Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.
Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.
Repito, ninguna tiene una unión entre sí.
Dulces sensaciones.
Historia Veinte: Ramen.
-¡Ya dije si quieres Ramen haz lo que te pedí!-Le dije con un tono perversamente oscuro y los ojos brillosos de victoria moviendo el plato de ramen con mi mano de un lado a otro para esquivar los intentos de InuYasha por cogerlo.
-¡No es justo!-Reclamó él con las mejillas graciosamente infladas y el ceño fruncido.
-Solo es una simple frase, InuYasha-Su nombre salió pronunciado de mis labios con una necesidad y cariño más grande del que hubiera querido, una mezcla de ternura y un tinte amoroso en las últimas silabas… rogué para que él no lo advirtiera, sin embargo el extraño sonrojo que se formó en su rostro me dio a entender que o tenía mucho calor o había captado la forma en que lo había llamado y el insistente palpitar acelerado de mi corazón.
Noté que su expresión cambiaba de pronto a uno mucho más decida, sus ojos me miraron intensamente, se mordió el labio inferior asomándose así levemente uno de sus colmillos, su cuerpo de pronto me pareció mucho más grande y fornido que lo normal. Yo tuve que respirar hondo para contener las ganas de abrazarlo y así volver a mi mente fría.
-Kagome…-Dijo varonilmente acercándose demasiado para mi propia seguridad, su cuerpo chocó con el mío, me aseguré de con una mano llevar atrás el plato de ramen aunque siendo sincera dejé de pensar con claridad en el momento en el cual él bajo su cuerpo a mi altura quedando su rostro solo a centímetros del mío y sus ojos fijos en mi mirada.
-¿Qué… qué intentas hacer… tú… tú…?-La frase no salía bien, no podía ya formar una yo estaba absorta en su poderosa mirada ambarina y en la inesperada calidez y ternura que podía ver en ellos. ¿Acaso solo lo estaba imaginando?
Se acercó aun más a mí, tanto que sus labios quedaron rosando mi oreja, una electricidad rodeo mi cuerpo.
-Kagome-Su voz ronca y seductora terminó por derretirme y hacerme ceder, cerré los ojos esperando a que hiciera el siguiente movimiento…sus labios deberían ahora rosar los míos y…-Eres una tonta.
¿EH?... fue lo que mi mente dijo primero… abrí los ojos confundida viéndolo ahora separado de mi y en las manos el plato de ramen. Me dio su sonrisa más arrogante para luego reírse a carcajadas de mi cara que yo sabía estaba completamente desfigurada.
-¡INUYASHA… O S U W A R I!-Le grité con todas mis fuerzas no una si no tantas que perdí la cuenta.
-No es justo…-Se quejó estando ya enterrado muy profundo en la tierra y con el ramen dado vuelta sobre su cabeza.
-Solo tenías que decir "Por favor Kagome linda…" pero ya que, te lo mereces por tonto.
-Ughhhh-Lo escuché reclamar mientras me alejaba, sonreí para mí misma, ya obtendría mi venganza.
Fin.
Si se que no tuvo nada de romántico este drable pero lalaa quería hacer algo medio gracioso… quizás le hago segunda parte para ver la venganza de Kagome.
JUJUJUJU.
¡Gracias por los comentarios!
Besitos.
