Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.

Repito, ninguna tiene una unión entre sí.

Dulces sensaciones.

Octava Historia: Manos.

Lo miré sorprendida sintiendo las mariposas revolotear por la boca de mi estomago provocándome placenteras cosquillas que me hacían sonreír más y más.

-Keh-Fue todo lo que él exclamó con una fingida voz malhumorada.

-Me agrada-Dije algo tímida pero sin dejar de verlo a la cara, él cuando se sintió observado por mí giró su rostro ocultándome su sonrojo.

-A mi también-Si no fuera por la cercanía que teníamos jamás hubiera escuchado lo que susurró. Mi corazón se apretó de felicidad.

¿Cómo una simple tomada de manos podía hacerme sentir tantos sentimientos?

InuYasha apretó más su agarré entrelazando nuestros dedos con más firmeza y yo solo pude corresponder acercando mi rostro y besando sus labios.

-Te amo-Murmuré contra su boca, en respuesta tuve un beso devuelta de él.

Definitivamente hoy sería un estupendo día.

Fin.

CANSADISISISMA. Y todavía me queda tanto que estudiar, ¿Por qué tenemos que tener tantas cosas en el cuerpo? Anatomía T_T