Es fin de semana, Iruma se encuentra de visita en la casa de los Valac. Aunque originalmente la idea es pasar tiempo los tres, Iruma, Azz y Clara. Pero los planes cambiaron debido a que Azz tuvo que cancelar, y con la madre de Clara teniendo que salir, dejándola a cargo de la mayoría de sus hermanos. Debido a que, el hermano mayor y segundo hijo de la familia, al igual que el padre, no se encontraban en casa. Así que Clara e Iruma se quedan a cargo de los hermanos más traviesos.
Después de la molestia inicial de Clara ante el cambio de planes y quedar a cargo de sus hermanos, incluso si solo son 4 de los 5 hermanos menores. Toma una actitud positiva y sugiere realizar manualidades juntos. Saca un par de cajas con material como tijeras (previamente etiquetadas con los nombres de cada miembro de la familia) y de sus bolsillos más material. Formando una pequeña montaña de cosas con las cuales trabajar.
Iruma por un instante pensó que esto se volvería una actividad tranquila. Pero rápidamente se dio cuenta de su error. Después de todos ellos son Valac, desconocen el significado de tranquilidad. Trabajaron con energía y emoción, con movimientos exagerados y efectos de sonidos. Incluso los bebés, aunque ellos solo hacían rayones sobre las hojas. Verlos trabajar le dio una gran felicidad, los miro por un tiempo antes de trabajar en su propia obra.
Se concentró en ello hasta que Clara le puso su trabajo frente al rostro, una escultura extravagante como la mayoría de las cosas que suele realizar.
Iruma lo miró unos momentos antes de felicitar a Clara logrando que su iluminé con mayor intensidad. Para luego abrazarlo con fuerza, sin importarle que Iruma casi deja caer su escultura. Solo lo soltó para ver que había hecho. Un dibujo donde aparecen los tres; Iruma, Clara y Azz. Clara lo vio un instante antes de darle palmaditas en la cabeza a Iruma.
Su cercanía terminó cuando sus hermanos, Konchi y Kibo, se presentaron para presentar sus propias obras. Lo que no sabían ellos es que al verlos interactuar, ellos rápidamente decidieron hacer algo sencillo para ellos. La mitad de un corazón, con la inicial de cada uno y se la entregaron al otro.
Cuando se dieron cuenta de ello se sonrojaron y apartaron la mirada del otro. Clara se levantó lista para regañarlos, pero se sentía tan avergonzada que no le salían las palabras.
- Nee-chan no necesitas agradecernos
-Las parejas necesitan esas cosas cursis
Empezaron a correr entre carcajadas cuando Claro decidió pasar a los golpes y perseguirlos por la casa. Iruma solo los vio un rato antes de volver a ver el regalo. Incluso si se trata de una broma, le parece un lindo detalle. Algo para compartir con una de sus mejores amigas.
Me gusta este, siento que me salió muy tierno, aunque no romántico. Aun así espero les guste.
