Cap 5

Espejo

By:Rossardlay

Cinco años atrás

Princesa eres más bonita cuando ríes que cuando lloras, por favor ya no llores, ya verás que pronto conseguirás otro trabajo aparte yo estoy trabajando también, no tienes porque preocuparte yo puedo hacerme cargo de todo no necesitas trabajar.

Cómo crees jamás permitiré algo así yo consiguiere otro trabajo seguiré buscando no quiero abusar de tu confianza. no al contrario Candy preciosa por favor hazme caso, mírame Candy agarrando su barbilla con las llemas de sus manos, amor quisiera que pasáramos más tiempo juntos, con tanto trabajo no podemos disfrutar de nuestro noviazgo. Decía el rubio un poco triste.

Cuando Candy lo voltio a ver a lo ojos era verdad lo que el le decia, siempre preocupándose por lo demas y el queriendo pasar más tiempo al lado de ella. Tienes razon amor decía la rubia yo también que deseo hacerlo pero no quisiera que nos atrasaramos. — Mi amor confía en mí, deja que yo me haga cargo mientras quisiera que descansaras, has trabajado mucho tiempo tú ahora déjamelo a mí por favor mira qué te parece si nada más te tomas aunque sea este mes y luego empiezas a buscar trabajo.

Está bien con tal de pasar más tiempo contigo lo haré te complaceré decia la rubia muy enamorada. — Eso mi vida mientras que te parece si hacemos un picnic en el parque parque, anda cariño alístate prepararle todo en la canasta para irnos a disfrutar de esta tarde dándole un beso a los labios.

Así fueron a pasar una tarde maravillosa de campo esa tarde los rubios rieron jugaron hasta que ya vieron que estaba por oscurecer y regresaron de vuelta al pequeño departamento. Tomaron una ducha cuando ya estaban los dos en pijamas se recostaron pare el rubio, yo no aguantaba más los deseos de qué Candy fuera su mujer así que la empezó a besar con mucha pasión haciendo que Candy gimiera. Cuando le dijo el rubio amor deseo hacerte mía pero si tú no estás lista yo entenderé. — Albert amor tengo miedo nunca he estado con un hombre y no quiero decepcionarte, decía la rubia.

MI princesa jamás me decepcionarás al contrario quiero ser el primero y el único en tu vida te amo como nunca he amado a nadie, nunca había sentido lo que siento contigo. Pero si tu no te sientes preparada lo entenderé cuando la rubia ya estaba mareada de él, si lo deseo y te deseo con todo el alma.

Te amo princesa, atrapando tus labios para besar cada parte del cuerpo de ella hasta prepararla, para hacerle el amor a su mujer. — Candy estaba ya en la cima del cielo sólo había sentido un pequeño dolor pero había pasado, él había sido tan tierno y cariñoso que el dolor que había sentido aminoró así fue ella disfrutó esa noche, nuevas sensaciones desde esa noche su relación cambió, haciéndose mucho más fuerte y su amor mucho más profundo.

Tiempo actual

Sonya, se acercaba al pequeño pues el estaba jugando con unos carritos, cuándo le hablo Bert ven hermoso, quiero presentarte a alguien que desea conocerte cuando el pequeño dejo de jugar y se levantó. Dándose la vuelta para regalarle la más linda sonrisa a Rose, quedando en shock al verle su rostro, no podía creer lo que sus ojos veían, parecía como si regresaba a su infancia, pues pareciera que miraba a su hermano William de nuevo. Pero con una sola diferencia este pequeño tenía pequeñas pecas en su puente de su nariz, Rose reaccionó de inmediato, cuando se acercó más a él agachándose, para saludarlo y decirle hola pequeño que bello eres y tu nombre es … Albert dijo el pequeño, pero puedes llamarme solo Bert así me llama mi mami.

Mucho gusto Bert y cómo se llama tu mami. - Candy White.

Sabes eres un niño grande cuántos años tienes volvió a preguntar Rose. - Tres años ya pronto cumpliré cuatro.

Mi amor que bello eres, sabias que eres un niño muy grande para la edad que tienes.

Si mi mami me lo dice, me parezco a mi papi.

En ese momento Rose no pudo contenerse y lo abrazó no sabía porque, pero casi podía asegurar que era hijo de su hermano William. Así estuvo un rato jugando con él, lo cual Sonya se sorprendió pues siempre miraba a todos los pequeños y los saludaba pero no pasaba tiempo con ninguno de ellos, pues siempre tenía trabajo en la oficina. Pero esta vez había sido diferente después de haber estado un buen rato con el pequeño. se fue a la oficina de inmediato a leer todo lo información sobre el pequeño. No No podía equivocarse tenía que ser hijo de William así que antes de irse fue a despedirse de él pero esta vez trató de fijarse si el pequeño tenía una marca, que su hermano tenía en la espalda y sin que nadie viera le levantó la camiseta al pequeño percatándose que tenía el mismo lunar que su hermano tenía, no había duda era hijo de su hermano y era su sobrino salió de inmediato pues tenía que hablar con él y sabía dónde encontrarlo.

Albert y George ya se encontraban en la sala de espera pero el rubio estaba muy nervioso, cuando miró que salió el doctor Lenard. doctor dígame cómo está mi tía.

Cuando el doctor que ya se encontraba más que serio sólo le dijo, lo siento muchacho pero tu tía…ha caído en coma solo queda esperar y no sabemos si en realidad despertara.

El rubio en ese momento no lo podía creer, cuando de pronto vio que venía su hermana a toda prisa y le dijo ya te enteraste de lo qué pasó con mi tia. — Me asustas qué pasó con mi tía. — Rose ha caído en coma y no dan muchas esperanzas no saben si despertara. — Dios mío, qué tragedia en ese momento Rose no pudo hablar, pues se le hacía una imprudencia tocar el tema cuando su tía se estaba muy mal esperaría el momento oportuno, para hablar con el rubio.

La rubia por su parte todo el día la paso muy ocupada pero a la vez sumamente incómoda pues Nail, no perdía el tiempo para acercarse más a ella, y eso ya no le gustara no podía dejar el trabajo pues lo necesitaba y quería mejor vida para su hijo y su nana pony. Al salir fue a recoger a su hijo se topó cuando se topó con Neil el pelirrojo se ofreció a llevarles.

Cuando la rubia le dijo no se preocupe, estoy por tomar un coche.

No claro que no lo permitiré, yo los llevaré agarrando la pequeña maleta del pequeño, y abriendo la puerta del coche para que subieran. - A Candy no le quedó más que acceder y subirse sólo dijo gracias que amable, fue todo lo que pudo decir antes de que Neil arrancara el coche.

continuará