Rick se detuvo en seco cuando vislumbró a Lisa Hayes. Tenerla finalmente frente a él fue un duro impacto que le revolvió las tripas. Ella estaba despampanante. Sus recuerdos no le hacían justicia a lo bella que estaba hoy frente a él. Su traje de almirante era lo suficientemente entallado para revelar todas las curvas femeninas que Lisa aún conservaba. Su cabello color miel bajo su gorra de almirante estaba suelto pero sin los pulcros rizos que remataban su cabellera en su juventud. Ahora, su largo pelo aparecía bajo la gorra con leves ondas desmechadas que le daban una impronta más libre. Rick recordó como le gustaba acariciar ese cabello suelto y rebelde que mostraba el costado más salvaje de Lisa cuando estaban en la intimidad. Que ahora Hayes se animara usar su cabello libre de rulos frente a todos, le daba un look más suelto y libre dando el contrapunto perfecto para el resto del uniforme tan formal que llevaba con aplomo.
En un instante Rick logró recorrerla de arriba a abajo con su mirada, descubriendo que a pesar de los años y de haberse convertido en madre, esa mujer mantenía intacta la sensualidad femenina de su juventud. Hunter sintió que su corazón comenzó a palpitar de manera incontrolable, sus manos estaban sudando y su garganta se había secado. Desde que posó sus ojos en ella estaba conteniendo el aliento. Inconscientemente le regaló una de sus cautivantes sonrisas de complicidad, y Lisa Hayes respondió de la misma manera, con una sonrisa tímida, muy característico de ella.
–Perdón por llegar tarde. Justo al momento de cruzar de una nave a la otra, se dispusieron a realizar el simulacro de enganche y desenganche de las mangas que mantienen unidas el SDF-2 con el SDF-3.
–No se preocupe Almirante. Llegó justo a tiempo –le contestó el Mayor Stewart–. Recién estamos por comenzar.
Rick buscó su asiento junto a Sterling, pero no podía apartar su mirada de Lisa. Ella tampoco había apartado su mirada de él. Se observaban con intensidad, como si estuvieran completamente solos, a pesar de que la sala estaba repleta de oficiales.
–Primero escucharemos las grabaciones registradas desde el puente de mando del SDF-3, y luego las grabaciones de las comunicaciones entre líderes de escuadrón. Por último se iniciará una ronda de preguntas para clarificar dudas– explicó la Teniente Anderson.
[Puente SDF-3: voz masculina] –Águila Uno, dirija su escuadrón al sector 4. Recibimos unas lecturas en el radar indicando la presencia de una nave desconocida.
[Miriya Parino] –Enterado, Gamma Dos.
[Rick Hunter] –SDF-3, aquí Alfa Uno. Estoy regresando del cuadrante 6. Tengo visibilidad de la nave. Estoy seguro que es la misma que enfrentamos hace 10 días.
[Puente SDF-3: voz masculina] –Regrese Alfa Uno. Evite la nave enemiga. Faltan cinco minutos para obtener refuerzos del escuadrón Aguila.
[Rick Hunter] –La nave acaba de cambiar su rumbo. Está virando hacia mi posición. No voy a poder eludirlos –un largo silencio anticipa lo peor–. Hay fragmentos de asteroides. Voy a camuflarme entre ellos… No hay actividad de patrullaje enemigo pero es imperativo agregar más refuerzos. Quizás podamos hacer contacto con el origen de la señal de SOS detectada por nuestro radar durante el último enfrentamiento.
[Puente SDF-3: voz masculina] –Se acaba de indicar al escuadrón Skull despegar para unirse a la embestida.
[Miriya Parino] –Faltan tres minutos para llegar a su posición, Alfa Uno.
[Rick Hunter] –Enterado Águila… los fragmentos de asteroide se aproximan a la nave… Hay una esclusa. ¡Esta abierta! …Voy a ingresar, Gamma Dos…–se escucha estática.
[Puente SDF-3: voz femenina] –¡Almirante, espere! –se escucha estática–. ¡Rick, CONTESTA!
Tanto Lisa como Jack se sobresaltaron por la desesperación que escucharon en la voz de quien llamaba a Rick con vehemencia. Inumerables veces, mientras lideraba batallas desde el puente de mando del SDF-2, la Almirante Hayes había reaccionado de igual manera regañando al líder del escuadrón Wolf por el TacNet cuando este se exponía al peligro sin los refuerzos suficientes. Lisa y Jack cruzaron miradas al instante, y Archer arqueo sus cejas de manera cómplice al darse cuenta que ambos estaban pensando exactamente lo mismo.
Luego la mirada de Lisa se desvió de Jack hacia Rick. A la Almirante se le vino a la mente los recuerdos de otras tantas veces que esa misma escena era protagonizada por ella misma cuando aún era la Capitana Hayes y controladora aérea del entonces líder del escuadrón Skull.
Cuando los verdosos ojos inquisidores de Hayes se posaron sobre Hunter, este rápidamente bajó la cabeza, evitando el escrutinio de su oficial superior. Con una mirada fugaz por parte de Lisa, Hunter sabía que su oficial superior coincidía con la mujer del puente del SDF-3. Podía notar la molestia en la cara de Hayes por su imprudencia de exponerse innecesariamente al peligro. Según el manual de procedimientos, tendría que haber esperado al escuadrón Aguila. Pero su radio había detectado nuevamente la señal de SOS y priorizo su instinto.
[Miriya Parino] –Hay interferencias con la radio –se escucha estática–. El enemigo está emitiendo ondas cortas que dificultan la comunicación de largo alcance, Gamma Uno –más estática–. Ya tengo contacto ocular con la nave. Diviso la esclusa... Está abierta.
[Puente SDF-3: voz femenina] –Ingrese con cuidado Aguila, y vuelva a salir en tres minutos si el contacto se corta.
[Miriya Parino] –Enterado. Cambio y fuera.
[Teniente Fenton] –Aguila Uno, aqui Aguila Cinco. ¡Nos descubrieron, Coronel!
[Comandante Rodriguez] –¡Nos disparan!
[Miriya Parino] –¡Cúbranse! Fenton, cuidado –se escuchan disparos–, a mi derecha…–se escuchan disparos–...Águila Cinco a mi derecha…...Águila Tres a mi izquierda…– se escuchan más disparos –...Falta un minuto. Si no encontramos al Almirante, evacuamos la nave.
[Comandante Rodriguez] –No podemos aguantar mucho más, Coronel.
[Rick Hunter] –Águila Uno, aquí Alfa Uno. Encontre un anexo al puente de esta nave. Hay monitores de vigilancia. Veo celdas con prisioneros –se escucha estática–. Se presumen zentraedi micronizados o humanos. Voy a acercarme, Miriya.
[Miriya Parino] –No puedo arrimarme a tu posición –se escuchan disparos–, si no activas tu dispositivo de rastreo, Rick.
[Rick Hunter] –Si lo activo, también el enemigo me detectará. Lo enciendo al momento de encontrar las celdas que vi en los monitores. Mantengo la radio abierta…– estática –...¡Dios mío! ¿Qué es esto? –estática–…cuack…–estática–...Uh.
[Miriya Parino] –Alfa Uno, ¿qué fue eso? Alfa Uno, responda. ¿Acaso eso fue un vómito?
En la sala de reuniones Lisa observa lo tensa que se encontraba Miriya. Se notaba que la meltran estaba rememorando lo ocurrido mediante los audios y tenía el seño fruncido, conteniendo sus nervios. Rick Hunter por su parte también estaba completamente rígido, con los puños cerrados conteniendo su frustración.
[Rick Hunter] –Estoy bien...– se escucha estática –...fue un leve mareo.
[Miriya Parino] –Alfa Uno, ¿está en condiciones de seguir?
[Rick Hunter] –¡Dios mío! –se escucha un gran estruendo– ¡Imposible!..–otro estruendo.
De repente, luego de un corto silencio se escuchan tenuemente palabras sueltas en lengua zentraedi.
[Voz tenue en lengua zentraedi] –¡Microniano! Espere…–se escuchan disparos– ¿Gran maestro?…¡No disparen! –se escuchan más disparos–…¡Ah!…
[Miriya Parino] –Alfa Uno, ¿hay zentraedis en su posición?
[Rick Hunter] –Si. Creo que hay distintos tipos de prisioneros. Pero estos zentraedi están haciendo su propia revuelta enfrentándose a los Bürks. Quede en fuego cruzado. Estoy a resguardo…ya me alejé de ellos…me acerco a las celdas…–se escucha estática– La señal de SOS es cada vez más intensa –más estática– ¿Quienes son? ¿De donde provienen?
[Karl Riber] –Somos humanos. Catorce prisioneros. Fuimos raptados hace 15 años en el Planeta Marte por un Grupo de Avanzada Zentraedi. Hace 2 años, nuestros captores cayeron en una emboscada. Ahora estamos junto a ellos como prisioneros de los Bürks.
[Rick Hunter] –¿Cómo sé que no están mintiendo? Dígame el nombre de la Base en Marte.
[Karl Riber] –Base Sara.
[Rick Hunter] –¿Su nombre?
[Karl Riber] –Comandante Riber, subjefe del departamento Científico de Marte.
[Rick Hunter] –¿QUIEN? ¡Repita su nombre!
[Karl Riber] –Comandante Karl Riber, sub…–se escuchan disparos.
[Mujer del equipo científico] –¡Karl, nos disparan! A resguardo, ahora.
[Rick Hunter] –Aguila Uno, necesito todos los refuerzos. Activo mi posición. Evacuaremos a los prisioneros en modo Gerwalk…–estática–...al fin llegaron. Quiero que cada piloto transporte en su brazo mecánico a un refugiado. Aún estamos en la atmósfera planetaria. Aprovechemos para evacuarlos sin protección.
[Miriya Parino] –El escuadrón Skull ya ingresó por la esclusa. Son diez VT. Entre ambos escuadrones podremos evacuar a todos los prisioneros….– se escuchan disparos –… Águila Tres, ¿cuánto tiempo más va a resistir para cubrir nuestra huida?
En ese momento se escucha un bip característico, indicando que uno de los pilotos que estaba en línea había sido derribado. Rick, Max y Miriya cierran en simultáneo sus ojos.
[Comandante Rodriguez] –Coronel, perdimos a Aguila Seis –estática–. Me quedan muy pocas municiones. Solamente podremos resistir dos minutos más.
[Rick Hunter] –Es más que suficiente. Ya están evacuando los últimos.
[Max Sterling] –Cada piloto Skull ya tiene un refugiado en su poder.
[Miriya Parino] –Hay un pequeño grupo de desertores zentraedi que acaban de pedir asilo para escapar de los Bürks –se escuchan disparos–. Rodriguez, necesito a dos de sus pilotos para terminar de evacuar los prisioneros.
[Comandante Rodriguez] –Enterados Águila Uno. Ya comenzamos a replegarnos. Aguila Siete y Aguila Nueve se dirigen a su posición .
[Rick Hunter] –Estamos listos. ¡Vámonos!
[Karl Riber] –Espere, tengo que regresar. ¿Qué hace? ¡Suélteme!
[Rick Hunter] –No hay tiempo soldado.
[Karl Riber] –¡Debo volver! Tengo documentos que atesoro desde nuestra captura en Marte. No puedo irme sin ellos. ¡Y no soy un soldado! Le dije que era Científico.
[Rick Hunter] –Si escuché correctamente, usted me dijo que tenía rango de "comandante", soldado.
Jack Archer no pudo evitar que se le escapara una pequeña risa burlona, la cual no pasó desapercibida. Lisa Hayes le patio por debajo de la mesa el tobillo para que se comportara. El líder del escuadrón Wolf se estaba regodeando de la forma en que Hunter estaba poniendo en su lugar al estúpido de Riber. Jack nunca soportó al ex-novio de Lisa. Desde que vio entrar a Karl con el resto de la comitiva del SDF-3 a la sala, el curtido piloto se estaba mordiendo los labios para controlar toda la furia contenida que le provocaba estar en la misma habitación que Riber.
La almirante Hayes observaba con nervios como Karl Riber desde la otra punta de la mesa entrecerraba sus ojos con resentimiento hacia Rick Hunter y con desprecio hacia Jack Archer. Claramente la vibra negativa entre estos tres hombres era evidente.
Luego de escuchar varios disparos provenientes de la grabación, se vuelve a escuchar un bip. Otro piloto caído. Lisa estaba entrando en la desesperación. ¿Cuántos habían arriesgado la vida por salvar a un puñado de refugiados?
[Rick Hunter] –Suficiente sentimentalismo. No podemos correr más riesgos. Riber se viene conmigo.
[Karl Riber] –No quiero hablar con pilotos testarudos que no entienden lo que les pido. Quiero elevar una queja a su oficial superior. Estoy seguro que algún Almirante a bordo de su nave me dará la razón.
[Mujer del equipo científico] –Karl, cielo, olvidalo. Es muy arriesgado. Hay demasiados disparos. Es hora de irnos.
Lisa volvió a mirar a Karl. Él tenía sus ojos llenos de lágrimas. «¿Cielo? ¿Habrá sido su esposa la que estaba hablando?», se preguntó intrigada la Almirante.
[Rick Hunter] –Escuche a su colega, soldado. Cuando la vida está en riesgo no hay nada más importa.
[Max Sterling] –Se terminó el juego, amigo. Deje de moverse. La mano mecánica del modo Gerwalk no es tan hábil para evitar una posible caída.
[Karl Riber] –Es que ustedes dos no me están entendiendo. Exijo hablar con la máxima autoridad.
[Max Sterling] –Escuche hermano, usted está hablando con un General y un Almirante. Por mucho que patalee, no vas a encontrar otra máxima autoridad, por lo menos en esta parte de la galaxia.
[Karl Riber] –¿Un piloto almirante?
[Miriya Parino] –A menos que estemos en la Tierra con Global, o en el SDF-2 con Hayes, no hay otro almirante por aquí.
[Rick Hunter] –Suficiente –se escuchan más disparos–. Hacia la salida, ahora.
[Max Sterling] –Comienza la evacuación.
[Rick Hunter] –Espera Max. Sostén a Riber. Necesito regresar.
[Karl Riber] –¿Por mis bitácoras?
[Rick Hunter] –No se ilusione soldado.
[Max Sterling] –¿Cuál es el problema Rick?
[Rick Hunter] –Necesito verificar algo importante,…un cabo suelto... Será rápido. Si no salgo en dos minutos no me esperen.
[Max Sterling] –Ten cuidado.
El audio continua con estática entremezclado con disparos. Lisa podía adivinar por la rafaga de disparos que se sucedían uno tras otro que Hunter estaba teniendo un enfrentamiento salvaje con el enemigo. Si no hubiera tenido a Rick frente a ella, y esto hubiera ocurrido en tiempo real con ella escuchando lo que ocurría desde el puente, tendría que haber utilizado todo su temple para no sucumbir de los nervios.
[Rick Hunter] –Ríndanse –se escucha en lengua zentraedi. En seguida comienza una seguidilla de disparos.
Archer mira a Hunter con sorpresa. Nunca hubiera pensado dirigirse hacia el enemigo en su propio idioma. Lisa le había insistido a Jack de aprender juntos la lengua alienigena, pero él se negaba a utilizar su tiempo en eso.
[Voz tenue en lengua zentraedi] –Esperen…Contra el Gran Maestro no...Esperen…–se escucha solamente estática–...lo siento…–se escuchan disparos–...lo siento maestro.
[Rick Hunter] –Diablos. Malditos –se escucha más disparos y un largo intervalo exclusivamente de estática –. Skull Uno, me aproximo a la esclusa.
[Max Sterling] –Enterado Alfa Uno. Gran parte de los pilotos ya se están en camino hacia la nave sanitaria para realizar el trasbordo de los refugiados.
[Puente SDF-3: voz femenina] –La nave hospital se dirige al cuadrante tres. Allí la atmósfera está más estable. Podrán abordarlos sin problemas en ese sector.
[Miriya Parino] –Nos persiguen una patrulla de Bürks. Rápido.
[Rick Hunter] –Coronel, una vez que tenga confirmación de que todos los refugiados se encuentran a bordo, activen desde el puente el protocolo para ejecutar una maniobra de transposición. Que todas nuestras naves se aproximen al radio de influencia. No podremos detener al enemigo por mucho tiempo. ¿Está claro, Gamma Uno?
[Puente SDF-3: voz femenina] –Enterado Almirante.
La grabación llegó a su fin y se hizo un silencio sepulcral en la sala. Karl Riber tenía sus ojos clavados en Rick Hunter. Seguía molesto. Después de tres años no le perdonaba al Almirante Hunter no haber podido volver por sus bitácoras donde tiene asentado su arduo trabajo científico.
–¿Alguien quiere hacer alguna consulta al equipo del SDF-3 que realizó el rescate? –dijo la Teniente Andersen abriendo la ronda de preguntas.
–¿Qué hacían zentraedi en la nave de los Bürks? ¿Estaban micronizados? –preguntó Vanesa.
–¿Cuántos Bürks integraban el comando de asalto del contraataque? –consultó Archer.
–¿Se pudo rescatar algo del trabajo científico que quedó dentro de la nave enemiga? –inquirió el Dr. Emile Lang.
–¿Qué fue tan importante de verificar que puso en riesgo su vida y la de sus hombres, Almirante? –desafió intrigada Lisa Hayes.
