Aqui otro cap, cada vez más cerca del fin de este arco. Espero les guste.
Capítulo 99
Preparaciones y Revelaciones
Y aquí estaba, tratando de quitarse el olor del cuerpo… que desgracia de vida.
-¡Blake ya sal, necesito darme otra ducha!
-¡Te diste 5! ¡yo debo de hacerlo más, dado que huelo todo mejor que ustedes!
Yang gruño a las afuera del baño, a la vez que el resto de chicas hacía fila. Todas molestas y fastidiadas de que no puedan aun sacarse este olor del demonio tras tantos baños. Esto era el colmo.
-No puedo creer que los chicos se fueron a otro lado para darse un baño. ¿No podemos hacer lo mismo? No le veo lo malo a un baño compartido….
-¿Deseas llamar la atención? – Weiss miró a Nora, quien no dijo nada. – Es de esperarse que las cosas no son iguales para los hombres y las mujeres en relación a la higiene personal.
-En fin… Yo creo que solo queda esperar, ¿no Ilia?
-Yo digo que no me molestaba ir a ese baño común… Huelo fatal.
Pyrrha dio una sonrisa complicada a su amiga, quien estaba refunfuñando. A la vez que se veía el como la chica estaba tratando de no olerse de nuevo.
-Yo envido a Ruby, ella ya dejó de oler… ¿Cómo lo hizo?
-Quizás tenga que ver con que ella usa un jabón que sirve para eso… - Yang soltó un suspiro. – A su quinto baño y ya estaba oliendo bien. ¿Dónde está?
-Fue con la anciana María. – Nora respondió con una sonrisa. – Es más, creo que le quería contar lo que había pasado con sus ojos. Según ella, es importante.
-Vaya que lo es… - Weiss recordó esos ojos y su poder. – Ese poder será útil a largo plazo, cuando Ruby lo domine.
Y era así… ¿De que estará hablando con María?
-Ya veo… Con que lo lograste.
Ruby asintió, a la vez que ella y la anciana estaban sentadas en el jardín. La chica pensó que lo mejor era decirle la verdad y pedir su opinión de lo que había pasado.
-… ¿Qué opina?
-¿Importa? Niña, logaste usar tus poderes de manera consciente por primera vez. Y muy rápido, no cabe duda de tu talento. Has hecho más que muchos antes que tú.
-Pero… no fue como lo de usted. No lance la luz, sino que…
-Creo que tiene que ver con… la intención tras usar la luz. – LA chica la miró con duda. – Cuando yo usaba los ojos, tenía claro que quería… destruir al Grimm. Eso era lo que pensaba porque al hacerlo, ya que así salvaba vidas. En tu caso, no querías destruir al Grimm, sino proteger a los que estaban contigo, esa emoción de protección es diferente a la que yo usaba. Yo la usaba para destruir, tú la usas para… ser más fuerte para ayudar.
-… ¿En que sentido?
-Yo usaba los ojos como armas. Porque así me crie. Tú, dado que has vivido años, no sabiendo de ellos, es que los ves más… como parte de ti. No un arma para matar Grimms, sino como algo que te ayuda a ser más fuerte. Ahí, yace la diferencia.
Ruby miró sus pies, que solo llevaban unas pantuflas, dado que la ropa de ellas se está lavando por el olor del alcantarillado.
-… Yo… pensé que el poder sería similar al que…
-No eres la misma que antes… cuando usabas los ojos, estabas desesperada, tensa. Pero en este caso, estuviste serena y el poder fluyó de otra manera. Pero la pregunta real es, ¿Qué entendiste para sacar esa emoción?
La chica pensó en lo que había estado pensando y que al final, entendió que la vida se debe de proteger… para poder buscar uno su felicidad o su futuro. Y cuando le dijo eso a María, vio a la anciana sonreí y dar una ligera risa.
-Pensamiento digno, de una chica que aún es pura en algunas cosas. Pero te queda… Y eso es bueno.
-¿En serio?
-No me digas que pensabas ser como yo en el uso de los ojos de plata. Eso es una estupidez. Una gran tontería… Tú eres tú. Lo que entiendas, el poder que uses, será a tu criterio y solo tuyo.
La chica asintió, a la vez que sonreía. Estaba más claro que estaba al fin entendiendo su camino y eso le alegraba mucho. Ella…
-¿Cómo está el muchacho?
-¿Vent? Bien… en lo posible. – Ruby soltó un suspiro. – La verdad lo afectó y… Si bien no se ha cerrado a nadie… no es el mismo. Lo veo más serio…
-De esperarse, una verdad así, afecta a cualquiera. Pero el chico lo tomó bien… debe de ser porque los tiene a ustedes. – María vio la sonrisa que Ruby dio. – Se nota que estás perdida…
-… Lo estoy. – Y ella no lo deseaba negar. ¿Qué iba a ganar con eso? Nada. De todas maneras, ella misma… - Y ahora sé que él…
-Con que lo dijo… Si que debió de sentirse muy mal. Para que se diera cuenta que no las quiere dejar ir. Es egoísta, si… pero es natural en la gente pensar así.
-… Él ya no se trata a si mismo como humano.
-Le costará hacerlo de nuevo. Dado que ha estado tanto tiempo dudando, que al saber la verdad, le ha pesado. Quizás siente que es un objeto que tuvo la suerte de tener emociones, nada más. Es triste, pero debe de estar pesando eso. No es algo que tenga que ser sorpresivo.
Pero Ruby se quedó en silencio, pensando…
-… ¿Cómo puedo ayudarlo? Sé que trata de mostrarse bien, pero… No quiero que haga algo de lo que se arrepienta luego.
-Eso es algo que tú… solo puedes saber. Sino mal recuerdo, él ya casi tiene 20, ¿no? Deberías de pensar en un lindo regalo para él.
-Un regalo… - Ruby pensó y… - Quizás deba…
-Y si harás eso, usa protección. Aun eres joven para esa responsabilidad.
-¿¡Que!? ¡No, yo…! – María rio al ver la cara de Ruby, a la vez que ella se la tapaba con las manos.
-Jajaja. No creas que no he pasado por lo tuyo en el pasado. Yo he sido joven. Así que… no debes de avergonzarte.
Ruby miro a la mujer, para luego sonreír. Agradeciendo el gesto, a la vez que…
-… Creo que lo mejor sería entrar a la casa. Hay que descansar un poco… mientras mi tío y las demás ven lo que está en ese almacén.
-… Me impresiona que Albert haya dejado eso ahí… o que uno de sus laboratorios haya estado aquí todo el tiempo.
María tenía la razón. Se veía que pasara lo que pasara, este era el territorio de Albert. Y él lo estaba demostrando con cada cosa que hallaban.
En la zona del Laboratorio subterráneo, podemos ver como Terra estaba viendo la terminal y lo que era todo lo que había.
-Es interesante. Esto lleva aquí años. Pero se ve que ha estado bien conservado. No solo ello, la terminal también muestra signos de uso reciente.
-¿Crees que Albert estuvo aquí? – Terra negó a las palabras de su esposa. - ¿Amor?
-No… lo dudo. Es más, creo que alguien estaba haciendo eso. No se quien, pero logró traspasar todo y… llegar aquí. Dado que veo que hay datos borrados de la terminal.
-¿Borrados? ¿No habría sido mejor que alguien destruya la terminal?
-Es lo más lógico. – Qrow vio a la mujer ponerse a pensar y… - Si lo que opino es correcto, significa que… dejaron lo que necesitábamos saber. Pero lo que afectara a quien borró los datos, se deshizo de lo demás.
Qrow pensó en lo que la mujer dijo. ¿Acaso hay alguien más tras los pasos de Albert? Porque si era así, estaban en un misterio mayor. Al menos con Salem ya tienen una idea de lo que estaba pasando. Pero con la situación del Modelo V y los que lo usan… Estaban en nada prácticamente.
-¿Puedes recuperar los datos Terra?
-No. Ya ha pasado mucho tiempo. – y eso era lo que ella veía. Además que quien lo haya hecho, sabía lo que hacía. Y eso no es simple de hacer. – Me voy a centrar en lo que importa. Y eso es la data que Vent dice que hay aquí. Sumado a lo que sería esa cosa… Se parece mucho al que se planean usar en Atlas, para transportar cosas y gente.
Jade asintió. Esa cosa también era lo más llamativo de aquí. No solo ello, tenía la certeza de que si logran algo, es que podrán revelar más misterios. Y los puede ayudar a llegar donde ese Albert. Ahora mismo, todo era una carrera contra el tiempo.
-¿Dónde está esa mujer Alysa?
-Dijo que quería ir a ver algo. Aile la acompañó. Para que no haya sospecha…
-… Sabes que hablas de la cantante juvenil más famosa y de la madre de Pyrrha Nikos, ¿no? De por si, ellas llaman la atención.
Jade no supo que más decirle a su hermana. Pero la pregunta era… ¿Dónde estaban esas dos en verdad?
Aile no era de visitar cementerios ni nada de eso. Ella odiaba estos lugares, muy relacionados a la muerte. Tanto, que se alejaba de este… lo repelía.
Vio como Alysa tenía unas flores en su mano, recién compradas. Ya que… estaban yendo a un lugar en específico.
-¿A quien vamos….?
-… A alguien quien no he visitado en años.
Las palabras de la pelirroja hacían que ella misma no sea capaz de decirle más. Es todo… no había gran ciencia. Y no solo ello, se notaba que le dolía estar aquí. Como si el solo pisar este terreno, le pesara como no tuviera idea.
Ambas llegaron a lo que era una tumba, pero que era de esas que ella sabe, son para las que no tienen nada. Es decir, no hay cuerpo. Y era una tumba alejada de muchas. Algo sola. Un poco triste.
Aile vio como Alysa se arrodilló y puso las flores frente a la tumba. Se le vio rezar unos minutos, de seguro unos 5 y ponerse de pie…
-… Ella es…
-Mi prima Iris… la madre biológica de Vent. – Alysa no dejó de ver la tumba. – Nunca supe que le pasó… Solo que murió en una explosión en el laboratorio que trabajaba. Pero me late que no es así del todo. No es que lo vaya a saber.
-… La quería mucho.
-Era como una hermana. Era… amable, algo torpe… pero muy decidida. Y muy fuerte. Lo que le pasó, no la derrumbó. La hizo esforzarse más. Quería cambiar el mundo… Borrar esa línea entre humanos y Faunus. Pero… quizás era esa obsesión, lo que la mató. Lo que la hizo creer en Albert.
-¿Jamás mencionó nada de su trabajo?
-Nada. Solo que era revolucionario. Que se había ahecho de algo que la podía ayudar a estar más cerca de su sueño. No sé qué era ese algo y su diario no dice nada. Solo indicios, nada concretó.
Aile asintió, pasó a ver la tumba de la mujer que sin querer, había ayudado en la creación que Albert llamó, el Megaman Definitivo. Y no solo ello, era también la que permitió que Summer Rose sacara a Vent de ese lugar. Así, es como las cosas avanzaron de una manera que nadie esperaba. Y eso era decir mucho.
-… ¿Por qué no venía a verla…?
-Culpa… Y algo de resentimiento. De que se haya ido tan pronto… culpa de que pude haber hecho más por ella. No lo sé. Lo único claro, es que… Ella logró su sueño de tener un hijo, no de la manera en que lo esperaba. Pero lo hizo y estoy feliz de ello. Solo que no sé como decirle a Vent que Pyrrha y yo, somos su familia…. Quizás la única que le queda, dado que no sabemos quién es el padre.
-No creo que eso importa mucho al final. A Vent le dará igual. – Aile sabe que su amigo jamás pensaba en eso. – No creo haya gran cambio si sabe su relación con ustedes. Su mente está en otra cosa y…
-Si. Lo sé. Creo que eso le heredó de quién sea su padre. Iris no era así. Siempre era de decir todo y expresar lo que sentía. – Alysa sonrió con nostalgia. A la vez que… - Creo que sería justo decir que ella era la que siempre veía lo positivo a lo que pasaba… que las cosas pasan por algo. Nunca entendí ese modo de ver las cosas. Quizás jamás lo haga. Pero al menos puedo sacar algo bueno de todo esto, Iris tuvo lo que quería. Y este está tratando de arreglar el desastre que su madre creó sin querer.
Aile no dijo nada. Siguió viendo la tumba y se puso a pensar de que quizás…
-Debería hablar con Vent. Decirle esto. Tengo la certeza de que querrá saber de su madre. Y usted querrá soltar todo lo que tiene.
Alysa no dijo nada. Pero daba a entender que le daba la razón, dado que la mujer derramó unas lágrimas.
Sin duda alguna, la situación se les complicaba cada vez más.
En su lado, lejos de todo, Albert era el que estaba más y más feliz. Extasiado por estar cerca de lograr su meta. Una meta que lleva esperando 20 años.
-Si. Sólo necesito una cosa más. Y no sé si ellos me la pueden dar o no. Pero no importa, pronto estarán aquí. Pronto el mundo será lo que debió de ser hace años.
Aún recuerda lo que fue hallar el Modelo V… no, que fue lo que esa persona le mostrara el trozo que lo inició todo.
Él sólo verlo, hizo que muchas cosas pasen. Sacar la tecnología antigua que yacía en esa roca, se volvió una obsesión. Una que no estaba ni de lejos, fácil de dejar ir. Quería saber más y más.
Se volvió tal su sed de conocimiento, que el Modelo V le mostró la verdad del mundo. Los recuerdos de la era de las leyendas, que estaban perdidos. No había nada más… superioridad en relación al poder y demás.
Las leyendas mencionan al mundo como… simple en esa era. Que no había tecnología. Pero era mentira. La había y era superior a lo que ellos habían logrado con miles de años de existencia. La segunda humanidad, era inferior a la primera que piso este mundo.
Los arcos y flechas que se veían en los cuentos, eran armas que disparaban energía. Los carruajes, eran en verdad vehículos avanzandos.
Todo, todo lo que saben de las leyendas, era mentira. Una mentira creada por alguien o por dos…
El Modelo V le mostró también la verdad de una guerra. La verdad de una batalla que lleva miles de años. Que dos personas, han estado moldeando el mundo a sus anchas. Han estado tratando de que la historia olvide la era del mito.
¿Vergüenza o simple y llana estupidez por parte de ambos? Ese sujeto Ozma, era un tipo que no estuvo a la altura en su momento para esta misión que los Dioses le dieron con sus poderes que les quedaban en este mundo. Y por lo que ha visto, jamás ha logrado nada… sólo atrasar una guerra que de venía desde hace tiempo venir.
Salem, ella era quizás un ejemplo claro de lo que la desesperación puede hacer en uno. No la exime de culpas, ella es tan responsable como cualquiera en esta situación, de lo que están viviendo. No sólo porque ella en su desesperación atacó a los Dioses, sino porque se quedó con alguien que… no la entendía.
Y ese era el punto de esto. El mundo estaba en guerra, por dos personas que se juraron amor eterno. Pero no se entendían. Jamás lo hicieron. Que se empezaron a distanciar. Una de hundió en la oscuridad en la que ya estaba, el otro planeó como huir…
Y así nos lleva a lo de ahora. El como esa guerra ha hecho que la humanidad no evolucione. No haga lo que debe de hacer para lograr ser la mejor. Los Cazadores que se crearon, son solo un intento estúpido de ese tipo para poder detener en algo el avance de los ataques de Salem. Y eso era lo que lo hacía todo más… complicado. A su vez, que…
-No haré que esos dos se metan en mis planes. No cuando estoy tan cerca. Con el poder que me haré… nadie me podrá detener. Nadie. Haré que esos dos desaparezcan y llevaré al mundo a la era que de merece.
Y esa era la meta que se hizo cuando supo la verdad.
Albert era un científico, uno que siempre hizo todo en la mejora de la vida de la gente. Esa era su pasión, su sueño. Pero el descubrir que no sólo ellos eran inferiores a los que eran sus ancestros en verdad, y que todo era por una guerra secreta que limitaba el como la gente crecía, que solo les daban lo que era por sí, necesario para crecer y quedar como borregos en el corral… Ese fue el punto de quiebre.
Negándose a ser parte de ese destino, Albert pasó día y noche en una búsqueda de hacer algo. Algo que rompa esa cadena.
Y lo halló en la Data que el Modelo V le dio. Una simple palabra cambio el mundo y el destino que supuestamente tenían marcado.
Megaman.
Esa data que el Modelo V le dio, de 7 seres que eran superiores a todo lo que había existido. 7 seres con la capacidad de lo imposible, que hasta expulsaron a sus mismos creadores de aquí destruyendo sus cuerpos…
Si lograba recrear eso, lo lograría. Cambiaría el mundo. Pero no era sencillo.
El fracaso fue una constante. Cada vez que lo intentaba, fallaba. Y eran esos fallos, lo que hizo que…
Se desesperó. Dios sabe lo que hizo. Que en ese momento que ya no sabía que hacer, utilizó lo que tenía a la mano. El óvulo de Iris en la cápsula especial que ella tenía.
Lo usó y… él fue creado. Un niño como los otros. No parecía especial, sólo que había logrado ser híbrido. Pero eso era algo en lo que Iris había trabajado, quizás había trabajado en su óvulo para ello.
Pero la sorpresa real, fue el ver como el niño pasaba las pruebas en las que otros, con mejor carga genética, modificados más y similares, perecían.
Albert lo vio… ese niño era lo que buscaban. Y lo mostró en cada prueba. En cada cosa que le pasaba, lo superaba. Estaba por más de una vez cerca de morir, pero lo superaba y parecía más fuerte. Él era lo que buscaba. El primero de muchos nuevos.
Pero Iris vino… se dio cuenta o le dijeron lo que pasó. Ella no sólo rechazo su idea de que esto era lo mejor, que así el mundo sería mejor para los que vienen, sino que lo rechazó a él. Y eso bastó para que él deje de retenerse sólo por el amor que le tuvo a ella.
En secreto, preparó a otros dos… quienes eran mellizos. A diferencia del bebé de Iris, estos no eran tan adaptables. Pero eran lo mejor que tenía a la mano. Quizás lo más cercano al Megaman Definitivo, pero escalones inferiores.
Los trató como lo que eran solo herramientas para un fin. Puede que sean sus hijos por genética, pero nacieron para una meta…. Y los crio para ello. Por lo que…
-Tras 20 años, aún estás metiéndote en mis planes. – Miró la foto de Iris, quizás esa foto era lo único que le quedaba del amor que le tuvo a esa mujer. - Y ahora tu hijo con quién sea el padre, se está metiendo. Y este acompañado de la hija de esa mujer que también se metió en mis planes.
Los ojos de Albert brillaron en rojo. Demostrando que el poder del Modelo V corre por su cuerpo. Lo que llevó a que tome la foto de ella y la destruya.
El último recuerdo de su amor a ella, de lo que era la pizca humana que aún vivía en él, se fue. Esa simple acción mató al Albert de hace años. Y dejaba sólo a un hombre que estaba dispuesto a hacer lo que sea, con tal de lograr su meta. Y eso, era lo que todos decían, era el inicio del fin para uno.
-Primero acabaré con la hija de esa mujer, viendo lo importante tanto que es para tu hijo Iris. Y de ahí, haré que me ruegue morir o que sea mi esclavo. De una u otra manera, ese chico cumplirá su destino… ser mi peón. Porque para eso nació… para ser el que destruya este mundo imperfecto e involutivo. No cambiante… vacío.
Albert se dio la vuelta, su plan ya estaba en marcha, pero a la vez miró lo que era una cápsula que estaba al lado de otra, que estaba abierta y vacía.
Se acercó a una terminal y presionó varios botones. Para luego caminar hacia la cápsula vacía. Entró en ella y esta se cerró. Al hacerlo, el gas que soltó la cápsula la llenó y Albert cerró los ojos.
La terminal sólo mostró un mensaje.
-INICIANDO TRANSFERENCIA. TIEMPO ESTIMADO… CALCULANDO…
El fin estaba cerca.
-Al fin, ya puedo olerme sin sentirme mal. – Jaune estaba estirándose, ya que habían horas ahí, tratando de quitarse ese olor endemoniado.
-Al menos no hicimos lo de las chicas. – Ren sabe que ellas estarían tomando turnos para la ducha y eso no es eficiente. – Que bueno que tú hermana dio la idea.
-Es verdad. Me siento mucho mejor. – Óscar se veía contento.
-Por cierto Óscar. – el chico miró a Jaune. - ¿Cómo… estás? Ya sabes. Tras esto.
-Oh… hablas de Ozpin, ¿No? – Fue la pregunta de Óscar, a lo que el rubio asintió. – Ya no me molesta tanto. Pero si algo. Ya me he hecho a la idea en qué en unos años, no seré yo del todo. Sino la mezcla de él con muchos otros. Y eso… no se olvida.
Todos lo miraron… y él suspiro.
-Es raro. Saber cosas que antes no sabía, conocer gente que en mi vida he conocido. Él sólo tener estos pensamientos, hace que me dé cuenta que esto es real. Que el tiempo en que puedo ser solamente yo, está contado. Pero a la vez, puedo ver qué Ozpin… o las personas que él fue, todos cometieron el mismo error. Trataron de solucionar esto solos… sin ayuda. Sin…. Decir lo que pasaba en verdad. El saber la verdad de Jinn, de que él no podría matar a Salem, lo destruyó.
-En cierta manera, es entendible. Saber que estás peleando una batalla que tú no puedes ganar. Debió de ser frustrante.
-Así es. – Óscar le dio la razón a Ren. – Pero también, ese fue su error. Repito en mi mente una y otra vez lo que Jinn le dijo. Ella dijo que él no puede. Porque preguntó cómo él puede derrotarla. Ahí fue su error. No pensó que había más gente que fuera capaz.
-De seguro estaba ciego a ello. Mucho tiempo en esto, debió de pensar que él era superior a los demás. Si los Dioses mismos lo eligieron. – Jaune dio su opinión, pero no estaba exenta de molestia.
-Eso puede ser. Y ahí yace otra cosa, ¿Por qué los Dioses eligieron al que amaba Salem para matarla? Eso no tiene lógica.
-No la busques. – Vent habló por primera vez. – Los Dioses no eran muy listos por lo que hemos visto.
Todos notaron que, a pesar de que ahora dice lo que piensa y le molesta, Vent era más serio y reservado que antes. Quizás aún pensando en lo que descubrió o haciéndose a la idea. Pero la mera idea de que aún estaba dispuesto a luchar, era algo que los llenaba de admiración. Estaba destruido por dentro, sólo el equipo RWBY tenía juntos esos pedazos… y aún así, iba a pelear.
-Si. Los Dioses hicieron una jugada… extraña. Que no tiene mucha lógica. Pero al final, es lo que hay. Y estoy metido en esto… Salem es un objetivo, pero tenemos que detener a Albert primero.
-Y eso haremos. Tengo la certeza de que Terra está viendo la terminal que le dijimos. Sólo hay que esperar. – Jaune sabe que en eso, pueden confiar en su cuñada.
Los 4 siguieron su camino, hasta que… se cruzaron en el camino de Alysa y Aile. Las dos venían del camino contrario al de ellos.
-Oh. Veo que al fin se quitaron el olor a alcantarilla. – Fue lo que Aile dijo, al menos ya no debe de taparse la nariz al hablar cerca de ellos.
-Si, que graciosa… - Óscar se mostró molesto por la burla, pero la chica le dio una amplia sonrisa. – Ngh…
-¿De donde vienen…? – Ren miró el camino por el que ellas vinieron.
Todos vieron como Alysa se puso pensativa y tras unos segundos, ella se mostró decidida.
-Vent. ¿Podemos hablar…? – el muchacho la vio confundido. – Hay algo que deseo contarte.
El muchacho no supo que decirle. Pero la verdad, es que no le veía lo malo. Además, que han estado haciendo nada. Y… asintió.
-Perfecto. Sígueme. – Alysa le pidió que lo siga y él no dijo nada, sólo lo hizo.
Los demás vieron como esos dos caminaban a una dirección desconocida. A la vez que…
-¿Qué…?
-Alysa desea decirle algo a Vent. Es todo… no es la gran ciencia. – Aile interrumpió a Jaune, quien no supo que decir ante esa información. Sólo le quedó suspirar y… - Vamos, hay que ir regresando a casa. De seguro hay algo nuevo o pueden descansar.
Quizás era lo mejor y ellos saben que un descanso no les vendría mal.
En el camino, Alysa guardó silencio. Así como Vent. Lo paso a ver y podía notar diferencias en el muchacho. Antes era más vivo y expresivo. Ahora se le notaba más serio y apagado, como el saber la verdad, le hubiera quitado esa vitalidad que siempre mostraba. No lo culpa.
El saber que era al final, sólo un experimento, no era sencillo de digerir. Para nada. No sólo ello, está a la idea de que Summer, la mujer que él más admiraba y quería, sabía de su origen y jamás se lo dijo. Debe de dolerle eso.
Y aún así, estaba aquí… parado, tratando de luchar contra lo que era el destino que le tocó. Y era admirable. Aunque siente que es más por sus amigos y esas chicas.
Pareciera… que le daba igual su vida o ya le daba igual salir mal en cada pelea.
Ella siguió su camino, hasta que se vieron gente a un monumento. Uno que parecía tener varios nombres escritos ahí.
-¿Sabes que es…? – él negó con la cabeza. – Es un monumento creado, para honrar a los que murieron en el accidente de ese laboratorio. Diciendo que ellos ayudaron a mejorar el mundo. Pero siempre creí que era una hipocresía. Una manera en que decían que… sus muertes no fueron del todo, en vano. Pero que no les importaba. Porque así era… no les importaba.
-… Ya veo.
-Pero a mí me importó. Mi prima trabajó ahí. Pasó años de su vida para poder… lograr esto. Su meta. Su deseo. No sé cuánto tiempo me tomó entenderlo, pero ella deseaba algo más allá que lo obvio. La fama le daba igual… y es curioso, a pesar de que ella halló el medio en que los bebés de personas de igual sexo nazcan, jamás le dieron el crédito. Que fue un trabajo en equipo dijeron. Bah. Tonterías. Lo que no deseaban, era darle crédito a una Faunus que había sido atacada por humanos en el pasado que la dejaron sin la capacidad de tener hijos por su cuenta, sino que tampoco la querían hacer Mártir.
Vent podía sentir la ira de la mujer. La ira que ella sentía…
-Pase años odiando al gobierno de tanto Mistral como Atlas. Que me retiré de luchar. Mis días de lucha acabaron.. más cuando Pyrrha nació al año siguiente. Y cuando tuve a mi hija en mis brazos, supe porque ella deseaba esto… quería sentir la alegría de tener un hijo en sus brazos. Su hijo… quizás eso la cegó. Quizás eso hizo que acepte cosas que otros no… pero sé que ella no era una mala mujer o mala persona. Sólo era… muy tonta para ver algunas cosas.
Vent miró lo que era el monumento y miró los nombres. Había varios. Tanta gente murió ese día que Summer lo sacó de ahí. No sabe si fueron las explosiones, pero sabía que Summer jamás mataría a alguien sin… razones. Debió de pasar algo.
Por más molesto que esté con Summer, ella no era cruel o despiadada.
-¿Cómo se llamaba su prima?
-Iris. Ella se llamaba Iris Primogenitus… o Iris la primera hija… dado que ella era la primera de la familia en ser Faunus. Ese era el nombre que ella se dio cuando su madre murió.
Pero en eso, ella notó la mirada de sorpresa de Vent.
-Su prima es…
-Si. Es la mujer que es tu madre en teoría. Eso me hace tu tía en segundo grado. Así como Pyrrha sería tu prima en segundo grado. – ella pudo ver la cara de confusión de Vent. – No te digo esto, para que nos trates como familia. Sólo me pareció justo que lo sepas. Ya muchos secretos en tu vida para que tenga que añadir otro.
-Yo… - Vent cerró los ojos. – Es extraño. Jamás pensé que…
-Lo sé. Pero es así. Tienes familiares. Y lo gracioso, es que uno es una amiga que has hecho y con quién luchas codo a codo. Sé que era raro… pero es la verdad.
-… No sé que pensar. La verdad, en estos momentos, no cambia nada para mí. No ahora.
-Lo sé. Sé que jamás lo hará. Eres Vent Lucilum. Usas el apellido que Summer te dio… y eso ya dice mucho. Eres más hijo de Summer Rose, que de mi prima.
-… Y ella me mintió…
-Te protegió. – Alysa notó el dolor en sus palabras. – Te protegió de ti mismo. No porque sea lo mejor para el mundo, sino porque era lo mejor para ti. Bien ella pudo hacer que entiendas tus poderes de niño… pero dime, ¿Habrías sido el que eres ahora, sabiendo que eras superior a todos de niño?
Ni dijo nada. Quizás no. Fue la manera en la que fue tratado y los cariños de Summer lo que lo hicieron… humilde. Que nadie estaba sobre él. Que todos son iguales en cierta manera. Pero no quita que estaba dolido.
-No digo que no estés molesto. Dios, estás en tu derecho. Pero como madre, entiendo el porque Summer lo hizo.
-¿Y es…?
-Que tras todo lo que has pasado. Tu origen y demás, ella no deseaba darte más dolor. No quería que cargaras algo para lo que no estabas listo. Pero ahora lo estás… lo cargas, no lo olvidas. Y eso era lo que ella de seguro esperaba. Si lo que Pyrrha me dijo, de que ella pasó por el camino norte para salir, en medio de Noviembre… debió de esforzarse mucho.
Vent cerró los ojos y su memoria le hizo recordar quizás lo poco que tiene de ese momento en específico. De que… ella lo protegía del frío. Que se le notaba cansada, pero estaba determinada a avanzar. A llegar a un lado con él. A protegerlo. Y eso es lo que…
-… Me hubiera gustado haberlo sabido de su boca. No de… un vídeo.
-Muchos desean muchas cosas. Pero también debes de entender, que si ella te dejó aquí….fue por el peligro. Eras un niño que no tiene registro de nacimiento. Nada. Era imposible sacarte de aquí siendo tan pequeño. Por eso te dejó ahí… ahí te darían un registro. Pero ella debía de desaparecer por unos años antes de que… - Alysa suspiró. – Solo ella sabía que pasaba, pero lo vi en ese video cuando te tomó en brazos… te amó desde ese momento. Ya que esa mirada, era la misma que puse cuando tuve a Pyrrha en mis brazos.
Vent tragó saliva. Ya se había hartado de llorar. Ya había llorado para una vida hace unos días. Ya no… no cuando ahora deben de hacerse cargo de Albert.
Alysa puso su mano en el hombro de Vent y él la miró.
-Puede que no lo aceptes aún, pero eres familia. Sólo los que vimos el video cuando regresaron, lo saben. Porque lo dije… Pyrrha no lo sabe. Y sé que ahora, nadie está listo para saberlo. Muchas cosas están pasando. Pero deja que te diga esto, porque le juré a Iris que lo haría cuando tuviera un hijo. – ella le sonrió. – Bienvenido a la familia. Eso te lo debí decir hace 20 años…
Vent asintió, sabiendo que no tiene la capacidad de hablar. A la vez que…
-Y que… lo único que heredaste de Iris son sus ojos verdes, además de su carácter. Ella también era muy explosiva si la molestabas, como lo has visto. Pobre del diablo que se meta en su camino y por lo que oí, eres igual. – Vent se apeno. – Pero… físicamente, debiste salir mucho a tu padre. Y él debió de ser bien parecido, ese cabello desordenado tuyo no se ve mal. – ella le sacudió el cabello y él rio un poco.
-Hace años me rendí a la idea de peinarme. Vuelve a ese estado a los minutos.
-Ya veo. Pero no importa, al menos no eres niña. Ahí si tendríamos un problema. – Vent rodó los ojos. – En fin, regresemos. Ya es algo tarde y no dudó que mi hija querrá comer algo.
Alysa se giró para poder irse, pero en eso…
-¿Qué puedo hacer? – él la miró con cierta desesperación. – Sé que debo de hacer. Pero no me siento… al 100%. No como antes. Me siento… vacío. Al no saber quién soy…
-… Esa respuesta, sólo la puedes dar tú. ¿Quién eres? Y no te bases en tu origen, básate en todo lo que has vivido. En la gente que ha estado a tu lado desde que naciste. Los que te han moldeado para ser el que eres hoy. Tómalo como el consejo que no te di en tantos años. Al final, tu vida y como la vives, es solo decisión tuya. De nadie más.
Vent no dijo nada ante las palabras de la mujer que ahora sabe, es su tía. Pero no era capaz de llamarla así. Menos considerar a Pyrrha su prima y a Iris… su madre.
Porque su mente le mandaba imágenes de Summer cuando pensaba en esa palabra. Pero a la vez, su corazón le hacía recodar la rabia que siente hacia ella por lo que le ocultó.
No sabía que hacer. Estaba perdido… y aún con el apoyo de todos, sabe que tiene que tomar una decisión. No sabe cuál será, sólo espera que no… no sea algo de lo que se arrepienta luego.
Ya de regreso en la casa Cotta-Arc, se ve como Saphron estaba cocinando pero estaba molesta.
-Ve a cenar cariño. Yo me quedo… ¡Bah! ¡Bien empezó a estudiar esa cosa se olvidó de mí!
Todos oían con cierta pena como Saphron se estaba quejando de su esposa. Miraron a Jaune y Jade, que sabían más de ella.
-Pudo ser peor… - Jaune tenía a Adrián en sus brazos.
-¿Cómo …?
-Pudo empezar a lanzar cosas para calmar su ira. – Jade aún recuerda la pelea que ella tuvo con Terra hace años. Se tomó la cabeza en respuesta. - ¿Por qué me lanzó la plancha…?
Pyrrha parpadeó al oír ello. ¿En serio…? Se notaba que las mujeres de la familia Arc eran de temer. Dios…
Pero volviendo a lo central, Jade había sido de la que había vuelto con Saphron. Sólo Terra y Qrow se habían quedado en la terminal para examinarla.
-¿Qrow se…?
-Puede que no sea la gran cosa. Pero está decidido a detener a Albert. Y eso dice mucho.
Yang sonrió al oír ello. Parece que su tío estaba mejor. Ruby trató de animarse, pero recordó que estaba peleada con él. Y eso la puso más triste. Aunque…
-Bueno, la comida está lista. A comer. – Saphron apareció con una gran sonrisa, llamando a todos, sólo para volver a la cocina.
-Necesito saberlo, ¿son las mujeres en su familia así de bipolares?
-Si / No.
Jaune y Jade respondieron a la vez, sólo para que la hermana lo vea con molestia. ¿Qué demo…?
-¿Qué demonios Jaune…?
-¿Quieres que diga todas las veces en que estaban molestas y luego felices?
Jade se cruzó de brazos y murmuró algo de que estaba mejor cuando no decía nada y era enclenque.
Al final, todos se sentaron lata poder comer. Estaban hambrientos. Todo el día la habían pasado fuera y peleando. Necesitan ese descanso.
Mientras comían, es que notaban como nadie decía nada. Saphron optó por prender el televisor, a ver si había alguna noticia.
-Y así, tras meses de larga espera, la Torre CCT ha sido reparada. No se ha dado un informe especial de cómo se ha logrado está hazaña tras casi 6 meses de intentos. Pero es algo que nos alegra, ahora que nos podemos comunicar como es debido a…
Con que ya era de conocimiento general que eso había vuelto. De esperarse, pasó un año desde lo de Vale y el daño a la Torre CCT de ahí. Que de inmediato, como un virus, se extendió a las demás del mundo, excepto en la central que está en Atlas. Y eso era algo perturbador.
¿Acaso Albert planeó todo eso…? ¿O alguien más…? Ya no lo sabían. Sienten que aún no saben quién es su verdadero enemigo.
Ruby tragó lo que tenía en la boca. La verdad, se sentía mal pensar eso. Que todo lo que estaba pasando, fuera planeado por alguien… era una sensación horrible que pensar.
Y todos lo pensaban. Que de una manera u otra, sus vidas habían ya estado decididas antes de que pudieran hacer algo.
La puerta del frente se abrió, dejando ver a Vent con Alysa. Este se veía pensativo, a la vez que la mujer parecía haberse quitado un peso de encima. No sólo ello, también…
-Y… ¿Ya está lista la cena? Pensé que dejarías que te ayude Saphron.
-Oh no… son invitados. Y ustedes ya hacen mucho. Más que el ejército de Atlas. Dios…
-¿Nada nuevo con los intentos de…?
-Cordovin es terca. Cree que Atlas no necesita ayuda de nadie para solucionar sus problemas. Así que … - Alysa se sentó para comer, a la vez que Vent lo hacía al lado de Yang y Weiss.
-Osea, no habrá apoyo de Atlas.
-No por medio de ella. – Nora no entendió. – Qrow con Terra, están tratando de tener contacto con el general Ironwood. Que si bien no es Santi de mi devoción, ayudará más que Thomas.
Eso no lo pueden negar. Puede que hayan tenido sus diferencias con el general, pero en la situación de Vale, les dio las herramientas que necesitaban para salir airosos. Puede que no estén de acuerdo en varias cosas, pero era un aliado en todo esto.
-… Significa que podemos esperar apoyo de Atlas.
-En cierta medida si. Puede que ordene a Cordovin de ayudarnos. Pero eso puede tomar unos días.
Ren asintió era mejor que nada. Saphron volvió a su comida.
Todos hicieron lo mismo. Nadie dijo más. Pero notaban que Vent era el único que jamás dejo de comer. Quizás no interesado en la charla o cansado de oír eso todo el día, que se quiso desconectar.
Y a la vez… parece que quiere pensar las cosas.
Él sintió una mano en la que tenía libre y una en su muslo. Miró a sus lados y vio como Yang y Weiss le daban apoyo… él sonrió un poco y siguió comiendo.
Sabe que no tiene idea de quién es o a donde va. Pero eso puede esperar… el mundo, sus amigos, ellas…. Eran más importante que él y sus dudas existenciales.
Al menos eso era lo que él pensaba.
-Sé que no puedo hacer más por ti Vent. Quiero hacerlo. Pero esto lo debes de superar sólo. Y que cuando lo superes, al fin hallarás tu lugar en el mundo.
El Modelo X tiene fe de que él lo logrará. Superar esto, y ser más fuerte. Mejor. Así como todos.
En la zona de la terminal, Terra no había dejado de buscar información, a la vez que estaba trabajando en la manera de hacer contacto con el General Ironwood.
Qrow se había quedado con ella para poder hablar con James una vez se haga el contacto. Y eso era decir mucho… el hombre estaba sirviendo como mesero a la mujer. Vaya humillación…
-Ten. Si tu mujer se entera de que no comes, me mata a mí.
-¿Por qué…? – Preguntó Terra, llevándose un emparedado a la boca.
-Porque supuestamente yo debo vigilarte.
Terra rio un poco a las palabras de Qrow, a la vez que…
-Sabes, así estás mejor. No todo deprimido y ahogado en alcohol, al menos así se tiene una charla decente.
-Bah. Es algo que no me gusta hacer mucho.
-No una persona de sentimientos por lo que veo. Si, yo soy igual. Pero se aprende… más si es con alguien especial.
-… Ese alguien para mí murió hace años. Además que ella amaba a otro.
Terra lo miró con tristeza. Ella también sabe que es un corazón roto. Eso sí, también sabe lo mucho que cuesta recuperarse de algo que fácilmente te tumba. Aún recuerda su primera ruptura con Saphron, dado que ella venía para aquí y… pensó que la relación no sobreviviría la distancia. Se equivocó… los meses pasaron y nunca la olvidó.
Hasta que un día ella apareció en su puerta… a veces era tan estúpida aún siendo tan lista.
Pero la situación difiere con Qrow. Es más, sabe que es imposible que algo que ella le diga, lo anime. Pero…
-Creo que al menos debes de seguir por esa persona… seguir lo que ella trató de hacer. Es la mejor manera de honrar su memoria.
Qrow no dijo nada. Sólo asintió, a la vez que…
-Se trata. No pudo quedarme sin hacer nada, tras lo que vimos. No soy tan cruel. – ella asintió. Bastaba. Y más cuando…
-Dime una cosa Qrow… ¿Crees que Ironwood nos ayude?
-Lo hará. Más si le digo lo que está pasando. Sólo lamento haberlas metido en esto…
-No lo hagas. Cuando me casé con Saphron, sabía de su linaje y como los Arc siempre de metían en todos los conflictos. Al casarme con ella, sabía en qué me metía… y ahora que sé que hay algo que no sólo amenaza Argus, sino al mundo como lo conocemos, no me puedo quedar de brazos cruzados. Quiero que Adrián tenga un futuro.
Qrow vio lo que siempre vio en Summer… ese amor de madre que sólo uno puede ver en una de verdad.
Las formas de amor, estaban siendo vitales aquí. No, quizás siempre lo fueron. Es más, se atreve a decir que también lo condenó en cierta manera, por como Salem hizo las cosas en el pasado.
Pero también fue el amor lo que le estaba dando la oportunidad al mundo… ya que ahora entiende las palabras de Raven en relación a Vent.
Él era la clave… desde que nació, estaba ya metido en esta guerra. Sin saberlo… su destino ya estaba hecho… y a su vez…
-Oh. Contacto. Parece que la seguridad de Atlas no es tan buena.
-Je. Tras lo de Vale, de eso no hay duda. – Terra sonrió burlona al oír ello.
Ambos vieron como en la pantalla, aparecía la imagen de…
-¿Qué demo…? ¿¡Qrow!?
-Hey James, un año que no nos vemos. – Qrow notó los cambios en el general.
Se le veía más viejo y cansado que antes, como si años y años le hubieran caído encima de golpe. Además que ahora tiene una barba…
-Qrow. No sabes la alegría de verte de nuevo. Y vivo.
Aunque parece que ver a su amigo y camarada, parece haber avivado algo en él.
-Igual James. Igual. Lamentamos haber tenido que meternos en la red de Atlas. Pero esto es importante.
-Pensar que habría alguien quién… bueno, no es la primera vez que pasa. – Ironwood vio a Terra. – Parece que te has hecho de más aliados, Qrow.
-La situación lo amerita. Más si debemos de evitar que repite lo de Vale. Y no, no hablo de solo Beacon… sino también de…
-… Modelo V. – Miró a Terra y… - Ella…
-Con todo respeto general, si no supiera de la amenaza que hay en mi ciudad, no estaría aquí.
Qrow sonrió al ver como Terra respondió, a la vez que Ironwood suspiraba.
-Pregunta estúpida de mi parte. Han pasado tantas cosas que…
-Se te ve muy mal James.
-La situación en Atlas no es lo que todos creen. Sin contar que… hay problemas con el Consejo y demás. No es algo que desee hablar por aquí, sino te molesta.
Y se notaba que algo lo estaba afectando. James lo era de actuar así o pedir permisos. Él era una fuerza militar que se imponía. Esto no era normal. ¿Qué habrá pasado?
-Entiendo. Pero seré directo contigo James. En Argus, algo grande está por pasar. Y necesitamos el apoyo de tu ejército aquí. Y Cordovin no coopera.
-Ya me lo imagino. Ella no es muy fácil de tratar. Si fuera posible, yo mandaría mis propias fuerzas a apoyarlos. Pero… ya no todo está en mi jurisdicción. No desde que volví…
-… ¿Thomas…?
-Luego. Puedo no dar… una orden oficial. Pero si algo que haga que ella los ayude en lo que pueda pasar. Es lo mejor que les puedo dar.
-Entiendo…
-Y Qrow. Si recibí tu carta. Pero no te puedo decir mucho… sólo que en relación a eso, todo está bien. Por ahora.
-Eso es lo que deseaba oír James. Una vez acabemos las cosas aquí, iremos a Atlas. Hay mucho que hablar y planear.
El general asintió y la comunicación se cortó… eso fue…
-No fue como esperé. Pensé que sería más… reacio y pediría más respuestas.
-… Algo ha pasado. Y no lo quiso decir por aquí… eso es preocupante.
Terra no dijo nada, dado que no conoce a Ironwood como lo hace Qrow, pero para que él diga eso, debe de ser algo serio. En ese momento, ella terminó con lo que era la extracción e información de la terminal y sus ojos se abrieron al ver que era lo que estaba ahí, además de que…
-Creo que tenemos lo que Albert desea hacer y también…
-¿Qué cosa?
-…. Ya sé para que sirve estar terminal y para nuestra suerte, tenemos la llave.
Qroq miró la determinación en la cara de la mujer y él mismo sabía que eso significa una cosa, estaban en la recta final. El destino de Argus, Mistral y el mundo, dependía del paso que venía.
En el laboratorio antiguo, se veía como las capsula de Prometheus y Pandora se abrían de golpe, como si ya hubiera terminado lo que estaba haciendo y eso llevó a que estos dos salgan de una vez…
-…. ¿Cuánto…?
-2 días… Debe de bastar para lo que estamos para hacer. – Pandora miró a su hermano, quien asintió y se puso de pie.
Ambos saben que se viene y que no importa lo que pase, esta es la última vez que lo hacen. Saben que los Megaman tienen la data, por lo que es más que obvio que irán a por Albert. Lo que lleva a lo siguiente…
-¿Estás lista para esto Pandora?
La pregunta e su hermano la hizo dudar un segundo, a la vez que ela misma pensaba en que… A lo mejor, puede haber una salida diferente, pero no la hay para ellos. Ya no, eso se había acabado.
Y lo que lleva a lo que sigue…
-… Lo estoy.
-Entonces vayamos a acabar con el legado de Albert. Incluyendo al Megaman Definitivo.
Y así, esos dos iban a lo que era su misión final. Quizás sintiendo al fin lo que era la libertad que tanto se les había negado.
