El niño maldito
Sumario: El ascenso de un posible reemplazo de Lord Voldemort amenaza con arruinar las tranquilas vidas de las familias Potter y Malfoy al rodear de sombras a la nueva generación, traer recuerdos borrosos del pasado…y una visión terrible de lo que podría ser su futuro.
Género: ¿Aventura? Yo diría que es un desmadre mágico con slash.
Claves: súper mega lento slow burn con trama desmadrosa y larga. Drarry, Scorbus, parejas secundarias.
Disclaimer: Si HP fuese mío, esto sería canon. Ya que no lo es, saben lo que significa.
Las palabras de Luna
Lo ocurrido el veintidós de diciembre por la tarde afectó todos los planes de la Cofradía. Liva lo notó en la manera en que magos encapuchados entraban y salían de la residencia del proyecto Neverland.
A pesar de que no la incluían de forma abierta en lo que fuese que pretendían, captaba murmullos de conversaciones, mientras vigilaba a los niños que jugaban en el patio, rodeados por varias capas de barreras de seguridad y ocultamiento. No eran tan sutiles como pensaban.
Liva se aseguró de que pareciese que pintaba con una niña que le prestó unos creyones, escribió una nota y la mandó a través de su hechizo de emergencia. Después se sentó en el suelo y le preguntó a los niños quién quería que lo peinase. Continuaba allí sentada cuando una de las figuras encapuchadas de la Cofradía se le acercó.
—0—
Harry no respiró con calma hasta que estuvo seguro de que tanto Sirius como sus chicos estaban bien. Incluso entonces, no creía sentirse mejor.
Siete magos se reunían en torno a una mesa de La Madriguera, contemplando las posibilidades. Molly se llevó al resto de sus hijos a reforzar las barreras y Teddy juntó a los niños en los pisos superiores para asegurarse de que ninguno fue lastimado cuando esas cosas se metieron a la casa.
Luna era la única que hablaba, con su tono suave usual y una expresión seria.
—Hay un cierto límite en las barreras que una sombra puede atravesar, por lo que necesitan estar conectadas a alguien —Apuntó a Draco de forma disimulada— y sea lo que sea que-
En realidad, esto empeoró la situación. Ron y Hermione tenían preguntas, Theodore estaba tan cerca de la histeria como se podía permitir con su temperamento, Sirius exigía una explicación y Harry arruinó una tregua de veinte años por atacar a Draco cuando todo apuntaba a que fue su presencia la que puso en peligro a sus hijos.
Malfoy cayó de la silla al suelo, ambos comenzaron a rodar y Harry consiguió terminar encima de él y atrapar su mano derecha, sin contar con que Draco habría aprendido a utilizar la varita en ambas manos en los últimos años. Su varita apuntaba la cara de Draco y la del ex Slytherin directo al pecho de Harry.
—Suéltame, Potter.
—Entrégame esa cosa —Harry miró el brazalete—, antes de que pongas en peligro a mis hijos de nuevo.
—Si te lo entrego, esas cosas vuelven, imbécil.
Hermione carraspeó.
—También podríamos comportarnos como adultos en una conversación civilizada, sólo digo…
—¿Qué has estado haciendo? —Harry continuó, entre dientes—. Y quiero la verdad. Como si lo de la maldita serpiente no fuese suficiente-
—Astoria fue la que trajo a Adhara —gruñó Draco, retorciéndose para que lo soltase, en vano.
—Si estás metido en otra cosa de magia oscura, te lo juro, Malfoy, te voy a escoltar a Azkaban yo mismo-
Harry no se lo esperaba. Fue un gran descuido. Notó el destello de ira en los ojos de Draco, luego un rodillazo en la entrepierna.
Ahogó un quejido y su cuerpo se cayó hacia un lado, atormentado por el dolor. Draco aprovechó de cambiar posiciones para quedar sobre él y le arrancó la varita de la mano.
—¿Crees que haría algo que ponga a Scorpius en peligro, Potter? No todos tenemos una Orden de Merlín, pero no por eso no nos preocupamos por nuestros hijos-
—Oh, por favor —Hermione suspiró—. ¿Qué tal una conversación no tan civilizada, pero sentados y sin varitas?
Harry alzó el brazo, dispuesto a usar magia no verbal en venganza, y la varita de Draco se iluminó con un hechizo listo para ser disparado contra él si se le ocurría algo.
Theodore se acercó por detrás, rodeó a Draco con los brazos y lo alejó con un jalón. Ron ya estaba de pie junto a ellos también. Atrapó los brazos de Harry y lo ayudó a ponerse de pie.
Cuando le dijo que le regresase su varita, Ron negó y la guardó en su bolsillo. Harry boqueó, incrédulo.
—Toda mi familia también estaba aquí, amigo. Si Malfoy tiene algo que decir, nos vamos a sentar y lo vamos a escuchar, antes de que Mione nos pegue a esas sillas con magia.
—Gracias, Ron —Hermione sonó entre aliviada y divertida.
—Y tú —Theodore empujó los hombros de Draco hacia abajo para que volviese a sentarse— tienes suerte de que Scorpius no viese a su padre actuando como un mocoso otra vez —Y le dio un manotazo en la parte posterior de la cabeza, de una manera tan similar a cómo lo hacía Snape con sus estudiantes que se habrían aturdido, de no tener su atención en otro hecho.
—Potter empezó.
—Yo no traje una reliquia oscura a una casa en la que me invitaron para-
Hermione se aclaró la garganta aún más fuerte.
—Continua, por favor —le indicó a Luna.
—Por la manera en que actuó cuando tanteamos la conexión —siguió Luna, mirando a los dos magos que estuvieron a punto de comenzar un duelo ahí mismo—, uno de sus objetivos debió ser Harry.
Draco le dedicó una mirada enojada a un Harry que frunció el ceño.
¿Acaso no existía alguna entidad oscura que no tuviese un problema con él?
—Y los otros objetivos pueden ser Sirius o James, por un lado, y por el otro, alguno de los tres chicos que estaban en el cuarto —añadió Luna.
—Nesrine dijo que las sombras fueron hacia Scorpius —aclaró Theodore.
—Y las que nos encontraron no iban por James —aseguró Sirius—, me habría dado cuenta. Vinieron en línea recta hacia mí.
Harry comenzó a sentirse como un idiota. Vio de reojo a Draco, quien lo ignoró de forma magistral, cruzado de brazos y con el entrecejo arrugado.
—No he visto el velo del que Harry me habló —explicó Luna, gesticulando con las manos—, pero por la descripción que me dio y el comportamiento de las sombras al buscar a Sirius, estoy casi segura de que debe ser una entrada física a su plano. Sirius debe estar todavía envuelto en la energía que reunió allí todos estos años, y eso, junto con su magia, las atrajo más que otros magos normales. Tratándose de Harry, es sencillo darse cuenta de que lo siguieron por la marca que Quién-Tú-Sabes dejó en él; cualquier ente tan oscuro notaría que hubo…algo allí de esa naturaleza, y sentiría más interés por él. Pero sobre Scorpius —La bruja observó a Draco—, lo siento, no sé…no entiendo qué podría atraer a las sombras en él.
Draco tomó una profunda bocanada de aire, echó un vistazo en torno a ellos para asegurarse de que no había nadie más cerca y lanzó un muffliato. Luego se inclinó hacia adelante.
—Tal vez…sea buen momento para hacer la confesión de que Astoria no está exactamente muerta.
—Ni viva —agregó Theodore.
Harry recordó lo mal que se sentía por él cuando visitó la Mansión en el verano y volvió a considerarse un idiota. Sólo que esa vez, el enojo regresó. También se cruzó de brazos y evitó verlo, aunque no podía hacer nada sobre oírlo, si quería saber qué sucedía.
Como podía relacionarse a Scorpius de algún modo, Draco les contó los detalles de forma honesta y directa, desde el asunto de los brazaletes a la conexión.
Hermione tenía una expresión desdichada cuando calló.
—Malfoy…¿le dijiste a alguien que estabas oyéndola durante el verano?
Draco señaló a Theodore, quien estaba fuera del país entonces. Harry conocía a su amiga lo suficiente para saber que Hermione se imaginaba cómo debió sentirse al escucharla de la nada y pensar que se volvió loco.
Él también lo imaginó por unos segundos. Y la ira disminuyó, de nuevo.
—Que ella esté en ese sitio lleno de sombras no significa que las cosas esas irán por su hijo, ¿o sí? —Ron hizo la gran pregunta, fijándose en Luna.
Luna sacudió la cabeza.
—No, eso no es probable. Debe haber algo más…
—Scorpius es el tipo de chico que se disculpa con su compañero cuando tienen un duelo en clase y le va a lanzar un hechizo —masculló Draco—, sé que él no está practicando magia oscura ni nada por el estilo.
Luna arrugó el entrecejo y vio a Harry.
—¿Dijiste algo sobre la serpiente de Scorpius?
Y el vestigio de la rabia estuvo de regreso.
—Adhara es la misma serpiente que irrumpió en el Ministerio antes de que Sirius saliese del velo —declaró Harry, firme.
—Oh, claro —Draco rodó los ojos—, culpen a la serpiente, sí, seguro tiene una inteligencia humana. Dime, Potter, sobre las barreras en el Ministerio…¿se supone que fui yo, o Scorpius, quien ayudó a la gran serpiente a colarse ahí?
—No lo sé —Harry se giró para verlo en esa ocasión, ceñudo—. No conseguí nada cuando intenté hablar con ella-
—Así que fue por eso —Draco también paró de evitarlo y lo observó—. Lo de Hogsmeade, lo de tomar algo, lo de ser amigable y los libros fueron para buscar una señal de si podías acusarme de magia oscura por culpa de una serpiente que podría ser prácticamente cualquier mamba negra del mundo.
—Yo-
—Incluso lo del patronus debió ser por eso, ¿no? Te puse muy fácil acercarte para vigilarme.
Sonó más herido que enojado y Harry se llenó de un inesperado pánico al pensar que podría haberlo lastimado de alguna manera. Quería explicarle que en verdad no estaba fingiendo sobre las cosas que le dijo ese día, ni en ningún momento de las vacaciones, pero nadie en esa mesa entendía que tenía una pequeña crisis y siguieron hablando.
—En este punto —mencionó Theodore—, hay que considerar que…en vista de todo lo que ha pasado y que no hay casualidades tan grandes, es más que probable que Adhara sí sea esa serpiente.
Draco se olvidó de Harry y observó a su ex compañero con una parte justa de incredulidad y de rabia. Theodore ni se inmutó, como si estuviese acostumbrado a que se enojase con él, y siguió expresando su punto.
—Piénsenlo así; una bruja se desvanece en el mismo plano del velo. El velo al que se acercó esta serpiente que fue traída por ella. El velo en que están las cosas que se conectan al brazalete que dejó con Draco —Miró a Draco—. Lo siento. Prefiero que te molestes a mentirte tan descaradamente. Es obvio que Astoria planeó mucho más que dejar unos brazaletes- —Y como si se hubiese dado cuenta de algo, de pronto, vio a los dos Aurores en la mesa—. Draco me dijo que Astoria dejó muchos más brazaletes con diferentes funciones, todos conectados al suyo. ¿Podrían ser…?
—Cuidado con lo que vas a insinuar sobre ella, Theodore.
Theodore lo miró directo a los ojos y soltó las palabras, una a una, lentamente.
—Se razonable. Astoria es lo bastante precisa para planear algo a gran escala si tenía información sobre esas cosas. Tampoco debe ser casualidad que aparezca un grupo justo después de que ella-
Draco se levantó. Por un aterrador instante, Harry temió que saltaría sobre Theodore. En cambio, alisó su ropa e inhaló profundo.
—Me niego a tener esta conversación justo ahora —Fue lo único que dijo. Luego se giró y fue hacia las escaleras, llamando a su hijo en voz alta.
Harry observó a cada uno de los que se quedó en la mesa, esperando que alguien fuese detrás de él. Theodore, al menos. Como no ocurrió, maldijo y se puso de pie para seguirlo.
Escuchó a Hermione suspirar cuando se alejó y empezó a subir las escaleras de dos en dos para alcanzarlo.
Scorpius acababa de salir del cuarto en que esperaba y le preguntó a su padre qué pasaba. Harry se colocó junto a Draco e intentó responderle con su tono más tranquilo.
—Hubo un malentendido, estamos reforzando las barreras todavía, no te preocupes. Vuelve con Albus, ¿sí?
Draco se tensó cuando Harry sostuvo uno de sus brazos. Apretó los labios y aguardó sólo hasta que Scorpius asintió, extrañado, y regresó dentro. En cuanto el chico no los veía, Draco se sacudió y lo apartó con un manotazo.
Una varita apuntó al rostro de Harry, sin vacilación.
—No me toques. Ni siquiera te me acerques, hipócrita.
Harry exhaló y dejó caer los hombros.
—No me ofrecí a ayudarte con el patronus por eso, Draco-
—¿Cuándo te dije que podías llamarme por mi nombre?
Oh, bien. Su paciencia no era infinita. No podía contra ese tono pedante que le traía al Draco Malfoy de catorce años de vuelta.
—Mira, Malfoy —Harry escupió el apellido—, tu hijo está mucho más seguro en una casa donde está la mitad de la Orden del Fénix que en cualquier lugar al que tengas pensado llevarlo, ¿entendido? Si paras de actuar como un cretino sólo porque no puedes aceptar las cosas, te darás cuenta y lo dejarás aquí hasta que tengamos alguna respuesta sobre lo que sucede. Eso suponiendo que su seguridad te importe más que tu ego.
Harry estaba seguro de haberse ganado una maldición cuando dijo la última línea. Él se la habría lanzado. El destello rojo apareció en la punta de la varita de Draco y pudo ver toda esa ira en sus ojos que superaba con creces su mala actitud adolescente. El tipo de rabia que sólo alguien que estuvo en un ambiente tan hostil como el de una guerra podía sentir.
—Jamás —La varita encendida con una maldición tocó el pecho de Harry, sin dañarlo— vuelvas a insinuar que no me importa Scorpius. No habrá suficientes maldiciones en el mundo para responderte si me hablas así otra vez, Potter, ¿entendido? —gruñó lo último, justo como Harry lo había hecho un segundo atrás.
Harry no pudo evitar mostrarle una media sonrisa.
—Ese es el Malfoy que conozco, no me dejarías pasar ni una.
—Pues tú eres más imbécil con cada año que vives.
Cuando Harry se rio, Draco apretó los labios y rodó los ojos.
—No debí atacarte sin haber oído todo…
—Yo siento lo de…—Draco sí se rio esa vez. Comenzó con un sonido estrangulado y estalló en una carcajada en toda regla—. No, la verdad es que no lo siento. Puede que no venga un cuarto Potter al mundo, pero- por Merlín, la cara que pusiste-
El rostro se le tiñó de rojo por la risa y Harry se sintió mucho mejor al verlo.
—Oye —Harry puso las manos en sus hombros, intentando recordarle que debía calmarse y centrarse—, puede que esto no sea algo que quieras escuchar, pero si no queremos que los chicos estén en una situación así otra vez, hay que ver cada posibilidad, ¿de acuerdo? No intento decir que ella hizo algo o no, sólo- tenemos que cuidarlos. Es nuestro deber. No creo que tú quieras más que yo que terminen en una situación como la que vivimos…
La risa ya había cesado por completo, sin dejar ni el menor rastro en la expresión en blanco de Draco. Tras unos instantes, él asintió y retiró las manos de Harry de sus hombros.
—Astoria era- es muy inteligente.
—En verdad no estoy insinuando algo sobre ella, Draco, mi preocupación era la conexión con la serpiente, pero tienes razón en que podría ser cualquier mamba negra-
—No, no entiendes —Draco sacudió la cabeza—. El primer año después de casarnos, Astoria recuperó bienes de la familia Malfoy que fueron confiscados tras la guerra, propiedades y bóvedas a las que yo no tuve ningún acceso, por mucho que lo intente. ¿Crees que pedir brazaletes con meses de anterioridad implica paciencia y preparación? Eso no es nada para ella. Una actividad cualquiera que podría hacer a la par de lo demás. Si Astoria- si realmente tiene algo que ver con este grupo que están buscando, si Adhara- los brazaletes, estas cosas- si lo conectamos todo, te aseguro que ella no está siguiendo a nadie. Astoria no es el tipo de persona que sigue a alguien.
De pronto, Harry entendió por qué se marchó en cuanto el tema salió. Él no la conocía bien. Draco sí.
Estaba aterrado ante la idea de que la persona que estuvo con él fuese responsable de todo esto.
Harry experimentó un pinchazo en el pecho y volvió a poner la mano en su hombro, intentando calmarlo, de forma inconsciente. Draco vio el gesto, pero se mantuvo quieto.
—Primero tenemos que saber qué pasa, ¿bien?
Draco asintió, despacio. Los dos regresaron al comedor.
Hermione, Luna y Theodore discutían sobre las sombras y lo que sabían de ellas. Cuando los vieron ocupar las sillas de antes, se dedicaron a compartir los detalles que podían crear la conexión entre cada evento de los últimos meses; la desaparición de Astoria, el plan, la historia proporcionada por Maia Hemmings, hasta lo que Sirius vio en el velo, el pársel de Harry y la Cofradía.
—¿Aveline? —repitió Draco, frunciendo el ceño—. Dijiste que la llamaban "Aveline", ¿cierto?
Harry asintió.
—Eso decían en el recuerdo.
—¿Te suena a algo? —inquirió Ron, menos sutil.
—La madre de Astoria me dijo una vez que su esposo quería ponerle "Aveline" a una de sus hijas. A ella no le gustaba —aclaró Draco—, pero casi fue convencida de ponérselo a Astoria.
—¿Algún significado especial? —indagó Harry.
—Aveline Greengrass, es parte de su árbol genealógico, pero no recuerdo los detalles. Tendría que preguntarles o ver si Astoria tiene algo en la Mansión sobre ella…
—Hay que admitirlo —susurró Sirius—, no existen tantas casualidades.
Los siete magos adultos en la mesa se observaron con diferentes grados de angustia y preocupación. Harry se dirigió a Luna.
—Las sombras…¿volverán mañana? ¿Pasado mañana? ¿Cómo funciona esa conexión? Si asumimos que Sirius, Draco, Scorpius y yo estamos conectados a ellas…
—Las sombras no entran fácilmente aquí —argumentó Luna—, se necesitaría un gran evento mágico para llamarlas, o que la conexión directa se abra. Pero Theodore ya había cerrado la conexión del brazalete de Draco y lo volvimos a sellar cuando las regresamos a su lugar.
—¿Entonces no hay un peligro por ahora? —insistió Hermione—. Es decir, mientras no suceda algo que alce de pronto los índices de magia en nuestro mundo…deberían contenerse allá, ¿no?
—Deberían, sí —Luna asintió—. En muchos momentos oscuros de la historia, las sombras estuvieron por llegar o entraron en cierta medida, pero siempre regresaron o fueron mantenidas allí. Su amenaza sobre nosotros es permanente, lo que no quiere decir que vaya a pasar sí o sí en cualquier momento. Por ahora, no hay nada más que las traiga.
—No podemos quitarle el brazalete para romper su conexión, ¿cierto? —añadió Sirius, ceñudo.
Luna negó.
—Su conexión es con Astoria en el lugar donde está y ya demostramos que las sombras podrían entrar si usamos magia en el brazalete. Eso o llevarse a Draco con ellas.
—Malfoy a cambio de la tranquilidad…¡auh! —Ron saltó cuando recibió una patada por debajo de la mesa—. ¡Era una broma!
—Una muy mala —lo reprendió Hermione, negando. Suspiró y se concentró en los demás—. Eso quiere decir que, uniendo todo…la Cofradía ya sabía de las sombras por Astoria probablemente, entonces al reunir a estos niños, ¿podría ser una medida de seguridad? ¿Para quién?
—Puede que tengan la certeza de que ocurrirá un gran evento pronto que traerá a las sombras —replicó Theodore, en voz baja—. Recuerdo que Talía me mencionó una vez que Astoria le pidió que estuviese atenta a las profecías que oía en sus viajes, sobre todo de eventos después del 2019.
Harry no pudo evitar emitir un sonido de desagrado. Le sobraban razones para odiar las profecías.
—Bien, hay que seguir buscando a esos niños, sin importar la razón por la que se los llevaron o lo que crean que harán con ellos —Harry se sacó los lentes y se masajeó el espacio entre las cejas, su mente repasando deprisa cada pieza de información que tenían—. Conseguimos pistas sobre algunos posibles miembros de la Cofradía, Roman tiene vacaciones a partir de mañana, pero debería obtener algo hoy antes de irse y dudo que se quede tranquilo con esto pasando. Partiremos de ahí para ver si podemos retenerlos apenas tengamos a los niños de vuelta.
—Yo…intentaré hablar con ella —murmuró Draco, tocando el brazalete de forma distraída—. Puedo abrir la conexión lo suficiente para oírla sin atraer a las sombras. Veré si quiere decir algo sobre todo esto.
—Por ahora, lo único que une todo esto son las sombras y Astoria, así que sería bastante útil —aceptó Ron, asintiendo.
—¿Quieres que te acompañe cuando hables con ella? —ofreció Harry, sin saber a qué venía la idea o cómo podía proporcionarle cualquier sentido de seguridad, pero sentía que debía decirlo.
Fue aún más sorprendente que Draco lo viese por un segundo y después asintiese.
Harry decidió que ni Merlín mismo evitaría que lo acompañase en ese momento.
—Si es posible —indicó Luna—, me gustaría ver el velo hoy. Lo examinaré un poco para confirmar nuestras teorías y quizás consiga algo de información que nos diga más sobre las sombras o por qué el interés en Scorpius. Los demás puedo entenderlos, pero sobre él…hay algo que no estamos viendo.
—Entonces vienes con Ron y conmigo al Ministerio, veremos qué pasó con McCarthy y Grayson Jr. en la zona en que creemos que buscarán más niños y regresaremos aquí, espero, con alguna idea de dónde están. Luego hablaremos con ella —añadió para Draco, quien asintió— y deberíamos tener a la serpiente para examinarla bien.
—Rolf puede saber si hay algo raro en ella —aclaró Luna.
—Yo voy a buscar en mis libros de espíritus —agregó Hermione, pensativa—, por si acaso.
—Yo puedo traer mi colección de espíritus —propuso Theodore—. Quiero saber cómo quemar a esa cosa que se acercó a Nesrine. Los hechizos de luz normales no son suficiente.
Sirius observó las expresiones decididas de cada uno y torció la boca.
—¿Y yo qué?
Al final, Sirius fue enviado a cuidar de los niños.
Cuando entró al cuarto, James terminaba una historia dramática y adornada con detalles de un duelo inexistente entre la sombra y él. Miró a Sirius como si temiese que pudiese desmentirlo, pero él no creyó que valiese la pena. Le hacía pensar en el James original cuando exageraba así.
—¿Sirius? —Albus fue el primero en acercarse a él—. ¿Qué pasa? ¿Qué es todo esto? ¿Estamos en peligro…?
Sirius suspiró y le rodeó los hombros con un brazo. En esa misma habitación, estaban Scorpius, Nesrine, Rose, Hugo, Lily y los Scamander.
Esperando una explicación de su parte.
—Lo que sucedió tiene que ver con el caso en que trabajan sus padres —Sirius titubeó—, fue un error de su parte. Están haciendo todo lo que pueden para que no vuelva a pasar algo como eso. Por ahora…hay que quedarnos aquí.
—Pero ya está bien, ¿cierto? —murmuró Scorpius.
—¿Ellos están bien? —preguntó Rose después.
Sirius se percató de que era más difícil tratar con chicos que tenían vidas cómodas que con un Harry Potter adolescente que ya sabía que un loco lo quería matar.
—0—
Harry regresaba al Departamento de Aurores, después de una tercera visita a la sala del velo. Luna continuaba probando hechizos con el libro a un lado y Smith curioseando en torno a ella, ofreciendo ayuda cuando era necesario. Los estudios eran controlados y parecían haber confirmado que sí se trataba del punto de entrada al plano de las sombras y el mismo al que conectaba el brazalete de Draco.
Rolf les mandó un patronus un rato atrás. Draco le había llevado a la serpiente. Bastaron unos minutos para que se diese cuenta de lo que andaba mal con ella, pero más de una hora de revisión para comprobarlo.
Harry se sentía exhausto cuando entró a la oficina. Ron había recibido la misma información que él y levantó la vista de su tablet mágica para mirarlo con el ceño fruncido.
—¿Está diciendo que la serpiente es como eras tú cuando tenías un pedazo del alma de Quién-Tú-Sabes?
Quiso reírse de la simple lógica detrás de esto. Harry negó y se dejó caer sobre su silla, junto a él.
—Dijo que tenía dos consciencias y una era como un espacio vacío justo ahora. Significa que es una serpiente más inteligente de lo normal, porque está afectada por la otra consciencia —Harry exhaló—, y por cómo va esto…la otra consciencia debe ser la de Astoria cuando puede deslizarse en el cuerpo de Adhara. Sencillo, práctico, y sólo un magizoólogo lo notaría.
—Es para estar cerca de Scorpius, ¿no?
—Bueno, tu cuerpo se desvanece y podrías saber que tu hijo tendrá problemas, ¿no dejarías algo tú también para cuidarlo?
—Definitivamente —Ron asintió sin dudar y regresó a su tablet. Tecleó algo y se la ofreció a Harry.
Era un mensaje para él. Algo que no debía decirse en voz alta.
"Liva tiene información sobre los niños"
Harry lo observó, ocultó su asombro lo mejor que pudo y le regresó la tablet. Ron escribió más y se la pasó de nuevo.
"Puedo buscarla en un lugar al que va seguido, parecía importante. También debe saber sobre la Cofradía"
—¿Quieres que vaya contigo?
Ron negó.
—Se enojaría mucho si te llevo allí y podría ponerse a la defensiva, en lugar de decirme algo. Además —Guardó la tablet—, ya le prometiste a Malfoy estar con él cuando hablase con el espíritu que, técnicamente, es su esposa medio muerta. ¿Quieres contarme algo, Harry?
Harry recuperó su propia tablet, la desbloqueó y le mostró una lista de nombres.
—Roman está descartando magos para hacernos una idea de quiénes podrían ser los de la Cofradía, en base a sus relaciones con el club y entre ellos, y las habilidades que hemos visto. Y encontró otro anagrama de "señora oscura" como miembro.
—Sutil —Ron resopló. Luego se puso de pie—. Te envío una señal de emergencia si pasa algo.
Harry asintió y lo vio marcharse. No podía ni pensar en quedarse quieto, así que pasó por el archivero, ayudó a Roman a investigar una nueva lista de nombres y después regresó al Departamento de Misterios para ver cómo iba la investigación de Luna y Zacharias.
