Aclaraciones: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son de Rumiko Takahashi.

Se me ocurrió hacer un conjunto de capítulos de pequeñas historias sin unión entre sí, una colección de cortas historias tiernas de mi pareja favorita InuYasha y Kagome.

Repito, ninguna tiene una unión entre sí.

Dulces sensaciones.

Historia Cuarenta y uno: Nubes.

Hoy era de esos días tranquilos donde Kagome no sentía la presencia de ningún maldito fragmento de la perla de Shikon, ni siquiera Naraku parecía tener ganas de jugar, hace tiempo que no se manifestaba.

Nos encontrábamos ambos tendidos sobre una ladera adornada en flores, los sonidos de pájaros ayudaban a relajarse, al igual que el sonido de la corriente que se arrastraba metros más allá.

-Me encantan los días así- Dijo Kagome estirando sus brazos como si intentara alcanzar el cielo azulado con nubes adornando.-Es tan agradable.

-Feh, siento que estamos perdiendo el tiempo en vez de buscar un fragmento o algo así-Respondí fingiendo un tono malhumorado, en verdad estos días a mí también me ayudaban a reponer, pero bah, eso no lo tenían porque saber.

Kagome me miró con cierto enojo por mi actitud para luego suspirar.

-Nubes…

-¿Eh?

-Cuando pequeña solía jugar a ver figura en las nubes.

-¿Figuras?-Repetí observando con atención las nubes en el cielo intentando imaginar alguna forma.

-¿Nunca lo intentaste antes?-Exclamó ella como si lo mío fuera un pecado, yo me encogí de hombros.

-Bah, cuando pequeño no tenía tiempo de jugar… después que mamá falleció debía protegerme solo.

-¡Oh mira mira!-Ella fingió no haberme escuchado, y sabía que lo había hecho con intención para no hacerme sentir mal por recordar mi pasado-Esa se parece a Shippo.

-¿Cual?

-Esa al lado de la que se parece a una tortuga-Contestó señalando el cielo con entusiasmo.

-No la veo-Dije confundido intentando darles la forma que ella decía.

-¿Acaso no ves ninguna?-Preguntó asombrada, yo me esforcé al máximo en usar mi imaginación hasta que pude comenzar a verlas.

-Veo un Youkai cien pies en esa de ahí-Dije satisfecho de comenzar a poder distinguir figuras.

-¿Y en esa otra?

-Una espada.

-Y ¿en esa?

-Otro youkai con tres ojos.

-¿Esa?-Sentí que su voz se volvió algo lúgubre.

-Otro Youkai.

-¡SOLO VES YOUKAI!-Chilló-Todo el tiempo solo estas pensando en demonios y en matarlos, eres tan básico-Exclamó enderezándose, quedando sentada a mi lado mirándome con reproche.

-¡FEH! Es mi mente yo imagino y veo lo que quiero y pienso lo que quiero-Me defendí sentándome también.

-¿Qué ves en mi?-Me preguntó de la nada aproximando su cuerpo, me alejé en respuesta, me perturbaba cuando se acercaba tanto, su aroma se hacía más potente haciéndome sentir como un tonto baboso.

-¿Qué qué veo?-Repetí sintiéndome de pronto muy abrumado, el día relajado se había ido a la mierda, debía ser rápido y contestar algo bueno que la dejara contenta o tendría asegurado unas dolorosas visitas al suelo.

Vi como su rostro comenzaba a mutar de uno interesado a uno que estaba próximo a perder la paciencia.

-Veo amabilidad…-mentí, en ese momento no estaba viendo amabilidad para nada, pero por supuesto Kagome no siempre era así, ella era sinónimo para mí de amabilidad y compañía. Ella era MI compañera, en todo sentido, por supuesto.

-¿Solo amabilidad?-Mierda, pensé, debía rellenar con algo más aunque parecía que le había agradado lo que le había dicho.

-Claro, siempre estas preocupadas por todos, y aunque eres torpe la mayoría del tiempo siempre estas dispuesta a ayudar a los demás.-Bien InuYasha, me felicité interiormente.

-Dijiste torpe, ¡abajo!

Hola suelo. Grito mi mente.

-¿Por qué me mandas abajo? Maldita Kagome.

-Porque es divertido, oh mira esa nube se parece a ti y la de al lado soy yo-Comenzó a decirme como si no hubiera hecho nada malo, yo me erguí del suelo con el ceño fruncido, tonta Kagome, su rostro parecía tan cálido y feliz mirando las nubes que mi enojo se esfumo aunque intenté esforzarme en mantener esa careta un poco.

-Con que el del lado soy yo.

-Sip, estamos de la mano-Recalcó ella sonriendo más amplia-¿Puedes verlo?-Me preguntó de soslayo. Yo observé el cielo concentrado.

-Sí, puedo verlo-Le respondí sonriendo, ella mantuvo su sonrisa y se apoyó en mi hombro calmadamente.

-Tonto-Me susurró con su tono juguetón.

-Feh.

Y seguimos mirando nuestras nubes tomadas de la mano.

FIN

¡Tanto tiempo! Hace mucho que no publicaba. Últimamente me han estando llegando comentarios de los fics que tengo aquí, y me dieron ganas de volver, se que aun tengo inconclusa una historia, y realmente espero poder terminarla en un futuro próximo.

Gracias a las/los nuevos lectores que les han gustado mis historia y se han dado el tiempo de comentarme, así como los que me han puesto en alerta.

Besitos.

Katys.