¡Por fin actualicé! En esta ocasión me animé a hacer un fic con una canción de mis grupos favoritos: Miranda!, esta vez nada triste lo prometo, así que lean y disfruten!


Perfecta

De: Miranda!

Álbum: El Disco De Tu Corazón


- ¡Vamos Ash! No seas aguafiestas, sobre todo porque la fiesta aún no inicia. – Brock caminaba de un lado para otro reordenando los muebles del apartamento del entrenador.

- Si Ash, sabes que todo esto solo lo hacemos por ti, así que ya quita esa cara.

- Y supongo que ignorarme cuando dije que yo no quería una fiesta, también lo hicieron por mí. ¿No Tracey?

- Exacto. – El chico de cabello verdoso sonrió. Sabía que por más que Ash se quejara no los iba a detener, sin importar que tuviera esa mirada asesina sobre ellos. – Ya llevabas muchos días deprimido por tu ex, no podíamos permitirte continuar así, necesitas relajarte un poco, ¿sabes?

- ¡No me quiero relajar! – Se dejó caer sobre el sillón que en ese momento estaba siendo cargado por sus dos amigos – Y apreciaría que no habláramos del tema, ¿de acuerdo?

- ¿Por qué no? Solo porque ella te rompió el corazón en mil pedazos y aún estando contigo se metió con Paul, quien resulta ser tu archienemigo. – Tracey comentaba descaradamente los hechos que tenían tan deprimido al entrenador.

- ¿En serio? Creo que no lo tenía presente en los últimos diez minutos. ¡Gracias por recordármelo!

- Ya Ash, no le hagas caso, pero debes reconocer que no era precisamente la mejor de las chicas. Tal vez necesites salir con alguien más, alguien que te trate bien, así te darás cuenta de que estás mejor sin ella.

- Me costó como tres años invitarla a salir ¿Qué te hace creer que será sencillo conocer a otra?

- ¡Para eso es la fiesta! – Brock lo tomó por los hombros, sacudiéndolo fuertemente. – Habrá decenas de chicas por conocer.

- Y si eso no funciona... – Tracey levantó su dedo índice frente a él, como si se le acabara de ocurrir una buena idea. – Podrías invitar a alguna vieja amiga, así no tendrías porqué estar tan nervioso.

- Tal vez… – Ash se quedó pensativo por un momento. Sus amigos solo festejaron que por fin tuvieran su consentimiento y continuaron los preparativos – Quizá esta fiesta no sea tan mala idea después de todo...

oOoOoOoOoOo

Nunca se imaginó la cantidad de gente que Brock y Tracey convocaron. Ni siquiera tenía idea que tantas personas pudieran caber en su sala principal, sin contar todos los que se encontraban en los jardines que rodeaban la propiedad. Es cierto que había muchas chicas lindas, pero siendo tan incapacitado en el arte de la seducción no sabía como acercárseles. Entre tanta gente pudo reconocer a dos de sus mejores amigas: Dawn y May. Pensó en pasar tiempo con ellas para no aburrirse, posibilidad que descartó inmediatamente pues ambas estaban ocupadas con sus respectivos novios.

Pensaba que todo estaba perdido cuando por la puerta cruzó una hermosa pelirroja. Sin duda se había esmerado en su arreglo: su larga cabellera atada en una elegante cola de caballo, luciendo ese short negro combinado con una linda blusa azul marino y tacones altos que la favorecían considerablemente. Ella le sonrió desde el momento en que lo vio, acercándose a él con verdadera alegría.

- Hey Ash… – Sin pena alguna le dio un pequeño beso en la mejilla como saludo y le arrebató el vaso que el joven sostenía bebiéndose la mitad.

- Hey Mist. – No protestó ante las acciones de la bella joven. La verdad es que se alegraba sobremanera su presencia.

- Escuché lo que pasó con Giselle. La verdad me da gusto que ya no estén juntos, era una cualquiera.

- Te das cuenta que estás hablando de mi exnovia, ¿cierto?

- Por eso te lo digo hasta ahora, pero la verdad es que siempre lo pensé.

- Gracias por el apoyo, ¡creo que no me canso de oír todas las cosas lindas que tienen para decirme sobre la mujer que amaba!

- ¡Vamos Ash! Tienes que reconocer que esa no era la indicada.

- Sólo porque me engañó con Paul durante meses y luego me dejó por él, no quiere decir...

- ¡Sólo! ¡¿Querías algo más?! ¡Oh, ya sé! ¿Qué tal en la fiesta de navidad cuando intentó besar a Richie? Te lo digo Ash, era una zorra y me sorprende que no te haya botado antes.

- ¡Agh! si vas a continuar con este tipo de comentarios toda la noche...

- Si lo haré.

- ...Entonces necesitaré mucho más alcohol. – Se masajeaba las sienes en un acto dramático aunque el verdadero dolor de cabeza estaba parado frente a él, riéndose de su desdicha. – Puedes continuar regañándome en la cocina.

- Con gusto – Fue lo único que contestó siguiendo a su mejor amigo, lista para seguir con sus comentarios mordaces.

oOoOoOoOoOo

Las siguientes horas en compañía de su mejor amiga pasaron rápida y amenamente, a pesar de todas las bromas sarcásticas que la chica hacía con respecto a Giselle. Al principio le parecían irritantes, pero tenía que reconocer que Misty contaba con un muy buen sentido del humor.

Tomaron algunos Martinis, riendo y bromeando. Por fin desde que empezó la fiesta, estaba pasándola bien, cosa que no era desapercibida por sus amigos más cercanos.

- Estoy listo para otra ronda. – Ash enseñaba su copa vacía a su acompañante quien también estaba terminando el contenido de la suya. – ¿Quieres que vaya por más?

- Seguro, solo voy un momento al baño y nos vemos aquí en unos minutos, ¿de acuerdo?

- Claro.

Ambos chicos se levantaron del sofá. Misty subió las escaleras del inmueble. Apenas alcanzó la planta alta cuando dos caras familiares se acercaron peligrosamente a la de ella.

- ¿Te diviertes cierto? – May preguntó con ojos soñadores y las palmas de sus manos sobre las mejillas.

- Eeehh… ¿Si? – Contestó Misty tímidamente.

- Has estado toda la noche con Ash, ¿no es así? – Ahora Dawn tenía una cara de tonta enamorada mientras tomaba a la asustada entrenadora del brazo.

- Pues... si.

- Vamos Misty, no seas tímida, cuéntanos todos los detalles.

- Si Misty, ¿Desde cuando te gusta Ash? ¿Crees que él te corresponda? ¿Cuándo será la primera cita?

- ¿Qué? ¡No! Ash y yo solo somos amigos, mejores amigos en realidad y no pienso echarlo a perder.

- ¡Entonces si te gusta! – Gritaron ambas coordinadoras emocionadas.

Misty solo rodó los ojos soportando las incoherencias de sus amigas por cinco minutos más.

Al mismo tiempo Ash llegaba a la cocina cuando fue sorprendido por Brock y Tracey que tenían sus rostros llenos de orgullo.

- Sabíamos que hacer esta fiesta iba a rendir frutos, todavía no termina la noche y ya estás con Misty. ¡Bien por ti!

- ¡¿Qué?! – El entrenador estaba extremadamente confundido.

- Si Ash, creo que eres mejor de lo que pensabas en esto de conquistar chicas. – Dijo Tracey mientras le daba unas palmadas en el hombro.

- ¿Conquistar? ¿A quién?

- ¡A Misty!

- ¡Claro que no! Ella es mi mejor amiga, nada más eso.

- ¿Y qué tiene? No por eso deja de ser hermosa, talentosa, inteligente... ¡Es perfecta para ti!

- Yo... nunca he visto a Misty de esa manera.

- Pues no estaría tan mal que comenzaras a hacerlo Ash.

- Ya déjense de tonterías. – Sin querer escuchar locas conclusiones, el joven entrenador preparó dos Martinis y se dirigió rápidamente a la sala principal en busca de la pelirroja... Aunque no pudo alejar de su mente la pequeña conversación que sostuvo con sus dos emocionados amigos.

oOoOoOoOoOo

Pasaba de la tres de la mañana, pero la diversión parecía no terminarse para Ash y Misty. Después de muchos diferentes cócteles, reían amenamente, contándose anécdotas de sus aventuras y desventuras en la vida diaria mientras observaban las estrellas desde un pequeño sillón localizado en el patio trasero.

Ya la mayoría de la gente había cedido al cansancio y se habían retirado, algunos amigos más cercanos como Brock habían optado por encontrar algún rincón de la casa lo suficientemente bueno para descansar. Después de tan monstruosa fiesta el lugar parecía un verdadero campo de batalla y ellos eran los únicos que aún quedaban despiertos, estaban solos e infamemente cerca uno del otro.

- ...Así que, después de muchas excusas tontas, Michael por fin admitió que ya no sentía nada por mí y terminamos. – Misty relataba su mala experiencia en el amor a su amigo que escuchaba atentamente.

- Creo que no tenemos la mejor de las suertes ¿No crees?

- Ni que lo digas, sobre todo tú, que te llevas la medalla de oro con esa noviecita...

- Otra vez con lo mismo. De verdad Misty ¿No te cansas de repetirlo?

- Es sólo por si no te cabe en esa cabezota dura, – con su dedo índice señalaba la sien de Ash juguetonamente. Él solo rió. – pero ya verás que pronto encontrarás el verdadero amor.

- ¿Tú crees? – Preguntó un poco interesado, ya que en ese preciso momento no creía que esa afirmación fuera posible. Misty sonrió y apoyó su mano sobre la de él.

- ¡Seguro! Se que hay una chica que es perfecta para ti y será bella, inteligente, talentosa, de gran corazón y buena con los Pokemon. Ya sabes, alguien como...

- Como tú. – Ash se sorprendió un poco por lo que acababa de decir aunque haya resultado tan natural señalarlo. Por su parte, Misty estaba en shock mirándolo directo a los ojos con las mejillas ligeramente sonrojadas – Lo digo por como estabas describiendo a la chica ideal, todas esas cosas... tú también eres así, ¿sabes?

- Eeeerr... ¿Gracias? – Todos los nervios en el cuerpo de Misty estaban a punto de relajarse hasta que recordó algo de la conversación poniéndola nuevamente en estado de alerta. – Espera un momento… ¿Crees que soy bella?

Ahora Ash estaba nervioso. Sin querer e indirectamente reconoció que la chica que tanto lo molestaba era bella. Alguna parte de él siempre lo pensó, aunque nunca la vio con deseo, no como veía a otras chicas, pero tenía que reconocerlo: Misty era hermosa.

- E-eso creo. – Contestó titubeante. Dejó de verla a los ojos pasando su mirada por sobre todo el cuerpo de la pelirroja, lo cual provocó escalofríos en ella. – Supongo que no estás tan mal – Su afirmación no era muy convincente, pues no podía apartar la vista de esas largas y tonificadas piernas.

- ¿Es idea mía o está usted coqueteándome, señor Ketchum? – Misty estaba completamente nerviosa. Aún así no iba permitir que un chico tan torpe como él la dominara, así que decidió seguir un poco el peligroso juego en el que estaban cayendo, juego que Ash había entendido de inmediato decidiéndose a ganarlo.

- Para nada y si así fuera, sé que no podrías resistirte a mis encantos. – Sonrió seductoramente mientras enredaba sus dedos con los de ella. Aquel contacto amistoso que tan gustosamente habían compartido por varios minutos, en cuestión de segundos se había vuelto algo más intenso e íntimo.

- Seguro, lo que tú digas Ash. – Misty apartó el rostro del chico con su palma, riéndose ligeramente de él.

- Claro que lo digo, tan solo mírame. Soy apuesto, encantador, talentoso...

- Y muy humilde, me queda claro. – Estaba apunto de reír a carcajadas para terminar de esa forma la absurda discusión. Por su parte Ash estaba tomándolo muy en serio y aún la miraba seductoramente.

- Di lo que quieras Waterflower, pero estoy seguro de que si te besara en este preciso momento, no me rechazarías. – Eso borró por completo la sonrisa del rostro de la pelirroja. Estaban adentrándose más y más en un laberinto donde pronto se encontrarían con un punto sin retorno, debían detenerse si es que no quería arruinar su amistad con el entrenador... o tal vez no le importaba correr el riesgo.

- Mucha confianza y poca acción, señor Maestro Pokémon.

- ¿Crees que no lo haría?

- Solo digo, para alguien que siempre está dispuesto a un reto estás retrocediendo muy fácilmente.

- ¿Acaso me estás llamando cobarde?

- Hey, si el saco te queda...

Allí estaba de nuevo ese brillo tan especial en sus orbes esmeraldas, algo que Ash no había notado antes y que ahora resultaba tan cautivador. Aunque nunca había visto a Misty de esa manera, ahora le parecía imposible no intentar probar un poco de ese lado seductor de la chica que, además parecía desearlo también. ¿Qué estaba pasando? ¿De verdad iba a besarla? Tal vez se estaba aprovechando de la situación, tal vez se debía a la desinhibición creada por el alcohol... Cualquiera que fuese la respuesta poco importaba, pues no pensaba retroceder.

- Sabes que si me atrevería hacerlo. – Lo dijo tan cerca del sonrojado rostro de la chica que apenas se podía contener. Pasó un brazo por detrás de ella y la afianzó fuertemente acercándose aún más a ella.

- Pues hazlo. – Misty lo desafiaba. Como pudo acomodó sus manos en el pecho del joven para apenas separar su cuerpo del pecho de Ash.

Después, vino el silencio.

Alguna tonta y popular canción sonaba todavía desde el interior de la casa, mientras ambos jóvenes se encontraban en esa situación tan comprometedora...

Luego, todo pasó tan súbitamente que Misty ni siquiera supo que estaba ocurriendo, sólo reparó que Ash la estaba besando apasionadamente hasta que él la recostó por completo sobre el sofá, mientras acariciaba todo de ella: su cabello, sus hombros... sus piernas. Los cálidos labios de quien hasta ese momento era su mejor amigo de la infancia, ahora clamaban de ella pasión y deseo, al que correspondió gustosamente. Después de varios minutos en los que ninguno se atrevió a romper el contacto, se separaron lo suficiente para recibir oxígeno, mismo que les hizo falta en tan intensa sesión de besos.

Ash permaneció con los ojos cerrados manteniendo a la chica cautiva debajo de su cuerpo y entre sus brazos sin saber que hacer a continuación. Sabía que lo que acababa de ocurrir estaba mal, no se besan a los amigos, eso era algo que sabía a la perfección, sin embargo sus labios palpitantes de deseo pedían más. No tuvo más tiempo de pensar en ello pues Misty retomó lo que estaban haciendo presionando sus dedos contra la nuca de Ash para tener completo control de la situación.

Fue un largo beso que al terminar le siguió otro... uno más... hasta que pasaron las horas sin que ninguno de los dos se dispusiera a ponerle un fin a tan intensa situación.

- ¿Mist? – La voz casi consumida y temerosa del chico rompió con la atmósfera que los había acompañado durante ese tiempo. Realmente no quería deshacer la intimidad existente, pero algo rondaba en su cabeza y necesitaba hablarlo antes de que se arrepintiera.

- ¿Si? – Ella se separó solo lo suficiente para mirarlo a los ojos llena de curiosidad, misma que se mezclaba con miedo ¿Acaso Ash comenzaba a arrepentirse de sus acciones?

- Ummm... Estaba pensando que... si tu y yo... que no sería extraño si nosotros emm...

- ¿Nos besáramos? Creo que ya es un poco tarde para eso – Una media sonrisa apareció por la comisura de sus labios.

- No, no es sobre eso o bueno si... creo que... nosotros...

- Estás divagando, Ash.

- Creo que debiéramos salir juntos alguna vez, – dijo de pronto con voz temblorosa – tú sabes...

- Como en una... ¿cita?

El chico movió su cabeza afirmativamente sorprendiendo a su amiga. Esperaba que le pidiera olvidarse de todo, jamás pensó que le ofreciera algo como eso.

- No lo sé, Ash.

- Solo piénsalo por un momento, a ninguno de los dos nos va bien saliendo con otras personas, ¿cierto?

- Cierto.

- Nosotros nos conocemos desde hace mucho tiempo y sabemos lo que más nos gusta, ¿cierto?

- Cierto.

- Y sabemos que si saliéramos juntos, no habría traiciones, juegos o malos ratos… ¿Verdad?

- De acuerdo, por extraño que parezca, tienes razón, – Ash le dedicó una pequeña mirada de irritación por ese comentario, ella solo sonrió. – Pero...

- ¿Pero?

- ¡No lo sé! Ash, eres mi mejor amigo y no quisiera arruinar nuestra amistad.

- Creo que después de las últimas horas, nuestra amistad está un poco arruinada de todas formas. – El entrenador suspiró haciendo que las hebras de fuego en el rostro de Misty se mecieran levemente, todavía se encontraban muy cerca y a pesar de la negativa de la chica, él no tenía intenciones de soltarla. – Solo digo que lo intentemos, porque no se tú, pero nunca me había sentido con nadie… como estoy sintiendo ahora por ti.

La miró tiernamente esperando una respuesta. Misty no podía negar que la conexión existente entre ellos era electrizante. Tenía que darle una oportunidad a ese sentimiento.

- Está bien Ash, tengamos una cita. – Le dio un pequeño beso en sus labios húmedos y se levantó recogiendo sus zapatos de los que había prescindido durante el transcurso de la noche. – Pasa por mi hoy a las siete de la noche y saldremos. ¿De acuerdo?

- Seguro, pero... ¿A dónde vas?

- Pues a mi casa.

- ¿Por qué?

- Porque soy una dama y seguro no voy a pasar la noche con un chico con el que ni siquiera he salido.

- ¡Nos besamos toda la noche! ¿Si puedes hacer eso conmigo, pero no puedes quedarte?

- No le hables así a una chica decente.

- No eras tan decente hace unos momentos cuando me tenías atrapado con tus piernas – Bromeó con ella, aunque en el fondo no podía negar que estaba reviviendo esa sensación de tenerla tan cerca, deseando que jamás se hubiese terminado ese momento.

- ¡Cállate tonto! – Le lanzó un cojín que estaba a su alcance en un intento de esconder su cara que estaba completamente roja de tan solo recordar que posición tan comprometedora compartieron – Llega a las siete en punto o ya verás lo que te espera. ¿Entendido?

Y sin más desapareció rápidamente por las puertas de cristal en el patio. Ash se quedó recostado en el sillón viendo aparecer los primeros rayos del sol, anhelando que ya fuera la hora de su cita y poder besarla de nuevo.

1 año después.

Con demasiada impaciencia tomaba su café en aquel pequeño negocio al sur de Ciudad Celeste. Tenía frente a ella dos piezas de pastel de chocolate que no se atrevía a probar, no hasta que llegara su novio. Los había comprado para celebrar la ocasión y no podía simplemente tomar un bocado si no era en su compañía.

El melodioso sonido de la campana de entrada a la cafetería la hizo voltear y allí estaba a quien tanto había esperado. Él le sonrió y se acercó a su mesa. Depositó algunos besos en el rostro de la chica y se acomodó a su lado.

- Llegas tarde, como siempre.

- A mi también me da gusto verte, amor. – Contestó él con sarcasmo.

- En serio, Ash, ¿cuándo será el día que no me hagas esperar?

- ¿Solo me ves para regañarme? ¡Dios Misty! ¿No te cansas de ser tan malhumorada? – La provocaba con tanta facilidad que a veces le costaba creer que ella no se diera cuenta de sus juegos, así como lo acostumbraba hacer desde niño.

- ¡No soy malhumorada! Tu me haces enojar eso es todo.

- Awww no te pongas así, solo me tardé porque estaba terminando tu regalo.

- Más te vale que sea bueno, Ketchum. Después de todo, hoy cumplimos un año juntos.

- ¡Hey! ¿Qué no el mejor regalo es tenerme todos los días solamente para ti?

- Eso es una pesadilla. – Se sujetó las sienes mirándolo con malicia. La verdad era que a ella también le encantaba hacerlo enojar.

- ¡Oye! – Sacó la lengua como respuesta... y ella le embarró la cara con una de las rebanadas de pastel.

Ash debía estar enojado por eso, pero cuando vio el rostro de su novia tenía un gesto demasiado tierno e infantil que simplemente no pudo evitar sonreír hasta donde los músculos de su rostro le permitieron.

En el fondo Misty seguía siendo la misma chiquilla con la que solía pelear desde que tenía diez años, siempre sería su compañera de aventuras, su más grande dolor de cabeza, la voz de su conciencia y de alguna forma también se había convertido en su razón de vivir, en la mujer más maravillosa del mundo que estaba dispuesto a amar toda la vida.

Tal y como lo había dicho Brock un año atrás, en la noche que su relación con su mejor amiga cambió por completo: Misty era perfecta para él, era exactamente lo que siempre esperó encontrar... y estaba seguro que nunca la dejaría ir.


¿Qué les pareció? Esta vez no utilicé tanto la letra de la canción en la narración, sobre todo porque estaba en primera persona en plural, pero sí traté de abarcar toda la idea de la canción: dos amigos que se llevan más que bien y de repente se enamoran locamente y son felices toda la vida. No se ustedes pero yo creo que eso es Pokeshiping totalmente n.n.

Como siempre esperaré sus reviews para saber su opinión al respecto. Ahora me concentraré en el ABC challenge para que esté antes de Diciembre aunque no les prometo mucho... ¡Nos leeremos pronto!

DjPuMa13g. Yo también me quedaría corta para agradecerte tu comentario, me alegro que te haya gustado aunque se tratara de un tema triste, a mí tampoco me gustó tanto Ash en este capítulo jeje, aunque creo que los dos estuvieron mal: Ash por egoísta y Misty por orgullosa. Espero que este capítulo te guste también.

-Mistyket Yo creo que Ash tenía oportunidad de alcanzarla! Solo digamos que muchas cosas pueden pasar y quién sabe qué pasaría si se reencontraran. Yo también leía fics en mi otro trabajo donde tenían bloqueo de internet jajaja, Pero aguas que no te cachen! Jejeje y ya sabes que seguiré escribiendo mientras siga habiendo personas que les guste lo que hago :)

JhungYuki Awww :( yo no quería deprimirte lo juro! Pero ahora todo es felicidad y ... apasionado jaja.

naliaseleniti Yo también creo que Ash y Misty seguirán peleando aunque se amen con locura y pasión (como en este capitulo jeje) pero no me los imaginando peleándose feamente y diciendo cosas hirientes que es lo que intenté retratar en la canción anterior, aunque creo que lo hicieron por inmaduros y no por maldad y creo que si pude transmitir bien sus personalidades por lo que leí en tu review, así que creo voy por buen camino :)