Todos los ataques estaban siendo preparados a máxima potencia para tratar de salvar el torneo pero algo pasaba justo en el interior de esa esfera de Ki… el príncipe se encontraba a finales de su vida dentro de este ataque del Hakai-Shin, era de sorprender que aún no estuviera ya muerto a pesar de ser consumido por completo por este poder. Quizás tenga que algo que ver lo que está pasando por la cabeza del príncipe. Toda la vida que tuvo pasaba por su cabeza, desde su nacimiento como el heredero de toda su raza, el crecimiento y adiestramiento que le brindaba su padre, el Rey Vegeta, el yugo que tuvo durante toda su niñez y adolescencia a manos del asqueroso de Freezer… recordando también la infinidad de razas que había llevado a su extinción durante todo ese tiempo… hasta llegar al punto en donde lo conoció, a su eterno rival, su derrota a manos de un Saiyajin clasificado como clase Baja, esa humillación que sentía y sintió hasta incluso en su invasión al planeta Namek. El combate contra el emperador del mal, la Venganza de su Raza la debía concluir el… pero el destino le tuvo otros planes. El combate contra los Androides, contra Cell, todo pasaba por su cabeza. Majin buu, Baby, Súper 17 y contra los Dragones Malignos… este sin duda era el final de su existencia, las últimas imágenes que vio… fue a su querida esposa, la cual sin siquiera pedírselo, le ayudo para alcanzar el Súper Saiyajin 4, esa simple acción hizo que Vegeta Recordara todo lo que tuvo que pasar con ella, con su familia. Si había algo que no podía negar, era el amor que tenía a su Familia y que ellos tenían a él. Su posesión por Baby era la mayor muestra de amor que tenía el mismo príncipe hacia su familia. Este sentimiento se combinaría con el sentimiento de ira que le genero el Dios destructor y… simplemente se oiría un grito:
Vegeta: ¡AAARH!
KRAAK ZOOOH!
Sorpresivamente, así de forma incomprensiva se oiría el grito poderoso de nuestro Príncipe Saiyajin que sería acompañada por una tremenda luz amarilla proveniente del interior de esa inmensa esfera del tamaño del Sol. Poco a poco la Gran Estrella comenzó a retroceder, dejando atrás un gigantesco rayo que tenía un contorno de energía diferente pero que reflejaba un poder total. Birusu vio como rápidamente su propio ataque venía a gran velocidad en contra suyo, mostrando un rostro indiferente. Una leve sonrisa se elevaría en su rostro, alzando la mano en medio de esa estrella a centímetros de él, diría unas simples… cortas… y sencillas palabras… pero… realmente mortales…
Birusu: Hakai…
Mini luces moradas comenzarían a salir y esparcirse de esa gran Estrella, convirtiéndose en partículas que desaparecerían, dejando en la nada dicha Estrella formada con su propio Ki. El rayo que lo empujaba a dicha esfera, también se transformaría en simple nada a gran velocidad…
FUSSSSSH!
Una figura humanoide fue a gran velocidad en dirección de Birusu-Sama, quedando en medio de esas partículas que adornaban el ambiente. Moviendo un poco su cabeza, el Hakai-Shin esquivaría un potente Golpe que generaría una onda expansiva detrás del Gato Morado, perdiéndose su intensidad en el inmenso espacio Muerto. Mirando al responsable de dicho golpe, Birusu-Sama pudo deslumbrar la nueva forma del Príncipe Saiyajin, a simple vista, no parecía tener cambios notables, mas haya que tanto el pelaje como el pelo de la Fase 4, estaban más erizados, notándose como los rayos que portaba el Aura del Súper Saiyajin 4 eran más grandes y densos. La descripción se podría comparar a las bases al Sūpā Saiya-jin Tsū pero para el Hakai-Shin, no era suficiente como para llamarlo un nuevo nivel como un Sūpā Saiya-jin Faibu, pero no se podría negar que es una mejora al Súper Saiyajin 4, una ascensión.
Para desgracias de todos, esta nueva forma no duraría mucho, desapareciendo tan pronto como apareció, siendo vista por muy pocos… el cuerpo de Vegeta, que estaba herido y cansado, comenzaba a sufrir las consecuencias de estar en el espacio exterior, ya que en el lugar en el que estaba Birusu-Sama estaba en el rincón del espacio… pero nuestro Hakai-Shin tomaría de los cabellos al príncipe para mirar esa agonía que tenía en su ser… y simplemente… comenzaría a volar lentamente de regreso… los participantes y espectadores vieron la llegada tranquila del Gato morado, teniendo una combinación de emociones por tal demostración de poder y que aparentemente no era nada para nuestro birusu-Sama, el indiscutibles e inevitable ganador para los que ya lo conocían.
Son Gohan: …jum! …Interesante… Esto es lo que trunks había teorizando…
El Gohan del Universo 31 diría estas palabras en un susurro y al ver que todo había terminado, se adentraría en las sombras de su Universo nuevamente.
Kakarotto: ¡Que poder!
Vegeta: Ghh… ¡Es monstruoso!
Sentimiento de incredulidad y hasta miedo serian demostrados por Kakarotto y Vegeta del Universo 13, transformados ambos en Super Saiyajin que era para soportar ese monstruoso impacto de poder. Aunque por otro lado, Raditz y Nappa no corrieron con la misma suerte al estar prácticamente incrustados en la pared.
Cell: Imposible…
Mirando con incredulidad por parte del Cell del Universo 17, acompañado por sus Cell Jr, aunque varios estaban incrustados en la pared.
En el Universo 8 se notaría sin comentarios por lo sucedido pero sus miradas de miedo transmitían todo sin pronunciar palabras.
En el Universo 7 se vería al Namek serio pero con una gota de sudor realmente es de respetar que con un nivel de poder equivalente al de un Goku Multiverse de Saga Majin Buu, haya podido soportar casi como si nada todo ese poder.
Son Gohan: Estas bien Videl?
Videl: sí…
Son Gohan: y tu pan?
Son Pan: estoy bien…!
Son Goku: realmente han Sobrevivido ambos!? ¡Es increíble! ¡Bravo!
El sentimiento de preocupación por parte del Gohan hacia su familia se haría notar, mientras que por otra parte se veria el asombro, incredulidad y ansia por parte del Son Goku del mismo Universo 18, quien estaba transformado en Super Saiyajin, así como Vegeta y los demás.
Una vez el pie de Birusu tocó el suelo, dejaría a un semi-Consciente Príncipe en el suelo del mini planeta, dejando que recuperara el Aliento mientras se esperaba el anuncio de victoria por parte del presentador.
Kaio Shin del Este: el… es… invencible.
Palabras preocupadas del Universo 1.
Majin Bu: ¡bien! ¡Bien! ¡Otra vez!
Aplausos solo se podían oír de parte de Majin Buu del Universo 11.
Varga: pa-parece que las cosas por fin se calmaron. Avisen al presentador y también reparen el sistema de Envió!
Órdenes del jefe Varga a sus empleados serian acatadas por sus empleados, comenzando a moverse velozmente, no queriendo perder tiempo.
Presentador: bu-bueno, fue un espectáculo increíble! Al parecer Vegeta del Universo 22 aun esta consiente pero no se puede levantar, comienza la cuenta de 30 segundos!
Son Bra: pues claro que ganara… es inútil la cuenta regresiva. (Este podría ser el poder que se compare a mi padre…!?)
Bu: bien hecho Birusu. Desde el principio dabas estas vibras de victoria. Es impresionante tu victoria sin que hayas desprendido ni una gota de Ki o Magia… esperaba que dejaras a ese Vegeta vagando por el Espacio pero supongo que me tendré que conformar con esto.
Volviendo a cruzar sus brazos, Super Bu o Zen Buu como los conocen ustedes, esperaría que la cuenta regresiva que daba el Presentador terminara y así comenzara el siguiente combate de una vez.
La mirada atente del sujeto Oculto del Universo 16 se fijaría por un momento a las acciones de Super buu, notándose interesado por lo que podría hacer pero al ver que no pretendía nada, volvería a lo suyo. Los segundos contados parecían eternos para muchos de los espectadores que se levantaban como podían tras el desastre causado por el impacto de esas poderosas energías. Por parte de Vegeta, tras recuperar el Aliento, trataría de levantarse antes de que la cuenta regresiva terminara, mas ya a estas alturas era algo imposible. Birusu se encontraba enfrente de él, completamente inexpresivo por sus acciones, parecía pensativo… para el consuelo del Príncipe, por lo menos pudo cumplir con sus palabras, pudiendo detener el ataque final de a quien conocía como Bills… una victoria para él.
Presentador: 3!
Son Goku: bien hecho!
Palabras de su Eterno Rival serian soltadas con alegría y alzando un pulgar, demostrando el respeto que sentía por él.
Presentador: 2…! 1!
Birusu: Me retiro!
…
…
…
…EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEH!
De manera asombrosa, el Gato Mora había dicho en un tono que absolutamente todos en el lugar, pudieron escuchar que se retiraba del combate que ya solo faltaba un segundo para darlo por ganador. Esta acción era incomprensible, irracional e irreal para todos los participantes, espectadores y encargados.
Incluso el Universo 36, que es donde proviene Birusu, estaban igual. Son Gokū y Bejīta estaban consternados por las palabras de su Hakai-Shin. Literalmente, el único participante que si o si ganaba el torneo por lógica y sentido, abandonaba todo en solo el primer combate. Uisu-Sama parecía ser el único que entendió la decisión de Birusu-Sama, limitándose a cerrar sus ojos y dar una pequeña sonrisa.
Presentador: E-Eh… pues… que se puede hacer… Vegeta del universo 22, es Vencedor!
El que más logro asimilarlo fue uno de los presentadores que anunciaba a Vegeta como el ganador, aunque se sentía muy anticlimático y el mismo Vegeta estaba consiente de este. Alzando la cabeza, tenía la completa intención de recriminar al Dios Destructor pero al ver su rostro, solo pudo denotar una sonrisa burlona.
Birusu: me entretuviste bien Vegeta, con esto me doy por satisfecho.
Alzando vuelo, se comenzaría alejar para ir a su respectivo universo, no sin antes decir.
Birusu: te sugiero mejorar en medio de tu próximo combate esa nueva forma.
Ya dichas estas últimas palabras, el Hakai-Shin se iría ya, mientras Vegeta era llevado por un Nameku a su universo, pensando en el sentido de las palabras del Dios Destructor.
Nameku: ya llegamos, ¿quiere que le cure?
Vegeta: si…
Siendo curado casi por completo por el Nameku, Vegeta miraría el estado de su cuerpo, extrañándole el hecho de que físicamente estaba bien pero sus energías apenas y habían vuelto, cosa que extraña debido a que en su Universo, los Nameku si pueden restaurar todas sus energías pero decidiría ignorarlo por el momento.
Cell: es un alivio que ese Gato renuncie pero ese vegeta… es más fuerte que yo… seguro! Pero no puedo abandonar! Soy Cell!
Con completa determinación, Cell del Universo 17 estaría dispuesto a seguir en el torneo.
Presentador: hacemos una pequeña Pausa para que nuestros Namekianos puedan curar a todo el mundo. Por favor, tengan paciencia…
Anunciaría el presentador, mientras que los respectivos Namekianos comenzaban a ayudar y curar a los espectadores, mostrándose algunos con graves daños y otros, mostrando admiración por la demostración de tanto poder.
Uisu: realmente le tiene estima, no? Birusu-Sama
Birusu: no sé de qué hablas Uisu. …pero llévame a casa.
Son Gokū: eh? No se piensa quedar señor Birusu-San?
Birusu: No, no, ya he visto suficiente y no encontrare nada entretenido aquí.
Son Gokū: uh? Bueno, esperaba poder enfrentarme a usted pero no se le puede hacer nada. *apretando mi puño miraría a los demás universos.* jeje, venga quien venga, no voy a perder. Demostrare el resultado de mi entrenamiento con Uisu-San!
Birusu: CHT! *Viendo un tanto molesto el accionar de Son Gokū, pondría su atención en Bejīta.* Hey! Bejīta! *sacaría un arete.* Toma esto. *al terminar su frase se lo lanzaría, cosa que atraparía extrañado vegeta.* póntelo en la oreja. Esta es una prueba de que puedes usar el poder de la destrucción.
Mientras nuestros guerreros hablaban, eran escuchados si bien, no por todos, si por algunos que estaban cerca de la posición de su universo, a la par de los que tenía mejor audición.
Birusu: ve y demuéstrales a todo que la técnica de los dioses de la destrucción es más fuerte que la de los ángeles.
Bejīta: ...bien.
Entendiendo lo que quería decir, Bejīta cerraría su puño y se lo estaría por poner ante la mirada de los participantes, los cuales al no estar cerca, no entenderían el contexto de las cosas pero algunos sacarían una conclusión que era hipotética, la cual tomaría fuerzas al ver lo siguiente que hizo una persona del mismo Universo 36 pero de piel azul.
Uisu: entonces, yo también pondré mi símbolo.
Sacando un marcador de la nada, pondría el símbolo de aprendiz en el Goji de Son Gokū, demostrando que tanto este como Bejīta eran representantes y aprendices de dichos sujetos. Sabiendo solo nosotros los lectores que Bejīta es el aprendiz del Hakai-Shin y Son Gokū del Tenshi.
Birusu: ¿¡qué haces Uisu!? ¿¡Estas compitiendo conmigo!?
Uisu: fue usted quien empezó, Birusu-Sama.
Bejīta: no se preocupe Birusu-Sama. *poniendo el arete continuaría.* no tengo intención de perder contra Kakarotto.
Son Gokū: yo tampoco voy a perder!
Con determinación, ambos rivales se miraron ansiosos por los combates que podrían tener.
Birusu: disculpa.
Nameku: eh!? S-si!?
Birusu: dile a tus jefes que lamento todo el caos que se generó, realmente me excedí.
Nameku: a-ah… claro, se los hare saber…!
Tras estas palabras dichas, tanto el Hakai-Shin como su Gaido Tenshi se irían del lugar, envueltos de una estela de luz de diversos colores que asombraría a más de uno por la forma en la que se iban. La tensión se sentia en el aire por lo que dejaron ambos sujetos, viendo a nuestro duo protagónico que veían a los universos rivales con miradas completamente impacientes por que les tocara.
En un lugar bastante oscuro se puede ver al Son gohan del universo 31 qué veía a dos figuras ensombrecidas qué lo miraban fijamente.
¿?: Algo que decir del combate…
Dijo una voz serena con curiosidad y algo de expectativa.
Son Gohan: curioso… Si bien no era lo esperado no está fuera de lo normal…
¿?: Algo te perturba mi joven aprendiz?
Dijo otra voz está con un tono más profundo en un tono crítico
Son Gohan: nada importante realmente… Solo… Solo le debo una disculpa a mi hermano y a Trunks por menospreciar su poder… El poder que han entrenado por cuenta propia
¿?: Entonces conseguirás el poder del súper saiyajin 4?
Pregunto la primera voz con algo de curiosidad por esta posibilidad.
Son Gohan: cuando el poder de la destrucción junto al de los ángeles sea completamente mío y de mi dominio lo tratare de conseguir… Me convertiré en el dios de la destrucción más poderoso
¿?: La paciencia es una virtud muy importante para tal puesto mi joven aprendiz jamás lo olvides, por ahora relájate has avanzado más que cualquier otro en mucho menos tiempo.
Son Gohan: cambiando de tema… Porque no fueron a hablar con los del universo 36 o los siguieron
Pregunto el joven saiyajin con curiosidad por la respuesta de sus maestros.
¿?: No tenemos nada de qué hablar realmente… Después de todo ya sabemos a dónde van y que podría estar pasando
Son Gohan: no me lo dirán no es así?
Diría de manera inquisitiva pero con una sonrisa burlona.
¿?: Por el momento no necesitas saberlo mi joven aprendiz.
Son Gohan: entiendo maestro Bills y por favor deje de llamarme aprendiz suena aterrador
Dijo el joven saiyajin al ahora conocido como bills quien tenía una vena qué le marcaba la frente.
Bills: cuando dejes de llamarme maestro! Grito en respuesta el dios de la destrucción del universo 31.
Son Gohan: nunca! Grito en respuesta el saiyajin con una cara chibi
Varga 1: lo tengo! Es una pieza que se ha quemado. Puedo buscar las piezas de recambio. Debería de estar reparado en 10 minutos.
Varga: tomate tú tiempo, ese sujeto Birusu, según un nameku, se disculpó y según nuestro escáner, está muy lejos ya de aquí.
Hablarían los encargados del torneo, tratando de solucionar el sistema ahora si a su tiempo al ya no tener la presión de que se destruya todo el lugar, estaban aliviados de que ese sujeto no fuera un monstruo enloquecido… algo interesante comenzó a suceder en el Universo 10, al juntarse dos grupos, entre Namekianos y Saiyanis que se preguntaron tras ver tal demostración de poder, que pintaban ellos ahí.
Nail: abandono…
Lumaca: yo también abandono.
Caracoru: yo también.
En la historia original, el rey vegeta de dicho universo menospreciaría a los namekianos… pero en esta ocasión no tenía nada que decir… su poder, el cual era el más grande bajo su vista, había sigo no superado, fue apaleado sin siquiera haber peleado… era claro la decisión correcta para todos… completamente enfurecido declaro:
Rey vegeta: nos vamos!
No hubo objeción ni burla, todos sabían que era la mejor decisión. Detrás de él, los otros saiyanos censados para participar más tarde, se alegraron mucho con esa decisión. No querían ser vapuleados, o humillados, o aún peor… ¡que los mataran!
Rey Vegeta: Llevadnos a casa. *exigí al Varga que estaba en el espacio de mi Universo.*
Varga: ¿No esperáis hasta el final del torneo?
Le preguntó el varga muy sorprendido mientras seguía a los saiyanos que ya se adentraban en el pasillo todos juntos como si fueran un solo hombre... como un solo saiyano.
Nail: Nos vamos también.
Al varga casi le da un infarto. ¡Todo el universo del que él se ocupaba se estaba largando! ¡Ya podía despedirse de su ascenso! Sus colegas lo tomarían por incompetente durante un buen rato…
Nail: Pe-Pero ni siquiera han combatido… *murmure, casi triste.*
Nail: No llegaríamos muy lejos, estamos seguros que perderemos.
Le respondió sonriendo, aunque de todos modos dejaba ahí un pequeño varga desconcertado por ver que su esperanza que ser ascendido se fue. En efecto. Para Nail era evidente que ellos tampoco llegaban al nivel. Cargot había sido vencido fácilmente a pesar de que era el número dos de los namekianos. Esos dos Guerreros dejaron la bara muy alta y casi ninguno de los participantes se sorprendió tanto como los de su universo. Era realista; no tenía ninguna posibilidad. Sus amigos estaban de acuerdo con él. Después del combate de Cargot, los otros namekianos realmente ya no tenían más ganas de participar. Ya habían visto lo que querían y no había necesidad de quedarse más tiempo.
Presentador: Anunciamos… ¡el abandono de todo el Universo 10!
Esta declaración provocó algunas protestas por parte de los espectadores. Era solo el segundo combate y ya habían abandonado prácticamente 6 luchadores! Estaban extasiados por todo lo que demostraron en solo el segundo combate, querían más participantes de igual o mayor nivel combatiendo, para así divertirse más. Esto haría reconsiderar a los Vargas encargados, pensando en aprovechar el tiempo de reparación y de atención a los espectadores en buscar unos reemplazos rápidos.
Presentador! ¡Estamos escuchando sus peticiones! El universo 10 era el que más participantes tenía, y todos los Saiyanos y Namekianos menos uno han abandonado. ¡Los hemos tenido que borrar de la tabla del torneo, pero aprovecharemos este tiempo en conseguir reemplazos rápidos!
Fue la declaración del presentador ante un público extasiado por ver que eran escuchados. Mientras tanto El rey Vegeta del Universo 10 estaba furioso. Caminó alrededor del espacio, con cuidado de mantenerse en calma. ¡Había sido humillado! Aunque el hecho de los Namekianos Guerreros tampoco consiguió nada, le daba consuelo pero eso no le quitaba la vergüenza que es insoportable. ¿Cómo podía ser tan miserable en su universo?
Otros pensamientos plagaron la mente del rey. ¿Cómo podían existir guerreros que fueran mucho más poderosos? ¡De lejos! Baddack, el guerrero más fuerte después de Vegeta, había perdido contra un mero adolescente. ¿Qué poderes podrían tener sus padres? Otro Vegeta, su contraparte en el mundo 18, era mucho más poderoso que él. A pesar de su transformación en el Oozaru, que siempre multiplicó los poderes Saiyan diez veces, su doble lo había conquistado en un tiro. Este otro Vegeta no se había transformado en absoluto. No tenía cola, una desgracia. ¡Qué humillación!
Vegeta reconoció que su grupo de Saiyans parecía demasiado poco sofisticado en comparación con otros. Se dieron cuenta de que carecían de tecnología. Muchos de los otros grupos tenían armadura. Un tercer "doble" tenía una capa blanca y roja. Sin lugar a dudas, tales atavíos imponían respeto. Esto era muy diferente de las pieles que usaban todos los Saiyajins. No hace mucho tiempo, los Saiyans habían destruido a un pueblo, los Tsufuru. Vegeta no había participado, pero su padre era el mayor héroe de esa lucha. Se convirtió en rey después de esa terrible noche de luna llena donde todos se transformaron en Oozaru, cuando habían destruido todas las ciudades de los Tsufuru. Baddack había luchado en ese momento también. ¿Debieron apropiarse del conocimiento de los Tsufuru? En lugar de destruir todo, ¿deberían de haber dejado vivir a unos cuantos Tsufurus para adquirir su tecnología?
Hoy, los Saiyans estaban sobrepoblados. Sólo una pequeña minoría había acudido al torneo, e incluso una porción más pequeña de ellos había sido registrada. Apenas la mitad habían participado antes de la pérdida, y no habían ganado una sola batalla. La población del Planeta Vegeta superaba actualmente los diez mil habitantes. Y el planeta no podía sobrevivir en absoluto, no con su tecnología actual. Los Saiyans eran combatientes, no agricultores. Las revueltas estallaban todos los días, peleas entre vecinos. Su sed de matar era demasiado obvia. Los Saiyans estaban demasiado cerca de los animales. Si tuvieran un mundo mejor para alimentar a todos, no estarían allí. Los viajes, de los Vargas…
Rey Vegeta: (¡si sólo pudieran colonizar otros planetas!)
Como si sus pensamientos hubieran sido escuchados, el viejo Baddack se acercó a Vegeta en silencio.
Baddack: ¿Deberíamos apoderarnos de su nave?
Preguntó, justo cuando salían del estadio y seguían a tres Vargas a una nave. Vegeta no respondió. Miró a su padre, que siguió lentamente. Los ojos del ex rey lo decían todo: tenía el mismo aspecto que cuando había planeado el genocidio de los Tsufurus. El rey, sin hablar, comenzó a hacer algunos cálculos. A grandes rasgos, eran tan numerosos como los Namekianos, que seguían siguiendo a su luchador victorioso. El Vargas parecía débil. En la nave no habría más de veinte. Los otros Namekianos tampoco serían tan numerosos. ¿Cuál era su poder de pelea? ¿A qué nivel estaban los otros guerreros y el Namekiano Nail? ¿Eran más fuertes que ellos? ¿Y qué de la forma Oozaru? Vegeta esperaba que no fuera necesaria. De todos modos, si decidían atacar, debería hacerse pronto… pero tenían que esperar la oportunidad correcta. Necesitaban ser discretos y extremadamente eficaces. Adquirir la tecnología, y ver la nave como un todo, sería un gran paso para su gente.
Todavía caminando, Vegeta puso su plan en acción. "Estos gorriones pagarán por habernos humillado", pensó pero antes de seguir apareció alguien frente a ellos este era una Hombre que portaba un Traje Saiyajin que estaba un poco desgastado, poseyendo una capa roja, de baja estatura, del mismo Tamaño que el Rey, y portaba un traje azul por debajo de su armadura este era una de las tantas versiones de vegeta pero a diferencia de la mayoría qué veían con desagrado o decepción a los saiyajins del universo 10 este los veía con tristeza y pena por el rumbo qué había tomado este pueblo en otro universo pero dicha mirada solo irritaría más al rey.
King Bejīta: me llamo Bejīta Yon-sei o vegeta si lo prefieren… Soy el ō de los Saiya-Jin's o rey de los Saiyajin's en su idioma si lo prefieren.
Rey vegeta: y eso a nosotros qué nos importa! *respondió con sequedad el monarca de los saiyajins.*
King bejita: escuche que tenían problemas de sobre población, aunque no son de mi universo, son Saiyajin's, parte de mi pueblo y por ende su bienestar es mi responsabilidad. *diría mientras levantaba una pequeña caja de metal.* esta caja contiene algo que en mi universo se llaman Kapuseru, estas contiene algunas naves e información para que se puedan desarrollar tecnológicamente, lo suficiente para que puedan seguir creándolas y mejorándolas, después de todo, si le das un pez a un hombre comerá por un día… Enséñale a pescar y jamás volverá a pasar hambre… lo único que pido a cambio es su palabra… que con sus propias palabras, prometan que esto no será usado para las guerras… si no para proteger a su universo!
