Capítulo 19. Nuevas sensaciones

Este fanfic se desarrolla en el mundo de la gimnasia, pero las reglas o condiciones del deporte que se explican fueron escritas por mí. En ningún nivel son las que se realmente se aplican en la realidad.

-Yo también estoy feliz de estar aquí contigo-Contesté relajándome contra su pecho.

-Está bien esto? Puedo dormir en una de las habitaciones-. Me derretí un poco.

-Está bien esto. Quédate-Pedí suavemente. Él se relajó un poco más y me atrajo hacia el para darme un beso. Ugh, en serio podría besarlo por siempre. Pasé mis manos por su pecho desnudo y sentí su piel erizarse bajo mis manos. Sonreí en sus labios por el efecto que tenía sobre él y acaricié su cuello y su cabello. Las manos de Edward se colaron bajo mi camiseta y viajaron por mi espalda, luego sentí como respiró fuertemente. Edward se separó de mí y posó su frente en la mía tratando de controlar su respiración.

-Creo que mejor dejamos los besos de este tipo para cuando no estemos en una cama y no estés desnuda bajo esa camiseta -Dijo con voz ronca. Me reí.

- ¿De qué tipo? -Pregunté haciéndome la desentendida y dándole otro beso apasionado.

-Vamos B, quiero hacer esto bien-Dijo casi que implorándome entre besos.

- Ed, si algo pasa hoy, no arruinarías nada… de todas formas no estoy tratando de llevarte a la cama-. Edward se echó a reír.

-Ya estamos en la cama. Y creo que no tienes ni idea de lo que me causas. Así no estés tratando, me estas volviendo loco-.

-Sabes a lo que me refiero. No estoy tratando de que tengas sexo conmigo-.

-Bueno, estaré perdido cuando trates de verdad-. Me reí de nuevo.

-Está bien, dejaré de acosarte-.

-Descansa B-Contestó besándome una última vez antes de dormir.

Cerré los ojos por lo que sentí fueron 2 horas cuando Edward me sacudió levemente.

-Hey linda. Es hora de despertar, tienes entrenamiento en hora y media-Dijo con voz suave. Le sonreí y me estiré en la cama.

-Ugh, voy a caerme dormida en pedana-. Edward se rio y me dio un beso para luego salir de la cama.

-Ve a ducharte-. Asentí y salí de la cama viéndolo salir de la habitación paseando con su espalda musculosa y sexy en todo su esplendor.

Me metí al baño y me duché rápidamente poniéndome la misma ropa que traía el día anterior. Me estaba poniendo los zapatos cuando Edward subió con una bandeja de comida y una rosa roja puesta en un vaso. Sonreí.

-Estas ganando muchos puntos-. Él se rió y me dio un beso en los labios que me supo a cítrico.

-Mmm sabes a jugo de naranja-Dije dándole otro beso antes de que se alejara.

-Voy a ducharme mientras comes, yo desayunaré después-. Asentí y lo vi entrar al baño. Tomé mi celular y le tomé una foto a la bandeja. No sé qué se metió dentro de mí, pero decidí postear la foto Y etiquetar a Edward en ella prácticamente divulgando nuestra relación al mundo. De caption decidí poner "Cuando te hace el desayuno sabes que debes quedártelo".

Comí los pancakes que Edward había preparado para mí y las fresas en miel. Cuando terminé me puse los zapatos, bajé la bandeja a la cocina y lavé los utensilios. Edward me abrazó por la espalda.

- ¿Estás lista? -Preguntó besándome la nuca.

-Bien, si vamos a hablar de cosas que no deberíamos hacer. Tu definitivamente no deberías hacer eso si quieres salir de esta casa-Dije dándome la vuelta y apoyándome en su pecho. Él se rio.

-Lo siento. Aunque eso suena muy tentador, no seré la razón de que faltes a entrenamiento-Dijo tomando mi mano. Salimos de la mansión y de día era increíblemente más preciosa si era posible.

- ¿Podemos volver a ver el lago de día? -.

-Claro que sí. Cuando quieras-. Mi celular comenzó a vibrar como loco.

-Creo que hice algo estúpido-.

- ¿Qué quieres decir? -Preguntó Edward mientras conducía.

-He subido una foto y te etiquete-. Edward se rió.

-Bella eres un lio allí dentro-Dijo tocando mi frente.

- ¿Porque lo dices? -Pregunté.

-Primero huyes despavorida de mí, es obvio que no te gusta la atención y eres una persona muy privada y ¿ahora decides publicar a todos que estamos juntos? -Preguntó en tono divertido. Digo, entendía que no tenía sentido.

-Lo sé. Ni yo me entiendo. ¿No te molesta? -.

-Para nada. Creo que eso podría acabar tanta especulación. Al fin y al cabo, estamos juntos-Dijo Edward agarrando mi mano.

-Bueno Kate por otro lado está furiosa. Me acaba de decir que "tengo que pasar todas mis publicaciones por ella", ¿está loca? Es mi Instagram-.

-Es tu publicista. No está loca-Dijo Edward riéndose y aparcando fuera del condo. Nos bajamos y Edward me acompañó a la puerta.

-Te llevaría yo mismo, pero tengo que ir al CA-Dijo abrazándome. Asentí y lo besé.

-Nos vemos más tarde entonces-Dije entrando. Tomé mis cosas rápidamente, me cambié a unos shorts y un bra deportivo y me puse mis tenis. Sali corriendo al auto y conduje lo más rápido que pude hacia donde Jacob. Llegué justo a tiempo.

-Hey chicos, buenos días-Dije a todos. Alice y Ang ya estaban calentando. Me apresuré a ponerme mi leotardo y me uní a ellas.

-Entonces B, ¿tienes algo que contarnos? -Preguntó Alice sacudiendo su teléfono.

-Guarda eso, Emmett te dará problemas-Contesté ignorándola.

-Vamos B, escupe-Dijo Angela. Sonreí.

-Edward me invitó a cenar anoche… todo fue muy romántico, tiene esta increíble mansión que no usa pero que tiene una vista preciosa y me llevó allí. Contrató un chef y organizó la sala para poner la mesa. Había velas, luces… no podía pedir más, entonces… lo besé-. Alice y Angela chillaron como colegialas.

-Chicas vamos! Dejen el chisme para después-Llamó Emmett desde las gradas.

- ¿Que pasó después? -Preguntó Alice bajando la voz.

-Solo… compartimos, no pasó nada más. Nos besamos más veces, nos abrazamos. Fue perfecto-Dije.

-¡Oh Bella, estoy tan feliz por ti! -Dijo Angela.

-Instagram está estallando con tu publicación. Me sorprendiste mucho B-Dijo Alice.

-Yo también me sorprendí mucho. No sé qué fue lo que hizo Eleazar, pero he dejado de dudar por cualquier cosa y he decidido actuar sobre mis impulsos-Dije.

-Suena muy valiente. Todo saldrá bien para ti B-Dijo Ang. Asentí y nos concentramos en el entrenamiento. Mis rutinas estaban impecables. Me sentía relajada, pero certera. Cuando terminamos Emmett me llamó para hablar.

-Entonces… ¿es oficial? -Preguntó obviamente refiriéndose a Edward.

-Es oficial. Es lo que debí haber hecho antes Emm-Dije. Emmett me sonrió y me abrazó.

-Me alegro mucho por ti Bella… vive tu vida-Dijo.

-Gracias Emm-Dije.

-Hey B, puedo hablar contigo? -Preguntó Jasper.

-Claro Jazz-Dije siguiéndolo.

- ¿Qué pasa? -

-Primero, me alegra lo de Ed y tú, segundo necesito tu ayuda para pedirle a Alice que sea mi novia-.

-Qué quieres decir que sea tu novia? Yo creí que ya eran novios-.

-No, no hemos hablado de etiquetas-. Me reí.

-Jazz, si conozco bien Alice, para ella ya son novios. Alice no usa eso de etiquetas, cuando quiere algo, simplemente lo tiene-. Jasper me miró algo sorprendido.

-Lo sé, amo eso de ella-. Alcé las cejas. Jasper carraspeó.

-Sin embargo, ya que estamos hablando, si de verdad quieres hacer por algo por ella, deberías cerrar el trato Jazz-Dije moviendo las cejas significativamente. Jazz se atragantó y comenzó a toser.

-Qué? ¿Qué te ha dicho? -. Suspiré.

-Déjame decirte algo de Alice. Ella no funciona con ritmos normales. Para Alice, si la quieres, la debes querer con todo, ¿entiendes? No le gusta que la hagan esperar, es incertidumbre para ella. Se siente que algo está fallando. ¿Me sigues Jazz? -.

-Entonces, como no hemos estado juntos…-.

-Ella siente que estas dudando. De todas formas, no es común que sea el chico quien quiere esperar. La está volviendo loca-.

-Gracias B-Dijo Jazz poniéndose rojo.

-No lo arruines. Es mi amiga-Amenacé mientras me alejaba.

-Hey B, antes de que te vayas. ¿Sabes cuándo vuelve Rose? -Preguntó Emmett. Lo miré alzando una ceja.

- ¿Que? Es mi amiga también-Dijo a la defensiva. Lo miré frunciendo el ceño.

- ¿Te das cuenta que Rosalie puede tener cualquier chico que quiera en cualquier momento? Mas vale que muevas tu trasero-Dije sin preámbulos. Emmett me miró sin decir nada. Me crucé de brazos.

-No digas que no te lo advertí-Dije cuando se reusó a aceptar que estaba de cabeza por ella. Negué con la cabeza y recogí mis cosas para luego salir. Emmett era realmente terco.

Llamé al celular de Rose en el altavoz del auto.

-Bella! Justamente te iba a llamar, he estado muerta de ganas de hablar contigo de tu pequeño post en Instagram pero estoy llena de pasarelas todo el día-. Me reí.

-No es nada que no sepas ya. Decidimos hacerlo oficial ayer-. Rose chilló en el teléfono.

-No lo puedo creer! Estoy feliz por ti B, ustedes dos son perfectos para el otro-.

-Gracias Rose ¿Entonces cuando vienes? -.

-Mañana por la tarde. En el vuelo de las 5 pm-.

-oh genial. Salgamos a cenar, es sábado después de todo, paso por ti al aeropuerto-Dije ideando un plan en la cabeza.

-Suena bien B. Mañana hablamos-Dijo cortando la llamada. Le envié un mensaje a Emmett informándole los datos de vuelo de Rose y amenazándolo que esperaba resultados. El resto se lo dejaba a él. Emm me respondió con el emoji de pulgar arriba. Rodé los ojos. Mi hermano podía ser un idiota a veces.

Cuando aparqué en la casa vi que el auto de Edward no estaba. Entré al condo y dejé mis cosas a un lado. Decidí prepararme algo de comer y luego ducharme. La trasnochada estaba pasándome factura, así que decidí tomar una siesta. Cuando desperté ya se había hecho de noche. Mi celular se iluminó en la oscuridad llamando mi atención. Lo tomé y leí un mensaje de Ed.

"Hey linda, traje cena para ti, ¿quieres venir?". Acepté y me fijé en el espejo. Estaba en shorts y bra deportivo. Mi cabello no se veía nada mal. Me cepillé los dientes, me puse una sudadera encima del top, mis pantuflas peludas y crucé la calle para luego tocar la puerta.

-Hola linda-Dijo saludándome con un beso en los labios.

- ¿Estabas durmiendo? -.

-Si. Estaba agotada-.

-Lo imaginé. Tenías todas las luces apagadas-Dijo señalando el comedor. Me senté frente a un plato de ensalada.

-Gracias Ed-. El me besó en la mejilla y se sentó también a comer.

- ¿Qué tal tu día? -Pregunté.

-Estuve en terapia por la mañana. Mi hombro está bastante bien. Luego fui a visitar a mis papás-.

-Tengo días sin ver a Charlie. Tal vez debería pasar por allá el domingo antes del partido-.

-Suena bien, linda-. Le sonreí y me sentí sonrojar ante su forma de llamarme.

- ¿Quieres ver una película mientras me baño? Quiero sacarme el hedor a gimnasio-Dijo haciendo una mueca. Me reí y asentí siguiéndolo a su habitación. Edward puso una película y me señaló su cama. Me recosté en ella y comencé a ver. Escuché el agua correr y me distraje completamente. Pensé en el día de hoy. El día en el que había instado a dos personas diferentes a tomar decisiones. A poner un pie adelante y seguir de allí. Yo no había seguido mucho ese consejo, pero ahora que estaba aquí y que parecía haber cambiado mi forma de moverme por la vida decidí seguir haciéndole caso a mis impulsos. Me quité mis pantuflas y me encaminé al baño respirando profundo. Abrí despacio la puerta tratando de no hacer ruido y vi la espalda de Edward detrás de la cabina de la ducha. Observé su cuerpo desnudo y no pude contener el temblor que me recorrió. Respiré un par de veces y abrí la puerta de la cabina sigilosamente. Luego me metí a la ducha con Edward. Completamente vestida. Definitivamente me estaba volviendo loca. Sonreí, me gustaba.

Toqué el hombro de Edward y gracias a Dios no me golpeó ni hizo algún movimiento brusco. Solo se giró sorprendido.

-Bella? ¿Qué haces? -Preguntó tratando de quitarse el agua de la cara. Aunque era inútil porque la ducha seguía prendida. Decidí demostrarle en vez de hablarle y lo besé. Lo besé depositando todo lo que sentía, pero que no sabía cómo explicar o poner en palabras. Lo besé imprimiendo lo mucho que sentía haber dudado, y lo mucho que definitivamente lo deseaba. Edward me abrazó y profundizó el beso. Pronto estuve empapada pero no me importaba.

Edward tomó el cierre de mi sudadera y lo bajó lentamente para luego bajar las mangas por mis brazos, mientras me besaba el cuello y los labios. Cuando estuve solo en bra y en short me cargó y yo enrollé mis piernas en su cadera. Edward me apoyó en la pared de la ducha y besó mis hombros, mi pecho, mi estómago. Dejé caer mi cabeza hacia atrás soportándome con mis brazos en su cuello, disfrutando su toque y sus besos. A pesar de estar completamente mojada sentía mi piel arder.

Cuando mis pies volvieron a tocar el piso decidí desprenderme del resto de mi ropa, alcé los brazos y me despojé de mi sport bra y luego dejé caer mis shorts quedando solo en panti, todo bajo su mirada.

-Dios B-Murmuró besándome de nuevo. Luego se agachó frente a mí y comenzó a bajar tortuosamente mi ropa interior. Tuve que sujetarme de los costados de la ducha porque no era capaz de pensar derecho. Juraba que tenía puntos negros en mi visión del placer que estaba sintiendo solo con su toque.

Cuando estaba desnuda Edward volvió a cargarme y no pude evitar cerrar los ojos al sentirlo. Por primera vez en toda mi vida sentía que perdía todo conocimiento de mi alrededor. Pronto lo único que pude sentir fue a Edward, todo de él. Su respiración contra mi cuello, sus besos, sus brazos, su cuerpo sobre el mío, sus palabras dulces y a veces sexys en mi oído.

-Ed…-Murmuré sintiéndome desfallecer cuando alcancé mi orgasmo. Pude sentir los brazos de Edward apretarse en mi cadera y luego aflojar levemente, sin perder su agarre sobre mí, como indicación de que había alcanzado el suyo.

- ¿Estas bien? -Preguntó con voz ronca y mirándome lleno de deseo y… ¿amor? Asentí sin poder hilar palabra. Ni siquiera sentía mis pies en el suelo.

-B, háblame-Pidió después de unos minutos, acariciando mi ceja.

-Ed… nunca había sentido esto...-Dije enredándome con mis palabras.

-Shhh… lo sé, estoy un poco perdido aquí también-Dijo apoyando su frente en la mía.

-Solo dime esto. ¿Lo que sientes es bueno? -Preguntó mirándome con profundidad.

-Es…wow, si, es bueno, es muy bueno-Dije sonriéndole. Él sonrió y me besó.

-Salgamos de aquí-Dijo apagando el agua. Edward tomó una bata y me la puso con delicadeza. Luego tomo una toalla y se la amarró en la cintura. Yo, seguía en mi estado de catatonia. Nunca en mi vida había tenido sexo tan, tan… ni siquiera podía describirlo, pero era simplemente impresionante.

-¿Todo bien allí?-Preguntó tocando mi frente. Me reí.

-No tienes idea-. Él se vió un poco aliviado con mi respuesta. Lo conduje la cama y nos recostamos uno frente al otro.

-No tienes que preocuparte Ed. Para mí, fue el mejor sexo que he tenido en la vida. Nunca antes me habían hecho el amor de esa manera, solo estoy un poco sorprendida-Dije acariciando su mejilla. Él puso su mano sobre la mía.

-Fue igual para mí. Casi que no puedo envolver mi mente sobre lo que acabó de pasar-.

- ¿Eso es algo bueno cierto? -.

-Es jodidamente bueno, es solo que me preocupé de que te asustaras-.

-Oh estoy asustada. Increíblemente asustada-. Edward apoyó su frente en la mía y agarró mi mano.

-Va a ir bien. Vamos a estar bien B, si algo, es una muestra de que somos buenos para el otro-.

- ¿No estas asustado? -Pregunté en voz baja.

-Es un poco temeroso… sin embargo, prefiero seguir sintiendo esto el resto de mi vida que huir de ello solo por un poco de miedo-Dijo en voz baja, pero con firmeza.

-Ed… siento que puedo enamorarme de ti estúpidamente rápido-.

-Hazlo-Dijo Edward volviéndome a besar. Entrelacé mis piernas con las de él y lo abracé de vuelta, besándolo de igual manera. De repente no había toalla, no había bata de por medio… de nuevo nos dejamos llevar por esa sensación tan fuerte, tan temerosa, pero que ambos estábamos dispuestos a afrontar. Esta vez, besé toda su piel, recorrí todo su cuerpo con mis manos y mis labios. Tratando de devolver toda la atención que me tuve antes. No sé cuánto tiempo pasó, pero cuando estábamos de nuevo mirándonos, yo acostada sobre mi pecho y el sobre su espalda, no había necesidad de llenar el silencio con palabras innecesarias. Todo se había dicho con acciones.

-Puedo quedarme así el resto de la vida-Dijo Edward. Sonreí cerrando los ojos.

-Yo igual-Dije acurrucándome más a su costado. El cansancio se fue arrastrando por mi cuerpo y pronto me quedé dormida. Desperté entrada la madrugada. Miré a Edward dormir profundamente y sonreí. Mi celular indicaba que ya casi era hora de levantarme. Decidí preparar desayuno así que salí de la cama y tomé una camisa de botones que Edward tenía abandonada en una silla y me la puse, ya que mi ropa seguía en el suelo de la ducha. Recogí todo y lo metí en la secadora de Edward programándola para que encendiera más tarde y no hacer ruido.

Ya en la cocina preparé omelets, puse unas tostadas en la tostadora y piqué algunas frutas. Esperaba que a Edward no le molestara que estuviera robando su refri.

Cuando estaba removiendo el omelet sentí un par de brazos tibios envolverse en mi cintura. Edward metió su nariz en mi cuello y respiró profundo.

-Ésta si es una vista por la que pagaría tener todos los días-Dijo con voz ronca. Sentí los bellos de mis brazos erizarse.

-Buenos días Ed-Dije cerrando los ojos y recostándome un poco sobre su pecho.

- ¿Dormiste bien? -Preguntó.

-Como nunca, pudo haberse incendiado el condo y no me hubiera dado cuenta-. Él se rió.

-Me alegra oír eso. ¿Qué tienes ahí? -Preguntó mirando la estufa.

-Omelet y tostadas, quieres desayunar? Pensaba dejarlo en el horno para ti-.

-El olor me ha levantado, tengo hambre-. Asentí y serví dos platos.

-Te luce mi camisa-Dijo Edward viéndome con ojos brillantes y seductores. Me reí.

-Olvídalo, tengo que ir a entrenar-Dije viendo sus intenciones. Él se echó a reír.

-No he dicho nada más-Dijo alzando los brazos en modo de defensa.

-Conozco esa mirada-Dije comenzando a comer. La mano libre de Edward recorría distraídamente mis piernas desnudas y me estaba volviendo loca. Nunca antes había sentido esta sensación de no poder quitarle las manos de encima a alguien. Me recargué sobre su costado y traté de concentrarme en la comida ignorando el cosquilleo que sentía en mis piernas.

-Te ha quedado delicioso-Dijo besando mis labios en agradecimiento.

-Iré a cambiarme a casa-. El asintió y me acompañó a la puerta. Hacia un frio del demonio y yo solo tenía una camisa de botones y pantuflas. Edward me abrazó y su cuerpo esta cálido y olía delicioso.

-Estás haciéndolo más difícil-Murmuré contra su pecho desnudo. Él se rió y abrió la puerta del desván sacando un enorme abrigo.

-No quiero que cojas una neumonía-Dijo poniéndomelo y cerrándolo. Luego me beso con lentitud.

-Ten un buen día, linda-.

-Tú también-Contesté sonriéndole. Sali de la casa y atravesé la calle hacia la mía. Me duché rápidamente encendiendo la calefacción dejando que el agua caliente me quitara el frio. Luego me vestí con pantalones deportivos largos, un top y encima la sudadera del equipo. Me subí a mi auto y me dirigí al entrenamiento.

El día fue muy productivo. Logré realizar mi rutina para regionales completa varias veces sin ningún tropiezo. Jasper estaba feliz con mis aterrizajes y Emmett con mi ejecución.

Alice por otro lado estaba irritada y taciturna. Rodé los ojos al verla. Hoy habíamos entrenado en alas separadas porque el gimnasio estaba llenándose. Jacob estaba recibiendo mucha atención al tenernos a nosotros entre sus deportistas.

-Hey Al, he querido hablar contigo. ¿Qué ha pasado? -.

-Jasper…Jasper me ha pasado. Es un cobarde-Dijo con irritación.

-Qué quieres decir? -.

-Ayer no quiso verme después del entrenamiento. No sé qué está pasando y ya me estoy hartando. No sirvo para tener paciencia Bella-Dijo guardando sus cosas con enojo. Fruncí el ceño y suspiré. Creí que mi charla con Jazz había funcionado.

-Lo siento Al, sé que no eres buena para eso. No se me ocurre que razón tenga para ir despacio, ¿pero no crees que valdrá la pena? Jasper es un buen chico. Digo, es básicamente como mi hermano y creo que debe tener una razón suficiente-Dije poniéndole un mano en el hombro. Ella suspiro.

-Lo sé Bella. Solo espero que sea lo que sea que está esperando, pase rápido. Estoy fuera de mi elemento aquí-. Nos despedimos y nos subimos cada una en su auto. Alice en el de Ang y yo en el mío. Las vi salir y encendí mi auto acelerando. Luego brinqué del susto y frené en seco al ver a Jasper aparecer de la nada y lanzarse frente a mi auto.

-Qué demonios te pasa? Me has dado un susto tremendo-Dije irritada viendo cómo se subía al asiento del copiloto.

-Necesito tu ayuda. Tengo todo preparado para hoy en un hotel muy lujoso y muy romántico y no sé cómo lograr que Alice vaya sin que se arruine la sorpresa. Digo, ya está enojada conmigo y hoy no me dirigió la palabra-. Le sonreí.

-Estaba lista para golpearte por ser tan lento. ¿A qué hotel? -.

-Al Marriot de la quinta avenida. Reserva a las 7 pm-.

-Yo lo soluciono. Mas te vale que todo sea jodidamente perfecto. No quiero seguir escuchando a Alice quejarse de la poca acción que recibe-Dije rodando los ojos.

Jasper se rió y me besó la mejilla emocionado.

-Gracias Bells, eres la mejor-Dijo saliendo de mi auto como un niño pequeño. Me reí y salí esta vez con un poco de precaución en caso de que algún otro loco se me atravesara.

Decidí llamar a Alice en altavoz mientras conducía al condo.

-Hey Al, ya estás en tu departamento? -.

-Si B, ¿sucede algo? -Preguntó con tono triste.

-Anímate, tengo el plan perfecto para ti. Spa y mimosas en el Marriot a las 7-.

-No lo sé Bells, no quiero ser aguafiestas y dañar tu animo-.

-No seas tonta, es sábado, para eso están las amigas. ¿Qué mejor para esta crisis que masajes, manicure y cocteles sin licor? - Ella se rió.

-Estoy dentro-.

-Hecho. Anúnciate en la recepción ya he hecho la reserva-.

-Está bien. Alla nos vemos. Gracias B, eres la mejor-. Sonreí y corté la llamada. Llegué al condo y me preparé un almuerzo rápido, me vestí con jeans casuales y un top de tiras negro, para luego sentarme a ver videos de algunas competidoras fuertes que tendría en los regionales. Me sentía tranquila al ver que tenía elementos con mejor ejecución que muchas y tenía mi as bajo la manga. El Swan. Hasta ahora era la única chica en ejecutar un triple giro y me sentía orgullosa de eso.

Miré el reloj y vi que eran casi las 5 de la tarde. Decidí no interferir en el asunto entre Emmett y Rosalie. Ella tenía razón, Emm tenía que hacer las cosas por su cuenta. Ya había hecho mi parte al dejarle saber a qué horas llegaba. Sin embargo, decidí estar atenta en caso de que Emmett la dejara plantada en el aeropuerto.

Justo dieron las 5 y 10 cuando mi celular sonó.

-Bella? Estoy recogiendo mi maleta, ¿ya estás aquí? -Dijo Rose riéndose. Sentí una oleada de decepción cubrirme y me puse de pie corriendo a mi auto.

-Mierda Rose, se me ha pasado el tiempo viendo algunas competidoras. Lo siento-Mentí poniéndome mis botines y agarrando un saco negro largo para darme un toque mas chic.

-No te preocupes. Esperaré tomando un café-. Arranqué a toda velocidad en mi auto y tomé la vía más corta al aeropuerto. El tráfico estaba ligero y me permitió llegar en menos de 20 minutos. Soné el claxon en la zona de bar y restaurantes fuera del aeropuerto y vi como Rose salía con su maleta y muchas bolsas de marca de diseñador. Abrí el baúl para que subiera sus cosas. Luego se subió al asiento del copiloto.

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Y aquí está el capi de la semana. Quiero ver que piensan! Saludos y feliz semana!