Como ya saben nada de esto nos pertenece, la dueña de estos personajes es Stephenie Meyer, la autora de esta hermosa historia es la autora FyreByrd y la traducción es de AlePattz, Sullyfunes01 es nuestra prelectora, yo tengo permiso de la autora para publicar la traducción.

Thank you Fyrebyrd for allowing us to share this beautiful story in Spanish.


Nota de la autora: Advertencia de posible llanto leve (?)

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Capítulo 5: Ceda el paso

BPOV

Inclino la cabeza y pienso que se ha vuelto loco.

¿No es mi hijo?

Eso no es posible. Lo llevé dentro de mí durante nueve meses, por supuesto que es mío. Me acerco y le pongo la mano en la frente. "Carlisle, ¿estás seguro de que no estás enfermo?"

Mueve la cabeza hacia atrás, fuera de mi alcance, y deja caer las manos sobre su regazo, sus ojos le siguen. "No, Bella, no estoy enfermo." Vuelve a mirar hacia mí. "Jacob no es tu hijo."

Retrocedo como si me hubieran abofeteado. "¿Qué coño quieres decir con que no es mi hijo?" Mis palabras son duras y frías, pero él las ha hecho así al soltar esta tontería.

Se levanta y empieza a pasearse por el pequeño espacio disponible. Sus movimientos son frenéticos, casi enloquecidos. Se detiene y se vuelve hacia mí. "¡No sé lo que quiero decir, bueno sí, pero no sé cómo! ¡La prueba, Bella! Tu ADN no coincide con el de Jake. En lo absoluto."

Creo que por fin ha enloquecido. Trabajar con alguien que le importa tanto lo ha hecho perder la cabeza. "Carlisle, lo siento. No sabía que trabajar en el caso de Jake te afectaría así. Hacer que te estreses hasta el punto de decir tonterías." Me pongo de pie y me acerco a él, con la esperanza de traer algo de calma. "No pasa nada. Entiendo que tengas que entregárselo a Alec. No me enfadaré, lo prometo. Sé que dije que..."

Me agarra de los brazos, quizá con demasiada fuerza. "No, Bella. Jacob. No. Es. Tu. Hijo. ¡Y punto!", me dice en la cara, enunciando cada palabra con claridad y cada una llena de dolor y pena.

Suelta su agarre y se gira para caminar de nuevo, solo que esta vez lo detengo en su lugar. "¿Cómo has podido decir eso, Carlisle? ¿Cómo puedes ser tan enfermo y retorcido?" Me dirijo a la puerta. Ya he terminado. He terminado con esta conversación de mierda y he terminado con estar lejos de mi hijo.

Me agarra del brazo, deteniendo mi avance. "¡Para! Detente y escúchame, Bella." Luego, con una voz más suave. "Por favor."

Me giro y me cruzo de brazos. "No sé si hay algo que puedas decir para mejorar esto, Carlisle. Has perdido por completo toda mi confianza con esta mierda. Y no puedo entender por qué lo has hecho."

Restregándose las manos en la cara, deja escapar un pequeño gruñido. Luego me toma de la mano y me lleva a mi silla una vez más. Se acerca al escritorio de Alec y saca un archivo. Al abrirlo, encuentra exactamente lo que busca y me lo pone en la mano, luego se sienta y acerca su silla a la mía.

Señalando el papel que tenemos delante, empieza a explicarme lo que dice. "¿Ves esto de aquí? Este es tu código de ADN comparado con el de Jake." Su dedo se desliza hacia las palabras opuestas a ese conjunto. "¿Ves esto de aquí? Lee lo que dice."

Sigo su dedo por la página con los ojos y me concentro en las palabras que aparecen allí. No, no puede ser. No es posible. "No es posible, Carlisle."

Suspira y me agarra la mano. "Bella, entiendo lo que quieres decir, pero esta prueba es correcta. Hice que lo repitieran conmigo supervisando los resultados. De alguna manera, ese niño que has criado como tuyo, no es tuyo."

Mi cuerpo retrocede ante sus palabras. Se repliega sobre sí mismo y se arruga en una pequeña bola de nada. Mi mente corre con formas de negar. Negar sus palabras. Negar la idea. Negar que esto pueda estar sucediendo. Pero está ahí, en palabras claras, en la página. No hay coincidencia de ADN. De alguna manera, lo imposible se ha vuelto posible.

La nada comienza a expandirse. Se hincha y explota en un fuego. Un fuego que se apodera de todo mi ser. Cuando no puedo contenerlo más, exploto. Me suelto de sus manos y me pongo de pie. "¡Esa prueba está mal! ¡Tienes que volver a comprobarlo! Una y otra vez hasta que esté bien."

Carlisle se levanta y se acerca, acercándose lenta y cuidadosamente. Me coge en brazos y me rompo. Me rompo por la madre que hay en mí cuyo hijo ya no es suyo. Me rompo por el hijo que amo, que no me pertenece. Me quiebro por el niño que llevaba en algún lugar, preguntándome dónde está y cómo ha sucedido esto.

Lloro, grito y ruego.

Suplico que no sea verdad.

Pero sé que lo es.

La rabia empieza a crecer.

Mis puños empiezan a golpear. Golpean y se enfurecen contra un hombre que no tiene ninguna culpa, pero que fue el que destrozó mi mundo. Para romper mi propia existencia. Me ha partido en dos. Dos mitades que quizá nunca vuelvan a estar completas. Una mitad que sufre por el hijo que ha criado. La otra, sufriendo por el hijo que nunca conoció.

"¿Por qué, Carlisle, por qué?", grito en su pecho, entre aullidos de dolor. Me abraza con más fuerza. "¿Cómo puede estar pasando esto? ¿Qué he hecho para merecer esto? ¿Qué?" Y entonces me doy cuenta. Me retiro y me recompongo como puedo. "¿Qué pasa con Jake? ¿Cómo lo afecta esto? Mi pequeño, que nunca ha hecho nada para merecer esto."

La ternura de sus ojos es más de lo que puedo soportar. Me limpia la cara y me echa el pelo empapado de lágrimas detrás de las orejas. "Bella, escúchame. Esto no va a afectar a Jake, no lo vamos a permitir. Todavía te va a necesitar. Tienes que ser fuerte. Tenemos que averiguar qué pasó y cómo pasó, pero al final, tú has criado a Jake. Siempre será tu pequeño hijo." Suspira. "Pero hay otro niño por ahí, en algún lugar, que llevaste durante nueve meses. ¿No quieres conocerlo? ¿Asegurarte de que es feliz y está bien cuidado?"

"Estoy asustada, Carlisle." Resoplo.

"Sé que lo estás, cariño. Diablos, yo tengo miedo y ni siquiera es a mí a quien le pasa. Por ahora, vamos a hacer todo lo que esté en nuestras manos para encontrar ese donante para Jake. Y eso incluye encontrar a su familia biológica. Su mejor oportunidad puede estar ahí fuera ahora mismo, un hermano corriendo."

Con sus palabras viene la aceptación. La aceptación de que tengo que hacer lo que sea necesario para salvar a mi pequeño. Mi increíblemente enfermo niño de tres años. "¿Qué hago? ¿Por dónde empezamos?"

"Llama a tu padre. Este es un caso criminal. Hablaré con la Sra. Hale, la directora del hospital (1), y le informaré de la situación. No puedo imaginar que esto haya ocurrido después de que él se fuera a casa, así que debe haber ocurrido aquí, en este centro."

Asiento con la cabeza y me recompongo aún más. Voy a tener que profundizar más que nunca para encontrar mi fuerza. Me concentro en Jacob, sentado aquí en este hospital, viendo dibujos animados con Alice. En ese momento decido que sus necesidades son mayores que las mías. Él es lo más importante en mi mundo, y necesita que me mantenga fuerte y luche por él.

Luchar por su vida.

Saco el móvil y llamo a mi padre. Responde casi inmediatamente. "Hola, Bella. ¿Cómo está nuestro hombrecito hoy?"

Dudo un segundo antes de aguantarme y hacer lo que hay que hacer. "Papá, necesito que tú y mamá vengan al hospital lo antes posible." Respiro profundamente. "También necesito que traigas a tu mejor detective."

"¿Qué pasa, cariño?" Cuando no respondo de inmediato, continúa. "Bella, me estás asustando. ¿Por qué necesitas un detective?"

"Por favor, papá. Necesito que hagas esto y te lo explicaré todo cuando llegues. Por favor, date prisa." Mi voz se quiebra.

"Estaré allí en diez minutos." La dureza de su voz, provoca una calma que necesito desesperadamente en este momento. El comisario Swan (2) está trabajando.

"Gracias." Termino la llamada, con un nuevo sentimiento invadiendo mi alma.

Optimismo.

Si esto es lo que tengo que hacer para dar a mi hijo la mejor oportunidad posible de tener una vida sana y feliz, que así sea. Nunca dejará de ser mi hijo. Me lo prometo a mí misma, ahora mismo, en este mismo segundo. ¿Pero a quién quiero engañar? Tengo otro hijo en alguna parte, uno que llevé dentro de mi cuerpo durante nueve meses. Quiero encontrarlo; necesito encontrarlo a él y a la familia que lo está criando. No solo por la salud de Jake, sino también por mi propia cordura.

"Bella", dice Carlisle.

Me vuelvo hacia él. "Papá dice que llegará en diez minutos."

Asiente con la cabeza. "Bien. Acabo de hablar por teléfono con la señora Hale. Está muy sorprendida por la situación y quiere que nos reunamos con ella en su despacho dentro de una hora. Va a revisar los archivos de la fecha de nacimiento de Jake y ver qué puede descubrir."

Empiezo a pensar como una persona despechada. Despreciada por el mismo hospital en el que estoy en este momento. El mismo en el que mi hijo está ingresado. "¿Estás seguro de que podemos confiar en que sea honesta y comunicativa? ¿Que se preocupe más por mi futuro y el de mi hijo que por el de este hospital?"

Mira alrededor de la habitación, antes de encontrarse con mis ojos de nuevo. "No lo sé con seguridad, Bella. Es una excelente jefa de personal, pero su trabajo es trabajar por el bien de este hospital."

Pongo los ojos en blanco. "Bueno, seguramente el mejor interés de este hospital es averiguar lo que ha pasado, y hacer todo lo posible para facilitar una reunión entre la otra familia y yo." Levanto una ceja. "A menos que quieran ser demandados por su incompetencia."

Se ríe. "Buena chica." Luego se acerca para colocarse frente a mí. "Bells, saldremos de esta. Te lo prometo. Juntos, como una familia."

Me acerco y lo abrazo. Tomando de él todo el apoyo que me ofrece. "Como una familia", susurro.

Mi móvil suena, sacándonos de nuestro momento. "Hola, papá. Estamos en el despacho del doctor Volturi. ¿Puedes venir hasta aquí? Ah, y dile a mamá que llame a Alice y le diga que necesito que se quede con Jake un rato más."

"Claro, cariño. Subiremos enseguida." Termino la llamada y me preparo para la conversación que viene.

Cuando llegan, papá nos presenta al detective McCarty. Les pido que se sienten, pero el detective McCarty se queda de pie para escuchar y observar sin aportar nada hasta que hayamos terminado del todo. Me aseguro de que entienda que, aunque se trata de un asunto policial, mi padre está aquí como apoyo para mí y como comisario, para la conversación que va a tener lugar.

Cuando todos están instalados y dispuestos a escuchar, le pido a Carlisle que se explique. Toma asiento en la esquina del escritorio de Alec y comienza el relato. Se remonta a las pruebas en las que participamos mi familia y yo. Se sientan y asienten mientras describe el proceso de búsqueda de una compatibilidad. Cuando llega a la parte en la que ninguno de nuestros resultados se asemeja a una coincidencia familiar, sus rostros comienzan a parecer confusos.

Les cuenta un relato mucho más detallado que el que pudo darme a mí, entre sus divagaciones y su pena por tener que darme la noticia. Al parecer, cuando ninguno de nuestros resultados mostró similitudes, el técnico del laboratorio se confundió. Aparentemente, debería haber habido algunos factores de coincidencia. Nuestras pruebas se leían como si fuéramos extraños al azar. El técnico empezó a sospechar y realizó una prueba de ADN entre mis muestras y las de Jacob.

Cuando termina de explicar los resultados de la prueba de ADN a mis padres, mi madre interrumpe su explicación. "¿Qué significa eso, Carlisle?"

Él me mira y, al ver mi asentimiento, responde a su pregunta. "Renee, significa que Jacob no es el hijo biológico de Bella."

Ella jadea. "¿Qué? ¿Cómo es posible?"

Mi padre se levanta y, en un rápido movimiento, sujeta a Carlisle de su bata de laboratorio. "¿Qué coño quieres decir con que no es su hijo? ¡Enfermo hijo de puta! Haré que te arresten y te retiren la licencia por esta puta locura, retorcido hijo de puta."

"¡Papá!" Le agarro de los brazos. "¡Para! No está mintiendo. Por favor, escúchalo." Sigo tirando mientras veo cómo mis palabras se registran en su cerebro. Poco a poco, deja que su agarre se afloje y separo sus manos de Carlisle. "Papá, Jacob no es el bebé que di a luz."

Se sienta como si estuviera en coma, mientras mi madre llora a su lado, mientras Carlisle termina de contar lo que sabemos hasta ahora y cuál va a ser nuestro siguiente paso. Cuando termina, mi madre se levanta y cruza hacia mí, cogiéndome en el abrazo más feroz que se pueda imaginar. Me toca consolarla. La hago callar y la abrazo hasta que se agota. Poco a poco se retira y la aceptación es clara.

Es hora de seguir adelante.

Las dos nos acercamos a mi padre y, una a cada lado, le ofrecemos consuelo. Normalmente, es el grande y malo comisario Swan, grande y malo, pero ahora mismo es solo un hombre que ha recibido un golpe devastador. Le ofrecemos palabras tranquilas de amor y optimismo hasta que sus reflejos vuelven a funcionar.

Se levanta de un salto, con el modo policía totalmente intacto, y empieza a exigir. "¡Detective McCarty!"

"¿Sí, comisario?"

"Te quiero en este caso con toda la fuerza. Nada más importa. Quiero saber cómo mierda ha ocurrido esto y que arresten al responsable. ¿Entendido?", despotrica mi padre. "Irás a esa reunión con Bella y Carlisle y presionarás al director. Quiero respuestas." Golpea su puño en la mano.

"Sí, señor."

Mi padre se vuelve hacia mí. "Ven aquí, pequeña." Camino hacia sus brazos abiertos. "No sé cómo sucedió esto, pero tengo la intención de averiguarlo. Voy a dejar que tú dirijas cómo quieres que se maneje, pero se manejará. ¿Me oyes?" Asiento con la cabeza en su pecho. "Papá va a hacer todo lo que esté en su mano, que debo añadir que es mucho" -se ríe de su propio chiste- "para que esto esté bien para ti y Jake."

Lo abrazo un poco más fuerte antes de soltarlo y retirarme. "Te amo, papá."

"Te amo, cariño. Ahora tu viejo tiene trabajo que hacer." Se vuelve hacia mamá. "¿Qué vas a hacer?"

"Creo que voy a bajar a visitar a Jake y Alice." Se vuelve hacia mí. "Te veré cuando termines, ¿de acuerdo?."

Asiento con la cabeza y ella y mi padre salen de la oficina, dejando atrás al detective McCarty. Durante el camino hasta el despacho de la señora Hale, Carlisle y yo nos enteramos de que el detective McCarty es en realidad Emmett McCarty y que tiene treinta y ocho años y sigue soltero. Más bien casado con su trabajo. Se le conoce en la comisaría como el Oso Pardo, porque es bueno hasta que le picas y entonces ataca.

Cuando llegamos, la secretaria de la señora Hale nos avisa de que nos está esperando en su despacho. Carlisle llama ligeramente a la puerta y luego la abre para que entremos. "Rosalie, gracias por reunirte con nosotros tan pronto", dice, mientras se acerca y le estrecha la mano. "Permíteme presentarte a Bella Swan." Me señala a mí y luego a Emmett. "Y este es el detective McCarty."

Su rostro, que estaba abierto y sonriente, pasa a estar en blanco y cerrado con la presentación de Emmett. "Hola, encantado de conocerlos. Siéntense todos, por favor", dice con rigidez, señalando las sillas frente a su escritorio.

Una vez que todos estamos sentados, Carlisle abre la conversación. "Rose, siento tener que ser yo quien te llame la atención sobre esto. Créeme, preferiríamos que nunca hubiera ocurrido."

Hablo. "Carlisle, no puedo hacer esa afirmación. Si nunca hubiera ocurrido, no habría tenido la oportunidad de amar a Jacob. Nunca desearía que no fuera así." Me dirijo a la señora Hale. "Sin embargo, tengo otro hijo ahí fuera y, sabiendo eso, debo encontrarlo. Necesito encontrarlo y Jacob necesita encontrar a sus parientes de sangre."

La señora Hale se aclara la garganta y asiente. "Lo entiendo, señora Swan, pero usted comprende que el otro niño de ahí fuera" -hace un gesto con la mano- "tiene una familia que lo ha criado y lo considera suyo, ¿verdad?"

Tengo que detenerme y dejar que esas palabras se hundan en mi cerebro. Mi hijo, el hijo que llevé en mi vientre, tiene otro grupo de personas que conoce como su madre y su padre. Ni siquiera sabe quién soy yo. Es un golpe demoledor, uno que no había considerado. Y esos padres, son los verdaderos padres de Jake, y los necesita para posiblemente salvar su vida. Alguien más lo cargó durante nueve meses. La comprensión es a la vez inquietante y aterradora.

Trago y asiento con la cabeza. "Lo hago."

"Bien, dicho esto, he buscado en los registros del hospital el día del nacimiento de Jacob. Pude identificar a otro niño nacido dos minutos antes que él."

La esperanza se hincha en mi pecho y en el mismo momento mi miedo a lo desconocido sube a la superficie. "¿Y qué hacemos ahora?"

Se sienta de nuevo en su asiento y me estudia durante unos segundos. "Ya no residen en Seattle. En este momento he dejado un mensaje con la esperanza de que me devuelvan la llamada. Si lo hacen, voy a insistir en que hagan un viaje a Seattle para una reunión", dice con voz segura.

Dejo que mis ojos se deslicen hacia mi regazo, antes de mirarla una vez más. "¿Y hasta entonces?"

"Hasta entonces, esperamos."


(1) En la historia original se menciona que el cargo es "hospital chief of staff" lo que literalmente se traduciría como jefe de personal del hospital lo que equivale a un director administrativo en nuestros países, es decir, es la persona encargada de la administración financiera y del personal. Si vieron House, el cargo de Rose sería algo parecido al de la Dra Cuddy.

(2) Charlie Swan es el jefe de la Policía de Seattle, o comisario como se le mencionará a lo largo de esta historia.


Nota: En el siguiente capítulo conoceremos a Edward Masen.