El detective
- ¿Y que tal les trató la noche?- Dijo el detective Brook a sus compañeros de la comisaría de Grandline Town.
Grandline Town era una de las ciudades más seguras del país, teniendo tasas bajas de homicidios y robos, por lo que uno imaginaria que el departamento de policía estaría poco bullicioso; sin embargo, aquella madrugada parecía la excepción a la ley.
- Fue un desastre… llevaba años desde que atendí un caso así. – Contestó Borsalino algo agobiado.
- Lo peor será la papelería que tendremos que llenar. – Refunfuño Amaraki mientras dejaba su cigarrillo en el cenicero.
- ¿Pasó algo intenso entonces? – Inquirió Brook, sonriendo con curiosidad al ver que aquella ciudad no estaba tan dormida como pensaba.
- ¿Acaso viste las noticias? – Gruñó Amaraki.
- No, realmente no tengo ese habito. – Contestó Brook.
Amaraki se mordió el labio, sin saber como explicarle el desastre de aquella noche.
- Una chica japonesa habló a media noche a la comisaría. Muy apenas hablaba inglés y por lo visto estaba algo drogada. Pero eso no era lo peor del caso… ella tenía el brazo derecho completamente despedazado… más bien arrancado. Había perdido mucha sangre y se encontraba delirando. ¡Ve tu a saber porque habló primero a la policía y no a la ambulancia! De allí comenzó a decir incoherencias mezclando inglés, japonés y quien sabe que idioma. ¡Bah! El punto es que llegaron los paramédicos y tuvimos que acompañarla e interrogarla al respecto. Pero bueno, eso no importa. Ella afirmaba que alguien la había retenido a ella en contra de su voluntad, pero fue incapaz de señalar con precisión la dirección en la cual se encontraba retenida. Tuvimos que ponerla en contacto, primero con un interprete y luego con el consulado para que aclararan que diablos había sido eso. Al parecer ella había viajado a América con el fin de reencontrarse con su hermano quien llevaba varios años viviendo en Grandline Town, pero al parecer se perdió y terminó herida en medio de un parque de los suburbios, justo entre la Wholecake Drive y la Davy Back Street. – Explicó Amaraki con tedio.
- Valla turbulencia que les toco esta noche. – Exclamó Brook.
- Al final llegó su hermano, quien nos aclaró que ella padecía de trastorno de estrés post-traumático complejo a raíz de varios maltratos por parte de su padre sufridos durante su niñez. El pobre se veía realmente horrorizado y confundido por lo que le pasó a su hermana. A la chica de dieron clonazepam y quien sabe que otros medicamentos y sedantes, lo más seguro es que la internen en el psiquiátrico una buena temporada ya sea aquí o en Japón. – Dijo Borsalino continuando con el relato de Amaraki.
- ¡Pero lo peor fueron las incoherencias que dijo aquella pobre mujer! ¡Sus alucinaciones e incoherencias viven en mi mente sin pagar renta! – Exclamó Amaraki sonriendo, como si aquella tragedia fuera algo gracioso.
- ¿Dijo algo raro en particular? – preguntó Brook.
- ¡Dijo que había sido secuestrada por caníbales! ¡Ja! ¡Lo que hacen las drogas con el cerebro! – Rió Amaraki.
Brook se quedó en silencio al escuchar aquel comentario; mostrándose meditativo. De ascendencia afro brasileña y austriaca, Brook era un criminólogo y detective veterano, casi jubilado teniendo varios años investigando, no solo en Grandline Town, sino también en otros condados verdaderamente turbios del país, e incluso colaborando con la Interpol en varias ocasiones. Si Brook hubiera sido más ambicioso el hubiera seguido aquella vida de riesgos, persiguiendo a lo peor de lo peor del bajo mundo, despertándose cada día sin saber si vería el mañana; sin embargo el detective opto por mejor tener un poco más de estabilidad (y menor paga) trabajando en Grandline Town. Brook sabía que aquella ciudad carecía de las trepidantes emociones y complejidades de otros sitios en los que el había trabajado. ¡Ni vista del hampa, carteles de droga, neo-nazis o sicarios en aquella zona! ¡Pocos o ningún tiroteo registrado! ¡Muy apenas había pandilleros o ladrones y los que había palidecían ante todo lo que había visto Brook en sus primeros años! Sin embargo, sabía que incluso en el más seguro de los condados podía albergar verdaderos monstruos. Por eso el caso de la chica del brazo amputado desconcertaba a Brook, en especial teniendo en cuenta la poca seriedad que sus compañeros.
- ¿Y ya investigaron respecto a los caníbales que menciono esa chica?- preguntó Brook.
- ¡Obviamente no! – Contestó Amaraki con imprudencia.
- Lo que queremos decir, es que lo que ella dijo fue una incoherencia producto del trauma o las drogas. Seguro el que le corto el brazo fue algún pandillero. – Explicó Borsalino.
- ¿Pandilleros en Wholecake Drive? ¿Qué haría un pandillero en un barrio como ese? Jamás he oído reportes de pandillas por allí… – contestó Brook.
- Bueno, es precisamente lo que estamos investigando. Quizá pudo haber sido eso o algún animal salvaje. Hace poco se avistaron osos por ese barrio. – Contestó Borsalino.
- Saben, ha habido varios casos de desapariciones en donde el último punto en el que las víctimas fueron vistas fue la Wholecake Drive. Quizá no haría mal investigar un poco… - Dijo el detective mientras acomodaba su afro.
- ¿De que estas hablando Brook? – Interrogó nuevamente Amaraki.
- Enero del 2013. La ultima vez que Bonney Jewerly fue vista ella fue a entregar una pizza a un domicilio de aquella calle, siendo ella hija del propietario del restaurante Pizzeria de Kuma. Marzo del mismo año, desaparece el repartidor Portgas D Ace, quien de acuerdo a su abuelo trabajaba en ese momento para Domino's. Julio del 2014, desaparece Perona Moirha, una girl Scout, quien se encontraba vendiendo galletas como es costumbre, siendo vista por ultima vez justo en el parque del Wholecake Drive. No tarda mucho en desaparecer su padre Gecko, del mismo apellido en circunstancias misteriosas. En febrero del año que sigue desaparece Kozuki Oden, quien era propietario del restaurante japonés Wano y que había ido a dejar un pedido a el área. En mayo del 2016 desaparece Eustace Kidd, quien repartía comida de un restaurante vegano con temática hindú y justo dos semanas después de las elecciones presidenciales de ese año se arma un gran revuelo en el pueblo por la desaparición del arqueólogo y profesor de universidad somalí Marshall D. Teach, quien de acuerdo a fuentes no oficiales había quedado de salír con una mujer que presuntamente vivía en la Wholecake Drive. Y este año, el técnico de cable británico Alber King desapareció sin dejar rastro. Creo que esta serie de desapariciones junto con el caso de aquella mujer japonesa me muestran un patrón preocupante de esa área.
- Todos esos son casos fríos y con poca conclusión. No creo que haya conexión solo porque supuestamente hayan pasado en el mismo sitio. Además, como dije, en ese lugar ha habido varios avistamientos de osos. Es probable que algunos de esos desaparecidos no hayan sido mas que victimas de la Madre Naturaleza.– Argumentó Borsalino.
Brook frunció el ceño. Aquellos policías, pese a tener casi su edad se veían más bien novatos. E incompetentes por haber dejado todos esos casos enfriarse.
- Bien, solo quiero saber una cosa del caso de la mujer japonesa.
- ¿Si? – Dijo Borsalino.
- ¿Me podrían dar sus generales? O si no se puede las suyas por su estado mental delicado, deme las de su hermano. – Preguntó Brook.
- Santos cielos Brook, te podrías meter en serios problemas si te damos datos así de delicados. – Exclamó Amaraki indignado, mientras encendía otro cigarro.
- Tecnicamente tu también podrías estar en problemas por fumar en un edificio de gobierno. – Argumentó Brook.
- Oh, por favor, jubílate y déjanos en paz. – Se volvió a quejar Amaraki.
- Bueno, no te daré sus datos. Solo diré que sus nombres son Kiku e Izo Imai. – Dijo Borsalino, casi susurrando sus nombres con complicidad al detective.
Brook sonrió ante ese gesto, saliendo rápido de la oficina, sin embargo, tan pronto perdió de vista a Borsalino su rostro se torno serio. No cabía duda de que en el Wholecake Drive habitaba un monstruo.
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Y aquí esta el valiente que se enfrentara al monstruo de la Wholecake Drive (o que morirá en el intento, lol).
Monnie´s: Jeje, disculpa por haberte perturbado tanto, pero bueno estamos en temporada spooky así que no me resistí.
