Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.

Repito, ninguna tiene una unión entre sí.

Dulces sensaciones.

Historia doce: Sueño.

Suspiré su nombre entre gemidos mientras ella besaba mi cuello y tocaba mis brazos, mis manos acariciaban su espalda desnuda, todo giraba y perdía sentido todo dejaba de existir cuando estábamos así.

Su boca buscó la mía con la misma desesperación que con la que yo busqué la suya. Sus caderas se contornearon y apretaron mi miembro de una forma deliciosa.

Las perlas de sudor cubrían nuestros cuerpos y le daban un místico brillo en su piel, sus oscuros ojos me miraron con tanta intensidad que tuve que cerrar los míos por el efecto que ella causaba en mí.

-Kagome…-Dije ronco cuando nuestro movimiento se hizo mucho más intenso y el final estaba por venir.

-Te amo…-Susurró de manera dulce contra mi oído.

Besé de forma hambrienta sus labios, los rocé con sus mejillas y mordí su cuello cuando mi cuerpo empezó a convulsionarse mientras me derramaba en su interior, ella gimió retorciéndose bajo mi cuerpo…

Abrí los ojos totalmente desorientado, la luz de la luna me llegaba directo a la cara, miré con tristeza a mi lado… estaba solo. Otra vez ese húmedo sueño había venido a acosar mi noche dejándome con una sensación de vacío de la cual tenía esperanzas de sobrevivir. Porque estaba seguro que Kagome volvería… y cuando lo hiciera aquellos sueños los haría realidad cada noche… por el resto de mis días.

Fin.

Ohh algo así como un lemon no lemon… ahajaha no sé, yo y mis cosas, no debería estar aquí, debería estar estudiando Biología celular pero bueno… me vino esta historia a la cabeza y no me pude detener ante la tentación.

¡Muchas gracias por los comentarios! T_T SON un amor ustedes.

Gracias por agregarme a historias favoritas y alertas.

Besitos

Katys.