–¿Pasa algo malo, Papa? –preguntó Grace mientras estaban por llegar a la casa de su Tía Vanessa.
Jack Archer había estado extremadamente callado y absorto en sus pensamientos, llevando a sus hijas casi a la rastra desde que salieron del polideportivo donde hacen sus prácticas semanales de fútbol. Casi siempre su padre conversaba con ellas, haciéndole preguntas sobre su día, sus maestras, que habían hecho con sus amigos en el recreo, e incluso cómo habían pasado la noche anterior en la casa de su madre. Pero la expresión seria en la cara de Archer alertaron a sus hijas que algo no estaba bien.
–¿Es por el casamiento de Mamá? –agregó Sarah.
Jack estaba preocupado por el casamiento de Lisa, y cómo sería la adaptación para sus hijas el comenzar a convivir con alguien como Karl Riber. Claramente a Archer no le simpatizaba en absoluto el científico y era consciente que su mala predisposición podría enturbiar de manera no intencional la relación que sus hijas podrían tener con Riber en el futuro, pero en realidad lo que más lo aturdía era lo mucho que se estaba dilatando el que Rick Hunter se enterara de cuál era el verdadero ADN que Grace y Sarah llevaban en su sangre.
Jack no conocía a Hunter en absoluto. Era cierto que el mejor amigo de Jack había sido Roy Focker, el hermano mayor de Hunter. Focker había sido criado por Pops Hunter quien se hizo cargo del hijo de uno de sus mejores amigos como si fuera su propio hijo, cuando Roy quedó huérfano de padre y madre a los ocho años. Jack había ido varias veces a la granja de los Hunter, y había volado junto a Focker y al Viejo Hunter usando la colección de aviones de la familia Hunter. Fue en esas visitas a la casa de su amigo Roy, donde Archer aprendió el verdadero arte de volar, algo que ninguna academia de vuelo, militar o civil podría enseñar.
Pops Hunter volaba junto a Roy y a Archer, a veces cada uno en un avión, y otras veces como copiloto de su Biplano, enseñándole al amigo de su hijo maniobras de vuelo casi impracticables en la teoría, pero perfectamente ejecutadas en la práctica. El Viejo Hunter tenía un instinto al volar que Archer solo había vuelto a ver muchos años después en la pericia de Maximilian Sterling a bordo de su Skull Uno.
Muchas de las veces que Archer y Roy visitaban la granja de los Hunter, el pequeño hermanito de Roy estaba en algún remoto lugar del planeta compitiendo desde muy temprana edad en innumerables campeonatos aéreas, en las cuales la gran mayoría de esas competencias Rick salía dentro de los primeros tres puestos.
Así que si bien Archer no conocía a Rick Hunter en absoluto, tenía de primera mano la certeza que él había crecido al lado de dos hombres que Archer admiraba y respetaba, y de los cuales seguramente habían dejado una impronta profunda en la personalidad de Hunter como piloto y como persona. Jack sabía que Pops Hunter era una persona muy taciturna quizás por haber enviudado muy joven, pero sumamente honorable y leal a sus principios. Y Roy tenía una empatía, un don de gente y una sencillez al ejercer su inconfundible liderazgo que era innegable el efecto que tenía sobre los demás. Si para Archer que solamente había pasado poco tiempo al lado de Pops y de Roy, esos momentos compartidos lo habían moldeado como persona, de seguro que para Hunter tener el ejemplo de su padre y su hermano mayor sería mucho más determinante para él que fue criado en ese ambiente.
Archer no solamente podía inferir cómo sería Rick Hunter por su experiencia directa con miembros de la familia del Vicelamirante, sino también por las escasas conversaciones que tuvo con Lisa cuando ambos compartieron sus pasadas experiencias con sus ex-parejas. Por lo poco que Lisa había compartido con Jack sobre su pasado con Hunter, estaba claro que Rick daría la vida por la mujer que amaba sin siquiera dudarlo, pero también el hermanito de Roy había hecho grandes sacrificios a costa de su propia felicidad solo por hacer lo correcto.
Pero la vida y las circunstancias podrían cambiar drásticamente a una persona, y quizás la noticia de que Hunter tenía hijas con Lisa Hayes, pero Jack Archer era legalmente el padre de las gemelas, era una píldora difícil de tragar, incluso para el más honorable de los hombres.
Por eso desde esa mañana que despertó en el cuarto de huéspedes en casa del matrimonio Hunter, luego de una terrible resaca, y descubrió que Helena Chase estaba a bordo del SDF-3, comenzó a reunirse con ella. Qué mejor que compartir su enorme problema con la mujer con quien había vivido un romance tormentoso en sus épocas de piloto en Base 6, y la razón por la que aceptó unirse al SDF-2 para alejarse justamente de ella cuando el propio Hunter le ofreció el puesto de Jefe del Mando Aéreo. Quien mejor que Helena conocería mejor que nadie a Rick Hunter por ser su esposa. Jack comenzó a reunirse con Chase para conocer de primera mano, cómo era el Hunter de ahora, luego de todas las heridas que la vida le había dado, y como creía ella que sería la reacción de Rick, a la noticia de su paternidad.
Jack le había hecho la promesa a Hayes que no le contaría a nadie sobre el asunto del "donante anónimo" de sus hijas, sobre todo porque Lisa le había dejado en claro a Archer que quería ser ella misma quien le irrumpiera la noticia a Hunter. Pero como era de esperar, el Huracan Elizabeth podía ser muy decidida para ciertas cosas, pero convertirse en una tenue briza para otras, sobre todo cuando se trataba de cuestiones personales o cosas relacionadas a ex-parejas. La ansiedad de esperar que Lisa se tomara su tiempo, estaba matando a Archer por dentro, y fue por eso el piloto del escuadrón Wolf decidió confiar en Helena contándole su secreto, y abriéndose de lleno a ella, compartiendo con su viejo amor sus mayores miedos e inseguridades.
Además Jack quería tener a Helena como aliada frente a Hunter para que ella lo defendiera frente a Rick sobre los derechos de Archer como padre de las niñas. Fue justamente previendo que este momento algún día llegaría, que Archer durante el divorcio con Lisa la única condición que puso fue dejar de figurar como tutor legal de Grace y Helena para convertirse en su padre frente a las leyes de filiación del GTU. Aunque Jack tenía a la ley de su lado, creía que lo más importante era lograr una convivencia civilizada con el hombre que estaba ligado biológicamente a sus hijas.
Cuantas más cosas se enteraba de Hunter, más convencido estaba Archer de que Rick querría tomar el rol de padre que Jack había ocupado hasta el momento. Pero Archer estaba dispuesto a compartir a sus hijas con él, si Hunter estaba de acuerdo. De hecho ya estaba compartiendo a sus hijas de forma part-time con Lisa, y aunque al principio les costó a ambos adaptarse a la nueva realidad, finalmente ellos habían logrado un equilibrio como familia por el bien de las niñas. Archer estaba convencido de que eso mismo podía lograrse junto a Hunter, pero el Vicealmirante debería estar completamente dispuesto a aceptar los límites que una paternidad compartida acarreaban.
Helena le había asegurado a Jack que a Rick seguramente le costaría al principio aceptar la situación, pero que al final del día, siempre estaría del lado de respetar los deseos y necesidades de las niñas, y que si eso no ocurría, ella estaba dispuesta a interceder por Jack frente a Hunter para que este último respetara el vínculo que Archer tenía con las gemelas.
Jack se sintió algo culpable cuando le confesó la verdad a Helena, y le pidió que respetara el pedido de Lisa de mantenerlo en secreto, sobre todo de Hunter. Pudo ver también la tristeza en los ojos de Chase cuando ella le confesó que Rick estaría encantado de convertirse en padre de las niñas. En ese momento Jack se dió cuenta que para la pareja Hunter-Chase el no tener hijos era una asignatura pendiente que a Helena Chase le pesaba.
Cuando comenzó a verse nuevamente con Helena, Jack se convencía a sí mismo que era solamente para hablar de Hunter y de sus hijas, pero lentamente se estaba dando cuenta que esa mujer que había conquistado su corazón en el pasado, fácilmente podría volver a conquistarlo en el presente. La forma tan familiar y cariñosa que ellos hablaban entre sí, las bromas, las risas, e incluso por momentos el coqueteo descarado entre ellos, hicieron que Archer comenzará a desear estar más y más con Helena.
Cada vez que podía llevar al Wolf Uno a los hangares del SDF-3 por vuelos compartidos con escuadrones de ambas naves, o reuniones de coordinación que tenía con Sterling, el Gigante Asesino le enviaba un mensaje a Chase para encontrarse en algún lugar cercano a las plataformas de despegue, tal y como lo hacían en su juventud cuando ambos estaban asignados como oficiales en Base 6.
Cuando se reunían, y Jack compartía con Helena de manera íntima alguna de sus inseguridades o temores, el lazo que los había unido en el pasado se afianzaba cada vez más, creando una conexión irrompible entre ambos. El día que casi logró besar a Helena en los labios, Archer se dió cuenta que se estaba enamorando nuevamente de ella. En el pasado Jack había esperado con mucha paciencia los tiempos de Lisa Hayes para que ella eventualmente dejara sus inseguridades de lado para finalmente poder formar una pareja junto a Archer, por eso ahora Jack estaba dispuesto a ser igual de paciente con Helena Chase, respetando sus tiempos y su situación actual con Rick Hunter que claramente estaban pasando por una crisis matrimonial que hacía agonizar a la pareja Hunter-Chase quizás a su final inevitable.
Jack Archer no podía confesarle a sus hijas todo este confuso remolino sobre su paternidad compartida que ponía los pelos de punta al lider del escuadron Wolf, o mostrarse vulnerable frente al pánico que lo invadió al ver a Hunter conversando con ellas en la cancha de fútbol hace tan solo un momento. Por eso decidió que era mejor para ellas pensar que él estaba preocupado por el matrimonio de Lisa con Riber, cosa que sí era cierto. Pero para Jack el matrimonio de Lisa con Riber era una preocupación en segundo o tercer orden de prioridad.
Archer creía fervientemente que el científico no era el hombre para ella, pero en definitiva era su vida y su error. Ya Hayes había pasado por un difícil divorcio con Archer, por lo que si llegara el caso de que Lisa se diera cuenta que la vida junto a Riber no iba a funcionar, Jack estaba seguro que ella sería lo suficientemente valiente como para no dar marcha atrás en ponerle punto final a esas relación, tal como lo hizo con su primer matrimonio.
Lo que a Jack más le preocupaba en realidad de esa unión, era que sus hijas tuvieran problemas de convivencia con Riber. Ellas estaban por entrar a la adolescencia, y estaba convencido que sería una etapa difícil para las gemelas, dado lo explosivo de sus personalidades. No estaba seguro si Riber podría llegar a tolerar en buenos términos a dos adolescentes insolentes, desbordadas por las hormonas y con el ADN de dos Almirantes sabiendo lo radical que era Riber con sus ideales anti bélicos.
–Estaba pensando –le dijo Jack a sus hijas–, que en unos días van a empezar a vivir junto a Riber en la casa de su madre y debo confesarles que esto es algo que me preocupa un poco, sobre todo teniendo en cuenta lo catastrófica que fue la primera vez que lo conocieron cuando él y tu madre comenzaron a salir.
–Karl está haciendo su mejor esfuerzo para lograr ser agradable con nosotras –explicó Sarah.
–A veces demasiado esfuerzo –acotó Grace–. El otro día nos trajo un rompecabezas y nos ayudó a armarlo. Fue un poco molesto ver lo tenso que estaba por momentos tratando de ser amable, pero hizo un gran esfuerzo y creo que todo salió bien al final de la noche, asique no estuvo mal.
–En realidad estamos preocupadas por Mamá –expresó sus miedos Sarah.
–¿Acaso él no es bueno con su madre? –se preocupó Archer.
–Karl es bueno con nosotras y también con Mamá –explicó Grace–, pero Mamá no está sonriendo demasiado. Definitivamente mucho menos que cuando ella se casó contigo, Papá.
–Recuerdo la sonrisa de Mamá cuando se casaron, y no tiene nada que ver con la de ahora.
–¿Cómo pueden recordarla si ambas eran demasiado pequeñas? –preguntó Jack con ternura.
–No éramos tan pequeñas. Teníamos tres años, y además hay un montón de fotografías de ese día que Mamá tiene guardadas en una caja, y cada tanto con Sarah nos gusta mirarlas –confesó Grace.
–Además como no vamos a recordar el mejor día de nuestras vidas –dijo con sinceridad Sarah.
A Jack se le llenaron los ojos de lágrimas. Para Archer, el casamiento con Lisa también había sido uno de los días más importantes de su vida, no solamente porque se había unido en matrimonio a una mujer maravillosa a quien amaba, sino porque sus hijas comenzaron a llamarlo Papá por primera vez justamente ese día. Fue algo completamente espontáneo que había nacido de ellas. Ni Jack ni Lisa habían fomentado a las niñas la idea de que Jack tomara ese rol. No había sido Archer quien decidió adoptar a las gemelas, sino que fueron las gemelas quienes decidieron adoptar a Jack como su padre. Archer solo aceptó esa gran responsabilidad y la dicha de convertirse en su padre, porque ambas niñas habían conquistado su corazón cuando las escuchó decir Papá, y desde ese momento hasta el fin de sus días las amaría como tal, de manera absoluta e incondicional.
–No creo que Mamá pueda ser ni la mitad de feliz de lo que fué cuando nosotros cuatro éramos una familia –se explayó Grace ante su padre.
–Aún somos una familia –le aclaró Jack a su hija–. Una familia que vive en casas separadas, pero una familia al fin.
Grace se encogió de hombros. No quería darle la razón a su padre. Aunque si supiera que en realidad eran una familia, ella preferiría mil veces más, al igual que su hermana, que Jack y Lisa vivieran juntos como antes.
–Aunque Karl intente ser muy amable –dijo Sarah tratando de continuar con el argumento que comenzó su hermana–, no creo que él pueda ser el príncipe que Mamá necesita para ser feliz.
–¿Puedes intentar volver a ser el príncipe de Mama? ¿Por favor Papá? –dijo Grace.
–¿Por favor? –se acopló Sarah al pedido de su hermana.
–A pesar de las peleas horribles que tenían con Mamá, sobre todo al final, antes del divoricio, creo que fuimos muy felices, ¿no lo crees Papá?
–Extraño tenerte en casa, Papá.
Cómo explicarles a dos niñas, las cuales amaban las películas de princesas, que no siempre las vueltas de la vida llevaban a un final perfecto, como en los cuentos de hadas. A veces el camino era más complicado que simplemente luchar contra un dragón y llegar a la torre para besar a su amada. Los dragones externos eran menos peligrosos que los dragones y los demonios internos. Justamente esos demonios internos habían alejado entre sí a Jack y a Lisa. Por eso ahora ya no vivían juntos.
Archer debía reconocer muy a su pesar, que su relación con Lisa había mejorado increíblemente al dejar de vivir juntos, y no estaba seguro si podrían seguir en esos buenos términos si ellos intentaran volver a convivir. Y mucho menos ahora que Jack estaba redescubriendo su amor por Helena y quería en algún futuro, no muy lejano, intentar algo con ella.
–No creo que yo sea el príncipe adecuado para su madre en este momento.
La desilusión en la cara de sus hijas le partió el corazón a Jack, pero era mejor ser sincero, aunque doliera.
–No creo que Karl sea el príncipe adecuado para Máma tampoco.
–En eso estoy de acuerdo, Sarah. Pero es una decisión de tu madre. No se si pueda influir en eso.
–Mamá siempre te escucha. A veces se enoja y da vueltas y vueltas, pero al final termina dándote la razón en muchas cosas. Quizás si le dices que Karl no la hace reír, pueda entender que él no es su verdadero príncipe.
Jack suspiró al ver con qué lucidez sus hijas habían detectado cuál era el problema entre Riber y Lisa, y con qué simplicidad y claridad se lo habían explicado a Jack. A veces los niños veían las cosas de forma mucho más directa que los adultos. Pero cómo explicarles a sus hijas que su madre estaba con Riber porque todavía no había logrado cerrar viejas heridas. Su madre aún no tenía resuelto el trauma que le había ocasionado en su juventud que su primer novio la hubiera dejado en la Tierra, prefiriendo a sus ideales por sobre sus sentimientos, dejando trunca una ilusión adolescente de la pareja perfecta, para escaparse al planeta Marte abandonando a Lisa a su suerte.
–Yo lo único que puedo prometerles es que voy a estar junto a Lisa si ella me necesita. Y si su relación con Karl queda trunca, y me pide ayuda, estoy aqui para acompañarla. Pero…
–¿Pero qué? –preguntó una de las niñas algo afligida.
–Quería contarles que quizás yo comience a salir con alguien más. Cuando sea el momento se las voy a presentar– les dijo Jack a sus hijas con una intensa ilusión en su mirada.
–¿No vas a querer más a Mamá? –dijo triste una de las gemelas.
–¿Vas a buscarte una novia porque Mamá tiene un novio? –le preguntó la otra niña.
Jack las miró agotado. Todavía tenía que volver al hangar para salir a volar al espacio con algunos miembros de su escuadrón y varios líderes de otros escuadrones a su cargo como Jefe del Mando Aéreo del SDF-2, y sus hijas le habían planteado tener una charla existencial justo ahora.
–Voy a querer a su Madre, siempre. Pero eso no quita que pueda llegar a querer también a alguien más. ¿O acaso no las quiero a ustedes dos por igual?
Las gemelas miraron a su padre con desconfianza. No estaban demasiado entusiasmadas con el pésimo ejemplo que Jack les había dado para que ellas comprendieran en qué posición se encontraba actualmente el corazón de su padre en este momento.
–Solo espero que tu nueva novia te haga sonreír. Porque si no es así, ni pienses que voy a quererla –lo amenazó Grace con seriedad.
–Estoy seguro que van a quererla. Ella es una mujer maravillosa –dijo Jack con una sonrisa en su rostro que no pudo ocultar.
Grace y Sarah se miraron entre si al ver la cara de idiota que su padre acaba de poner al hablar de su futura novia. Por lo menos la novia de su padre sí lo haría feliz, a diferencia del novio de su madre.
–¿Nos puedes ayudar a mamá a conseguir un novio que la haga sonreír?
A Jack lo tomó de sorpresa que sus hijas le pidieran semejante cosa. De insistir a que vuelva con Lisa, en la misma conversación comenzaron a pedirle que ahora las ayudará a conseguirle un nuevo "príncipe" a su madre.
Sus hijas lo idealizaban demasiado. Ellas no se daban cuenta que en el fondo Jack siempre sería un hombre extremadamente celoso. Cómo ellas podían pedirle que dejara su mayor defecto de lado e intentar apoyar a Lisa en una nueva relación amorosa. Inmediatamente la mente de Jack comenzó a pensar en Erickson y en Hunter.
Definitivamente cualquiera de esos dos candidatos serían mucho mejor que Riber pero ambos tenía su lado oscuro. Sobre Hunter, Archer sabía por algunas cosas que Sammy Porter le había revelado, que la relación de pareja entre Lisa y Rick había tenido un inicio un tanto difícil y que antes de que Hunter se convirtiera en el novio de Lisa, él la había hecho sufrir bastante. Por eso Archer no estaba tan seguro si era bueno que Lisa dejara a Riber por Hunter. Pero Jack tenía una rivalidad con Erickson que era casi una cuestión de piel, completamente irracional, por lo tanto tampoco se imaginaba apoyando esa relación. Sus hijas le estaban pidiendo demasiado, pero las amaba incondicionalmente. Por eso solo por ellas Archer estaba dispuesto a ayudarlas.
–Lo que me están pidiendo, si llegara a hacerlo algún día, lo haría pura y exclusivamente por ustedes. Se entendió.
Sus hijas en lugar de responderle, lo abrazaron con fuerza.
«Definitivamente lo haría solo por ustedes», pensó Jack Archer mientras tocaba el timbre de la casa de Vanessa para dejar a sus hijas y así poder regresar al hangar.
En otra parte del SDF-2, el Dr. Emil Lang llevaba a Rick Hunter a su oficina. Primero pasaron pasaron por el laboratorio, para mostrarle al Vicealmirante algunos proyectos que estaban desarrollando los diferentes equipos de trabajo que tenía a su cargo. Justamente intercambiar información de los diferentes proyectos era algo que Lang había acordado con la Almirante Hayes que harían junto al Almirante Hunter el día que ocurrió lo de la explosion en el Atlantis y la batalla que vino a posterior. Por eso Emil Lang aprovechó la presencia del Almirante Hunter a bordo del SDF-2 para ponerlo al corriente con todos los avances de los nuevos proyectos, y también explicarle los logros positivos de los antiguos proyectos que habían desarrollado hasta el momento.
