Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.
Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.
Repito, ninguna tiene una unión entre sí.
Dulces sensaciones.
Historia Cuarenta:Hoy es de esas noches.
Esta bien, esta noche parece ser de esas en las que solo puedo llorar en silencio contemplando el cielo nocturno, escuchando la suave caricia del viento rozando con las hojas. Hoy es de esas noches donde dejo mi sonrisa, y me siento vulnerable ante la más pequeña cosa. Hoy es de esas noches donde solo puedo preguntarme ¿Por qué estoy aquí?
Suspiré largamente viendo como el resto del grupo dormía un poco más lejos, yo me había levantando de mi lugar y venido a sentar a una roca cómoda, no podía soportar estar un segundo más al lado del InuYasha vigilante, que al levantarme sentí como clavaba sus ojos color miel en mi espalda sin embargo no me dijo nada. Quizás había podido oler mis lágrimas.
Hoy era de esas noches donde me preguntaba una y otra vez como era que lo amaba tanto como para soportar este inmenso dolor de incertidumbre, donde definitivamente no tenía ni la más mínima idea sobre en qué posición me encontraba yo dentro de su corazón.
Ansias.
Pena.
Rabia.
Ira.
Dolor.
Tristeza.
Celos.
Amor.
Todo ese tornado de sentimientos se mezclaba en mi cabeza ahogándome y haciéndome sentir miserable.
No era Yo en estos momentos, si no una Kagome sumergida en su dolor. Y a la vez era consciente de que no podría hacer nada para calmarlo, que el amor que sentía por él era más fuerte, que era capaz de hacer cualquier cosa con tal de ver su sonrisa, prefería su felicidad ante la mía una y otra vez. Y entonces comprendí que si pudiera tener la opción de retroceder en el tiempo y no haberlo conocido yo hubiera elegido conocerlo, porque simplemente estaba dispuesta a aguantar estos sentimientos desoladores con tal de tener la oportunidad de relacionarme con él, admirar sus rostros de enojo, preocupación o felicidad.
Estaba enamorada y nada podría remediar eso. Sentía como una nueva lágrima recorría mi mejilla.
-Kagome…-Me dijo suave desde atrás.
-Estoy bien-Respondí por automático.
-Tonta-Murmuró y me abrazó, su cálido pecho cubrió mi espalda, sus brazos rodearon mi pecho y de pronto me sentí en una prisión pero la prisión más agradable y placentera.
-Gracias por existir…-Dije suavemente intentando no quebrarme.
-Gracias a ti-Me respondió con la voz nerviosa, yo sonreí.
Estaba bien, estaría bien, quizás al lado de InuYasha no todos mis días serían felices y esta incertidumbre por el futuro no desaparecería luego, pero mientras pudiera seguir a su lado, yo podría sentirme completa.
Fin
Ahhhh! Tanto tiempo sin pasar a escribir por fanfiction, se que aun tengo sin terminar el Rumor del pozo, realmente espero poder continuarla, me llegaron review por Peligrosa Conexión y me vino una sensación de nostalgia, esos tiempos en que escribía mucho por aquí asique quise traer este pequeña historia.
Besitos.
