Disclaimer: Ayer fue el sorteo de Navidad que en España llamamos "El Gordo"... Y estaba viendo el sorteo en directo en la televisión y me pareció ver a Naruto entre el público, pero fue sólo mi imaginación y me ha hecho recordar que Naruto y todos sus personajes siguen siendo propiedad de Masashi Kishimoto TT_TT
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Advertencias: Shonen ai
Sasuke
Después de terminar de cenar, Sasuke insistió en recoger la mesa y que le dejasen fregar los platos. Naruto y Kushina se pusieron entonces a preparar la mochila con las cosas de Menma, y salieron al recibidor para despedirse.
Naruto ya le había confirmado antes en lo que había estado divagando su mente… Así que Sasuke consideró que era mejor quedarse ahí en la cocina para no distraerle y quién sabía si hacerle pasar un apuro.
Por eso no le extrañó que, nada más cerrar la puerta tras marchar su madre, Naruto no tardase ni medio minuto en ir donde se encontraba él.
Sí le sorprendió en cambio lo sigiloso que podía llegar a ser, pues no notó su presencia hasta que lo tuvo apenas a un par de pasos.
—Deja eso —le dijo en un murmullo al tiempo que le abrazaba por detrás. —Ya lo friego yo mañana.
—Mañana habrá que rascar si se seca.
Intentando ignorar el calorcillo que empezaba a subirle al sentirlo completamente pegado a su espalda, aclaró los cubiertos que acababa de enjabonar.
Sin embargo Naruto parecía tener una sola idea fija en la mente esa noche… Y comenzó a besarle en el cuello, provocando que le recorriera un escalofrío por todo el cuerpo. Con el corazón golpeándole el pecho cada vez más agitado, se mordió el labio y cerró los ojos, inclinando la cabeza para dejarle mayor acceso. El cabrón sabía bien dónde apuntaba.
Sabía cómo iba a terminar esto… Así que decidió que sería mejor rendirse, y algo torpe se aclaró el jabón de las manos antes de cerrar el grifo y coger el paño a tientas. Pero no tenía intenciones de dejar que Naruto se pensara que estaba al mando. Por lo que, al darse la vuelta, le puso una mano en la nuca y le besó más intensamente, atrayéndolo hacia sí con la otra para pegar bien sus cuerpos.
—No sabes las ganas que tenía de besarte —le susurró Naruto con la voz entrecortada.
—Creo que me hago una idea.
De nuevo juntó sus labios, más sosegado esta vez. A pesar de que se sentía arder, quería disfrutar de ese momento.
Por eso dejó escapar un gruñido por lo bajo cuando Naruto se separó, y le cogió de las manos, tirando de él.
—¿Qué quieres hacer? —preguntó Naruto inocentemente, arrastrándole hacia la puerta de la cocina.
Pregunta que dejó a Sasuke confuso. ¿Le estaba preguntando en serio? ¿Le había entendido mal?
—¿Qué quieres hacer tú? —le devolvió la pregunta, no queriendo asumir nada.
—Hmm… Podemos ver una peli si quieres —sugirió.
Sin embargo, ese momento de duda le decía a Sasuke que, más que una sugerencia, era una evasiva. Más aún con la coletilla del "si quieres". ¿O estaba suponiendo mucho ya?
De cualquier manera, siendo sincero consigo mismo, a Sasuke le daba realmente igual. Como si quería enseñarle vídeos de Menma de cuando era más pequeño, o quedarse dormidos abrazados en el sofá viendo cómo le cambiaban el motor a un coche.
La cuestión era pasar tiempo con él y conocerle.
—La verdad, me da igual —dijo encogiéndose levemente de hombros, tras lo que le dio un breve beso en los labios. —Cualquier cosa que quieras hacer, me parece bien.
Y para reafirmar sus intenciones, le rodeó con los brazos por el cuello, y entrelazó las manos por detrás para asegurarse de no tocar ninguna zona sensible, con la mirada fija en sus ojos. Por momentos podía notar cómo el color de su piel se iba tiñendo de carmín, su respiración más calmada… y sus pupilas se estaban dilatando.
Entonces aquél cerró los ojos, mal conteniendo una sonrisa, y juntó sus frentes respirando profundamente.
¿Le había aliviado su respuesta…?
—¿Tienes miedo? —le sonrió levemente aunque no le mirase.
Naruto no respondió inmediatamente, por lo que Sasuke hubo de suponer que, sí, algo de miedo debía sentir, pero quizá era demasiado orgulloso para reconocerlo en voz alta.
—No es miedo… —contestó en un murmullo. —Simplemente estoy un poco nervioso, ¿vale? —le dijo al tiempo que se separó un poco para mirarle, mordiéndose el labio.
"Miedo, Naruto… Se llama miedo", le corrigió en su mente.
Pero no quiso apuntar al hecho de que no quisiera admitirlo. Naruto era bastante transparente en sus gestos igualmente y, por el momento, creía que podía leerle bien.
—Es normal, Naruto. No pasa nada —respondió en su lugar. —De todas maneras no tenemos que hacer nada que no quieras —le dijo en un susurro, tras lo que le devolvió el ataque a traición de antes y comenzó a besarle en el cuello.
Y si Sasuke había considerado antes que se había rendido rápido, Naruto le ganó, pues al instante dejó escapar un profundo suspiro, agarrándose algo más fuerte a su cintura. Quizá Naruto estaba todavía demasiado confuso consigo mismo como para hacerlo… Pero, por lo pronto, parecía no tener ningún problema con los besos y las caricias, así que Sasuke no dudó en ir empujándole suavemente con el cuerpo para llevarlo hasta el dormitorio, distrayéndole con besos por todo su cuello y paseándole las manos por la espalda.
Con tranquilidad, se fueron quitando la ropa, y de igual modo retiraron la colcha para tumbarse en la cama. Y ambos se tumbaron uno junto al otro, sí, pero Sasuke dejó un pequeño espacio entre ellos a conciencia tras taparse de nuevo, lo suficientemente estrecho para llegar a besarse, no obstante lo suficientemente amplio para que Naruto no se sintiera completamente invadido.
Y así se quedaron, frente a frente, Naruto paseándole la mano por el costado, y Sasuke acariciándole la mejilla con el dorso de la mano con afecto.
—¿Es normal que quiera hacerlo contigo pero al mismo tiempo no? —le preguntó en voz baja.
Por un momento, Sasuke se quedó paralizado del temblor que le recorrió entero, dejando su mano quieta sobre el hombro de Naruto, habiendo estado a punto de bajarla por su pecho inconscientemente.
Exactamente… ¿Qué quería decir con eso? ¿Que no le atraía sexualmente o…?
—Depende —le contestó en el mismo tono.
Dejó la mano en el espacio entre sus cuerpos, no estando ya seguro de que a Naruto le pareciera agradable su tacto.
—¿Por qué no quieres hacerlo?
—Pues… —se quedó en silencio un momento, subiéndole la mano por la espalda algo más firme que antes. —Porque no quiero hacerte daño. No sé qué va a pasar con nosotros de aquí a un mes… Pero…
Sasuke sintió que hubiera perdido la respiración por un segundo al escucharle decir aquello, y de nuevo respiró profundamente aliviado. Así que comenzó a acariciarle otra vez por el brazo, y llevó la mano a su espalda para atraerle hacia sí y que reposara el cuerpo sobre el suyo. Acción con la que pudo sentir claramente el sexo de Naruto algo erecto contra su costado.
Y aunque le hacía gracia la contradicción entre lo que le decía Naruto y la reacción de su cuerpo, se tragó una risilla burlona. Más que nada porque entendía bien el sentimiento de no querer perderlo de vista. Se sentía más tranquilo que nunca estando junto a él, y no quería perder lo que habían construido juntos hasta ahora, por poco que fuera.
—Entonces, sí, es normal —le dijo tras darle un beso en la frente.
Naruto dejó escapar un largo suspiro entonces, reposando la cabeza en su hombro, y le abrazó con medida fuerza, como si de verdad estuviera asustado de abrir el armario y encontrarse de frente con el muñeco diabólico.
—Igualmente ya te he dicho que no tenemos que hacer nada que no quieras, Naruto —le susurró al tiempo que jugueteaba con su pelo. —Podemos hacer muchas cosas que no requieren penetración. Además —le tiró levemente del pelo para que alzara la cabeza y le mirase—, la semana pasada estabas borracho y te estabas poniendo muy intensito —sonrió con sorna. —Por supuesto que no te iba a dejar hacer lo que te diera la gana sin conocerte de nada.
Aunque estuvieran casi en completa penumbra, pudo sentir la mirada de Naruto clavada en él, y la vergüenza que debía de estar sintiendo, si el fuerte sonido que hizo al tragar era alguna indicación.
De nuevo, puso la mano en su hombro para que volviera a acomodarse sobre él.
—Lo siento —murmuró Naruto.
—No pasa nada. Te portaste bien —le dio otro beso en la sien.
De verdad creía en esas palabras. Hubiese sido otro… y quizá hubiera tenido que salir a puñetazos por no hacer lo que supuestamente se esperaba de él. Más teniendo en cuenta que Naruto no había tenido relaciones homosexuales nunca…
—¿No has leído nada por internet?
—¿Sobre qué? —levantó la cabeza para mirarle otra vez.
Con la barbilla apoyada en su pecho, Naruto se quedó esperando por una respuesta. ¿De verdad no sabía de qué le estaba hablando?
—Sobre el nuevo hallazgo en las pirámides de Egipto —le dijo cínico.
Sin embargo, según iban pasando los segundos sin una respuesta… Comenzaba a sentir más fuerte un tic en la ceja.
—¿Sobre qué va a ser, Naruto? —le dio una palmada en el hombro para ver si reaccionaba. —¡Sobre cómo hacerlo con otro hombre!
—Aaahh…
De nuevo, aquel permaneció callado, Sasuke creyéndole en shock. No pudo evitar que se le escapara la risa.
—¡No te rías de mí, tonto! —se quejó apretándose a él. —¡Yo qué sabía a qué te referías!
—Claro, Naruto… —le tiró de la oreja. —Estás desnudo con otro tío en la cama, restregándole tu instrumento por medio cuerpo, y vamos a hablar sobre nuevas especies marinas.
—¡Yo no te estoy restregando mi-! —comenzó a contradecirle.
Sin embargo, seguramente por removerse para mirarle más de frente, debió tomar conciencia de que, sí, en efecto era tal y como le había dicho, y a medida que pasaba el tiempo, a Sasuke se le iba alargando la sonrisa.
Entonces Naruto se quedó callado, y se apartó.
—No te me pongas tímido ahora —rió Sasuke burlón por lo bajo.
Antes de que Naruto volviera a cerrarse en banda, le siguió y se sentó sobre su vientre, inclinándose para besarle en los labios antes de erguirse, con las manos en sus pectorales.
Aquella nueva postura no pareció disgustar a Naruto, quien levantó la piernas para que Sasuke pudiera usarlas de respaldo, ambos acariciándose mutuamente por las piernas hasta donde alcanzaban. Bueno, más bien hasta donde Sasuke alcanzaba. Naruto tenía mayor acceso a su cuerpo y sin embargo no subía más allá de sus muslos.
—No he tenido tiempo —murmuró Naruto.
Ahora era el turno de Sasuke para sentirse confuso. ¿Seguían hablando sobre lo mismo?
—¿No has tenido tiempo de leer? —quiso confirmar.
—Unn…
En un gesto que a Sasuke le pareció indeciso en un primer momento, Naruto fue paseando los pulgares desde el interior de sus muslos hacia las caderas, pasando por las ingles. No sabía si le estaba tomando el pelo o no… pero esa tímida caricia pasó justo por uno de sus puntos más sensibles, provocando que por un instante cerrase los ojos y tomara una buena bocanada de aire, haciéndole sentir mareado durante unos pocos segundos, y sintiendo cómo comenzaba a llegar la sangre a sus zonas bajas.
Hubo de carraspear antes de volver a hablar. No se fiaba de que le fuese a salir la voz.
—¿Nunca has tenido sexo anal con ninguna chica? —le preguntó lo más dignamente que pudo.
—No. ¿A las chicas les gusta? —cuestionó con incredulidad en la voz.
Incredulidad que dejó a Sasuke en blanco, no pudiendo creer que de verdad le estuviera preguntando.
—A ver… —quisó centrar la mente en lo que quería decir, y alejarse del cosquilleo que era ya bastante difícil de ignorar. —Si eres un bruto, por supuesto que no. A nadie le gusta que le hagan daño.
"Bueno, salvo a los masocas", puntualizó para sí.
Sin embargo, no quería entrar aún en el terreno de los fetiches. Era demasiado complicado y personal, y Naruto estaba en lo básico.
—Pero si lo haces con cuidado y con paciencia —le siguió contando—, sí, claro que les gusta.
—Hmmm…
Sasuke pudo respirar con alivio al sentir las manos de Naruto deslizarse por sus piernas hacia las rodillas, dejándolas reposar ahí. A lo tonto a lo tonto, le estaba excitando más de lo que había imaginado. Su tacto era abrasador.
—De lo que se entera uno… —dijo en un murmullo.
—No lo sabías porque no has tenido ninguna conversación así con ellas, ¿me equivoco?
—No —contestó tras un momento de vacilación.
Nada de lo que sorprenderse, pensó Sasuke. Si ni siquiera había indagado sobre su propia sexualidad, difícilmente le habría puesto un pensamiento a otra cosa que no fuera una relación tradicional… y aburrida.
—Bueno… Nunca es tarde para empezar —dijo más para sí que para el otro.
Se inclinó con cuidado sobre él, y poniendo las manos a ambos lados de su cara, le hizo alzarse un tanto para llegar a besarle en los labios. Y cuando Naruto le puso las manos en las nalgas…
—¡Miau!
Los dos dieron un respingo al girarse a mirar a Cleo. Se había subido a la cama sin previo aviso y rápida se acercó a su lado.
—Cleo, ahora no… —se quejó empujándola para que se alejara.
Quería ignorarla, si bien la minina parecía tener ganas de jugar, o al menos de que le hicieran caso, y se acercó más a Naruto para olisquearle por el brazo… y hasta la boca. Aquél que había permanecido inerte, se encogió un poco, pero eso no hizo desistir a Cleo: como no le dejó nada más al alcance, le empezó a olfatear la oreja y hasta las pestañas.
Y Cleo decidió que Naruto era un buen cojín, y se tumbó sobre él, con medio cuerpo sobre su pecho. Sasuke no pudo sino reír con incredulidad y algo de bochorno.
—Parece que le gustas —dijo cuando empezó a ronronear, acariciándola por el lomo.
—Bien, porque no me gustaría que tu niña me cogiera manía —respondió el otro divertido, acariciándola también.
A pesar de que a Sasuke se le escapó una suave risa en contra de su voluntad por lo ridículo de la situación, cogió a la gata en brazos para darle unos pocos mimos y que no se sintiera rechazada, antes de dejarla en el suelo.
—¿Por qué la echas? Pobrecita…
—Porque es una aguafiestas.
Poniendo algo de peso en su manos, fue deslizándolas desde su abdomen, por el pecho, y hasta llegar a los hombros, y se reclinó de nuevo sobre él quedando a menos de un palmo de su cara.
—Si la hubiera dejado ahí, ahora no podría besarte —murmuró.
Lentamente, acortó la poca distancia que les separaba y posó los labios sobre los suyos con suavidad, intentando ignorar a la gata que, tozuda, subió otra vez a la cama y se puso a maullar a su lado, a lo que Naruto comenzó a reír sin despegarse del beso.
—No tiene gracia —se quejó, separándose para poder mirarle.
—Sí que la tiene —rió entre dientes, girándose hacia la gata y alargando la mano para acariciarla. —No quiere compartirte conmigo.
Aunque suave, Sasuke le dio una colleja por bobo.
—¡Ay! ¿Por qué me agredes?
—No le hagas caso. Sino, se va a quedar aquí toda la noche.
—¿Estás celoso? —preguntó con mofa.
—No seas tonto.
Sin poder creer que hubiera sido su gata quien le cortara el rollo, se irguió apoyándose en las piernas de Naruto otra vez para respirar profundamente antes de dejar escapar un gruñido de irritación.
¿Qué tenía que hacer? ¿Echarla del cuarto y cerrar la puerta? Pero si hacía eso se iba a poner a maullar como una desesperada al otro lado, y seguramente arañaría la puerta.
Se pasó la mano por el pelo, echando la cabeza hacia atrás, considerando las posibilidades…
…Y se le escapó el aire de golpe cuando sintió cierta presión sobre su sexo. Incrédulo agachó la mirada para cerciorarse de que sí… Había sido Naruto, y ahora lo rodeó para encerrarlo en su puño.
—¿Ya te has aburrido de Cleo? —preguntó con fingida indignación.
—No, pero es que aún no me has contado qué es lo que podemos hacer y me gustaría hacer algo antes de caerme muerto otra vez.
Sin que tuviera tiempo de poder contestar, aquél le apretó con medida fuerza, provocando que se le escapara un jadeo al tiempo que sintió una fuerte palpitación, su miembro comenzando a endurecerse, e involuntariamente se le contonearon las caderas, buscando tener más fricción.
Vale. Si Naruto tenía ganas de fiesta, la iba a tener.
—¿Sabes lo que es el sexo intercrural?
Tras unos pocos segundos en silencio, supo la respuesta.
—No —contestó Naruto en un murmullo.
—Pues ahora lo vas a aprender.
.
.
.
Continuará
23/12/22
Uolas!
Pues… Como dije anteriormente… viene temporada de exámenes, así que no sé cuándo podré actualizar de nuevo x_x Espero que no pase mucho tiempo porque ciertamente cuando no puedo escribir, me da mucha ansiedad… pero por otro lado, cuando me concentro en cosas de clase, no me viene la inspiración ;A; Ay madre mía…
Anyway, ya han llegado esas fechas así que… ¡Espero que paséis unas buenas fiestas!
¡Feliz Navidad!
