Los personajes no me pertenecen son creación del gran Akira Toriyama. La trama e historia si son idea original mía.
Lo siento, pero no quiero hablar. Necesito un momento antes de irme, no es nada personal.Corro las cortinas, no necesitan ver mi llantoPorque incluso si lo entendieran... no lo entenderían. Entonces cuando termine, me enfocaré en lo mío y estaré lista para salvar al mundo, ocultaré mis penas y las dominaré. No puedo ser la chica favorita de todos, así que apunta y dispara nunca he estado tan despierta. No, nadie más que yo puede mantenerme a salvo y estoy en camino. — On my way, Alan walker
Planeta Lucidus Cerca del agujero negro Coronarus majoris tiempo presente
Bulma sentía que el corazón se le iba a salir del pecho de lo rápido que esté bombeada dentro de ella.
Tan pronto la computadora indicó:
"— Transmisión de mensajes activados, primer mensaje recibido..."
Su corazón comenzó a latir frenético dentro de sí como si quisiera alentarla a correr un maratón imparable, como si le exigiese y rogase correr hasta que el último aliento de vida la abandonase, todo con tal de no enfrentarse a todo lo que en su huida desesperada dejó atrás.
Inhaló profundamente y en un susurro convertido en plegaria dijo:
— ¡Kami dame fuerzas! Debo hacerlo.
Tomó otra profunda inhalación, y comenzó a escuchar los mensajes.
"Mensaje de Caulifla"
Se escuchó la voz monótona con la que la inteligencia artificial comenzó a reproducir la notificación de los mensajes.
Se escuchó un poco de ruido y una respiración agitada antes de que la saiyan comenzará a hablar:
"— ¿Bulma? ¿Dónde estás?— Se escuchó nuevamente la respiración agitada.
—¿P-por qué te fuiste? ¿Que está pasando?—
Nuevamente silencio.
—¿En verdad decidiste escapar? ¿Es verdad lo que dicen? ¿Que lo planeaste todo?—
La voz de la saiyan se escuchaba dolida y alterada.
— Yo... Sigo sin creerlo, me prometiste que te quedarías y que si decidías irte... Me dirías.
P-por que somos amigas ¿No? Así me llamaste y yo... Yo te creí..."
Fue lo último que se escuchó y la llamada se cortó.
Para después volverse a escuchar la voz carente de emoción de la inteligencia artificial.
"Mensaje de Caulifla leído, ¿Deseas que continúe?
Bulma cerró los ojos, intentando contener el llanto que la voz confusa y dolida de la saiyan había generado en su ser, el dolor comenzó a apoderarse de ella.
Se recargó en la roca mineral sobre la que estaba sentada, sus piernas se balanceaban , las recogió y pegó a su pecho, abrazándose a las mismas.
— Continúa... — Fue la instrucción que su temblorosa voz susurró mientras una lágrima escurría por sus preciosos ojos azules y resbalaba por su pálida mejilla.
"Siguiente mensaje de Celery..."
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Días antes del escape.
Espacio Sideral cinturón de asteroides, asteroide w790-kz
Si alguien le preguntara al príncipe saiyajin cómo logro salir de ese infierno y ser el irremediable vencedor no sabría cómo explicarlo pues ni él mismo había entendido como lo logró.
De haber estado él solo en ese combate, no hubieran podido lastimarlo ni la mitad de lo que lo hirieron.
Sin embargo tener que cuidar de una Kale desvanecida y gravemente herida dificultaba su combate. No lo hacía porque ella le importara realmente, pero era cuestión de honor, era la otra gobernante de su imperio, y no permitiría qué tal escoria como eran esos mercenarios lo humillaran de esa manera.
Además estaba Chard, a pesar de no demostrarlo abiertamente, Vegeta realmente se preocupaba por sus dos hijos, si bien la conexión que sentía con Trunks era única, no dejaba de preocuparse por su segundo hijo, y no soportaría fallarle y que su madre muriera por su negligencia.
Destellos de lo que pasó llegaban a él, lo habían acorralado, atacaron a Kale, y él había usado su cuerpo y su ki como barrera para detener el ataque de docenas de mercenarios, sintió su carne ser golpeada y desgarrada, sintió el sabor ferroso de su sangre al invadir su boca, gritó de dolor, pero eso no lo detuvo, no diezmó su espíritu combativo, por el contrario, sintió la furia crecer en él — ¡BIG BANG ATTACK! —Lanzó su energía demoledora sobre los mercenarios desintegrándolos a todos en el acto.
En su enojo y aún malherido destruyó las naves enemigas, dejó reducido a polvo, a cenizas todo... no quedó nada que reconocer ni de las naves ni de los mercenarios.
Tambaleante y ensangrentado aprovechó la escasa energía que le quedaba debido a la inyección de adrenalina que el encuentro le generó, y levantó en brazos a Kale.
Se preocupó pues ésta estaba inconsciente, se acercó a su nave zigzagueando, pero vio que la misma había sido saboteada por mercenarios — ¡Tsk Maldición!
Enojado avanzaba con la saiyan en brazos.
La colocó con cuidado en el suelo e ingresó a la nave, sabía que tenía aún las naves esféricas individuales, debía haber dos, pero al entrar notó que una de ellas había sido vandalizada también, de milagro se salvó una, operó a modo de sacarla de la nave principal, y se encargó de destruir toda la embarcación nodriza para evitar que cayera en manos equivocadas la tecnología que ésta contenía.
Ingresó junto con Kale en la pequeña nave esférica cargándola en sus brazos. Al sentir el movimiento la saiyan despertó.
— V-vegeta...— Su voz apenas si fue un leve susurro.
— Lamento c-caus-arte argh— El dolor latigueó su espalda y hombro — problemas.
El saiyan estaba furioso, Kale había sido descuidada y los había puesto a los dos en un peligro innecesario.
— Descansa Kale no tiene caso hablar de eso ahora— fue todo lo que dijo tratando de quitarse la sensación de malestar de encima, su espalda escocía y nada había que hacer más que aguantar el dolor.
— Voy a ponernos a hibernar en modo supervivencia, dejarás de sentir dolor, el sistema de la nave nos dará sedantes y te hará sentir mejor — Comentó con el tono más neutro que encontró.
— P-por favor aún no... concédeme unos minutos contigo— Fue la súplica de la saiyan quién tenía los ojos ligeramente obnubilados por el dolor.
Se acercó a él sintiendo su firme torso y sus musculosos brazos que la rodeaban, se abrazó de su cuello y pegó su nariz a su cuello.
— Hueles delicioso...— Comentó mientras hundía sus dedos en el cabello del saiyan.
— Creo que estas desvariando Kale...— Fue el comentario que Vegeta hizo.
Pero la saiyan quien estaba mejor de lo que aparentaba y que si bien si había sido herida no estaba lo suficientemente lastimada para ser mortal estaba aprovechando la situación a su favor.
Acercó más su labios a la boca de Vegeta y sin que éste lo previera comenzó a besarlo desesperada.
— ¿Qué haces Kale?— Sorprendido trató de separase de ella lo más que él reducido espacio de la nave le permitía.
— N-no p-por-r favor no te alejes, tengo frío...— Se abrazó más a él y clavó sus afiladas uñas sobre el cuello del saiyan arañándolo de esta forma mientras lo besaba fuertemente en el cuello, pues él no permitía que ella lo besase de nuevo en la boca, produciéndole así algunos chupetones.
Vegeta como pudo manipuló los botones de la nave, logrando que comenzara a invadir el lugar con los gases que inducirían el suelo a ambos.
Se sentía muy cansado, la anestesia que contenía la neblina que emanaba de diferentes ductos comenzó a adormecer su cuerpo y el dolor y ardor de sus heridas disminuyó.
— Vegeta...— Solo escuchó la voz suave de Kale llamándolo, mientras los labios de la saiyajin capturaban los suyos y él ya sin fuerzas cerró los ojos, vencido por el cansancio no pudo repeler las acciones de la saiyan.
«Bulma»
Fue todo lo que a su pensamiento llegó, al momento de caer en la inconsciencia un par de ojos azules y esa sonrisa fresca y diáfana de la peliazul fue todo lo que vio...
Planeta Vegita
Habían pasado varios días desde que las naves de Basil y Toteppo llegaron y seguían sin noticias.
Bulma sentía que iba a volverse loca, necesitaba desesperadamente saber que había pasado con Vegeta.
«Por favor vuelve...»
La angustia oprimía su pecho, era difícil no pensar en mil escenarios, uno más horrible que el anterior. Escuchó la voz de Trunks mientras entraba a su habitación — ¡Mami! Te estaba buscando— Alegre decía el pequeño.
Bulma sonrió mientras escuchaba a su pequeño parlotear, intentaba mantener el ánimo alto por él.
«Trunks no debe de darse cuenta que estoy mas que asustada por no saber de su padre»
— ¿Mamá me estás escuchando?— Reclamó indignado mientras salían del cuarto de la peliazul y se dirigían al comedor de la nave.
Gure estaba haciendo el desayuno. Y le sonrió mientras los veía entrar.
— ¿Entonces iremos a ver a Toteppo, mami? Chard dijo que era seguro que hoy lo darían del alta.— Comentó emocionado el peli lila. Quien moría de ganas por que Tottepo le contara como se hizo todas las heridas de guerra que tenía ahora.
Bulma sonrió mientras tomaba una parte del platillo tipo panqueque que Gure había cocinado.
— Si Nappa dice que hiciste bien tu entrenamiento podrás ir—
Comentó sonriente mientras seguían conversando alegres. Todos intentaban mostrarse lo más naturales que podían pero incluso los saiyajines mas tercos y reacios a admitir problemas comenzaban a preocuparse por la falta de noticias de Vegeta y Kale.
Bulma llegó al laboratorio y comenzó a intentar comunicarse por milésima vez con Vegeta, pero simplemente la conexión no se lograba.
Aprovechó que estaba completamente sola, pues Suzuke y Gure se hallaban atendiendo a Tottepo que por lo delicado de sus heridas se había tenido que quedar varios días en la máquina de recuperación.
Intentó comunicarse con Sekket pero se arrepintió a último momento, su cabeza solo pensaba en Vegeta y no quería mentirle al zerkiano si llegase a preguntar por el príncipe saiyajin.
De pronto su computadora lanzó una advertencia.
"Alerta, una nave se aproxima a velocidad alarmante, acaba de pasar los planetas más lejanos del sistema solar"
Fue la notificación que hizo la computadora.
"Se está intentando hacer comunicación pero se encuentra en piloto automático, Bulma ¿Deseas que activemos nuestras defensas?"
Preguntó la computadora central.
— Computadora revisa con los satélites si es una nave enemiga...
Algunos minutos después la computadora envió reporte,
"Nave no enemiga, nos hemos enlazado al sistema de pilotaje automático de la nave, pertenece a una de las embarcaciones individuales dentro de la nave nodriza del príncipe Vegeta, se ha ralentizado su viaje de llegada, estará arribando en media hora"
La peliazul sintió que el alma se le iba a los pies.
«Si solo viene una nave individual eso significa que solo uno de ellos viene ahí...» Comenzó a caminar en círculos desesperada.
Se dio cuenta que tendrían que avisar al resto y mantener a los niños ocupados, en tanto que no supieran quién de los dos venía, era mejor esperar con ellos ausentes...
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Bulma se hallaba junto a Celery y un Basil ya más recuperado en el lugar de aterrizaje, Caulifla y Kyabe se habían ido a cuidar a los pequeños, de esa forma intentarían que no se percataran de lo que sucedía.
— ¿Cuanto falta par que llegue? — Preguntó Paragus.
La peliazul revisó los datos de su computadora— máximo en 10 minutos estará aterrizando. Lo extraño es que de acuerdo al reporte que me da Suzuke quien venga en la nave ya debería estar despierto y haber retomado el mando de la nave pero sigue en piloto automático.
— Eso no es buena señal— Comentó Tarble que recién iba llegando.
La peliazul sintió que la garganta se le secaba de la ansiedad que comenzó a sentir.
Fue Basil quien habló ante el pesado silencio que se instaló— Es lo mismo qué pasó con Tottepo y Tooma; Si la salud del saiyajin está comprometida la nave inyecta en los gases de hibernación medicamentos para intentar ayudar al cuerpo del saiyan a resistir el viaje, por tanto todo el aterrizaje lo hace la nave en forma automática—
Ya habían llegado el resto de saiyans, e incluso Suzuke y Gure que traían el equipo médico pues desconocían la salud del saiyajin que venía a bordo, estaban ahí.
— ¿Pudimos obtener datos de quien viene en la nave?— Preguntó Bulma a la tsufur tratando de evitar pensar en los más funestos escenarios.
— Lo siento Bulma, la nave que viene es de las anteriores y sólo nos permitió acceder para coordinar el manejo del aterrizaje.
En la cabeza de todos ellos estaba la misma conclusión:
"Una sola nave"
¿Quién vendría en ella?
Y lo que más intrigaba a todos, ¿Dónde estaba el o la saiyajin faltante?
El aplastante silencio consumía todo, de pronto la nave esférica individual aterrizó en el suelo de aquel rojizo planeta.
La científica terrestre sintió una fuerte opresión en el pecho, en cuanto la nave aterrizó se acercaron de inmediato a la misma, la puerta de abrió pero nadie salió.
Tarble le había pedido por seguridad que no se acercara a la esta hasta ellos no verificaran quién venía dentro de ella, pues podría ser una trampa, pero eso a la peliazul no le importó.
En su mente solo una cosa importaba, saber si Vegeta era quien venía en esa reducida embarcación. Tan pronto se abrió la misma, desoyendo las advertencias corrió hasta la misma, y lo que vio lastimó su corazón, sintió el pecho doler con esa escena y simplemente se quedó ahí parada viendo algo que estrujaba su garganta al punto de sentir un dolor físico...
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Espacio Sideral
Tights se hallaba en la habitación dentro de la nave espacial que fungía cómo su recámara, tenía mucho que no hablaba con su gran amigo Jaco, pero en una de las comunicaciones previas que su hermana había tenido con ella le había pedido que consiguiera un genetista interestelar.
La rubia había discutido mucho ese tema con Bulma, pues la peliazul quería comprobar una teoría descabellada que tenía y que a pesar de lo mucho que Tights amaba a su hermana, conocía un poco de la historia saiyajin, lo suficiente para saber que el vínculo, esa unión que hace dicha raza era algo inquebrantable.
Aún así amaba a su hermana y dejaría que fuera su amada ciencia la que le quitara esas falsas ilusiones, ella no tenía el corazón para hacerlo.
Llamó a Jaco, quien malhumorado contestó — ¡Vaya! ¡Hasta que te reportas! ¿Sabes en todos los problemas que me metiste cuando me robaste esa nave?
¡Debería reportarte formalmente como una ladrona!— Fue el indignado saludo del patrullero espacial.
— Yo también te extrañé Jaco— Alegre saludó la rubia.
— ¡Estoy hablando muy en serio Tights Briefs, estás metida en un gran problema!— Iracundo cerraba el puño mientras sus dorados ojos refulgían del enojo.
— ¡Ya, ya, no es para tanto Jaco!— Minimizó ella el problema.
— ¿Que no es para tanto dices? ¿¡Sabes lo que me costó justificar la ausencia de la nave que te llevaste?! ¡Prometiste solo tomarla prestada poco tiempo!
Tights miró a Jaco, a veces el patrullero hacía demasiados berrinches, puso sus manos en las caderas y enojada le rebatió — ¡No creo que más de lo que me costo A MI tener que justificar la destrucción de la naves por tus tonterías la última vez!
El patrullero vio la cara de la rubia ya molesta, así que se decidió ya dejar todo por la paz
— ¿Y que necesitas? Porque solo sabes hablarme cuando algo se te ofrece, no soy ingenuo para creer que me hablas porque deseas trabajar conmigo.
La rubia se rió, — Quiero saber la ubicación y datos del mejor genetista, además de que sepa trabajar bajo juramento de secreto. —Seria comentó.
Sabía que lo que harían sería peligroso. Jaco la miró con sus grandes ojos amarillos, mientras se rascaba la cabeza y entrecerraba los mismos, analizando el pedido en forma sospechosa.
— ¿Me dejarás fuera de tus problemas verdad?— fue todo lo que dijo.
Ella sonrió, — Te doy mi palabra de que no estarás involucrado en nada de esto— sonriente dijo la rubia, feliz de que pronto podría obtener la información, y así podría estar preparada para cuando viera a Bulma.
Planeta Vegita
Trabajaba como autómata, revisando por cuarta vez los signos vitales de ambos saiyajines que se hallaban en las cámaras de recuperación.
Y a pesar de quererse solo enfocar en eso, su mente volvía una y otra vez a lo que vio al llegar la nave:
"Corrió rápido hasta estar frente a la recién aterrizada nave que acababa de abrirse, en la concéntrica embarcación podía verse a dos personas dentro de ella, una encima de la otra.
Sin un contexto adecuado, simplemente juzgando la escena presenciada, cualquiera podría suponer que se trataba de dos amantes que en su agonía alcanzaron a escapar, abrazados, con él como protector, acunando en sus brazos a su amada.
Y aunque ella sabía que esa no era la realidad, dolió ver dicha escena. No podía reclamar, ambos saiyajines estaban con vida aunque muy malheridos.
— ¡De prisa! Ayúdenme a despertarlos— Rápidamente dijo la peliazul, tragándose así el nudo en la garganta que casi no la dejaba respirar al verlos abrazados de esa forma.
Vegeta comenzó a abrir los ojos y aún desorientado intentó levantarse. Fue Paragus quien tomó a la saiyan aún desvanecida en sus brazos.
Bulma intentó detener a Vegeta pero éste parecía enajenado. Se levantó sin siquiera mirarla y fue dando órdenes para que ayudaran a la saiyan gravemente herida, a pesar de que su estado era aún peor que el de ella..."
Suzuke se había encargado de las curaciones médicas, Bulma había dejado en las manos de la científica Tsufur esos cuidados, pues ésta última conocía mejor el uso de la cámara de recuperación.
Lo que Bulma no contaba es que precisamente eso era parte del plan de Paragus.
El saiyan se hallaba en ese momento con la científica Tsufur revisando dicho plan.
— ¿Donde está la furcia de Vegeta?— Fue la pregunta que el saiyan hizo nada más ver a la tsufur.
— Bulma se quedó en el centro de recuperación monitoreando los signos vitales de él, ya no debe de tardar en despertar. Como acordamos alteré los resultados del escaneo inicial y Kale permanecerá más tiempo en la cámara, para que realmente parezca que ella fue la más herida de ambos.— Comentó la científica.
Paragus tomó la información que la científica Tsufur traía en sus manos y comenzó a leerla — ¿Hay forma que la mujerzuela esa pueda darse cuenta del engaño?
Aunque no lo dijera Paragus estaba preocupado, por mucho de denigrara y menospreciara a la científica terrestre, la realidad es que sabía lo muy capaz que era ella, y si se descuidaban un poco en algún detalle, podría ser capaz de descubrirlos
— No hay ninguna forma — Afirmó Suzuke — me encargué de que todo esté minuciosamente arreglado, incluso la cantidad de horas que pasarán Kale dentro de la máquina, ralentice su curación sin que esto se vea reflejado en la información.
El saiyan sonrió, — Excelente, pronto avisaremos a Sook de los siguientes pasos con los mercenarios, falta poco para que lo vuelvas a ver— Comentó casual mientras se retiraba.
La Tsufur sintió su corazón acelerarse, el solo hecho de saber que volvería dentro de poco a ver a su amado, la hacía sentir que todo ese infierno por el que estaba pasando, por fin valdría la pena.
Paragus halló tal como Suzuke le dijo a Bulma en el ala médica, la veía revisando los parámetros de los tanques de recuperación, mientras ambos saiyajines se veían a través del vidrio, sumergidos e inconscientes en ese líquido lleno de minerales y vitaminas que le daban ese todo verdoso azulado tan característico, sin embargo por más que intentaba entender la información no podía, pues su mente se hallaba en otro sitio:
«Ni siquiera volteó a verme cuando despertó, a pesar de que le hablé él no me miró...»
Sintió su pecho estrujarse al recordar:
"— Llévenla de inmediato a la cámara de recuperación — Ordenó a penas pudo ponerse en pie, mientras Paragus tomaba en brazos a la saiyan.
La peliazul quiso hacer entrar en razón a su malherido saiyan — Vegeta detente, nosotros te ayudaremos...— Pero la dejó con la palabra en la boca, no parecía que la hubiera escuchado, ni siquiera parecía que la hubiese notado.
Tarble insistió — Hermano déjanos ayudarte — Pero un enfurecido Vegeta corto cualquier intención de ayudarlo.
—TSK, ¡Dejen de decir tonterías! Yo estoy bien, encárguense primero de Kale—
Ordenó mientras caminaba por sí mismo en forma tambaleante debido al exceso de sangre que había perdido..."
La peliazul seguía pensando en cómo manejar esa situación, se sentía muy vulnerable, y en ese estado tan frágil fue como la halló Paragus.
Se quedó largo rato mirándola desde la puerta de entrada de esa habitación, estaba sentada en uno de los banquillos, mientras recargaba su brazo en una de las mesas de trabajo del lugar que era semejante aún hospital, mientras recargaba su barbilla sobre su mano, se notaba ausente y afligida, su mirada oceánica estaba teñida de tristeza.
«Te tengo pequeña zorra...»
Fue el pensamiento malicioso del saiyan mientras entraba e interrumpía su pesar.
— Van a estar bien, no fue más que un simple rasguño para cada uno. — En forma casual lanzó el comentario mientras anunciaba de esa forma que iba llegando al lugar.
Sobresaltando así a Bulma, quien casi se cae del banquillo del susto, pues no se había percatado a qué hora había llegado el saiyan.
Malhumorada por haber si encontrada con la guardia baja le dio una mirada molesta, —ya sé que estarán bien— comentó casual.
—¿Llevas mucho tiempo esperando? Vegeta debe estar por despertar en cualquier momento— comentó en forma amable Paragus mientras se paraba frente a las cámaras de recuperación y veía a través del cristal a ambos saiyajines suspendidos en ese líquido de extraño color.
Ella no contestó ignorándolo, aún así Paragus no se rindió— Te ves ansiosa— insistió, pero ella simplemente parecía ignorarlo, así que continuó hablando, — ¡Claro que debes de estarlo! Es normal no habías sabido de él y de pronto llega en la misma nave que su ex mujer abrazándola y atendiéndola. Pero no pienses mal, la escena que vimos cuando llegaron no es nada... Además ambos sabemos aunque sólo sea el título siguen siendo pareja, tuvieron una pasado juntos, es normal esa cercanía...— Se recargó en la pared mientras veía los tanques donde ambos saiyans se hallaban suspendidos.
Bulma se sintió tensar, «Solo quiere molestarme»
Trató de actuar natural — ¿No deberías estar con Chard?— Trató de esta forma de desviar la conversación. Pero Paragus fue más listo.
— Ha estado preguntando por su madre, escuchó a Kyabe decir a Tooma que sus papás ya habían llegado y ha preguntado por ellos—
Fue todo lo que dijo, para quedarse ambos un rato en silencio.
Bulma se sintió incómoda, decidió levantarse de su asiento e ir otro rato al laboratorio pero en cuánto abrió la puerta y estaba por irse la voz de Paragus la detuvo — Cuando Vegeta se despierte, no tomes a mal su preocupación por Kale, a pesar de todo sigue siendo su reina...—
La peliazul sintió que el estómago se le revolvía, pero contestarle era caer en su juego así que prefirió marcharse sin decir nada más.
Decidió no pensar en lo que Paragus había dicho, ella confiaba en su saiyan, siguió caminando mientras seguía pensando cuando escuchó cercana la voz de Caulifla. No fue su intención espiar su conversación pero era curiosa:
— ¿Entonces decidiste no hacer la ceremonia que como parte de la realeza te corresponde al tomar tu pareja?— curiosa preguntó la saiyan.
Tarble solo sonrió — Solo el príncipe heredero y futuro rey esta obligado, ademas mi hermano tiene dos descendientes será uno de ellos quien lo suceda. No expondré a Gure a eso si no hay necesidad.
«¿Estarán hablando de la unión?». La curiosidad de Bulma fue mayor que su prudencia así que se quedó ahí escondida en un recoveco del pasillo para poder escuchar sin ser vista.
—¿Tanto te preocupa esa mujer Tarble?— Preguntó Caulifla en todo cauteloso.
El príncipe menor solo la miró sonriendo, divertido, retándola a seguir preguntando.
— Simplemente no veo necesidad de que Gure salga lastimada— comentó tranquilo, pero la saiyan se rió, —si tu hermano te escucha te regañará Tarble, no puedes mostrar tu debilidad por ella tan abiertamente —
Pero antes de poder decir algo más, la excesiva curiosidad de Bulma la hizo salir de su escondite y preguntar lo inevitable:
—¿Esa pelea es parte del rito de la unión saiyajin?— comentó casual.
La saiyan sonrió al verla, —¡Me alegra que estés aquí! ¿Como sigue el príncipe Vegeta?
La ojiazul deseaba saber más así que puso su mejor sonrisa para contestar — Aún no despierta, pero calculo que lo hará dentro de esta misma hora, ¿A que te referías con la pelea que debe haber para que se haga la unión?— Preguntó casual.
La saiyan solo sonrió — Es tradición que el rey al tomar a su consorte, ésta pruebe su valía y se enfrente a él.—
Bulma la miró confusa — ¿Vegeta y Kale pelearon entonces?— la saiyan sonrió y asintió.
Decidió omitir el hecho de que ella peleó primero con Kale, en ese tiempo Caulifla desconocía de la existencia de Bulma, aún así no quería que la peliazul pensara mal de ella.
Tooma que iba llegando terminó de completar el relato — No solo pelearon, Vegeta le dio una paliza descomunal a Kale, creí que la había matado.— Comentó casual.
La peliazul los miró horrorizada. — ¿Y no intervinieron?
Pero ahora quienes le dieron una mirada extraña como si estuviera diciendo disparates fueron ellos.
Tottepo que venía llegando fue quien habló — Es parte del rito para que la aspirante a reina sea considerada digna, son nuestras tradiciones— a lo que todos asintieron.
Caulifla en un intento de hacer sentir mejor a Bulma comentó mientras se acercaba a ella — No te preocupes Vegeta jamás te someterá a eso por varias razones...— Comentó intentando según la saiyan de consolarla, sin saber que eso sólo lastimaba y hería más a la ansiosa peliazul.
— Primeramente porque es una tradición meramente saiyajin, y tú no eres guerrera, jamás te sometería a un duelo de ese tipo, pero lo más importante...— comentó, sin embargo no pudo completar lo que diría pues Pepper llegó y completó la idea que sabía Caulifla diría.
— Lo más importante es que no sería necesario porque esa pelea se hace para después hacer el vínculo, el cual no podría llevarse a cabo puesto Vegeta ya se vinculó a Kale y eso no hay forma de deshacerlo.
El comentario de Pepper no había sido hecho con el afán de lastimar a Bulma, sin embargo el comentario le cayó como un balde de agua fría a la fémina terrestre quien tuvo que hacer uso de todo el histrionismo que tenía para no demostrar lo mal que esas palabras le habían sentado.
— Además Bulma no tiene un ki de pelea no hay forma de que ella pueda ser considerada candidata a una pelea — Comentó Tooma.
Celery sonriente decidió intervenir para molestar a su pareja, quien recién iba llegando en esos momentos — ¡Me hubiera encantado que llegáramos a Vegita antes! Cuándo la pelea entre las guerreras se hizo... Estoy segura que hubiera podido vencer a Kale... De ser así sería YO la reina—
Kyabe se carcajeó— Al parecer Celery sigue obsesionada con Vegeta, me parece que solo eres el premio de consolación Basil.— decía mientras sonreía y molestaba de esa forma a su cuñado.
Basil que conocía a su pareja y lo que le encantaba hacerlo rabiar sólo sonrió, —entonces quien disfrutaría de esta preciosidad— Decía mientras se acercaba demasiado a Bulma, invadiendo su espacio y tomándola de la cintura. — Sería yo— terminó de decir acercándose peligrosamente a la peliazul.
— Y realmente no me molestaría tener a Bulma de pareja...— Agregó en voz más baja y seductora teniéndola firmemente agarrada de la cintura.
Mientras Bulma sumamente sonrojada y algo tensa intentaba poner distancia entre ellos con sus manos.
Fue Tarble quien soltó la carcajada — A ti no te molestaría pero a mi hermano seguramente sí, si llega a verte tomando a Bulma de esa forma en las imágenes en el video, te arrancará de a mínimo la piel y la cola...— Comentó tranquilo mientras obligaba a Basil a alejarse de la fémina.
Celery solo se rió, — Ohhh delante mmm e encantará ver la paliza que Vegeta te dará— comentó en forma casual, Mientras Basil se intentaba acercar a ella, quien en forma magistral evadió el abrazo que él varón quiso darle y agregó — Además acabas de ganarte un sitio en el piso afuera de la habitación para dormir...— Fue todo lo que dijo mientras todos se reían de la cara que hizo Basil al percatarse por el tono de voz usado, que su querida mujercita estaba celosa y pensaba cumplir su promesa.
La peliazul los veía relajados hablando, como si ella no estuviera presente, sabía que ellos no lo hacían con afán de ofenderla, que todo lo que hablaron no fue por hacerla sentir menos, simplemente eran brutalmente honestos... Y aún sabiéndolo le dolía todo lo que escuchaba.
De pronto Paragus apareció, haciendo que todos los saiyans reunidos en el pasillo voltearan a verlo— La máquina está alertando que el príncipe Vegeta empieza a recobrar la consciencia... Por si quieres estar presente cuando despierte Bulma. —Fue todo lo que dijo para dar la vuelta y regresar por donde vino.
Tanto Bulma como Tarble avanzaron rumbo al lugar. Ella sintió su corazón acelerarse ante la expectativa de lo que el saiyan contaría ahora que ya estaba más recuperado.
Escucharon el beep de la máquina mientras veían como el panel de la frecuencia cardiaca aumentaba un poco, señal que el saiyajin estaba saliendo de sueño profundo y comenzaba a ser consciente de su entorno.
Escucharon a la computadora confirmarlo: "Recuperación física del saiyajin Vegeta completada"
Mientras sonidos más fuertes se hacían presentes alertando de esa manera que comenzaban a hacerse los ajustes para la salida del saiyan de la cámara.
Bulma vio a Vegeta quien aún estaba sumergido, flotando en ese líquido, que en ese momento había cambiado de color y ahora se veía ambarino. La máscara de oxígeno que cubría su rostro no dejaba ver del todo el atractivo rostro del saiyan, aún así alcanzó a notar movimiento ocular rápido debajo de los párpados, la computadora volvió a dar información:
"Proceso de despertar al saiyajin Vegeta finalizando"
Comenzó a ver que el líquido que había antes en la cámara de recuperación comenzó a descender rápidamente, para después comenzar a abrirse la cámara mientras Vegeta abría los ojos y esperaba que terminara la secuencia que lo dejaría salir.
La peliazul tomó una bata para que en cuanto él saliera del interior de esa máquina pudiera cubrirse ya que se hallaba completamente desnudo.
Solo Paragus y Tarble aparte de ella se hallaban en el lugar, a quienes les tenía sin cuidado la desnudez del príncipe al salir del tanque, pues era un proceso normal, no así a ella, quién se ruborizaba y prefería que se cubriera, sobre todo porque había más gente presente.
Tan pronto salió completamente del tanque, ella avanzó entregándole la toalla, la peliazul sonrió — Me alegra que ya estés mejor Vegeta...
Sin embargo él apenas volteó a verla, solo asintiendo para que supiera que la escuchó. Aquello llamó la atención de ella pero trató de dejarlo pasar.
— ¿Cómo está Kale?— fue lo primero que él dijo tan pronto habló.
Fue Paragus quien contestó — Estable, necesitará estar más tiempo en la cámara, pero se recuperará pronto.
Vegeta no dijo nada más, solo volteó a ver hacia el tanque donde se hallaba ella sumergida en el líquido vital que la ayudaba a sanar.
— ¿Que fue lo qué pasó hermano?— Fue la curiosa pregunta de Tarble.
El saiyan sin dejar de ver el tanque donde la saiyan estaba, comenzó a narrar todo...
Bulma comenzaba a sentir un ligero malestar en el pecho.
«¿Porque ni siquiera volteó a verme? He estado aquí ¡Maldita sea! Pendiente de su recuperación y el muy idiota... ¡Ahhh!»
Decidió callar su voz interna que comenzaba a gritarle que algo no estaba bien.
Pero entre más escuchaba la narrativa de Vegeta y más escuchaba la preocupación de éste por Kale, más se le revolvían las entrañas y comenzaba a sentirse realmente mal con la situación...
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Planeta Vampa
Sook recibió la alerta de llamada de Paragus de la computadora central, y corrió lo más rapido posible para atender la llamada. Los pasillos de la base estaban bien iluminados, y en ese momento esa ala del lugar era de uso exclusivo de él y Broly. Pues tenía alojados a los mercenarios en el extremo opuesto de la base.
Llegó sin aliento hasta la sala de comunicaciones debido a la forma tan rápida en que corrió y al momento se abrió la imagen en la pantalla mostrando aún arrogante y alegre Paragus.
— Lamento la demora en contestar, estaba revisando algunos parámetros de los resultados del último entrenamiento de los mercenarios. Todo va bastante bien...— Fue lo que el tsufur atinó a decir a modo de saludo.
—Me alegra que sea así — comentó tranquilo el saiyan. Para luego recargarse en la pared cercana mientras veía al Tsufur en su pantalla, — La primera fase del plan ha sido llevada a cabo con éxito, los mercenarios atacaron a Vegeta y a éste se le complicó contraatacar, intentó justificar su incompetencia argumentando que por ayudar a Kale terminó malherido mientras eliminaba a los mercenarios, cosa que ya esperábamos que sucediera, sin embargo que le costara tanto trabajo y terminará malherido no... — Sonrió malicioso.
— ¿Entonces la siguiente fase del plan cuando se llevará a cabo?— Preguntó curioso Sook.
Paragus sonrió, —te enviaré la fecha estimada y coordenadas para que se acerquen, Suzuke logró descifrar una comunicación de la mujerzuela esa... se encuentra indecisa entre irse con Sekket o no — Se hechó a reír malévolamente.
— Aunque parecía que ya no pensaba hacerlo aún no deshacen el plan... Me encargaré que acepte marcharse...— Sonrió malévolo.
— Deberán venir no solo los mercenarios, sino. Broly y tú también. El momento de eliminar a Vegeta de una vez por todas se acerca...
Después de que la comunicación se cortó, Sook se quedó pensativo.
— No mereces que te usen así Broly...— fue lo que con pensar dijo a la nada... Sabía que era injusto para el saiyan, seguía débil y se estaba reponiendo apenas de toda la sangre que le quitaban para hacer los sueros que usaron en los mercenarios.
Avanzó resignado, — Discúlpame por todo lo
que te hago pasar Broly...— Se sentía cobarde pero no podía poner en riesgo la vida de Suzuke...
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Planeta Vegita
La peliazul se hallaba muy preocupada por la situación, Vegeta en cuanto salió del tanque de recuperación, no hizo más que preguntar y preocuparse por Kale.
Paragus sabía que esos momentos eran los que tenía que aprovechar para lograr quebrar a la humana.
La escuchó intentar ser conciliadora con él — Acabas de recuperarte, intenta descansar, Paragus puede avisarte en cuanto Kale salga del tanque de recuperación...— Intentó en forma amigable convencerlo de irse a descansar.
Pero el saiyan seguía enajenado, lo vio cerrar los puños fuertemente, y negar con la cabeza.
Paragus habló en la forma más amable que encontró, irritándola aún más — Chard ha estado preguntando por su madre...—
Vio a Vegeta cerrar los puños frustrado. — Me quedaré aquí...—
Pero ella seguía muy preocupada por él, —de verdad creo que deberías descansar, podrías ver a Trunks y a Chard...— Intentó darle opciones.
Fue Paragus quien se entrometió nuevamente — Debes entender Bulma la responsabilidad que en este momento Vegeta siente, además Chard sigue preguntando por Kale...
Vegeta evadiendo mirar a Bulma solo dijo — Tarble, asegúrate de llevarla de regreso a la nave, que ella y Trunks estén cómodos y protegidos. — Fue todo lo que dijo sin consultar a la involucrada.
Estaba impactada, vio como Tarble asentía y se encaminaba a cumplir con lo requerido. El príncipe menor se detuvo en la puerta y volteó a verla con simpatía, mientras le daba una señal para que ella saliera del lugar.
Bulma se había quedado congelada sin saber que hacer... estaba en shock
«¿Porque está actuando de esa manera? ¿Acaso Kale le importa tanto?»
Un ramalazo de celos se apoderó de ella, pero Vegeta seguía sin mirarla, simplemente estaba recargado en la pared con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
«¿Acaso ella esta en su pensamiento?»
La zozobra que sentía al no saber nada comenzaba a dar los resultados esperados por Paragus. Aún así calló una vez más sus inquietudes y siguió a Tarble sin decir nada más.
No hablaron durante el trayecto, ella no tenía ganas de fingir que todo estaba bien, y él conocía lo suficiente a Bulma para saber que venía molesta, aún así cuando por fin llegaron a la nave, Tarble se quedó parado sin decir nada, como esperando que ella notase su acción.
La peliazul se percató y se detuvo también — No pienses cosas que no son Bulma, para mi hermano un mercenario no es más que un ser inferior, es como si de pronto los seres que viven en este sitio que no son ni oponentes para ti como humana, de pronto se levantarán en contra tuya y te dieran una paliza descomunal, quedarías en shock y sorprendida... Mi hermano está furioso porque la mamá de su segundo hijo fue gravemente herida frente a sus narices por seres tan insignificantes como lo son los mercenarios, solo es eso...—
Bulma le sonrió y asintió con la cabeza — Gracias Tarble — Fue todo lo que dijo antes de ingresar a la nave. Mientras el saiyan regresaba a la base.
Gure recibió a Bulma, — Trunks ha estado preguntando por ti, hace rato que Kyabe se llevó a Chard y ha estado aburrido.— alcanzó a decir la pequeña Tech antes de la aparición del mencionado.
— ¡Mami! ¿Donde estabas? ¡Quería ver a papá! Escuché que ya llegó — decía el pequeño semisaiyan, quien emocionado deseaba saber que aventuras vivió su padre.
Ella sonrió mientras cariñosa despeinaba la cabecita pelilila de su pequeño hijo — Aún está en el servicio médico— se dio cuenta del cambio inmediato en la cara del niño quién rápidamente lució preocupado.
— No es nada grave Trunks, no debes preocuparte, te prometo que lo iremos a ver pronto...— Y con eso logró calmar la preocupación de éste...
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Habían pasado algunas horas desde lo sucedido, Bulma se hallaba en ese momento en su nave avanzando a su investigación, no quería sobre pensar las cosas y lo único que le ayudaría a dejar de hacerlo sería mantenerse ocupada.
— Sigo sin poder entender que es el proyecto Broly, ¡Maldición! — Golpeó la superficie de la mesa de trabajo, para levantarse y pasar sus manos entre su cabello mientras se paseaba dando vueltas en la habitación.
— Piensa Bulma, debe haber algún modo de lograr desencriptar toda la información...
Trunks quien jugaba en esos momentos en una esquina de la habitación con sus juguetes, detuvo lo que hacía para acercarse a su mamá.
— ¿Quieres que te ayude mami?— decía mientras se acercaba a la computadora de su madre.
Ella sonrió, — no te preocupes mi amor ya casi lo tengo resuelto— decía mientras se acercaba a donde su pequeño había estado jugando.
— ¿Mejor dime que estás haciendo?— Comentó con fingido interés mientras al pequeño pelilila le brillaban los ojos y le enseñaba su juego.
— Estoy entrenando a mis muñecos pero el señor Ozaru aún no es muy fuerte mamá, debe entrenar más, estaba regañándolo. — Decía mientras cruzaba los brazos a la altura del pecho y separaba las piernas y hacía una carita seria, de molestia, que a Bulma le causó ternura, le recordaba tanto a Vegeta así.
— Seguramente necesitará un plan que incluya algunas vitaminas y más entrenamiento físico, cariño—
Decía ella lo más seria que podía entrando al juego de su hijo. — Tal vez yo pueda ayudar— Continuó hablando.
Mientras a Trunks se le iluminaba la cara. — ¿De verdad puedes ayudarlo? — Emocionado decía.
En eso estaban cuando la puerta de la habitación se abrió y entró Gure.
— Bulma, Paragus está en la entrada de la nave, necesita hablar contigo...— Fue todo lo que la pequeña tech dijo.
A ella al igual que a Bulma ese saiyajin no terminaba de agradarle, había algo en el que siempre le erizaba la piel.
— ¿Puedes quedarte con Trunks aquí? Ya vuelvo.— Fue todo lo que dijo la peliazul para levantarse de su lugar e ir hacia la entrada…
Paragus estaba tranquilo recargado sobre la pared exterior de la nave, cuando escuchó la puerta principal abrirse.
— Siempre pensé que este lugar tenía un campo de fuerza que lo protegía, pero estoy recargado sobre tu nave sin que nada ocurra— Fue el comentario casual del saiyan para romper el hielo.
Bulma sonrió — ¡Ohh, deberías intentarlo! Ataca a la nave para que sepas lo que ocurrirá...— retadora comentó Bulma, mientras sonreía con una falsa sonrisa amable.
— ¿En que te puedo ayudar Paragus? Supongo que no sólo veniste a hablar de la protección de mi nave...— Fue la simple contestación de la fémina.
El saiyan sonrió — Estaba preocupado por ti Bulma — fue su simple contestación mientras seguía recargado en la nave y miraba hacia la base que estaba asentada cerca.
Bulma miró hacia el cielo, que en ese momento tenía tonos rojizos, mientras también contemplaba la vasta y plana llanura roja que dominaba esos lares. A su manera el nuevo planeta Vegita era hermoso.
— ¿Por mí?— la sorna en su voz hablaba de lo poco que le creía.
Él al fin volteó a verla — Puedes no creerme, pero eso no cambiará el hecho es así— fue su simple comentario mientras se acercaba a ella.
— Me doy cuenta que sigues ocultándole a los demás tu preocupación por lo que está pasando. ¿Acaso crees que eres la única que los vio llegar abrazados y enredados entre ellos?
¿Cómo crees que me siento al ver que Vegeta está tan pendiente de ella? Al saber que será él quien recibirá a Kale cuando despierte... Debería estar ahí para cubrirla tan pronto salga de ese tanque.— Fue su simple comentario.
Apenas si la dejó procesar cuando volvió al ataque — Es normal que se preocupe al final es su reina, no vengo a molestarte Bulma. Pero debes entender que siempre estarán conectados. Deberás aprender a vivir y lidiar con eso, tal y como yo lo hago.— Comentó mirándola a los ojos.
Hacia mucho que no sentía que le daría un ataque de pánico como ahora comenzaba a sentir, sabía que de seguir escuchándolo en cualquier momento entraría en histeria.
— Sí eso es todo lo que vienes a decir, ya te escuché puedes irte, confío plenamente en Vegeta— Fue todo lo que ella contestó con una serenidad que definitivamente no tenía.
Dándose la vuelta para comenzar a regresar a la nave, la voz del saiyan la detuvo. — No solo por eso he venido, sabía que no me creerías, solo quería pedirte un favor... — Comentó con una fría calma que alteraba los nervios de cualquiera.
Bulma siguió volteada, dándole la espalda — Te escucho— fue todo lo que dijo, cuidándose de no decir nada más.
— Quiero poder ver el encuentro, ella está por despertar y necesito saber que en verdad es como dices, que entre ellos no hay nada más—
Comenzó avanzando cautelosamente hacia donde la fémina se hallaba. Pero ella contestó segura — No pienso espiarlos, confío en Vegeta...—
La realidad es que estaba aterrada de ver y encontrar algo que le rompiera el corazón.
Bulma estaba hecha un lío en su mente.
«Yo confío en él... Vegeta jamás me traicionaría hemos superado eso, ¿Cierto?»
Detuvo su andar mirando hacia el interior de la nave, tenía un debate mental, que Paragus notó y supo aprovechar.
— Bulma, sé que hemos tenido nuestros desencuentros pero te pedí que comenzáramos de nuevo, nunca me considerarás un aliado cercano tuyo, eso lo sé — Comentó el saiyan poniéndose cerca de ella pero siendo cuidadoso de tocarla para no invadir su espacio y asustarla.
— Pero estoy siendo sincero contigo, de verdad te lo pido, te ayudaré y devolveré el favor...—
Bulma sintió más nerviosismo, pues la voz del saiyan no era la común de siempre: Altanera, manipuladora. Realmente podía escucharse sinceridad en sus palabras.
«Vegeta ha demostrado que ha cambiado ¿No? Pero... es cierto que también ha actuado raro desde que llegaron... Como si yo no existiese»
La peliazul dio un largo suspiro mientras apretaba los puños, Paragus había hecho su parte, sabía lo curiosa que ella era, solo era cuestión de apretar un poco más.
— Nunca te he pedido un favor Bulma, pero estoy dispuesto a deberte uno si me ayudas con eso...— Comentó con voz sincera Paragus.
Ella decidió cuestionar algo que desde cuando tenía dudas y no sabía que pensar.
— ¿Porqué te importa tanto Paragus? ¿En que te afecta a tí, lo que Kale haga? Pensé que sólo habías tomado tu lugar con ella por que así te lo solicitaron... ¿La amas? — Volteó a verlo de nuevo confrontándolo con la mirada, quería verlo a los ojos cuando él diera su respuesta.
Necesitaba saber si lo que él diría era algo sincero o no. Paragus sabía que debía contestar con la verdad, era la única forma de ganar su confianza
— No sé que es eso a lo que tú llamas amor, pues nosotros nunca usamos esa palabra, aún así puedo decirte lo que si sé: Kale es la guerrera más maravillosa que he conocido, ayude a entrenarla.
Nunca la vi como una hija sino como una igual, y como la gran guerrera que es, mi devoción ha sido tanta que solo quería llegar a verla brillar en el lugar que le corresponde, y ese es como reina de los saiyajines. Aunque eso significara que fuera la reina de alguien más. — De pronto Bulma vio como el saiyan se ponía muy serio, tratando de contenerse.
— Y de pronto algo que ni siquiera me atrevía imaginar sucede, puedo ser ese hombre que le dé respaldo, que duerma en su cama... No se que significa el amor humana. Pero si sé que a ella le debo lealtad, y que me siento territorial ante ella, y al igual que tú quiero saber cómo está y que no solo me hagan a un lado en situaciones así.
La peliazul se quedó largo rato mirando al saiyajin, analizando su respuesta.
«Tal vez sea la única forma de saber la verdad... Sé que me sentiré tonta después de hacerlo...»
— Será la única vez que hagamos algo así...— Fue la contestación de ella, mientras le permitía pasar a su nave para que fueran juntos a mirar la plática entre Kale y Vegeta, en cuanto ella despertara…
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El príncipe saiyajin iba caminando rumbo al cuarto de guerra como había llamado a la sala al lado del recinto que fungía como despacho, donde él tomaba la mayoría de las decisiones importantes.
Sabía que ahí en aquel recinto lo estaban esperando las dos de las tres personas con las que quería hablar en esos momentos: Tarble y Napa.
Por fin se sentía menos estresado, ahora que ya había aclarado la situación sucedida con Kale y que ésta se hallaba fuera de peligro podía dedicarse a revisar los hallazgos de la unión saiyajin en otras parejas.
Abrió la puerta, y ambos saiyajines presentes se levantaron para hacerle una reverencia.
— ¿Como sigue Kale?— Tarble preguntó nada más entró su hermano al recinto.
Vegeta se dejó caer en la silla, no lo admitiría pero estaba cansado, lo único que de verdad deseaba era regresar a la nave y poder abrazar a su mujer, aspirar su dulce aroma, y perderse en esos ojos dulces espejos azules.
No quería pensar nada... Había sido tan deshonroso todo lo que habían pasado, que aún se sentía un completo incompetente. Y odiaba sentirse así.
— Ya se encuentra despierta y recuperándose —fue todo lo que dijo el saiyan.
Y para evadir más preguntas decidió ser él quién lanzara estas:
— ¿Y bien? ¿Que ocurrió con tu vínculo a medias? ¿Donde está Kyabe? ¿Se ha vinculado por completo a Caulifla?
Fue todo lo que dijo con voz monótona como si no le importara realmente lo que sucedía con ese tema.
La realidad era distinta, se hallaba desesperado por saber más, pero no mostraría tal debilidad.
— Kyabe ya viene en camino, no debe de tardar en llegar— fue Nappa quien habló. — Y hasta donde sé, Caulifla y él están vinculados aunque nada confirmado...— Pero el calvo saiyan no pudo decir nada más pues el mencionado llegó al lugar.
— ¡Príncipe, me alegra ver que ya está bien! Escuché que Kale ha salido ya del tanque— Fue el saludo de Kyabe.
Vegeta sonrió malicioso — Tsk, me indignaría que no estuviera ya recuperada, es una guerrera— fue todo lo que dijo respecto a ella para enfocarse en lo que importaba.
— ¿Has formado el vínculo completo con Caulifla?— fue su simple y llana pregunta.
Y a pesar de saber que necesitaba contestarle a Vegeta, como príncipe de su raza, algo en él se rehusaba a confirmar aquello, Kyabe sabía que era efecto de la unión saiyajin.
— Está hecho, príncipe — Fue su escueta confirmación.
— ¿Y bien cuáles son las diferencias entre ambos?— preguntó mientras cruzaba los brazos y miraba a un punto, indiferente.
— Bueno...— Comenzó Tarble, — Es difícil de explicar, no hablamos demasiado del tema... Tan pronto marqué a Gure, pude comenzar a sentir sus emociones, puedo hacerlo cuando son intensas, y así inferir en las mismas, si se siente demasiado estresada... o asustada... de alguna forma puedo darle consuelo, es como un libro abierto para mí...— Incluso para alguien como Tarble, tener que desnudar sus emociones era algo difícil y se había ruborizado todo al tener que admitir eso.
— ¿Tú también te sentiste así cuando marcaste a Kale, hermano?— Fue la tímida pregunta del príncipe menor.
Vegeta estaba serio, meditando, la realidad es que el no había sentido cambio alguno después de que marcara a Kale.
Decidió por el momento ignorar la pregunta de su hermano — ¿Sucedió lo mismo con ustedes Kyabe?— fue su simple cuestionamiento.
La incomodidad flotaba en el aire. Kyabe sabía que debía cooperar pero todavía se sentía demasiado territorial, así que respiró profundamente para relajarse y poder contestar.
— Es de hecho más difícil que lo de Tarble. Los primeros días después de vincularnos, no deje salir a Caulifla de la habitación hasta casi una semana después, cuando ella, mi hermana y Basil amenazaron con amordazarme si no la dejaba salir— Incómodo confesó mientras miraba al vacío y sentía el rubor formarse en sus mejillas.
Se hizo un silencio incómodo en la habitación, solo roto por el príncipe saiyajin — Así que te volviste territorial... —
El aludido solo asintió con la cabeza procurando cuidadosamente de no voltear a ver a nadie.
— Entiendo...— comentó nuevamente Vegeta al escuchar dicha confirmación.
Nappa que quería apoyar a Vegeta, de pronto soltó una idea que a él le pareció estupenda, no así a los involucrados:
— Podríamos comparar las experiencias de Gure y de Caulifla...— Soltó la idea peregrina que había tenido. Siendo de un momento a otro acorralado por dos molestos saiyajines.
— ¡No te atrevas a acercarte a Caulifla y preguntarle algo así!— Un furioso Kyabe dijo mientras se abalanzaba sobre un desprevenido Nappa, quien sorprendido apenas pudo esquivar el golpe, pero ya el segundo saiyan lo esperaba, listo con una patada puntual, que lo arrojó, logrando detenerse con los brazos para no impactar en el suelo
— Era solo una sugerencia, ¡Maldita sea! — Siseó molesto, mientras se levantaba irritado.
— Interesante, incluso Tarble tiene una actitud más defensiva con respecto a su pareja...— Fue todo lo que comentó el peliflama mientras analizaba la situación.
Volteó a ver de pronto a Kaybe — ¿Caulifla se ha vuelto tan territorial como tú?— cuestionó mientras lo miraba curioso.
Kyabe negó con la cabeza.
— Entonces afecta de diferente forma a los hombres que las mujeres...— Fue todo lo que dijo para después con la información obtenida, retirarse.
Para Vegeta también era incómodo hablar de ese tema así que tan pronto pudo se retiró, no había podido ver en todo ese rato a Bulma y ahora que Kale se hallaba fuera de peligro por fin podría descansar al lado de su mujer...
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Se hallaba hecha un caos, lo que había escuchado y visto la tenía confundida.
«¿Que debo hacer? Yo no creí que lo que Paragus decía pudiera ser cierto...»
La mente de la peliazul era un caos, un completo torbellino de emociones la golpeaban, no había querido creer en las palabras susurradas al oído por el saiyajin, pero lo visto era evidencia absoluta de que algo estaba ocurriendo...
«Acaso entonces aún hay algo entre ellos... ¿Siempre será así?»
Daba vueltas en círculos mientras desesperada intentaba tomar una decisión.
— ¡Ahhhh no se que hacer!— Sentía que la cabeza le iba a explotar mientras su corazón bombeaba a un ritmo frenético al recordar lo sucedido...
"Bulma y Paragus llegaron al centro de mando de la nave, habían avanzado en silencio desde que ella accedió a ayudar a Paragus y presenciar juntos la conversación privada entre Vegeta y Kale.
«Esto es una mala idea... Debo de confiar en él, Vegeta jamás me traicionaría»
Sentía las dudas revolver su cerebro, su rostro se notaba afligido. Paragus se percató del dilema mental en el que ella aún se hallaba, la vio conectar su computadora portátil a la del centro del mando de la nave.
De pronto la detuvo — Lamentó haberte forzado Bulma— Decía mientras ponía sus manos sobre las de ella, deteniéndola de seguir accediendo a la computadora.
— Veo que esto te genera dudas y que no quieres hacerlo, simplemente me he obsesionado con lo que ocurre entre Vegeta y Kale, y en mi necesidad por saber la verdad te arrastré a hacer algo que no deseas, tienes razón debemos confiar en ellos —
La ojiazul estaba impactada por la palabras del saiyan. Ella conocía a ese arrogante sujeto que en más de una ocasión se había mostrado como un enemigo, al que jamás había considerado ni por conveniencia como un aliado.
Alguien que en más de una ocasión la había denigrado, hecho sentir mal y que claramente era peligroso y que en el fondo sabía que si no tuviera una repercusión para él, la mataría en ese instante.
Ver a alguien tan orgulloso como ese sujeto era, y que se mostrara en ese momento tan vulnerable, la hizo sentir mal, siendo una mujer humana, una raza sentimental como el saiyajin la catalogaba, hizo exactamente lo que él esperaba que ella hiciera.
— Estoy segura de hacer esto, verás que tus dudas no tienen fundamento y cuando lo confirmemos, no volveremos a tocar este tema Paragus—
Fue lo que ella comentó, cometiendo así el error de ser empática con un ser que jamás sabría el verdadero significado de la empatía.
Accedió a las de cámaras de seguridad enlazándolas a la pantalla de la sala de mando, donde podían ver en tiempo real lo que sucedía en la ala médica.
Un Vegeta distraído se hallaba recargado en la pared, se escuchó como el tanque de recuperación se abría y una Kale desnuda salía del mismo.
El príncipe saiyajin se notaba distraído, mientras una Kale sin pudor alguno terminaba de salir del tanque y se acercaba insinuante mientras sus atractivas caderas desnudas se movían y su cola se ondulaba.
Él sin voltear a verla más que a la cara le extendía una bata.
— Al fin te recuperaste, tardaste demasiado— Fue lo que serio dijo mientras te ella se comenzaba a cubrir.
De pronto, dio un paso en falso y comenzó a caer, soltando la bata de que resbaló dejando nuevamente expuesta su desnudez, mientras Vegeta en un rápido reflejo alcanzó a sostenerla antes de que se estrellara en el suelo.
— lo siento, aún mi coordinación necesita unos minutos más — En voz suave comentó ella.
El saiyan no dijo nada solo la sostuvo un momento más ayudándola así a levantarse y luego se alejó de ella.
— Lamentó haber sido tan confiada en la batalla... — Comentó sumisa mientras agachaba la mirada.
Él no volteó a mirarla, ella seguía desnuda y parecía que no le importaba ese hecho en lo más mínimo.
Bulma que veía todo desde la pantalla sentía un enorme impulso de ir hasta donde hallaban y forzarla a cubrirse... Aún así se percataba que Vegeta no movía un músculo o volteaba verla de forma alguna.
— Fuiste torpe y confiada, deberás entrenar más, aún así el nivel de esos mercenarios era inusualmente alto, parecían estar bien entrenados... cosa rara en insectos como ellos— Serio comentó el saiyan.
—Tendremos que hablar con los demás, deberemos comenzar a hacer expediciones a ese sector donde se halla Trizus para encontrar la guarida de esas escorias y aniquilarlos. —Comentó molesto.
— Y lo haremos— comentó ella mientras se acercaba peligrosamente al saiyan.
— Por cierto, lamento lo que hice en la nave...— en voz suave y sensual comentó la saiyan. Vegeta sabía a qué se refería, aún así se sentía incómodo por la situación, solo asintió con la cabeza haciéndole saber que la había escuchado.
Bulma que veía junto con Paragus todo lo que ocurría, como mudos espectadores, sintió un nudo en la garganta y como si plomo cayera en su estómago.
«¿De que está hablando Kale? ¿Qué pasó antes?» Miles de preguntas y dudas le llegaban a la peliazul, haciéndola sentirse insegura de todo.
Y ver el cuerpo tan perfecto y hermoso de la misma, mostrándose gloriosa, confiada mientras estaba desnuda, la hacía sentir aún más insegura de todo.
La irritación de Vegeta comenzaba a incrementarse, misma que no se alcanzaba a reflejar por medio de la pantalla, la saiyan dio un paso atrás percatándose del malestar del saiyan.
— Fuiste claro que no deseas nada más de mí, aún así te agradezco que me hayas permitido besarte, que me dejarás sentir tu calor...— Fue lo que insinuante ella comentó.
Kale sabía que si Paragus había logrado su objetivo, esa plática sería vista "casualmente" por cierta zorra humana.
Vegeta incómodo al recordar el actuar de Kale, estaba irritado, quería acabar con todo eso para ir a hablar con Nappa, Kyabe y Tarble, acabar con sus pendientes y por fin hablar con su mujer.
— Estabas delirando Kale, no tiene caso hablar de eso ya...— fue todo lo que dijo incómodo intentado terminar con esa charla sin sentido.
— Aún así gracias...— Ella dijo mientras se acercaba nuevamente y le daba un suave beso en los labios que lo dejó de piedra, sorprendido.
Para después alejarse y por fin cubrirse con la bata, que yacía olvidada en el suelo.
—Nappa traerá a Chard. Ha estado preocupado por ti, — comentó Vegeta intentando quitar la atmósfera incómoda que se había instalado en el lugar, al menos para él.
— ¿Preocupado por qué? — Cuestionó Kale. No fue nada grave y no es ni la primera ni la última vez que saldré herida.
Comentó casual. Él sabía a qué se refería ella, al
final era el mismo razonamiento lógico que él haría.
— Es un crío Kale— fue todo lo que dijo pero ella resopló.
— No es cualquier crío Vegeta es el príncipe de los saiyajines, tu heredero. No puede ser así de blando. Tendré que arreglar eso— Comentó molesta.
Bulma y Paragus seguían en silencio presenciando todo, vieron a un Chard llegar y acercarse sus padres, pudieron ver las risas del pequeño y a pesar de los regaños de Kale, se percataron de lo mucho que éste disfrutaba de estar con sus papás ahí.
Bulma se sintió culpable.
«¿Porque sigo aquí? Mi hijo y yo no cabemos en este lugar. Vegeta coincide con ella en el tipo de educación saiyajin... Él está mejor solo con ellos»
Las inseguridades llamaron a la puerta, Bulma no supo en qué momento las dejó entrar pero estas llegaron y se instalaron en su mente y en su corazón. Enraizándose rápidamente, sacudiendo y destruyendo la confianza ganada.
A pesar de que adoraba a Chard y de que el niño se había ganado un lugar en su corazón, al verlo reír y jugar con sus padres, la hacía sentir dolor.
— Me gustaría ser para ellos lo que él es...— La voz de Paragus la sacó de su propia debacle mental.
— Me esforzare al doble para ser esa figura de autoridad y apoyo al pequeño príncipe, y ese hombre que de cobijo y satisfacción a mi reina... tu lugar incluso es mejor que el mío — Continuó hablando mientras miraba la pantalla y veía las risas de Chard, mientras Vegeta sonreía y jugaba con el crío usando su propia cola y Kale miraba todo divertida.
— Todos aquí están contentos con la decisión que se tomó, Vegeta te tiene, tiene a la dulce e inteligente consorte que siempre quiso, y tiene una reina fuerte con la cual gobernar, supo armar bien su imperio. Nadie se metería con él y los demás saiyajines lo respetan y son leales a él. Y a pesar de mi situación también lo soy...—
Continuó hablando, Bulma no decía nada pues sentía que él decía las cosas más para sí mismo que para beneficio de ella.
— Tenías razón, no pasó nada como tal... Lamento haberte quitado tu tiempo Bulma y gracias por hacer esto por mí, estoy en deuda contigo, y aunque desconfíes de mí soy un saiyan de honor, en su momento sabré pagar mi deuda...—
Fue todo lo que dijo para después hacer una reverencia y salir de la sala de mando caminando, tomar el pasillo que lo llevaba al exterior y salir completamente de la nave, sin titubear ni detenerse un instante a mirar atrás.
Paragus no hizo ninguna expresión facial pero sabía que había acertado completamente.
«Ahhh las razas débiles son tan patéticamente sentimentales y fáciles de influenciar y manipular...»
Bulma salió de inmediato de las cámaras de seguridad, a pesar de que Paragus tenía razón y no habían visto nada que inculpara a Vegeta, aún así... miles de dudas aguijoneaban su mente…"
Vegeta avanzaba rápido rumbo a la nave, estaba desesperado por ver a Bulma, había malgastado muchas horas poniendo todo en orden y ahora lo único que tenia fijo en su mente era ver a su mujer y a su hijo, esperaba que Trunks no se hubiera enterado de la pelea, a diferencia de Kale, él recordaba el terror que le daba cuando era solo un crío cada vez que sus padres salían fuera de Vegita, sabía que ellos pelearían, y aunque nunca lo externó su miedo era que un día ellos ya no volvieran.
No podía juzgar a Chard por su preocupación y no deseaba que Trunks pasara por eso tampoco.
La peliazul había regresado meditabunda a su habitación, se dio cuenta que no podría mantenerse así más tiempo, ignorando cosas, — Es momento de encarar esta situación—
No sabía cómo le haría saber a Vegeta que había visto todo, pero ella necesitaba respuestas.
«¿Porqué me dejó al margen de todo? ¿Qué pasó en la nave y porqué kale dijo eso? ¿Acaso la ama?»
Se miró así misma al espejo, — No voy a quedarme con las dudas, necesito saber la verdad— Dijo para sí misma, dándose valor, mientras salía de su habitación.
Gure la vio decidía avanzar, y se acercó an ella — ¿Saldrás de la nave Bulma? Tarble dijo que Vegeta pidió que estuvieras aquí...—
No pudo decir más pues una decidida peliazul la miró seriamente — Iré a ver a Vegeta, sola. Quédate aquí con Trunks— Fue lo que dijo para avanzar a paso decidido y salir de la nave.
Tan pronto salió y comenzó a avanzar vio que el príncipe saiyajin acercaba. Ella lo miró antes que él se percatara de su presencia, tan metido venía en su pensamiento que no se había percatado del ki de Bulma, venía tan pensativo que a ella le dio tiempo de verlo, de apreciarlo.
Se veía tan varonil, tan dominante vestido con su traje de batalla, que aun con todas las dudas que su corazón y mente gritaban, no podía dejar de suspirar al verlo, y solo desear abrazarlo y que con eso bastara para eliminar las dudas, aunque sabía que ese solo era un deseo bobo de su mente, pues ya no podía seguir escondiéndose y haciendo caso omiso de sus dudas; el saiyan volteó a verla al sentir su azul mirada sobre él y se vio vio sorprendido.
Pero antes de que él pudiera decir algo fue ella quien con una mirada seria y decidida lo increpó— Vegeta tenemos que hablar...
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Hola a todos. Espero estén muy bien!!!!
Logré finalmente acabar este cap… aunque deseaba que en este ya supieran el motivo, me vi demasiado optimista y ya vimos que de plano no pasó aún peeeero ya estamos a la vuelta de la esquina.
Ok… Cuéntenme sus teorías y con lo que vienen que ¿Creen que va a pasar? Estaré ansiosa por saber lo que ustedes creen que va a a pasar.
rápidamente contesto comentarios:
XXlalalulu: Al parecer tus sospechas se están haciendo realidad... ¿Crees que lo que vio con Paragus sea suficiente para hacerla correr? Ahhh Paragus debe llevarse un Oscar el desgraciado... pero por eso me cae re bien... por malvado jajajaja.
Nuevamente agradezco todo su apoyo, sus comentarios los aprecio muchísimo y créanme estoy haciendo lo que puedo Pat avanzar diario al cap y no tardarme tanto.
Dekilleraven: Ohhhh podría ser!!! Aunque aún no entiende que es el proyecto Broly, hallo información pero aún encriptada, aunque yo pienso que en cuanto logre descifrarla se armará el caossss. Pobre Vegeta... si ella cree que le mintió será muy malo para él :(
Y tienes razón en algo los celos están haciendo de las suyas...
Yenaiv Brief: Tienes razón esos celos están haciendo de las suyas... Con lo visto hast ahora ya tienes un idea de lo que hará que ella huya?
invitado Lunática3: gracias por leerla 3
Invitado: De verdad gracias por seguir el fic :)
Tolouse22: Siento que yo voy a llorar junto con el ,(
GRACIAS a todos por seguir conmigo, sus votos y comentarios me animan a dar el máximo esfuerzo para poder actualizar lo más pronto posible.
Un abrazo.
Desert Rose .
