Como ya saben nada de esto nos pertenece, la dueña de estos personajes es Stephenie Meyer, la autora de esta hermosa historia es la autora FyreByrd y la traducción es de AlePattz, Sullyfunes01 es nuestra prelectora.

Thank you Fyrebyrd for allowing us to share this beautiful story in Spanish.


Capítulo 10: En construcción

EPOV

La sigo y mis ojos se dirigen inmediatamente a Jake. Está durmiendo profundamente, igual que más temprano. Me detengo y lo acojo, deleitándome con el hecho de que es mío. Que te digan que tu hijo no es tuyo es un golpe que nadie puede comprender, pero poner los ojos en el niño que has engendrado lo hace concreto.

No deja ninguna duda.

La única opción que me queda es sacar lo mejor de ello, y por eso estoy aquí. Nadie, aparte de Bella, puede imaginar los sentimientos de incertidumbre que albergo ahora mismo. Cosas inimaginables nos han unido, y ahora tenemos que hacer lo necesario para salir adelante.

"Es precioso, ¿verdad?", susurra, haciéndome salir de mis pensamientos.

Sin apartar los ojos de él, respondo: "Es perfecto."

"Bueno, ve, toma la silla junto a él", sugiere.

Mis ojos se dirigen a los suyos. "¿No te importa?"

Ella suspira. "Edward, no voy a intentar alejarlo de ti. Claro, al principio quería correr y esconderme, pero me di cuenta de que no podía hacerlo. Jake necesita más de mí. Necesita que le deje tenerte a ti también... sin importar que seas un idiota." Ella pone los ojos en blanco.

"Lo siento, Bella. De verdad que lo siento", afirmo con rotundidad.

"Sé que lo haces y estoy dispuesta a ser comprensiva hasta cierto punto, pero tienes que intentar quedar a medias conmigo. Piensa antes de hablar y actuar, por favor. No sé cuántas veces más podré perdonar." Sus ojos me dicen que va en serio, pero también me dicen que está cansada. Toda esta situación le está pasando factura.

Asiento con la cabeza y me siento en la silla. Después de estudiar a Jake unos minutos más, me giro para mirarla. "No puedo prometer que no vaya a meter la pata más. Es mucho lo que tengo que asimilar y mis emociones están a flor de piel, pero lo único que sé es que tú y yo" -hago un gesto entre nosotros- "estamos en esto de por vida. No hay vuelta atrás para nosotros. Ahora los dos tenemos dos hijos y tendremos que aprender a aceptarlo y hacer que funcione para nosotros."

Sonríe y, aunque es una pequeña, me doy cuenta de que le ha gustado lo que acabo de decir. "Estoy de acuerdo. Hay tanto qué entender, que apenas sé por dónde empezar."

Me rio. "¿Qué tal si te hablo de Seth?"

Ella jadea. "Debes pensar que soy la madre más horrible del mundo. No he preguntado por él ni nada, ¿verdad?"

Pienso en nuestras conversaciones y me doy cuenta de que no lo ha hecho, pero también recuerdo el tono de esas conversaciones y puedo admitir mi parte en su distracción. No importa que el hecho de que Jake esté enfermo sea lo que ha impulsado toda esta situación para ella.

"No lo has hecho, pero aún no hemos tenido una conversación real. Aparte de aquella en la que me hablaste de Jake, que es lo que nos trae aquí en este momento." Me froto la nuca. "Y... el hueco de la escalera."

Ella resopla. "Yo tampoco llamaría a eso una conversación real. Más bien un desastre."

Dejo que una pequeña sonrisa levante las comisuras de mi boca. "Lo fue y me gustaría retomar esa conversación, pero primero déjame ponerte al tanto de tu otro hijo."

La sonrisa que esboza es brillante, ilumina toda su cara. "Por favor."

Saco mi teléfono e introduzco el código de desbloqueo, y lo primero que veo es una foto de Seth y mía. Se la tiendo para que la coja. "Eso fue el verano pasado. Estábamos en el lago Michigan, pasando el día en la playa."

Se acerca tímidamente, como si temiera que se la arrebataré. En cuanto lo ve, empieza a parpadear rápidamente, tratando de contener las lágrimas. Acerco mi silla y le acaricio el brazo. "No llores, Bella. Él es increíble, igual que Jake."

"Lágrimas felices, Edward", dice ella, frotándose su carita.

"Tiene tus ojos. Lo supe en cuanto te vi, aunque todavía no quería creer que fuera verdad", le digo.

Ella abraza el teléfono contra su pecho y me mira de nuevo. "Estoy deseando conocerlo."

Levanto la mano y le limpio una lágrima que se ha escapado por la mejilla. "Estará aquí mañana."

Sus ojos se abren de par en par. "¿Qué les vamos a decir? ¿Cómo les explicamos esto?"

Sacudo la cabeza. "No tengo ni idea. Soy tan nuevo en esto como tú."

"¿Qué le dijiste a Jake? ¿Quién dijiste que eras?", pregunta.

"Le dije que me llamaba Edward y que era amigo de su madre", sonrío.

"Oh", dice ella. "Bueno, tenemos que decidir algo. Sé que son jóvenes, pero Jake es un chico inteligente, y no le han presentado muchos 'amigos hombres' en el pasado."

Levanto una ceja. "¿Me estás diciendo que no ha conocido a ninguno de tus novios?"

Incluso con la poca luz, el tinte rosado es visible en sus mejillas. "No es que sea de tu incumbencia, pero lo dejo con una niñera cuando tengo una cita y ninguno de ellos ha llegado a conocer a mi hijo. ¿Y tú? ¿Ha conocido Seth a tus amigas?"

"De ninguna manera. No confío en las mujeres cerca de mi hijo."

Ella inclina la cabeza, leyéndome como un libro. "Ah, ya veo. Tu mujer te abandonó, así que tienes miedo de volver a intentarlo."

Me inclino hacia delante y apoyo los codos en las rodillas. "Si la mujer que lo llevó no lo quiere, seguro que no tengo expectativas para otras mujeres."

Me toca el brazo, ganando mi atención. "No puedes dejar que eso gobierne tu vida, Edward. Hay buenas mujeres ahí fuera."

Me paso la mano por el pelo y la miro. "Bueno, ya no es tan sencillo, ¿verdad, Bella?"

"No, no lo es", dice simplemente, tendiéndome el teléfono.

Alargo la mano y se lo devuelvo. "Entonces, sobre lo otro", digo, odiando sacar el tema, pero sabiendo que hay que hacerlo.

"Oh, Dios." Se echa hacia atrás en su silla y se cubre la cara. "Creo que tenemos que olvidar lo que pasó."

Me acerco y agarro sus manos, apartándolas. "No, Bella, no podemos. Es una opción válida." Sus ojos se cruzan con los míos y, ahora que tengo su atención, me inclino hacia atrás y expongo mi caso. "Quiero decir, sí, lo he jodido todo antes, pero tienes razón. Es la mejor oportunidad que tenemos de conseguir una compatibilidad completa para Jake, aparte de cazar a María y hacer otro hijo, y eso nunca ocurrirá." Me enfado solo de pensarlo.

"¿Ni siquiera por Jake?", pregunta en voz baja.

Pienso detenidamente en su pregunta antes de formular una respuesta. "Lo siento, Bella, pero nunca podría hacer eso. Ni siquiera por Jake." Mis ojos le suplican que lo entienda. Ya es bastante malo que María se entere de esto y aparezca algún día, pero yo nunca podría buscarla.

No por nada.

"¿Qué pasa si un día aparece? Sabes que esto no se va a quedar oculto. Al final se sabrá." Está preocupada. Asustada por lo que significa para nuestros chicos si la mujer que he descrito aparece y trata de meterse en esta situación.

"No te preocupes, ella renunció a sus derechos. Ya no es su madre", le aseguro.

Se levanta y empieza a pasearse. "No, Edward, no." Dirige sus ojos hacia los míos, el pánico la embarga. "Ella renunció a sus derechos sobre Seth. No sobre Jake." Las lágrimas comienzan a brotar.

Me levanto y voy hacia ella. Colocando mis manos sobre sus hombros, intento transferirle toda mi determinación. "Ella cedió sus derechos sobre nuestro hijo. No hay forma de que los tribunales la reviertan porque no era el correcto. Tengo dinero, Bella, le pagaré si es necesario; fue bastante fácil la primera vez."

"¿Le pagaste?", pregunta ella, con un tono de sorpresa evidente.

"No, no exactamente, pero esta vez lo haré si es necesario", le garantizo. "Ella quería el divorcio y no quería tener nada que ver con Seth, así que le hice ceder sus derechos, y a cambio su acuerdo fue excepcional. Lo cogió con gusto y se fue. No la he visto ni he sabido nada de ella desde entonces."

Ella se moquea. "Vaya, sí qué sabes elegirlas." Una pequeña sonrisa se asoma.

Me rio. "¿Ves por qué mantengo a las mujeres alejadas de él?" Levanto las palmas de las manos en cada mejilla y le limpio las lágrimas con los pulgares. "Todo va a salir bien, Bella. Solo tenemos que aprender a confiar el uno en el otro."

Ella cierra los ojos y respira profundamente. Cuando los abre de nuevo, sigue siendo vulnerable, pero ha recuperado su determinación. "Creo que podemos hacerlo. Ambos tenemos mucho que ganar a largo plazo si nos llevamos bien y confiamos el uno en el otro. Tenemos hijos increíbles que merecen el esfuerzo."

Me acerco a ella y la abrazo. "Merece mucho la pena."

Me devuelve el abrazo y, cuando me retiro, le dejo un ligero beso en la frente antes de guiarla hasta su sillón para dormir y sostener la cobija para que ella se acomode. Evita mis ojos, pero aun así murmura: "Gracias."

Vuelvo a mi silla y observo a mi hijo aún dormido. Ahora está tumbado de lado, de espaldas a mí, pero el hecho de tener mis ojos sobre él es suficiente para que diga lo que tiene que venir a continuación. "Entonces, ¿cómo quieres hacer esto?"

"No estoy del todo segura, pero ahora mismo, con conocer a los chicos es suficiente para manejar…"

Me giro y la detengo. "No, Bella, no me refería a eso. Me refiero a nosotros, a hacer un bebé. ¿Quieres tener una cita? ¿Preparar una cita? ¿Y si solo una vez no es suficiente?"

"Whoa, para ahí", interrumpe ella. "No quise decir hacer un bebé, haciendo un bebé. Me refería a que pudiéramos concebir como lo hice con Jake... Me refiero a Seth, la primera vez."

Vuelvo a pensar en cuando me habló de Jake, y recuerdo por qué no tiene un padre en la foto. Mis cejas se levantan en la línea del cabello. "¿Quieres que done esperma?"

"Esa parece la opción más razonable. Tú entras, yo entro y voilá, estamos embarazados." Agita las manos como si acabara de iniciar la paz mundial.

Sigo mirándola fijamente pensando que ha perdido la maldita cabeza. ¿Espera que entre en una habitación, mire una revista sucia y me frote la polla? "¿Te has vuelto loca?"

Ella al menos tiene la decencia de mirar con disgusto. "Antes funcionó bien y vamos, es la opción más razonable."

"La más razonable", espeto.

Me quedo boquiabierto.

Puede que antes lo haya hecho de forma equivocada, pero se sentía bien. Nos sentíamos bien, y ella lo sentía, lo sé. ¿Por qué querría hacerlo de una manera tan... clínica?

Sí, sin ataduras y sin emociones. Muy razonable", asiente como si se asegurara a sí misma.

Tengo que parar este tren loco antes de que salga del depósito. "¿Sin ataduras? ¿No consideras que compartir un niño es una atadura? Mira, no hay manera de hacer algo como esto y que no sea una experiencia emocional. Incluso si lo hacemos de la manera que sugieres, hay nueve meses enteros de embarazo por delante. ¿Crees que te abandonaría, que no querría estar cerca mientras mi hijo crece en tu vientre? Y luego están Jake y Seth. Todavía vamos a trabajar para aclarar este lío para ellos, compartirlos, dejar que nos conozcan mejor, así como el uno al otro. Nos hemos atado por una cuerda permanente, y seguir así solo parece añadir otra presión que no necesitamos." Intento hacerle entender lo poco razonable que suena su método, pero al escucharme me doy cuenta de que hay muchos más factores en juego de los que incluso yo he considerado.

Ella resopla. "¿Presión? ¿No crees que hacerlo a la antigua usanza creará presión... expectativas... complicaciones?"

Me arrodillo frente a ella. "No tiene por qué ser así. ¿No has tenido nunca un amigo con derecho a roce?" Levanto la mano y empujo un rizo detrás de su oreja, permitiendo que mis dedos se queden. "Tenemos la química, Bella. No solo trataremos de encontrar una solución para ayudar a Jake, sino que tal vez podamos ofrecernos mutuamente algo más."

Ella aparta la cabeza de mi mano y se cruza de brazos. "¿Y qué podría ser eso, Edward?"

"Comodidad, alivio... orgasmos alucinantes." Sonrío.

"Pareces muy seguro de ti mismo." Ella levanta una ceja.

"Vamos, Bella. Lo has sentido, sé que lo has hecho." Me acerco y le separo los brazos del cuerpo, frotando la tensión de sus músculos. "No estés tan tensa. No es para tanto. La gente tiene sexo por diferentes razones todo el tiempo. Al menos, nuestro objetivo final es el mismo." Deslizo mis manos hacia abajo y agarro las suyas. "Piénsalo y, si quieres, ponte en contacto con tu clínica para ver qué tenemos que hacer allí. De cualquier manera, me apunto, la decisión del cómo es toda tuya."

Me aprieta las manos. "Gracias, Edward."

Sonrío. "No hay problema... sobre todo si eliges la forma antigua." Le guiño un ojo y me levanto dirigiéndome a mi silla.

Una vez acomodada, se envuelve en las mantas y se recuesta.

"Háblame de él."

Y así lo hago.

Le cuento historias sobre Seth. Cualquier historia bonita que se me ocurra para mantener la sonrisa en sus labios. De vez en cuando se rie y hace alguna pregunta, pero la mayoría de las veces se queda sentada y absorbe mis palabras con una hermosa sonrisa. Cuando no sé nada de ella desde hace unos minutos, miro y veo que está profundamente dormida.

Me vuelvo hacia mi hijo, inclino la cabeza sobre su cama y agarro su manita con la mía. Estar aquí con él así me hace echar aún más de menos a Seth. Me muero de ganas de volver a tenerlo en mis brazos. Es entonces cuando esta pequeña reunión estará por fin completa.

Me aterra lo que nos depare el futuro, pero también sé que mientras Bella y yo podamos hacer que funcione, el resto del mundo no importa. Depende completamente de nosotros hacer las cosas bien para estos dos preciosos niños.

Lo siguiente que sé es que un hombre con bata blanca entra en la habitación con dos cafés. Se detiene bruscamente cuando me ve.

"¿Quién es usted?", pregunta el médico.

"Soy el padre de Jake. ¿Quién es usted?" Levanto la cabeza y miro alrededor de la habitación.

Sus ojos se abren de par en par. "¿Disculpe?"

Justo entonces, Bella se sienta y gime. Cuando se da cuenta del doctor, sonríe. "Alec, ¿qué haces aquí tan temprano?"

"Buenos días, Bella, solo pensé que querrías un café." La jodida le sonríe como si acabara de salir el sol.

Me mira y aparta la mirada avergonzada. "Gracias." Se levanta y se acerca a él, tomando su café. "Alec, me gustaría que conocieras a Edward, es el padre biológico de Jacob."

Se vuelve hacia mí. "Edward, este es el doctor Alec Volturi. Es uno de los médicos que supervisa el caso de Jake. Es hematólogo."

Me levanto y le tiendo la mano. "Encantado de conocerte, Alec", enuncio su nombre y le agarro la mano con firmeza.

Con mucha firmeza.

El gatito hace una mueca de dolor.

Se vuelve hacia Bella, apartándome efectivamente de su conversación. "No me había dado cuenta de que Carlisle y tú habían avanzado en el contacto con la clínica. Podemos hacerle las pruebas hoy mismo si quieres, quitarlo de en medio para que pueda volver a su vida."

"¿Qué clínica?" Pregunto. "¿Y qué vida sería esa, doctor? ¿Aquella en la que solo tengo un hijo? No, gracias. Jake es mío y me quedaré por aquí."

Se vuelve hacia mí. "¿Ahora quieres estar en su vida? ¿No complica eso el acuerdo original?"

"Alec", interrumpe Bella.

Antes de que pueda ir más lejos, respondo a su pregunta. "Por supuesto que quiero estar en su vida. ¿Qué creías que iba a hacer? ¿Huir porque está enfermo?"

Tartamudea. "Ah, um, no es eso lo que quería decir."

"Sí, ya lo creo. Y en cuanto a complicar las cosas, ¿podría ser más complicado? Oh, se me ocurre una complicación más que me gustaría añadir" -le sonrío a Bella- "pero eso aún está por decidirse."

"Vale, creo que nos hemos desviado de la base." Ella toca el brazo del maldito. "Alec, este no es el donante de esperma de Jake. Este es el padre biológico de Jake y él tiene a mi hijo biológico."

El cabrón frunce el ceño. "¿Qué?"

"Parece que hubo un error" -bufé, pero ella puso los ojos en blanco y continuó- "cuando nacieron los chicos. De alguna manera se intercambiaron antes de recibir sus brazaletes de identificación. Jacob es el hijo biológico de Edward, no el mío."

Se le cae la mandíbula.

"Vaya, Bella. No tenía ni idea. ¿Por qué no me lo dijiste? Ha debido de ser un momento horrible para ti." Le pasa el brazo por los hombros. "Lo siento mucho."

Ella sonríe y se aleja. "Gracias, Alec, pero hemos tratado de mantenerlo lo más silencioso posible. Por suerte, Edward se ha portado muy bien." Me regala una sonrisa falsa y no puedo agradecerle lo suficiente que no me haya llamado la atención por lo imbécil que he sido.

Me acerco y apoyo mi brazo sobre los hombros que ella alejó de él y sonrío. "Sí, doctor, Bella y yo hemos estado trabajando duro para llegar a un acuerdo sobre esta situación." Le doy otro apretón. "Sin embargo, creo que vamos a estar bien."

Sonríe, pero no llega a sus ojos. "Bien, me alegra saber que las cosas van bien." Se vuelve hacia la cama de Jake.

"Sin embargo, tengo una pregunta", digo, haciendo que se detenga y se vuelva hacia nosotros. "¿Un bebé entre Bella y yo tiene más posibilidades de ser compatible con Jake?"

Observo, con una sonrisa de satisfacción, cómo sus ojos se abren de par en par para comprender.


Nota de la autora: Maldito engreído.