Como ya saben nada de esto nos pertenece, la dueña de estos personajes es Stephenie Meyer, la autora de esta hermosa historia es la autora FyreByrd y la traducción es de AlePattz, Sullyfunes01 es nuestra prelectora.

Thank you Fyrebyrd for allowing us to share this beautiful story in Spanish.


Capítulo 12: Una vía

BPOV

Cuando Edward se ha ido y Jake sigue durmiendo la siesta, me encuentro considerando lo que está por venir y no puedo evitar sentir una pequeña cantidad de culpa. De alguna manera, conocer a Seth se siente como una traición a Jacob. En mi corazón sé que no es cierto, pero mi cabeza sigue luchando conmigo.

"Es tan fácil para ti salir corriendo a conocer a otro hijo mientras tu hijo enfermo yace aquí preguntándose dónde estás", susurra mi conciencia culpable.

"Pero necesito conocerlo. Lo he llevado durante nueve meses, también es mi hijo", razono.

"Es el hijo de Edward. Jake es tu hijo", me replica.

"¡No! Los dos son mis hijos", pienso con firmeza.

"Sí, un respaldo siempre es bueno", se burla.

Me quedo sin aliento. ¿Cómo he podido tener estos pensamientos? "¡Nunca!" Le comunico a mi jodida cabeza. "¡Nunca pensaré en Seth como refuerzo porque Jake no va a ninguna parte!"

"Admítelo. Estás muerta de miedo. Toda esta situación está fuera de tu control, y anhelas el control", argumenta.

Es cierto. Me gustaría poder chasquear los dedos y que todo volviera a estar bien, pero ¿qué es lo correcto? Nunca podría volver atrás y desaprender lo que sé. Lo único que cambiaría es la enfermedad de Jake. El resto es un cambio permanente y al que me puedo adaptar. Con el tiempo, las recompensas superarán con creces la confusión actual.

No puedo ni quiero permitirme insistir en cosas que no se pueden cambiar o en inseguridades que surgen en mi interior. Solo tengo que confiar y saber que, a la larga, Jake y todos los demás implicados serán más felices y saludables por todo lo que ha ocurrido.

Aparto la culpa de mi mente y llamo a mi madre. Responde enseguida y acepta que ella y papá vengan a sentarse con Jake. No he hablado con ella desde que conocí a Edward, así que tiene muchas preguntas.

"¿Así que vas a conocer a Seth esta tarde?", pregunta.

"Así es. Edward y yo pensamos que es mejor que me reúna con él en privado. No queremos agobiarlo", respondo.

"Ya lo veo. Es bueno saber que Edward y tú ya están de acuerdo en cómo manejar las cosas", me dice.

Me río entre dientes. "Bueno, ha sido un camino un poco accidentado, pero creo que hemos llegado a entender lo básico."

"¿Lo básico?", repite como un loro.

"Solo que lo más importante son nuestros hijos; mientras hagamos lo correcto por ellos, no podemos equivocarnos", explico.

"Ya veo", dice ella. "¿Y se enteró ayer de la noticia? Parece que debe ser un hombre fácil."

Resoplo. "En absoluto. A veces puede ser un completo imbécil, pero ha demostrado que está dispuesto a dejar eso de lado por nuestros chicos."

Ella tararea. "Es la segunda vez que dices eso, ¿sabes?"

"¿Qué?" Pregunto.

"Nuestros hijos, nuestros chicos. Lo dices como si fuera un hecho", responde.

"¿No lo es? Es una realidad chocante, pero realidad al fin y al cabo", le digo con firmeza.

"Pero, ¿es realmente así? ¿No hay que pasar por los procedimientos legales antes de que se decida?", replica ella.

Suspiro y me paso los dedos por el pelo. "Quizá para otras personas en esta situación, pero no para nosotros. Somos dos padres muy devotos que quieren lo mejor para sus hijos. Y esto es lo mejor. Lo mejor de ambos mundos. Sí, será difícil a veces, pero sé que lo haremos funcionar. Ambos queremos lo mismo... conocer y amar a nuestros hijos."

"Vaya, Bella. No puedo expresar lo orgullosa que estoy de ti en este momento. Tomando una situación inimaginable y sacando lo mejor de ella. Estoy tan sorprendida de haber criado a una hija tan compasiva y sensata. Este Edward también debe ser un buen joven."

No puedo evitarlo, pongo los ojos en blanco. Aunque no lo dijo en ese sentido, mi mente se dirige automáticamente a la imagen de su cuerpo apretado contra el mío en la escalera.

"Debe de serlo." Después de decir las palabras, me doy cuenta de lo ciertas que son. Ha tenido sus momentos, pero también ha tenido el poder de hacer que esta situación fuera peor de lo que tenía que ser y no lo ha hecho -salvo algunas tonterías aquí y allá-.

Un buen joven, sin duda.

En más de un sentido.

Satisfecha con las respuestas que ha recibido, pone fin a nuestra conversación. "Bien, cariño, voy a terminar la cena y a avisar a tu padre de que tenemos planes para esta noche. ¿A qué hora nos necesitas allí?", me pregunta.

Me aclaro la garganta. "Su vuelo llega a las seis y media, así que quizá a las siete." sugiero.

"Perfecto. Nos vemos entonces. Dile a mi nieto que estoy deseando ganarle en Candy Land." Se ríe. Es una broma entre Jake y ella, siempre dice que le va a ganar, pero nunca lo hace.

"Lo haré, y gracias, mamá", le digo sinceramente.

"No hay nada que agradecerme. Nos vemos a las siete." Termina la llamada.

A las seis y cuarenta y dos exactamente, Edward me envía un mensaje con una foto. Es una selfie de Seth y él en el aeropuerto. Ambos tienen enormes sonrisas en sus rostros y, aún más que en las otras fotos que tiene Edward, puedo verme en este pequeño.

Dice: «No podemos esperar x verte, 8?

Las lágrimas brotan automáticamente de mis ojos y tengo que parpadear rápidamente para contener la humedad. Los nervios se me agolpan en el estómago en forma de bandada de mariposas, pero también hay algo más.

Emoción.

Por un momento, me permito abrazarlo. Agarrarme y sentir realmente la alegría de saber que voy a conocer al niño que es una parte de mí.

Rápidamente empiezo a teclear.

»8 suena bien. Nos vemos entonces.

«Estaremos esperando.

Cuando llegan las siete, mis padres entran por la puerta. Me levanto y voy hacia ellos, abrazando primero a mamá y luego a papá. Mamá se dirige directamente a Jacob, y cuando voy a alejarme, papá me detiene.

"¿Mamá me ha dicho que vas a conocer a ese otro niño esta noche?", aclara.

"Sí, así es." Solo de pensarlo se me dibuja una pequeña sonrisa en los labios.

Me agarra por los hombros y me mira a los ojos. "¿Todavía tienes tu espray de pimienta?"

Pongo los ojos en blanco. "Papá, no seas ridículo. No necesito el espray de pimienta para esto."

"Según tu madre, pareces creer que todo esto se va a resolver sin problemas y sin batallas legales. En mi experiencia, algo tan grande nunca lo hace. Así que hazme un favor y guárdalo contigo por si acaso. No me gustaría que las cosas se pusieran feas y ocurriera algo inesperado y no estuvieras preparada." No hay enfado en su voz, únicamente es un hecho.

Ha visto todo tipo de situaciones que van mal y quiere que esté preparada. No sé cómo ayudará el espray de pimienta, pero si es lo que necesita para sentirse mejor, me aseguraré de que esté en mi bolso.

Asiento con la cabeza. "Está en la consola de mi coche. Me aseguraré de ponerlo en mi bolso antes de entrar en el hotel."

Entonces sonríe. "Bien. Ahora, ¿cuándo vamos a conocer al tal Edward y al pequeño?"

"Seth", digo en voz baja. "Se llama Seth y déjame conocerlo primero. No te haré esperar mucho, lo prometo."

"También necesitaré el nombre completo y la dirección de Edward", añade.

Frunzo el ceño. "Um, ¿por qué? ¿Para qué?"

Mi padre parece afrentado. "Para comprobar los antecedentes, obviamente."

"Papá", me quejo. "Por favor, no empieces con esto."

Se pone más serio. "Bella, si crees que voy a dejar que un tipo entre en la vida de mi hija y de mi nieto sin comprobar sus antecedentes, te equivocas. O lo consigues tú o lo haré yo." Cruza los brazos sobre el pecho.

Aunque puedo entender de dónde viene, no me imagino teniendo esa conversación con Edward. Ni siquiera le he contado quién es mi padre ni nada sobre nadie de mi familia. Parece que tenemos que hablar más.

Levanto una ceja. "Aunque entiendo tu postura, tengo cosas más urgentes que hacer esta noche. Volveremos a hablar de esto otro día."

Me estudia durante unos instantes. "Bien, Bella, pero no lo dejaré pasar."

Levanto la mano y le beso la mejilla. "No esperaba menos."

~SLT~

Cuando llego al vestíbulo del hotel, saco mi teléfono para enviarle un mensaje a Edward y hacerle saber que estoy subiendo. Ya tengo otro mensaje con foto de él. Esta vez es Solo Seth y el mensaje dice: Está listo para conocerte.

Sonrío para mis adentros y froto mi pulgar por su carita antes de pulsar responder.

»En camino.

La respuesta es inmediata.

«OK

Pongo los ojos en blanco y me dirijo al ascensor. Durante el trayecto, respiro profundamente, esperando calmar el nerviosismo que empieza en mi estómago y llega hasta la punta de los dedos.

Cuando llego a la puerta, llamo ligeramente. Me está esperando, así que estoy segura de que lo ha oído. Cuando la puerta se abre, mis ojos se abren de par en par.

Edward Masen está de pie, recién salido de la ducha, con el pelo húmedo en un delicioso desorden sobre la cabeza y con unos vaqueros y una toalla al cuello.

Eso es todo.

Nada más.

Intento evitar mirar su pecho en la medida de lo posible mientras alargo la mano para coger la toalla y cubrir su cuerpo de mi vista. "¿Qué estás haciendo?" Pregunto con los dientes apretados.

Él suelta esa risita oscura y sexy. "¿Qué? Acabo de salir de la ducha."

Le arrebato la toalla del cuello y se la pongo sobre el pecho. "¿Y no pudiste vestirte completamente después de hacerlo? Ponte algo de ropa, por el amor de Dios", digo bruscamente.

"Lo siento, Bella, no me di cuenta de que te molestaría." Su cara es la imagen de la inocencia, pero yo sé que no es así.

Sigue jugando para ganar y el caso es que está funcionando.

Me decido por un enfoque diferente.

La culpa.

Pongo mi cara más sincera. "Lo siento, Edward. Pensé que habíamos dejado todo eso de lado en la noche en que voy a encontrarme por primera vez con mi hijo."

Su rostro decae. "Tienes razón. Lo siento, Bella... otra vez."

Sonrío. "No hace falta, ponte algo de ropa y preséntame."

Me devuelve la sonrisa y me invita a entrar. "Seth está en su habitación. Deja que coja una camisa y lo traeré. Toma asiento." Me indica el sofá.

Me dirijo a mi asiento mientras evito mirarle.

Esto es todo.

Los últimos segundos antes de que mi hijo biológico esté ante mí. La emoción que me recorre es a la vez aterradora y estimulante. Ni siquiera un minuto después, Edward trae a Seth a la habitación.

Se detienen frente a mí y me lo bebo con los ojos. El pelo, un par de tonos más claro que el mío, le cubre la cabeza y unos ojos que reflejan los de mi padre me miran. Conozco esos ojos porque los miro todos los días en el espejo. Hago todo lo posible por evitar que la humedad se acumule en los míos.

"Seth, esta es la señorita Bella Swan", dice Edward. "¿Puedes decir hola?"

Se acerca, casi abrazando la pierna de Edward.

Edward le pasa la mano por el pelo con un movimiento tranquilizador. "Amigo, recuerda que te dije que iba a venir a conocerte. Tiene un hijo llamado Jake que tiene tu edad."

Los ojos de Seth se dirigen a los de Edward. "Sí, Jake en el hospital."

Edward asiente y se arrodilla frente a él. "Sí, pequeño, ahí está. Esperaba que pudiéramos ir a verlo mañana, pero antes tendrás que hablar con Bella. Ver si está bien."

Sus ojitos se deslizan hacia los míos. En voz muy baja, dice: "¿Podemos ir a ver a Jake?"

Abro la boca para responder, pero las palabras se me atascan en la garganta. Estoy a punto de hablar con mi otro hijo.

Este momento es monumental.

Respiro profundamente y vuelvo a intentarlo. "Claro que sí, cariño. Estará encantado de conocerte." Intento un enfoque diferente y le tiendo la mano. Él la mira durante varios segundos antes de extenderla lentamente y tomarla entre las suyas. Disfruto del momento en que nuestras manos se tocan. "Hola, Seth. Me llamo Bella y me alegro de conocerte." Le doy la mano con entusiasmo y sonrío todo lo que mis labios me permiten.

Él sigue mi ejemplo y se entrega de lleno al apretón. "Me llamo Seth Masen y tengo tres años."

Si pudiera sonreír más, lo haría. Terminamos el estrechón y le acaricio el pelo. "Tengo la sensación de que vamos a ser grandes amigos, Seth."

Levanta las manos y arruga la frente. "¿Y qué pasa con Jake entonces? Creía que era mi amigo."

Edward se ríe. "Lo siento, Bella. Le conté todo sobre Jake en el camino desde el aeropuerto." Se frota la nuca. "Supongo que se le quedó grabado."

"No, está bien, incluso mejor. Me gusta que quiera conocer a Jake", le aseguro.

"Papá me enseñó una foto", me informa Seth.

"¿De qué?" le pregunto.

"De Jake, tonta." Se ríe como si yo no estuviera prestando atención y supongo que tal vez no lo estaba haciendo. Sin embargo, sí lo estaba. Nos estaba prestando más atención a Edward y a mí de lo que yo creía.

Mis ojos se dirigen a Edward y él mira a su alrededor tratando de concentrarse en cualquier cosa menos en mí. No estoy enfadada ni nada por el estilo, pero tampoco tenía ni idea de que había sacado una foto de Jake.

Vuelvo a centrarme en Seth. "¿Lo hizo?"

Él asiente con un gran movimiento exagerado. "Sí, lo vi en una cama de hospital. Pero está bien. Voy a ser su amigo y hacer que se mejore."

"¿Hacerlo mejorar?" Cuestiono preguntándome qué le haría decir eso.

"Sí, hacerlo feliz porque tiene un nuevo amigo. Todo mejor", dice como si fuera obvio.

Sonrío ante su dulzura. "Gracias, Seth. Tengo la sensación de que Jake necesita un buen amigo como tú."

"¿Podemos ver 'The Lego Movie' (1), papá?", suplica, cambiando de tema casi al instante.

"No lo sé", responde Edward. "¿No quieres salir con Bella?"

"Puede verla con nosotros", explica como si la respuesta fuera sencilla.

"Bueno, tal vez deberías preguntarle a ella primero."

Seth vuelve los grandes ojos marrones hacia mí, con toda su fuerza, y se acerca, justo delante de mí. "Bella, ¿quieres ver 'The Lego Movie' con nosotros?"

No hay manera de que pueda negarme a él, aunque quiera. "Claro, cariño. Me encanta 'The Lego Movie'."

Edward pide aperitivos y bebidas al servicio de habitaciones y prepara la película para verla. Mientras esperamos, Seth me pregunta si quiero ver sus juguetes. Por supuesto, acepto, me coge de la mano y me lleva a su habitación. Me enseña sus juguetes favoritos que ha traído de casa y me habla de algunos que ha tenido que dejar atrás. Cuando Edward nos llama para que salgamos después de llegar el servicio de habitaciones, coge su manta favorita y me saca de la habitación.

Nos acomodamos juntos en el sofá. Los tres, con Seth en el centro, con las piernas cubiertas por la manta. Al principio hay algo de espacio entre nosotros, pero a medida que la película avanza y él me señala constantemente cosas, se acerca cada vez más. Cuando la película llega a su fin, su cabeza está apoyada en mi regazo mientras se ríe de lo que ocurre en la pantalla.

Cuando un movimiento al otro lado de Seth llama mi atención, dejo que mis ojos encuentren a Edward. Me mira fijamente con una sonrisa confiada en su rostro.

"Ves, te dije que todo iría bien", dice la sonrisa.

Lo único que puedo hacer es sonreír en señal de agradecimiento. Gracias por criar a este hermoso niño. Gracias por permitirme la oportunidad de conocerlo tan fácilmente. Gracias por asegurarme que este encuentro iría bien y, sobre todo, gracias por darme este momento... este momento justo aquí.

Cuando empiezan a rodar los créditos, Seth se levanta de un salto, sin saborear el final. "¿Te ha gustado, Bella?", pregunta.

"Sí, cariño, claro que sí. Me encanta esta película. Jake la ve todo el tiempo."

Sus ojos se abren de par en par. "¿A Jake también le gusta 'The Lego Movie'?"

Asiento con la cabeza. "Seguro que sí."

"¿Podemos verla en el hospital?", pregunta.

Antes de que pueda responder, Edward irrumpe. "Ya te he dicho que Jake va a volver a casa pronto. Quizá puedan verla en su casa", sugiere.

Seth se vuelve hacia mí. "¿Podemos, Bella? Por favor."

No hay manera de que pueda decir que no. "Claro que pueden. No tardará mucho y estará en casa."

"Caracoles que sí." Él bombea los puños y yo miro a Edward con una ceja levantada.

Rápidamente cambia de tema. "Amigo, es la hora de dormir. Vas a tener que decirle adiós a Bella."

Seth se cruza de brazos. "No quiero. ¿Puede leerme mi cuento favorito?"

Edward me mira, así que me encojo de hombros y respondo a Seth. "Claro que sí, cariño. ¿Por qué no te pones la pijama y me llamas cuando estés listo?"

Se marcha a su dormitorio sin decir nada más.

Me pongo de pie y me cruzo de brazos. "¿Qué demonios ha sido eso, Edward?" Pregunto secamente.

"¿Qué?" Intenta fingir que no tiene ni idea.

"Ya sabes qué. Ese 'caracoles que sí'. Me suena mucho a una sustitución de palabras", señalo.

Desvía la mirada y su mano se va a la nuca, señal inequívoca de su nerviosismo. "Bueno, ya me conoces. Puedo tener una boca colorida, así que hago lo posible por frenar eso cerca de Seth, y ese es el tipo de cosas que él capta." Empiezo a dar golpecitos con el pie. "¿Qué? Es mejor que la alternativa. Confía en mí." Resopla.

Me ablando, pero solo un poco. "Parece que lo sabes por experiencia."

Edward suspira. "Bueno, cuando su tercera palabra fue 'joder', tuve que hacer algo."

Parece tan triste ante esa confesión que no tengo valor para reprenderle más. Es algo a lo que tendremos que volver, pero por ahora, lo dejaré pasar.

"Bella", llama Seth por el pasillo.

"Ya voy", le grito, y luego miro a Edward. "¿Te unes a nosotros?"

Sonríe con esa impresionante sonrisa y me agarra del codo, guiándome por el pasillo.

Donde le leo a mi hijo biológico por primera vez mientras se duerme.


(1) The Lego Movie: La gran aventura Lego en Hispanoamérica; La Lego película en España.