…Rick Hunter acababa de leer el mail que le envió la Almirante Hayes informándole que recibió en mano el "paquete" que le entregó el General Sterling.
«¿Ya habrá visto el video completo? Hmm, me merecía ese golpe en la mejilla. ¿Cómo pude ser tan inmaduro, tan inseguro?», se lamentó Hunter.
Rick sintió un golpeteo en su puerta que lo sacó de sus pensamientos volviéndolo a la realidad.
–¿Si, quien es?
–Almirante, la Coronel Leeds del SDF-2 está aquí sin una reunión pautada. ¿Está disponible para atenderla?
–No tengo nada agendado para esta tarde. Hágala pasar porfavor.
La Coronel Leeds entró a la oficina luciendo un vientre prominente a raíz de su avanzado embarazo. Rick se levantó para saludarla ayudandola a conseguir un asiento frente a él. Por la cara seria de Vanessa, el Almirante sabía que esta no sería una visita agradable. Ella tenía su ceño fruncido, sus labios apretados y una dura expresión en su rostro.
–¿A qué debo esta grata sorpresa? –sonrió Hunter para comenzar la charla en buenos términos. No quería alterar demasiado a su muy embarazada amiga.
–¡Esto se tiene que terminar, AHORA!.
«Si, definitivamente está muy enojada», pensó Rick.– ¿A qué te refieres?
–Sabes perfectamente a qué me refiero. Me canse de estar copiada en su pingpong de e-mails. Este jueguito de no hablarse entre ustedes es nocivo para toda la tripulación. Estoy a casi nada de entrar en licencia por maternidad, y Lisa necesita de tu apoyo incondicional. Yo no voy a estar disponible para ayudarla y ella no merece enfrentar todo sola. Ella te necesita. Yo te necesito.
Rick se quedó en silencio, observándola. Eso irritó aún más a una muy susceptible Coronel que tenía las hormonas por la nubes.
–¿Fui clara, o vas a seguir acumulando rencores? Todavía no me olvido lo que pasó la última vez que dejaron de hablarse por muchos días –dijo Vanessa en tono amenazante. Y apuntando su brazo hacia la entrada de la oficina, agregó–. "Desastre" entró por tu puerta…
–Lo sé, y es el día de hoy que todavía sigo pagando por ese imperdonable error.
–Hmm, ¿entonces?…
–...Entonces, Señorita Sinceridad, cuando entres en licencia voy a estar allí para ella. De hecho… –dice con una muesca en sus labios–, ya la perdoné.
–¿De verdad? –ella lo miró con incredulidad.
–Si.
–¿Y cuándo piensas decírselo? –lo desafía cruzándose de brazos.
–Ni bien pueda –suspiró derrotado Rick. Comenzó masajeando la parte posterior de su cuello en un típico gesto de duda y nerviosismo. En realidad no se sentía tan confiado. Tenía sus dudas sobre cómo continuar su "relación" con Lisa. Nunca había podido trazar una línea clara entre su trato profesional y su trato personal. La diferencia ahora con respecto a cómo se trataban en el pasado, es que Rick en ese entonces estaba totalmente negado a tener una relación personal con Lisa aunque de manera inconsciente ambos necesitaban estar con el otro y se buscaban mutuamente.
Ahora, no estaba tan seguro de poder contenerse o siquiera intentar negar los sentimientos que resurgieron sin pedir permiso. Era un hecho que todavía su corazón palpitaba cuando la imagen de Lisa se le venía a la mente. Rick sabía que lo que ocurría entre ellos era algo especial, algo que iba mucho más allá de una larga amistad. Lo había constatado el otro día en la reunión.
Pero Vanessa tenía razón. No podía postergarlo más. Él y Lisa necesitaban tener una relación fluida para llevar adelante la flota. Si por algún imponderable llegaban a enfrentar la amenaza de algún enemigo en una sorpresiva batalla, no podían seguir con ese trato tan frío entre ellos.
–Trata de que sea lo antes posible. Ahora todo está calmo porque tenemos la suerte de tener al General Edwards bien lejos del SDF-2, molestando a Sammy en el planeta Ares, pero ni bien regrese, todo volverá a complicarse. Vive poniendo palos en la rueda, constantemente.
Rick la miró intrigado. No se esperaba que Lisa tuviera un enemigo interno.
–¿Insufrible como Maistroff en el SDF-1?
–Ja, peor. Por lo menos Maistroff en su momento fue una pieza clave para ayudar a Henry Gloval a lidiar con todos los zentraedi que iban desertando y uniéndose a nuestra civilización. En cambio Edwards no solamente molesta con sus comentarios ácidos y sus burlas completamente fuera de lugar, sino que además pone trabas constantemente en lo operativo del dia a dia. Todas las propuestas o mejoras que Lisa quiere implementar, hay que justificarlas hasta el último detalle para no recibir trabas, y aún así se las arregla para retrasar parte de su implementación. Odia que Lisa tenga buenas ideas y que gracias a ellas la tripulación y la población civil la quiera y la apoye. Incluso con Edwards se hace difícil el trabajo entre los distintos sectores, porque constantemente está cuestionando los liderazgos de las personas, dinamitando la autoestima de los máximos responsables de cada área y coartando el trabajo en equipo.
Rick habia pedido los expedientes de todos los oficiales de rango medio y alto del SDF-2. Queria conocer el historial de cada uno, y como se habian desenvuelto en estos 12 años navegando en el espacio. Si ambas naves trabajarian a la par, el conocer el personal que las opera era un factor fundamental para Hunter. A muchos de los oficiales los conocía de sus épocas de la Reconstrucción en Nueva Macross, pero otros tantos eran militares que venían de diveresos sectores del planeta, como era el caso de Jack Archer.
Viendo la nómina y el historial de algunos a Hunter le parecio sospechoso que algunos oficiales a pesar de su rendimiento y valor, aun seguían manteniendo su rango sin cambios a pesar de tener disponibilidad de ascenso. Este era uno de los temas importantes que Rick quería hablar con Lisa.
–¿Él es el responsable de postergar el nombramiento de Archer como General?
Hunter sabia que el protocolo para otorgar un alto rango a un oficial se necesitaba de dos firmas. Claramente a Jack le sobraban atributos para ascender, pero le faltaban las firmas para nominarlo como candidato a revision de ascenso.
–Entre otras cosas. Eso sería lo de menos.
–Para mí no es algo menor. Cuando leí su expediente y las campañas realizadas durante todos estos años, viendo con la valentía que se desenvolvió en varios de los enfrentamientos, me sorprendió que Lisa todavía no lo haya subido de rango. A demás está claro que asume muchas de las responsabilidades de un General sin siquiera ostentar el cargo. No es una buena señal interna para nuestros soldados que alguien tan valioso y respetado internamente por sus pilotos este postergado de semejante manera.
–Thomas no quiere tener competencia de otro General en la nave. De hecho está deseando que Hayes se equivoque para pedir que la aparten de su cargo y así asumir como Primero al Mando de manera interina. No creo que le haga mucha gracia tu presencia aquí. Para él, tú eres una amenaza igual o incluso peor que Lisa, porque ahora ella tiene un sucesor natural. Deberias tener más cuidado. El muy canalla se aprovechó del divorsio entre Jack y Lisa para negarse reiteradamente a adjuntar su firma de aprobación para elevar su nombramiento en las notificaciones que enviamos a la Tierra, solo para que todos piensen que ella es quien lo está castigando como ex-esposa vengativa.
–Lisa jamás pondría un problema personal por sobre su deber –dijo Rick.
–Tú lo sabes, yo lo sé, pero la tripulación no tiene por qué saberlo. De todas formas Jack no se queja y asume toda la responsabilidad de un General a pesar de ser todavía un Coronel.
–Pero eso no está bien. No es bueno para la gente que no se reconozca el esfuerzo y el mérito de su dedicación y entrega a la RDF.
–Lo se, por eso ella te necesita. Con el aval de un Vicealmirante, Hayes no necesitará depender tanto de la pleitesía de ese General egoísta para aprobar proyectos. Incluso creo que será un golpe para Edwards. El cree que por como terminaron las cuestiones personales entre ustedes justo antes de que el SDF-2 partiera de la Tierra, vas a estar más en contra de Lisa, favoreciendo.
–Está loco. Nunca haría semejante cosa.
–Entonces habla con ella, dícelo. No postergues para mañana lo que puedes hacer hoy, o sino…
–De acuerdo –interrumpió Hunter–. ¿O sino qué? –miró a su amiga de manera desafiante. Estaba seguro que ella estaba a punto de chantajearlo con algo.
–...No podrás jugar con el pequeño Henry una vez que nazca –dijo acariciando su vientre usando un tono forzadamente inocente.
Rick estaba divertidamente sorprendido por el descaro de Vanessa. Después de recibir semejante sermón de parte de una muy furiosa Coronel, ella lo estaba extorsionando con su bebe.
–¿Así que ahora vas a amenazarme de la misma manera que lo hacía la Coronel Young cuando estaba en la Tierra? –dijo Rick en un tono ofendido intentando contener a la fuerza la pícara sonrisa por recordar a su leal asistente.
–¿Con que te amenazaba Kim? –preguntó intrigada Vanessa Leeds.
–Cada vez que yo le pedía cosas "extras" para mejorar el SDF-3, ella se molestaba porque atrasaba todo el plan de construcción que tenía a su cargo. A veces tenía que pasar semanas reorganizando tareas en el Satelite Fabrica para no atrasar la conclusión de la nave en tiempo y forma. Hubo incluso dos veces que amenazó con quitarme el título de padrino de su próximo bebe. Me amenazó con cambiarme por Max.
–Bueno, seguro te lo merecías Hunter.
–Ja, ja. Si, creo que tienes razón. Me lo merecía –dijo de manera distendida Rick –. Pero siempre terminaba perdonándome. De hecho soy padrino de dos de sus hijos.
–¿Y cuantos hijos tenia cuando dejaron la Tierra?
–Cuando nos fuimos ya tenía tres, pero ahora ya es madre de seis varones.
–¡Seis! Por favor, realmente está muy enamorada de ese doctor. Por lo menos valió la pena que se quedara en la Tierra en lugar de venir con nosotras –resopló Vanessa–. ¿Cómo es que sabes que tiene seis? –preguntó sospechosa.
Rick sonrió por lo bajo.
–Quizás –dijo mordiéndose el labio–, solo quizás…, justo al momento de enviar nuestros reportes al cuartel general de la RDF en la Tierra, da la casualidad que nuestra señal queda alineada con el vector del Satélite Fábrica –agregó Rick. Sus ojos brillaban de complicidad por confesarle a Vanessa sus artimañas para seguir en contacto con su vieja y leal amiga.
–Ah…, si Lisa se enterara de eso podría llegar a arder Troya. Y si Edwards lo supiera, sería la excusa perfecta para degradarme, quitándome el rango de Coronel.
–Entonces la próxima vez que envíe mensajes a la Tierra me voy a asegurar de tener a Edwards de vista en Ares.
–No te confíes. Tiene ojos y oídos en todas partes.
Rick se apenó pensando que todos estos años Lisa había sido hostigada por Edwards de la misma manera que tuvo que soportar las burlas y denostaciones de Maistroff en el pasado…
