Harry Potter le pertenece a
J. K. ROWLING.
Hola, espero que les guste el capitulo, por favor voten y comenten que les parecio.
ahora voy yo_ dijo Flitwick, tomando el libro.
La diadema perdida_ leyó levantando las cejas hasta el cabello.
la diadema de Ravenclaw_ dijo Luna_ debo tratarse de eso.
es imposible Luna_ dijo Cho.
imposible como las reliquias de la muerte o imposible como entrar a Gringotts_ preguntó Luna.
será posible que la diadema este aquí en Hogwarts_ preguntó Terry, sin atreverse a tener esperanza de que la diadema de Ravenclaw pueda ser encontrada.
solo hay una manera de saberlo_ dijeron las águilas volviendo s vista al je de su casa.
¡Neville! ¿Qué quiere decir esto...? ¿Cómo...?Pero Neville acababa de ver a Ron y Hermione, y, loco de alegría, fue a abrazarlos.
también te extrañe, Neville_ dijo Hermione con una sonrisa, los chicos asintieron, mientras Neville sonreía.
Cuanto másmiraba Harry al recién llegado, peor lo veía: tenía un ojo hinchado y amoratado y varios cortes en lacara, y su aspecto desaliñado delataba que llevaba tiempo viviendo en pésimas condiciones.
pero que paso_ preguntó Adrián preocupado.
bueno, Hogwarts esta bajo el dominio de los mortifagos_ dijo Neville_ lastimarse es inevitable.
no a ese punto_ dijo Draco_ al menos para los sangre pura_ varios asintieron, pero Neville simplemente se encogió de hombros.
Con todo, sumaltrecho semblante resplandecía de felicidad
por supuesto, por fin están de regreso_ dijo Neville.
cuando soltó a Hermione y volvió a exclamar:—¡Sabía que vendrías! ¡Ya le decía yo a Seamus que sólo era cuestión de tiempo!—¿Qué te ha ocurrido, Neville?—¿Por qué?
estas un poco despeinado_ dijo Augusta secamente.
ah es que estamos de noche_ dijo Neville_ tal vez estaba dormido_ añadió, ganándose una fea mirada de su abuela.
¿Lo dices por esto? —Se señaló las heridas quitándoles importancia con un gesto—.¡Bah, no es nada! Seamus está mucho peor que yo, ya lo verás.
peor que eso_ preguntó Dean preocupado.
pero que es lo que esta pasando en la escuela_ dijo Minerva.
Bueno, ¿nos vamos? ¡Ah! —dijovolviéndose hacia Aberforth—. Quizá lleguen un par de personas más, Ab.
pero hay toque de queda_ dijo Ron.
ya sale_ dijo Flitwick.
—¿Un par de personas más? —repitió Aberforth, alarmado—. ¿Qué significa eso, Longbottom? ¡Haytoque de queda y un encantamiento maullido en todo el pueblo!—Ya lo sé, precisamente por ese motivo se aparecerán en el bar. Envíalos por el pasadizo cuandolleguen, ¿quieres? Muchas gracias.
Neville se sonrojo cuando todos se rieron.
a donde se fue mi tímido amigo_ preguntó Ginny impresionada, Neville sonrió con timidez.
Tendiéndole una mano a Hermione, Neville la ayudó a subir a la repisa de la chimenea y a entrar enel túnel;
eso suena mas al Neville que conocemos, todo un caballero_ dijo Luna, varias asintieron.
chicas..._ dijo Neville sonrojado.
Ron la siguió, y luego el mismo Neville se metió también por el hueco. Harry se dirigió aAberforth:—No sé cómo darle las gracias. Nos ha salvado la vida dos veces.—Pues cuida de ellos —repuso Aberforth con brusquedad—. Quizá no pueda salvaros una terceravez.
como dicen la tercera es la vencida_ dijo Justin.
no cuando se trata de Potter_ dijo Draco_ van como 100 veces y todavía esta aquí.
me conmueve la emoción con que lo dices_ dijo Harry con sarcasmo.
Harry trepó a la repisa y se introdujo por el hueco que había detrás del retrato de Ariana. Al otro lado se encontró unos desgastados escalones de piedra; daba la impresión de que el pasadizo era muy antiguo. De las paredes colgaban lámparas de latón, y el suelo de tierra estaba liso y erosionado. Los chicos se pusieron en marcha y sus sombras se reflejaron ondulantes en las paredes. —¿Cuánto tiempo hace que existe este túnel? —preguntó Ron—. No aparece en el mapa del merodeador, ¿verdad, Harry? Yo creía que sólo había siete pasadizos que conectaban el colegio con el exterior.
así es_ dijo Sirius_ si existiera ya estaría en el mapa.
así como no encontraron la sala de menesteres_ dijo Harry_ podrían haber perdido ese pasadizo.
no lo creo_ dijo Remus_ ese pasadizo no existe_ Sirius asintió.
—Todos ésos los cerraron antes de que empezara el curso —explicó Neville—. Ya no se puede utilizar ninguno de ellos, porque hay maldiciones en las entradas y mortífagos y dementores esperando en las salidas. —Se puso a caminar de espaldas, sonriente, como si no quisiera perder de vista ni un momento a sus amigos—.
saben cuanto tiempo debo haber estado esperando ese momento_ preguntó Neville_ por supuesto que no los perderé de vista.
Pero eso no importa ahora…
como que no_ preguntó Sirius_ queremos saber de donde salió el pasadizo.
y demostrarle a Harry que no se perdieron uno_ dijo Amelia, Sirius asintió seriamente.
Oye, ¿es verdad que entrasteis por la fuerza en Gringotts y escapasteis montados en un dragón? Se ha enterado todo el mundo, nadie habla de otra cosa.
te dije que podrían haberse dado cuenta_ le dijo Ron a Hermione.
me encantaría ver las reacciones de todos ante eso_ dijo Harry.
me encantaría ver la cara de mama_ respondió Ron, Harry y Hermione asintieron intentando no reír al imaginarlo.
¡Carrow le dio una paliza a Terry Boot por contarlo a los cuatro vientos en el Gran Comedor a la hora de la cena! —
Terry_ gimió Padma.
valió la pena_ dijo Terry sonriendo.
Sí, sí, es cierto —contestó Harry. Neville se echó a reír con alegría y preguntó: —¿Qué hicisteis con el dragón? —Lo soltamos —dijo Ron—,
mejor que decir que tuvieron que saltar en el aire para que no se diera cuenta que los levaba_ dijo Astoria.
Neville no tiene que enterarse de todos los detalles_ dijo Ron.
aunque Hermione quería quedárselo como mascota… —¡Anda, no exageres, Ron!
no lo sé_ dijo Fred sobre las risas_ a mi me pareció que querías quedártelo.
no tendría donde tenerlo_ dijo Hermione.
en Grimmauld Place_ dijo Harry como si fuera obvio.
de pronto un fénix ya no suena tan mal_ dijo Sirius reprimiendo un gemido, Harry sonrió como si eso hubiera sido parte de su plan.
—Pero ¿qué habéis estado haciendo?
que no han estado haciendo_ dijo Adrián.
Había gente que decía que habías huido, Harry, pero yo no me lo creí. Seguro que te traías algo entre manos.
si eso no es confianza no se que sea_ dijo Pansy.
ellos nunca huirían_ dijo Neville intercambiando una sonrisa con el trio.
—Tienes razón —dijo Harry—. Pero háblanos de Hogwarts, Neville. No sabemos nada. —Pues… bueno, Hogwarts ya no parece Hogwarts —afirmó el chico, y la sonrisa se le borró de los labios—. ¿Sabes lo de los Carrow? —¿Esos dos mortífagos que dan clases en el colegio? —Hacen algo más que dar clases: se encargan de mantener la disciplina; les encanta castigar. —¿Como Umbridge? —No; son mucho peores que ella.
peores que Umbridge_ preguntaron todos.
a pesar de todo Umbridge tenia que contenerse para_ dijo Minerva_ los Carrow tiene libertad de hacer lo que quieran.
Los otros profesores tienen órdenes de mandarnos ante ellos cada vez que cometemos alguna falta. Pero, si pueden evitarlo, lo evitan. Es evidente que los odian tanto como nosotros.
por supuesto que si_ dijo Flitwick_ la única manera en que enviaría a alguien es si uno de los carrow lo atrapan al mismo tiempo que yo, entonces ya no podría evitarlo_ el esto de profesores asintió.
»Amycus, el tipo ese, enseña lo que antes era Defensa Contra las Artes Oscuras, aunque ahora la asignatura se llama Artes Oscuras a secas, y nos obliga a practicar la maldición cruciatus con los alumnos castigados.
como_ preguntaron los maestros alarmados.
vamos a hacer eso_ preguntó Lavender_ yo no quiero torturar niños.
yo no pienso hacerlo_ dijo Neville, varios asintieron.
—¿Quéeee? —exclamaron Harry, Ron y Hermione a la vez, y su grito resonó por todo el pasadizo. —Sí, como lo oís —confirmó Neville—. Este corte me lo gané así —añadió señalando un tajo que tenía en la mejilla—, porque me negué a hacerlo.
nunca lo haría_ dijo Neville.
estoy muy orgullosa de ti, Neville_ dijo Augusta_ hiciste lo correcto_ añadió, Neville sonrió enormemente ante eso.
Aunque hay gente que lo aprueba; a Crabbe y Goyle, por ejemplo, les encanta.
claro que si_ dijeron todos con sequedad, Crabb y Goyle no parecieron darse cuenta de eso.
Supongo que es la primera vez que destacan en algo. »Alecto, la hermana de Amycus, enseña Estudios Muggles, una asignatura obligatoria para todos los alumnos.
eso hizo que mas de una ceja se levantara, aunque sabían que no era estudios muggles como lo conocían.
De manera que tenemos que oír cómo nos explica que los muggles son como animales, estúpidos y sucios, que obligaron a los magos a esconderse porque eran crueles con ellos, pero asegura que ahora va a restablecerse el orden natural.
repugnante_ dijo Parvati_ totalmente repugnante.
completamente de acuerdo_ dijo Oliver.
Esto de aquí —se señaló otro corte en la cara— me lo gané por preguntarle cuánta sangre muggle tenían ella y su hermano.
me alegra que seas tan valiente_ dijo Adrián_ pero tampoco exageres.
no creo estar exagerando_ dijo Neville_ alguien tenia que decirlo_ se encogió de hombros.
—Jo, Neville —intervino Ron—, hay momentos en que uno tiene que saber callar.
tiene razón_ dijo Adrián, peor Neville hizo oo si no escuchara.
—Eso lo dices porque no la oíste. Tú tampoco lo habrías aguantado.
exacto_ dijo Neville_ nadie que no los haya escuchado, puede hablar al respecto_ añadió.
El caso es que ayuda ver que la gente les planta cara; eso nos da esperanzas. Yo lo aprendí viéndote a ti, Harry. —
cada vez que tu te enfrentas a Umbridge, nos das un poco mas de esperanza_ dijo Neville, varios del ED asintieron.
me alegra ayudar_ murmuró Harry sin saber que mas decir.
Pero te han utilizado de afilador de cuchillos —dijo Ron, e hizo una mueca de dolor cuando pasaron por una lámpara que iluminó las heridas de Neville. —Bueno, no importa. Como no quieren derramar demasiada sangre limpia, sólo nos torturan un poco si somos demasiado respondones, pero no llegan a matarnos.
mientras solo los torturen_ dijo Dean con sarcasmo.
estamos en guerra_ dijo Neville, encogiéndose de hombros_ tenemos que hacer lo que sea necesario mientras esperamos que Harry regrese.
Harry no sabía qué era peor: lo que estaba explicando Neville o la naturalidad con que lo hacía.
la naturalidad_ dijeron todos.
ya debo estar acostumbrado_ dijo Neville.
no ayudas_ dijo Augusta.
—Los únicos que de verdad están en peligro son esos cuyos amigos y parientes dan problemas en el exterior. A ésos los toman como rehenes. El viejo Xeno Lovegood se estaba pasando con sus críticas en El Quisquilloso, y por eso se llevaron a Luna del tren cuando volvía a casa para pasar las vacaciones de Navidad.
no es nada raro que estén haciendo eso_ dijo Luna_ en muchos casos funcionara para callarlos_ todos asintieron.
—Luna está bien, Neville. Nosotros la hemos visto… —Sí, ya lo sé. Consiguió enviarme un mensaje. Neville sacó una moneda de oro del bolsillo y Harry la reconoció: era uno de los galeones falsos que los miembros del Ejército de Dumbledore utilizaban para enviarse mensajes. —Nos han ido muy bien —dijo Neville mirando sonriente a Hermione—. Los Carrow nunca descubrieron cómo lográbamos comunicarnos, y eso los ponía furiosos.
bueno saber_ dijo Michael, tomando su moneda_ no pienso sepárame de ella por nada_ aseguro, no quería perderse ninguna llamada.
realmente fue tu mejor idea_ le dijo Tonks a Hermione que le sonrió.
Nos escapábamos por la noche y hacíamos pintadas en las paredes: «El Ejército de Dumbledore sigue reclutando gente», y cosas así. Snape estaba histérico.
puedo imaginarlo_ dijo Ernie con expresión soñadora.
cualquier cosa que haga enojar a Snape, cuenten conmigo_ dijo Anthony, Snape rodó los ojos al ver a todos asentir.
—¿Os escapabais? —preguntó Harry, reparando en que Neville hablaba en pasado. —Bueno, a medida que pasaba el tiempo cada vez era más difícil. Por Navidad perdimos a Luna, y Ginny no volvió después de Pascua, y nosotros tres éramos los líderes, por decirlo así.
Por supuesto que si_ gimió Molly, mientras Neville, Luna y Ginny intercambiaban sonrisas.
lideres_ preguntó Augusta enderezándose.
creo que debimos suponerlo_ dijo Harry_ Neville habla con demasiada seguridad para ser otra cosa que el líder_ el ED asintió no sin algo de sorpresa, nunca se imaginaron que terminarían siguiendo a Neville y mucho menos a Luna.
Los Carrow debían de saber que yo estaba detrás de toda la movida, así que empezaron a castigarme más en serio, y entonces pillaron a Michael Corner liberando a un alumno de primer año al que habían encadenado, y se ensañaron con él.
solo espero que el niño estuviera bien_ dijo Michael, cuando lo miraron, no iba a negar que estaba un poco asustado, pero no lamentaba intentar ayudar.
Ese hecho asustó mucho a la gente. —No me extraña —masculló Ron.
no quiero ni pensar en lo que te hicieron_ dijo Cho, Michael tomo su mano tranquilizadoramente.
El pasadizo ascendía un poco. —Sí, y yo no tenía derecho a pedirle a la gente que pasara por lo que había pasado Michael, así que dejamos de emplear ese tipo de maniobras.
tal vez era lo mejor_ dijo Moody.
»Pero seguimos luchando, trabajando en la clandestinidad, hasta hace un par de semanas. Supongo que entonces decidieron que sólo había una forma de pararme los pies, y fueron por mi abuela. —
que_ preguntó Neville, furioso_ como le hayan hecho algo voy a...
Neville querido_ dijo Augusta_ no ofendas a tu abuela subestimándola_ pidió, Neville frunció el ceño y siguió escuchando la lectura.
¡¿Quéeee?! —exclamaron Harry, Ron y Hermione al unísono. —Sí, así es —dijo Neville jadeando un poco, porque la pendiente del pasadizo era cada vez más pronunciada—. No cuesta mucho imaginarse cómo piensa esa gente. Lo de secuestrar niños para obligar a sus parientes a comportarse les había dado muy buen resultado, y supongo que sólo era cuestión de tiempo que se dedicaran a hacerlo al revés.
era de esperarse_ dijo Kingsley.
lo siento abuelita_ dijo Neville, mucho menos seguro de lo que había hablado hasta el momento_ nunca quise ponerte en peligro.
tonterías_ dijo Augusta_ que se tomen el trabajo de secuestrarme para detenerte me hace sentir sumamente orgullosa_ confesó, Neville sonrió un poco..
El caso es —añadió volviéndose hacia sus amigos (a Harry le sorprendió ver que sonreía)—
como puedes sonreír en ese momento_ preguntó Draco.
si me conocieras mejor, lo sabrías muchacho_ dijo Augusta con una sonrisa astuta.
que con mi abuela les salió el tiro por la culata.
esto será bueno_ dijo Neville acomodándose en su asiento.
Como la vieja vive sola,
y así es como Neville murió_ dijo Seamus, todos asintieron entre risas viendo la mirada que Augusta le daba a su nieto.
tenemos que saber que hiciste abuelita_ dijo Neville_ siga profesor_ apuró.
creyeron que no necesitaban enviar a nadie particularmente hábil. Pues bien —rió muy satisfecho—, Dawlish todavía está en San Mungo, y mi abuela logró huir.
así se hace madame_ aplaudió Sirius.
mandan a Dawlish de todas las personas_ dijo Augusta, pareciendo molesta porque no tenia un mayor reto.
Dawlish no era una auror_ preguntó Collin.
eso es algo que investigare personalmente_ dijo Rufus.
Me escribió una carta —añadió dándose unas palmadas en el bolsillo del pecho de la túnica— diciendo que estaba orgullosa de mí, que soy el digno hijo de mis padres, y me animó a seguir luchando.
ciertamente_ dijo Augusta_ Frank y Alice estarían muy orgullosos de saber lo que estas haciendo_ la sonrisa de Neville no podría ser mas grande que en ese momento.
—¡Qué guay! —comentó Ron. —Sí, mucho —dijo Neville, la mar de contento—. Lo único malo es que cuando comprendieron que no conseguían controlarme decidieron que Hogwarts podía pasar sin mí. No sé si planeaban matarme o enviarme a Azkaban, pero, sea como fuere, me di cuenta de que había llegado el momento de desaparecer.
es lo mejor_ dijo Moody_ a nadie le sirve un líder muerto.
supongo_ asintió Neville, preguntándose como podría ayudar, ahora que habìa pasado a la clandestinidad.
—Pero —cuestionó Ron, confundido— ¿no vamos… no estamos volviendo a Hogwarts? —Sí, claro. Ya verás. Casi hemos llegado. Doblaron una esquina y llegaron al final del pasadizo. Otros escalones conducían hasta una puerta igual que la que había oculta detrás del retrato de Ariana. Neville la abrió y entró. Harry lo siguió y oyó cómo el chico le anunciaba a alguien: —¡Mirad quién ha venido! ¿No os lo decía yo? Una vez Harry estuvo en la habitación, se oyeron gritos y exclamaciones: —¡Harry! —¡Es Potter! ¡Es él!
soy yo_ dijo Harry sonrojado ante tal recibimiento.
no habrás pensado que tu ejercito, no estaría para recibirte, verdad_ preguntó Seamus.
no_ preguntó Harry.
Neville no es el único que te ha estado esperando_ dijo Parvati.
—¡Ron! —¡Hermione!
lo bueno es que también nos recuerdan_ bromeó Ron, haciendo reír a todos.
Harry percibió una confusa imagen en la que se mezclaban tapices de colores, lámparas y caras. Un instante más tarde, los tres amigos se vieron sepultados por cerca de una veintena de personas que los abrazaban y les daban palmadas en la espalda, les alborotaban el pelo y les estrechaban la mano. Era como si acabaran de ganar una final de quidditch.
esto es mejor que ganar la final del mundo_ dijo Hanna_ por fin regresaste, debemos estar pensando que llego el momento de luchar.
pero aun no es_ dijo Harry_ todavía falta un poco.
no lo creo_ dijo Justin_ con quien tu sabes ya sabiendo lo que hacías, el tiempo se acabo, dudo que el vaya a esperar mas para intentar matarte.
puede que tengas razón_ dijo Harry, mientras una tensión se instalaba en la sala.
—¡Bueno, bueno! ¡Calmaos! —gritó Neville, y el grupo se retiró. Harry vio por fin dónde se encontraba. Sin embargo, no reconoció la enorme estancia, que parecía el interior de una lujosa cabaña en lo alto de un árbol, o quizá un gigantesco camarote de barco. Había hamacas multicolores colgadas del techo y de un balcón que discurría por las paredes, forradas de madera oscura, sin ventanas y cubiertas de llamativos tapices.
suena a un buen lugar para pasar una temporada_ dijo Adrián.
no era lo que esperaba_ dijo Neville_ pero donde esta eso.
dijeron que iban a Hogwarts_ dijo Ginny.
es Hogwarts_ dijo Luna.
Éstos tenían distintos colores de fondo, como el escarlata, con el león dorado de Gryffindor estampado; el amarillo, con el tejón negro de Hufflepuff; y el azul, en el que destacaba el águila broncínea de Ravenclaw.
hace una fuerte declaración_ dijo Sproud, el resto de maestros asintieron.
probablemente esa sea la idea_ dijo Neville_ los estudiantes nunca estuvimos tan unidos_ tres de las cuatro casas asintieron.
Los colores verde y plateado de Slytherin eran los únicos que faltaban.
lógicamente_ dijeron los de ED.
no es como que nos hayan avisado o si_ preguntó Daphne.
demasiado arriesgado_ dijeron las otras tres casas, podía sonar duro, pero era la verdad, acercarse a algún Slytherin seria muy imprudente, por mas de una razón.
Asimismo había estanterías repletas de libros, varias escobas apoyadas contra las paredes, y en un rincón una gran radio de caja de madera. —¿Dónde estamos? —En la Sala de los Menesteres, ¿dónde si no? —contestó Neville—.
por supuesto_ dijo Harry_ pero es tan diferente a cuando la usamos y aun no entiendo como es que tiene un pasadizo del que nunca supimos.
realmente no tuvimos tiempo de analizar bien la sala_ dijo Hermione_ nos conformamos con saber que nadie podría encontrarnos.
Supera las expectativas, ¿verdad?
lo hace_ dijeron todos.
Verás, los Carrow me perseguían, y yo sabía que sólo había una guarida posible, así que conseguí colarme por la puerta ¡y esto fue lo que encontré! Bueno, cuando llegué no estaba exactamente así; era mucho más pequeña, sólo había una hamaca y unos tapices de Gryffindor. Pero a medida que han ido llegando miembros del Ejército de Dumbledore se ha agrandado más y más.
supongo que mas de nosotros necesitaron esconderse y fueron a ver si encontraban la sala_ dijo Michael.
es lo mas probable_ dijo Harry.
—¿Y los Carrow no pueden entrar? —preguntó Harry mirando alrededor en busca de la puerta. —No, qué va —respondió Seamus Finnigan, a quien Harry no reconoció hasta que lo oyó hablar, porque el muchacho tenía la cara hinchada y cubierta de cardenales—.
espero que hayan valido la pena_ dijo Seamus con una mueca de dolor.
estoy segura que si_ dijo Lavender.
Es una guarida perfecta: mientras uno de nosotros se quede aquí dentro, ellos no pueden entrar, porque la puerta no se abre. Y todo gracias a Neville; él sí entiende cómo funciona esta sala. Mira, tienes que pedirle exactamente lo que necesitas, por ejemplo: «No quiero que entre nadie que apoye a los Carrow», y entonces lo cumple. Tan sólo debes asegurarte de no dejar ninguna laguna. ¡Neville es un genio! —La verdad es que es muy sencillo —dijo Neville con modestia—.
no, Neville nadie mas lo descubro_ dijo Seamus_ estaríamos perdidos si no lo hubieras hecho.
de verdad no es nada_ dijo Neville.
solo acepta los cumplidos_ dijo Adrián_ este es tu momento.
Resultó que llevaba aquí un día y medio y tía un hambre voraz, así que pensé que me encantaría comer algo y al punto se abrió el pasadizo que conduce hasta Cabeza de Puerco. Lo recorrí y me encontré con Aberforth. Él nos ha suministrado comida, porque, por algún motivo, eso es lo único que la Sala de los Menesteres no es capaz de proporcionar.
y de ahí ese pasadizo_ dijo Sirius_ que bueno que Aberforth los estuviera ayudando.
especialmente por todos los problemas en los que podría meterse si alguien lo descubría_ dijo Kingsley.
dudo que eso sea una preocupación para él_ dijo Albus.
—Ya, claro. La comida es una de las cinco excepciones de la Ley de Gamp sobre Transformaciones Elementales —dijo Ron para asombro de todos los presentes.
Ron sonrió cuando escucho las risas de todos.
—Llevamos casi dos semanas escondidos aquí —continuó Seamus—, y siguen apareciendo más hamacas cada vez que las necesitamos. Y cuando empezaron a llegar chicas, la sala creó un cuarto de baño que no está nada mal… —Es que pensamos que nos gustaría lavarnos un poco, ¿sabes? —aportó Lavender Brown,
también estoy ahí_ dijo Lavender.
eso quiere decir que los chicos no se lavaron hasta que llegaron las chicas_ preguntó Parvati.
supongo que aguantamos un poco mas que ustedes_ dijo Seamus sin darle importancia.
en quien Harry no se había fijado hasta ese momento. El muchacho recorrió la estancia con la mirada y reconoció muchas caras: las gemelas Patil, Terry Boot, Ernie Macmillan, Anthony Goldstein, Michael Corner…
todos los mencionados sonrieron, felices de saber que habían seguido luchando mientras Harry no estaba.
—Pero cuéntanos qué has estado haciendo —dijo Ernie—. Hemos oído muchos rumores e intentado seguirte el rastro escuchando «Pottervigilancia». —Señaló la radio y agregó—: ¿Es verdad que lograsteis entrar en Gringotts? —¡Sí, es verdad! —dijo Neville—. ¡Y lo del dragón también es cierto! Hubo una salva de aplausos y algunos gritos; Ron agradeció las felicitaciones con una reverencia.
si supieran que no fue tan genial como suena_ dijo Harry.
estuve aterrada todo el tiempo_ asintió Hermione.
lo que importa es el resultado_ dijo Viktor, todos asintieron.
—¿En qué andabais metidos? —preguntó Seamus, impaciente. Antes de que los chicos pudieran eludir esa pregunta formulando alguna otra, Harry notó una terrible punzada en la cicatriz. Mientras se giraba rápidamente para darles la espalda a todos aquellos rostros llenos de curiosidad y alegría, la Sala de los Menesteres desapareció y él fue a parar a una casucha de piedra en ruinas. A sus pies, el podrido entarimado estaba levantado y junto al agujero había una caja de oro, abierta y vacía, que alguien había desenterrado. El grito de furia de Voldemort vibró dentro de la cabeza del muchacho.
ya lo sabe_ dijo Harry.
sabíamos que encontraría la respuesta en cuanto llegara_ dijo Hermione.
el lado bueno, es que sabemos donde esta en ese momento_ dijo Ron, Harry y Hermione asintieron.
Haciendo un tremendo esfuerzo, Harry salió de la mente de Voldemort y volvió a la Sala de los Menesteres, tambaleándose un poco y con la cara cubierta de sudor. Ron lo sujetó. —¿Te encuentras bien? —preguntó Neville—. ¿Quieres sentarte? Debes de estar cansado, ¿no? —No, no, gracias —dijo Harry, y miró a Ron y Hermione para transmitirles que Voldemort acababa de descubrir la desaparición de otro Horrocrux. Se les agotaba el tiempo, porque si el Señor Tenebroso decidía ir a Hogwarts a continuación, perderían su oportunidad—.
ojala que vaya a la cueva_ dijo Amelia_ aunque veo mas probable que se dirija a Hogwarts.
es posible que piense que ya tienen e otro horrocrux_ asintió Albus_ pero con Tom nunca se sabe.
Tenemos que espabilarnos —dijo, y por la expresión de sus dos amigos supo que lo habían entendido. —¿Qué vamos a hacer, Harry? —preguntó Seamus—. ¿Qué plan tienes? —Ah, sí, un plan —repitió Harry,
el plan es que no hay plan_ dijo George.
no creo que les guste escuchar eso_ dijo Angelina.
empleando toda su fuerza de voluntad para no volver a sucumbir a la ira de Voldemort, con la cicatriz aún doliéndole—. Verás, Ron, Hermione y yo tenemos que hacer una cosa, y luego saldremos de aquí.
me corrijo_ dijo Angelina_ eso es lo que no les gustara escuchar.
por supuesto que no_ dijeron todos los que habían sido mencionados.
Las risas y gritos de alegría se interrumpieron. Neville pareció desconcertado. —¿Qué quieres decir con «saldremos de aquí»? —No hemos venido para quedarnos, Neville —dijo Harry frotándose la dolorida frente—. Tenemos que hacer una cosa muy importante… —¿De qué se trata? —No puedo… decíroslo. Una oleada de refunfuños se propagó entre los presentes. Neville arrugó la frente. —¿Por qué no puedes? ¿Porque tiene relación con combatir a Quien-tú-sabes? —Pues sí… —Entonces te ayudaremos.
todos estamos ahí para ti, Harry_ dijo Padma.
saben que no me pueden ayudar_ dijo Harry.
Hogwarts es enorme_ dijo Terry_ los tres solos no podrán cubrir todo con el tiempo limitado que tenemos_ Harry hizo una pequeña mueca y miro a Ron y Hermione que le devolvieron la mirada inseguros.
Todos los miembros del Ejército de Dumbledore asintieron con la cabeza, algunos con entusiasmo, otros con solemnidad. Dos muchachos se levantaron de los asientos para demostrar que estaban dispuestos a entrar en acción de inmediato. —Perdonad, pero no lo entendéis. —Harry tenía la impresión de haber dicho eso muchas veces en las últimas horas—. No podemos… contároslo.
entonces no lo hagas_ dijo Anthony_ solo dinos que busquemos algo de Ravenclaw, no tienes que decir mas.
además, tu no eres un águila_ dijo Luna_ como sabrás que puede ser o como se ve_ preguntó.
tiene un buen punto_ dijo Daphne.
Tenemos que hacerlo… solos. —¿Por qué? —preguntó Neville.
si porqué_ preguntaron todos.
saben porque_ dijo Harry.
—Porque… —Harry estaba tan ansioso por buscar el Horrocrux restante, o al menos poder hablar en privado con Ron y Hermione para decidir por dónde comenzar, que le costaba pensar. Y la cicatriz seguía ardiéndole—. Dumbledore nos encomendó una misión —anunció escogiendo con cuidado las palabras—, y no quería que se la dijéramos a nadie…
así como no quería que la orden del fénix te dijera nada_ preguntó Ginny_ estas haciendo lo mismo que ellos te hicieron Harry.
no es lo mismo_ dijo Harry.
si lo es_ dijo Luna_ lo que estas haciendo acabara la guerra, tal vez no somos el elegido, pero todos estamos luchando esta guerra.
te hemos demostrado que estamos ahí para ti_ dijo Ernie_ solo dinos que hacer y lo haremos, sin preguntas.
Bueno, quería que lo hiciéramos nosotros tres solos. —Nosotros somos su ejército —repuso Neville—: el Ejército de Dumbledore. Íbamos todos en el mismo barco y lo hemos mantenido a flote mientras vosotros tres estabais por ahí…
es cierto_ dijo Neville_ no hemos estado precisamente quietos o seguros mientras no estaban.
no he dicho lo contrario_ dijo Harry.
—No hemos estado precisamente de merienda campestre, tío —dijo Ron. —Yo no digo eso, pero no entiendo por qué no confiáis en nosotros. Todos los presentes han estado combatiendo, y si se han refugiado aquí es porque los Carrow los perseguían; todos han demostrado que son leales a Dumbledore y a ti, Harry.
es cierto_ dijo Sirius_ al margen de los problemas que tuvieran en el pasado, todos están se han mantenido leales a ti y están listos para seguir demostrándotelo.
—Mira… —murmuró Harry sin pensar lo que iba a decir; pero daba lo mismo porque en ese instante la puerta del túnel se abrió detrás de él. —¡Hemos recibido tu mensaje, Neville! ¡Hola, chicos! ¡Ya me imaginé que os encontraría aquí! —Eran Luna y Dean.
al fin llegamos_ dijo Luna.
lo bueno se hace esperar_ dijo Dean guiñándole un ojo haciéndola reír.
Seamus dio un grito de júbilo y corrió a abrazar a su mejor amigo.
Awww_ arrullaron varios, sonrojando a los amigos que se sonrieron.
—¡Hola a todos! —saludó Luna con júbilo—. ¡Qué contenta estoy de haber vuelto! —¡Luna! —exclamó Harry, confuso—. ¿Qué haces aquí? ¿Cómo has…? —Yo la he llamado —dijo Neville mostrándole el galeón falso—. Les prometí a Ginny y a ella que si volvías les avisaría.
Ginny y Luna son menores de edad, no tienen nada que hacer ahí_ dijo Molly.
me gustaría verla intentando detenerme_ murmuró Ginny, si se iba a luchar, ella estaría ahí.
Todos creíamos que si regresabas sería para hacer la revolución. Suponíamos que íbamos a derrocar a Snape y los Carrow. —Pues claro que eso es lo que vamos a hacer —repuso Luna alegremente—,
ya es hora de que los saquemos de nuestro hogar_ dijo Seamus.
¿verdad, Harry? Los vamos a echar de Hogwarts, ¿no? —Escuchad —dijo Harry, cada vez más asustado—. Lo siento, pero no hemos vuelto para eso. Tenemos que hacer algo, y luego… —¿Nos vas a dejar tirados? —preguntó Michael Corner.
por supuesto que no_ dijeron los tres.
es una pregunta valida_ dijo Michael_ no los creo capaces de eso, pero no me debe gustar nada la idea de que solo estén de pasada.
—¡No! —saltó Ron—. Lo que vamos a hacer os acabará beneficiando a todos, al fin y al cabo es para librarnos de Quien-tú-sabes… —¡Entonces dejadnos ayudar! —insistió Neville, ceñudo—. ¡Queremos participar!
se oyeron murmullos de aprobación.
que piensan_ preguntó Harry a sus amigos, empezando a sentirse acorralado_ pensé que todos entendían que teníamos que ser los tres_ murmuró.
creo ue una cosa es la misión y otra estar en la escuela donde esta la mayoría del ED_ dijo Hermione_ por supuesto que quieren ayudar para hacerlo mas rápido.
Harry oyó otro ruido a sus espaldas y se dio la vuelta. Sintió como si dejara de latirle el corazón: Ginny estaba entrando por el hueco de la pared, y la seguían Fred, George y Lee Jordan.
déjalos Molly_ dijo Arthur en voz baja_ ellos saben lo que hacen.
pero a menos Ginny..._ intentó Molly.
ya esta ahí_ dijo Arthur.
Ginny lo miró y compuso una sonrisa radiante. Harry había olvidado lo guapa que era —o nunca se había fijado bien—,
nunca te fijaste bien_ dijo Ginny_ esos lentes tuyos hay que cambiarlos_ informó.
claro_ dijo Harry con una risita.
pero jamás se había alegrado menos de verla.
yo también te extrañe_ dijo Ginny secamente.
—Aberforth está un poco mosqueado —dijo Fred alzando una mano para responder a los saludos de los chicos—. Quería echar una cabezadita, pero su bar se ha convertido en una estación de ferrocarril.
puedo ver como eso lo molestaría_ dijo Albus.
ya tendrá tiempo para dormir en la mañana_ dijo Remus.
Harry se quedó con la boca abierta, porque detrás de Lee Jordan apareció su ex novia, Cho Chang. Ella le sonrió. —Recibí el mensaje —dijo Cho mostrándole el galeón falso, y fue a sentarse junto a Michael Corner.
parece que pronto todo el ejercito estará ahí_ dijo Collin.
no puedo creer cuantos están acudiendo_ dijo Harry.
parece que todos están listos para acabar con esto_ dijo Hermione_ supongo que todo ese tiempo estuvieron pendientes de sus monedas.
—Bueno, ¿qué plan tienes, Harry? —preguntó George. —No tengo ningún plan —contestó el muchacho, desorientado por la repentina aparición de todos sus compañeros e incapaz de asimilar la situación mientras la cicatriz siguiera doliéndole tanto. —Ah, entonces improvisaremos, ¿no? ¡Me encanta! —dijo Fred.
por supuesto que si_ dijo Fred_ después de todo, tus panes nunca sirven.
no estas ayudando_ dijo Harry.
mientras aceptes que emprendamos la búsqueda por Hogwarts..._ dijo George.
—¡Tienes que hacer algo para detener esto! —le dijo Harry a Neville—. ¿Por qué les has pedido a todos que volvieran? ¡Es una locura! —Vamos a luchar, ¿no? —dijo Dean sacando también su galeón falso—. El mensaje decía que Harry había vuelto y que íbamos a pelear. Pero tendré que conseguir una varita mágica…
cierto, no tienes una_ dijo Seamus_ como se supone que lucharas.
puedes desarmar a alguien por mi_ dijo Dean_ y me entregas la varita_ sugirió.
cubriremos eso después_ dijo Neville.
—¿No tienes varita? —preguntó Seamus. De pronto Ron se volvió hacia Harry y le dijo: —¿Qué hay de malo en que nos ayuden?
como_ preguntó Harry a Ron, sin creer lo que oía.
han hecho muy buenos puntos_ dijo Ron.
—¿Cómo dices? —Mira, son capaces de hacerlo. —Ron bajó la voz y, sin que lo oyera nadie más excepto Hermione, que estaba entre ambos, susurró—: No sabemos dónde está y disponemos de poco tiempo para encontrarlo. Además, no tenemos por qué revelarles que es un Horrocrux.
exacto_ asintió Bill_ te guste o no, los necesitas.
no lo sé_ dijo Harry, mirando a Hermione que se encogió de hombros.
Harry se quedó mirándolo y luego consultó con la mirada a Hermione, que murmuró: —Creo que Ron tiene razón. Ni siquiera sabemos qué estamos buscando. Los necesitamos. —Y al ver que Harry no parecía convencido, añadió—: No tienes por qué hacerlo todo tú solo.
Harry miró al director.
si cofias en ellos, esta bien_ dijo Albus, Harry recorro con la mirada al ED.
lo hago_ asintió.
El chico intentó pensar lo más rápidamente posible, aunque todavía le dolía la cicatriz y la cabeza volvía a amenazar con estallarle. Dumbledore le había advertido que no hablara de los Horrocruxes con nadie, salvo Ron y Hermione. «Nosotros crecimos rodeados de secretos y mentiras, y Albus… tenía un talento innato para eso…» ¿Estaba haciendo él lo mismo que Dumbledore, es decir, guardarse sus secretos, sin atreverse a confiar en nadie?
si_ dijo Oliver_ eso estas haciendo.
supongo que no estaría de mas pedirles ayuda_ dijo Harry.
Pero Dumbledore había confiado en Snape, ¿y qué había conseguido con eso? Que lo asesinaran en la cima de la torre más alta…
Pero Snape habia sido un mortifago_ dijo Rufus_ Dumbledore creyó que habia cambiado por su manía de dar cincuenta oportunidades, nadie mas habría confiado tanto en él, mientras esos chicos son muchachos que han pasado cosas indescriptibles confiando en que un día volverías.
es cierto_ dijo Harry.
—De acuerdo —les dijo en voz baja—. Está bien, escuchad… —se dirigió a los demás, que dejaron de armar jaleo. Fred y George, que estaban contando chistes a los que tenían más cerca, guardaron silencio, y todos miraron a Harry, emocionados y expectantes. —Estamos buscando una cosa, una cosa que nos ayudará a derrocar a Quien-vosotros-sabéis. Está aquí, en Hogwarts, pero no sabemos dónde exactamente. Es posible que perteneciera a Ravenclaw. ¿Alguien ha oído hablar de un objeto que perteneciera a la fundadora de la casa, o ha visto alguna vez un objeto con el águila dibujada, por ejemplo? Miró esperanzado al grupito de miembros de Ravenclaw
ves como no es tan difícil_ dijo Fleur_ ni siquiera has tenido que mencionar que es un horrocrux.
mientras no empiecen ha hacer preguntas que no puedo contestar..._empezó Harry.
no lo haremos_ dijeron todos.
—Padma, Michael, Terry y Cho—, pero fue Luna la que contestó, encaramada en el brazo de la butaca de Ginny. —Bueno, está la diadema perdida. Ya te hablé de ella, ¿lo recuerdas, Harry? La diadema perdida de Ravenclaw. Mi padre está intentando hacer una copia. —Sí, pero la diadema perdida —intervino Michael Corner poniendo los ojos en blanco— se perdió, Luna. Ése es el quid de la cuestión.
no significa que no pueda ser encontrada_ dijo Luna.
pero fue hace tanto y estamos contra el tiempo_ dijo Michael.
alguna mejor sugerencia_ preguntó Luna.
es lo mas valioso de Ravenclaw_ dijo Padma_ creo que es la mejor oportunidad que tenemos_ todas las águilas asintieron.
—¿Cuándo se perdió? —preguntó Harry. —Dicen que hace siglos —respondió Cho, y a Harry le dio un vuelco el corazón—.
porque se perdió hace siglos_ dijo Harry antes de que alguien comentara.
aun cabe la posibilidad de que Tom la encontrara_ dijo Terry.
El profesor Flitwick dice que la diadema se esfumó cuando desapareció la propia Rowena. Mucha gente la ha buscado —añadió mirando a sus compañeros de Ravenclaw—, pero nadie ha encontrado nunca ni rastro de ella, ¿no? Todos negaron con la cabeza. —Perdón, pero ¿qué es una diadema? —preguntó Ron. —Es una especie de corona —contestó Terry Boot—. Dicen que la de Ravenclaw tenía poderes mágicos, como el de aumentar la sabiduría de quien la llevara puesta.
pues no vendría nada mal encontrarla_ dijeron varios.
pero Tom ya la profanó_ dijo Cho con una mueca de disgusto_ una reliquia única y la contamina con esa magia tan oscura.
—Sí, los sifones de torposoplo de mi padre… Pero Harry interrumpió a Luna: —¿Y nadie ha visto nunca nada parecido? Todos volvieron a negar con la cabeza. Harry miró a Ron y Hermione y vio su propia decepción reflejada en sus rostros. Un objeto perdido hacía tanto tiempo (a simple vista, sin dejar rastro) no parecía un buen candidato a ser el Horrocrux escondido en el castillo…
yo creo que precisamente por eso, es el candidato perfecto_ dijo Flitwick_ quien tu sabes puede haberla buscado en sus viajes y al encontrarla traerla a Hogwarts.
Antes de que formulara otra pregunta, Cho volvió a intervenir: —Si quieres saber cómo era esa diadema, puedo llevarte a nuestra sala común para enseñártela, Harry. La estatua de Ravenclaw la lleva puesta. Harry notó de nuevo una tremenda punzada en la cicatriz. Por un instante, la Sala de los Menesteres se desdibujó y el muchacho vio cómo sus pies se separaban del oscuro suelo de tierra, y sintió el peso de la gran serpiente sobre los hombros. Voldemort volvía a volar, aunque Harry no sabía si iba hacia el lago subterráneo o al castillo de Hogwarts; pero, fuera a donde fuese, a Harry le quedaba muy poco tiempo.
si_ dijo Albus_ es hora de empezar a moverse.
al menos ya tenemos una pista de lo que puede ser_ dijo Harry_ vamos a tener que ir con esa idea.
estoy de acuerdo_ dijo Ron.
—Se ha puesto en marcha —les dijo en voz baja a Ron y Hermione. Echó una ojeada a Cho y luego volvió a mirarlos—. Escuchad, ya sé que no es una pista muy buena, pero voy a subir a ver esa estatua; al menos sabré cómo es la diadema. Esperadme aquí y guardad bien… el otro. Cho se había levantado, pero Ginny, muy decidida, dijo: —No; Luna acompañará a Harry, ¿verdad, Luna?
Ginny sonrió sin arrepentimiento cuando todos estallaran en carcajadas.
soy el único al que ese verdad Luna, le sonó como "quien se niegue terminara hechizado"_ preguntó Blaise.
es justo lo que estaba pensando_ dijo Cho, sin ocultar su diversión.
—Será un placer —dijo la chica alegremente, y Cho se sentó con aire de desilusión.
lamento arruinar tus planes_ dijo Ginny.
no es necesario verse tan culpable_ dijo Cho con sarcasmo.
—¿Cómo se sale de aquí? —le preguntó Harry a Neville. —Ven. Condujo a Harry y a Luna hasta un rincón donde había un pequeño armario por donde se accedía a una empinada escalera. —Todos los días te lleva a un sitio diferente; por eso no nos han encontrado —explicó Neville—. El único problema es que nunca sabemos dónde saldremos.
pero eso también es bueno_ dijo Moody_ así no podrán sacarle esa información a nadie.
cierto_ asintió el ED.
Ten cuidado, Harry; patrullan toda la noche por los pasillos. —Tranquilo. Vuelvo enseguida. Los dos subieron a toda prisa la larga escalera iluminada con antorchas y de trazado imprevisible. Al fin llegaron ante lo que parecía una pared sólida. —Métete aquí debajo —le dijo Harry a Luna, sacando la capa invisible y cubriéndose ambos con ella. Entonces él le dio un empujoncito a la pared. Ésta se desvaneció al instante y los dos salieron del pasadizo. Harry miró hacia atrás y vio que la pared había vuelto a formarse al instante por sí sola.
esto es mas que genial_ dijo Lee_ tenemos que descubrir como funciona de una vez.
empezaremos a trabajar en eso cuando la lectura hay acabado_ dijo Harry, pensando que cuanto antes aprendiera a manejar la sala, mejor.
Se encontraban en otro pasadizo. Harry tiró de Luna hacia la parte más oscura, rebuscó en el monedero que llevaba colgado del cuello y sacó el mapa del merodeador. Se lo acercó a los ojos y buscó hasta localizar los puntos que indicaban la posición de ambos. —Estamos en el quinto piso —susurró mientras veía cómo Filch se alejaba de ellos, un pasillo más allá—. ¡Vamos! ¡Por aquí! Y de este modo iniciaron la marcha. Harry se había paseado muchas veces por el castillo de noche, pero el corazón nunca le había latido tan deprisa, ni nunca algo tan importante había dependido de que él deambulara por allí sin que lo descubrieran.
lo cual es decir bastante con todo lo que has hecho en la escuela_ dijo Susan.
de esto depende que Tom se vaya de una vez y para siempre_ dijo Harry_ no quiero que ganemos para que la próxima generación tenga que volver a luchar.
completamente de acuerdo_ gritaron la mayoría de los estudiantes.
Ambos jóvenes atravesaron rectángulos de luz de luna proyectados en el suelo, pasaron junto a armaduras cuyos cascos chirriaban acompañando el sonido de sus débiles pisadas, doblaron esquinas detrás de las cuales podía haber cualquier cosa esperándolos. Consultaban el mapa del merodeador siempre que la luz se lo permitía, y en dos ocasiones se detuvieron para dejar pasar a un fantasma sin llamar la atención. Harry suponía que encontraría un obstáculo en cualquier momento, y su peor temor era Peeves; así pues, aguzaba el oído a cada paso por si se producía alguna señal reveladora de que se acercaba el poltergeist. —Por aquí, Harry —susurró Luna tirándole de la manga hacia una escalera de caracol. Subieron describiendo cerrados y mareantes círculos.
es la impresión que cauda la primera vez_ dijo Anthony_ pero luego uno se acostumbra.
al final la única sala común que no conocerás será la de Hufflepuff_ dijo Ernie.
siempre puedo pedirles que me lleven para conocerla por si acaso_ dijo Harry.
si quieres_ dijo Susan encogiéndose de hombros.
Harry nunca había estado allí arriba. Al final de la escalera había una lisa puerta de madera envejecida, sin picaporte ni cerradura, pero provista de una aldaba de bronce con forma de águila. Luna tendió una pálida y fantasmagórica mano que flotaba en el aire, como si no estuviera conectada a su brazo. Llamó una vez y el golpe de la aldaba, en medio del silencio, resonó como un cañonazo. El pico del águila se abrió al instante, pero en lugar del reclamo de un pájaro, una voz suave y musical preguntó: —¿Qué fue primero, el fénix o la llama?
que_ preguntaron todos.
es un acertijo_ explicó Padma_ nosotros no tenemos contraseñas, sino preguntas que hay que responder.
por eso nuestra sala es la mas segura_ dijo Cho.
—Hum… ¿Tú qué crees, Harry? —inquirió Luna, pensativa. —Qué ocurre? ¿No se abre con una contraseña? —Pues no. Tienes que responder a la pregunta —dijo Luna. —¿Y si te equivocas? —Entonces has de esperar a que venga alguien que la conteste correctamente. Así uno aprende, ¿entiendes?
no suena muy practico_ dijo Dean.
no lo es, pero nos hace mejores y mantiene a los intrusos fuera_ dijo Padma_ muy pocos se tomarían el trabajo de pensar que podría ser.
—Ya… El problema es que no podemos permitirnos el lujo de esperar a que llegue alguien más, Luna. —No, claro —repuso Luna con seriedad—. Bueno, entonces creo que la respuesta es que el círculo no tiene principio. —Bien razonado —dijo la voz, y la puerta se abrió.
no hay una respuesta para esa pregunta_ explico Luna cuando varios la miraron_ es algo que va en círculos y los círculos no tienen ni principio ni fin.
La sala común de Ravenclaw, que estaba vacía, era una amplia estancia circular, mucho más espaciosa y aireada que cualquiera de las que Harry había visto hasta entonces en Hogwarts. Tenía una serie de elegantes ventanas en forma de arco, de las que colgaban cortinajes de seda azul y bronce (de día, los miembros de Ravenclaw disfrutaban de unas vistas espectaculares de las montañas circundantes);
suena bien_ dijo Theo.
es realmente hermoso_ dijo Luna.
se veían estrellas pintadas en el techo de forma abovedada, así como en la alfombra azul oscuro; y el mobiliario consistía en mesas, sillas y estanterías, y una alta estatua de mármol blanco ocupaba un nicho enfrente de la puerta. Harry reconoció a Rowena Ravenclaw por el busto que había visto en casa de Luna. La estatua se hallaba junto a una puerta que debía de conducir a los dormitorios del piso de arriba. El muchacho fue derecho hacia ella, y le dio la impresión de que lo miraba con una sonrisa burlona y hermosa, pero ligeramente intimidante.
eso hace_ dijeron las águilas con idénticas sonrisas.
es broma, verdad_ preguntó Harry_ Rowena no nos mira.
si te portas bien en nuestra casa, no tendrás que averiguarlo_ dijo Michael como si no tuviera importancia, el resto de águilas asintió.
En la cabeza llevaba un delicado aro de mármol, parecido a la diadema que Fleur había lucido el día de su boda, en el que había unas palabras esculpidas en letra muy pequeña. Harry salió de debajo de la capa invisible y se subió al pedestal de la estatua para leer la inscripción: Una inteligencia sin límites es el mayor tesoro de los hombres. —Lo cual significa que tú estás pelado, estúpido —dijo una voz socarrona.
eso hizo que varios rieran sin poder evitarlo, mientras otros miraban con preocupación.
no se puede negar que tuvo un buen momento su comentario_ dijo Draco.
Harry se dio rápidamente la vuelta, resbaló del pedestal y cayó al suelo. La encorvada figura de Alecto Carrow se hallaba ante él, y al mismo tiempo que el muchacho alzaba su varita mágica, la bruja apretó con un dedo regordete el cráneo y la serpiente que llevaba grabados con fuego en el antebrazo.
es el final del capitulo_ dijo Flitwick cerrando el libro.
