Una extinción masiva hacia una especie se había ejecutado en el Universo 10, para el asombro de los Kaioshin. La pregunta era… quien es el responsable? Era obvio que los Vargas no eran de actuar de esta forma y mucho menos los del Universo 35 lo eran… la única respuesta posible estaba de regreso en el Torneo.
En dicho lugar, en las oscuras sombras de la entrada de su Universo, se podría ver un sujeto que tenía un gran Cerebro de forma literal, parecía que no tenía ninguna clase de cráneo que pudiera contener su cerebro que parecía estar a punto de explotar. Poseía una barba gris, dando la impresión de Vejez, piel morada, un ojo Rojo y el otro completamente blanco. Este sujeto estaba flotando en una pose de meditación aparente.
Por qué razón era este el responsable? Por qué en sus pensamientos o Red, tenía información previa a que los del Universo 10 Volvieran a su Hogar. En dichos recuerdos, este hombre estaba solo en su habitación, en la oscuridad, flotando algunas pulgadas sobre el suelo. Estaba sumido en sus pensamientos, aparentemente esto era ya costumbre para el sujeto. Indagando en las memorias, Nunca había pasado una hora de su existencia sin preparar o replantear los planes que estaba construyendo con tanto cuidado durante tantos años. Su última gran obra había sido ayudar a un tal Tapion, uno de los participantes del Torneo. Antes de eso, según en lo que se encontraba en sus memorias, se había consumido con nada más que su odio por los Saiyanos. Este odio se había calmado un poco, pero que había sido revivido por la llegada de los Vargas. Si no hubieran anunciado que los Saiyanos estarían participando, ¡ni siquiera hubiera venido!
La sola idea de que había Saiyanos en muchos mundos diferentes, había reavivado esa llamaba que aparentemente estaba aun con cenizas aun encendidas. Algunos incluso se habían atrevido a acercarse y hablar con él. Todos éstos Saiyanos… una amenaza constante, un virus que atormentaba demasiados universos. Quería deshacerse de todos ellos. En su propio universo, él había cumplido su misión. Él creía que todo había terminado, que su papel ya no era necesario. Pero la llegada de los Vargas, con su mención de que los Saiyanos podrían estar en el torneo, había demostrado que estaba equivocado. En sus recuerdos, No tuvo que esperar mucho tiempo en la arena antes de ver a los primeros en llegar: los Saiyanos estaban vestidos con pieles de animales, haciendo honor a su naturaleza bárbara. Después de verlos, se retiró a su apartamento para pensar. Otros Saiyanos llegaron más tarde, de diferentes universos. Algunos los reconoció de inmediato, a otros simplemente los percibió: ¡un Saiyano podía disfrazarse de cualquier manera, pero él los eliminaría! Todo lo que quería hacer era destruirlos. Simplemente tenía que luchar y ganar.
Pero la Demostración de poder entre ese Saiyajin hacia ese Gato Morado, asusto a todo el Universo 10, parecía que su plan había fallado. Él quería exterminar a estos Saiyanos, y si se iban, eso resultaría imposible. Pero ahora, a medida que avanzaba el rango de espera para que os Varga encontraran otro Universo que Reemplazara al Decimo, probablemente haría que todos prestaran más atención a su impaciencia. Este Hombre, había idea todo el plan con rapidez inhumana: un plan que puso rápidamente en acción. Estos Saiyanos del Decimo Universo, no eran fuertes en absoluto; se había encontrado con mucho más potentes. Eran lo suficientemente débiles para que un solo peón, elegido correctamente, pudiera derrotarlos. Y él hizo su elección de forma rápida. Él había tenido tiempo suficiente para preparar un dispositivo para llevar a cabo su plan, que le permitiría a su soldado aparecer una vez que los Saiyanos regresaran a su hogar en el Universo 10. Y así fue la historia de Origen de ese pequeño Chip. Este era sin duda el responsable, notándose muy satisfecho de lo que pudo haber pasado.
Pero había algo que lo tenía intranquilo en su cabeza. Abriendo sus ojos, miraría en dirección del Trigésimo sexto Universo, lugar de Origen de Nuestro Dúo Saiya-Jin, que se encontraban ambos algo impacientes de que el torneo no se haya reanudado tras unas horas de espera. Ese Gato morado no desprendía algún poder que pudiera identificar en su gran Red de Datos, cosa que le intrigo, más aún por ver como este mismo Ser le daba una especie de Arete a un Saiyano, indicando que este era su aprendiz. Algo inconcebible para una raza como esa.
La salida de Birusu-Sama y Uisu-Sama, dejaron tranquilos a algunas personas tras horas pensándolo. Aunque otros pensaron en dichas horas, la forma peculiar en la que ambos sujetos se fueron. Un destello de luces los envolvió y simplemente se fueron, ninguno de los guerreros pudo ver a qué velocidad lo hacían, era extraño.
Son Gohan: Padre… que crees? Podrás derrotarlos?
Preguntaría el Son Gohan del Universo 16, hacia el que aparentemente era su padre. Este se encontraba aun en las sombras, viendo todo desde su posición, no respondiendo lo que le pregunto su Hijo.
Son Bra: de que hablas Gohan? es obvio que podrá.
Son Gohan: Bra, recuerda lo nos Dijo el Señor Piccolo, ese vegeta es aprendiz de ese Birusu y tú misma viste como lo derroto. Su poder superaba al Súper Saiyajin de Papá.
Son Bra: lo sé, pero se te olvida las demás Transformaciones!
¿?: Gohan tiene razón…
Interrumpiendo a su hija, declararía que su hijo no estaba tan equivocado con su preocupación, indicando las posibilidades de éxito dudosos para él.
¿?: Tiene razón en parte.
Son Gohan: que quieres decir?
¿?: Mira la apariencia de krillin de su Universo y de los demás. Su Vegeta es más Joven que él Vegeta con el que se enfrentó Birusu.
Gohan miro a las personas que indicaría su padre y notaria los rasgos jóvenes de todos a comparación con el Vegeta con el que se enfrentó el Dios de la Destrucción. Mostro un rostro sorprendido y entendió lo que quería decir su padre.
¿?: Por lo visto, ese vegeta tiene una edad más avanzada al del Universo 36. Si bien, no conocemos el entrenamiento del Vegeta del 22, tuvo tiempo suficiente para poder llegar a donde está. Por la aparente edad de sus amigos, se ve que la Derrota de Buu fue hace algunos años. Aun recibiendo el entrenamiento de ese Birusu, dudo que lograra obtener un mismo estado base, por la forma en la que se sorprendió ante el poder Base del 22, es seguro que su nivel ni se acerca.
Son Bra: lo sabía! Mi padre sigue siendo el más poderoso!
¿?: …
El poco del rostro de esta persona que se podía ver, lo hacían denotar pensativo, muy seguramente pensando en el hipotético poder de Birusu. Sin duda era una persona que a pesar de su apariencia flacucha, no era para tomarse a juego basándose solo en eso.
¿?: (…su poder no parece ser de este mundo… quizás no sea mala idea conseguir la siguiente fase… si Vegeta pudo, quiere decir que su Goku también, por lo tanto, yo también tengo ese potencial.)
La intención era clara por parte de este guerrero, necesitaba hacerse más fuerte… y la Fase 4 era la única forma en que veía que podría conseguir dicho poder. Sabía cómo guerrero que es, el subestimar al Goku y Vegeta del Universo 36 sería un error fatal, no son para tomarse a juego. Haciendo cálculos rápidos, si consigue esa forma, aun tomando en cuenta su posible aumento de poder mínimo y que quizás el Dúo Saiyajin tenga esa Fase God, sabrá que en términos de poder bruto, el superara su hipotética fase God.
¿?: Lo sabía! Es asombroso que nuestra hipótesis se haya confirmado con el Señor Vegeta!
¿?: Así es. Así que de verdad se puede elevar el nivel del Súper Saiyajin 4.
Animados, ambos compañeros de universo, comenzaron a platicar sobre más teorías que tenían de la Aparente conocida Fase 4 en su Universo, el cual era el número 31. Desde las sombras de la entrada, se veía a Gohan observante de todo acompañado.
Son Gohan: eh de admitir que no me esperaba que Vegeta confirmara las sospechas de Goten y Trunks. Me lo esperaba más de mi padre que de él.
¿?: No me digas que te preocupa el poder que consiguió? Ahora que lo pienso, su nivel en fase 4 te supero en base, y con esa Técnica de ki, seguramente tiene mejor oportunidad contigo.
El comentario de su compañera, no afecto a en lo más mínimo a gohan, el cual se limitó a cerrar los ojos suspirando. La responsable de esta reacción tranquila, era una mujer de cabello naranja largo y rizado, piel azulada, ojos azules y orejas puntiagudas. Vestía una chaqueta blanca y pantalones con hebillas doradas, collar y aretes dorados en punta, una camiseta azul, mangas negras, una faja morada y botas amarillas y negras. Muchos reconocerán estos rasgos pero Son gohan seria quien se desharía de la duda de quien se trataba.
Son Gohan: no digas tonterías, Zangya. Te recuerdo que su poder y el Tuyo con esa "Forma" no difieren mucho. La que debería estar intranquila eres tú. Lo que me recuerda no hablaras con tu contra parte?
Zangya: en otro momento, quiero ver si ella también lo odia o verdaderamente le es leal.
Son Gohan: por cierto notaste esos Ki's raros?
Zangya: si, es raro que crees que sea?
Son Gohan: no lo sé, pero algo me dice que lo más emocionante apenas está por empezar.
En el espacio del sexto universo, Bojack miró hacia su izquierda, directamente hacia la localización del quinto universo, sólo para percatarse de que aparentemente no había nadie. Llevaba tiempo sin ver al participante del Universo 5; su nombre era XXI según recordaba Bojack.
Bojack: ¿Es que acaso los supervisores no saben que el tipo del Universo 5 se ha ido? *Preguntó a sus compañeros de piel azulada.*
Zangya: Esos pajarracos no son capaces de controlar nada. *dijo con una expresión de aburrimiento.*
Bojack, Zangya y Bujin habían visto a XXI antes de que comenzara el torneo, poco después de que llegaran a su espacio por primera vez. XXI también había estado presente cuando el gigante verde del Universo 7 había llegado, pero después no lo habían vuelto a ver desde entonces. Para Bojack, XXI había dejado casi con toda seguridad el torneo. Supuso que seguramente se había largado después de ver la demostración de fuerza de esos participantes, de forma similar a como había ocurrido con el Universo 10. Aunque ellos habían sido testigos de las capacidades de sus adversarios, Bojack aún seguía confiado en sus habilidades y pensaba que podría ganarle a cualquiera, bajo su punto de vista XXI no habría sido un rival a tener en cuenta.
Bujin: ¿Por qué nos molestamos en permanecer aquí? pudimos ver qué tan poderosos son, has visto de lo que es capaz ese Vegeta. Tú y Zangya son muy fuertes, pero no podéis pretender ganar esto.
Bojack: Tu falta de cojones me está sacando de quicio, y no, no nos iremos. *sentenció manteniendo los brazos cruzados y mirando hacia delante.* Voy a aplastar al resto de participantes, y el deseo de las Dragon Balls será mío.
Zangya: Sí, claro, yo me rindo. Si quieres quedarte a morir, es tu problema. Tú podrás volver a nuestro universo en una caja de pino.
Bojack: Yo no perderé. Y olvídate de rendirte, Zangya. Si tú no luchas en la arena, te haré desear haberlo hecho.
Bujin observaba a sus dos compañeros con suma atención, y observó que la tensión entre ellos era mayor de lo que parecía. Bujin reconoció el callejón sin salida en el que estaba metida Zangya: Si seguía combatiendo podía ser asesinada si se encontraba con un oponente especialmente temible, pero si se negaba a combatir, Bojack podría matarla igualmente. Él no tendría un destino diferente… nadie lo tendría… Zangya decidió pensar algo para hacer frente a la situación, era consciente de que mientras Bojack siguiera obsesionado con el torneo su vida correría peligro. Se había sentido tentada en muchas ocasiones por el deseo de superar el poder de Bojack y de quitarle el sitio de «El ser más fuerte del universo». Sus últimas palabras habían alentado aún más a Zangya en emprender dicho objetivo, sabía perfectamente que aún era demasiado pronto para implementar sus planes. Ella se guardaba sus pensamientos para sí misma, aunque le gustaría cooperar con Bujin para lograrlo, pero no se arriesgaría a contarle sus planes al no confiar del todo en él. Zangya miró hacia el grupo de cuatro chicas que también pertenecía al Universo 6, entre las que se encontraba Kat, la valiente. Las cuatro chicas estaban contra la pared de su espacio, Kat estaba sentada en una posición curvada. Estaban discutiendo la pelea entre Vegeta y Birusu, expresando el asombro por lo que habían visto.
Syd: Es difícil de creer que esos tipos hicieran todo eso.
Kat: Sí, todo ellos tienen un poder inmenso.
Lo cierto es que no tenían ni la experiencia ni la habilidad suficientes para distinguir las diferencias de poder entre Birusu y Vegeta, seguramente tampoco sabrían diferenciarlo de los demás luchares que iban a pelear. Para las cuatro chicas ya existía una tremenda brecha entre sus niveles de poder y los de la mayoría de los demás en el torneo, de tal manera que las diferencias leves o significativas de poder de aquellos que eran mucho más fuertes que ellas pasaban totalmente desapercibidas.
En el ala del Universo 12, A-16 se volvía hacia Trunks.
A-16: ¿Quieres abandonar?
Trunks: Desde el principio ya tenía prácticamente claro que no iba a ganar. Por lo tanto nada ha cambiado, yo todavía quiero luchar contra mi padre. Ese es mi objetivo principal de momento, quiero luchar contra él dándolo todo.
Participara únicamente por diversión este Trunks, como tantos otros habían decidido que harían, sin expectativas. Otros simplemente estaban luchando con el mero fin de ganar, sin importarles un bledo la diversión.
Ese era el caso de Babidi, el cual sólo quería ganar para conseguir más poder, usando a Majin Bu para dicho propósito.
Babidi: Todos están sorprendidos por la pelea que acaban de ver, pero Bu puede hacerlo mejor. ¿No es cierto, Bu? *le preguntó, con las manos en las caderas mientras se volvía hacia su monstruo.*
Bu: Umm…
Contestó Bu usando la onomatopeya como substituto de una palabra de verdad. Bu a menudo no proporcionaba una respuesta clara a las preguntas de Babidi, bien porque no las entendía completamente o bien porque tenía el presentimiento de que habría algún tipo de consecuencia según su respuesta. Él no era la única entidad de todos los universos presentes con el mismo tipo de hábito; en realidad, muchos de los presentes en aquel asteroide que se mofaban de la actitud infantil de Majin Bu recurrían al mismo hábito de no responder directamente una pregunta. Majin Bu participaba en el torneo simplemente porque Babidi se lo había pedido, y durante toda su vida desde que había resurgido en la Tierra en el Universo 11 había entendido que su papel era el de cumplir todos los deseos de Babidi cuando éste se los pidiera, Incluso si sus órdenes eran a veces muy desagradables de cumplir. La experiencia de Bu con Babidi le decía que responder honestamente a su pregunta, y expresar su propia opinión sobre si él era más poderoso que Vegete o Birusu podría conllevar a que Babidi le gritara, así que concluyó que abstenerse de responder a la pregunta sería la mejor opción.
En el espacio del octavo universo, los Demonios del Frío estaban en medio de una conversación en la cual evaluaban sus propios niveles de poder en comparación con los de sus competidores, y en un tiempo asumieron la evidencia.
Freezer: ¡Padre, yo creo… que hemos sido superados!
Cooler: Parece imposible, pero aun así… *empezó a decir mientras permanecía inmóvil y parecía casi asustado.*
Cold: Todo esto parece un verdadero problema. *dijo mientras cruzaba sus brazos.*
Freezer entonces decidió susurrar un plan que se le había ocurrido a su padre, se acercó a él para que pudiera recibir el mensaje.
Freezer: Sin embargo, no debemos olvidar que nuestro objetivo no es necesariamente ganar el torneo, sino hacernos con las Dragon Balls sin importar quién gane.
Cold asintió con la cabeza en reconocimiento. ¡Si lograban hacerse con las Esferas, podrían satisfacer cualquiera de sus deseos!
Cerca, en el espacio del séptimo universo, el súper namekiano estaba en medio de sus pensamientos, unos muy distintos.
Gast Carcolh: Si comparamos a Vegeta y Birusu con el resto de luchadores, podríamos decir que ambos tienen una energía prácticamente infinita, aunque ese gato lo supera por demasiado… *se dijo mientras observaba el cielo estrellado.* Pero la fuerza no lo es todo. Necesito mi deseo. Mi determinación permanecerá intacta ahora que ese Birusu se fue.
El súper namekiano sólo tenía un único deseo que pedir, única y exclusivamente uno. A diferencia de los Demonios del Frío, no era la clase de persona que robaría las Dragon Balls para cumplir su deseo a cualquier precio. No era malévolo, sino que, más bien, era alguien inteligente, fuerte y... solitario.
En el espacio del primer universo, los Kaio Shins estaban reconsiderando si habían tomado una decisión acertada, no solo permitiendo el Torneo Multiversal sin protesta alguna, sino también decidiendo participar en él. Ellos habían reconocido el riesgo potencial del torneo incluso desde antes de que comenzara, después de todo, los luchadores más fuertes de veinte universos habían sido agrupados en un único lugar. Ellos habían considerado antes del comienzo del torneo si debían intentar «cerrar» los universos para que los viajes ya no pudieran continuar entre ellos, pero al final habían decidido no restringir los viajes. Lo que ya estaba hecho no podía deshacerse, y el Torneo Multiversal había proseguido su desarrollo.
Kaio Shin del Norte: ¡Éste podría volverse el motivo por el cual cerraremos los universos después de este torneo!
Kaio Shin del Sur: Sí, cuanto antes mejor.
Aceptó mientras el Gran Kaio Shin se mostraba de acuerdo. Todos ellos esperaban que ninguno de la gran mayoría de los luchadores que aún faltaban por participar resultaran ser algún demente, o incluso peor…
En el espacio del Universo 18, Trunks y Goten demostraban su desgana por seguir participando en el torneo. Presenciar la pelea entre Vegeta y Birusu les había dejado impactados. Después de todo, ambos pensaban, "¿Por qué deberíamos seguir luchando si es casi seguro que vamos a perder?"
Trunks: Bueno, había olvidado que tenía algunos papeles que firmar. *dijo mientras empezaba a dirigirse hacia la salida.*
Son Goten: ¡Y yo tenía una cita con mi novia! *agregó con la misma intención que la de su mejor amigo.*
Vegeta y Son Goku se dirigieron rápidamente hacia sus hijos, y antes de que Trunks o Goten pudieran parpadear, Vegeta ya estaba agarrando la parte de atrás de la camisa de Trunks, y Goten había sido retenido del mismo modo por Goku. Vegeta y Goku eran conscientes de los desafíos con los que se encontrarían a lo largo del torneo, pero después de todo, ese era el motivo de que estuvieran allí como participantes: superar nuevos retos. Eso es lo que hacía que un combate fuese interesante. Tras un extenso repaso mental de todo lo que había visto hasta ahora en el torneo, Ub se acercó a Goku.
Ub: Maestro, hemos sido totalmente sobrepasados en poder, ¿o acaso cree lo contario? ¿Por qué vamos a seguir participando?
Son Goku: Debemos continuar precisamente por eso mismo, por las dificultades que encontraremos al encarar a muchos de nuestros próximos adversarios. Cuanto más grande es el desafío, mayor es la victoria. Nos encontraremos con Vegeta en la final, ¡y estoy seguro de que para entonces seremos mucho más fuertes!
Goku transmitía tranquilidad y confianza, y estaba verdaderamente seguro de que después de varias batallas, él y sus compañeros guerreros del Universo 18 serían más fuertes. Sin embargo, reconoció que sería muy difícil mejorar tanto, antes de cruzarse con esa versión de Vegeta y seguramente también con su propia versión. Pan prestó atención a las palabras de su abuelo, aunque sabía que las magnitudes de poder que ese Vegeta y Birusu habían exhibido eran mucho mayores de las que ella había presenciado a lo largo de toda su vida.
Son Pan: Abuelito… es imposible que mejoremos tanto en tan poco tiempo… *comenzó a decir con un tono claro de preocupación en su voz.*
Goku finalmente soltó la camiseta de Goten y procedió a intentar consolar a su nieta recordándole que la fuerza que se puede mejorar en una batalla depende del grado en el que se sea capaz de aprovechar dicha batalla. Mientras Goku estaba hablando con Pan, Vegeta meditaba sobre todo lo que había podido observar de su contraparte:
Vegeta: (No debería estar sorprendido de que llegara tan lejos… ¡pero esto es demasiado!) *pensó para sí mismo. (¡Ojala pueda combatir con Goku antes de la final!)
En el espacio del Universo 17, otro luchador reflexionó en voz alta sobre lo que había oído de las conversaciones del Universo 18.
Cell: Me tocará enfrentarlo en la final… Sí, ¡muchas cosas pueden ocurrir hasta entonces!¡Gracias a mis células saiyanas, podré aumentar mi fuerza si me enfrento a rivales poderosos! Espero que esos dos idiotas me den un buen desafío, ¡porque de veras que necesito uno! Primero derrotaré a Vegeta, y luego, a Son Goku. ¡Después venceré a ese otra Vegeta! ¡Es una cadena de combates perfecta, definitivamente saldré victorioso!
En el Universo 13:
Raditz: ¡Mirad… todos están hablando de Vegeta! *dijo contemplando el murmullo que se generaba por el tema del momento.*
Nappa: Genial… Ahora vámonos. *dijo mientras ya estaba dando la espalda al grupo.*
Vegeta: ¿De qué cojones estás hablando? *le preguntó descruzando sus brazos, como si el comentario de Nappa hubiera sido un insulto hacia él.*
Nappa: Nada nos retiene aquí. ¡Incluso tú serías aplastado por monstruos como ese, Vegeta! Por lo tanto, ¡¿te puedes imaginar lo que nos pasaría a nosotros?! *prosiguió, ahora refiriéndose a Raditz y a sí mismo.*
Vegeta: Nosotros continuaremos. Lucharemos. Si tienes algún problema con eso, piérdete. No necesitamos un cobarde débil en nuestro grupo.
Nappa se quedó inmóvil, sin poder fijar sus ojos en Vegeta… Pensó por un momento que tendría que dejar el grupo y estar solo en un universo que habían dominado gracias a Vegeta. Él solo nunca podría sobrevivir, así que no se movió y se quedó allí junto a Raditz. En el mejor de los casos, su Vegeta sería eliminado y no tendrían que enfrentarlo.
Nappa: (¡Si alguien pudiera atacarlo fuera del ring para descalificarlo!... ¡Eso sería lo mejor!) *pensó Nappa.*
Centro de control de la arena Varga:
Varga Jefe: cómo va?
Varga 1: por mi parte, la gravedad sigue funcionando con normalidad como hace horas.
Varga 2: el sistema de envió está sigue estando operativo desde hace 45 minutos. Todo bien!
Varga Jefe: entendido. Y como va con el reclutamiento de un nuevo universo?
Nameku: ya han encontrado otro reemplazo para cubrir 4 puestos.
Varga Jefe: uh? Solo cuatro? Que no eran como 7?
Nameku: hemos preguntado a algunos acompañantes de otros universos. Decidimos hacer esto como una táctica para ahorrar tiempo, aunque…
Varga Jefe: que paso?
Nameku: un varga se confundió e entrevero a algunos participantes con los reemplazos. Tranquilo, no quito guerreros, solo que reemplazo a los reemplazos con participantes y los puestos de los participantes los puso con los reemplazos.
Varga Jefe: cielos… alguien será despedido cuando termine esto…
Palabras irritadas por parte del Varga Jefe, mientras que uno de los vargas bajo su mando, el cual llevaba una camisa roja, un overol azul y una bandana blanca en la cabeza en lugar de una gorra roja, continuaba el proceso que hacía en la sala de control.
El supervisor permaneció en silencio mientras el técnico seguía trabajando. A pesar de su preocupación, se sentía mucho más relajado ahora que, al menos, Birusu se encontraba aparentemente lejos de la arena y que era alguien muy racional, sensación que compartían muchos de sus compañeros. Sin embargo, no quería confiarse en sobremanera con la situación, y se aseguró de que nadie interfiriera con el trabajo del técnico. Un namekiano se acercó al supervisor mientras el técnico aún estaba en medio del trabajo.
Namek: Señor, parece que el Universo que Reemplazara al Decimo ya llego. Podemos dar inicio a la siguiente pelea tan pronto anuncie la llegada y adición de este universo.
Varga Jefe: entendido, como uno del Universo 10 participo, le daremos a este nuevo el número 37. Dime cual es el combate programa.
Nameku: Freeza del Universo 8 Versus Jeece del mismo Universo.
Varga Jefe: bien. Comencemos con el anuncio de la adición del nuevo universo. Eso mantendrá a la audiencia expectante sobre qué tan poderosos serán estos individuos. Mientras tanto, seguiremos trabajando en la reparación del dispositivo de transferencia entre universos.
El namekiano asintió con la cabeza y se volvió hacia otros dos vargas, quienes estaban hablando con uno de los comentaristas del torneo, cuyos ojos quedaban opacados por unas gafas de sol relucientes, que parecía angustiado.
Comentarista: ¡No queremos volver a estar cerca de la arena! *dijo sumamente nervioso.* ¡Cuando muchos buenos compañeros de mi especie y yo estuvimos de acuerdo en ayudar a promocionar este torneo, no pensamos que estaríamos jugándonos la vida! Ya hemos perdido a algunos de nuestros compatriotas, y no queremos seguir arriesgándonos a estar tan cerca de la arena y de todas esas ráfagas de energía. Si no fuera por su promesa de revivir a todo el mundo tras la finalización del torneo, nosotros estaríamos teniendo una conversación muy distinta ahora mismo.
El locutor estaba especialmente asustado de lo que podría sucederle, dado que había visto cómo muchos de sus compañeros eran asesinados por los ataques de Birusu y Vegeta, y no se encontraba para nada seguro de lo que podría acontecer en los siguientes combates.
Varga 1: Necesitamos remplazarte por otra persona.
Varga 2: Realmente podríamos comentar la batalla directamente desde la sala de control, solo tendríamos que venir aquí. Podemos usar el micrófono de la sala de control que está conectado con los altavoces del estadio para transmitirlo todo, y seremos capaces de ver todo lo que está ocurriendo a través de nuestras cámaras de visualización de alta calidad.
Comentarista: Esto podría haber ahorrado esa sangre derramada… *agregó con aire apesadumbrado.*
Varga 2: Nos disculpamos por todo lo que ha pasado, pero recuerda que los traeremos de vuelta a todos con las Dragon Balls después del torneo. *se dio el lujo de decirlo, en un intento de tranquilizar a su compañero.*
Nameku: De eso pueden estar seguros. Y ahora, mi amigo plumífero, cuando uses el micrófono por primera vez aquí, en la sala de control, puedes anunciar la adición del Universo 37.
Ambos vargas asintieron. Ellos ya sabían a qué varga pedirle que anunciara los eventos del Torneo Multiversal, sin necesidad de conversarlo entre ambos. Uno de los vargas que se había encargado de ello durante el principio del torneo estaba revoloteando por ahí, y era a él a quien habían seleccionado para reasumir su tarea, ahora en la sala de control. Sería muy bueno para él convertirse en el único comentador del torneo. ¡Sin duda aumentaría su popularidad entre las chicas!
