Okey… nos encontramos en la recta final de esta historia, prácticamente en el penúltimo capítulo, espero los disfruten

Por cierto, cambie el título de la historia a "Epitafio", sentía que era más acorde a cómo va la historia, espero no causarles problemas a todos mis lectores

El sol comenzaba su lento descenso en el horizonte, pintando el cielo con una paleta de tonos dorados, anaranjados y rosados. Sus rayos se extendían por encima de la ciudad "Nueva República", iluminando los edificios y bañando el paisaje urbano en una cálida luz de despedida. En medio de ese escenario, una capilla se alzaba en el centro de la ciudad.

En el interior de la capilla, una figura solitaria se encontraba cerca de una ventana alta del segundo piso del edificio. Era un lugar tranquilo y sagrado, con bancos de madera pulida y vitrales coloridos que dejaban pasar la luz del atardecer, tiñendo el espacio con matices suaves y etéreos.

La persona, envuelta en una chaqueta oscura, estaba absorta en la contemplación del horizonte. Sus ojos azules se perdían en la majestuosidad de la puesta de sol, mientras la brisa jugueteaba con su cabello blanquecino. Era un momento de paz y conexión con la belleza efímera que le rodeaba… una triste belleza que contemplaba sola, al parecer la soledad era el destino de un Schnee, está siempre los alcanzara sin importar que hagan.

Aquellos ojos azules vieron como las personas trataban de ingresar al edificio con calma, muchos a dar su querido pésame… todos querían despedirse de una heroína de un tiempo pasado, a lo lejos escuchaba como el sacerdote daba algunas palabras de despedida.

-Queridos hermanos y hermanas… el día de hoy nos reunimos tristemente para despedirnos de una persona que solo se podría describir como un alma pura en su máxima expresión, una cazadora, heroína, pero sobre todo persona de admirar… Ruby Rose entrego todo de sí para que pudiéramos estar aquí sentados- los puños de Weiss se apretaban con cada palabra que escuchaba, hizo todo lo posible por socavar el ruido y concentrarse en algo más… cualquier cosa que no le recordara la triste realidad de que Ruby ahora estaba con el resto de su equipo

Weiss cerró los ojos, permitiendo que los últimos rayos del sol acariciaran su rostro. Un suspiro escapó de sus labios mientras absorbía la serenidad que solo el atardecer le podía ofrecer en estas situaciones. Aunque realmente poco estaba ayudando ante el tormento que se generaba en su mente.

La melancolía se apoderaba de Weiss mientras su mirada seguía perdida en el horizonte teñido de fuego. A medida que el sol se hundía lentamente, un nudo se formaba en su garganta, recordándole la ausencia de Ruby en su vida. Las palabras del sacerdote resonaban en su mente, hablando de los logros y el sacrificio que Ruby en todos sus años como cazadora, pero nada de eso mitigaba el vacío que ahora habitaba en su corazón.

Los sonidos amortiguados de las personas que ingresaban a la capilla se desvanecían en su mente mientras ella se sumergía en sus propios pensamientos y recuerdos. Veía a Ruby en su mente, valiente y apasionada, con su guadaña de segadora y su capa roja ondeando al viento. No solo a ella, su mente formaba imágenes de cómo era abrazada por Blake y Yang en un bosque hermoso, sin percatarse, extendió su brazo derecho tratando de alcanzar aquella imagen y unirse a ellas en el que sin duda era un cálido abrazo… pero la realidad es cruel, siempre lo ha sido, porque cuando estaba por alcanzarlas estas desaparecieron, solo para quedar en su lugar el ventanal delante de ella, un sollozo escapo de la boca de Weiss, en sus 90 años de vida, nunca se había sentido tan vieja como ahora –¿Por qué te fuiste Ruby?- su cabeza se recargó en el ventanal

El sacerdote pronunció las últimas palabras de despedida y los presentes se levantaron de sus asientos, listos para dar el último adiós a Ruby. Ella sinceramente no quería bajar… sabía que en cuanto se despidiera la situación seria real, al menos así podía imaginar que este era un cruel sueño del que pronto despertaría… seguro que en cuanto abriera los ojos vería a su compañera acostada sobre su pecho mientras tarareaba alguna melodía en aquella cama de hospital

Sus sollozos continuaron unos segundos más, pero al final del día el dolor y la soledad pueden ser cortados… tus gritos silenciosos pidiendo ayuda pueden ser escuchados por una mano amiga, no siempre estás solo, aunque así lo creas.

Ese recordatorio golpeo a Weiss en la forma de una chaqueta que cubrió sus hombros, el sollozo fue cortado cuando unos brazos la rodearon, nunca se alarmó, sabía quién la venia a abrazar, su mirada volteo a ver a la persona, sus ojos rastreando cada detalle del hombre a su lado… Óscar Pine… aquel granjero que los siguió por el mundo para salvarlo, uno que apenas siendo un niño se le cargó un peso que nadie podía comprender, no importaba cuanto lo intentaran, y quien a pesar de eso siguió de pie solemnemente.

Pero atrás había quedado aquel niño escuálido, delante de Weiss solo había un hombre que había visto incontables historias, el cabello antes castaño ahora solo era blanco, similar a la tonalidad que ella tenía, su rostro estaba plagado de arrugas y el peso de su cuerpo era sostenido por un bastón similar al suyo… aunque estaba segura de que nunca lo ha necesitado, al final del día fue una costumbre arraigada de su tiempo con Ozpin. Su vestimenta era un traje completamente negro que combinaba con un abrigo de la misma tonalidad, uno que ahora descansaba en los hombros de Weiss.

-Sabes que no tienes que llorar sola ¿No?... aquí estoy- con aquello la presa se volvió a romper, pero ahora en su totalidad

Los brazos de Weiss rodearon la cintura de su amigo -Óscar… Ruby se fue… se fue- decía entre cortadamente.

-Lo sé- contesto Óscar. No había más palabras que pudiera decir, al final la realidad era dura, solo ellos dos quedaron… un remanente de lo que fue un grupo de héroes.

En silencio, Óscar sostuvo a Weiss mientras ella dejaba salir todo el dolor acumulado en su corazón. Él sabía que no había palabras que pudieran aliviar el vacío que ambos sentían, pero esperaba que la presencia de ambos pudiera atenuarla.

Después de un tiempo, Weiss logró calmar sus sollozos y se separó lentamente del abrazo de Óscar. Miró a su amigo con gratitud en sus ojos azules cansados.

-Gracias, Óscar. Gracias por estar aquí y no dejarme sola-, dijo en voz baja.

Óscar le devolvió una mirada comprensiva y apretó suavemente su hombro. -Siempre estaré aquí para ti, como se los prometí a todas hace muchos años y no pienso fallar ahora, no deje a Blake cunado perdió a Yang, tampoco a ti y a Ruby cuando se fue Blake… mucho menos te dejaré a ti ahora. Hemos pasado por mucho y siempre nos hemos apoyado mutuamente. No importa cuánto tiempo haya pasado, seguimos siendo una familia-

Weiss asintió con tristeza, reconociendo la verdad en las palabras de Óscar. A pesar de las pérdidas y los cambios que habían experimentado a lo largo de los años, aquel chico granjero se había mantenido firme junto a ellas. Eran los últimos de su equipo

Los ojos calor avellana vieron con detalle a su amiga, le dolía ver como la tristeza rompía aquellas facciones, que, aunque eran viejas, seguían siendo hermosas, una vejez etérea siempre fue como considero a todo el equipo RWBY.

-Weiss- la atención de la chica se enfocó en su amigo - ¿Por qué no vienes a vivir a mi casa?... solo por un tiempo, a los 2 nos serviría estar juntos-

Aquella propuesta hizo que una sonrisa triste se formara en su cara, por un momento considero la idea, realmente lo hizo -Lo siento Óscar… realmente quiero estar sola ahorita, pero gracias por la propuesta-

Óscar asintió comprensivamente ante la respuesta de Weiss, respetando su deseo de estar sola en ese momento. Sabía que cada persona procesaba el dolor de manera diferente, y algunos necesitaban su propio espacio para reflexionar y sanar. Aunque no quería decir le doliera menos, realmente… no quería estar solo, dolía demasiado.

Endureciendo el corazón contesto: - Lo entiendo, Weiss. Si en algún momento cambias de opinión o necesitas compañía, sabes dónde encontrarme. Siempre estaré aquí para ti - aseguró Óscar con amabilidad,

Weiss le sonrió con gratitud, reconociendo el apoyo constante que él le brindaba. Aunque la soledad era su compañera en ese momento, se sentía reconfortada por la presencia de Óscar, alguien que había estado a su lado en innumerables situaciones difíciles.

- Gracias, Óscar. Eres un verdadero amigo, y valoro mucho tu apoyo. Saber que estás aquí me reconforta, incluso en los momentos más oscuros - expresó Weiss sinceramente.

Ambos permanecieron en silencio durante unos momentos, compartiendo una conexión silenciosa y reconfortante. A pesar de las circunstancias adversas, se habían convertido en un apoyo mutuo en medio de la tristeza y la pérdida.

Con el sol ya ocultándose por completo en el horizonte, Weiss y Óscar se separaron, aunque la sensación de calidez y amistad perduraba en el aire. Sabían que, a pesar de las dificultades que enfrentaban, tenían el consuelo de tenerse el uno al otro en ese momento y en el futuro incierto que les esperaba.

Weiss se despidió de Óscar con un gesto de cabeza y una leve sonrisa, antes de dirigirse hacia la salida de la capilla. Pero antes de bajar por la escalera Óscar la detuvo con sus palabras -Ella te lo dijo ¿no? –

Aquella pregunta detuvo el andar de Weiss quien volteo a ver a su amigo el cual veía el suelo -Si- contesto con tristeza

-Ya veo- dijo Óscar mientras colocaba ambas manos sobre su bastón -Es una pena… aunque entiendo ahora tu deseo de no acompañarme- una triste sonrisa adorno el rostro cansado del hombre -Al final sería jugar a la probabilidad sobre si despertare o no al siguiente día-

Un nudo se formó en la garganta de Weiss quien contesto con dolor: -No quiero volver a despertar y ver como otro amigo se esfuma de mi vida… no soy lo suficientemente fuerte para hacerlo-

-Si, yo tampoco- dijo con pesar Óscar

-Te quiero Weiss-

-Te quiero Óscar-

Ambos dijeron aquellas palabras al mismo tiempo, los dos expresaron un sentimiento de amor que se había generado durante décadas… uno que solo está destinado a quien consideras un hermano… una familia. Con aquello ambos se dieron una última sonrisa antes de irse… aunque, no pudieron evitar que aquello se sintiera… como una despedida

2 semanas después

15 días desde que se despidió de su mejor amiga.

14 días desde que se despidió de Óscar en aquella capilla.

13 días desde que no ha salido de su casa.

Aunque si Weiss era sincera… ella sentía que había pasado años

Actualmente ella se encontraba en su habitación, rodeada por el silencio y la oscuridad. Desde la partida de Ruby, se había aislado del mundo exterior, sumergiéndose en su propio dolor y soledad. Cada día parecía una eternidad, y la tristeza la envolvía como una sombra persistente.

El tiempo parecía desvanecerse para Weiss, quien apenas podía recordar cuándo fue la última vez que se levantó de la cama o comió algo. Su cuerpo le estaba pidiendo a gritos salir y comer bien, puede que más joven ella podría soportar… pero ya no lo era más. Fue cuando salió de la habitación con rumbo a la cocina que escucho el sonido del timbre que resonó en la casa, interrumpiendo la monotonía y la tristeza que la envolvía en su andar.

Con pasos lentos se dirigió a la puerta de su casa, no supo cuánto tardo en llegar a ella, aunque probablemente fueron algunos minutos. Al abrir la puerta no encontró ninguna persona, a ella sinceramente no le importo, estaba más centrada en una caja de tamaño modesto, fácilmente de su altura, volteo a ver a todos lados, pero no encontró a ninguna persona, con un encogimiento de hombros activo un glifo debajo de la caja y con él empezó a mover la caja adentro de la casa, cuando esta estuvo en la sala desactivo su semblanza.

Su ceja se levantó en curiosidad al ver una nota en el lado derecho, sin esperar la tomo para leer su contenido… sus ojos se abrieron ante el mensaje

"Querida Weiss

Si estás leyendo, quiere decir que lamentablemente ya no me encuentro contigo. Sé que en este momento te debes de sentir triste y con culpa… no puedo culparte jejeje… siempre has sido así, queriendo cargar en tu espalda al equipo, por eso siempre fuiste el cerebro

La verdad es que no tengo palabras para apagar el dolor de tu corazón, pero necesito que recuerdes que sin importar que, tú nunca estarás sola… siempre estaremos en tu alma.

Espero que Óscar te entregue esto que sin duda te hará recordar mis palabras y lograra hacerte ver que siempre estaremos contigo sin importar el tiempo ni el lugar donde nos encontremos.

Aquí te dejo nuestra última voluntad… sin importar que, el equipo RWBY nunca se separara

Con cariño y amabilidad me disperso

ATTE Ruby Rose"

El papel de la carta poco a poco se empezó a mojar ante las lágrimas que caían de aquel par de ojos azules que había recuperado un poco su brillo, después de recuperarse un poco abrió la caja con premura

Al caer la tapa de la caja Weiss vio algo que la dejo sin palabras, un nudo se formó en su garganta -Dolt… incluso muerta sigues ayudándome- delante de ella estaba un pedazo de sus compañeras

Ember Celica

Gambol Shroud

Crescent Rose

Un sollozo escapó de su boca al momento en que sus rodillas cedían ante las emociones, sus dedos tocaron suavemente cada una de las armas, estas aún estaban completamente pulidas y sin rastros de polvo -Incluso enferma siempre las cuidaste, ¿no, Ruby? – el par de ojos azules rastrearon cada detalle

"Nuestras armas son extensión de nuestras almas Weiss"

A su mente llego un febril recuerdo de las palabras de Ruby, unas dichas en su primer año en Beacon… fue en ese momento que aquel recuerdo cobro más peso en su vida, delante de ella estaban los últimos pedazos de su familia, solo faltaba algo para completarlo

Fue en ese momento que una brisa helada inundo la habitación, el cabello blanco se sacudió con fuerza, su alma grito de anhelo, a su espalda sintió una presencia… su fiel caballero se postraba de rodillas ante quien juro proteger, este sostenía un objeto que agito el ser de Weiss

Myrtenaster

Con manos temblorosas tomo el arma -Incluso después de todos estos años sigues cuidándome- aquel ser corpóreo levanto su vista hacia su dueña, tantas emociones cruzaron al ver su reflejo en las placas de acero, Weiss sintió que después de tantos días oscuros una sonrisa se formó en su cara -Mi fiel caballero… ¿Ayudarías a tu ama una última vez? –

La respuesta que recibo vino del caballero levantándose y empuñar su espada con una mano, mientras que le ofrecía la otra para ayudarla a levantarse -Sin importar que, siempre estuviste a mi lado- las cálidas manos tocaron la armadura -No importa cuánto te lastimaran tú nunca flanqueaste- un toque a la espada fue lo que siguió -Tú no solo eras una invocación- las manos de Weiss se colocaron en el pecho de su caballero -Fuiste mi amigo y guardián… es por ello que te agradezco tu servicio y amablemente te libero de tu deber-

Los 2 se quedaron viendo fijamente, poco a poco la armadura empezó a brillar, partículas azules se empezaban a formar… era la despedida entre dos amigos -Adiós- con aquellas palabras la invocación estallo en partículas dejando a su ama sola una vez más

La mano de Weiss tomo con fuerza su arma, su vista se volvió a centrar en las armas de sus amigas, su alma gritaba por liberarse, un fuego renovado se extendió por su cuerpo

Mirror, tell me something

Tell me who's the loneliest of all?

Su voz se escuchó en toda la casa, después de décadas nuevamente liberaba su alma al único consuelo que la hacía sentir libre en su niñez

Mirror, tell me something

Tell me who's the loneliest of all?

A su mente llegaron recuerdos de su niñez, de aquel castillo a la que había sido confinada y destrozado su alma.

Mirror, what's inside me?

Tell me can a heart be turned to stone?

Toda su niñez se sintió como una muñeca que podían mover al antojo de su amo, todo sin importar cuanto protestara.

Mirror, mirror, what's behind you?

Save me from the things I see!

I can keep it from the world

Why won't you let me hide from me?

Recordó como el sueño de aquella niña era poder escapar, como deseaba hacer que aquellos días grises tomaran color… nunca espero que se iluminaran de rojo amarillo y morado. Su alma gritó con fuerza ante aquel hecho, el aura de su cuerpo se encendió como nunca lo había hecho, cada recuerdo evocaba tantas sensaciones en su interior… un grito del alma que respondió a ellas. Cada gota de fuerza se reunió para creer un milagro… Ruby creyó en ella y no la defraudaría.

Mirror, mirror, tell me something

Who's the loneliest of all?

I'm the loneliest of all

Nunca volvió a sentirse como un títere desde que sus pies tocaron Beacon… su faro de esperanza. Ella no ha estado sola desde hace 73 años, ni lo volverá a estar.

Con un último grito su aura exploto sacudiendo toda la casa, todo para dejar un silencio en el lugar. El cuerpo de Weiss grito de cansancio y sus ojos se cerraban poco a poco, ya no podía seguir de pie solos… pero ella ya no lo estaba, 3 pares de brazos la sujetaron con fuerza. Sus ojos se iluminaron ante la vista delante de ella.

Ruby Rose

Yang Xiao Long

Blake Belladona

Cada una viéndola con una sonrisa que le recordaba de su juventud, lo había hecho, cumplió su promesa

-Team RWBY por siempre- susurro Weiss al momento que sus ojos se cerraban, había cumplido su última tarea.

Con un último suspiro las 3 invocaciones abrazaron a su amiga, poco a poco empezaron a brillar hasta explotar en partículas azules, dejando a Weiss acostada en el suelo con una cálida sonrisa y sus ojos cerrados

Con un último latido de corazón emprendió un viaje para reunirse con su equipo, ella ya no era aquella chica solitaria… ahora tenía una familia a la cual volver

Wow solo puedo decir que este capítulo me hizo sentir varias emociones, algo que no había sentido en mucho tiempo, cuando menos lo pensé mis sentimientos explotaron. Es por ello por lo que espero y disfruten toda esta historia que he plasmado con mi alma

Por favor, déjenme sus comentarios y opiniones, no tienen idea de lo que significaría para mi

Sin más, les deseo lo mejor y los veo en el siguiente capítulo el cual será un epílogo a esta historia