Cap - 11
Espejó
By:Ros🌹Ardlay
Cuándo Candy le decía Albert no hagas eso, y lo ayudaba a que se incorporara, no es necesario nos mudaremos contigo no pienso hacer sufrir a mi pequeño sólo por por un capricho mío, oh por resentimientos que él no tiene la culpa de nada.
— Así qué hablaré con mi nana pony para que recojas sus cosas, y partamos a tu casa.
— Cuando el rubio al escucharla decir eso la abrazó intensamente pues no podía creer lo que oía, le estaba diciendo que se mudaría con el, Candy eres tan buena gracias yo sé que esto es duro para ti, pero tenlo por seguro que yo haré todo lo que esté en mis manos para que me perdones pues sabes lo que tu significas para mi, te amo y te amare toda la vida así como a mi pequeño y enmendare mis errores y podamos ser una familia feliz, los cuatro.
— Candy tenía todos sus sentimientos a flor de piel, pero no podía negar que tenerlo ahí de nuevo junto a ella, era como un sueño, pues aunque lo negara lo seguía amando con toda su alma, si sabía que él estaba arrepentido pero tenía primero que averiguar donde estaba la señora que le había puesto esa treta .
— Entonces déjame hablar con la nana pony para que empaque sus cosas, para mañana mudarnos espérame un momento regreso enseguida para que le demos la noticia a nuestro pequeño.
— Cuándo la rubia se retiró Albert en ese momento hablo por el celular a la mansión para encargarle al Mosso, que arreglaran las habitaciones para los nuevos huéspedes claro que le encargó a Peter qué por favor arreglara la habitación que se encontraba enseguida de la de él, para su rubia no la iba alejar de él ahora más que nunca la quería más cerca.
— Cuándo entraron los dos, el pequeño ya los esperaba ansiosamente, y preguntó qué pasa ¡verdad que mi papi se puede quedar esta noche con nosotros mami ! Di que si no quiero que se vaya.
— ¡Sí hijo por esta noche tu padre se quedará aquí con nosotros! — Sí qué bueno que alegría por fin seremos una familia arrojándose a los brazos de los rubios los abrazaba y lo besaba pues sentía una inmensa felicidad el pequeño Bert.
— A Albert su corazón se le estrujo nomás de verlo que feliz estaba cuando hablo el rubio y le dijo hijo tenemos otra noticia para ti mi amor. Mañana tu nana pony y tu madre y tu se mudarán conmigo a su nuevo hogar vendrán a vivir a su casa porque es tu casa mi amor.
— Si bravo voy a tener a mi familia papi no quiero que te alejes nunca más de mí.
— Abrazandolo más fuerte EL RUBIO no pudo evitarlo y lloraba de la felicidad de ver a su pequeño más feliz a la rubia también se la aguadaron sus ojos de ver la inmensa felicidad de su hijo así qué al momento de acostarse el rubio se despojó de su saco y los zapatos,y se acomodó del lado del del pequeño y Candice del otro lado lo que no sabían es que el pequeño sería el cómplice de volverlos a juntar de nuevo amaba sus padres y los quería ver juntos como pareja de esposos otra vez.
— A la mañana siguiente los rubios amanecieron abrazados, cuando despertaron se encontraron azul y verde muy y se preguntaban qué había pasado.
— Cuando escucharon al pequeño travieso que les decía, si asi los quiero ver siempre mami y papi ahora dense un beso de buenos días por favor, la rubia en ese momento solo miraba los labios del rubio que sin darse cuenta ya le estaba dando un pequeño beso en los labios y le decía buenos dia preciosa. — La rubia solo se sonrojo y solo dijo buenos días.
— Así salieron muy temprano hacia la mansión, todos cuándo iban llegando y entraron por unas puertas enormes y un enorme jardín y una casa que parecia castillo de lo enorme que era, no podían creerlo realmente era muy hermoso y el pequeño sólo gritaba emocionado que ahí jugaría en ese inmenso jardín.
— Claro mi amor ahí jugaremos, los dos y te enseñaré el lago que se encuentra hacia un lado te encantará.
— Si me encanta papi está hermoso decía el pequeño.
— Mi amor tú serás el dueño y señor de todo esto cuando estes mas grande pues pasa de generación a generación.
— Papi yo sólo quiero que tú estés siempre a mi lado, que no te vuelvas a marchar prométemelo por favor y no me importa si vivimos aquí o con nana pony lo único que deseo es que seamos una familia.
— El rubio al escucharlo le dijo mi niño eso es lo que más me encanta de ti que no seas un niño interesado pero aún así esto te pertenece y qué bueno que mires las cosas con nobleza pues así debe de ser, eres muy inteligente para la edad que tienes mi amor .
— El pequeño se asomaba por la ventana emocionado de ver los árboles inmensos que se miraban alrededor y todo tipo de flores de colores pues estaban en su mayor esplendor.
— La rubia por su parte no podía creer que viviera él así, como es que había podido vivir con ella en aquel pequeño departamento entonces fue ahí que se dio cuenta que el rubio la amaba de verdad.
— El rubio en cuanto entraron a la mansión ya se encontraban todos los de la servidumbre y los Mossos esperándolos cuando hablo y presentó a la madre de su hijo y a su pequeño y a la nana pony, estaban sorprendidos pues nunca se habían enterado que rubio tuviera esposa pero al mirar el pequeño se dieron cuenta que era la misma imagen de él no podían negar había vuelto a nacer su patrón. Muy amablemente saludaron y ofrecieron su respeto a Candy, a la nana pony y al pequeño los instalaron inmediatamente.
— La rubia se sentía un poco fuera de lugar pues era inmenso nunca había estado en un lugar así, ahora pensaba que la señora que se había presentado con ella cuatro años atrás, la había alejado del rubio porque pensó que nomás estaba con él por su dinero, lo que esa señora no sabía es que Candy no sabía nada de la vida del rubio.
— Ese día no asistieron al corporativo, Rubio decidió trabajar desde la mansión y así poder pasar tiempo con su pequeño. Candy se preocupó un poco pues no iba a ejercer su trabajo pero el rubio le dijo que como jefe y ahora el padre su hijo podía trabajar ahí con él ayudándole a terminar los pendientes así que no hacía falta que estuviera allá pues de todas formas ella era su secretaria pero lo que más deseaba era que fuera otra vez su mujer su esposa.
— Mientras en el corporativo, George ya había informado que no que el rubio y Candy y el pequeño no asistírian ese día a l corporativo, fue a buscar a Rose para darle la noticia y lo hicieron pasar a la oficina que se encontraba en la guardería, cuando toco pero al no recibir respuesta entró George y cerró la puerta, Rose estaba muy entretenida con sus papeles que ni cuenta se dio de quién estaba ya dentro de su oficina cuando sintió una mirada profunda en ese momento volteo y miró que era George, su corazón empezó a acelerarse más rápido de lo normal, pues de verlo ahí frente a ella la ponía un poco nerviosa por lo que había pasado en el hospital.
— Cuando George se acercó y le dijo que Candy y el pequeño se habían mudado a la mansión lo cual Rose, le regaló una hermosa sonrisa de felicidad, parándose y sin pensarlo se dejó ir a los brazos del pelinegro y le decía George qué felicidad, me da tanto gusto que haya pensado mejor las cosas yo siempre supe que alguien estaba detrás de todo esto, se aman ellos se aman. — Cuando George la separó un poco le dijo al igual que nosotros apoderándose de los labios de Rose .
Continuará . . .
