Aquí Ninja Britten 11 reportándose.

Esta historia la he tenido pensando ya que no creí que la haría, pero me animé.

La razón por la que la hice fue por una de mis series web favoritas, siendo esta Metal Family, de origen ruso que actualmente está en pausa por el conflicto que creo que ya todos sabemos por el que está metida Rusia.

Pero bueno, volviendo al tema, tengo que decir que para esta vez me basé en Mari ya que es alguien que se acerca al protagonista mayor de Metal Family, Glam, mientras que Kanan sería la parte de Victoria en la serie, pero más calmada.

Si le quieren echar mirada a la serie, está bien.

Cabe mencionar que la serie será muy corta, así que ya están advertidos.

Además, feliz cumpleaños Mari, hoy 13 de junio.

Sin más, comencemos…

.

.

.

En una especie de mansión algo lujosa, se encontraban dos personas, más específicamente en una habitación en donde estaban dos chicas, una de ellas poniéndose un vestido muy bonito de color negro.

- ¿En serio me tengo que poner esto Mari? No me siento cómoda llevando esto – reclamaba una peli azul de ojos morados.

- Es un evento formal Kanan, además de que vamos a ir a un sitio privado como lo es el recinto del abogado así que tenemos que ir bien vestidas – la otra persona que hablaba era una rubia de ojos amarillos, esta le decía que debía ponerse bien el traje.

- Pero es que no me gusta llevar algo como esto – finalmente la peli azul se terminó de poner el vestido el cual como se dijo anteriormente, era de color negro y con su pierna izquierda revelada, además de tener un escote bien pronunciado – ¿así?

- Así es mi delfincito, you look great – Mari sonrió – por cierto, iré a cambiarme.

- ¿Usarás algo así de ridículo como yo?

- Sí – ambas rieron un poco antes de que Mari saliera del cuarto. Pasados unos minutos, Kanan estaba revisando su celular, pero se aburrió rápidamente dándose cuenta de que la rubia se tardaba mucho.

- ¡Mari! ¿Por qué te tardas tanto? – Kanan bajó y en el piso inferior encontró a una persona la cual se parecía mucho a Mari, solo que lucía algo mayor, pero Kanan lo confundió con la rubia.

- Iremos algo apretados en el auto – al decir eso, la peli azul rompió en risas.

- ¡Jajajajajajajajajajajaja! ¡¿Qué demonios Mari?! ¿C-Cuando fue que te gusta al gender? – las risas de la peli azul seguían, aunque luego se callaron cuando miró a Mari llegar atrás de la persona que tenía delante de ella.

- Sorry for the delay Kanan, pero ya podemos irnos. Por cierto, te presento a mi hermano mayor, Noah – Kanan se quería morir por eso.

- Un gusto… Kanan.

- E-El gusto es mío… cuñado – la peli azul estaba sonrojada por toda la escena que montó.

- Es hora de irnos – el trio se fue hacia una limosina que los llevaría a su destino.

Algo de contexto, Matsuura Kanan y Ohara Mari eran los nombres completos de las dos chicas, quienes además eran un matrimonio, algo que no era bien visto para muchos y más sabiendo que Mari provenía de una familia de alta alcurnia.

Además, ellas lograron tener un hijo gracias al proceso de inseminación artificial del cual Mari se sometió obteniendo a un chico el cual ahora poseía 10 años, con el mismo aspecto físico de la rubia.

Mientras iban en la limosina, Kanan se quejaba de que iba en el asiento trasero, algo que no le gustaba, pero este tenía que ir allí ya que su cuñado y el chofer iban ahí.

- ¿Entonces a lo que vamos es una a una lectura de testamento? – preguntó la oji morada.

- Así es.

- Espero que sepan desde una vez que me tocará al menos el 99% de la herencia – exclamó Noah.

- ¿Y crees que te dejó algo a ti? – Kanan preguntó.

- Most likely not.

- Entonces ¿Por qué vamos a un evento así?

- Simple formalidad, todos los miembros de la familia irán ahí y tenemos que estar presente.

- Hm, miembros de la familia – susurró el hermano de Mari como en modo de burla.

Unos minutos después, llegaron al sitio indicado siendo este un bufete de abogados en donde pasaron a una sala en donde estaban el empleado de justicia, no solo eso, muchos miembros de la familia estaban sentados.

El abogado abrió un sobre en el que sacó varios papeles los cuales, luego de acomodarse los lentes, comenzó a leer.

- ¡Mi testamento! Certificado a día del presente año, procedo con la lectura. Yo, Ohara Michael…

- Jackson – Kanan soltó sin querer – lo siento, continúe.

- Yo, Ohara Michael, dejo a mi amado y recto hijo, Ohara Noah, las siguientes propiedades – el hombre decía sacando otro papel – le dejo una finca de 32 hectáreas, dos mansiones en Suiza y Hawái, 4 autos Rolls-Royce del 98, dos Mercedes-Benz McLaren, mi colección de pinturas valorada en 50 millones de dólares, joyería valorada en 20 millones de dólares y el 95% de las acciones de los Hoteles Ohara.

- N-No me lo creo – susurró Kanan casi cayendo al suelo, su rostro mostraba el shock, Noah miraba a su hermana con superioridad, pero esta no parecía importarle, su sonrisa sincera lo decía todo.

- Y también…

- ¿Y el barco Santa Alejandra? – preguntó el Ohara mayor.

- Oh, este… no dice nada de ningún barco…

- ¡¿Qué acaso padre no pudo hacer bien el testamento?! ¡Demando saber quién es el dueño del barco! ¡Tienen 3 días!

- E-Entiendo señor Noah, revisaremos eso.

- ¿Se queja de un barquito? Se podría comprar el Titanic si así lo quisiera – susurró Kanan siempre en estado de shock.

- Y dejo a mi sobrino Jules, mi reloj de 24 quilates de oro – un sujeto sonrió feliz.

- Thanks Uncle! – todo el mundo se levantó ya habiendo terminado eso.

- Tal y como esperaba, sin sorpresas – decía Mari sonriendo.

- ¡Mari!

- ¿Qué?

- Dejo a mi hija Mari, la caja 37 – ahí, un ayudante del abogado le dejó justo una caja como las de zapatos con el número 37 en ella.

- ¡Ábrela Mari! ¡Las llaves del barco son más que bienvenida!

- Si las llaves del barco están ahí, te demandaré Mari.

- Suerte con eso – Kanan se burló por eso.

Unos momentos después, ambas chicas iban de vuelta a su hogar, pero esta vez iban en un taxi, esto por petición de Kanan ya que no quería ir con el hermano de Mari.

- ¿Puedes creer eso Mari? Recibe todo un dineral como para limpiarse con los billetes y aun así se queja por un barco – esta tomó algo de aire – por cierto, ¿Qué hay dentro de la caja?

- No lo sé la verdad.

- Vamos, ábrela Mari – la rubia la abrió, pero su sonrisa poco a poco se fue esfumando, cosa que Kanan notó – ¿Mari?

- …

- ¿Mari? ¡¿Mari?! ¿Me escuchas Mari? – a pesar de la voz de Kanan, Mari estaba pensando en otra cosa, el contenido de esa caja parece que le hizo recordar algo traumático.

Y esa cosa… fue su infancia.

.

.

Continuará…