Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.
Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.
Repito, ninguna tiene una unión entre sí.
DEDICADO A SUMI-CHAN que me pidió que hiciera un LEMON.
Dulces sensaciones.
Sexta Historia: Feliz Aniversario
Sus labios rosaron suavemente los míos provocando que deseara mucho más. Lo sentí acariciarme el muslo interior por sobre la tela de sacerdotisa y sin poder evitarlo gemí suavemente.
-Feliz Aniversario-Me susurró contra mi boca, yo sonreí tontamente, pasé mis brazos por su cuello y lo besé con todas las fuerzas que tenía. InuYasha en la vida diaria podía ser realmente un arisco y medio bruto pero en la cama… se transformaba y eso no lo iba a negar… me encantaba.
Me aplastó contra su cuerpo de tal forma que entendí que trataba de mostrarme que yo solamente era suya ahora y siempre. Retiró la parte de arriba de mi traje sin muchos preámbulos, él simplemente las rompió con sus garras, yo contemplé algo atónita como los pedazos volaban al suelo de madera.
-Ohhh InuYasha-Intenté reclamarle pero no pude porque él capturó mi pezón y chupó con fuerza haciéndome dar otro gemido pero esta vez con más intensidad, escucharme gemir parecía darle más vigor porque succionaba más y más, con sus manos empezó a desarmar el nudo del traje, yo llevé mi cabeza hacia atrás y me dejé complacer, no importaba cuantas veces lleváramos haciendo el amor, cada vez que lo hacíamos era como si un fuego nos quemara por dentro y nos volviera locos una y otra vez necesitándonos más.
-Kagome…-Susurró en mi oído el cual lo mordió suavemente para bajar con sus labios por mi cuello y con su colmillo acarició ahí, yo rosé mi cuerpo con el suyo consciente de que mis desnudos senos chocarían con su pecho aun envuelto en su Aori.
-Esto estorba-Le comenté juguetonamente retirándole con rapidez y eficacia el Aori y su prenda amarilla. Una vez tuve sus pectorales expuestos a mi me dediqué a besarlo en cada parte de piel expuesta, cada centímetro, cada milímetro de él besé. Con mis manos acariciaba sus musculosos brazos mientras lo sentía a él tocar mi desnuda espalda con urgencia.
Al parecer InuYasha estaba muy impaciente porque se levantó de la cama para retirarse el pantalón con brusquedad y casi desesperación yo no pude evitar que se escapara una risita traviesa de mis labios.
-¿Es muy gracioso Kagome?-Me preguntó en un tono amenazador que encontré demasiado sexy. Yo le asentí con coquetería, me levante para pararme frente a él, su mirada estaba fija en mis senos. Me acerqué más alcanzando con mis labios su boca y besándolo con frenesís.
InuYasha me agarró por las nalgas levantando mis piernas y obligándome a enrollarlas en su cintura, en ese instante nuestras intimidades se tocaron superficialmente, yo aun tenía puesto la parte de abajó, aun así podía sentir la humedad caliente de InuYasha y estaba seguro que él sentía y además podía oler la mía.
Inesperadamente me arrinconó contra la pared de manera poco gentil pero no me importó para nada, adoraba esa parte bruta suya, con una mano sin soltarme me rompió los pantalones para hundirse en mí inmediatamente.
Ahogué un gemido de victoria cuando lo sentí dentro mío… era y siempre sería la sensación más maravillosa de mi vida tenerlo así.
-Kagome-Murmuró ronco mordiendo suavemente mi cuello mientras salía y entraba con fuerza una y otra vez dentro de mí. Sentía como sus testículos chocaban contra mi carne dándome un extraño pero agradable placer.
Clave las uñas en su espalda y llevé mi cabeza hacia atrás permitiendo que lamiera mejor mi cuello.
-InuYasha… Oh ¡Más rápido!-Dije con esfuerzo, el tenerlo así no me ayudaba a pensar mucho. InuYasha aumentó sus embestidas en un frenético choque de caderas que me hacían gritar sin yo poder evitarlo. InuYasha respiraba pesado, bajó su cabeza para lamer uno de mis senos, apretó mi trasero entre sus manos y entonces decidió que era momento de cambiar de posición.
Yo solo me dejé guiar, me encanta esa actitud machista suya cuando estábamos en nuestros encuentros de intimidad.
Me ordenó con sus movimientos a ponerme con las manos y pies en el suelo quedando vulgarmente en la posición de "perrito" y entonces entro en mi con más fuerza y urgencia de la que alguna vez había experimentado. Su cuerpo cayó un poco sobre mi espalda y su mano alcanzó uno de mis senos que masajeó con intensidad.
Cada vez se adentraba más rápido, más fuerte y con más necesidad en mi, podía sentir que estaba alcanzando lo más alto, todas las sensaciones se concentraron en mi bajo vientre como si de una pelotita de estímulos se trataran, no fui muy consciente del fuerte grito que mande cuando llegué al cielo gracias a él, pero si pude sentir como él llegaba a su propio orgasmo derramando su liquido caliente en mi interior mientras su miembro se movía aun expulsando absolutamente todo lo que tenía en mi.
-Feliz aniversario-Me volvió a repetir tomándome entre sus brazos con gentileza y acostándome en la cama junto a él. En ese momento recordé que había estado enojada con él por haber olvidado que se cumplía un año desde que yo había vuelto a la época feudal, pero realmente poco importaba reprochar eso, menos cuando tenía frente a mí al hombre más sexy besándome los labios con pasión y su miembro erecto nuevamente…
Esta sería una noche exquisitamente larga…
Fin.
Como te lo prometí Sumi-chan, traje este lemon cortito que me pediste, ojala te haya gustado.
Gracias por los comentarios.
Besitos.
Katys!
