En el mundo demoniaco, hay muchos eventos donde los demonios se reúnen. El prestigio y su relevancia en la sociedad varía mucho. El día de vida es principalmente íntimo y con las personas más cercanas. El Deviculum es sumamente prestigioso y privado, solo personas con, o relacionadas con quienes tienen, grandes posiciones de poder en la sociedad demoniaca.

Hay otros eventos y lugares que se encuentran entre esos extremos. Entre ellos, las bodas, se consideran íntimas, pero si se trata de demonios con cierta influencia y prestigio, se espera que inviten a más personas que solamente las intimas.

De esta forma, ella terminó en una boda donde no conocía a casi nadie, pero debía estar ahí porque su familia logro obtener una invitación y quieren seguir subiendo en la escala social. Cosa que no quiere lograr por quien se relaciona, sino por sus propios méritos. Pero, para su familia y otras personas, creen que esa decisión es solamente porque no es atractiva, no destaca entre la multitud. Hasta el día que pueda demostrarles debe resistir, Algún día les demostrará que tiene el conocimiento y las habilidades para sobresalir.

Aunque, el acoso y el sabotaje que tiende a recibir no le es de gran ayuda. Como ahora. Solo quería ir a la mesa de bocadillos, alejarse de la multitud, pero no. Tenían que llegar para demostrar que ellos eran superiores a ella y termino acorralada. Lo único bueno es que debido al evento no serían físicos y se limitarían al abuso verbal.

Sin embargo, en esta ocasión fue diferente.

Un joven demonio que nunca había conocido se acercó con una leve sonrisa. Nos miró a todos antes de pedirme un baile. Sin un motivo para decir que no, acepte. Antes de que alguien más dijera algo, nos encontramos en la pista de baile.

-¿Por qué yo?

-Pareces buena persona -contesto, pero ante mi mirada en blanco se puso un poco nervioso y explico que su abuelo lo había empujado a invitar a alguien a bailar. Sus instintos lo guiaron a nosotros y juzgo que el mejor candidato era yo.

Después de un solo baile salimos de la pista y hablamos, a apartados de todos, porque ninguno quería estar con la multitud. Le platiqué sobre mis metas y me animo a cumplirlas. Me explico que él había pasado de Aleph (1) a He (5) en tan solo un año. Algo sumamente increíble. También que fue por la ayuda que ha tenido de otros. Así que me animo a no aislarme, encontrar a otros que me apoyen, para colaborar, y subir juntos. Algo distinto de usar a otros como simples escaleras como hace mi familia.

Antes de separarnos, intercambiamos números y finalmente supe su nombre. Iruma. Días después tuve la suficiente curiosidad como para investigar su nombre y descubrir las increíbles historias sobre él. Al hablar con él nunca se habría imaginado algo así. También descubrió un Club de Fans de Iruma al que se terminó uniendo.


Me costo mucho más de lo esperado escribir este, pero estoy feliz con el resultado. Así que espero me digan que les parece.

Espero regresar a la publicación semanal con el siguiente.