El beso de Albert se tornaba cada vez más apasionado, separó un poco su rostro al de ella para decirle:

-Tengo tantas ganas de estar contigo, pero creo que no es prudente por la condición en que estás, además me da un poco de vergüenza que tus padres estén cerca, las paredes son de madera y suelo hacer mucho ruido al amarte, esta cama es inestable le hace falta que le pongan varios clavos para que esté fija- le expresó Albert con rostro seductor con la esperanza de que Candy le dijera que no importaba y que en ese mismo momento la tomara.

-Tienes razón, lástima que solo viniste a entregar los libros y no puedas quedarte mucho tiempo.

-Candy, tengo dos días más le diré a Joseph que me ayude hacer algunos arreglos en esta casa, he visto que le hace falta mantenimiento ¿Será posible que tu padre deje que me quede contigo una de estas noches?

Candy se ruborizó: Pídele permiso quizás te diga que si

-Si no termino el trabajo contrataré a algunos hombres para que les dejen la casa habilitada ¿Por qué mi suegro no se ha encargado de esto?

-El pobre tiene mucho trabajo, hace visitaciones a sus feligreses, prepara sus sermones y le da clases a los niños de la escuelita, nos aceptaron con la condición que hiciéramos trabajo comunitario, es por eso que nos dieron esta casa, obvio no nos lo dijeron directamente pero lo insinuaron, yo antes daba clases pero por el bebé casi no tengo tiempo y ahora que estoy enferma mi mamá cuida de mí.

-Comprendo amor.

-¿Por qué tienes que irte con el ejército? ¿Acaso están en guerra en el país? Aquí no se han escuchado rumores de eso.

-Amor, el ejército está acomodando a los nativos en reservas, de ellos era todo el territorio de este país pero los ingleses lo invadieron hay algunas tribus que todavía no aceptan que se les desaloje y es obvio que quieran defender lo suyo, pero así es el mundo, somos como el pueblo de Israel tratando de entrar a la tierra prometida y para eso tenemos que echar a los paganos aunque ¿sabes? hay misioneros que están trabajando con ellos y los están evangelizando para que dejen a sus dioses y se conviertan al cristianismo quizás más adelante yo pueda aprender alguna lengua nativa y traducir la Biblia en su idioma.

-¡Eso sería algo grandioso! Pero estando en el ejército tendrás que matar a algunos indios, mancharas tus manos de sangre.

-Yo iré para dar consuelo a los heridos o por si hay alguno que Dios lo esté llamando a su presencia pueda hablarle de la dicha que le espera a lado de nuestro Señor Jesucristo y no muera sin esperanza, nena yo no iré a matar sino a dar cristiana sepultura a los caídos, me enrolé porque quise recorrer todo el país para encontrarte, fue una bendición que Dios enviara a tu padre hacia mí.

-Me alegra verte cambiado espero que no estés fingiendo.

-De una vez empezaré anotar los ajustes que hay que hacerle a la casa, espero que tu papá mañana me hospede contigo o me arriesgaré a decirle que hoy en la noche, así cuando estén dormidos quizás no tengamos pena de hacer ruidos- dijo travieso

Joseph le explicaba a Harry lo aplicado que era Albert en el seminario y que se volvió el favorito de los maestros también les contó del motivo por el cual tenía que usar barba, en ese momento llegó Lewis.

-Buenas tardes ministro Ellis, todos en el pueblo comentan que recibió forasteros en su casa usted sabe que no nos gustan los extraños en nuestra comunidad.

-En realidad no son forasteros, son seminaristas han venido a dejarme algunos libros de doctrinas, me he afiliado a un sínodo.

-¿Cuándo se marcharan?

Joseph intervino diciendo-Sólo nos quedaremos dos días más.

-Espero tengan buen viaje.

Albert bajó las escaleras diciendo mientras se acercaba al salón: Suegro vi que hay varios desperfectos en la casa, quisiera hacerme cargo antes de marcharme y eso que sólo he dado una ojeada también quiero revisar el techo.

-¿Suegro? ¡Nos dijo que Candy es viuda!- reclamó Lewis.

Albert vio a Lewis y contestó por Harry- No lo es, yo soy su esposo es decir el padre de su hijo y vine para estar con ella.

-Mi yerno se enroló en el ejército es por eso que casi lo considero un difunto –

-Pero su vestimenta es como de ministro no como soldado-replicó Lewis

-Pues sé muy bien todas las técnicas de autodefensa y ataque crecí entre asaltantes y asesinos, pero me he vuelto cristiano y ahora estudio teología para ser Pastor como mi suegro, conocí a Candy en la Iglesia y ahí nos enamoramos ya todo el pasado quedó atrás pero aclaro que si tengo que defender a mi familia de cualquier peligro que pueda acecharla lo haré sin dudarlo.

-No me queda más que darle la Bienvenida y a su acompañante, quien sabe si a los demás miembros de la Iglesia les agrade la idea que el Reverendo nos mintió.

-Mañana en el estudio bíblico lo presentaré ante todos

Lewis se sintió intimidado porque Albert se veía fuerte, valiente y decido.

-Me retiro, tengo negocios que atender, fue un gusto conocer a su yerno- Dijo despidiéndose Lewis.

Al irse Albert preguntó: ¿Quién es ese tipo? Se ve interesado en Candy, no me da confianza.

-Él ha de sentir lo mismo de ti, tampoco tú me das confianza- Confesó su suegro

Helen para crear un ambiente amable intervino: ¿Así que quieres darle mantenimiento a la casa?

-Sí, anotaré todo y compraré lo materiales para que pueda venir mañana a reparar lo que más pueda, sobre todo esa cama ruidosa de Candy, quiero que quede bien fija, Suegro ¿Me puede hospedar desde esta noche aquí?

Harry iba a decir que no pero Helen se adelantó.

-Claro William, eres nuestro hijo, pero siento decirte que para tu amigo no tenemos lugar

-Yo me quedaré en la posada, lo importante es que William esté con su esposa ¡Digo que esté con su familia!- corrigió Joseph.

Albert se puso contento, Helen le pasó hoja y tinta para anotar las reparaciones que tendría que hacer.

-Suegra si no puedo terminar de hacer las composturas, les dejaré dinero para que contrate a alguien que termine el trabajo.

-Gracias William

-Es mi deber velar por mi familia.

Joseph se ofreció para encargar y comprar las cosas en el Almacén principal del pueblo para hacer las reparaciones, regresó para cenar con la familia Ellis.

Después de la cena Albert volvió con Joseph a la posada para buscar sus cosas a fin de dormir en casa de sus suegros, había anochecido, mientras iban en el camino se les apareció un macho cabrío con unos enormes cuernos fuera de lo normal y a lado estaba una cabra, Joseph se asustó al verlos pues se veían amenazantes, el macho se puso en posición de ataque y se fue sobre Albert quien pudo esquivarlo pero Joseph no tuvo buenos reflejos, Albert al voltearse vio que su acompañante yacía herido en el suelo y que de nuevo el animal iba hacia él.

Saludos a Chidamami, Maravilla 121, Rixa (Cumplí con tu premio espero te sientas mejor) Serenity Usagi, Karla Nohemi, Elo Andrew, Madel Ros, Gina Riquelme, Yagui fun, KECS, Mary silenciosa, Silvia, El broche, Sayuri 1707, AdoradaAdrew, Luz Nelly, Lucy, Loreley Ardlay. Y a todas las que siguen este fic en completo silencio, saludos a las chicas del Grupo el príncipe de la Colina así como Fanfic de Candy y Albert. Si me motivan actualizare este fin de semana los consuegros