Capítulo 1: Inicio de clases

Escuela Secundaria de Formación Avanzada Metropolitana de Tokio, es una escuela establecida por el gobierno japonés para formar jóvenes graduados que apoyarán al país.

Cuenta con una tasa de ingreso a la universidad y de empleo del 100%, y con métodos de enseñanza minuciosos dirigidos por el estado, no escatima esfuerzos para lograr el futuro deseado de la nación.

Además, que cuenta con infraestructuras que les brindarán servicios y necesidades para su vivencia dentro del campus de la escuela.

XXX

Una joven estaba frente a la entrada de la prestigiosa escuela avanza.

Con su cabello blanco como la nieve, piel pálida y unos ojos rojos, eran muy llamativos. Ella era Shiraori, la cual estaba vestida con el uniforme de la escuela, chaqueta roja, camisa blanca y falda blanca.

Ella sostenía en una de sus manos su mochila, y en la otra estaba viendo un folleto.

Mientras que Shiraori veía el folleto que D le había dado, alguien se acercó.

"Oye Shiro-san, ¿es esta la escuela que mencionaste?"

El dueño de la voz era un joven alto, de cabello castaño, sus ojos rojos algo distintivos. Vestía la chaqueta rojo camisa blanca, con una corbata ligeramente suelta, pantalones verdes a juego con el uniforme.

Era Wrath con la apariencia que tenía cuando era humano, quien estaba a lado de Shiraori la cual solo le dio una mirada.

"Si". El tono de su voz era plana y baja, pero dio su respuesta a Wrath.

"Es más grande de lo que imaginaba, y tenemos que estar aquí hasta la graduación, me parece bien"

La dueña de la voz era una chica, cabello rubio ceniza, ojos rojos y con piel blanca como la porcelana. Ella era Sophia la cual vestía un chaleco rojo, camisa blanca y una falda del mismo color.

"Si recuerdo bien, creo que la ceremonia de iniciación será en el gimnasio". El joven peli castaño propuso para ir, a las dos chicas.

"... Ja. Supongo que está será mi tercera escuela que ingresaré. Que molestia". Dijo Sophia con un tobo que expresaba su molestia.

"Si, pero por favor Sophia, no causes ningún problema". Shiraori dijo con su característica voz plana y baja, pero resaltó recalcó a Sophia para que no cause algún problema.

Después de todo Shiraori había hecho un trato con D.

El cual era que tenía que asistir a esta escuela y graduarse, si era expulsada por alguna razón ella perdería y se quedaría con D para toda la eternidad.

Cosa que a la diosa blanca no le gustaba, por lo que decidió que, si D tenía algunas intenciones ocultas, sería mejor estar preparada.

Por lo que ella le propuso al final que si podía traer a algunos amigos e incluirlos en las apuestas.

A los que D acepto gustosamente.

A los que nos lleva a retroceder un poco a lo que pasó Shiro para traerlos.

XXX

"Entonces mi petición es que me dejen traer a Wrath y a Sophia"

D se quedó sorprendida, pero luego que pensarlo un poco acepto.

"Bien, me parece una estupenda idea, ¿cómo no se me ocurrió antes?". Dijo la diosa malvada llevando su mano a su mentón.

No hagas referencias así de la nada sabes.

"Dijiste algo?"

"Eh?... ¿Yo?... Nada". Aunque estaba serena por fuera estaba en pánico por dentro, tenía que pensar en algo para cambiar de tema.

"Entonces te parece una buena propuesta?". Pregunto la diosa blanca tímidamente.

"...?, pero claro que sí". Contestó D jovialmente.

Dicho esto, ambas diosas quedaron en un acuerdo, la puesta que decidiría la subordinación o libertad de Shiraori, se llevaría a cabo en una escuela.

Cuando lo pones así suena un poco tonto.

'Sin embargo, es D de la que estamos hablando puede que tenga algo entre manos'.

Shiraori no podía pensar que la apuesta era demasiado sencilla, con tan solo sellar sus poderes y vivir una vida escolar ordinaria durante la graduación sonaba bastante bueno para ser cierto.

Pero no importa, mientras esté con ellos creo que podré manejarlo, incluso con nuestros poderes sellados.

Además, que dejaron que D me secuestró, así que vendrán conmigo en este sospechoso trato, hahaha.

Así que así fue como nuestra diosa blanca convenció a la caprichosa diosa malvada D.

XXX

Cosa que nos lleva al presente.

Solo espero que Sophia no genere problemas.

"Maestras, lo que sucedió en la academia del otro mundo no fue mi intención, fue un accidente"

Sophia trata de convencer a Shiraori, con súplicas mientras está con la mente en otro lado.

Oh… vaya parece que me estaba hablando mientras estaba distraída.

"Estaba bien, sé que era tu intención"

"Eh?... Gracias sabía que no estabas enojada"

Oh bueno su magia y poderes están sellados por lo que dudo que Vampy genere problemas.

Mi entras Sophia está soltando un suspiro de alivio, Shiraori dirijo su mirada a su otro compañero.

Por lo que veo el señor Oni está más relajado, como alguien que lee el ambiente a su alrededor no habrá problemas con él.

Mientras Shiraori estaba pensando cómo se desenvolverán estos dos a futuro. Sophia le hablo a Wrath.

"Por cierto, ¿te registraste como Wrath en la escuela?, Ja. Todos pensarán que eres un rarito". Dijo Sophia con la intención de burlarse de su compañero.

"Claro que no, me registre con mi antiguo nombre, ir con el nombre de Wrath sería muy incómodo aquí en Japón, por lo que desde ahora llamame Sasajima Kyouya". Él se dirigió hacia ellas, declarando que lo llamarán así desde ahora, a lo que Sophia hizo un chasquido de molestia y Shiraori solo asintió.

Mientras estaban conversando alguien le palmeó la espalda a Kyouya.

"Oye Sasajima. vi un centro comercial y otras cosas más, está escuela tiene de todo". Con un tono despreocupado, el joven comentó con una sonrisa en su rostro.

Tenía el cabello gris y ojos amarillos, era una cabeza más baja que Kyouya. Era Sanji un compañero reencarnado, el cual trabaja como recadero del obispo Dustin LXI.

Aunque era un ninja, experto en espionaje y reunir información, irónicamente era muy bueno en eso, pero al mismo tiempo era pésimo en su trabajo, en especial en cerrar la boca cuando debía de hacerlo.

Vestía el uniforme estándar, chaleco rojo, camisa blanca y pantalón verdes.

"Interrumpo algo?". Con una cara de 'qué estaban hablando' Sanji les preguntó.

"Supongo que sigues siendo tan despreocupado como siempre, eh, Kusama-kun". Dijo Sophia. "Por qué lo trajiste?". Sophia con una expresión de fastidio le dijo a Kyouya.

"Yo no lo traje". Respondió el peli castaño, al instante dirigió su mirada a cierta peli blanca.

Shiraori captó la acción de Kyouya, y asintió. "Estaba en el camino, por lo que solo me lo traje por si acaso"

La forma en que lo dijo, lo hacía sonar con un objeto que encontró y recogió solo por capricho, el ambiente entre los cuatro estuvo en silencio por unos segundos.

Hasta que se rompió el silencio.

"¡Vamos Wakaba-san! No me describas como si fuera un saco de papas que recogiste en el camino". Kusama estaba muy herido, por el comentario de Shiraori. "¿Esperen qué piensan de mí?". Preguntó Kusama con una expresión en shock, dándoles una mirada con esperanza a sus compañeros.

"Sin comentarios". Kyouya solo se cruzó de brazos.

"Exactamente…". Sophia lo miró con desdén.

"...". Shiraori solo movió su cabeza, estando de acuerdo con Sophia y Kyouya.

El peli gris quedó con la boca abierta, ante las respuestas de sus amigos, arrodillándose en el suelo por ante la revelación de cómo ellos lo veían.

"Por cierto Felmina también vino, ¿dónde está?". Pregunto Kyouya, ignorando a Sanji, que seguía arrodillado.

"¿Ella? Me la tope está mañana, dijo que quería ser puntual en la ceremonia de apertura". Sophia contestó al peli castaño.

"Bueno entonces debemos ir". Kyouya se dirigió al gimnasio. Sophia y Shiraori fueron en la misma dirección.

"¡Esperen! Ni siquiera me van a decir que vaya con ustedes, oigan… ¡esperen me!". Sanji se paró y corrió tras sus compañeros que lo dejaron atrás.

XXX

Cómo cualquier ceremonia de apertura, se lleva a cabo en el gimnasio, sin embargo, el gimnasio era más grande que uno normal.

Dentro estaban los estudiantes, los cuales recién estaban llegando al gimnasio.

Si que son una gran cantidad de personas, ¿me preguntó dónde estará Felmina?. La peliblanca dijo en sus pensamientos, mientras veía a la gran cantidad de estudiantes que estaba en el gimnasio.

Shiraori había llegado al gimnasio, junto con Sophia y Kyouya, los cuales estaban al lado de ella, caminando y buscando a Felmina.

Cuando la pudieron encontrar. Felmina era una chica casi de la misma estatura de Sophia, cabello castaño claro con dos coletas en trenzas, ojos verdes oscuro y gafas con una montura circulares, llevaba una gorra blanca con una araña blanca como adorno. Estaba vestida con el uniforme estándar para las chicas.

"Veo que ya vino maes-... Quiero decir Wakaba-san". Felmina corrigió sus palabras.

Después de saludar a Shiraori, dió una mirada a las dos personas que estaban detrás de ella, su mirada se quedó fija en Sophia, lanzándole una mirada afilada.

Ambas no se llevaban bien desde su primer encuentro, además el carácter y las acciones de Sophia no ayudó a que su relación fuera a mejorar.

"Qué?, ¿Quieres decirme algo?". Sophia se dio cuenta que Felmina la estaba viendo, por lo que le preguntó con desdén.

"No, solo espero que no causes ningún incidente y le ocaciones problema a la maestra".

"Ah, ¿que se supone que significa eso?". Sophia preguntó con recelo ante el comentario de Felmina.

"Significa que no causes ningún disturbio, en esta escuela". Señaló Felmina, mientras se acomodaba sus gafas.

Sophia frunció las cejas ante la respuesta de Felmina, como es de costumbre de ella, no ocultó su descontento. Los ojos de ambas lanzaban chispas, la tensión podía verse.

"Detenganse ustedes dos, no es el lugar para una de sus riñas". Dijo Kyouya con cierta preocupación, ya que algunos de los estudiantes alrededor comenzaron a mirar a su grupo.

El señor Oni tiene razón, traíamos atención no deseada. Podríamos ser tachados como un grupo de raritos. Shiraori dijo en sus pensamientos, pero principalmente se preocupó en cómo su vida escolar se vería afectada.

"Además de entre todos nosotros, Sophia, tú eres la más problemática". Dijo Kyouya, con una mirada acusadora a Sophia.

Sophia solo miro molesta a Kyouya por unos instantes, luego volvió a un lado malhumorada. Al instante que la discusión pareció calmarse, Sophia frunció el ceño y se acercó a Shiraori.

"¿Maestras, está bien que hayas traído a Felmina a este mundo?". Sophia susurro cerca de Shiraori.

La albina solo siguió en silencio hasta que respondió. "Le debo una estancia escolar, a Felmina-chan". Contestó con una voz plana.

"Que?". Sophia puso una expresión de descontento y de shock.

"Shiro-san creo que Sophia quiere también que los llames de la misma forma que a Felmina-san". Dijo Kyouya en voz baja, a la albina, que parecía estar entender las intenciones de Sophia.

Vaya como se esperaba del señor Oni, lee muy bien el ambiente. Pensó la diosa blanca.

Shiraori se dirigió a Sophia. "Entonces por favor Felmina-chan, Sophia-chan. No peleen".

Cómo era típico de ella, dijo todo lo que quería decir con muy pocas palabras, muy pocas.

Una gota de preocupación y desconcierto apareció en la expresión de Kyouya. ¿Realmente estará bien, viviendo una vida escolar?

Tanto Sophia como Felmina, asintieron, ellas ya estaban acostumbradas a la personalidad de su maestra.

"Oh!, Ahí están los estuve buscando". El inoportuno ninja se hizo presente. "Hay demasiados estudiantes, ¿no creen?"

El grupo solo le dieron una mirada, al peli gris.

"Vaya nos volvemos a ver". Dijo Felmina. "No esperaba ver una cara conocida"

"¡Es la neechan¡". Sanji se sobresaltó. "Qué haces aquí, tú no eres un reencarnado"

"Eso no tiene nada que ver, la maestra solicita mi ayuda y yo con gusto decidí darle una mano". Contestó Felmina.

"... Bueno, supongo que tiene sentido". Dijo Sanji, mientras se rascaba su mejilla.

"Además tu qué haces aquí, aunque seas un reencarnado, no tienes nada que ver con la maestra. Por qué estás aquí". Pregunto Felmina, mientras se cruzaba los brazos.

"Es una larga historia y no te concierne". Contestó Sanji, mientras fingía una cara de desinterés.

Mientras los dos concluían su conversación, Sophia seguía con una expresión malhumorada. Kyouya tenía los brazos levantados con sus manos detrás de su cabeza. Shiraori seguía con su expresión de poker como era costumbre.

"... Shiro-san, quisiera preguntarte algo?". Pregunto Kyouya pero en el idioma demonio del otro mundo. "D, ¿cómo desea ella, que le entregamos aquí?"

Vaya, señor Oni directo al grano, supongo que el esper señor Oni, sigue tan perceptivo como de siempre. Dijo en pensamientos Shiraori.

"Por lo que pude notar en esta escuela, todo es normal, claro a excepción que el campus es de un tamaño extremadamente grande, además que poseen tiendas y de más construcciones". Kyouya recalco los más importante que vio al volver a Japón. La preparatoria en la que estaban era algo a lo que no estaba acostumbrado, pero comparado a lo que tuvo que vivir no era la gran cosa.

"Vamos Kyouya, esto no es la gran cosa. Además, lo más raro aquí, sería que los estudiantes no pueden salir de los límites del campus, hasta la graduación". Recalcó Sophia, en el idioma de los demonios, metiendo se en la conversación.

"Bueno en eso tienes razón". Contestó Kyouya con algo de duda.

"Que no les afecte, simplemente no piensen en D y lo que planea, solo disfrutemos de esta vida escolar". Dijo Shiraori a sus dos compañeros.

Ambos estaban muy sorprendidos por lo que dijo Shiraori. Ella tenía razón, no debería preocuparse por D, solo de cómo vivir su vida escolar en esa preparatoria.

Tanto Sophia como Kyouya, le debían mucho a Shiraori, por lo que cuando ella les pidió ayuda con el trato de D ellos aceptaron.

Al poco tiempo, apareció un joven cabello negro con lentes, con el uniforme estándar para los estudiantes de la escuela. Tenía un aura de representante de aula, cuando se paró en él podía, empezó con su discurso de apertura.

El aspecto de ese tipo, grita, presidente del consejo estudiantil.

Shiraori y los demás estaban formados junto con los demás estudiantes, presenciando el discurso del presidente del consejo estudiantil.

Estoy tan emocionada, desde que era una araña, quise sentirme parte de la clase y ahora tendré la oportunidad de formar parte de la escuela. No sé lo que D esté planeando, pero disfrutaré de mi estadía aquí lo máximo que pueda.

La diosa blanca estaba pensando positivamente de su vida en esta escuela. No le importaba lo que D, esté planeando, pero no le importa.

Además, como soy muy poco sociable, no sé si podré hacer nuevos amigos. No digo que me los traje para ahorrarse las molestias. Además, estaremos todos en la misma aula, jajajaja, que lista que soy….

XXX

No puede ser, que ingenua fui.

Pensaba la albina, mientras estaba sentada en el aula, a su alrededor estaban estudiantes con sus respectivos grupos, charlando, de lo más animadamente, algunos sentado en sus pupitres, otros en sus sillas, un grupo de chicos y chicas estaba charlando más animado cerca de la puerta, pero algunos estaban sentados en sus repartimos asientos, aunque no era muy consolador para una antisocial como ella.

No esto no es nada para mí, vamos Shiro, tú puedes, salvaste el mundo del colapso, peleaste contra un dios.

Mientras la diosa blanca se motivaba, miró a su lado, fila en la que estaba, ella se fijó en la fila horizontal, había dos chicos y una chica. Los cuales estaban apartados de la clase, completamente en silencio, en sus respectivos asientos.

Bien parece que no soy la única, está es mi oportunidad para hacer nuevos amigos, mmm…. Bien empecemos.

Observando su fila al otro extremo el último asiento al lado de la ventana estaba un joven de cabello castaño y ojos del mismo color, con una expresión serena.

Pensándolo bien será mejor que no me acerque, parece más antisocial que yo, además está sentado en el mítico asiento de los antisociales. Lo siento chico no te estoy discriminado, lo juro….

Bueno vamos a la siguiente.

Shiraori se fijó en la vecina del peli castaño. Ella era una joven de cabello negro obsidiana y ojos rojos oscuros. Estaba leyendo un libro, completamente desinteresada de su alrededor.

¡Oh! Es una ojo-san, además de ser muy bonita, seguro será una de las más populares. Espera estás ignorando a todos, sabes así no harás ningún amigo, sabes.

La pelinegra, solo siguió leyendo su libro ignorando a sus compañeros de clase.

Bueno no creo que pueda hablar con ella. Probemos con el siguiente, como dicen la tercera es la vencida.

Cuando dirigió su mirada a su vecino de asiento, un joven alto rubio, largo y liso, ojos amarillos degradado. Estaba sosteniendo un espejo y se estaba peinando.

Eh… no es un caso perdido. Enserio te estás peinado en el aula. ¿Qué?, ¿Te enamoraste de ti mismo o qué? En serio con un colega antisocial así, mejor me vuelvo una solitaria de por vida.

La albina solo se quedó quieta en su asiento, para los demás pareció que solo volteo a ver a sus vecinos por unos instantes. Pero en realidad como era una diosa su velocidad de pensamiento seguía siendo abismalmente superior a una persona mortal, además D solo selló sus poderes y magia, lo mismo con Sophia y Wrath. Además, solo quería establecer una conversación e iniciar una buena vida escolar, pero las cosas no salen como uno quiere.

No esto no va a funcionar… naiwa.

Señor Oni, Vampy. ¡Sáquenme de la escuela!

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Muy bien, después de mucho tiempo he vuelto, además con nueva historia, ¿este es un crossover de kumo desu ga nani ka? X Classroom of the elite. Sin embargo, seguiré con las demás historias, las actualizaré pronto.