Al fin, después de 6 meses sin actualizar esta otra colección, al fin pude pensar una idea para esta canción que tanto me gusta y que siempre he pensado es un tanto pokeshiping, pero por alguna razón no podía pensar en ninguna idea. Finalmente terminé con este pequeño relato y estoy muy contenta con el resultado... espero que ustedes también lo disfruten.


In The Sand

De: Kashmir

Álbum: Zitilites


Después de tanto esperar, de contar las semanas, los días y hasta las horas, al fin habían llegado las vacaciones que Ash tanto había planeado. Arribó con sus amigos Brock, May, Max y Dawn al lugar que habían rentado para las siguientes tres semanas. Era una casa grande y majestuosa a las orillas de la más hermosa playa de Isla Espuma, sus habitaciones albergaban los más exquisitos lujos, incluidos la vista perfecta del océano chocando suavemente contra la arena una y otra vez. Era el mejor lugar para vacacionar, cualidad que aprovecharon todos los jovencitos… excepto Ash.

Apenas entró a la casa, aventó sus maletas a la habitación más cercana, después corrió hacia la puerta… y se quedó allí, observándola… por horas. Parecía esperar que se abriera y revelara la entrada a un mundo mágico o que por ella entraran todos los Pokémon legendarios conocidos por la humanidad… Tal vez, para él era así de especial quién estaba esperando.

Pasó un día y nadie llegó a ese paraíso veraniego. La noche se hizo presente, más no la especial mujer que el entrenador esperaba. Aún así, no apartó la vista de la puerta de madera, pues temía que si lo hiciera se perdería del momento de su llegada. Y así continuó hasta la mañana siguiente.

- ¡¿No te has movido de allí?! ¡¿Acaso has perdido la cabeza?! – Una exasperada Dawn detuvo su andar hacia la playa, regañando intensamente a su compañero de aventuras.

- Lo haré en cuanto ella…

- Ella llegará cuando tenga que llegar. ¿No sé por qué demonios tienes que estar como tonto esperando a…?

- ¡Dawn! Déjalo en paz. – Brock salió de la cocina para detener las palabras llenas de veneno de la coordinadora – Si él quiere estar allí, no tienes porqué entrometerte.

Ash y Dawn se sorprendieron del tono tan brusco que usó Brock en contra de la chica, quien sólo pudo inflar sus mejillas y apretar los puños mostrando su enojo antes de salir dando pisotones para reunirse con los demás en la playa.

- ¿Gracias por defenderme? – Ash comentó dubitativo, acomodándose en el pequeño sofá donde se había plantado desde su llegada.

- Si, bueno, Dawn puede ser un poco… dura contigo. Aunque tiene toda la razón. – Se formó una sonrisa juguetona en su cara. – Deberías pararte de allí, aunque sea para bañarte. – Y sin más, se alejó por la puerta trasera para seguir conviviendo con el resto del grupo.

Considerando las palabras de sus amigos no le quedó más remedio que levantarse y se dirigió a su habitación para tomar una refrescante ducha. Supuso que no llegaría en los próximos quince minutos… Apenas pasaron cinco minutos cuando el tan esperado timbre por fin sonó. Una, dos veces antes de que May y Max abrieran.

- ¡Hola! – Saludaron los hermanos a la recién llegada quien sin duda estaba feliz de ver a sus amigos y de pasar algunos días con ellos, aunque claro, estaba más emocionada de encontrarse con Ash. Después de unos minutos de plática que la habían hecho sentirse más ansiosa por verlo… por abrazarlo, simplemente no pudo aguantarse más.

- Y…¿Dónde está Ash? – Preguntó con voz dulce a sus amigos. May sonrió pícaramente hacía ella.

- No te preocupes, estará aquí exactamente en treinta segundos. – Seguía con la misma expresión traviesa cuando usó sus manos como megáfono en dirección a las escaleras para exclamar con todas sus fuerzas – ¡Oh Ash! ¡Misty está aquí!

"¡¿QUÉ?!"

Un fuerte gritó se escuchó a lo lejos seguido del sonido de varios objetos cayendo o siendo quitados estrepitosamente a su paso. Después de unos segundos apareció Ash quien llevaba puesto unos shorts de rayas y una camiseta blanca. Por querer bajar las escaleras rápidamente se tropezó con la alfombra que cubría los escalones, cayendo a los pies de Misty, de una muy divertida May y de un muy impresionado Max.

- Hola Ash, excelente entrada. – Dijo burlona la pelirroja mirando al adolorido jovencito a sus pies.

Al fin estaba viendo a quien había esperado por tanto tiempo: Misty. Su Misty, con sus ojos color índigo brillando como dos joyas, con esa hermosa sonrisa que lo desarmaba totalmente. Su falda redonda amarilla a la cintura y una sencilla blusa blanca de tirantes remarcaban su fina figura. Por un momento pensó que estaba en presencia de un ángel… su ángel.

Se paró usando una extraña pirueta para hacerlo y abalanzándose sobre ella la abrazó cariñosamente.

- Me alegro que ya estés aquí… te extrañé tanto. – Susurró tiernamente al momento que se aferraba más a su delgado cuerpo.

- ¡Ejeeemmm! – El ruido lo distrajo sólo un poco para ver a Max un tanto incómodo con la situación y a May con su cara de enamorada soñadora. – Creo que es mejor que vayamos con los demás…

- ¡Hey! ¡Al fin llegaste! – Brock salió para recibir a su querida amiga dándole un gran abrazo de oso, llevándose a Ash también entre sus brazos – ¡Justo a tiempo! Otro poco y no creo que Ash hubiera resistido.

- ¡Eso no es cierto! – Gritó un tanto sonrojado, tratando de zafarse del agarre de Brock.

- Oh, es cierto. – intervino May. – Estaba tan desesperado por verte que no quitaba la vista de la puerta.

- ¡No es verdad! … Bueno si, p-pero…

- Awww, Ash. ¿De verdad? Qué dulce. – Comentó alegre la pelirroja rodeándolo del cuello con sus brazos, plantándole un tierno beso en los labios.

Ash sonrió entre el beso. Sabía que decirle a Misty lo que sentía por ella había sido la mejor idea que hubiera tenido en sus diecisiete años de vida. Ahora se había convertido en su novia y no podría ser más feliz, eso claro sin contar ciertos contratiempos.

- ¿Brock, el almuerzo estará pronto o…? - Dawn entró a la sala para ver la tan esperada llegada de Misty. Al instante el poco buen humor que tenía se desvaneció. – Ah, veo que al fin llegaste, Misty. ¡Qué bien! – El sarcasmo en su voz era casi imperceptible.

- ¡Si! ¡Vamos a pasar las mejores semanas de vacaciones que nadie haya tenido! ¿No es así, Mist? – Preguntó Ash entusiasmado. No había notado la malicia en el comentario de Dawn y ahora sonreía feliz a su novia… aunque poco a poco su alegría se desvaneció cuando vio el gesto de tristeza en el rostro de ella.

- Si, sobre eso… no puedo quedarme mucho tiempo, apenas logré escaparme después del Symposium Pokemón y mis hermanas esperan que vuelva para el viernes.

- Pero… sólo faltan cuatro días. – Un puchero se asomaba en la cara entristecida de Ash.

- Lo sé y lo siento mucho. Tengo que regresar a casa de inmediato o mis hermanas empezaran a regalar medallas.

- Si, lo entiendo. – El entrenador contestó un tanto deprimido.

- Estaré a tu lado todo el tiempo y la pasaremos genial, lo prometo. – Tomó la mano del chico mientras le sonreía dulcemente. Ash asintió, al momento que todos comenzaron a moverse hacia el comedor.

"Si, ya lo veremos." Pensó Dawn, quien siguió toda la conversación con la sensación de la envidia y los celos recorriendo todo su ser…

oOoOoOoOoOo

Las cosas no estaban resultando como Ash había pensado que serían, pues sus días junto a su novia se habían reducido considerablemente, además, cada vez que intentaba estar a solas con ella aparecían todos sus amigos para "hacerles compañía". Sobre todo Dawn. El joven no entendía cómo alguien tan experta en el romanticismo como su amiga de cabellera azulada, no entendía que necesitaba darle espacio con su novia.

Aún así sentía alegría con tan sólo contemplarla. Aunque se viera como un tonto al hacerlo, no le importaba, después de todo, no era algo que pudiera hacer a diario.

Llegó el viernes y con él, la partida de la chica, pero Ash estaba determinado a pasar las últimas horas con ella a solas… y sin saber cómo, ideó un plan para hacerlo.

- ¡Vamos Ash! ¡Apúrate para que podamos tener un buen lugar en la función! – La pelirroja terminaba de arreglar su corto cabello colocando solo una fina diadema con decorado floral sobre ella mientras acomodaba su ligero vestido blanco.

- Si, sobre eso… No vamos a ir. – Dijo tímidamente el entrenador en apenas un susurro rascándose la nuca.

- ¿Cómo que no vamos? Todos nos están esperando y… - Se detuvo al darse cuenta del plan de Ash. Había sido él quien sugirió que se adelantaran mientras terminaba de arreglarse, fue él quien le pidió a Misty lo esperara para no llegar solo al parque. La cara sonrojada de su novio terminó por confirmar su teoría. Le sonrió en complicidad. – Entonces, ¿dónde vamos...?

Esa era la parte que no había planeado. Debió llevarla a algún sitio especial, en lugar de eso, terminaron caminando por la playa. A ella parecía agradarle ese simple paseo y él había tenido lo que quería: a su amada pelirroja solo para él.

Después de una hora de una caminata tranquila, por fin se sentaron sobre la cálida arena, relajándose por completo. Sus dedos se encontraban entrelazados tiernamente mientras observaban el mar.

- Esto es perfecto. – Ash rompió el silencio con esas simples palabras, sin evitar que una sonrisa se formara en su rostro.

- Lo sé, el mar es tan…

- No hablaba de eso. – La interrumpió. Ella lo miró con curiosidad. – Me refería a nosotros… tu y yo, juntos… No hay nada mejor en el mundo.

- Creo que tienes razón. – Intentó esconder su rostro sonrojado acomodándose en el pecho del joven. Ash la rodeó con sus brazos descansando su cabeza sobre su cabello de fuego.

- Si estás de acuerdo… Entonces… ¿Por qué no viajas conmigo?

- Ash…

- Así no tendríamos que vernos cada mil años, ¿sabes?

- Ya hemos hablado de esto, ¿no lo recuerdas?

- Si, pero…

- Sabes que por ahora… mi lugar es en el gimnasio.

- Entonces yo me quedaré en Celeste.

- Ash… – Suspiró angustiada – Tu debes seguir viajando, tienes un sueño que cumplir.

- ¿Y qué hay de nosotros?

- Nosotros… Estaremos juntos algún día.

- ¿Cuándo?

- Debes tener paciencia Ash… llegará el tiempo en el que tu y yo vivamos felices para siempre… Sólo… Ten paciencia.

- Lo haces parecer muy fácil.

- Es porque así es…

- ¿Entonces por qué me duele tanto cada vez que nos tenemos que separar?

No tenía una respuesta para eso, Misty también sufría mucho con cada adiós, con cada partida, pero seguía teniendo fe en que algún día todo ese dolor desaparecería y sólo quedara su infinito amor que los uniría para siempre. Se separó un poco de él para mirarlo a los ojos. Ya no tuvo que decirle nada más, pues al encontrarse con los suyos pudo entender lo que pensaba su novia.

Ella posó su delicada mano en la mejilla de Ash sin romper el contacto visual.

- Bésame. – Pidió tiernamente, sintiendo en ese momento que, tal vez no volvería a sentir los labios del hombre al que amaba en mucho tiempo…

"Tal vez nunca más."

No pudo detener ese pensamiento, proveniente de lo más profundo de su ser, pero cualquier temor que se pudiera desatar de aquello, fue acallado por los cálidos besos de Ash, quien no dejó pasar ni un segundo para cumplir la petición de su amada.

Y después de un largo y maravilloso momento se separaron justo a tiempo para contemplar el momento exacto en el que el cielo se volvió de fuego quemando el día a su paso y dando lugar a la noche…

oOoOoOoOoOo

El tiempo pasó, el verano terminó y a él siguieron los meses más fríos del año. Primero el otoño con sus heladas brisas, después, el despiadado invierno con sus noches gélidas.

Ash y Misty seguían su noviazgo, aunque no estaban en su mejor momento. Él continuaba su viaje a través de la región de Sinnoh en compañía de su amigo Brock y Dawn. No quería admitirlo, pero la coordinadora comenzó a incomodar a Misty. Ella no se consideraba una persona celosa, sin embargo, había algo en esa chica que la inquietaba. Su situación con Ash tampoco ayudaba a despejar sus dudas. Sólo unas cuantas llamadas en más de seis meses y unas pocas cartas llenas de palabras de amor que no alcanzaban a describir los sentimientos de ambos.

Aún así, todo eso se veía como un gran contratiempo y nada más, sobre todo cuando la primavera se hacía más presente y con ella la oportunidad de verse una vez más en el cumpleaños número dieciocho del entrenador.

Por fin era marzo y todo estaba preparado, una íntima celebración en los jardines del laboratorio de los Oak, con una decoración alegre y mucha comida. La gente empezó a llegar poco a poco, los regalos, las felicitaciones, decoraciones… todo inundaba el lugar. Para cuando Misty arribó, la fiesta ya estaba en pleno apogeo.

Comenzó a sentirse cada vez más nerviosa. Acomodaba su cabello detrás de sus hombros y después deshacía arrugas imaginarias de su blusa rojiza, aplicaba más lápiz labial, verificando que cada parte de su maquillaje fuera perfecto. No pensaba en otra cosa más que lucir radiante para Ash… Eso fue hasta que lo vio entre la multitud de invitados: Tan guapo como siempre, con esa sonrisa capaz de derretir glaciares… platicando felizmente con Dawn.

Las risas compartidas y las miradas de complicidad eran demasiado para la muchacha que los observaba. Estaban tan absortos en su plática que apenas se percataron de su presencia, hasta que Misty se acercó depositando un tímido beso en la mejilla de Ash. Él se volteó al sentir el suave contacto y por un momento toda su atención se volcó hacia la pelirroja que tanto había anhelado ver… aunque solo duró un instante.

- ¿Ash? – Dawn interrumpió a la feliz pareja. Con mala saña tomó el brazo del chico, alejándolo de su amada unos cuantos metros. – No quiero interrumpir ni ser grosera, pero… emmm… prometiste que…

- ¡Oh cierto! – Volteó para ver a Misty un segundo más.

Como deseaba estar con ella, besarla y aprisionarla entre sus brazos, tal como había imaginado hacerlo todos esos meses apartado de su lado. Más era un hombre de palabra y un buen amigo, no podía abandonar a Dawn cuando ésta había pedido específicamente su ayuda para resolver "un problema", así que tendría que esperar para compartir el poco tiempo que tenía para estar con su amada.

- Mist, dame unos minutos en lo que discuto algo muy importante con Dawn, ¿de acuerdo?

- Emmm... seguro, Ash.

- No te preocupes, Misty, sólo tomará unos minutos. – La maliciosa voz de Dawn era todo menos confiable y menos cuando dio otro ligero tirón de la manga de la camisa larga que usaba Ash. Caminaron lo suficiente para encontrarse lejos de su rango de audición. La cara de Misty estaba llena de desconcierto y un poco de frustración. Había viajado toda la mañana para estar junto a Ash y no le quedaba otra cosa más que observarlo junto a otra mujer.

Para Dawn era todo lo contrario. Viajar junto al hombre que amaba mientras él le pertenecía a otra chica había sido difícil, hasta que se le ocurrió la mejor forma de terminar lo que frente a sus ojos no era más que una absurda relación. Sólo tenía que evitar que ellos pasaran tiempo juntos, tal y como lo había intentado aquella vez en isla Espuma, fingiendo ser la amiga buena y comprensiva frente a él para no levantar ningún tipo de sospechas.

No era muy complicado, no es que estuviera con ella a diario, solo tenía que "robárselo" cuando estuviera cerca. El hacer que Misty se sintiera tan celosa, triste y vulnerable solo era un efecto colateral que disfrutaba con demasía.

A la pelirroja no le quedó más que platicar con otros de sus amigos mientras esperaba por Ash, pero cuando pasó una hora sin que el chico se despegara ni un segundo de Dawn, comenzó a desesperarse. La jovencita de pelo azul parecía muy alegre como para tener un problema, sin mencionar que, cada uno de sus movimientos eran cínicamente coquetos.

Era una descarada que no hacía más que flirtear con el novio de alguien más sin vergüenza alguna. Un bufido apenas imperceptible salió de su boca mientras seguía observando el atrevimiento de Dawn, a la vez que intentaba platicar con Tracey, quien no se percató del extraño comportamiento en la pelirroja. De haberlo notado, no le hubiera ofrecido una copa de vino blanco como la que él mismo estaba degustando.

Otra hora pasó y Ash seguía atrapado en la conversación con Dawn. Durante ese tiempo, Misty no hizo más que tomar copa tras copa del delicado líquido burbujeante que ella misma se servía, sin dejar de mirar con recelo a su novio hasta que no pudo soportarlo más.

Tomó de golpe un último sorbo de vino antes de acercarse un tanto furiosa hacia los chicos que seguían absortos en su conversación, demasiado alegres para su gusto. Se plantó frente a ellos con el enojo dibujado en sus pupilas.

- Espero no interrumpirlos, pero ya han pasado tres horas y…

- Oh, cierto. Perdón, Misty, creo que simplemente perdimos la noción del tiempo. – La voz de Dawn era más que insultante. Con una ligera sonrisa en sus labios se recargó en el brazo derecho de Ash, para hacerla enojar aún más.

- Lo siento mucho, Mist. – Contestó apenado el chico mientras intentaba liberar su brazo del agarre de la coordinadora. sin mucho éxito. Eso sin duda sólo lo hacía lucir aún peor. – Pero creo que ya todo está resuelto, ¿no es así Dawn? – Sin esperar la respuesta de ésta se soltó de ella, para acercarse a Misty y tomarla suavemente de la mano. – Ahora si soy todo tuyo…

En cualquier otro momento, esa frase hubiera alejado todo tipo de dudas que pudiera tener, haría que su corazón se derritiera de ternura y se rindiera ante los encantos del apuesto entrenador… más no resultó esta vez.

La mezcla del alcohol en su sistema con el comportamiento altamente sexual de Dawn hacía él, se habían convertido en una bomba lista para explotar.

- No. ¿Sabes qué? – Tiró de su mano para soltarse del cariñoso gesto de Ash. – Si tengo que venir yo a interrumpirte, es claro que no te interesa estar conmigo, así que los dejaré a solas y platiquen todo lo que quieran, no les estorbaré más. – Diciendo eso, se dio media vuelta dispuesta a irse lo más lejos posible. Aunque era rápida, los reflejos del chico lo eran aún más. La tomó de nuevo del brazo de una manera un tanto violenta.

- ¿De qué estás hablando? Sabes que lo único que quiero es pasar tiempo contigo.

- ¿De verdad? – Rió de forma sarcástica – ¿Entonces por qué pasaste las últimas horas con.. ella? Como si no estuvieran juntos todo el tiempo.

- ¡Porque somos amigos! ¿Qué te pasa Misty? ¿Por qué estás actuando de esta manera? – La actitud de la pelirroja comenzaba a exasperarlo. Lo único que deseaba era tomarla entre sus brazos y por alguna razón ella solo estaba buscando excusas tontas para estar molesta con él. – ¡¿Acaso tengo que justificar eso?!

De nuevo los celos en Misty se apoderaron de ella, sacando lo peor de sí. Las palabras de Ash sólo parecían defender a la muchachita con la que estuvo hablando tan afablemente, mientras Dawn se regodeaba con satisfacción viendo que su plan daba resultado. Pero Misty no se iba a quedar para ser humillada de esa manera.

- Como te lo dije, si quieres es tan importante lo que están hablando, ¡entonces quédate con ella! – Esta vez escapó exitosamente ante la mirada preocupada del entrenador que no entendía lo que ocurría y sólo pudo ver como desaparecía como una flama fugaz a través de los verdes prados de la residencia Oak.

Corrió sin parar lo que parecía una eternidad hasta que le empezó a faltar el aliento y tuvo que buscar soporte en uno de los árboles que circundaban la propiedad. Apenas si tenía sentido lo que había ocurrido minutos atrás ¿En verdad Ash había defendido a Dawn o era sólo producto de su imaginación? No tuvo tiempo de pensarlo pues el entrenador la había seguido y no tardó en darle alcance.

- ¡Misty! – Apenas estuvo cerca de ella, la apresó contra el árbol con sus brazos, temiendo que se escapara de nuevo – ¿Me puedes explicar qué sucede? ¿Qué son todas esas tonterías sobre Dawn?

- No, no son tonterías, es la realidad. Tu pasas todo el tiempo con ella, viajando, viviendo aventuras, haciendo todo juntos mientras yo estoy a kilómetros de distancia deseando verte y…

- Yo hago lo mismo, Mist, todo el tiempo, solo pienso en ti…

- ¡Entonces porque no puedes apartarte de su lado! – A ese punto de la conversación las lágrimas eran visibles en sus orbes azules – ¿Cómo es eso de que me extrañas y lo único que has hecho desde que llegué es ignorarme?

- Dawn me pidió ayuda, ya te lo dije solo estaba tratando de ser un buen amigo – Enfatizó la última palabra tanto como pudo, pero de cualquier manera ella se enojaba cada vez más y de un empujón apartó las manos del chico, luego puso distancia entre ambos, avanzando unos cuantos pasos.

- ¡Ya deja eso, Ash! ¡Era claro lo que ella quería y tu eres tan tonto que no te das cuenta!

- ¡Por favor Misty! Estás siendo un poco paranoica, ¡Dawn y yo no tenemos nada que ver! Podrías olvidar todas estás tonterías y regresar a la fiesta… ¿conmigo? – Nuevamente se acercó a ella tomándola por la cintura acercándola a él. No pudo evitar aspirar el perfume que se desprendía de su cuello y sentir que todo se arreglaría… Era obvio que Misty pensaba diferente.

- No Ash… ya no… ya no puedo continuar así… me duele… me duele que no estés conmigo y que estés a lado de alguien más… simplemente ya no puedo… – Sus lágrimas cayeron más rápido que antes. Él solo se quedó mirándola, tratando de asimilar lo que estaba escuchando.

- ¿Qué… ¿Qué estás insinuando? – Preguntó temeroso sin soltarla

- Estoy diciendo… –recalcó entre sollozos – que lo mejor es terminar nuestra relación…

- Tu debes estar bromeando. – Contestó monótonamente.

- No. – Se apartó de él, mirándolo fríamente.

- ¡¿Cómo puedes hacer esto?! ¿Qué pasó con ese discurso de: "ten paciencia, ya estaremos juntos"? ¿No lo decías en verdad?

- Ya no puedo seguir esperando mientras tú estás con alguien…

- No pongas a Dawn de pretexto, ¡Te amo a ti, tu lo sabes!

- ¡Aún así! No puedo más… No puedo continuar esperando por ti…

- Yo te he dicho que me quedaría contigo en Celeste y tú lo has rechazado.

- ¡Por qué no es lo que quieres en verdad! No es lo que quiero para ti tampoco.

El mismo círculo de siempre, el mismo problema, solo que esta vez Misty había decidido algo diferente y era definitivo. Ash lo sabía, no importaba que argumento pudiera tener para refutar, sabías que su carácter fuerte y necedad no la dejarían cambiar de parecer.

Después vino el silencio, hasta que el nudo en la garganta le permitiera a Ash hablar nuevamente.

- Entonces… eso es todo… así de fácil, ¿todo se termina? – Ella asintió tristemente lo que provocó un extraño bufido sarcástico escapara de sus labios – Así de simple como si nada de lo que hemos vivido hubiera sido real… solo un sueño.

- No. Un hermoso sueño, pero no era el momento de que se volviera realidad.

- Si… – El sarcasmo y el enojo se apoderaron de su voz – Sigue diciéndote eso, tal vez algún día lo creas – Se volteó dispuesto a marcharse, no podía continuar parado frente a ella sin esas ganas de abrazarla, de desaparecer con besos toda esa absurda situación... Sólo tenía algo más que decir. – Espero que estés contenta con tu decisión, porque yo no.

Y se marchó dejando a la chica devastada, su rostro bañado en lágrimas de amargura, de tristeza, sin saber si se podría recuperar el haber hecho a un lado al amor de su vida por culpa de las dudas, el miedo y la desconfianza.

Ash regresó a la fiesta, dejando el llanto en el camino, aunque una rebelde gota que revelaba su dolor aún colgaba de su barbilla, estando ya cerca de las mesas se la limpió con el revés de su mano, tratando de parecer lo más normal posible.

Apenas se había puesto a la vista de los demás, Dawn se abalanzó sobre él con una sonrisa triunfante en su rostro, misma que trató de disimular sin mucho éxito.

- ¿Ash? ¿Qué pasó? ¿Pudiste arreglar las cosas con Misty? – Su acto de falsa preocupación era tan poco convincente que hasta Ash pudo darse cuenta de la farsa.

- No. – Contestó secamente.

- ¡Aww! Que pena, ojalá lo puedan resolver porque…

Ash dejó de escuchar las falsas palabras de su amiga. Ahora entendía un poco más las cosas, ahora se daba cuenta que, si bien Dawn no era toda la causa de su muy reciente ruptura con Misty, si había sido un factor. Tal vez si él no hubiera sido tan ingenuo, podría haberle dado más confianza a su novia, no es que importara ya, ella lo había dejado para siempre.

Comenzó a sentirse enojado y hasta cierto punto asqueado con el acto de Dawn. No la podía soportar más .

- … Y yo sé que ella te ama tanto, digo quien no lo haría, eres tan…

- Dawn, - Ash la interrumpió con ese mismo tono frío que utilizó minutos atrás. La tomó de las muñecas para gran sorpresa de la chica. Sus ojos se clavaron como dagas en ella que estaban cargados de todo el desprecio que sentía en esos momentos por su "amiga". – Aléjate de mí.

La soltó de golpe, aun mirándola con odio, alejándose de ella para no verla tal vez nunca más mientras viviera.


Si yo sé que el final no es precisamente alegre, pero tampoco es trágico y opino que es una situación que se puede dar en cualquier relación por muy buena que sea, si se meten otras personas se puede echar a perder... como dije no es precisamente feliz, pero de verdad me gustó ¿ustedes que opinan?

Espero no tardar mucho en los capítulos que siguen, más porque las siguientes tres canciones me tienen muy muy emocionada! así que no abandonaré esas ideas, lo prometo.

Y en cuanto al ABC quería que saliera hoy, pero con tanto trabajo no he podido avanzarle mucho, yo pienso que a más tardar en una o dos semanas estará listo ;)

Como siempre, saben que me pueden mandar sus reviews con sus críticas, sugerencias o lo que sea, me son de mucha utilidad (y motivación) para seguir escribiendo y más hoy que es mi cumple! me encanta cumplir años aunque me haga vieja ¬¬ en fin... también me pueden contactar por correo que publiqué en mi perfil :)

naliaseleniti. Hey tu también te has desaparecido del radar del fanfiction, en fin gracias por tu comentario, muchas gracias por todo lo que dices del capi y yo también espero ver algo de ti por aquí pronto ok?

SirenaMisty. Creo que fue de los primeros reviews que recibí de tu parte y hasta ahora lo estoy contestando, creo que si tenía un poquito abandonada esta colección, que bueno que te pareció gracioso el capitulo anterior y que le hayas dado una oportunidad a estos one-shot, así como a todo lo que escribo, de verdad significa mucho para mi.

DjPuMa13g. A mi también me encanta la versión con Julieta Venegas, ¡es aún más sensacional la canción!, me alegra saber que logré transmitir lo que dice, gracias por leerme como siempre y espero saber tu opinión con respecto a este capi.

L' Fleur Noir. Gracias por todo lo que dices, de verdad me halagas, espero platicar contigo pronto ;)

MistyKet. Y yo quejándome de que no actualizas y este fic desde el año pasado que no lo actualizaba!, aun así, no seas floja y escribe tu también ok? yo haré mi esfuerzo, lo prometo, y pues si, en este fic son realmente muy buenos amigos, tanto que a Misty se le pasa la mano con la sinceridad jajaja