Los personajes de esta historia pertenecen a la increíble Stephanie Meyer, la trama pertenece a la asombrosa autora CaraNo, Alepattz la tradujo, sullyfunes01 es nuestra prelectora, yo tengo el permiso para publicarla.

Thank you CaraNo for allowing us to share this amazing story in Spanish.


24 - SEATTLE EN DICIEMBRE.

Aro POV

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5 de julio de 2010

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Miré con desprecio la foto de Masen en otra cena benéfica. Esta vez estaba allí con su mujer, pero en lo que más me fijaba en cada imagen era en un tal Carlisle Cullen. Obviamente sabía que estaba involucrado con la familia de mi hermano bastardo, pero... no sabía hasta qué punto. Pero a juzgar por las fotos de él y Masen en esa cena, diría que son bastante unidos.

Sin embargo, acechar a Masen ya no era suficiente para mí.

Quería más.

Ni siquiera su muerte sería suficiente.

No, quería destruir a toda su familia, y quería destrozar su organización. Después de todo, su existencia casi destroza a mi propia familia una vez, y por su culpa mi querida madre se suicidó cuando yo era un niño.

Bueno, culpa suya y de su madre. Si la puta de la madre de Masen no hubiera empezado esa aventura con mi padre, todas las cosas estarían bien en el mundo. Pero no lo están, y estoy harto.

Con un suspiro frustrado, pulsé el botón para llamar a mi secretaria.

"Tráeme a Caius", ladré.

Diez minutos después, mi secretaria me dijo que había llegado y le dije que le hiciera pasar.

Caius no dijo nada al entrar, como no debía. Es un cachorrito obediente.

"La vigilancia ya no es suficiente", anuncié, entrelazando mis dedos sobre mi escritorio. "Está bastante claro que Edward Masen está siempre vigilado. Así que... necesitamos un nuevo enfoque".

"Dígame qué necesita, señor", dijo obedientemente, manteniendo la mirada baja.

Suspiré.

"Quiero saber más, Caius, y tu trabajo no es suficiente. Necesito información privilegiada", le dije.

Se le formó una profunda arruga en la frente y supe que ya estaba pensando en posibilidades, como debía ser. Y sabía que esto le llevaría mucho más trabajo, porque ahora... ahora quería que se infiltrara en los Masen.

Pero... soy un hombre inteligente, y sé muy bien que tal cosa no es posible. No es algo que vaya a admitir en voz alta, pero Masen dirige un barco hermético y controla perfectamente su negocio.

"Quiero que te enfoque en otra familia que trabaja con los Masen", dije. "Tenemos a los Denali, los McKenna y... a los Cullen".

Entonces levantó la vista y se dio cuenta de que yo utilizaba un tono diferente con la última familia mencionada.

Continué. "Garrett Denali está... a cargo de los Denali, ¿no?"

Pregunté, sabiendo ya la respuesta, y él asintió para confirmar. "Bueno, lo sabemos porque su esposa - Tanya Denali - nacida Tanya Cullen. Es la hermana de Carlisle Cullen, ¿o me equivoco?". Por supuesto, simplemente pregunté para asegurarme de que me seguía, cosa que hizo, por suerte.

"Exacto. Y los McKenna son más silenciosos. Si no me equivoco, Siobhan McKenna trabaja para el FBI y está del lado de Masen".

"Así es", confirmó Caius con un movimiento de cabeza.

"Entonces esto debería significar que los Cullen son el camino a seguir, ¿no?"

Me recosté en la silla, satisfecho y frustrado a la vez. Frustrado porque yo sabía más que Caius, y a él le pagaba por saber. Y satisfecho porque... bueno, yo soy yo. Soy el jefe de los Avellino por una razón y no solamente porque nací en esta familia.

"¿Tiene alguna sugerencia, señor?" preguntó Caius en voz baja.

Le lancé una mirada de desaprobación, pero no dije nada. Debería saberlo, debería ser listo. Así que tomé nota mentalmente para asegurarme de que mejorara.

"Sí", dije secamente, recostándome en mi sillón de cuero. "He oído que los hijos de Carlisle Cullen acaban de salir de prisión".

"¿Sí?"

"Sí. Y ahora quiero toda la información que puedas conseguir".

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13 de julio de 2010

Tras despedir al mensajero, abrí el sobre y leí el informe de Caius.

Señor,

En el sobre encontrará todo lo que he podido desenterrar sobre Carlisle Cullen, Emmett Cullen y Edward Cullen.

Mi conclusión es que reciben órdenes de Edward Masen cuando se trata de coches de lujo, yates, motocicletas e incluso jets. En otras palabras, son ladrones comunes. Lo que también he llegado a entender es que no viven bajo la misma protección que los Masen.

Los Cullen son para el público, como sabemos, solo rumores de que trabajan con los Masen, aunque sabemos que esto es verdad. Y después de pasar este tiempo en Seattle debo decir que están más que vinculados. Están muy estrechamente vinculados, y trabajan juntos.

En cuanto a Emmett y Edward Cullen, digo que están ansiosos por volver al trabajo, y han pasado mucho tiempo actualizando su seguridad en Bainbridge Island.

Lamentablemente, no he podido entrar en sus casas debido a su seguridad cerrada, pero hasta ahí llega. En la tecnología.

No utilizan guardias.

Así, sin dificultad, mis hombres pudieron seguirlos un día que visitaron un campo de tiro, y mientras escuchábamos descubrimos que están dispuestos a encontrar esposa. Sigo intentando intervenir sus líneas telefónicas, pero algo me dice que no utilizan teléfonos fijos. Hasta que lo consiga, continuaré siguiéndolos.

Por último, pero no menos importante, me enteré de que van a pasar el próximo fin de semana en Vancouver con Garrett Denali, así como con Tanya Denali y sus dos hijas, Kate e Irina.

Los seguiremos hasta allí y le informaré en breve.

/Caius Lettoni.

He releído varias veces tanto el informe como los archivos, y esperaba que los Cullen serían nuestro camino para llegar a los Masen. Sí, sinceramente esperaba eso.

"Te aplastaré, hermanito", espeté.

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19 de julio de 2010

"Puedes retirarte", le dije a Luca, tomando asiento detrás de mi escritorio.

En cuanto se cerró la puerta, abrí el sobre.

Señor,

Escribo esto de regreso de Vancouver.

Los Cullen, los Denali, y también un hombre llamado Conn O'Neil se reunieron en las afueras de Vancouver este fin de semana. Creo que O'Neil trabaja directamente por debajo de Masen y es el jefe de seguridad de Masen. También es un escolta, pero rara vez se le ve con Edward Masen o cerca de él.

Fueron cuidadosos y no celebraron reuniones en las que pudiéramos escuchar, con o sin tecnología. Sin embargo, nos enteramos del próximo movimiento de los Cullen, y es literal. Fue después de una cena familiar, que parecía mucho más informal, cuando hablaron de la mudanza de los Cullen a un pequeño pueblo de la Península Olimpic. El pueblo se llama Forks y es también el hogar permanente de los Denali. No oímos gran cosa, pero sí algo que nos hace pensar que el motivo de la mudanza es que los dos hijos encuentren esposa allí. Fue la mujer de Garrett Denali la que les dijo a los dos hijos Cullen que conocía a unas cuantas chicas que podrían ser una posible pareja.

Evidentemente, llevaré a mi equipo hasta allí porque esta podría ser nuestra vía de entrada.

Si de alguna manera podemos influir en las chicas que eligen, podríamos conseguir más información. Dudo que sea difícil viendo que estas jóvenes no tienen elección en el matrimonio. Dependen de sus padres, y me cuesta creer que a quien quiera que elijan querrán algo a cambio si conocen la verdadera vida de los Cullen.

Informaré en breve.

/Caius Lettoni

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27 de julio de 2010

Señor,

Carlisle y Esme Cullen han comprado una propiedad en Forks. Carlisle también es ahora el nuevo cirujano del hospital de Forks. Por lo que hemos averiguado, empezará a finales de agosto, que es también cuando los Cullen se mudan a la ciudad.

Como si plantáramos una semilla, hemos dejado en la comisaría de policía local las fotografías de Edward Masen y Carlisle Cullen del acto benéfico del mes pasado. Cualquier cosa para que la gente empiece a creer en el vínculo entre las dos familias.

Intentamos averiguar algo sobre las chicas que Tanya Denali tenía en mente para Emmett y Edward Cullen, pero no encontramos nada cuando conseguimos entrar en la casa Denali. Sin embargo, encontramos algo cuando irrumpimos en la escuela en la que Tanya Denali trabaja como enfermera escolar. Las chicas americanas empiezan el curso escolar en agosto, y las clases se centran en el cuidado del hogar. Esto durará un mes y luego los varones empezarán en septiembre. Mi punto en esto es que pensé que Tanya Denali podría haber escondido algo en su oficina en el instituto de Forks viendo que ella debe ser algo cercana a las chicas que está sugiriendo, y también desde que ella es la enfermera, supuse que también empezaba el año antes, y tenía razón. Encontré una lista.

Ahora, no estoy seguro de que esta es la lista de sugerencias, pero parece que sí.

Obviamente, hemos investigado a las jóvenes, y a parte de una chica, diría que todas están entre el promedio y bien. Para nosotros, por supuesto. Sin embargo, si alguno de los hermanos elige a una chica llamada Isabella Marie Swan, tenemos que profundizar más, porque es la única hija del Jefe de Policía, y sinceramente dudo que acepte el matrimonio, sobre todo desde que plantamos las fotografías en la comisaría.

Permaneceremos encubiertos hasta que diga lo contrario y continuaremos.

Informaré en breve.

/Caius Lettoni.

Gruñí.

Mi paciencia se estaba agotando.

Todo lo que quería era que Edward Masen cayera. ¡Él y toda su maldita familia!

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6 de agosto de 2010

Señor,

Es innegable que Garrett Denali se encarga de la seguridad de los Cullen, y está muy al día en tecnología.

Ha pasado los últimos días en Bainbridge Island con los hermanos Cullen, y lo que sabemos es que ahora están haciendo su propia vigilancia. Sobre todo, a las chicas de la lista de Tanya Denali, pero también por la ciudad, lo que puede considerarse divertido, ya que los Denali no tienen ni idea de nuestro allanamiento. Pero ahora están reforzando su seguridad, así que dudo que podamos volver a entrar en su casa, aunque mis hombres lo intentarán.

Pasemos a la lista mencionada. Es sin duda una lista de sugerencias de esposas de Tanya Denali. Lo descubrimos cuando la seguimos a ella y a Esme Cullen en un viaje de un día a Seattle. Y también descubrimos que los hombres ya han tachado a muchas chicas. No quedan muchas, y temo decirle que solo queda una para Edward Cullen. Desafortunadamente es Isabella Marie Swan, pero no se preocupe, señor.

Edward Cullen ni siquiera ha conocido a esta chica todavía, y todavía podemos esperar que él cambie de opinión una vez que llegue a Forks. Pero si no lo hace, tenemos un plan de respaldo. Ya he mandado a llamar a Jane y ella empezará a desenterrar todo sobre el padre de Isabella - Charles Swan (también es el Jefe de Policía.)

Informaré en breve.

/Caius Lettoni.

Cazzo! (1)" Gruñí.

¿Por qué ese estúpido elegiría la hija del Jefe de Policía?

¿Confiado en no tener éxito?

¡Seguramente su padre dirá que no!

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13 de agosto de 2010

Señor,

Los dos hermanos Cullen se han instalado en la ciudad con sus padres. También sabemos que el hermano menor, Edward, ha comprado una cabaña de caza entre Forks y La Push. (En el sobre encontrará las coordenadas) No sabemos por qué la ha comprado, y está limpia. Hemos entrado en ella.

En cuanto a las chicas, también han tomado sus decisiones sobre ellas.

La elección de Edward Cullen sigue siendo Isabella Marie Swan.

La elección de Emmett Cullen es Rosalie Lillian Hale.

Nos enteramos de esto cuando los hijos visitaron a su padre en el trabajo ayer.

Nuestra elección más segura es ir con Rosalie porque después de investigar a sus padres, creemos que aceptarán una propuesta si hay dinero de por medio, y no es ningún secreto que los Cullen son ricos.

Las chicas siguen sin saberlo y no se ha hablado con sus padres.

Todavía.

Como dije, creo que Rosalie es la chica más segura para convencer de unirse a nuestro bando. Una de las razones es que parece estar en contra del matrimonio y punto.

Esto lo sabemos después de pagarle a una chica en la escuela. Y la chica, llamada Lauren Mallory, alegremente nos contó sobre las dos chicas. Rosalie es sin duda reacia a encontrar marido, pero Isabella no. Sin embargo, Isabella es muy exigente y su padre sigue siendo el Jefe de Policía.

Así que, en cuanto Emmett Cullen se acerque al padre de Rosalie, se lo haré saber y esperaré sus órdenes.

En cuanto a Isabella Swan, o más correctamente, Charles Swan, hemos averiguado bastante sobre su vida.

La madre de Isabella se fue cuando Isabella era pequeña, y en lugar de enviar a Isabella fuera, Charles se quedó con ella. Llevan una vida modesta, si no es que peor. E Isabella es la encargada del hogar. Se ocupa de la limpieza, la cocina, el lavado y la compra.

Charles lleva a casa un sueldo escaso, pero Isabella hace que funcione. Es muy creativa.

En otras palabras, será una gran esposa, y puedo ver por qué Edward Cullen la ha elegido, pero volvamos a Charles.

Esta es nuestra manera de entrar si necesitamos algo más que Rosalie.

Lo más probable es que Charles sea reacio incluso a dejar que Edward Cullen entre en su casa. Sin embargo, tiene un secreto. Después de recorrer la residencia Swan, encontramos algo bastante interesante en el dormitorio de Charles.

Sigue enamorado de su mujer.

Encontramos fotos, cartas devueltas y papeles que parecen ser parte de su pequeña investigación privada. Quiere encontrarla, señor.

Y Jane lo hizo.

En Arizona localizamos a una tal Renee Dwyer. Se fugó y oficialmente sigue figurando como fugada, por eso va con otro nombre. Podemos usarla, decirle a Charles que podemos llevarlo con Renee, todo para asegurarnos de que Charles acepte el matrimonio, porque después de mirar en sus cajas ocultas, diría que está obsesionado con encontrar a su esposa fugitiva. Por supuesto, también podemos amenazar a Charles. ¿Quizás llevar a Renee a Italia por un tiempo?

Entonces, cuando Isabella sea traicionada por su propio padre, por no mencionar que no se enamorará de un criminal, podremos utilizarla, Depende de usted, señor. ¿Usamos tanto a Rosalie como a Isabella, o solo a una de ellas?

Esperaré a Luca y su respuesta.

/Caius Lettoni.

No dudé en volver a llamar a Luca.

"¿Sí, señor?", dijo, cerrando la puerta tras de sí.

Parecía cansado después de volar tanto de un lado a otro.

No es que me importara.

"Tengo un mensaje para Caius", le dije. "Quiero que acojan a Renee Swan. La quiero aquí en mi casa. Y quiero que se haga inmediatamente. No esperaré a que Charles acepte el matrimonio o se niegue. Solo haz que suceda".

"Sin embargo", dije. "Asegúrate de que cuando Caius se acerque a Charles Swan, Caius no le diga dónde está ella. Y con eso quiero decir que no mencione a Italia. Quiero que Charles se entere del secuestro de Renee más tarde. Más tarde, cuando quiero que Charles deje completamente fuera a su hija".

"Entonces, ¿Caius solo debe decirle a Charles que sabe dónde está Renee?"

"Exactamente."

Una parte de mí dudaba de que Charles estuviera de acuerdo con el matrimonio si nosotros simplemente le decimos que podíamos entregarle a Renee. Después de todo, ¿no debería una hija ser más importante que una esposa? Seguramente.

Así que amenazar a ese viejo Jefe de Policía debe ser mejor.

Pero para ir a lo seguro... o más seguro...

"¿Y Luca?" Dije, sonriendo. "Añade un bonito chantaje de Charles. Uno financiero que hará que Charles exija dinero a Edward Cullen".

"¿La cantidad, señor?"

Suspiré. ¿Cuánto?

"Dos millones de dólares", dije frívolamente.

"Sí, señor. Dos millones de dólares y la vida de Renee Swan".

Perfecto.

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Por desgracia, las cosas no salieron perfectas. En absoluto, y me quedé lívido cuando semanas después descubrí que la putita se estaba enamorando de Edward Cullen.

Lo único que había conseguido era romper el vínculo entre Charles y su hija.

Pero... Todavía tenía a Renee.

Aquí mismo, en mi villa.

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BPOV

Hoy en día...

"¿Nerviosa?" le pregunté a Rose mientras le limpiaba una lágrima perdida de la mejilla, sintiéndome emocionada.

Sonreía mientras se miraba en el espejo, y parecía

más que preciosa con su vestido. Blanco, con capas, de encaje... Simplemente preciosa. Corpiño ajustado y falda amplia. Sí, hermosa, y se lo dije una y otra vez, a lo que ella se sonrojó y sonrió. No se puede negar que estoy feliz por ella. Por los dos, por ella y por Em. Se lo merecen tanto.

No era una persona muy emotiva, pero ver a mi mejor amiga vestida de novia y futura hermana, sí, es un poco emotivo.

"Sí", resopló, "pero estoy lista. De verdad". Se giró frente al espejo y me abrazó con fuerza. "No puedo evitarlo. Le amo tanto, Bella. Y... Cristo... él lo es todo".

La entiendo.

"Sé lo que quieres decir", susurré con fuerza.

Solo han pasado unas semanas desde que me puse delante de ese mismo espejo, preparándome para casarme con Whistler. Y ahora estábamos de vuelta. Catedral de St. James. Vestidos elegantes. Sonrisas. Para ser honesta, todo era muy perfecto, y no debería haberme sorprendido cuando Tanya y los cuatro organizadores de la boda coordinaron todo tan rápidamente. Incluso los invitados. Sí, están todos aquí. Casi doscientos de ellos. Sigue siendo los mismos, nadie le dice que no a una boda Cullen. O a una boda Masen.

La semana pasada ha sido una locura, pero también ha sido divertido regresar con la familia. Familia, porque ahora la tengo.

Para nosotras, las chicas, todo había girado en torno a la planificación de la boda y, aunque rara vez salíamos de la mansión, habíamos hecho mucho. Los hombres también habían hecho mucho, pero todo era trabajo, y nuestra casa se había convertido en el cuartel general de la familia Cullen. No me sorprendí cuando le di la bienvenida a todo aquello. Me había llevado tiempo, pero ahora abrazaba mi vida, y cuando Whistler y Emmett reforzaron la seguridad en nuestra calle, por no mencionar el ridículo ejército de hombres apostados hoy alrededor de la iglesia, me resultó extrañamente fácil ignorarlo. Es por seguridad, ¿por qué luchar contra ello?

Sinceramente, me alegré de que no hubiera prisa por salir del país. Necesitábamos disfrutar de este día, y si eso significaba tener a Conn y a los otros siguiéndonos, que así fuera.

Mientras pudiéramos tener este día.

Cuando llamaron a la puerta, abracé a Rose por última vez antes de ir a abrir.

...y me aplastaron en un abrazo.

"¡Oh, Bella! Qué alegría tenerte en casa, cariño", jadeó Esme. Luego me soltó, dejándome atónita, y aplastó a Rose en un abrazo aún más fuerte. "Oh, dulce Rose, te vas a casar. No tienes ni idea de lo feliz que estás haciendo a mi Emmett".

Sonreí entre lágrimas.

Esme y Carlisle no habían regresado a Seattle hasta hoy, y decir que Esme estaba un poco cabreada por perderse los últimos detalles de la boda sería un eufemismo. Era bueno tenerlos de vuelta.

"Señoritas", oí que decía la inconfundible voz de Carlisle.

"Hola, Carlisle", me reí entre dientes, secándome las lágrimas antes de abrazarlo. "¿Te alegras de estar en casa?"

"Efectivamente", suspiró, besándome la mejilla. "Chicago es una puta locura". Añadió con una risita. "Casi echo de menos el hospital de Forks".

Sonreí, sabiendo que, aunque le encantaba ejercer la medicina, no podía alejarse de su naturaleza durante demasiado tiempo y, al cabo de un tiempo, el verdadero Carlisle saldría a relucir. El verdadero Carlisle es sin duda este. No suele decir palabrotas, pero cuando lo hace, es increíblemente parecido a sus hijos.

"¿Cuándo vuelves a Chicago?" Pregunté mordiéndome el labio.

"Mañana, me temo", respondió, sonriendo con pesar. "Pero hoy es un buen día, ¿eh?"

Ah, los irlandeses. Céntrate en lo bueno de la vida. "Hoy es un día muy bueno", murmuré, mirando a Rose. Sonreí.

Esme la ayudaba con el velo.

*O*O*O*

Una hora después, Rose era una Cullen.

Durante la ceremonia, Whistler y yo nos habíamos mirado el uno al otro, y supe que ambos pensábamos en nuestro día. Un día que recordar siempre, pero no se puede negar que la ceremonia en sí fue un borrón, y dudo que fuera diferente para Rose y Emmett.

Sus votos habían sido tradicionales, pero no dejaban de ser emotivos, y cuando juraron amarse... Mierda, solo de pensarlo se me humedecen los ojos. Un día muy emotivo. En fin, lo que yo no sabía era que mientras Edward y yo estábamos de luna de miel, Rose y Emmett ya se habían dado el sí quiero, y quizá por eso eligieron los votos tradicionales. En cualquier caso, fue hermoso. Todo.

Es mi hermana, y cuando la vi hablar en voz baja con Emmett, aquí en la limusina, de camino al Fairmont, supe con certeza que éramos la misma persona. La expresión que tenía con Emmett era idéntica a la que yo tenía con mi esposo. Esposo. Dios mío. Todos estamos casados.

"¿Por qué sonríes, cariño?" Edward me susurró al oído.

No aparté los ojos de Rose y Emmett mientras respondía.

"Estoy increíblemente feliz por todos nosotros". Le apreté la mano. "Se ven tan felices."

Edward tarareó, apretó sus labios contra mi sien y me abrazó con más fuerza.

"Tú también pareces feliz, princesa".

Mi sonrisa se ensanchó y le miré. "Lo soy, y todo por ti. Tú y..." Me quedé callada, intentando encontrar las palabras. "Eres tú y tu familia, y sé que Ro siente lo mismo por Emmett".

No dijo nada. Solo tragó fuerte, me sostuvo la mirada... movió ligeramente la cabeza como si intentara... no sé. Pero él mismo parecía increíblemente feliz.

Cerró los ojos y apoyó la frente en la mía.

"Bella, yo... Cristo, te amo. Tanto."

"Es mutuo". Le besé suavemente.

*O*O*O*

"¿Te he dicho lo hermosa que estás?" preguntó Edward mientras me ayudaba a salir de la limusina.

Me enderecé una vez fuera del coche y me reí entre dientes.

"Solo unas cien veces".

El chico irlandés me mostró su sonrisa ladeada.

"Bueno, vale la pena mencionarlo de nuevo. Se ve hermosa, Sra. Cullen."

Demasiado lindo.

Sinceramente, yo también estaba bastante bien. El tema de Rose y Emmett era bastante parecido al mío y al de Edward, así que todas las mujeres íbamos de rosa, beige y marrón claro. Mi propio vestido era uno de los rosas -palo de rosa, sin tirantes, corto- y con zapatos a juego y accesorios de color crema, me sentía como un adorable pastel.

"Incluso con esa cosa con flecos es... ¿bonita?", Whistler preguntó en lugar de afirmarlo, y me reí entre dientes ante su sonrisa tímida. "Fui demasiado lejos, ¿no?"

"Un poco", solté una risita, dándole un puñetazo juguetón en el brazo. "Se llama cartera de mano. No una cosa con flecos, ¿de acuerdo?"

"Ajá, lo recordaré", se rio. "Vamos, nena." Me abrazó. "Vamos a vigilar a Emmett y Rose. Prácticamente se desnudan con la mirada".

Me reí y seguí su mirada, y era cierto; Emmett y Rose estaban en el vestíbulo del Fairmont, rodeados de guardias, pero dudaba que lo supieran.

Una vez dentro, nos unimos a los recién casados y nos aseguramos de que su comportamiento fuera apto para todo público al igual que lo hicieron con nosotros cuando Whistler y yo nos casamos. Y esto continuó. Todo el camino hasta su suite donde íbamos a esperar hasta que los invitados hubiesen llegado al salón de baile.

"Cristo, puedes cortar la tensión sexual con un cuchillo", murmuró Edward, haciendo una pequeña mueca a su hermano. "¿Dónde coño están Alec y Nessa cuando los necesitamos?"

"No seas un pendejo", le dije riendo entre dientes.

Obviamente, era comprensible que Alec y Nessa quisieran quedarse hoy cerca de su madre y, por tanto, no estuvieran en la boda. Solo estábamos Edward y yo.

Cuando todos entramos en la suite con nuestra seguridad, Whistler y yo seguimos a Emmett y Rose a la sala de estar porque sabíamos muy bien lo que podían ver desde allí -el dormitorio- y si eran como nosotros, cosa que todos los indicios nos llevaban a creer, tendríamos que vigilarlos antes de que se dirigieran hacia dicho dormitorio.

"¿Cuánto champán le diste a Rose antes de la boda?" preguntó Edward, arrastrándome con él a una silla. "Porque nunca la había visto reírse tanto. Es un sonido al que debo acostumbrarme".

"Ay, por favor", me burlé. "No es tan mala. Y oye, ¿cuánto whisky le has echado en la garganta a Emmett?".

Tarareó contra mi hombro desnudo, haciéndome estremecer, y me subió la mano por el muslo.

De repente, el aire parecía aún más denso.

"Touché. ¿Pero sabes qué?"

"¿Qué?" Pronuncié, observando una mano que se deslizaba bajo mi vestido.

¡Concéntrate, Bella!

"No hablemos de ellos, ¿vale?", murmuró roncamente mientras me besaba la mandíbula. "En realidad, preferiría no hablar en absoluto".

Okidoki.

Su boca reclamó la mía con pasión y fuerza, sin dudarlo profundicé el beso y enredé los dedos en su pelo, gimiendo mientras ambos nos acercábamos más. Estaba caliente, húmedo y lleno de promesas.

Definitivamente era para público adulto, pero a la mierda. Así que enganché una pierna en el otro lado, y una vez a horcajadas sobre mi amado chico irlandés, lo besé aún más fuerte.

"Joder, nena", gimió, agarrando mis caderas con fuerza. "Estás... joder... haciendo esto muy difícil (2)".

"Eso espero", suspiré, rodando mis caderas sobre su erección.

"No me refería a eso, princesa, y lo sabes", gimió en voz baja, mordisqueándome el labio inferior.

Esta vez empujó hacia arriba cuando rodé mis caderas, y se dispararon ondas de lujuria a través de mí.

"¿Qué querías decir entonces?"

Me besó, casi posesivamente, y cuando sus dedos se clavaron en mis caderas con más fuerza que antes, supe que estaba a punto de perder la cabeza porque si había algo que me excitaba era cuando él perdía el control. Ocurría cuando estaba excitado más allá de las palabras o cuando había hecho algo que tenía que ver con su trabajo, y yo obviamente sabía que tenía que ver con la adrenalina. Por supuesto, lo aprovechaba siempre que podía.

"No me acuerdo", gimió, y yo no tenía ni idea de lo que estaba hablando, así que apreté mi cuerpo completamente contra el suyo, y eso fue todo; los dos nos habíamos dejado ir.

"¡EJEM!"

¿Emmett?

Ooooh, es cierto. Estábamos cuidando a dos cachondos recién casados. Sí, mira lo bien que resultó.

"Ah, ahora me acuerdo", Whistler rio, inclinando su frente contra la mía. "Se suponía que debíamos vigilarlos, ¿no?"

"Claro", dije, sonriendo tímidamente a Rose y Em.

"Bueno, tu sexo en seco destruyó lo que teníamos," dijo Rose secamente.

Huh.

Eso significa que nuestra labor como niñeros seguía siendo eficaz, ¿no?

Bien.

"Sr. Cullen", dijo Conn, mirando a Emmett. "Los invitados han llegado".

Le sonreí a Rose.

"¿Lista, Sra. Cullen?" Bromeé, empujándome fuera del regazo de Whistler.

"Lo estoy, Sra. Cullen, sí", se burló ella.

"¿Está listo, Sr. Cullen?" Whistler le preguntó a Emmett con voz femenina.

Me quedé boquiabierta, ¡porque se estaba burlando de mí!

Para tu información, no podía sonar como una mujer. En absoluto.

"Sí, señor Cullen, sí", imitó Emmett.

Entonces se rieron. Duro.

Los golpeamos la nuca al pasar.

"¡Oich!"

"¡Oich!"

Uy.

Ahora, ¡es momento de que empiece la fiesta de la boda!


(1) Mierda en italiano.

(2) En inglés, la palabra hard puede significar difícil y duro, de allí el juego de palabras.


¿Qué opinan de Aro? Ya sabemos qué pasó con Charlie...