Amor para dar
De vuelta al juego, las vacaciones habían acabado y, a pesar del enojo colectivo de tener que soportar las tediosas clases de nuevo, todos cumplían con sus respectivas obligaciones.
[Incluso yo, hola de nuevo chicos :D]
Volviendo a lo importante, las clases habían empezado no hace mucho, y lo que de verdad agobiaba a los estudiantes de Itan no eran exámenes, proyectos o alguna clase de trabajo sumamente complicado... era en realidad que pronto llegaría San Valentín...
[Y con ello llega una dulce peculiaridad]
Una particularidad de ese día, era que las mujeres eran las únicas en dar algo a los demás, sea un amigo, pareja, familiar e incluso un jefe. Para ello, solo se podía regalar chocolate, y este mismo tenía diferentes nombres en base a la intención, los cuales se denominaban en los siguientes nombres:
Giri-choco: El chocolate por obligación, dado por gratitud a compañeros con quien se lleve una relación meramente formal, o en algunos casos para familiares.
Honmei-choco: Un chocolate para una persona especial, usualmente se hacen a mano para darle un toque personal.
Jibun-choco: Un regalo a sí mismo, dando a entender con eso de que lo merecen.
Tomo-choco: Un chocolate usualmente costoso y elaborado, para compartir entre chicas.
Gyaku-choco: Un chocolate muy raro de ver, pues es el único regalo que viene de parte de un hombre, puede ser tanto para una mujer como para un hombre.
[…]
Toda chica sabía de esto, toda chica conocía del segundo chocolate, el que más se entregaba, para algunas era el regalo perfecto para su novio, y en otros casos para declararse y, con ello formalizar una relación. Para una chica en específico era demasiado complicado, puesto que la pregunta era una en específico, una que, una castaña le había hecho...
"¿Qué quieres expresar con este chocolate...?"
…
…
…
Capítulo 5: Chocolates de amor
…
…
…
Onemine Nene, una chica que conocía bien a Komi Shouko, y, de antemano, sabía del profundo afecto que esta sentía por su amigo, Hitohito, la víspera de San Valentín se acercaba, y el miedo de no darle algo bonito a su amigo era tanto, que la mantenía distraída de clases. Nene, siendo la hermana mayor de todos, se acercó y le ofreció su ayuda a la chica muda.
"¿Quieres hacer chocolates en mi casa? Te invito"
Sin tener meramente una guía, no queriendo preguntarle a su madre, y recibiendo una ayuda del cielo, Shouko no dudaría en aceptar la propuesta de Onemine, a la cual se le había sumado Otori, no queriendo perderse la oportunidad de hacer chocolate para alguien especial, ya no solo para ella misma, antes de que terminaran de planear, una voz quería solicitar algo.
"Oye Nene, ¿Podrías d...?"
"Lo siento Hitohito, debo de hacer algo más, es un secreto de chicas"
"Pero... ¿Otori?"
"Secreto de chiiicas"
Dejándolo solo al pobre, mientras ellas planeaban su pequeño día, sin siquiera escucharlo.
"Pero... ¿Y mi cuaderno?"
[Y así fue como reprobó Hitohito]
…
¿Qué quieres expresar con este chocolate Shouko? -pidió saber Onemine con mera curiosidad-
Yo-yo-yo-yo quiero e-e-e-e-expre-sa-sa-sar mi -tratando de explicarse sin lograrlo por los nervios-
¿Quieres expresar lo que piensas sobre Hitohito? -deduciendo ya la respuesta-
Sí -sonrojada-
Eso es muy boniiito, también le daré algo -confesó Kaede con notorio entusiasmo-
¿En serio? -preguntaron ambas chicas debido al asombro-
Sí -siendo rodeada por su aura de felicidad-
…
Aquella declaración había causado conflictos, Shouko no sabía que hacer o decir. ¿Y si su regalo quedaba en segundo plano por Kaede? Si ella también quería a Hitohito de la manera intensa con la que lo quería, ¿Qué sería de ellos dos si formalizaban una... relación? En el pecho de la azabache, algo dolía, dolía mucho, no sabía el porqué, pero dolía bastante, y era algo que Nene sabía a la perfección, la preocupación era palpable en el rostro de la azabache, sumado a su tembloroso cuerpo que denotaba eso... y no quería que se sintiera mal...
…
¿No crees que puedas esperar? -cuestionó Nene en un intento de relajar a Shouko-
Nooo, le daré algo a Hitohito... ¿Qué les pareeece hacer algo para él entre nosotraaas? Y le damos aparte algo por separaaado. Es un gran amigo y se merece muuuchos chocolaaates -preguntó Kaede con completa inocencia-
Se-se-se-seria bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu-bu -tratando de responder sin éxito alguno-
No te presiones Shouko -tranquilizó la hermana mayor-
¿Entooonces?
Tal parece que Shouko quiere darle algo ella misma, sin que sea algo en conjunto, como si quisiese sorprenderlo por algo hecho por sí sola. Tal vez el próximo año hagamos tu idea Kaede-chan -respondió, no queriendo hacer sentir mal a su amiga-
Bueeeno -desanimada-
No te sientas mal, el hecho es que le daremos algo a Hitohito -respondió brevemente, tratando de alivianar el ambiente-
Ci-ci-cierto.
¿Quieren empezaaar? -con ánimos renovados-
Cambiémonos primero, o al menos pónganse un mandil, así evitamos que terminen con manchas de chocolate -quitándose el suéter escolar-
~¿Qué haremos primero?~
¿Quieren comer algo primero?
¿En lo que pensaaamos haceeer? -cuestionó Kaede con cierta intriga-
Sí, ¿Qué les parece un pastel de chocolate? -propuso-
SIII -exclamó la peliverde con notoria emoción-
¡HERMANA! -tres voces se dejaron escuchar en la habitación-
Cierto, que bueno que aparecen. Shouko -recibiendo la completa atención de la mencionada- te presento a mis hermanitos, él es Kazuya, tiene seis años, ella es Nana y el pequeño es Nono -presentó Onemine a sus hermanos, con cierta emoción-
Hola -saludó Nana con emoción-
¿Quién es ella? -pidió saber Nono con intriga-
Es una amiga.
¿En serio? -cuestionó ahora Kazuya, con cierta malicia-
Sí, ¿Por qué lo pregu...?
…
Más tardó en contestar Nene, que en que sus tres hermanitos, Kazuya, Nana y Nono, le diesen una severa bofetada a las... posaderas... de Komi, así como las de Otori tiempo después, y para rematar su jugada maestra, terminaron dándole igual a Onemine para salir corriendo del lugar.
[Así es, las tres fueron nalgueadas]
Después de salir de la impresión y de evitar matarlos a golpes por parte de Onemine, las tres chicas se habían preparado para cocinar, al menos, algo que la castaña les había pedido. Con convicción, Nene agarraba un globo para batir, posando determinadamente para animar a las chicas, algo que funcionó a la perfección, tanto Otori como Komi estaban animadas a hacer chocolate.
…
Bueno, ¿Qué les parece si empezamos haciendo un pastel? -propuso Nene ya preparada a cocinar-
~¿Cómo podemos ayudarte?~
Es bueno que lo preguntes, ven, primero juntemos los materiales... Kaede, ¿Podrías traerme un poco de chocolate? -creyendo que los sacaría de la alacena-
Listo -mostrando varias bolsas de supermercado-
¿De dónde lo sacaste? Ese no es el que tenemos en casa -cuestionó la castaña con cierta mezcla de asombro, nerviosismo y preocupación-
Del supeeer. Incluso traje los demás ingredientes y uno que otro extraaa -confesó, colocando las bolsas en la mesa-
Pero... ¿Cómo? -cuestionó Shouko, hablando por el mero asombro-
Leí la receeeta y los traje -confesó con tranquilidad-
¿Cómo te vendieron el brandi y el whisky? -pidió saber Onemine con total asombro-
¿Vendeeer? -asustando por completo a ambas chicas-
[Ah caray...]
~Estamos en problemas~ -los nervios de Shouko eran intensos a este punto-
[En efecto]
Lo arreglaremos después, primero hagamos esto... y recemos por que la policía no venga -exclamando por lo bajo lo último-
Está bien -respondieron ambas chicas, una con alivio y la otra con inocencia-
…
Después del pequeño percance del cual dos chicas rezaban por no salir mal paradas, los preparativos del pastel empezaron, no solo era un gusto culposo que se daban, a su vez, les daba un poco de tiempo para pensar cómo harían los chocolates y si se les daría algún sabor extra. Kaede proponía chocolates con relleno, fuese mermelada o toques de alcohol, Shouko, en su completa inexperiencia, proponía decorarlos nada más, algo sencillo pero que fuese importante, Nene había propuesto una larga variedad de dulces para que el trío pudiese elegir el que harían.
[Hay que recalcar que la mayoría de propuestas se parecían entre sí, solo cambiaba la forma del chocolate, tampoco hay que hacer una obra de arte]
Mientras las tres chicas discutían, a la par hacían el tan ansiado pastel que querían degustar. Shouko empezaba derritiendo el chocolate y la mantequilla a baño maría, en movimientos envolventes para que se mesclase bien. Lentamente Kaede cernía la harina y el cacao con ayuda de un colador, dada su velocidad lo hacía de manera sencilla, mientras que Nene se encargaba de separar claras y yemas, todo eso mientras platicaban de su día a día...
…
Es algo raro que hayan atrasado el viaje a Kioto que se hace anualmente, pero puede entenderse por los múltiples cambios del clima que había, lo más seguro es que terminaríamos enfermándonos y no le conviene a la escuela que pase eso -comentó, mientras calentaba un recipiente para ir añadiendo parte del azúcar, un poco de crema y brandi-
Eso es cieeerto, no quiero teminar enfermaaandome -añadió, mientras terminaba de cernir las cosas-
~¿Cuándo se hará?~ -retirando el traste donde había derretido las cosas-
Según Najimi, como se usó esa semana para adelantar los trabajos y exámenes, se hará en la última semana de clases, justo después de dar calificaciones -respondió rápidamente Onemine, siguiendo con lo suyo-
~¿Por eso la insistencia de entregar trabajos?~
Exacto. Según Hitohito me comentó, la escuela logró llegar a un acuerdo, por lo cual, será un poco más de tiempo el que estaremos. Lo que no se si se hará como habían dicho era el tema de los equipos -recordando las palabras de su amigo-
¿Equiiipos? -preguntó Kaede, tratando de ayudar en algo más-
Sí, equipos de viaje con el cual estarás acompañado. Se hace al azar para evitar problemas, tres chicos y tres chicas, pero, dado los cambios, puede ser que sean equipos mixtos -respondió-
A mí me gustaría viajaaar con Hitohito -confesó, imaginándose una salida como las que habían hecho en los últimos días de vacaciones-
Por lo visto a Shouko también le emociona -mirando como la mencionada tenía expuestas sus orejas de gatito-
~Sí, es la primera vez que hago un viaje escolar~ -confesó-
¿No habías hecho uno? -cuestionó con leve asombro Otori-
Bueno no-no-no... -tratando de explicar-
No es necesario que nos los digas, lo bueno es que viajarás con nosotros -confesó Nene, tranquilizando a la azabache-
Gracias.
Hay que seguir con la receta, Kaede, ¿Puedes batir las claras y el azúcar? -dándole las cosas-
Siii -empezando a realizar lentamente lo pedido-
¿Sabes qué, pídele ayuda a mis hermanos, solo cuida de que no rieguen la mezcla -pidió, a sabiendas que se tardaría una eternidad-
Vale -yendo a con los hermanos de Onemine-
Shouko, pásame la harina y el cacao cernido, y ve precalentando el horno -pidió-
Ok.
Con respuestas cortas será más fácil que empieces a hablar -comentó con amabilidad, sin querer ofenderla-
~Sí, es algo que Hitohito ya me había dicho, me ha ayudado a practicar~ -mostrando su cuaderno y el recipiente con la harina y el cacao ya cernidos-
Eso es bueno, ¿Te puedo pedir algo más? -recibiéndolo-
Sí.
Ya no hay mantequilla ni harina para engrasar el molde, no creí que usaríamos toda la que había, así que, hazme el favor de cortar papel encerado y colocarlo en el molde. Recuerda que los trozos deben ser exactos para que el pastel no se nos pegue -pidió, empezando a agregar todo a la mezcla-
Vale -retirándose a hacer lo dicho-
Me alegra ver que te comunicas mejor Shouko -elogiando a su amiga-
Onemine-chaaan, ya terminamooos -exclamó Kaede entrando a la cocina-
Es genial Kaede, ahora, por favor, dile a mis hermanos que batan esto otro -dándole ahora otro recipiente con una mezcla diferente-
¿Qué es? -pidió saber con notoria intriga-
Media crema casera, esencia de vainilla y unas gotas del brandi, servirá para hacer una cobertura y cubrir el pastel -respondió con amabilidad, vertiendo lentamente el merengue con movimientos envolventes-
Suena delicioooso, yo me encargo -sentándose a realizar el trabajo lentamente-
Vale, si eso quieres, no te detendré. Shouko, ¿Cómo va todo por allá? -preguntó Onemine sin dejar de hacer lo suyo-
Listo -señalando los trozos de papel-
Perfecto, solo queda esperar a que se horneé y que repose -comentó, teniendo lista la mezcla-
¿En cuánto estará? -preguntó Kaede sin dejar de revolver-
Unos 50 minutos.
Perfeeecto -irradiando su aura de felicidad-
Ahora bien, Shouko, ¿Qué te parece ir planeando los chocolates? -metiendo el molde con la mezcla al horno-
~Sí, quiero darle a Hitohito algo único~
¿Qué tienes en mente? -pidió saber Otori con genuina curiosidad-
~Después de pensarlo, podríamos hacer chocolates simples, pero con algún tipo de relleno, como dijo Kaede-chan~
Si so es lo que quieres, está bien. Podríamos empezar a hacerlos en lo que se termina de hornear el pastel -comentó, sacando ahora nuevos recipientes para trabajar-
Será divertiiido -exclamó, terminando de hacer lo que le tocaba y, obviamente, probándolo-
Eso sí Kaede, ven, vamos a empezar -agarrándola de la mano para que no volviera a irse a "comprar" los materiales-
Traje barritas de chocolate -señalando la bolsa de super-
No preguntaré que más agarraste del supermercado -respondió rápidamente Onemine sin siquiera pensar más en ello-
[Consiguió whisky y brandi, ¿Qué esperabas mujer?]
¿Por qué lo diiices? -cuestionó con completa inocencia-
Por nada, vamos a empezar -girando una pala entre sus dedos para comenzar-
…
Mientras el pastel se dejaba horneando, las tres chicas empezaban a encargarse de los chocolates que regalarían el día de mañana. Tenían a una persona en común, y cada una con un diferente sentimiento. Shouko, agradecía al chico que, desde el primer día, le ayudo a superar el problema que años atrás llevaba teniendo. Nene, quería agradecer a la persona que le había estado ayudando con su amiga, a la par, de que la hacía sentir cómoda, en plena confianza. Kaede, por otro lado, no se explicaba bien lo que sentía, pero, aquella sensación era dirigida a dos personas en específico, de las cuales quería que estuviesen a su lado por el resto de su vida. Con esmero, las tres trabajaban para realizar un chocolate perfecto, algo que estuviera a la altura de lo que querían expresar.
[¡QUE BONIIITO!]
Los movimientos envolventes a la hora de mezclar cada ingrediente, dotándolo de un exquisito sabor para encantar a cualquiera, un cremoso relleno que cada chica realizaba a la perfección, con ritmo constante, a su propia velocidad, probando a cada rato este mismo para lograr el sabor que cada una quería. Diferentes moldes con diferentes diseños, vaciando el dulce con precisión.
[Están dispuestas a darlo todo por impresionar a ese alguien especial]
No importaba el tiempo, para ellas eso pasó volando, congelar la primera capa, sacarlo del congelador solamente para vaciar el relleno y cubrir lo que quedaba de chocolate, todo para que saliera perfecto, solo quedaba esperar a que se enfriara, y en el momento en que Kaede terminó de preparar sus chocolates y congelarlos nuevamente, el pastel había terminado de hornearse. ¿El olor? Exquisito, un trabajo que las tres chicas habían hecho correctamente. Tanto era así que los hermanos de Onemine entraron a la cocina, siendo llamados por el olor de tan dulce manjar.
[Hasta a mí me dio hambre]
…
¡YA ESTÁ! -sentándose con rapidez-
Espérense, debe reposar tantito para colocarle la cobertura -sentenció, mirándolos fijamente para que no hicieran algo más-
Pero tenemos hambre -quejándose con falso pesar-
Se esperan, vayan a divertirse en lo que limpio aquí -empezando a recoger el desastre hecho-
~No te preocupes, te ayudamos~
No es necesario que lo hagan, de veras -confesó apenada, no queriendo molestarlas-
Tú tranquiiila, queremos ayudaaar -añadió Otori completamente determinada-
Sí.
¿Seguras? -viendo que habían empezado a recoger- vale vale, si ustedes lo dicen -suspirando, para empezar con la limpieza-
…
Poco a poco la cocina se iba limpiando, y en medio de ello, tres chicas pensaban cómo reaccionaría esa persona especial al recibir los chocolates que, con tanto esmero, habían preparado. Para ayudar a una azabache, Nene y Kaede habían hecho chocolates con diseños simples, con el objetivo de que Shouko se llevara los mejores halagos. A ellas no les importaba en sí hacer un diseño complejo, lo único que querían era hacerle saber el gran afecto que le tenían a esa persona.
En todo momento, la imagen de un azabache con una peculiar flor en su cabeza no abandonó la mente de las tres chicas, sin duda alguna, ese chico se había vuelto demasiado especial. Ni siquiera cuando habían servido el pastel ya con la cobertura puesta, entre bocado y bocado revivían gratos momentos, entre risa y risa revivían las anécdotas, cada instante iba dirigido hacia ese chico especial, que las hacía sentirse queridas... a su querido Hitohito...
…
La tarde lentamente caía, y junto a ello tres chicas que tenían un recipiente de plástico en sus manos, cada uno con los chocolates que habían hecho, lo único que faltaba era empaquetarlos, la última decoración, el toque que cada una le daría en privado, denotando diferentes sentimientos. Komi, con la intención de hacerle saber a Hitohito sus más profundos sentimientos, Onemine, con la intención de mostrar lo agradecida que estaba por tenerlo como amigo, sin embargo, Otori era la que dudaba.
¿Por qué, cuando intentaba imaginarse a Hitohito recibiendo sus chocolates, Nene aparecía también? ¿Era porque ambos son sus mejores amigos? Es cierto, pero ese leve cosquilleo en su espalda parecía decir lo contrario, ¿Por qué era eso? ¿Tenía alguna explicación? ¿Alguna razón? No lo sabía, pero le hacía mucha ilusión ver el rostro de ambos. Sin explicación alguna, se despidió de Onemine y Komi con rapidez, desapareciendo del lugar, si ambas hubiesen prestado un poco más de atención, hubieran notado el tenue sonrojo que Kaede tenía marcado en sus mejillas... algo en ella empezaba a ser diferente...
A pesar de lo ocurrido, Nene se reintegró rápidamente a la situación, decidiendo acompañar a Shouko a su casa sin saber que, un carro se paraba frente a su casa.
"~Le pedía mi padre si venía por mí, quiero llegar lo más rápido a casa para que no se derritan los chocolates~"
Con cuaderno en alto, Shouko mostraba su genuino interés en terminar su regalo, notorio también gracias a las orejitas de gato. Nene, sabiendo eso, se despidió de la azabache, apenas se dio vuelta volvió a ver a Komi, una vez más, con su cuaderno en alto. Lo escrito le causó como mínimo, curiosidad.
…
"~Onemine... quiero pedirte un favor...~"
…
…
…
Extra
…
…
…
Una tenue lámpara iluminaba un escritorio, y en este se podía ver dos cartitas, la decoración de gatos, colores y múltiples estampitas de flores y corazoncitos era clara obviedad de que habían sido elaboradas con mucho cariño. Frente al escritorio, Kaede sonreía complacidamente por su trabajo.
El cariño que le había puesto era demasiado, al punto de que el tenue sonrojo seguía de pie, junto a las cartas, el gatito que había comprado se postraba ante ella. La peliverde no podía estar más feliz, la emoción era mucha, era demasiada, sus chocolates separados, dos bolsas bien decoradas, listos para ser entregados a sus dos mejores amigos. Esa noche, la chica no pudo dormir por la emoción, solo se giraba de un lado a otro, abrazando unos cuantos peluches con genuina felicidad, queriendo que la hora de ver a esas dos personas en especial llegase...
…
…
…
Nene, Hitohito... quiero estar con ustedes siempre...
