El niño maldito
Sumario: El ascenso de un posible reemplazo de Lord Voldemort amenaza con arruinar las tranquilas vidas de las familias Potter y Malfoy al rodear de sombras a la nueva generación, traer recuerdos borrosos del pasado…y una visión terrible de lo que podría ser su futuro.
Género: ¿Aventura? Yo diría que es un desmadre mágico con slash.
Claves: súper mega lento slow burn con trama desmadrosa y larga. Drarry, Scorbus, parejas secundarias.
Disclaimer: Si HP fuese mío, esto sería canon. Ya que no lo es, saben lo que significa.
"Queen"
Weber estaba de mal humor tras enterarse de la última noticia.
—¿Cómo se le ocurre…?
—Ten cuidado con cómo le hablas —advirtió Simon, quien se había sentado en la parte superior de una gran roca, desde la que podía observar el trabajo de Dubois con las plantas—, es la voz de nuestra Señora hasta que ella aparezca.
A mediados de septiembre, la primera tarea de la Cofradía estaba por llegar a su fin. Weber refunfuñó y volvió a fijarse en la figura encapuchada que los guiaba.
—¿Por qué le entregó algo tan valioso a ese…ese…? —Weber gesticuló con sus manos enguantadas—. ¡Si necesitaba un portador del pársel, podría haber tomado a Campbell! ¡A Dubois! ¡A mí! Incluso…
La silueta vestida de negro giró para verlo a través de los hechizos de sombra que ocultaban su rostro.
—¿Cuestionas las decisiones de nuestra Señora, Weber?
El mago emitió un sonido frustrado.
—Dijo que podía dar mi opinión. Esta es mi opinión. Los dones que tiene para regalar son muy pocos y bastante buenos, ¿por qué se lo dio a él?
—Harry Potter no es el enemigo.
—¡Tampoco será un amigo cuando se entere de lo que nuestra Señora piensa hacer!
—Nuestra Señora no piensa lo mismo —aclaró la silueta, dándose la vuelta para seguir mirando a la bruja que alargaba las ramas de los árboles y las doblaba con cuidado para que tocasen el suelo, formando caminos de madera de varios metros que partían del tronco—, tiene la esperanza de que Harry Potter se una a la Cofradía cuando entienda su propósito.
Weber se echó a reír.
—Sí, claro, el niño-que-vivió uniéndose a la Cofradía. Le encantará cuando sepa el tipo de magia que tuvimos que usar antes, ¿no? ¿Y cuál es exactamente el plan para que se una? ¿Le dirás que Simon puede hacerlo hablar con sus padres muertos?
—Sí puedo —Simon le frunció el ceño a su compañero.
—Una charla con papi y mami no vale cambiarse de bando y…
—Weber —La silueta negra interrumpió la disputa que estaba por comenzar entre ambos. Lo llamó con un gesto y esperó a que el mago se pusiese a su lado—. Cuando te hice el juramento de la Cofradía, estuviste de acuerdo en todos los puntos. Incluso escuchar a nuestra Señora.
—Sí, sí…
—Pues escucha.
Cuando Weber abrió la boca para replicar, oyeron un canto suave y armonioso. Desde la roca, Simon se puso de pie.
—¿Qué es eso? —Weber miró a sus dos compañeros, alerta.
—Amigos —Fue lo único que dijo Simon, sonriendo. Luego respondió al cántico con un tarareo.
—Nuestra Señora ama los cuentos —La figura oscura llamó su atención de nuevo—, hay uno que los muggles conocen como "el flautista de Hamelin". Maravillosa historia.
—¿Qué…?
—Sólo escucha, Weber.
—0—
Se asomó desde el interior del pasaje, guardó la varita en su túnica y echó a correr antes de que la señora Norris pudiese notar su presencia. Creyó que lograría cruzar la zona cerrada hasta las aulas en el este del colegio.
No se suponía que su hermana apareciese de repente en el camino.
Lily hizo una pausa, con dos libros entre los brazos, y observó por unos segundos a la persona frente a ella. De pronto, arrugó el entrecejo.
—¿Al?
—¿Quién es Al? —respondió Albus, más agudo de lo que pretendía, y por ende, más falso.
—Al —Lily adoptó esa expresión que le recordaba a su madre cuando sabía exactamente de qué manera metieron la pata—, aunque soy muy curiosa, ni siquiera preguntaré por qué tienes cabello largo si no quieres…pero si quieres que no te reconozcan, ponle un poco más de esfuerzo, ¿no?
Albus bajó la vista para examinarse. Frunció el ceño.
—La poción es para el cabello y suaviza un poco los ras-
Lily chasqueó la lengua y sacudió la cabeza.
—Al, tonto, hasta papá notaría que eres tú —Se dio la vuelta y empezó a caminar lejos del pasillo. Tras unos pasos, lo vio—. ¿Vas a venir o no?
Decidió seguirla. A pesar de que Lily cumplió los once años casi un mes antes de la entrada al colegio, a Albus le gustaba pensar que tenía toda la inteligencia y seriedad que James perdió. Si tuviese que oír la recomendación de cualquiera de los dos, preferiría que fuese de ella.
Avanzaron hombro con hombro por el corredor.
—Si quieres hacer una broma o engañar a alguien, mejor ni me lo cuentes. Quiero que James siga siendo el que tiene el récord de castigos entre los tres…
Albus titubeó y consideró si ayudaría que lo supiese. Se aclaró la garganta.
—Voy a…audicionar para un papel en el club de teatro.
Su hermanita lo vio de reojo, volvió a examinar su ropa y negó.
—¿Y pensabas ir así?
—¿Qué tiene de malo?
—Parece que hubieses tomado la ropa vieja de papá y te la hubieses puesto, sin lavar. ¿Al menos te peinaste?
Albus llevó las manos a su cabello. Claro que se peinó. Lo intentó, pero ni la poción podía cambiar que fuese un nido de pájaros, sólo el largo que tenía.
Lily soltó un suspiro y siguió negando. Lo llevó hacia un corredor y a una entrada custodiada por una estatua de un águila.
—Lo necesitas y ellas también. Lo recibes y ellas no. Ambos ciclos requieren de su intervención. Cuando se los regresas, ya cambió. ¿Qué es?
—Oxígeno, obviamente —Lily rodó los ojos—, hablas de la respiración y la fotosíntesis. "Ellas" son las plantas, me dan oxígeno y yo les regreso dióxido de carbono.
Albus observó a su hermana con incredulidad cuando esta se metió a la Sala Común de Ravenclaw. ¿Cómo era eso obvio? Aunque repasó la adivinanza en su cabeza, seguía sin entenderla.
Lily saludó a algunos de sus compañeros y lo guio hacia las escaleras. Iba a decir algo, pero se calló cuando notó que Albus ya iba por el segundo escalón. Vio las escaleras, a Albus, y luego pensó por unos segundos.
—Bueno, eso explica bastante cosas —admitió. Después siguió moviéndose hacia arriba, al dormitorio de las chicas.
El cuarto de las niñas de primero sólo tenía a una chica. Nesrine, ya lista para su propia audición, ensayando un papel secundario. Para asegurarse un puesto en la obra, practicó para dos papeles y se presentaría para ambos. Se detuvo tan pronto como Lily abrió la puerta, la saludó y después su boca se quedó abierta al ver a Albus detrás de ella.
Nesrine adoptó una expresión pensativa, mientras Lily colocaba sus libros en la cama que debía pertenecerle.
—¿Puedes ir con Nancy, la de tercer año, y pedirle algo de ropa? Dile que es una emergencia, yo se lo explico después, y…le consigo uno de los esmaltes mágicos que vende Rose.
—Sí, sí, ya voy…—Nesrine llevó a cabo cada movimiento con lentitud al dejar su libreto en otra cama y abandonar el cuarto, sin parar de ver a Albus.
Albus sabía que esto era una mala idea desde el primer instante, pero ahora tenía la idea de que estaría mejor si un agujero se lo tragaba.
Lily se sentó en la tapa de su baúl apenas se quedaron solos y continuó examinándolo de aquella manera que le recordaba a su abuelo Arthur cuando intentaba descifrar un "misterio" muggle.
—Oye —Se rio—, ¿y qué tanto cambia esa poción?
—Depende de qué grado tenga —masculló Albus, ceñudo—, la que hice fue muy sencilla, sólo cambia lo que estás viendo…
Ella asintió, despacio.
—Supongo que te preparaste para un papel femenino, porque las audiciones de chicos ya pasaron.
Albus contestó con un vago sonido afirmativo.
—En la antigüedad, era una práctica común que los hombres hicieran papeles femeninos en el teatro, ¿sabes?
—No, no sabía.
—Bueno, pues eso —Lily se encogió de hombros—, más bien, ellos tenían todos los papeles. Las mujeres no actuaban entonces, ni trabajaban, ni tenían derechos, ni- bueno, sabes cómo eran. No es tan raro, aunque si hay algo que quieras decirme antes de que vuelva Nesrine…
—¿Algo como qué?
—No sé, una confesión llena de lágrimas sobre que siempre tuve una hermana y un hermano y no lo sabía. En la red mágica hay un montón de artículos sobre diferentes géneros y leí varios después de…
—¡No soy una chica, Lily!
—Tú eres el que se tomó esa cosa, ¿bien? —Lily se cruzó de brazos—. Sólo estoy, como dice nuestro jefe de Casa, analizando la situación para saber qué hacer. Y todos los artículos decían que era bueno tener apoyo familiar, así que estoy intentando darte mi apoyo, idiota.
Albus empezaba a sentir que el rostro le ardía.
—¡Sólo quiero entrar a una tonta obra porque…porque…! ¡Porque soy idiota! —lloriqueó—. ¡Soy idiota y quiero estar en la tonta obra con mi mejor amigo, y no quería audicionar la semana pasada, y ahora ya todos los papeles masculinos fueron elegidos y…!
—¡Pues en eso también te apoyo, bobo! —Lily se volvió a reír.
Se demoró unos segundos en entender lo que había escuchado.
—¿En serio?
Su hermanita asintió con una sonrisa. Nesrine entró en ese momento, cargando varias prendas.
—Nancy dijo que mandaba un poco de todo porque no sabe qué necesitas y que quiere el esmalte de lentejuelas…
Lily asintió y empezó a hurgar entre las prendas. Nesrine la ayudó, haciendo comentarios sobre qué se vería mejor en su "invitada".
—Sí sabes que es Albus, ¿cierto?
Nesrine volvió a mirarlo y se echó a reír.
—¡Oh, por…! ¡Qué linda eres, Albus!
Albus se sorprendió de no estar incómodo cuando la niña se acercó, enganchó un brazo al suyo y comenzó a hacer cumplidos sobre su cabello y los leves cambios de la poción.
—Hablaré con la profesora Cardella —Lily se refería a la encargada del club de teatro—, le diré lo mismo que te dije a ti de los papeles en la antigüedad, así evitará que te tengamos que crear una identidad falsa. Pero lo dejaremos como secreto, si quieres. La profesora quería más "variedad" en sus obras, así que la convenceré de que esto podría ser el comienzo, ya sabes, después puede añadir personajes de género fluido y…
—Hay una preciosa obra en un teatro mágico de Francia con una protagonista trans —recordó Nesrine, emocionada—, mère y yo llorábamos cuando acabó. Voy a conseguir una grabación para tu tablet mágica, ¿quieres, Lily?
—Me encantaría verla, Nesi.
¿Cuándo esas dos tuvieron tiempo de hacerse tan amigas? Albus veía de una a la otra a medida que avanzaba su conversación. Apenas terminaron de elegir la ropa, lo enviaron al baño a cambiarse.
Se sacó la túnica que usaba encima de la ropa cuando hacía pociones, se puso las prendas de "Nancy" y regresó al cuarto, sintiéndose raro. No el tipo de "raro" malo.
Lily lo empujó hacia el espejo de cuerpo entero de uno de los armarios y Albus se paró allí, con una de las niñas a cada lado.
—¿Qué tal te sientes, Al? —susurró Lily—. Mamá siempre ha dicho que es importante sentirse bien con lo que usas. Aunque a Nesrine le gusta la idea y sabe mucho de ropa, si no te gusta la falda, también puedes llevar pantalón, nadie dice que deb-
—Está bien así.
Su propia respuesta lo sorprendió. Albus notó que Lily se callaba y lo "analizaba" de nuevo, pero no le prestó atención. Sus ojos vagaban sobre la imagen de la persona que estaba en el centro del espejo, con una camisa verde de mangas cortas que se "abombaban" de forma divertida y la falda negra que comenzaba más arriba de lo que pensó que empezaría cualquier falda.
Era realmente cómodo.
Se sintió bien. Bonito. Agradable.
No estaba seguro de qué pensar al respecto.
—¿Me dejas peinarte? —Nesrine enredó los dedos en uno de sus mechones.
—No creo que puedas…
—Al, Al, Al —Lily negó, sonriendo, y lo empujó de nuevo con suavidad para alentarlo a sentarse frente a la peinadora más cercana—, nunca le digas a una Veela que no puede peinar a alguien.
Nesrine acababa de recoger el peine y un envase de crema y asintió de acuerdo con sus palabras.
—Me voy a quedar con el papel secundario, porque apenas te vea la profesora Cardella dirá que eres la nueva versión de Narciso —bromeó Nesrine, parándose detrás de Albus—. Avísame si te jalo el pelo, ¿sí? Lo haré lento…mère me peinaba así cuando tenía un nudo en la mañana.
Albus todavía estaba bastante sorprendido por lo tranquilo que se sentía allí sentado, dejando que la niña le desenredase y recogiese el cabello. Seguía viendo a la personita en el reflejo y sólo pensaba "vaya".
—0—
Entraron al aula reservada para las audiciones del club de teatro cuando faltaban unos minutos para empezar. Nesrine en verdad estaba decidida a ayudarlo, por lo que sujetaba su brazo y le hacía preguntas sobre sus líneas. Lily fue a hablar con la profesora encargada como prometió.
La profesora Cardella después caminó hacia ellos y observó a Albus con una sonrisa.
—Es perfecto- perfecta- —Frunció el ceño—. Cariño, ¿cómo quieres que te diga?
Albus titubeó, viendo a Nesrine y a Lily, que acababa de regresar junto a la maestra.
—Supongo que…perfecta mientras esté así. Para seguir en el papel.
La profesora asintió enseguida, haciendo rebotar sus rizos de forma divertida.
—¿Tú también quieres el protagónico? —Se dirigió a Nesrine, quien negó.
—Se lo dejo a Al, voy por la princesa del lago.
—¡También eres perfecta para ese papel! —Cardella agitó sus manos, emocionada, y empezó a caminar guiándolos hacia la parte de atrás del escenario—. Sólo quiero que reciten algunas líneas, somos pocos hoy viéndolas, necesito asegurarme de que no tengan pánico escénico y sus voces se puedan oír por todo el lugar. Lo demás lo podremos mejorar durante los ensayos. Lo importante, al final, es la esencia del personaje y el actor.
Lily se sentó entre el público y alzó ambos pulgares cuando le tocó pasar a Nesrine. Los papeles secundarios iban primero.
Entre las "protagonistas" sólo estaban dos chicas de segundo y Albus. La obra requería ser de tercer año o menor para ese papel, ya que se suponía que era una niña.
Nesrine recitó las líneas a la perfección y realizó una reverencia digna de una bailarina al despedirse. Incluso salió lanzando un beso al aire.
—¡Grandiosa puesta en escena! —halagaba Cardella, aplaudiendo—. ¡Tan confiada, eso es excelente!
Cuando llegó el turno de Albus, estaba considerando tomar uno de los pasadizos que encontró en el mapa de James (sin que él lo supiese), huir y jamás volver a salir de ahí. Podría ver sus clases desde los pasadizos y meterse a uno que llevase a las mazmorras para dormir.
Vio a Lily mostrarle un pulgar arriba. Nesrine se había reunido con ella en los asientos y sostuvo en alto una hoja en la que escribió un "¡tú puedes, Ally!".
Albus respiró profundo y comenzó a recitar las líneas que decía cada vez que ayudaba a Scorpius a practicar para su audición. Fue como caer en un trance. Habló, gesticuló y se movió por su cuenta, sin pensarlo, y al terminar, tuvo que recordarse dónde estaba y quién era.
Empezó a sonrojarse en el silencio que le siguió a su audición. Lily y Nesrine estaban boquiabiertas, y la profesora había atrapado su vuelapluma que tomaba apuntes sobre las audiciones, pero no escribía nada con ella.
De pronto, la profesora Cardella se puso de pie de un salto.
—¡Magnífica! ¡Magnífica, cariño! ¡Espléndida, maravillosa! Casi pude verte haciendo la escena con nuestro otro protagonista- —Se apresuró a ir hacia el escenario y el resto de la sala se "reanudó".
Albus respiró con más calma, Lily lo celebró y Nesrine agitó su "pancarta".
Aunque la decisión final aún no estaba tomada y se resolvería en el transcurso del domingo, nadie tenía que preguntar quién quedaría en el papel principal. Salió del aula dejando atrás a una muy emocionada profesora, y con Lily y Nesrine a cada lado, sujetándole los brazos.
—¡Fue genial, Al! —insistía Nesrine, sacudiéndolo—. De saber que se te daba tan bien, te habría dicho que ensayaras conmigo, ni siquiera pude ensayar con Scorp- ¡Scorp! ¡Él lo sabía! Por eso siempre ensaya contigo, ¿no?
—Fue como…wow, "mira a Al, puede hacer algo así" —Lily le dio un golpecito en el brazo—. Sabía que también debías tener algo genial. Cuando quedes en el papel…
—Que no es seguro que pase —recordó Albus, divertido.
—…voy a estar en primera fila —continuó Lily, ignorándolo—, traeré a James y les diremos a los demás que aplaudan al final de cada acto, si es que no lo hacen por su cuenta.
—Deberías ofrecerte para ayudar con el escenario si quieres estar ahí con nosotros —sugirió Nesrine—, oí que el principal encargado del escenario es Lysander Scamander. Lo conoces, ¿no? Hace unas pinturas preciosas para los fondos de las escenas…
—Sí, creo que tendré algo de tiempo porque no me dejan entrar al equipo de Quidditch este año. Revisaré los horarios del club de debate y veré si puedo encajarlos para…
Albus fue con ellas de regreso a la torre de Ravenclaw. Se cambió, vio a Lily devolverle la ropa a su compañera de Casa después de aplicarle un hechizo de limpieza y la esperó al final de las escaleras con Nesrine. Ya era tarde, así que irían al Gran Comedor juntos.
Como notó que su hermana se demoraba un poco y Nesrine seguía de buen humor, tuvo un leve pinchazo en el pecho y carraspeó para llamar su atención.
—Oye, ahm…—Albus resopló—. Perdona por lo de que eras más una arpía que una Veela.
Nesrine parpadeó.
—¿Cuándo me dijiste eso?
—Nunca, pero lo pensé varias veces cuando estabas en la audición de Scorp y…ahm. Fue bastante tonto. Lo siento. ¿Demasiado horrible para que seamos amigos ahora?
Tras unos segundos, Nesrine se echó a reír y negó.
—¡No importa! —Miró a lo alto de las escaleras, ahora que Lily empezaba a bajar—. Yo pensé que eras tan tonto como un trol y que sólo te quedabas ahí parado y molesto con el mundo. Lo siento —repitió las palabras de Albus, sonriendo—, Scorp me dijo que debía darte una oportunidad, y tenía razón.
Lily saltó los últimos dos escalones y los vio a ambos.
—¿De qué hablan?
Ambos contuvieron la risa y no le respondieron.
—0—
El domingo por la tarde se publicaron los resultados de las audiciones para los papeles femeninos y el horario de los ensayos. Sólo faltó el de Queen, la protagonista. La profesora Cardella buscó en persona a Albus para avisarle que quería que él la interpretase.
El "momento de locura" de Albus ya había pasado e intentó poner una sonrisa avergonzada en su cara al oírla.
—¿No habrá problema con que yo lo haga, profesora?
Ella sacudió las manos enseguida, rechazando la idea.
—El teatro implica disfrazarte, fingir ser otros, cariño. Si tú eres perfecto para un papel, simplemente eres perfecto para el papel y nadie tendría que fijarse en lo demás. ¡Habrán muchas obras interesantes después de esto! —Luego se desviaba del tema, entusiasmada—. Romper con la idea del género abre todo un abanico de tramas que…
Entonces el día martes, en el aula asignada al club de teatro, ahí estaba Albus, escondiéndose detrás de las cortinas del escenario.
Nesrine terminaba de recogerle el cabello en una trenza, mientras tarareaba, y Lily estaba sentada en la mesa de su peinadora, leyendo la etiqueta de uno de los productos de maquillaje que Albus no entendía. Lo único que la profesora Cardella esperaba que usase el día de la obra era un polvo ligero en el rostro, que tuvo una explicación sobre luces que tampoco comprendió, y Albus estaba agradecido por ello.
—Ten confianza, respira —Lily inhaló y exhaló para que Albus la imitase—, lo harás bien.
—Muy bien —afirmó Nesrine—. Queen tiene que actuar como una malcriada, sólo…imagina que estás molesto con Scorp cuando lo veas. Después "huirás" y saldrás del escenario, y tendremos nuestra escena para que "entres" a mi lago y te pueda hablar de tu varita.
La trama de la obra consistía en una pequeña bruja que rechazó sus deberes mágicos familiares y escapó de la aldea. El personaje de Scorpius la seguía, pero perdía su rastro porque "Queen" se metía al lago de la "princesa del agua". Ella le hablaría a "Queen" sobre la varita más poderosa del mundo, que la protagonista rechazaría, porque odiaba la magia.
Cuando volviese al pueblo, descubriría que todos, incluso su familia, desaparecieron. Sólo quedaban el personaje de Scorpius y "Queen", que estuvieron fuera durante unas horas.
Había un montón de efectos mágicos de por medio y todavía no se probarían los vestuarios, así que la benefactora del día en cuanto a su ropa era Rose, que querría hacer muchas preguntas si se enteraba de para qué Lily se la pidió prestada.
Lo que Lily le eligió para ese día le recordaba un poco al uniforme de Quidditch. Un estilo muy Rose. Albus descubrió que también estaba cómodo usándola cuando Nesrine acabó de trenzar su cabello y lo hizo mirarse en el espejo.
—Voy con los del escenario —avisó Lily, bajando del asiento improvisado que consiguió.
—¡Yo voy a esperar mi turno! Me quedaré entre el público —Esto se lo dijo Nesrine a Albus—, entonces si me ves haciendo esto —Alzó una mano—, subes la voz, y si hago esto —Bajó la mano—, es que hablas muy rápido, ¿bien?
—Bien —Albus asintió y las vio marcharse.
Apenas se quedó a solas entre las cortinas, sujetó su relicario y lo abrió. El Severus Snape en el interior lo observó por un momento y mantuvo su expresión tan impasible como le era posible. Debía ser algún tipo de habilidad; Albus quería aprenderla.
—Hoy es el primer ensayo, Sev.
—Bien hecho —Severus asintió—, los Slytherin siempre consiguen lo que quieren.
—Estoy nervioso.
—¿No te queda filtro de paz para tomar un poco?
—No sé si sea del tipo de nervios que una poción me pueda quitar.
—Ah —Severus frunció el ceño.
A pesar de que no solía ser un buen consuelo (técnicamente hablando), Albus se sentía mejor cuando le contaba algo. Puede que ayudase ver su expresión mortificada y saber que no era el único que se volvía un desastre con las emociones.
Sospechaba que era algo que venía con el nombre que compartían. Sí, eso debía ser.
—¡Ally! —La profesora Cardella le preguntó si podía decirle así durante los ensayos, después de oír a Nesrine llamarlo de ese modo—. ¡Ally, vamos a empezar!
Albus inhaló profundo y exhaló, como practicó con Lily antes.
—Suerte —pronunció Severus, entre dientes. Se notaba que intentaba dar con las "palabras correctas"—, tú…es sólo un ensayo. Los ensayos son fáciles. Te puedes equivocar.
Luego adoptó aquella expresión que parecía ser un "no estoy seguro de que haya sido lo que debía decir". Albus asintió, aun así, y cerró la tapa del relicario. Lo escondió entre su ropa para abandonar los "bastidores".
La profesora Cardella ya le daba instrucciones a Scorpius, quien sostenía su libreto y asentía a todo lo que ella le decía. Apenas notó a Albus acercarse, gesticuló para llamarlo y pronto estuvieron lado a lado.
—Recuerden, "Queen" está muy frustrada en esta escena, es justo después de la discusión con sus padres sobre por qué tiene que quedarse en casa a aprender magia en Halloween y no puede ir con las demás chicas a la fiesta del centro. Scorp, tu personaje intenta calmarla, pero ves que intenta dejar la aldea…
A mitad de las indicaciones, Scorpius observó a quien sería su coprotagonista. Albus tragó en seco bajo esa mirada, aunque no encontró nada extraño en ella.
De pronto, Scorpius le sonrió. Luego volvió a fijarse en la profesora y siguió asintiendo.
Su ensayo transcurrió con normalidad. Algunos balbuceos por los que había que repetir la escena, iban en la dirección equivocada, una línea se olvidaba o se adelantaba a otra, nada fuera de lo común.
La profesora Cardella los guiaba con paciencia y los corregía en tono suave, gesticulando o subiéndose al escenario para mostrarles cómo interpretar esa parte, lo que lo hacía más fácil, ya que sólo debían seguirla.
Nesrine se empezó a reír en su escena juntos por una expresión confundida de Albus, de espaldas al público, cuando tuvo la mente en blanco por un segundo.
Llegaron a la parte en que el personaje de Scorpius encontraba a "Queen" y la profesora decidió que era suficiente para un primer ensayo.
—La primera presentación de la obra será el treinta y uno de octubre, es poco tiempo, pero tampoco es una obra larga y sé que son talentosos. Si no podemos, presentaremos algunas escenas solamente a manera de muestra y la obra completa en diciembre. No quiero que se sientan presionados, esto es un arte, pero todos los tipos de arte deben ser disfrutados; sino, no se llamaría "teatro", le diríamos "examen de historia con Binns".
Varios estudiantes estuvieron de acuerdo al recordar sus exámenes previos de historia, en especial los de cuarto y quinto que trabajaban con la utilería.
Nesrine ayudó a Albus a soltar su cabello para que no tuviese bandas de colores en la cabeza al regresar a su estado "normal" y luego se escabulló detrás del escenario para ver qué tenía pensado el grupo de Lily. Albus recogía su bolso en el vestidor cuando escuchó un carraspeo.
Miró en la dirección del sonido y descubrió que una de las cortinas se agitaba. Notó unos pies por debajo del borde.
Sólo uno de los estudiantes de ese día estaba acostumbrado a tales zapatos elegantes.
—¿Puedo pasar, Ally?
Albus entró en pánico, dándose cuenta de que esto tendría que pasar tarde o temprano. Hubiese preferido que fuese tarde. Muy tarde. Abrazó su bolso y emitió un sonido afirmativo.
Scorpius movió la cortina y la volvió a cerrar detrás de él. Veía a Albus con una pequeña sonrisa.
—Tienes los ojos de mi mejor amigo, Ally, ¿sabes?
Albus apretó más el bolso entre sus brazos.
—¿Sí? ¿Es un color común?
—No, no creo.
—Debe ser más común que el gris.
—Supongo —Scorpius se rio y negó—. Y tu cabello también se parece al suyo…
—Es sólo cabello negro, millones de personas en el mundo tienen cabello negro.
—Sí —Scorpius asintió y siguió viéndolo con una sonrisa.
—Ahm…
—Está bien, sólo quería saludar —aclaró él, antes de que Albus pudiese pensar en qué contestar—, en serio. Estoy feliz de que vayas a estar en la obra conmigo, Ally.
Albus cambió su peso de un pie al otro, continuó abrazando su bolso y soltó otro sonido afirmativo.
—Podemos ensayar las escenas que tenemos juntos fuera de las prácticas, si necesitas ayuda con algo —ofreció Scorpius—, también tenemos un par de duelos y la profesora Cardella ya ha preparado las coreografías para cada hechizo.
—Está bien —Albus asintió deprisa y quiso enterrar su rostro en el bolso que sostenía.
Cuando Scorpius estaba listo para marcharse, pareció recordar algo. Vio a Albus de nuevo.
—Lo hiciste genial hoy, Ally —Luego abrió la cortina e hizo otra pausa. Titubeó esa vez, antes de volver a girarse—. No sé si te parecerá raro, pero- eres muy bonita así.
Después huyó.
Albus se percató de que, viniendo de él, era incluso más agradable que cuando lo dijo Nesrine. Una emoción cálida se extendió por su cuerpo desde el centro de su pecho y el estómago y manos le cosquillearon. Estuvo unos segundos intentando no sonreírle a la nada.
Luego notó su comportamiento y entró en crisis. Jaló del relicario y abrió la tapa para ver a un cansado Severus que regresaba a su retrato miniatura.
—Creo que estoy enfermo, Sev.
—¿Cuáles son los síntomas? —Severus arrugó el entrecejo de inmediato. Aquel gesto sólo se profundizó a medida que Albus describía su estado.
Terminó bebiendo un poco más del filtro de paz. Pero la sensación no se fue del todo.
Detrás de escenas:
Scorpius: eres idéntica a mi mejor amigo.
Albus: no sé de qué hablas.
Scorpius: ah, bueno.
Lily: PERO-
