¡Hola a todos! De nuevo estoy con una nueva historia de una canción que en lo personal me gusta mucho. Por si no les había dicho estoy haciendo un fic con una canción en español y una en inglés, para que sean 10 y 10. Espero sea de su agrado.
How to Say Goodbye
De: Paul Tiernan
Álbum: Belle
Todo estaba preparado, no había vuelta atrás.
Los guantes negros de piel y la chaqueta del mismo color lo protegerían del frío en la estación hasta que el tren arribara para llevarlo a una aventura, una nueva, pero por alguna razón esta vez no sentía emoción, aunque pensó que nada lo alegraría tanto como esa familiar sensación de enfrentarse a lo desconocido.
Tal vez había tomado una decisión apresurada, tal vez estaba a tiempo de regresar a casa, de acurrucarse bajo las sábanas junto a ella... Sacudió su cabeza tratando de sacar esos pensamientos. No podía retroceder, no después de lo que había ocurrido el día anterior…
…
..
.
Los ojos aqua marinos se abrieron lentamente por miedo de lo que pudiera encontrar a su despertar. Para su sorpresa se encontró sola en la amplía cama de sábanas blancas. La suave llovizna otoñal había hecho aquella mañana un poco fría por eso se sorprendió de no sentirlo antes, sobre todo cuando el calor del cuerpo masculino no la hubiera abrigado en toda la noche. Él no durmió con ella.
Se levantó lentamente y salió de la habitación, Al llegar a la cocina encontró al muchacho sentado a la mesa bebiendo café. Su vista la evitaba por completo, cosa que la hizo sentir aún peor.
- ¿Ash? – Lo llamó con suavidad en la voz, él continuó ignorándola. – ¿Podemos hablar? Creo que podríamos arreglar este problema, tan sólo...
- No Misty, no necesitamos arreglar nada porque nada estaba mal hasta que decidiste enojarte por un simple entrenamiento.
- ¡No quieras echarme la culpa de todo! ¡No puedes esperar que no me enoje porque quieres irte por seis meses!
- Siempre me voy de viaje y siempre regreso, no veo porqué esta vez es diferente.
- ¡Por qué ahora vivimos juntos! ¡No puedes irte cada vez que te plazca y dejarme aquí sola!
- He estado contigo cada día por más de un año. ¿Eso no es suficiente para ti?
- ¿Y no ha sido suficiente viaje para ti? ¡¿Por qué no puedes simplemente quedarte en un solo lugar?!
- ¡Porque no soy ese tipo de persona! No debería sorprenderte tanto, después de todo fue en mi viaje Pokémon que te conocí, y cuando comenzamos a vivir juntos no esperaba que quisieras atarme de esta manera si bien sabes que...
- ¡¿Atarte?! – La voz de Misty se había elevado lo suficiente como para hacer que Ash callara. – ¡Yo no pedí nada de esto, tú lo hiciste! Tu insististe en que compartiéramos nuestras vidas ¿y ahora resulta que soy una carga para ti?
- ¡Yo no dije eso! Pero...
- ¿Pero qué, Ash?
- Yo no puedo simplemente quedarme en Ciudad Celeste, no cuando tengo un sueño por cumplir y últimamente siento que... vivir aquí no es lo mismo...necesito algo más que esta existencia rutinaria – Sus palabras parecían no alcanzar la razón de la chica. No podía creer lo que estaba escuchando. – Necesito nuevos retos.
Las blancas palmas se enrollaron fuertemente sobre la tela de su camisón de dormir. La mirada se mantenía fija en Ash que después de esa horrible declaración también la observaba en espera de entendimiento, aunque era claro que éste no iba a llegar.
- Yo nunca te pedí nada Ash, tú me buscaste, tú me pediste que estuviera contigo y ahora quieres desecharme cómo si no te sirviera en nada nuestras vidas juntos ni lo que siento por ti.
- ¡Misty, yo no dije…!
- ¡Cállate! – Los puños temblaban, al igual que sus ojos que amenazaban con liberar de un momento a otro todo un mar de lágrimas. – Si estás asustado del compromiso o cansado de una vida conmigo, ¡entonces porque no simplemente te vas!
- ¡Yo no quiero irme de esta manera! – Por primera vez durante la discusión se levantó de la mesa, tumbando su café sobre la superficie de la misma. Sus facciones se habían endurecido. No estaba conmovido por el sufrimiento que le estaba causando a su novia, al contrario, se sentía ofendido por lo que escuchaba y no le iba permitir que siguiera hablándole de esa manera, aunque Misty tampoco estaba dispuesta a detener su ataque.
- ¿Y por qué no? Te encanta decir adiós, es lo único que sabes hacer bien – El sarcasmo en su voz enloqueció al entrenador.
- ¡Tal vez lo haga! – Gritó colérico.
- ¡No me importa!
- ¡Bien!
- ¡Bien!
Sin más que decir pasó a lado de la chica para salir de la casa azotando con gran fuerza la puerta de entrada. Misty no pudo retener más el llanto generado en sus ojos y se dejó caer en el suelo de la cocina, llorando amargamente toda la mañana.
…
..
.
Apenas eran las cinco de la madrugada y su transporte tardaría por lo menos dos horas en llegar. Se encontraba en un estado de completo estupor, parado junto a las bancas que se encontraban a lo largo de la estación, observando a las pocas personas que pasaban frente a él. No estaba muy seguro de lo que sentía en ese momento. Era libre otra vez, libre y sin embargo se sentía atrapado por sí mismo, por sus deseos egoístas y del sufrimiento que provocaría con su partida.
- ¿Quieres? – El rostro sonriente de una chica con eléctricos cabellos violeta lo separaron de sus pensamientos. No estaba seguro cuánto tiempo lo había estado observando, ni por qué quiso acercarse a él.
- Seguro. – Sin mucho más que decir, tomó de la pequeña mano el objeto que le ofrecía. La chica le extendió el encendedor después de que lo hubiera usado para prender uno de los cigarrillos para ella misma. Sin dirigirse una sola palabra se limitaron a disfrutar juntos de ese pecaminoso placer.
- Y... ¿A dónde te diriges? – Preguntó casualmente la chica después de un minuto de absoluto silencio.
- No... No lo sé. Lejos.
- ¿Cómo no lo vas a saber?
- Sólo así. ¿No te gustaría venir conmigo? – Ni el mismo Ash estaba seguro de porqué había invitado a una completa extraña a viajar con él. Tal vez , muy en el fondo tenía miedo de quedarse solo.
- No lo creo – Rió levemente. Ella sólo lo tomó como una broma. – ¿Qué haríamos de todas maneras?
- Tratar de olvidar...
- ¿Mm?
- No me hagas caso. – Antes que continuara diciendo tonterías se terminó su cigarro, tirando la colilla al suelo para apagarlo con la suela de su zapato. Sin agregar nada a la conversación se alejó de aquella chica que nunca tendría ninguna importancia en su vida…
…
..
.
Después de esa tonta pelea que sostuvo con Ash en la mañana, Misty decidió despejarse un poco. Tomó un baño y salió a la ciudad para realizar algunos pendientes. Pensaba que tal vez Ash haría lo mismo y cuando ambos estuvieran en su hogar, podrían hablar más calmados para arreglar juntos ese penoso asunto. Eran las once de la noche cuando por fin regresó al apartamento de ambos.
- ¿Ash? ¿Estás en casa?
La chica llamó quedamente desde la puerta, deslizándose hacia la sala principal. Prendió las luces al darse cuenta que el chico no se encontraba. Encendió el televisor como un acto habitual y se dirigió al dormitorio para guardar su chaqueta de lana que le había servido de protección en esa tarde helada... Más se paralizó por completo cuando al abrir su closet notó que la mitad de las cosas que antes allí había, ya no se encontraban.
Toda la ropa de Ash, todas las pertenencias de su novio habían desaparecido.
El pánico la invadió por completo cuando recorrió el departamento para encontrarse con la misma situación. No entendía qué estaba ocurriendo. Había sido una tonta pelea, una discusión y solo eso le bastó al entrenador para irse sin dejar nada atrás. Las lágrimas que la habían acompañado toda la mañana estaban de regreso, pero esta vez no eran de tristeza o dolor. Sólo sentía una amarga rabia recorriendo todo su cuerpo.
¿Cómo pudo dejarla así? De la manera más cobarde que pudiera existir, sin siquiera tener la decencia de despedirse, sin siquiera decir porqué.
Sentía que todo su mundo se estaba derrumbando y no sabía cómo detenerlo ¿De verdad eran más importantes para Ash los viajes y los Pokémon que el amor que sentían? Tal vez así era, pero estaba tan cegada por la felicidad que compartían que nunca lo notó. Recordando toda su relación se daba cuenta de la infinidad de veces que lo notó distante o cuando ella hablaba llena de anhelo en formar una familia juntos, el entrenador solo callaba, evitando darle una respuesta concreta. Sin importar que hubiera regresado después de tantos años de ausencia para estar con ella, nunca estaría listo para un compromiso a largo plazo. Ash nunca maduraría por completo y siempre sería un nómada en busca de sus sueños y eso no iba a cambiar.
¿Pero que había de los sueños de Misty? Ella siempre quiso ser Maestra de Pokémon acuáticos, su sueño nunca fue ser líder de gimnasio, sin embargo tuvo que dedicarse a esa profesión por culpa de sus hermanas, mientras Ash se alejó sin importarle nada de eso, incluso ahora tampoco le importaba, simplemente pensaba en sí mismo.
¿Y ella qué? ¿Se quedaría esperando pacientemente su regreso para recibirlo con los brazos abiertos? No, esta vez no.
Se levantó del sillón donde estuvo sollozando por más de una hora, buscando su teléfono a tropezones mientras se limpiaba reciamente las mejillas. Había tenido suficiente del estúpido de Ash. Al encontrar el aparato marcó rápidamente el número que necesitaba y después de unos segundos contestaron al otro lado de la línea.
- ¿Hola? – Preguntó una voz trémula.
- Daisy, necesito pedirte un favor
- ¿Misty? ¿Qué rayos te pasa? Es la una de la madrugada sea lo que sea puede esperar hasta mañana – La rubia no estaba nada contenta por haber sido despertada.
- No Dais, no puede esperar porque mañana no voy a estar más en Celeste.
- ¿Qué? No tengo idea de lo que te éste pasando pero no puedes estar hablando en serio ¿Qué hay del gimnasio y tu departamento con Ash? Tú tienes una vida aquí.
- Ya no más. – Su voz se quebró un poco. Aun así pudo esconder su llanto para que su hermana no la oyera – Me voy ahora y necesito que me hagas un favor.
- Pero, Mist...
- ¿Vas a ayudarme o no? No tengo mucho tiempo.
- ¡Agh! Está bien. ¿Qué necesitas?
oOoOoOoOoOo
El sol ya desplegaba algunos rayos sin que eso pudiera amedrentar la gélida sensación en Ash.
El flujo de gente comenzaba a crecer, personas pasaban a su lado sin mirarlo, rostros totalmente desconocidos que seguían su camino... hasta que distinguió algo demasiado familiar entre todas esas personas. Una delgada figura llevando con gran porte un saco azul largo y elegante, una bufanda floral decoraba su delicado cuello. El largo cabello de fuego moviéndose ligeramente por la brisa matinal... sus ojos esmeraldas clavándose como dolorosas cuchillas sobre los suyos.
Estaba furiosa y no podía culparla. A pesar de que era muy posible que le dijera hasta de lo que se iba a morir, no podía negar que su corazón dio un vuelco de dicha al verla.
- Misty... ¿Cómo…?
- Aunque no lo creas, te conozco perfectamente, sabía dónde encontrarte, no te sorprendas demasiado – Su voz también era dura e implacable.
- Mist, de verdad siento mucho haberme ido de esa manera, pero yo creo que por ahora es lo mejor para los dos. Tal vez cuando regrese en unos meses podamos retomar todo y...
- No Ash, no "retomaremos" nada a tu regreso. La única razón por la que vine hasta aquí es para dejarte eso en claro. Yo ya no puedo continuar viendo como te alejas de mí... – Aunque se juró que él no la vería sufrir no pudo evitar que sus labios temblaran a cada palabra mientras una que otra lágrima descendía con rapidez por sus mejillas. – No voy a quedarme esperando a que algún día quieras estar conmigo. Ya lo hice por más de diez años y no me hizo feliz. Así que... Este es un adiós definitivo.
- Entiendo que estés enojada, pero cuando vuelva, podríamos...
- ¡¿Qué no entiendes?! Eso no va a pasar porque ya no voy a estar. Si algún día te dignas a regresar no me va a importar porque yo también estaré muy, muy lejos de aquí. Yo también tenía sueños ¿sabías? Todos los hubiera dejado por ti, ¡pero como tu no estás dispuesto a hacer lo mismo entonces yo tampoco lo haré más!
Sin esperar ninguna especie de respuesta, dio media vuelta corriendo lejos del chico antes que se desmoronara frente a él. Ash no entendía lo que Misty quiso darle a entender con ese discurso, pero sin pensarlo mucho corrió tras ella.
Por más rápido que avanzaba no la podía alcanzar, la gente se atravesaba en su camino, los cochecitos llevando las maletas se interponían a cada paso que daba. ¿Cómo podía correr tanto llevando esas botas de tacón? Por un momento pensó que la había perdido de vista cuando por fin la distinguió en el estacionamiento.
Misty se acercó a su Beatle negro, con nerviosismo sacó las llaves de su bolsillo para abrir la puerta del conductor. A solo unos cuantos metros de su vehículo, el entrenador miraba incrédulo el interior de su automóvil. El asiento estaba lleno de maletas y cajas que contenían todas las pertenencias de la pelirroja.
- Adiós Ash, adiós para siempre. – Fueron las últimas palabras que pronunciaría a quien era el amor de su vida antes de arrancar el motor. Ash salió de su letargo e intentó detenerla. Se pegó al parabrisas llamando a Misty entre gritos y lágrimas, más ella decidió ignorarlo. Sólo continuó avanzando, tratando de no prestarle atención al rostro desencajado del entrenador a través del vidrio. Finalmente el movimiento del carro hizo que Ash se apartara del camino quedando atrás viendo como se alejaba de allí sin poderla detener.
Era real. Se había marchado y todo era su culpa. Se dejó caer de rodillas sobre el pavimento, su mandíbula estaba apretada como si estuviera sellada permanentemente en un intento de detener los sollozos que estaban a punto de estallar.
"Pasajeros del tren de las 8:20 rumbo a Ciudad Fiusha, favor de abordar por la entrada 15."
La mecánica voz anunciando la que sería su partida lo hizo levantarse. Ahora que de verdad no había nada para él en Celeste, no tenía caso quedarse. Caminó lentamente y abordó su transporte, sentándose en un apartado lugar del vagón.
Recordó todas las cosas que le había dicho a Misty el día anterior. Todas fueron mentiras, pues nunca en su vida se había sentido más vivo que estando a su lado ¿Y ahora qué sería de él sin lo único que realmente le importaba? Sin aquella sonrisa llena de coquetería, sin su mirada cálida, sin la única presencia que lograba alejar todos sus miedos simplemente ya no tenía caso ni siquiera intentar respirar.
- Adiós Misty... – Susurró para sí mientras su ojos opacos y apagados miraban a través de la ventanilla dando un último vistazo a la única ciudad que fuera su verdadero hogar.
oOoOoOoOoOo
En una solitaria carretera, La pelirroja manejaba rápidamente. De nuevo esa llovizna del día anterior volvía aparecer, como si se tratara de una señal, una que marcaba el final definitivo de su vida junto al entrenador, una que siempre estuvo llena de amor.
Lo había dejado por su tonto orgullo, ese cruel e inestable sentimiento que le permitió tomar una decisión arrebatada para así alejarlo de su vida y abandonar el único lugar que tenía sentido para ella...
- Adiós Ash... – Pronunció esas palabras entre suaves sollozos y en ese adiós que él no escucharía encontraba las fuerzas para seguir su camino. – Adiós para siempre. – Repitió las últimas palabras que le dirigió al entrenador.
Tal vez, si lo repetía lo suficiente, podría empezar a creerse que esa había sido su mejor decisión…
Sé que no es exactamente un final feliz, pero cuando empecé a escuchar esta canción lo imaginé de esa manera. Saben que no me gustan tanto los finales tristes aunque este me gustó bastante, pues siempre pensé que en cuanto Ash y Misty fueran pareja sería todo perfecto, pero hay veces que las cosas no son así y se me hizo muy interesante escribir sobre eso.
Mi intención era subir actualización de mis dos fics pero la letra P del ABC Challenge está resultando más largo de lo que pensé que sería, así que estoy tardando un poco más de lo planeado pero seguro está en este mes, así que no me maten, jeje
Ya saben que como siempre espero sus críticas, comentarios, etc. ¡Hasta la próxima canción!
L' Fleur Noir Me alegra que también leas esta otra colección de One Shots, me alegra que te gustara y por supuesto que voy a actualizar el abc MUY pronto :)
naliaseleniti. Gracias por tus comentarios y estoy muy contenta de que actualizaste tu fic también. Es muy bueno saber que pude lograr darle ese toque de sensualidad porque es algo que aún me costaba un poco de trabajo conseguir. Gracias por seguir leyendo :)
Kasumi Mist De verdad que trato de seguir escribiendo lo más que pueda y creo que por ahora me puedes pedir que actualice pues tu ya lo hiciste, aun así me gustaría leer la siguiente letra. Te juro que estoy trabajando mucho en la P jeje, pronto estará publicada. Y Tienes razón, si yo fuera Misty le hubiera saltado encima jajaja. Gracias por los saludos y felicitaciones.
DjPuMa13g Espero que ya estés mejor :) Es feo estar enfermo en fiestas patrias pero en fin, que bueno que te gustó el capitulo, espero este también te guste aunque no tenga un final feliz
MistyqueSiren Creo que es el primer review que tengo de tu parte espero que no sea el último y que sigas dándome tu opinión
