Campamento de la Legión XI Leo, a 142 kilómetros al este de la ciudad imperial, 4E 215/4/2.

El imperio ya no es lo que era, antaño el imperio gobernó todo el continente de Tamriel, pero luego de la crisis de Oblivion y la muerte de la dinastía Septim las cosas fueron cuesta abajo, fueron perdiendo cada vez más poder hasta el punto actual.

El imperio solo domina, Cyrodiil, Skyrim y High Rock, luego de la segunda gran guerra vino a añadirse Summerset Isle, pero Morrowind, Black Marsh, Hammerfell, Valenwood y Elsweyr se mantuvieron independientes.

El imperio no tiene el poder militar u económico para retomar esas naciones y volverlas a poner bajo el dominio imperial, y a pesar de los mejores esfuerzos de todo el mundo, el imperio está cada vez más en declive.

No que yo considere eso como algo malo, los imperios deben caer, nadie debería tener tanto poder sobre tantas personas, no importa cuanto lo reparta en un consejo, adoro a Maximus como un gran amigo y espero que su reinado sea pacífico y sin problemas.

Pero espero que el imperio nunca vuelva a levantarse y eso a pesar de que soy un general imperial, pero al fin de cuentas elegí el mal menor, dejar a Tamriel bajo el poder del Dominio Aldmeri tampoco era buena opción.

Aunque espero que el imperio caiga con suavidad y no con el mismo caos que lo hicieron los dos anteriores.

"Señor, la general Claudia, ha llegado" Anuncio, un soldado desde la entrada de mi tienda.

"Hazla pasar" Dije, el soldado obedeció rápido.

Con suerte la presencia de la mujer no habrá provocado reacciones desmedidas, con el tiempo que tenemos aquí, todos mis hombres ya vieron como visten las mujeres de Eostia, aunque siendo sincero admito que es algo difícil de acostumbrarse.

"General Jo'athra" Pronuncio Claudia adentrándose a mi tienda, para mi sorpresa la mujer tiene justo detrás de ella otra chica que francamente no se queda atrás en cuanto a lo atractiva que es.

Debe medir más o menos 168, de pelo rubio y largo que llega hasta su cadera, sus ojos son violetas y sus rasgos no estarían fueras de lugar en una bretona. Como Claudia, la chica lleva más bien un bikini más que una armadura, aunque el suyo está decorado con pedazos de tela que parecen querer hacer pensar a algún tipo de vestido dándole un toque elegante… Si es que un bikini puede ser elegante.

La chica dirigió su mirada a mí y contrario a Claudia no pareció poder controlar tan bien la impresión, si es por mis rasgos Khajiitas o por mi corpulencia no sabría decirlo.

Admito que soy alto y fornido más que el promedio cercano a un físico más propio de nórdicos, muchas veces me basta con acercarme de forma amenazante hacia alguien para que agachen la mirada.

"Le presento a Alicia Arcturus, Princesa de Feoh y general de los caballeros de la Iris" Escondí mi sorpresa tras una sonrisa.

Alicia luce joven, no debería sobrepasar los 20 años, el hecho de que ella sea general a su edad es… Bueno, es preocupante en realidad.

Hice una leve reverencia de la cabeza como muestra de respeto "Un placer conocerla General Alicia, teorizo que la general Claudia ya me presento"

"Lo hizo, general Jo'athra, Archimago de Hibernalia" Dijo la chica, pude ver como intento simular el tono de voz de Claudia, ese tono autoritario e imponente de general, lastimosamente la chica no lo logro y sonó algo petulante más que autoritaria.

"La princesa Alicia deseó acompañarme, espero su presencia no traiga problema alguno" Dijo Claudia.

Negué "En lo absoluto, la general Alicia es bienvenida" Tome asiento e hice seña a ambas mujeres para que hicieran lo mismo, la mesa presente en mi tienda de campaña ya está repleta de comida y vino para compartir.

"Le agradezco… General Jo'athra no puedo impedirme notar que se dirige a nosotras con nuestro título de general y no de gobernantes" Hizo notar Alicia, tomando asiento junto a Claudia.

"Perdón si eso la ofende, en el imperio acostumbramos llamarnos por nuestros cargos obtenidos mediante el mérito y no mediante herencias, en caso de no poseer título obtenido mediante el mérito entonces llamamos por títulos hereditarios, pero si les molesta puedo llamarla reina y princesa respectivamente" Explique.

"Está bien, general, es perfecto" Dijo Claudia cortando cualquier cosa que fuera a decir Alicia "Aquí está los tratados, firmados por cada gobernante de las comarcas que componen Eostia, el trato nos pareció justo para ambos lados" Dijo Claudia sacando los papeles y posándolos a un lado de la mesa.

"Perfecto, esperábamos que lo hiciera, solo tengo que hacer llegar esto a la ciudad imperial y oficialmente Eostia y Tamriel estarán bajo un tratado de paz, si los dioses son buenos, algún día nuestras naciones podrán llamarse aliadas" Dije tomando mi copa de vino, la levante un poco para hacer un brindis, las mujeres respondieron favorablemente.

"Aún tenemos muchas dudas sobre Tamriel, general Jo'athra, y la gente en general también la tiene" Pronuncio Alicia, luego de beber.

"Puedo decir lo mismo de nuestro lado. Pero eso será algo que se resolverá con el tiempo a medida que aumentamos nuestras interacciones. Si les sirve tengo un libro que relata gran parte de la historia del tercer imperio, habría que traducirlo y eso tomaría algo de tiempo, pero puede ser una buena forma de conocernos mejor" Propuse una sonrisa en el rostro.

"Tal libro sería bienvenido, aunque ¿tercer imperio?" Pregunto Claudia.

"O General Claudia, muchos de mis soldados le dirían que tenga cuidado con hacerme preguntas sobre historia, soy famoso por perderme en mi pasión por la historia y hablar sin parar durante horas. En resumen, Cyrodiil fue la sede de tres imperios, el Alessiano, El Remanico y el Septim, cabe aclarar que, aunque este es llamado el tercer imperio, los líderes son la dinastía Mede y no la Septim la cual lastimosamente se extinguió" Levante la copa algo de melancolía invadiéndome "Descansa en paz Martin"

Claudia dejó escapar una pequeña sonrisa cuando dije lo primero, aunque la borro cuando noto mi estado melancólico "Puedo comprender un hombre que se pierde en su pasión académica, mi marido es igual, ¿puedo saber quién era Martin?"

"Sabiendo eso me gustaría conocer a su marido, siempre es bueno hablar con un camarada apasionado, y para responder a su pregunta, Martin Septim fue el último emperador de la dinastía Septim, murió hace ya 215 años sacrificándose para cerrar las puertas de Oblivion y detener la invasión… Fue eso que le contamos de portales abriéndose y demonios invadiéndoos" Explique.

"Un héroe entonces" Claudia levanto su propia copa "Que descanse en paz"

Alicia copió su movimiento.

"Sobre mi marido, él le gustaría, sin duda, ha estado muy emocionado con este tema desde que se enteró, posiblemente en los próximos meses venga junto a más académicos para iniciar una investigación del portal de nuestro lado" Asentí ante eso. Una movida inteligente, aunque le compartimos lo que sabemos, eso es solo válido de nuestro lado, quién sabe si del suyo el portal es diferente.

"General Jo'athra, no pude impedirme notar que pareció hablar de Martin Septim como si lo hubiera conocido" Pronuncio la joven chica, ella parece bastante decidida a obtener respuestas a todas sus dudas.

Contrario a Claudia que si bien puede que tengas esas dudas parece saber controlarse y solo hacer las preguntas pertinentes.

"Lo hice, de hecho, estuve a su lado en la crisis junto al Héroe de Kvatch quien fue el responsable de permitir que Martin lograra su objetivo de cerrar las puertas" Dije con algo de melancolía recordando aquellas aventuras.

"¿Tan viejo es?" Pronuncio sorprendida Alicia, eso le valió una mirada reprobatoria de Claudia que hizo que la rubia se encogiera en su asiento.

"Lo soy, los magos en Tamriel tendemos a vivir mucho más de lo que los dioses predijeron para nosotros, si se lo pregunta ni siquiera soy el mago más viejo existente, ese título le pertenece a Divayth Fyr, ese anciano elfo oscuro tiene como mínimo 4000 años" Dije obteniendo miradas de sorpresa de parte de ambas mujeres.

"¿4000 años?" Pronuncio incrédula Alicia.

"¿Espera, dijiste que es un hombre?" Pronuncio Claudia ante lo cual asentí "Ya veo… En verdad es diferente, las elfas oscuras de nuestro lado son una raza estrictamente femenina"

Levante una ceja ante eso "¿En serio?" Ella asintió "Supongo que otra diferencia entre nuestros mundos, aunque tenemos muchas similitudes, también muchas diferencias"

"Estoy de acuerdo" Dijo Claudia.

Hablamos un poco más antes de que ambas mujeres se fueran volviendo a su mundo, nuevamente la reunión fue mejor de lo esperado, aunque… Alicia, Claudia… Eostia, esos nombres, por alguna razón desde que los escuche por primera vez, no puedo impedirme pensar en que los conozco de algún lugar, lo cual es raro porque hice que buscaran algo referente a Eostia en cualquier libre que pudiera tener la biblioteca imperial y no se encontró nada.

Entonces solo existe una explicación del porqué siento que conozco esos nombres… Los escuché en mi anterior vida.


Lugar desconocido, 4E 215/4/2

"En estos momentos Claudia ya debe estar en el campamento imperial dando el tratado firmado" Pronuncio Grave, su voz cargada de molestia.

Ahora mismo nos encontramos en contacto mediante una exotérica magia que Kin había descubierto, se me pasan los detalles de cómo funciona exactamente, pero basta con verter un líquido en un punto de agua y automáticamente esta agua se transforma dejando ver el rostro de la persona con la que deseamos hablar y permite escuchar su voz.

"Maldición, ¿no se pudo hacer nada para impedirlo?" Observe al héroe de Eostia negar.

"Por alguna razón Celestine ha sido extremadamente precavida sobre este tema, a decir verdad, muchos nos enteramos de la existencia del portal solo cuando los tratados ya fueron firmados, tenía que haber previsto que Claudia moviendo a sus caballeros del alba a ese lugar causaría problemas"

Ciertamente, debería haberlo hecho, Claudia es una perra molesta, paranoica como ella sola, si alguien es capaz de arruinar todos nuestros planes es ella, pero pensándolo bien ¿Quién mierda hubiera podido prever que un gigantesco portal a otro mundo aparecería de la nada?

"¿Crees que esto arruine todos nuestros planes?" Cuestiono Grave.

Obviamente, aún es muy pronto para saberlo, ese imperio tras ese portal puede terminar siendo muchas cosas, un aliado, un enemigo o incluso una fuerza que quiera el mismo objetivo que nosotros, pero que no quieren compartir con nosotros, pueden ser muchas cosas y la falta de información que tenemos sobre ellos es enorme.

"Aún no podemos hablar con total seguridad, en todo caso lo mejor sería encontrar una forma de destruir el portal a su vez que aprendemos de esa gente y tal vez traerlos al redil con nuestro plan" Explique.

En tiempo normal no planearía unir a nadie al plan en un estado tan avanzado, pero la diferencia aquí es que ese maldito portal está literalmente en el corazón de Eostia, no muy lejos de Ken, si se alían con Celestine ella tendrá literalmente ayuda que puede llegar con facilidad a cualquier punto de Eostia no como lo harían otras naciones que tienen que cruzar las numerosas fronteras naturales que pose Eostia.

"Puedes meter algunos de nuestros hombres en el equipo de investigación, Celestine ordeno la creación de un grupo de magos y académicos para estudiar el portal, serán liderados por Astrid Flamel y mi inútil hijo" Aconsejo Grave.

Asentí, ante sus palabras, buena forma de poder estar cerca del portal, para adquirir información o destruirlo de ser necesario.

"De todas formas debemos ralentizar nuestros planes, dudo que Celestine esté dispuesta a enviar a los perros negros a la fortaleza oscura teniendo un posible enemigo tan cerca, es pacifista, no estúpida" Dije con un enojo para nada escondido.

"Eso dará más tiempo a Eostia para recuperarse, y nuestros aliados monstruosos se impacientarán" Grave tiene el maldito don de apuntar lo obvio.

"Soy consciente de eso, pero no podemos dejar a la suerte una variable tan grande como ese portal, esa cosa puede tirar a la borda lo que hemos planeado durante años" Le explique, el hombre es bueno dirigiendo ejércitos, pero jodidamente malo en cualquier otra forma de estrategia que no tenga que ver con enviar hombres a matar cosas.

"Entiendo, entonces avísame de cualquier cosa, te mantendré al tanto sobre lo que se descubra del portal" Y dicho eso la comunicación se cortó haciendo que el agua vuelva a solo reflejar mi rostro.

"Y decir que tengo que tener esta misma conversación de mierda con Osman, Mandeville, Jafar y ese hijo de perra, arrogante de Berg" Tengo muchísimos otros aliados a los cuales contactar, pero estos hijos de perra son en absoluto lo peor de lo peor con los cuales tratar, lastimosamente son también mis mayores aliados.

Maldigo cuál sea la fuerza que hizo que ese portal apareciera, solo espero que esto resulte en mejoras para mis proyectos.

"Vault, ¿ya terminaste?" Pregunto Direc entrando a mi habitación, mi querido hermanito y mi mejor capitán.

"Lastimosamente no, aún tengo muchos idiotas con los cuales hablar" Dije casi gruñendo.

"Entiendo, solo vengo a decirte que recibimos órdenes de Celestine, quiere que un destacamento de nosotros se dirija cerca del portal, tal parece está siendo precavida" Explico Direc.

"Bueno… Eso son buenas noticias, pensaba enviar alguno de nuestros hombres en secreto, pero si nos piden ir… Supongo que será lo mejor" Por lo menos eso es una buena noticia en toda esta mierda "Iras, tú llévate a Kin, quiero que obtengan la mayor cantidad de información del imperio detrás del portal y encuentren una forma de destruir el portal"

Direc solo asintió, cuando vio que no tenía más órdenes que dar se fue, dejándome solo para lidiar con más bastardos.


Campamento de los caballeros del Alba, a 347 Kilómetros al norte de la capital de Ken, 4E 215/4/20.

Las inmediaciones del portal del lado de Eostia se fueron llenando rápidamente, una fusión de ejércitos de varias comarcas y mercenarios llenaron el espacio hasta contar una fuerza de por lo menos 6000 almas, ignorando a magos y académicos que vinieron a estudiar el portal.

Cualquier diría que Eostia se prepara para invadir Tamriel, pero en el tratado se estipuló que como Tamriel tiene derecho a mantener un ejército delante del portal, Eostia pose el mismo derecho y tal parece lo están aprovechando.

Aunque el hecho de que sus fuerzas sean tan… Diversas, manda un mensaje, no son un frente unido.

El imperio a nivel de ejército funciona de una forma simple. Cada provincia del imperio tiene una o varias legiones, las cuales se crean reclutando locales, eso permite la creación de un ejército grande y profesional a imagen de los habitantes de la provincia, si bien las armas y armaduras se adaptan a las necesidades raciales, geográficas y climatológicas de la provincia siguen teniendo una estética imperial.

No es el caso con Eostia, los ejércitos de Feoh, Geofu, Ken, Rad y Ansur no pueden lucir más diferentes los unos a los otros, cualquiera que los viera ni siquiera se le ocurriría pensar que son del mismo país, claro que las mujeres visten armaduras bikini, pero los pocos hombres que se ven llevan armaduras normales a juego por lo menos en estética y color con las de las mujeres.

Luego están los dos grupos de mercenario, los Kuroinu y los Hakuro.

Esa es una muestra clara de que Eostia no pose los números suficientes para crear una fuerza equivalente a mi legión sin la intervención de mercenarios… Cuando lo piensas es lamentable, la gente de este reino se está literalmente esforzando al máximo para crear una fuerza que iguale en números a una sola legión de las 11 que posee el imperio en la actualidad.

Sin olvidar de que a simple vista se ve niveles de profesionalismo varios, los Kuroinu ni se hable más bien parecen bandidos más que mercenarios, algunos miembros a duras penas tienen piezas de armadura hechas de piel y otros llevan como armas garrotes de madera, los Hakuro son menos numerosos, pero definitivamente mejor armados y su comportamiento es más formal que el de los Kuroinu.

Del lado de los ejércitos de Eostia, los caballeros del Alba de Claudia son impecables, iguales de disciplinados como una buena legión imperial, seguidos por los caballeros de la Iris de Alicia, que a imagen de su líder lucen más como si trataran de ser igual a los caballeros de Alba, como era de esperarse llevan buenas armaduras y armas bien afiladas y tratadas.

Las fuerzas de Rad y Ansur, en cambio… Bueno, Rad son bastante parecidos a los Kuroinu en comportamiento y armamento y Ansur el hecho de que todas sean Halfling y que, así como lucen como niñas, se comportan como niñas… Digamos que es difícil imaginarlas como un ejército, aunque el hecho de ver a la mayoría cargar con facilidad armas que algunas veces la triplican en tamaño puede hacerte tomarlas un poco en serio.

Soy consciente de que esto es solo una fuerza simbólica, están aquí para asegurarse que las cosas no se salgan de control más que nada, pero mi legión también y en lo que cabe, eclipsa en todo a este ejército.

Deje escapar un suspiro, me despeje la mente y comencé a caminar por el lugar repleto de varios campamentos separados por ejércitos. Otra muestra de que no son un frente unido, claro que sería malo que simplemente pusieran sus campamentos al azar al lado del otro, pero que se encuentren separados cada uno de por lo menos unos veinte metros, manda precisamente el mensaje de que estos ejércitos no quieren unirse mucho.

Mi objetivo es acercarme a los académicos que investigan el portal, entablar alguna conversación con ellos y ver que han podido descubrir.

En mi camino pude sentir un gran número de miradas sobre mí, lo cual no es de extrañarse, soy una persona de otro mudo después de todo.

Luego de caminar varios minutos llegue al campamento de Ur el cual se encuentra pegado al de Feoh y donde se encuentran todos los magos e investigadores.

"Quisiera saber ¿Quién lidera la investigación del portal?" Pregunte a un soldado cercano.

El tono de voz usado no fue diferente al que suelo usar con mis propios soldados, lo cual hizo que el hombre se pusiera firme y nervioso a la vez "Su majestad, Astrid Flamel, es la dirigente de la investigación, señor" Respondió el chico.

Mantuve mi rostro serio, escondiendo la diversión que siento ante su reacción "Por favor infórmale que el general Jo'athra quiere reunirse con ella" Él asintió, pero se quedó parado firme como un poste, le hice seña con la cabeza de que se fuera y pareció al fin entender lo que quiero, salió corriendo a toda prisa.

Solo dejé escapar una sonrisa que contiene una mínima parte de mi real diversión ante lo que viene de pasar.

Minutos más tarde, el chico volvió poniéndose a guiarme hacia la tienda de compaña de la reina Astrid.

Según tengo entendido, Astrid Flamel es la reina de Ur, si bien es verdad que la familia real de Ur se apellida Fiorire, Astrid prefirió tomar el apellido de su padre en vez del de su madre, aparentemente este mundo es muy lazo sobre la elección de apellido, una prueba es Claudia, su apellido original es Bern, el apellido de su marido es Curtis, pero ella se apellida Levantine debido a que fue el apellido que se le dio cuando fue adoptada por la familia Levantine y ella se quedó con ese apellido.

En fin, fui guiado por el soldado hasta la tienda de campaña de la reina de Ur, viéndola desde lejos, la tienda es enorme, tan grande como puede ser una casa, eclipsando por mucho mi propia tienda de campaña como la de Claudia.

Al llegar a su entrada, dos caballeros de la Iris me dejaron entrar.

Al estar dentro las cosas parecieron muy diferente a afuera, la tienda no está hecha de tela blanca, sino de rosa y violeta, el piso está cubierto por grandes alfombras y la tienda está separada en múltiples puntos teniendo incluso una sala de estar.

"General Jo'athra, por favor sea paciente, estoy tomando un baño" Escuche una voz provenir de detrás de alguna de las cortinas que separan la tienda en varias habitaciones.

La voz de Astrid fue extrañamente… Seductora, y sé cómo se escucha una voz seductora, he sido abordado por demasiadas nobles para no saber cuando intentan seducirme.

Me gustaría decir que se me acercaron porque les gusto genuinamente, pero eso sería muy iluso de mi parte, esas mujeres solo vieron mis títulos, mis contactos y el prestigio que pueden obtener gracias a mí, ni el sexo se salva de ser usado como arma en la política.

"Tómese su tiempo" Dije sabiendo cómo funciona este juego.

"Si hago tal cosa, tal vez no terminemos hablando hasta dentro de varias horas, aunque podemos hablar ahora ¿A qué debo su visita?" Cuestiono, ella no abandonado su tono sensual.

"Vine a ver como avanza la investigación de este lado del portal, y si lo desean, prestar mi ayuda" Expliqué, siguiendo el sonido de su voz, pude notar donde se encuentra ella en la tienda.

Aunque visto lo visto no necesitaba escuchar para adivinar donde ella está, detrás de una cortina que sirve para separar las diferentes secciones de la tienda de campaña puedo ver proyectada en la cortina la silueta de una mujer metida en una bañera.

Para que su sombra se proyecte de esa forma dentro de una tienda que no deja entrar la luz del sol, la reina debe tener alguna fuente de luz artificial dentro de aquella habitación y visto lo visto fue puesta a propósito así, ella quiere que la vea tomar su baño, aunque solo sea por silueta.

A de admitir que es una forma original de seducirme.

"Eso es muy amable de su parte" Pronuncio ella, la observé levantar su pierna en alto y pasar lentamente su mano desde su tobillo hasta su muslo, el movimiento fue bastante sensual "Mis alumnos ya empezaron la investigación mágica guiándose por su excelente investigación, nos permitió no comenzar ciegos"

Cierto, como indica una parte del tratado, debemos compartir toda información obtenida sobre el portal, es por lo cual compartí toda nuestra investigación con ellos.

"Contento de saber que eso les ha ayudado" Respondí admirando su figura mediante su silueta, puede que sea consciente de su intento de seducirme, pero eso no me hace que no pueda disfrutar del espectáculo.

"Su majestad" Pronuncio un soldado entrando a la tienda "Lord Curtis viene de llegar junto a los académicos" Anuncio el hombre.

"Bien, dígale que espere afuera que termine mi baño" Ordeno, el soldado se fue para obedecer a la orden "Me temo general que tengo que acelerar mi baño, puede entretenerse con Lord Curtis mientras termino… A menos que me quiera hacer compañía"

Esa fue una invitación descarada, y francamente me gustaría decir que si aunque solo sea para bajar un poco del estrés acumulado desde que apareció el portal, pero no estamos hablando de una mujer cualquiera aquí, es una reina de otro mundo con costumbres potencialmente diferentes a las de Tamriel y con posibles rarezas biológicas.

No quisiera atrapar una enfermedad de otro mundo "Me temo que declinaré por ahora" Dije haciendo una leve reverencia.

"Lástima, es difícil alcanzar mi espalda, me vendrían bien unas manos extras" Insistió ella.

Bueno… De verdad he estado muy estresado… Y siempre puedo conseguir algo para curar cualquier enfermedad… Y no debería dejar mi pene pensar por mí "Solo por curiosidad, ¿alguna costumbre condena Ayudarla con su espalda?" Cuestiono.

"Lo único que sería condenatorio sería no venir a hacerlo" Dijo ella algo divertida.

Sabes que ¿Qué tiene de malo dejar el pene tomar el control a veces? "Supongo entonces que la ayudaré"

"Saberlo me hace muy feliz" Dijo ella su voz sonando bastante satisfecha.

Que Dibella me preserve de cualquier cosa que pase aquí.