokú que conozco —

Colgó la llamada y por fin la peliazul sintió que el peso del mundo se le venía encima.

— Solo tengo tres días para superar todo. — Decía mientras suspiraba y sentía que las emociones se le volvían a juntar en la garganta.

Avanzó rumbo a la habitación donde su pequeño hijo seguía en sueño inducido. — Dentro de poco estaremos con Gokú, estaremos a salvo— se inclinó con cuidado de no afectar el soporte vital donde estaba el pequeño recostado y se dispuso a besar la frente de su durmiente hijo.

Salió de la habitación y avanzó rumbo a la cabina de mando —¿Computadora hay mensajes del planeta Vegita que hayan sido enviado a nosotros?

— Hay 20 mensajes nuevos captados y encriptados para evitar el rastreo, ¿Deseas escucharlos?—

Bulma sintió el escalofrío recorrer su columna vertebral. — Transfiérelos a mi pulsera- comunicador, los leeré más tarde.

Fue el comando que dio. Sabía que tarde o temprano debía enfrentarse a lo que dejó atrás.

— Pero ahora no es el momento— Se dijo así misma en voz alta mientras avanzaba rumbo a la salida.

— Transferencia de mensajes completa.— fue la confirmación de la computadora de viaje, y fue lo último que la peliazul escuchó después de abrir la compuerta de la nave y salir rumbo al desconocido paisaje de Lucidus.

Ciertamente el panorama que encontró en ese nuevo planeta, no se parecía en nada a lo que ella había imaginado, y la dejó sin aliento.

— Es precioso...— un planeta en la sombras, en ese aspecto le recordaba a Psícora, el lugar de la eterna luna.

Pero su belleza surrealista distaba de parecerse a ese planeta, tres lunas coronaban el horizonte, que con un espectro multicolor resplandeciente iluminaban el manto estelar, la primera de ella, daba una luz cálida casi anaranjada, como un eterno atardecer que refulgía en tonos pastel, la segunda emitía un resplandor en un tono azul celeste, y por último la más parecida al satélite natural terrestre y la que más pequeña se veía de las tres, que brillaba pálida en el horizonte casi nocturno desapareciendo en el mismo.

Por lo que podría apreciar en esos momentos era noche en ese planeta, cuando los campos a los que su vista alcanzaban a admirar eran bañados por la luz de esos tres satélites misteriosos, dando reflejos celestiales a todo el planeta en cuestión.

Irónicamente los momentos donde más luz existía era durante las noches, pues los días eran bañados por una luz de un color casi lavanda, en forma más tenue, dicho brillo proveniente de la moribunda estrella de neutrones: Coronarus Majoris beta.

Apenas había avanzado algunos pasos fuera de la nave, lanzó una cápsula de la cual aparecieron varios satélites artificiales con el logo de la corporación cápsula en ellos.

Bulma se sentó en el suelo de suave y fina arena negra, mientras sacaba la computadora portátil que llevaba en otra cápsula y se dispuso a programar el lanzamiento de los mismos, conectándolos a la computadora nodriza de la nave.

— A pesar del reconocimiento previo de la nave, me sentiré más segura teniéndolos sobrevolando y monitoreando todo, además me dará algo que hacer en lo que espero a que lleguen...— Un suspiró sonoro salió de ella— Se levantó del suelo y mientras lo hacía tomó y puñado de arena fina entre sus dedos.

Se percató de la fina textura de la misma, mientras la dejaba deslizarse entre sus dedos.

La arena no solo era negra como si de granito molido se tratase, tenía pequeños cristales azules que refulgían bajo los rayos lunares.

Se quedó viendo el vasto horizonte, casi todo eran planicies pero se decantaban por todos lados monolitos hechos de cristales, monstruosos fragmentos de rubíes, de cuarzos, de gran envergadura, del tamaño de las grandes montañas terrestres.

Avanzó usando su moto hasta llegar al más cercano localizado a dos kilómetro de la nave, había comenzado a cercar el perímetro para poder detectar con anticipación si una forma de vida hostil se acercase a su nave.

Los marcadores estaban enlazados a los satélites que habían lanzado y a la computadora principal.

Detuvo la moto y se acercó al enorme monolito, —que hermoso es— decía mientras veía el enorme cristal que se elevaba varios cientos de metros y que refulgían con los tonos azules, rosáceos y anaranjados del cielo, generando un arcoíris de colores pastel

En la base del cristal encontró una saliente en forma de asiento, decidió brincar y sentarse en esta.

— Creo que ya va siendo hora de enfrentarme a la verdad...— sus entrañas se revolvieron con ansiedad en anticipado estrés por saber que pronto sabría lo que habían pensado y lo que había sucedido después de su rápida huida.

Tomó una profunda inhalación, — Computadora empieza a reproducir los mensajes provenientes de Vegita. — Fue lo que dijo con la boca seca y el corazón latiéndole con fuerza.

— ¿Deseas que la transmisión de los mensajes sean por orden de llegada?— Preguntó el ordenador mientras aguardaba la instrucción de la peliazul.

Bulma inhaló fuertemente aire.

«Estoy asustada... ¡Tu puedes Bulma!»

— Comienza la transmisión de mensajes en forma cronológica por favor...—

Fue la escueta confirmación que dio.

— Transmisión de mensajes activados, primer mensaje recibido...

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.

.

Días antes del escape

Espacio Sideral

Ante el inminente ataque, los saiyajines se hallaban en desventaja, ellos eran solo dos y aunque eran bastante fuertes, estarían en graves problemas si los mercenarios atacaban la nave y esta fallaba.

Un ataque a una nave en el espacio profundo podría suponer la muerte de los guerreros, no importa que tan fuerte fueran, solo contadas las razas podrían ser capaces de sobrevivir al espacio exterior, y los saiyans no eran una de estas.

Rápidamente Vegeta comenzó a maniobrar la nave.

— Alerta de naves hostiles— La voz de la computadora principal reportaba.

— Activa el escudo anti ataques— solicitó de inmediato el saiyan mientras se sentaba en la silla del comandante.

— Kale encárgate de la defensa trasera — Le indicaba mientras la saiyan se sentaba en su respectivo lugar para comenzar a maniobrar la ofensiva de la nave.

— Trataré de llevarnos al cinturón de asteroides cercano, hay uno de buen tamaño donde podemos aterrizar para poder acabar con esos idiotas— Molesto comentaba el saiyan.

El príncipe saiyajin realmente no estaba preocupado, no era la primera vez que mediocres guerreros habían intentado acabar con su vida mientras él viajaba.

Había guerreros sin honor que preferían de manera cobarde intentar acabar con él para no tener que enfrentar su furia y sus puños.

Solo necesitaba usar la pericia que había adquirido con los años para poder evadir los ataques que le lanzaban desde las otras naves.

— Veamos que tan buenas y rápidas resultan ser las naves de ese estúpido zerkiano—

Kale se rió al escucharlo hablar de esa forma — ¿Que pasa Vegeta? ¿Acaso te sientes amenazado por la cara bonita de Sekket?— Decía Kale en tono burlón.

Vegeta no contestó estaba enfrascado en hacer maniobras de esquivamiento. El saiyan no quería acabar con ellos en el espacio profundo, deseaba tener una batalla frente a frente con esos canallas, y hacerlos desear no haber nacido.

— ¿Estas celoso de Sekket?— Insistió Kale, Vegeta seguía ignorándola.

— Tu también eres guapo Vegeta, pero admitámoslo el príncipe de Zerk es bastante bien parecido.

Después le preguntaré a Bulma que piensa de él — Continuó pero el saiyan seguía sin dar muestras de escucharla.

Sin desanimarse ella siguió — El tipo es guapo, yo creo que a ella si le agradaría — Se rió más intensamente mientras respondía al ataque de una de las naves mercenarias, con un ataque de plasma que los pulverizó.

—¡Maldición Kale deja de atacar esas naves! ¡Les estás regalando una muerte mas rápida de la que merecen!

Kale sin responder al reclamo de Vegeta continuó su tarea mientras mantenía su parloteo. — Cuando estuvo aquí pude ver lo mucho que la humana le llamó la atención, supongo que es normal, ella es hermosa y él también lo es, ambos son muy inteligentes... supongo que es su tipo ¿No crees?— Decía mientras se reía burlonamente.

Vegeta había estado ignorando deliberadamente todas las cosas sin sentido que Kale decía, sin embargo al escucharla hablar del interés de Sekket sobre Bulma, sus entrañas se revolvieron y su pecho ardió con furia.

El saiyan no estaba acostumbrado a sentir celos, pero mientras Kale hablaban a su mente llegaron los momentos en zerk donde encontró a Sekket muy cerca de Bulma mostrando un interés abierto por ella; sintió ahogarse de rabia al recordar cuando los encontró riendo contentos, y la sola imagen lo llevó al borde de la locura.

— No digas estupideces Kale— siseó molesto mientras daba un giro brusco en la nave inclinando peligrosamente la misma.

— Un pobre diablo como Sekket no tiene nada que ofrecer a una mujer como Bulma, ¡NADA!

Kale se dio cuenta que había dado en el clavo y había logrado tocar una fibra sensible del saiyan. Quién en el enojo estaba apretando más fuertemente el mando de la nave, sus nudillos se hallaban ya blancos por la falta de sangre en los mismos debido a la fuerza con la que se sostenía.

Ella decidió continuar su velado ataque — Claro que tiene que ofrecerle, él es tan príncipe como tú Vegeta y al igual que tú, Sekket tiene un planeta que ofrecerle. Es más está en ventaja, es inteligente igual que ella, tiene un planeta próspero y lleno de tecnología que darle, además de que él mismo es algo digno de verse...— Decía con tono malicioso para después soltar la carcajada.

— Pero no te angusties Vegeta, es claro que la dulce humana solo tiene ojos para ti, te siguió sin chistar, atravesando medio universo en el proceso, e incluso te perdono que le ocultaras que estabas casado conmigo y teníamos un hijo, así que jamás mirara a otro... La tienes a tus pies— Terminaba de decir alegre Kale mientras seguía disparando para disuadir que más naves intentasen atacarlos.

— TSK, deja de decir tonterías, ese imbécil no tiene nada que ofrecerle, su planeta sigue siendo suyo sólo porque así lo quise, su tecnología y sus estúpidos científicos siguen trabajando para él porque ¡YO ASÍ LO DISPUSE!

Furioso decía mientras hacía girar más bruscamente la nave, mientras esquivaba en forma amenazante a las otras naves.

—¿Su planeta dices?— Se rió con sorna mientras esquivaba varios pequeños asteroides en zigzag. — Es un maldito insecto que no tiene nada, todo su estúpido planeta me pertenece... El puede apenas darle ese mísero planeta, ella merece más — furioso rebatía.

—Merece el universo, una mujer como ella merece TODO lo que un monarca conquistador de mundos como YO puede darle, ese imbécil no es más que escoria a mi lado—

Kale sintió la irritación crecer en ella,

«No eres más una basura Vegeta, y pensar que creí que valías algo, pensar que creí que sería el gran rey, pareces un patético humano más, dominado por sentimentalismos baratos, y todo por una furcia que te ha dado una buena follada...»

Una mirada de asco se pintó en la cara de la saiyan. Pero el príncipe jamás se percató, iba atento al exterior, bordeando el sinuoso camino entre asteroides de diversos tamaños.

Por fin halló uno de un tamaño suficientemente grande para poder no solo aterrizar, sino tener batallas a buena distancia de la nave para no comprometer la seguridad de la misma.

Tan pronto aterrizaron Vegeta solicitó a la computadora central activar escudos a la nave, para después salir de esta.

Avanzaron alejándose de la embarcación, aquella roca polvosa en la que habían aterrizado era el sitio adecuado.

«Perfecto para ser la tumba de esas escorias...»

Sonrió malévolo mientras avanzaba a paso seguro, esperando a que los mercenarios descendieran de sus naves y le dieran la cara.

Kale venía tras de él a paso desenfadado. A ninguno le preocupaba cuántos mercenarios eran, o el nivel de pelea que poseían.

Para ambos era claro que eran basura. Los vieron aterrizar.

«Pobres diablos»

Fue todo lo que pensó Vegeta mientras los veía descender, y los recibía cara a cara con su más cínica sonrisa...

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.

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Espacio Sideral

Sekket caminó a paso lento, sentía un dolor de cabeza comenzar a taladrar su cerebro, se hallaba cansado ¡Y cómo no estarlo! Si prácticamente había estado trabajando como autómata, forzando los límites físicos de su cuerpo, al casi no comer ni dormir con tal de trabajar horas extras en constantes visitas a los planetas que Vegeta había solicitado, y de esa forma evitar que el atraso le tomara meses de tiempo, había estado tan concentrado en eso que realmente había logrado evitar el impacto en sus planes iniciales.

El atraso pues solamente había impactado en semanas en lugar de meses, y después de la llamada del zerkiano a los guerreros Z que iban en camino, ahora debía de hablar con la única mujer que después de su amada Malia, había logrado despertar su interés.

Se halló a Tights en el camino, — ¿Hablarás con Bulma?— Preguntó amable la rubia, el zerkiano, éste solo dio un asentimiento de cabeza, el dolor lo hacía sentir completamente fuera de sí, intentó respirar profundamente para ver si de esa forma lo controlaba, pero era en vano.

— Hace rato le informe que le marcaría, y ya es la la hora indicada para la llamada.

La rubia vio con preocupación a Sekket. — Te ves fatal, debes intentar dormir más o pronto te desmayarás por el esfuerzo tan exigente que le has hecho a tu cuerpo.

Él solo desdeñó la preocupación de Tights, — Estoy bien, tan pronto hable con ella iré a descansar— Fue lo que dijo para después avanzar rumbo a la zona de mando de la nave...

Planeta Vegita

Bulma avanzaba a paso seguro rumbo a su nave, había dejado a Trunks al cuidado de Nappa y Radditz mientras ella se escabullía a su nave para poder hablar sin ser descubierta.

Cada comunicación que tenían, los ponía en riesgo, pues cada vez debía asegurarse de que sus satélites encriptaran la comunicación evitando que fuera detectada por los satélites de vigilancia que administraban ella y Suzuke, no era fácil pero Bulma sabía cómo evadir la vigilancia.

Ajustó el encriptamiento de la llamada y sintió la pulsera comunicador que portaba en la muñeca en cuanto vibró.

Tan pronto vio aparecer el atractivo rostro del zerkiano en la pantalla sintió su corazón palpitar fuertemente.

El hombre era una hermosa visión y tal vez nunca dejaría de jadear cada vez que viera, simplemente era perfecto.

Sus atractivos y finos rasgos contrastaban con la blancura de su bien formada quijada, y esos cabellos tan dorados, rubios casi blancos.

«Verlo es ver a un ángel»

Se mordió los labios en forma inconsciente, si algo que le encantaba de mirarlo cada vez, es notar que ese hombre era atractivo en muchas formas, incluso parecía que todo él resplandecía suavemente como si su piel estuviera escarchada con pequeños diamantes.

Se veía tan desenfadado con su hermoso cabello recogido en una atractiva cola de caballo, muchas veces Bulma se había hallado fantaseado en que soltaba ese hermoso cabello y sus delicadas manos se perdían en el mismo.

Sintió sonrojarse.

«No debería de tener esa clase de pensamientos...»

Se reprochó a sí misma, ella amaba a Vegeta eso jamás estaría discusión, pero simplemente no podía dejar de disfrutar la visión que el príncipe zerkiano representaba.

Mientras observaba a Sekket pudo percatarse de algo que la hizo sentirse culpable, bajo sus preciosos ojos grises acquamarina, por primera vez vio rastros de cansancio en la atractiva cara del varón.

— Luces cansado— fue la forma pensativa en que lo saludó.

Los ojos del zerkiano brillaron con alegría al mirarla. Para él era un placer exquisito cada vez que podían platicar, la mujer sencillamente era preciosa, su palida piel contrastaba con sus azules y sedosos cabellos azules, y esos labios tentadores que le hacían querer ir directo por ella, además de esos ojos que lo perdían y lo hacían querer olvidarse de la mesura y el cuidado y querer lanzarse a la aventura para ir a su encuentro inmediatamente.

— Bella Bulma, he estado un poco más ocupado de la cuenta, Vegeta solicitó un cambio en mis planes y he tenido que ir a visitar otros planetas. Lo que generará atraso en nuestro plan, de algunas semanas, pero que no impactan en nuestro planes demasiado, solo debemos de mover un poco la fecha...

Bulma sintió un nudo en su garganta.

«¿Que clase de persona egoísta soy?» Se reprochó a sí misma.

«Por mi culpa Sekket a tenido que trabajar a marcha forzada y todo para nada, solamente estoy lastimándolo»

Sintió un dolor punzante en el pecho al darse cuenta que en su egoísmo estaba afectando al príncipe de zerk, que solamente se había esmerado en ayudarla, en querer hacerla feliz.

«Esto no es justo para él... Ya tomé mi decisión y por miedo a lastimarlo estoy haciéndole cada vez más daño»

Le tembló el cuerpo al pensar que rompería su corazón pero no quería seguir dañándolo.

— Sekket yo... Creo que debería ser honesta contigo.

La última vez que hablamos te había expresado mis dudas en seguir este plan y dijiste que no me precipitara, tenías razón. Analicé todo, los pros y los contras, y sobre todo lo que dice mi corazón...—

El príncipe se sintió tensar al pensar lo que ella estaba por decir

—Deseo detener todo esto Sekket, me quedaré en Vegita...— Vio la decidida mirada turquesa, respiró resignado. Pero ella prosiguió.

— Decidí darme una oportunidad con Vegeta, sé que tú no crees en él, pero yo sí, él... Ha cambiado y sé que podemos ser felices, además quiere llevarnos a la tierra a ver a mi familia...

La mandíbula tensa del zerkiano era todo lo que revelaba su verdadero sentir, sus puños apretados le ayudaban a relajar el resto del cuerpo.

— ¿Estás segura?— Fue la pregunta escueta que hizo, se hallaba de demasiado cansado y molesto.

—Estoy muy segura— Decidida confirmó, y sin saber porqué, al dar su respuesta sintió su cuerpo estremecerse.

Además de que la culpa la invadió así que de inmediato se disculpó — ¡Lo lamento de verdad! Sé todo lo que has hecho por ayudarme, lo que sigues haciendo y no sé como te pagaré algún día todo el apoyo que me diste...—

No la dejo terminar, pudo darse cuenta de lo vulnerable que se veía, el príncipe zerkiano conocía la naturaleza salvaje del saiyajin, y aprovecharía el carácter bélico y veleidoso del saiyan para usarlo en su contra.

— Hermosa Bulma ¡Jamás podría enojarme contigo! ¿Cómo hacerlo si eres una mujer extraordinaria con un corazón tan noble?—

Sekket sabía que debía de manejar las cosas con sumo cuidado,

«Subestimé a Vegeta, está jugando sus cartas para enamorarla, ¡Un salvaje como él no la merece!»

Lo vio caminar en círculos, mientras se detenía enfrente de la silla de comandante, y se sentaba parsimoniosamente.

— Jamás podría enojarme contigo, tienes un gran corazón y es eso lo que me preocupa Bulma...— La miró afligido.

La ojiazul sintió un escalofrío recorrer su espina dorsal mientras los intensos ojos grises acquamarina le devolvían una mirada penetrante,

«¡Oh Kami! Es tan hermoso, tan perfecto... Desearía poder amarlo tanto como amo a Vegeta, simplemente no puedo...»

Se mordió el labio inconscientemente, la ojiazul no se percataba lo deliciosa y seductora que se veía con ese gesto involuntario e inconsciente que hizo.

El zerkiano siguió hablando — Eres tan extraordinaria, y siempre confías en todos, pero... ¿De verdad crees que Vegeta cambió? Conozco a la raza saiyajin, son guerreros sedientos de poder, que dirán lo que sea para conseguir lo que quieren...— sabía que no debía presionar demasiado —Aún así, si tú dices que confías en él, aceptaré tu decisión...

Bulma suspiró, una débil sonrisa se pintó en su cara, — Gracias por creer siempre en mi Sekket— Con voz emocionada decía.

La peliazul sentía muchísima culpa pues veía la cara de cansancio del zerkiano quien había trabajando arduamente para poder ir por ella, y ahora que el tiempo llegaba, simplemente sus esfuerzos habían sido en vano.

— ¿Tights ya lo sabe?— Rompió de pronto la silente quietud, con una pregunta que puso más nerviosa a la humana.

— No he podido hablar con ella...le hablaré para explicarle todo...— Decidida comentó más que resuelta a decirle la verdad a su hermana.

El príncipe Sekket aprovechó la genuina preocupación de la peliazul para influir de a poco en la decisión de esta.

— Tal vez decirle en este momento no sea la mejor idea, si me permites aconsejarte, tu hermana ha estado muy emocionada por ti y muy preocupada por tu seguridad y la de tu hijo, no deberías decirle nada en este momento, puedo llevarla a Vegita, y cuando la veas de frente, podrás explicarle tus motivos, estoy seguro que ella entenderá, pueden hablarlo de frente... —

Bulma lo miró afligida «Tights se desilusionará de mi cuando le diga que no me iré...»

Sekket pudo ver el asomo de duda en las azules profundidades de esos ojos, y decidió aprovechar ese pequeño momento de indecisión — Será difícil de procesar para tu hermana si le dices eso ahora, dejó todo lo que hacía, su trabajo en la patrulla Intergaláctica, su vida en general para ayudarte, sería un poco cruel que se entere de esta forma que decidiste permanecer allá...— Comentó con voz suave el príncipe.

«Sekket tiene razón, mi querida Tights no merece que le diga así»

Comenzó a tronarse inconscientemente los dedos de las manos en forma nerviosa, mientras analizaba lo que le diría a su hermana.

— Yo... no era mi intención...— Balbuceaba Bulma afligida mientras sentía que estaba traicionando a su hermana.

Sekket aprovechó la vulnerabilidad de la científica — No necesitas decirle por llamada, te propongo algo...— Amable y desinteresado dijo el zerkiano.

— Mantengamos todo como hasta ahora, Tights no sabrá que has decidido permanecer en Vegita, cuando el momento llegue, y estemos cerca te llamaré y si sigues aferrada, me contactaré con Vegeta para hacer la visita y llevar a Tights contigo, y podrás hablar con ella y explicarle frente a frente tu decisión, ¿De acuerdo?—

La cabeza de la científica era un lío, pues a pesar de sentir en lo más profundo de su ser que hacía lo correcto, el remordimiento por hacer que el esfuerzo de su hermana y de Sekket no hubieran valido la pena, la afligía demasiado, lo que la llevó a dejarse guiar por Sekket, quien precisamente aprovechó esa confusión e indecisión por parte de la peliazul, para hacer que ella siguiera con el plan.

—De acuerdo... Hagámoslo a tu manera...—

La científica sonrió amable, confiando en que la alternativa que le ofrecía el príncipe de zerk evitaría un conflicto con su hermana, le daría la oportunidad de hablar con ella frente a frente y explicarle, "Así ella entendería mejor sus razones".

Ese fue el justificante que se dio así misma. En el fondo quería desesperadamente mantener una velita prendida, una salida en caso de que aquellos temores que tenía tan profundamente enterrados, de que Vegeta la volviera a defraudar salieran a la luz...

Espacio Sideral cinturón de asteroides, asteroide w790-kz

Salió de la nave emocionado, «No son más que insectos»

Kale le seguía el paso mientras aburrida veía a todos los mercenarios aterrizar sus naves.

— Podríamos acabar de una vez con estas escorias y dejar de perder el tiempo, ¿Sabes?

Se quejó la saiyan, Vegeta resopló mientras se reía de su proposición. — ¿Y darles una muerte rápida y deshonrosa? ¿Por quién me tomas? ¿Acaso crees que los saiyajines somos escoria como ellos?

Kale estaba a punto de contestarle y molestarlo más cuando por fin las naves enemigas terminaron de aterrizar en aquel gran asteroide y comenzaron a abrirse, dándole paso a los mercenarios quienes salieron arrogantes a enfrentar a los saiyajines.

skull-dark, es el nombre del líder de los mercenarios que encabeza la emboscada contra Vegeta y Kale, a diferencia de los saiyajines él conoce bien sus nombres, la información de a quienes atacarían fue informada incluso desde antes que marchara a su encuentro.

El líder mercenario era sumamente alto y fornido, parecía un lagarto humanoide, con su piel moteada y rugosa, de color gris metálico con manchas redondas moradas.

Cuando Jitzu había solicitado mercenarios que fueran a esa emboscada contra el príncipe de los saiyajines, él no dudó en hacerlo, el odio que sentía contra Vegeta era demasiado.

Su hermano y su sobrino habían perecido en la invasión a Vegita, a mano de los saiyajines, y él culpaba en específico a ese estúpido enano, como él llamaba al príncipe de los saiyajines.

Skull-dark se sentía seguro y arrogante, había sido uno de los que sintió como se potenciaban sus poderes con el suero que Paragus le dio, tenía la instrucción de lastimar un poco solamente a la saiyan pero procurar que se mantuviera con vida, indicación distinta a la que tenía para Vegeta, con él era aniquilación total si era posible, la mirada de odio en el mercenario denotaba la intención de seguir esa orden a como diera lugar.

Ninguno de los mercenarios pensaban jugar limpio. — Miren quien tenemos aquí, la realeza saiyajin— la sorna en su voz hizo reír Vegeta.

— Les daremos el trato de "realeza" que se merecen...— Confiado siguió diciendo.

La sonrisa ladina del saiyan mostraba lo poco que le importaban las amenazas del mercenario —¿Ah si? Veamos si esta vez duran más de unos minutos frente a mi insectos patéticos — soberbió contestó el saiyan mientras se cruzaba de brazos y abría las piernas en una pose tan segura que irritaba a sus enemigos

— Guerreros, no tengan piedad ¡Acábenlos! — fue todo lo que Skull-Dark dijo a sus guerreros antes de lanzarse a pelear.

Espacio Sideral

— ¿Falta mucho para llegar?— Fue la pregunta que hizo el buen Gokú, pregunta que hubiera sido normal si no fuera la vez número 100 que hiciera el mismo cuestionamiento en menos de 24 horas, lo que tenía a Piccoro al borde del colapso.

«Nunca había pasado tanto tiempo con Goku y ahora recuerdo el porqué»

Se quejaba amargamente para sí mismo el buen namek.

«A pesar de se Padre de Gohan sus caracteres son tan diferentes... Milk hizo buen trabajo educando a Gohan, y yo también»

Se congratulaba a sí mismo de que su discípulo no se pareciera tanto en su forma de ser al saiyajin.

Ignoró a Gokú como venía haciendo cada que hacía la misma pregunta y siguió caminando. Gohan también ignoraba a su padre, y no porque quisiera ser malo con él, pero se había llevado gran parte de la tarea y avances del curso escolar para no perderlo, y se lo iba enviando a su madre quien a su vez se lo entregaba a Videl.

En la escuela habían indicado que estaba en un curso especial impartido por la corporación cápsula. Con lo cual justificaban su ausencia.

Gokú avanzó aburrido hasta la sala de entrenamiento, se desesperaba pues no podía usar sus poderes,

— Al menos puedo ejercitarme con gravedad aumentada...— Decía así mismo mientras subía la gravedad y comenzaba a realizar ejercicios físicos.

De pronto una alerta de llamada sonó, el saiyan corrió a ver quien llamaba.

— ¿Cómo va todo? — La voz amable de su esposa lo saludó, mientras se activaba la imagen.

— ¡Milk!— Alegre saludó el saiyan.

— Goten quería verte— Prefirió excusarse usando a su pequeño niño y así evitar decir que ella también lo extrañaba mucho.

— ¡Papá! ¿Ya llegaron con los malos?— preguntó un emocionado Goten quien quería saber todo lo que su padre hacía.

— Jajaja no son malos Goten y no hemos llegado aún, pronto iremos a ver a Tights, la hermana de Bulma y aún príncipe de otro planeta que está con ella.

Goten emocionado contestó — ¡Wooow! ¿De verdad conocerás a un príncipe papá?

El saiyan criado en la tierra se rió afable ante la emoción de su hijo — Bueno no es el primer príncipe que conozco Goten, Vegeta también es un príncipe —

— Ese tipo no es un príncipe es un patán, además su planeta ya no existe— comentó molesta Milk mientras cruzaba los brazos y fruncía su ceño.

Gohan quien de pronto iba entrando a la habitación pues había sido informado por la computadora central de la llamada interrumpió lo que Milk decía.

—¡Hola Mamá!—

Rápidamente la pelinegra cambió su semblante — Gohan hijo, ¿Como has estado? ¿Estás comiendo bien? ¿Has estado estudiando?

El semisaiyan sonrió al escuchar a su preocupada madre — Estoy bien mamá, ya casi llegamos con Tights, en las próximas horas deberemos aterrizar en la zona.

A Gokú le brillaron los ojos, pues había estado preguntando a Piccoro quien lo había ignorado.

Se mantuvieron platicando otro rato en familia,

dándole un poco de paz a Milk y a Goten que de habían quedado en casa, y calmando así la ansiedad de Padre e hijo que cada vez se acercaban más al punto de encuentro con el príncipe zerkiano del que no sabían absolutamente nada, solo lo que Tights y él mismo le habían mencionado...

Planeta NUB, nebulosa del cangrejo

Tights estaba sumamente nerviosa, tenía años sin haber estado frente a frente a Son Gokú, recordaba al chiquillo y luego al adolescente que se llevaba con su hermana y que juntos iban a sus aventuras.

A diferencia de Bulma ella siempre creyó que ellos dos terminarían juntos. Fue una gran sorpresa saber que no solo no se quedaron juntos sino que el chico había sido emboscado por una mujer en el torneo de artes marciales.

No sabía que pensar de Milk, ya que nunca la conoció realmente y lo poco que sabía de ella, la hacía creer que era demasiado pesada e intensa.

«Estoy siendo injusta no la conozco y Bulma ha dicho que nunca lo vio con esos ojos, además Goku viene con su hijo, eso quiere decir que ella sabe de este viaje y que estuvo de acuerdo... Intentaré conocerla y ser amable con ella, debo agradecer que nos está apoyando...»

— ¿Nerviosa?— Cuestionó Sekket mientras se acercaba a ella.

— No es eso, solo que tiene mucho tiempo que no los veo, y bueno a Gohan,el hijo de Gokú será la primera vez que lo conozca, solo sé de él por las fotos que Bulma me enviaba.

De esa forma intentó ocultar el nerviosismo.

— Tu hermana es una de las mujeres más inteligentes que conozco Tights y tú también lo eres, si ambas creen que son personas que nos ayudarán yo confío también, todo saldrá bien—

De esa forma intentó calmar los temores de la rubia, quien solamente sonrió, esperando el momento del encuentro.

La nave aterrizó horas después, fue un momento muy estresante para todos, que no sabían que esperar de esa reunión.

Bajaron de la nave y se encontraron frente a frente con Tights y Sekket.

Atrás de ellos la inmensa nave zerkiana y la fila de soldados y comandantes los respaldaban. Cualquier otro se hubiera sentido intimado, pero no Son Gokú siendo el hombre que era.

Tan pronto estuvieron frente a frente sonrió — Tanto tiempo sin verte Tights!— Amable dijo para acercarse a abrazarla en forma cariñosa.

Tenía buenos recuerdos de la hermana mayor de Bulma, las pocas veces que la vio en la corporación suéneles fue muy amable con él.

—Ya debes de conocer a Piccoro, y este de aquí es mi hijo Gohan—

El aludido hizo una reverencia a modo de saludo — Mucho gusto señorita Tights—

Comentó el adolescente, mientras la rubia sonreía sorprendida y alegre de por fin estar frente al mejor amigo de su hermana.

— ¡Pero si eres adorable Gohan, y muy educado! — el jovencito se puso sumamente colorado ante el halago de la rubia.

— Muchas gracias Gokú por venir, y por traer a Gohan y Piccoro contigo, realmente necesitamos ayuda para lo que queremos hacer.

Comentó un un poco más seria,

— Finalmente nos conocemos frente a frente Son Gokú, Tights me ha hablado muy bien de ti...

Comentó en forma amable mientras estrechaba las manos del saiyajin.

— El placer es mío Sekket— Comentó amable el saiyajin. — Me alegra conocerte...

Y caminaron todos juntos a la nave del zerkiano donde se pondrían al día para poder llevar a cabo el plan...

Planeta Vegita

Se había levantado con un mal presentimiento, aunque ella se lo atribuía a la culpa que sentía por todavía no haberle aclarado a su hermana su decisión de permanecer al lado de Vegeta.

A eso había que sumarle el hecho de que en todo el día no había podido contactar con Vegeta, cosa extraña pues el siempre estaba atento a sus llamados.

«Vegeta no se ha comunicado conmigo desde que llegó a ese planeta... ¡Que raro!»

Su mente de inmediato le ofreció una serie de imágenes nada agradables de Kale y Vegeta.

«No vayas por ahí, él no está haciendo nada malo...»

Se encontraba en el laboratorio intentando avanzar a su investigación pero se hallaba en un punto muerto lo cual la frustraba y la hacía divagar en cosas sin sentido, forzó a su mente en centrarse en el problema que tenía enfrente.

«Maldición ninguna cámara muestra algún fallo, quién hizo explotar la cámara de gravedad no dejó algo que usar en su contra»

Se levantó molesta, había analizado la caja negra de la cámara de gravedad pero quien halla entrado no habló jamás dentro de esta, como si supiera de la existencia de la misma, y las imágenes tampoco mostraban nada, pues la persona iba bien cubierta y no dejaba ver nada del rostro o cuerpo de quien lo hubiera hecho. Las imágenes no dejaban determinar si había sido un hombre o una mujer.

Se levantó de su mesa de trabajo, exhausta y decidió ir a la zona del comedor, sabía que Trunks se hallaba ahí con Caulifla y muy probablemente Chard estuviera con ellos.

Nappa se le unió en el camino. — Luces fatal— fue el simple comentario del calvo.

Bulma solo se rió — Tú si sabes cómo levantar el ego de una mujer ¿Eh?— fue su simple respuesta sarcástica.

El saiyan simplemente la miró confundido, y ella solo torció lo ojos.

«Pasará una vida y jamás entenderán lo que la palabra tacto significa»

— ¿Has logrado comunicarte con Vegeta?—

El negó con la cabeza. Pero no hizo ningún otro comentario, la peliazul decidió insistir — Quedó de avisarme cuando ya viniera hacia acá, pero esa fue la ultima comunicación que recibí de él... Estoy preocupada— La última parte la confesó sin pensar.

Nappa simplemente encongió los hombros — Seguramente en su prisa por volver puso el sueño inducido y olvidó avisarte — Fue la simple y lógica respuesta del saiyan.

Caulifla los vio entrar al comedor y los saludó sacudiendo la mano al aire.

— ¡Justo estaba por llamarte Bulma! Trunks no quería desayunar si no venías — Amable comentó la saiyan.

— ¿Mami donde estabas?— Reprochó el pequeño niño quien a pesar de no decirlo abiertamente extrañaba bastante a su padre, lo que hacía que se apegara más a su mamá.

— Lo siento mi amor me quede más tiempo en el laboratorio— Se excusó tranquila.

El pequeño Trunks se hallaba angustiado, no sabía cómo preguntar por su papá sin parecer débil. La última vez que hablaron fue muy rápido y su padre había prometido hablarle antes de regresar, cosa que no había hecho y no sabía nada de él.

— ¿Cuándo vuelve papá?— Intentó sonar casual mientras se metía un pedazo de pan a la boca, Bulma iba a contestarle a su hijo pero fue Tarble quien habló.

— Intenté comunicarme con Vegeta hace rato, quedamos de revisar su ruta pues era posible que tuviera que desviarse un poco y pasar a la zona de asteroides comerciales por algunas cosas, pero no contestó lo cual no es usual... ¿Pudiste contactarlo tú Bulma? —Comentó casual Tarble.

La peliazul solo negó con la cabeza. — Justo le comentaba a Nappa que intenté hablarle pero tampoco conectó la llamada...— Comentó lo más casual que pudo, no quería sonar insegura frente a ellos, pero el no saber de Vegeta y que en ese mismo viaje estuviera involucrada Kale, la tenía sumamente nerviosa.

Justo en ese momento al comedor entraron Paragus y Chard, quienes habían escuchado la plática, por lo que de Paragus decidió intervenir en la misma — Nosotros también intentamos comunicarnos, de hecho lo hicimos— fue su comentario nada casual.

Bulma sintió que algo pesado se instalaba en su estómago.

«¿Porque a él si le contestó Vegeta...?»

Su mente comenzaba a formular miles de teorías todas y cada una peor que la anterior, pero fue sacudida de su pensamiento cuando Nappa comenzó a hablar — ¿Que te dijo? ¿Ya viene para acá?

Paragus negó con la cabeza, — No pudimos hablar demasiado, les había marcado porque Chard quería saber de sus padres, solo alcanzaron a decirme que acababan de despegar, cuando la comunicación se cortó y ya no supimos más, intentamos contactarlos pero ya no obtuvimos respuesta —

— ¿Mi papá está bien?— Preocupado comentó Trunks, la misma duda e incertidumbre que veía en el infantil rostro de su hijo, estaba pintada en el otro infante.

La peliazul miró todas las caras saiyajines, si bien vio que varios se notaban sorprendidos por las noticias, no se veían consternados por la situación.

Fue Paragus quien de nueva cuenta contestó — Seguramente atravesaron alguna de las muchas zonas de asteroides, muchos de esos están compuestos por metales que causan interferencias— de esa forma restó importancia al asunto.

— Pienso igual, y tal vez después entraron a sueño inducido así que sabremos de ellos hasta que estén por aterrizar — Nappa coincidió.

Chard avanzó hasta la mesa donde Trunks comía, y se sentó al lado de su hermano mayor.

— Cuando papá llegue iremos juntos a recibirlo— Amable dijo, ocultando así el terror y incertidumbre que sintió cuando de pronto la comunicación se vio interrumpida y no supo más de sus padres.

Trunks sonrió alegre y se puso a comer y a platicar con su hermano. El ambiente se relajó, como si para todos fuera difícil pensar una situación en la que alguien como Vegeta pudiera estar en peligro.

Bulma trataba de seguir la plática de los saiyajines que habían llegado a comer, pero entre las múltiples conversaciones y risas, su mente no dejaba de volver al hecho de que había pasado ya tiempo sin tener comunicación con Vegeta y eso la preocupaba.

Su mente se perdió en sus oscuros pensamientos mientras los pequeños saiyan conversaban.

"Mientras Trunks comía un pedazo de carne Chard le comentaba amable — Cuando papá llegue va a sorprenderse con mi avance— el pelilila lo miró alegre — ¡Yo también soy más fuerte ahora!

Y empezaron a pelearse entre sí, en forma amistosa acerca de quién era el saiyan más fuerte.

— ¡Yo lo soy!— Decía Chard mientras Trunks se reía y le arrebataba un pedazo de carne — Yo soy el mayor Chard, tú aún eres un bebé, ¡Yo soy más fuerte! Soy hermano mayor es normal que sea más fuerte que tú — comentaba sonriente.

—¡No! Yo soy más fuerte— rebatía Chard y Trunks se reía mientras ambos se quitaban a empujones y sonrisas la comida de los platos"

Bulma miraba la camaradería que existían entre ambos niños. Mientras intentaba desesperadamente evitar que su mente pensara en Vegeta y Kale.

Tarble quien sonreía al ver a los dos niños llevarse de la forma más natural para dos hermanos, se percató que la peliazul se notaba ausente y preocupada, a pesar de querer evitar mostrarlo, sus ojos revelaban aflicción.

— Vegeta está bien Bulma, seguramente son solo las interferencias que comentó Paragus.

Ella al verse pillada, solo sonrió, intentó evitar que los demás saiyans se dieran cuenta.

De pronto la puerta del comedor se abrió de golpe y Suzuke entró corriendo. — ¡Bulma necesito tu apoyo ¡AHORA! — alterada decía entre jadeos mientras intentaba recuperar el aire después de haber corrido desde el laboratorio hasta el comedor.

—¿Que sucede? — Preguntó afligida la peliazul.

La científica Tsufur se acercó con una computadora portátil, — Uno de los satélites de defensa que tenemos alrededor de los otros planetas del sistema solar para detectar naves enemigas, notó la entrada de dos naves que avanzan a gran velocidad, se dirigen hacía acá...—

Fue interrumpida por Tarble, — ¿Naves enemigas entonces? Activa el sistema de defensa...— Pero no pudo completar lo que estaba diciendo pues Paragus lo interrumpió.

— No vas a activar nada, si son enemigos que se atrevan a llegar y los liquidaremos...— Comentó con una sonrisa sádica en su rostro.

Bulma iba protestar pero Nappa se adelantó —

Nunca estoy de acuerdo en nada con este idiota— Comentó señalando a Paragus — Pero esta vez tiene razón, que aterricen, les daremos sus merecido.

Bulma alterada comentó — ¿No están hablando en serio verdad? ¡No sabemos quiénes son!— Volteó a ver a Caulifla intentando hallar apoyo ahí, pero la saiyan se encogió de hombros y alzó las manos mientras sonreía emocionada.

— Lo siento Bulma, estoy del lado de Nappa, también quiero saber quiénes son tan idiotas para atacar, me interesa tener una buena pelea.

Y de pronto los pequeños príncipes que escuchaban todo atentos también decidieron participar. — ¡Nosotros también pelearemos mami! — Emocionado comentó Trunks.

—¡Sí! Podemos defender el planeta mientras papá no está— emocionado terció Chard.

Bulma los miró molesta mientras los señalaba — ¡Oh no! ¡ Nada de eso jovencitos ustedes dos no van a participar en nada, estarán conmigo!—

— ¡Pero mamá somos poderosos podemos ayudar! —Trunks al escuchar a su madre intentó negociar.

Chard intentó ayudar — Papá ya peleaba contra enemigos a nuestra edad— intentó razonar mientras ponía carita triste, imitando las acciones de su hermano mayor.

— ¡Pero nada!— Decía molesta la peliazul, cuando Tarble decidió intervenir.

— Serán los que cuiden a Bulma, Suzuke y Gure— comentó amable el príncipe menor, intentando ser razonable.

Mientras Bulma se acercaba a Suzuke y observaba la pantalla y lo que la otra científica escribía en comandos.

—¿En cuanto tiempo llegarán los enemigos?—

Suzuke observó atenta a la ojiazul — Mmmmm en aproximadamente 5 minutos, aunque Bulma... No creo que sean naves enemigas...—

Lo último comentado por la Tsufur llamó la atención de todos.

—¿Qué? No entiendo...— confundida fue lo que la ojiazul respondió.

— Al principio pensé que eran enemigos por la velocidad en que venían las naves los sistemas no pudieron detectar en un inicio que tipo de embarcaciones eran, pero revisando la información, son nuestras naves, pero son las individuales que venían integradas a la nave principal en la que viajaron el príncipe Vegeta y los otros saiyajines.

Al escuchar lo que la científica tsufur comentaba fue Celery la que habló — No entiendo nada, eso significa que dos naves individuales vienen o sea dos de los cuatro que se fueron?—

Mientras hablaban iban caminando rumbo al exterior de la base para recibir a quienes llegaban.

— Es correcto— confirmó Suzuke — Pero desde antes de entrar al sistema solar deben ser despertados, sin embargo no fue así... eso solo significa una cosa...— comentó Suzuke mientras dejaba de ver su computadora y volteaba a ver a Tarble.

Éste fue quien acabó la oración — Quienes vengan en la nave vienen sumamente heridos, por eso no fueron despertados...—

Al escucharlo Bulma se asustó — ¿Tenemos el sistema de curación listo?— Preguntó ansiosa empezando a temer lo peor.

— ¿Mami mi papá está bien verdad? —Preguntó ansioso Trunks.

— ¿Mi mamá también está bien?— secundó asustado Chard.

— Ellos están bien, no deben de tener— Fue Tarble quien respondió.

—Llevaré a los príncipes a tu nave Bulma— comentó Caulifla, mientras Kyabe tomaba a ambos críos que comenzaron a negarse a irse.

Todos los saiyans sabían que era lo correcto, si solo venían dos naves individuales con saiyajines heridos significaba qué tal vez dos de ellos... se hallaban desaparecidos.

Bulma no quiso pensar en las implicaciones que eso traía, se quedó esperando igual que los otros en ver quienes llegaban.

Las naves comenzaron a descender a gran velocidad.

Suzuke trabajo en el sistema de comunicación logrando hacer que estas redujeran la velocidad de impacto y aterrizaran en forma suave en lugar de estrellándose como iba a suceder de no haber sido por ella.

Tan pronto aterrizaron las mismas todos corrieron rumbo a las naves esféricas mientras éstas comenzaron a abrirse.

De la primera salió un muy malherido Basil. Fue la primera vez que Celery sintió estremecerse todo su ser mientras sentía que perdería la razón.

La saiyan respiró profundo y se acercó solícita aunque sin perder la razón a ayudarlo.

— D-de prisa, Tottepo V-viene argh— El dolor lo interrumpió — Viene muy mal, no sé si logro el viaje—

Celery tomó uno de sus brazos y lo pasó por encima de su cuello para ayudarlo a ponerse de pie — Shhhh, no te alteres nos haremos cargo.

Bulma salió de su asombro, había quedado en un inicio congelada al ver el estado del saiyajin, y más al percatarse que solo venían Basil y Tottepo.

«¿Donde está Vegeta? ¿Qué sucedió?»

Sabía que no había tiempo de interrogarlo, por el momento.

Tooma abrió la segunda nave y un Tottepo inconsciente y casi irreconocible por el grado de heridas que tenia apareció.

La ojiazul se trago un gemido de sorpresa al ver a su amigo en ese estado.

— De prisa, debemos llevarlo a la cámara de recuperación, a ambos...—. Comentó la científica.

Tenían pocos meses que habían replicado la cámara de recuperación y ahora ya estaba lista la segunda, justamente algunos días atrás habían podido por fin activarla y estaban en proceso de tener más listas para futuro.

Gure se acercó a Tottepo y tomó sus signos vitales.

— Está muy mal Bulma, démonos prisa— Fue todo lo que dijo para guiar a Tooma quien llevó cargando al otro saiyan.

Pasaron varias horas antes de que Basil saliera de la cámara de recuperación.

Celery estaba ahí para asistirlo, cuando se abrió la compuerta y se drenó el líquido vital que le ayudó en la recuperación y salió desnudo de la misma.

Todo el tiempo se mantuvo ahí tranquila pero firme, esperando a su pareja, sin mostrar un solo sentimiento de preocupación ni quebrándose.

Bulma se sentía impresionada, ella estaría hecha un manojo de nervios, de hecho ya lo estaba por las mil ideas que a su mente llegaban.

— Bienvenido nuevamente — Comentó Celery a Basil y antes de que este dijera algo más ella siguió hablando.

— Más te vale que tengas un a increíble historia que contar para haber llegado en el estado tan lamentable en el que venías, porque sino olvídate de dormir en mi cama— decía mientas le sonreía altanera.

Esa era la forma de la saiyajin de demostrar su preocupación.

Basil solo sonrió — Claro que tengo una buena excusa— decía mientras atrapaba a su pareja de la cintura, sometiéndola a él — Y después de ese combate no pienso esperar hasta la noche para hacerte mía —

Comentó mientras comenzaba a besarla apasionado.

— AHEM— Bulma comenzó a hacer sonidos con la garganta intentando interrumpir la escena sensual que comenzaba a formarse frente a ella y el resto de saiyajines.

— Los dejaremos pronto ir para que se pongan al día, pero ahora necesitamos un reporte de Basil— comentó amable ante la mirada envenenada de la saiyan.

El aludido se separó de mala gana de su pareja, sabía que tenía que explicar porque llegaron en ese estado — Al poco tiempo de llegar a lucidus, nos llegó un reporte de mercenarios que estaban causando desastres en las lunas de Trizus.

Por lo que decidimos separarnos para ir a atender eso, en lo que el príncipe Vegeta y Kale continuaba con su agenda en ese lugar.—

Comentó mientras se acercaba a Bulma, Tarble y Paragus.

— llegamos al lugar y hallamos pocos mercenarios, lo cual nos llamó la atención, acabamos pronto con ellos, sin embargo...— Avanzó aún más hasta llegar a la cámara que contenía a Tottepo quien se veía a través del cristal acuoso del tubo donde se hallaba sumergido en el líquido de minerales vitales que lo ayudaban a recuperarse, se veía sumergido e inducido en sueño profundo mientras una máscara cubría su rostro, en específico su boca y nariz para el soporte de oxígeno vital que necesitaba al estar sumergido en la se extrañó o líquido.

— No nos percatamos que era una maldita trampa— Decía mientras su mano se apretaba en un puño y un sentimiento de impotencia lo invadía.

— ¿Una trampa? ¿De que tipo? Acabas de decir

que terminaron pronto con ellos, ¿Qué pudo salir mal?— Confundido y cauteloso decía el príncipe menor que seguía sin entender que habían pasado para que acabaran en ese estado crítico.

— Así es acabamos con los mercenarios, pero eran pocos, debimos sospechar desde el bajo número que nos atacó. Debo decir que nos sorprendió que eran más fuertes que la mayoría de los mercenarios que hemos eliminado, pero nada de que preocuparse— Continuó con su relato mientras volteaba y quedaba nuevamente mirando a al resto, sin embargo sus ojos sólo se detuvieron en una persona, Celery.

— Subimos a las naves dispuestos a regresar a Lucidus, despegamos y comenzamos el viaje interestelar, cuando nos dimos cuenta que varias naves no identificadas comenzaron a seguirnos y a rodearnos.

Nos detuvimos en un asteroide de buen tamaño para enfrentarlos — Volvió a cerrar los puños con violencia, — Pero eran demasiados, aunque el número no era el problema, sino que parecía tener un plan y estar muy bien, organizados además una gran cantidad de ellos manejaba mucho más poder que el común de los mercenarios.

Paragus al escucharlo comentó — Es ridículo, ningún mercenario está a nuestra altura Basil y lo sabes, ¿Tal vez fue el factor sorpresa lo que les dio la ventaja?— Intentó mediar entre lo sucedido y lo que Basil decía.

Esta vez fue Celery quien contestó en defensa de su pareja — Si de algo puedo estar segura es que Basil es un guerrero de clase alta, tal vez sorprendería a Tottepo solo, pero no a él—

Había un dejo filoso en su tono de voz que no admitía réplicas y que Paragus supo reconocer.

— No quise dudar de lo que Basil dice, es solo que hablamos de mercenarios, no pensé que alguno de ellos tuviera suficiente fuerza para poner a alguno de los saiyajines en peligro.— Fue la réplica del saiyan intentando sonar conciliatorio.

— Sé que es difícil de creer pero eso fue lo qué pasó, logramos matarlos a todos, pero el precio fue muy alto, Tottepo sufrió muchas heridas graves, llame a Vegeta para que los viéramos en el punto de encuentro pero él nos envió directo aquí. — Comentó el saiyan.

A Bulma se le aceleró el corazón al escuchar el nombre de su amado saiyan.

Pero Tarble se le adelantó — ¿Hablaste entonces con mi hermano?— Comentó calmado.

Basil asintió con la cabeza en forma de respuesta. — El fue quien nos ordenó regresar en sueño suspendido para intentar que Tottepo sobreviviera, dijo que también llegaron mercenarios a Lucidus pero también los derrotaron rápidamente...

— No hemos podido comunicarnos con ellos desde que despegaron, el último que tuvo contacto con ellos fue Paragus— Comentó la peliazul interrumpiendo de esa forma al saiyan.

— Debe ser la interferencia que genera el cinturón de asteroides por el que iban a pasar, no debe ser nada serio...— comentó Basil.

Bulma al ver que él coincidía con lo que habían dicho los otros saiyan antes se tranquilizó.

«Él está bien y pronto lo veré»

Se repitió así misma sintiendo que la desesperación la abandonaba, se aferraría a esa esperanza que ahora sentía...

.

.

.

Espacio Sideral cinturón de asteroides, asteroide w790-kz

El enfrentamiento estaba siendo más difícil de lo que esperaban, lo cual sorprendió bastante al saiyan. Quien no esperaba pasar más de unos pocos minutos peleando contra los mercenarios, pero se había "equivocado".

— ¿Qué pasa monito? ¿Eso es todo lo que puedes dar? —Fue lo que escupió con veneno Skull-Dark a Vegeta para después él y sus hombres reírse a carcajadas de él y de Kale.

El saiyan los miro altivamente para después echarse a reír como maníaco, sus ojos mostraban un brillo de maldad.

— ¿De verdad crees que con esa demostración patética de poder podrás vencerme insecto?—

Los mercenarios gruñeron en descontento ante sus afiladas palabras.

—¿Ya me has demostrado todo tu poder cuando apenas si he liberado un poco de mi ki y crees poder vencerme? — se siguió mofando Vegeta.

Kale también seguía teniendo su cara de aburrimiento aunque claro estaba atenta a lo que los mercenarios hicieran.

«¡Vaya que si aumentaron sus poderes estas escorias! Deberé felicitar a Paragus, y si lo que me dijo es cierto estas basuras no son lo más fuerte... Tan pronto se pueda usar en nosotros usaré ese suero...»

De pronto vio como los guerrero se enojaban,

«¡Pobre idiotas! Podrán aumentar el poder pero jamás tendrán el temple de un guerrero, Vegeta esta desestabilizándolos primero, provocándolos, con juegos mentales y esos imbeciles están cayendo en su trampa...»

— ¡Di lo que quieras príncipe mono! Acabaré contigo y vengaré la muerte de mi hermano y mi sobrino!— Furioso decía skull-dark ante las provocaciones que Vegeta hacía.

Los ojos de Vegeta brillaron con maldad

«Te tengo» Pensó con diversión.

— Jajajajaja, ¿Así que toda esta situación es debido a que maté a unas patéticas lagartijas?— Comentó en forma desdeñosa el saiyan, haciendo alusión a la apariencia física de ese guerrero.

— Repulsivo, aunque tal vez tu des más pelea, no recuerdo bien como murieron, fueron tan insignificantes que ni siquiera se grabaron en mi memoria— Mordaz comentaba hurgando más en la herida sentimental del guerrero.

El mercenario simplemente no soportó más y comenzó a pelear sin importarle nada.

Kale se rió al ver lo divertido que estaba siendo todo, si algo que debía admitir es que le encantaba pelear al lado de Vegeta, era una delicia hacerlo, la forma en como guerreaba y destruía primero la mente de sus oponentes antes que sus cuerpo simplemente era exquisita.

La saiyan terminaba siempre sumamente excitada por los combates sangrientos a su lado.

«Si tan solo pudiéramos tener un poco de buen sexo después... casi lo logro una vez, tal vez esta vez pase...Y si no... ahí está Paragus para saciarme»

Continuó el combate feroz. Kale se dio cuenta que a pesar de lo fuerte que eran los mercenarios Vegeta estaba jugando.

Los mercenarios se acercaban a atacarlo, los sorprendió a ambos saiyans notar que esos piratas espaciales podían manipular su ki y no solo depender de las armas que llevaban.

Vegeta golpeaba y desmembraba al algunos de ellos, a otros los dejaban alejarse para que se recuperaran, se estaba divirtiendo mucho y no quería acabar tan rápido su diversión.

De pronto Skull-Dark y sus mercenarios dejaron de jugar y comenzaron a atacar todos juntos. Como todo pirata espacial no conocían el honor.

5 de ellos comenzaron a lanzar rayos de ki que Vegeta pudo esquivar rápidamente, mientras lanzaba uno de sus propios ataques, pero ellos también estaban preparados, no conocían todos sus ataques pero Paragus les había proporcionado algunos videos de su entrenamiento por lo que habían memorizado un poco el estilo de combate del saiyan.

El saiyan se dio cuenta que intentaron dirigir sus ataques a su punto vulnerable: Su cola.

«Malditos cobardes sin honor»

Pensó molesto al darse cuenta de las sucias tretas que estaban usando mientras uno intentaba golpearlo el detenía los golpes y aventaba al mercenario, otro le lanzaba disparos de plasma con su armamento, mismo que él enviaba lejos, se acercó a otros más, a uno le rompió el cuello a otro le perforó el estómago.

Se le lanzaron 4 mercenarios más encima y mientras él luchaba contra estos a traición y por la espalda Skull-Dark le lanzó un rayo de ki que pretendía atravesarlo por la espalda a la altura del corazón, pero Vegeta fue más rápido y solo acabó con una profunda herida en el hombro derecho.

— Maldito insecto, ¡Eres despreciable! Solo saben atacar entre todos y a traición, no son más que escorias. — Molesto dijo el príncipe saiyajin.

Kale también se estaba entreteniendo atacando algunos, probando las habilidades de los mercenarios mejorados. De pronto, sin percatarse un rayo de ki atravesó el hombro izquierdo lanzándola al suelo con serios daños.

Vegeta reaccionó al verla herida.

«Tsk maldición, ¡No puedo dejar que muera! No mientras yo esté aquí.»

Se acercó a la saiyan herida, para protegerla en lo que atacaba.

La batalla se volvió brutal, los mercenarios se dieron cuenta de la situación y comenzaron a querer atacar a Kale, Vegeta como pudo la protegió en lo que se defendía, pero ese acto le pasó factura y acabó más herido de lo que debería.

Seriamente molesto por la situación, comenzó a pelear ya más en serio:

¡Galick Ho!— logró matar a varios de ellos pero Skull-Dark no se daba por vencidos

— ¡Voy a matarte maldito mono!— decía mientras le lanzaba un puño a la cara, cuando Vegeta estaba aún luchando contra otros mercenarios, agarrándolo desprevenido.

Vegeta sonrió altanero mientras se limpiaba la sangre de la cara — Quiero ver que lo intentes—

Mientras él luchaba contra todos manteniéndolos lejos de Kale notó que el mercenario líder y el resto de los más fuertes comenzaban a prepararse para atacar todos juntos, comenzó a prepararse para recibir esa cantidad de energía contra él, tarde se dio cuenta que su objetivo nunca fue él sino la desvanecida Kale.

— Tsk, maldición

Como pudo voló a donde ella se encontraba, y con su propio cuerpo y Ki intentó hacer una barrera que la mantuviera alejada del mayor daño que esa energía enemiga causaría recibiéndolo él a cambio directamente en la espalda.

— ¡Muereeeeee!— Fue el grito de guerra de los mercenarios.

— ¡Arghh!— fue el grito agónico que lanzó el príncipe saiyajin al recibir esa tremenda carga de energía sobre su cuerpo...

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¡Hola a todos!

Aquí otra vez con un enorme capítulo! Una disculpa estuve todo el día por partes editando el capítulo y apenas terminé , pero no me he dormido hasta no publicar.

¿Que opinan de lo que va pasando?

Vamos viendo lo que va sucediendo en el presente y lo que nos llevó a eso en el pasado.

Aprovecho para comentarle que publicaré en mi página de FB un hermoso fanart que la increíble #florsaiyajin hizo del príncipe Sekket, y debo decir que lo amé, Pat quien guste vaya a verlo y lo disfruten conmigo.

De verdad muchísimas gracias por todo el amor que le dan a este fic .

Cuéntenme sus teorías, ya casi llegamos al punto de la huida, así que cuéntenme que creen que va a pasar y si se imaginaban lo que va sucediendo.

rápidamente contesto comentarios:

Yenaiv Brief: Ohhh varias teorías todas ellas podrían legar a ser, veamos veamos si alguna se acerca, con lo que leíste hoy ¿Crees que si será de esa forma? O ¿Este capítulo cambió en algo tus teorías?

XXlalalulu: Espero que el viaje de tu empresa haya sido fabuloso y te la hallas pasado increíble :)!!!! Jajaja no pueden detenerte por tener malos pensamientos con Gohan que, también está chulo el chamaco. Con respecto a Milk, así es no tengo nada contra un ama de casa, pero el tema es como la muestran en DBS como si fuera amargada, solo llena de reproches y solo importándole que Goku traiga dinero a cada, ósea ya sabemos que a él lo pintaron de irresponsable pero ella tiene tanto potencial que dar, ojalá que le den mejor papel a futuro.

Invitado Si que si: Hola, con respecto al Gochi, intenté reflejar esa situación de tensión entre ellos, es lo que creo que podría suceder. No como que ya está solucionado, más bien ella a su forma está intentando respaldar la decisión de Gokú y el ha comenzado a entender que a veces sus decisiones lastiman a su pareja.

No entendí bien lo de las interacciones mal vistas, porque de hecho Gokú aún no ve a Bulma. Pero en los próximos caps posiblemente ya se encuentren.

Dekilleraven: Me alegra muchísimo que hayas decidió dejar un comentario, valoro mucho todos y cad sino de los comment que hacen, mil gracias :)

Interesante teoría de lo de Kale, suena a algo que ella haría, lo que si se es que posiblemente en el próx cap se descubra la verdad, quería que fuera en éste pero nada más no lo logré :(

mil gracias x leer :)

Invitado: Yo sé que dije que publicaría este sábado pero estuvo de locos el día y aquí estoy aunque sea de madrugada y unas horas tarde, pero su cap está listo :)

Desert Rose