Capitulo 17. Sanación

Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.

- ¿Le dirás? -Preguntó Rose.

-Se lo merece. No puedo tenerlo ahí, solo por lo que siento. Mientras no lidie con todo lo demás no es justo para él.

-Vaya Bella… eso es increíblemente maduro de tu parte-Dijo seriamente.

-Digo, sabiendo que probablemente las chicas están haciendo fila para tomar tu lugar-Agregó con burla. Rodé los ojos. Seguramente era cierto. Hice una mueca y dejé que Rose pintara mis uñas, decidí explorar una idea que tenía en mi mente para alejar de los pensamientos desagradables que habían llegado con la broma de Rose.

-Hey Rose. Hay esta chica en el gym… me gusta para presentársela a Emm… Emily Larson, ¿sabes quién es? -. Rose frunció el ceño.

-Creí que Emmett no tenía citas-Dijo sin contestar mi pregunta.

-Qué quieres decir con que no tiene citas? -.

-Nunca lo he visto salir con nadie. Pensé que era de esos chicos que simplemente no estaba interesado en todo el rollo de pareja-Dijo mirándome.

-Por supuesto que está interesado, es solo que no es muy vocal con ello porque no le gusta que se aprovechen de su dinero y además tiene un horario muy apretado. Emm es muy sencillo-. Rose se vió un poco descolocada.

-Vaya…-.

-Entonces? Emily Larson?-Presioné. Rose hizo una mueca.

-¿No es muy insulsa? Emm parece ser un chico alegre y alocado. Diría que su pareja tendría que tener un poco de carácter para aterrizarlo un poco-Dijo tratando de parecer desinteresada. Bingo!

-Ya para. ¿Te gusta? -Pregunté abruptamente. Ella sonrió.

-Me gusta… me encanta B-Dijo encogiéndose de hombros.

-Y?-Presioné de nuevo.

-Somos amigos, todos… tenía esperanza de que si tú y Edward se juntaban sería menos raro. Además, me trata como a Jasper-.

-Rose… créeme, a Jasper no lo mira como a ti-Dije riéndome. Ella se echó a reír.

-Solo quiero que tome el impulso me entiendes? No quiero ser yo la que lo seduzca-.

-¿Porque?-.

-Quiero que él me VEA, por lo demás que soy B, no solo por mi físico… sé que suena extraño, pero estoy acostumbrada a que todos los chicos se sientan atraídos por mí por cómo me veo. Con Emmett no fue así… quiero que él me VEA, a mí, a quien soy detrás de la apariencia, ¿me entiendes? -Preguntó algo nerviosa. Sonreí.

-Te entiendo. Él lo hará-Dije apretando su mano con cariño. Ella sonrió y volvió a concentrarse en mis uñas.

El resto de la noche pasó entre risas y chisme. Rose tomó algunas almohadas y cobijas y acampó en mi sofá gigante cuando llegó la hora de dormir. Yo me acosté en mi cama tratando de encontrar una posición cómoda para apaciguar la punzada sobre mi costado. Cuando estuve lo suficientemente cómoda tomé mi teléfono y le escribí a Edward.

"Disculpa no haberte respondido. Estuve con los chicos y luego con Rose todo el día. Gracias por el favor. Allá estaré mañana"-Escribí rápidamente. No pasó un minuto antes de que mi celular vibrara.

"Lo imaginé. Mañana debo ir al centro de acondicionamiento, ¿quieres que te lleve?"-.

"Suena bien, debo hablar contigo"-Dije frunciendo el ceño. Mi vida era tan complicada en estos momentos. ¿Porque no podía disfrutar de lo que me estaba pasando sin tener que volver todo un enorme inconveniente? No me entendía, pero sabía que lo que había decidido era lo mejor.

"Paso por ti a las 9 am"-. Dejé el teléfono en la mesa y apagué la lámpara. Suspiré, mañana sería otro día estresante.

Desperté sintiéndome menos adolorida. Gracias a Dios. Escuché ruidos en la sala y recordé que Rose había dormido en el condo. Me quité las sabanas y recogí mi cabello en una coleta.

-Hey buenos días-Dije al verla sentada en la sala mirando su teléfono. Alcé las cejas y miré hacia la cocina de donde provenían ruidos. Edward estaba moviéndose con libertad por el lugar y haciendo todo con un solo brazo.

-Buenos días B-Dijeron ambos. Fruncí el ceño.

-Rose, Edward tiene una fractura, ¿ni siquiera puedes ayudarle? -Pregunté.

-Él se negó-Dijo simplemente encogiéndose de hombros.

-Rosalie no sabe hacer nada. Prefiero ir lento pero seguro-Dijo Edward sonriendo.

- ¿Necesitas ayuda? -Pregunté ignorando el hecho de que estaba en pijama, recién levantada y Edward estaba perfectamente arreglado.

-Ya está todo listo, disculpa meterme así. Rose me ha llamado diciendo que necesitaba ayuda, la ayuda era cocinarle-Dijo negando con la cabeza. Me reí.

-Tu prima es todo un caso-Contesté sentándome junto a la barra.

- ¿Saben que puedo escucharlos perfectamente cierto? -Preguntó Rose desde el sillón.

-Ven a desayunar y deja de quejarte, sabes que es verdad-Dijo Edward poniendo platos con pancakes frente a nosotras. Lo miré.

-Mezcla light y sin azúcar para ti-Dijo leyendo mi mente. Sonreí. Era tan lindo. Ugh.

-Gracias Ed-Contesté comenzando a comer. Hablamos de trivialidades mientras comimos. Rosalie tuvo la decencia de lavar los platos y luego anunció que tenía que irse.

-Hey Rose gracias por tu compañía-Comenté al verla recoger sus cosas.

-De nada B. Llámame más tarde, quiero saber cómo te fue-Dijo. Asentí y nos abrazamos en señal de despedida.

-¿Quieres que te espere mientras te duchas?-Preguntó Edward detrás de mí.

-Está bien, puedes ver televisión si quieres-Dije señalando la tv. El asintió y me fui a organizar. Ducharme fue menos traumático esta vez. Doloroso aún, pero menos traumático. Definitivamente era bueno no tener que usar ropa deportiva esta semana, ya que era mucho más fácil vestirme. Me puse la venda con cuidado tratando de ignorar el feo color morado que adornaba mi costado. Decidí usar un vestido para no tener que hacer fuerza al ponerme pantalones. Me senté lentamente y me puse mis botines con algo de esfuerzo. Tomé mi maquillaje y me lo apliqué levemente. Tomé mi bolso, mi celular y salí.

Edward estaba sentado en el sillón con su brazo sano descansando detrás de su cabeza. Cuando me vió tomó el control, apagó la televisión y me miró fijamente.

-Wow…-Murmuró. Sonreí.

-¿Qué?-Pregunté.

-No conocía esta Bella-. Lo miré confundida.

-¿A qué te refieres?-.

-Ya te había visto sin una gota de maquillaje y en ropa de entrenamiento y también te había visto con una cantidad decente de maquillaje y en ropa de fiesta. Creo que esta Bella… un punto medio entre las otras dos, es mi favorita-Dijo sonriendo. Sentí mi cuello calentarse y bajé la mirada tratando de colectar mis pensamientos. Desde que había admitido mis sentimientos hacia Edward no podía actuar de la misma manera que antes cuando estaba a mi alrededor. Respiré profundo y lo miré.

-Ed… creo que debemos hablar-. El asintió y señaló el asiento a su lado.

-Se lo que vas a decir-Dijo antes de que pudiera reunir mis pensamientos. Lo miré con sentimientos encontrados.

-Créeme que no es lo que siento. Siento mucho por ti Ed, es solo que… no estoy preparada. Y no quiero hacerte daño. Creo que nos apresuramos a esto sin darnos el tiempo suficiente de entender los momentos en los que estamos cada uno. O por lo menos yo… no quiero estar contigo a medias e insegura-. El me miró en silencio por lo que sintió una eternidad.

-Haré esto por ti Bella… daré un paso atrás solo porque veo que realmente te saca de tu tranquilidad la situación y no quiero eso para ti. Pero quiero que sepas que no cambiará nada para mí. Primero eres mi amiga y seguiré aquí, a tu lado. Cuando estés lista y si todavía quieres ser algo más, lo seré. Puedo ser paciente-.

-Ed quiero que tengas claro que no es lo que te pido que hagas. No te pido que me esperes. No te pido que sigas ahí, teniendo la oportunidad de seguir con tu vida… no sé si pueda sentirme preparada pronto, ¿entiendes? -.

-Sé que no es eso lo que me estás pidiendo. Pero quiero hacerlo, y aquí estoy siendo completamente egoísta. Te quiero a ti, solo a ti, para mí y no importa cuando sea eso. Cometí un error antes en traer mi estilo de vida de New York a Seattle, no quiero salir con varias, no quiero acostarme con varias… no me importan las otras chicas. Quiero que seas tú B-. Lo miré sorprendida.

-Lo siento Ed, de verdad. No sabes la angustia que siento al pensar que puedo estar cometiendo un error. Pero también, quiero estar bien yo… para estar bien contigo-. Él sonrió.

-No tienes que disculparte. Mientras tanto puedo disfrutar ser tu amigo-Contestó tendiéndome su mano. La tomé y el apretó con cariño. Le sonreí y lo abracé.

-Gracias-Dije contra su pecho. Edward puso su brazo bueno en mi cabeza y acarició mi cabello.

- No hay de que B-Dijo para luego besar mi cabeza.

-Es hora de irnos-Agregó. Asentí y me puse de pie con su ayuda. Esa astilla oficialmente apestaba.

-Esto apesta huh-Dijo Edward voceando mis pensamientos.

-Definitivamente-Dije haciendo una mueca. Él se echó a reír y me tendió mi bolso. Lo tomé y salimos del condo, subimos a su auto y fuimos camino al centro de acondicionamiento de los Seahawks.

-¿Porque tienes que ir al CA?-.

-Están haciéndome seguimientos muy seguidos para ver si puedo regresar antes de lo planeado. Están pateando el trasero de Sully en los entrenamientos y el Coach está preocupado por el próximo partido-.

-Deberían reconsiderar tu suplente entonces. Un equipo de esa talla no debería depender de un único Quarterback-.

-Créeme, ya lo están haciendo. Es solo que conseguir un buen QB en plena temporada no es tan sencillo. El Coach está pensando incluso reclutar en College League. La próxima semana me ha invitado a ver algunos tryouts-.

-Suena divertido-.

-Es un poco estresante. Cualquiera de esos chicos puede ser mejor que yo, digo son más jóvenes después de todo-.

-Vamos… estas de No. 2 en el ranking de los mejores QB… no creo que eso suceda-.

-No soy el No. 1 aun-Agregó Edward riéndose.

-Chico egocéntrico-Contesté riéndome de vuelta. Cuando llegamos al CA Edward estacionó y me acompañó al despacho del Psicólogo del equipo. Debo admitir que estaba increíblemente nerviosa.

-Hey, todo va a estar bien. Eleazar es genial-Dijo frente a la puerta. Asentí y respiré profundo.

-Estaré aquí cerca. Llámame cuando termines-Agregó alejándose. Me quedé observando la puerta por 5 sólidos minutos hasta que alguien detrás de mi carraspeó.

-¿Te quedarás admirando mi puerta o entraras a charlar conmigo?-Preguntó un hombre de ojos castaños y cabello canoso. Eleazar supongo. Él se echó a reír ante mi cara.

-Bella cierto? Vamos, no muerdo-Dijo poniendo su mano en mi espalda para guiarme hacia la oficina.

-Lo siento, estoy un poco nerviosa-Dije cuando me señaló un sillón. Eleazar se sentó frente a mí.

-Completamente normal. Me presento formalmente Bella, soy Eleazar Montgomery. Seré tu terapeuta el día de hoy y luego de nuestra charla definiremos si es necesario que sea tu terapeuta en algunas sesiones más, ¿estás de acuerdo con eso?-Preguntó. Asentí.

-Necesito que uses tus palabras Bella-Pidió amablemente. Respiré profundo y asentí nuevamente.

-Sí, estoy de acuerdo. Gracias por recibirme hoy Eleazar-.

-Es con todo el gusto. Cualquier cosa por el QB estrella de nuestro equipo. Además, he escuchado mucho de ti. -Dijo sonriendo cálidamente.

-¿Supongo que has visto algo de gimnasia?-.

-Te recuerdo en los últimos olímpicos querida. Ahora dime, ¿hay algo especial que quieras contarme? -. Me miré las manos.

-Realmente no fue idea mía venir. Fue toda de Edward, pero decidí hacerlo porque es importante para mí avanzar-.

-¿Por qué es importante?-.

-Porque hay algo que no me deja estar tranquila en pedana. Quiero estar tranquila en pedana no importa que pasé fuera de ella-. El asintió.

-Empecemos por ahí. ¿Qué crees que no te deja estar tranquila? -Preguntó. Me enfrasqué en toda la historia que ya saben. El asentía de vez en cuando y tomaba notas en otros momentos. Cuando creí que ya había terminado me detuve.

-Has tenido año muy eventual-. Resoplé.

-Y que lo digas… prefería mil veces solo entrenar por entrenar… todo este… ruido… que viene con las competencias es horrible-. Eleazar se rió.

-Bella… Edward tiene razón. Estas sacando todo de proporción, lo único que tienes es miedo a fracasar-.

-Bueno… por supuesto-Dije como si fuera obvio.

-Es muy obvio ahora que lo digo, pero si te entiendo bien crees que toda tu reacción es porque tienes un trauma de tu pasado, asociado a todo lo que sucedió con Tyler. Realmente no veo nada que me apunte a eso. Has hecho tu duelo sobre esa situación, lo has superado. Realmente lo único que pasa es que tienes miedo a perder, un miedo a perder más alto que lo normal, y creo que es porque has vuelto a un ambiente que no se detuvo cuando tú lo hiciste, y de ahí tu fobia al foco público, tu fobia a arruinar tu presentación, tu fobia a dejar entrar a otras personas en tu vida, ya que eso elimina las razones por las que podrías fallar… Déjame decirte querida, que todos podemos fallar, no solo tú y no necesariamente la culpa es por los demás factores que estén sucediendo en nuestra vida-. Lo miré en silencio.

- ¿Qué quieres decir? -Pregunté frunciendo el ceño.

-Tienes mucha presión sobre ti Bella. Eres el elemento atípico en competencias. Eres mayor que la mayoría de competidoras. Y no has vivido competencias elite en 2 años. Tu reacción a toda esta situación con Edward y Paul, es un reflejo involuntario de lo que viviste con Tyler, pero no quiere decir que la razón sea la misma. ¿Antes de la pelea habías tenido situaciones similares? Preguntó.

-Todo el tiempo, con Emmett. Vivía en el suelo prácticamente. ¡Pero había mejorado! –Dije recordando cómo eran los entrenamientos y porque Emmett vivía frustrado conmigo.

-Creíste que habías mejorado. Tu relación con Emmett mejoró, Jasper vino a apoyar tu equipo. Charlie consiguió pareja. Muchas cosas positivas momentáneamente generaron una relajación interna en tu cabeza, pero el estrés emocional de la situación con Paul y Edward detonó nuevamente tu inestabilidad-. Ugh. Esto apestaba.

-¿Cómo puedo arreglarlo?-.

-Puedo sacarlo de ti con hipnosis y algo más de terapia. Si estas dispuesta-.

-Por supuesto-Contesté. Amigo, a estas alturas haría lo que fuera.

-Bien… nos vemos en una semana entonces. Antes de tu primer entrenamiento cuando te recuperes-. Asentí.

-Gracias Eleazar-Dije poniéndome de pie.

-Con todo gusto. Nos vemos en unos días-Dijo estrechando mi mano. Asentí y salí de la oficina en busca de Edward. Tomé mi celular y le escribí que ya estaba lista. El me respondió "estoy en el área de entrenamientos, búscame allí". Pregunté a un chico musculoso donde quedaba y me dirigí a ella.

El área de entrenamientos estaba llena de hombres sudorosos y muchos gritos de alguien dando instrucciones a todo pulmón. Solo había un par de chicas y estaban observando, usando un silbato cada tanto y tomando notas. Edward estaba en el fondo junto a el hombre que gritaba. Me dirigí allá tratando de no atravesarme en el camino de nadie.

-Hey, ¿cómo te fue? -Preguntó Edward al verme.

-Bien… volveré en unos días-.

-Hey Cullen! ¿Quién es la lindura? -Preguntó un chico rubio al otro lado del salón. Edward rodó los ojos y lo ignoró.

-Bella Swan, Edward me ha hablado mucho de ti. Soy el Coach Sloan-Dijo el hombro al lado de Edward extendiendo su mano.

-Hola Coach. Disculpe la interrupción-Dije estrechándola.

-Tonterías. Ya dejaré ir a Edward para que pueda llevarte de vuelta-Contestó sonriendo amablemente.

- ¿Estás lista? -Preguntó Edward. Asentí y nos encaminamos a la salida. El idiota rubio de antes se atravesó en la puerta y se cruzó de brazos.

-Parece que no me has oído antes Cullen. ¿Quién es la lindura? -Preguntó cabeceando hacia mí. Edward resopló y miró el nombre que tenía pegado con cinta en su pecho.

- ¿Johnson cierto? ¿Mejor enfócate en mejorar tu lanzamiento quieres? Necesita algo de práctica -Contestó Edward poniendo su mano en mi cintura y guiándome a caminar. El chico se echó a reír y se enderezó para acercarse a Edward. Miré a mi alrededor y había un par de chicos que había visto en el equipo antes observándonos en silencio.

-Vamos Cullen. Ya que me quedaré con tu puesto también puedo quedarme con tu chica-Dijo sonriendo estúpidamente. Edward se cruzó de brazos, miró en dirección de los chicos que había visto antes y ellos sin decir nada se acercaron. El tal Johnson retrocedió dos pasos.

- ¿Que no sabes cómo funciona aún el sistema chico? ¿No les enseñaron en college que nuestro QB es capitán dentro y fuera de la cancha? -Preguntó uno de ellos en voz gruesa.

- ¿Porque no vas a mejorar tu lanzamiento como te han dicho y sacas tu trasero de aquí? – Agregó el otro. Johnson se vió increíblemente nervioso y se alejó sin decir nada.

-Pratt, Collins, gracias. ¿Qué onda chicos? -Preguntó Edward saludándolos de forma varonil.

-Cap, te extrañamos acá. ¿Cómo va el brazo? -Preguntó uno de ellos.

-Va bien… espero volver con ustedes en 2 semanas-Contestó.

-Gracias a Dios, Sullivan nos va a hundir… el chico no puede arrojar a más de 40 yardas-Agregó el otro.

-Solo son un par de partidos más y de todos modos ya estamos buscando como solucionar eso. Como ven, uno de las opciones es ese idiota de Johnson. Paciencia chicos-Contestó Edward. El grupo de testosterona se volvió a saludar y por fin Edward y yo salimos de allí.

-Perdón por traerte allí, no pensé que fuera a ser incómodo para ti-Comentó.

-Está bien. Siempre hay idiotas en todos lados-Contesté. Él se echó a reír.

-Entonces, ¿te sientes bien? ¿Te hizo bien hablar con Eleazar? -Preguntó una vez estuvimos en el auto.

-Honestamente fue muy iluminador. Digamos que creía que las cosas estaban pasando por razones distintas, me siento bien-.

-Me alegra. ¿Entonces volverás? -.

-En una semana-.

- ¿Tienes hambre? Ya casi es hora de almorzar-.

-Está bien. Llamaré a Emmett para ver si quiere ir con nosotros-. Llamé y el aceptó encontrarse con nosotros en el restaurante.

-Hey chicos ¿qué onda? -Saludó Emmett cuando aparcamos en Olive Garden.

- ¿Dónde está tu amigo siamés? -Pregunté refiriéndome al hecho de que Jasper parecía pegado a la cadera de Emmett.

-Ese pillo se ha ido hoy a visitar a Alice-Contestó negando con la cabeza.

- ¿Qué? ¿Yo porque no sabía nada de esto? -Pregunté al aire. Edward se echó a reír.

-Jasper no quiso decir nada hasta que estuvo allá. Créeme yo estoy igual de sorprendido que tu-.

Entramos al restaurante y nos hicimos en una mesa alejada. Justo en ese momento Alice me mandó un montón de emojis felices con una foto junto a Jasper. Sonreí.

"Debes estar brincando de la felicidad"-.

"¿Bella bromeas? Es lo más romántico que alguien ha hecho por mí. ¿Además, me están invitando al equipo SW? Mi día está oficialmente hecho. NO puedo creer que seremos compañeras de equipo". Oh, Jasper le había dado la noticia en persona. Definitivamente había sumado muchos puntos. No es que hiciera mucha diferencia, Alice estaba coladita por él.

-Entonces, Alice en el equipo huh-Comenté después de haber pedido la comida.

-De hecho… he recibido una llamada de Angela Weber. Quería contarte esto personalmente, esa chica está pasando un infierno en Spokane de cuenta de Jessica Stanley. Me ha rogado que la deje entrar al equipo-Dijo Emmett. Lo miré sorprendida.

- ¿No es ella la otra chica que ocupó el podio en el estatal? -Preguntó Edward. Emmett asintió.

-Es muy buena. Le dio pelea a Alice en algunos momentos-Agregó Edward.

- ¿Quieres decir que las mejores chicas de Washington, mi competencia directa, estarían en mi equipo? -Pregunté alzando las cejas.

-Solo si quieres. Obviamente tendríamos que arreglar los horarios para que cada una tenga privacidad en los entrenamientos-Dijo Emmett. Me encogí de hombros.

-No me preocupa que Alice o Angela roben mis movimientos. Nuestros estilos son completamente distintos y vamos Emmett, no es propio de ellas. Hazlo Emm, Angela es muy dulce. No me imagino lo que debe estar haciéndole pasar Jessica si ha decidido dejar su equipo a mitad de temporada-Contesté. El asintió.

-Esto será genial para nosotros. Por fin Seattle crecerá en sus gimnastas Elite y ese es el objeto principal de nuestro equipo…-Dijo Emmett.

-Si bueno… deberían buscar un gym propio. Eso de ir hasta donde Jacob es un dolor en el trasero-Dije.

-Ya estamos en ello Bella, esperamos que para los regionales ya podamos estar en el-Dijo Emmett.

-Eso es en 2 meses-Comenté.

-Jasper y yo hemos estado trabajando bastante duro. Será genial-Contestó Emmett.

-Hey Emm… hablando de eso, ¿has conseguido los equipos que buscabas? -Preguntó Edward.

-Si! El contacto que me dices me cayó como anillo al dedo. Gracias Ed. Kate le hará llegar la información a Irina-Contestó Emmett. Fruncí el ceño.

- ¿De qué están hablando? –Pregunté. Irina era la asistente de Edward.

-Queremos revolucionar un poco el estilo de entrenamiento. En futbol tienen buenos equipos para fortalecer el tren superior. Edward nos ha ayudado con algunas cosas ya que será nuestro socio-Comentó Emmett.

- ¿Socio? ¿Qué onda? ¿Porque no me cuentan nada? -Pregunté. Edward se rió.

-Bella, no es nada escandaloso como para que te lo contemos. Simplemente quise ayudar a los chicos con un poco de dinero, a mi familia le gusta esa clase de cosas-Dijo Edward.

-Ser dueños de 2 equipos de la NFL no es lo mismo que ser socio de un gimnasio local-Dije.

-Por algo se empieza-Contestó Edward encogiéndose de hombros.

-Bella eres una chismosa-Dijo Emmett. Rodé los ojos.

El almuerzo se pasó entre conversaciones y luego nos separamos. Edward me llevó al condo y aparcó el auto.

-Hey, gracias por llevarme-.

-No hay de qué. Trata de descansar Bella, necesitas recuperarte-. Asentí y lo abracé para luego bajarme y entrar a mi casa. Me dio un poco de tristeza al ver algunas de las rosas marchitarse. Suspiré y le envié un mensaje a Edward pidiendo que enviara por ellas. Él dijo que hoy mismo las recogían. Me fui a mi habitación y me descambié para luego recostarme en la cama.

Decidí sacarles tiempo a mis redes sociales. Contesté algunos mensajes de fans expresando su admiración, felicitándome por los estatales y demás preguntas triviales como mi leotardo favorito o mi música preferida para las rutinas. Busqué mi galería de fotos y decidí colgar la foto de las rosas en la sala. Simplemente porque eran hermosas y porque era mi muestra de apreciación por Edward. No por las rosas, por Edward y todo lo que estaba dispuesto a hacer por mí. Agregué el caption la palabra "agradecida" y dejé a Instagram hacer su magia.

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

Ouch, parece que Edward y Bella no serán nada por ahora… esperemos que Bella encuentre la sanación que busca!