Capítulo 37 : Orígen, parte 3.

19 de octubre, 2017. 15:17 PM.

El portal se había abierto nuevamente en la habitación, saliendo de ahí Ken junto a Clockmon.

Otra vez, otra vez había fallado en salvar a Yolei.

Desde que esa extraño cristal parlante había aparecido en su habitación junto a la criatura con forma de reloj el día anterior, el joven ya había regresado en el tiempo varias veces para tratar de evitar el accidente que le quitaba la vida a Yolei pero hasta ahora no lo había conseguido.

Siempre pasaba algo para que se cumpliera lo que estaba destinado a cumplirse, la muerte de la pelimorada.

- ¡Mierda! ¡¿De que me sirve todo esto si lo único que logro hacer es ver la muerte de Yolei una y otra vez?! - gritó mientras se tiraba a su cama y Clockmon lo observaba en silencio. - ¡Lo he hecho todo! ¡Trate de evitar que mi yo del pasado no la lastimara! ¡Trate de evitar el choque! ¡Trate de decirle te amo! ¡Pero nada funciona!

La criatura ya le había explicado como funcionaban las dinámicas de los viajes en el tiempo al menos por ese momento porque había varias limitaciones, como por ejemplo, solo podía estar en el pasado por unos pocos minutos y siempre había que volver al presente antes de que ese tiempo se acabe.

- Ya no quiero intentarlo más. - volvió a hablar Ken. - no vale la pena verla morir una y otra vez, creo que lo mejor es dejarla ir y vivir para siempre con la culpa de que fui el causante de su muerte...

Tapándose completamente con las sabanas de la cama, Ken decidió que ya no iba a hacer más nada al respecto.

- Podemos hacerlo una vez más. - dijo Clockmon.

- Ya te dije que no, vete de aquí y no vuelvas, no importa lo que seas y de donde viniste... solo vete...

- Recuerda estas palabras, si quieres lograr tu deseo, hay un precio muy alto a pagar. - dijo la criatura.

Ken volvió a levantarse de la cama, esas eran las palabras que le había dicho ese ser con forma del dragón dentro de ese cristal.

- Creo que se... cuál tiene que ser el precio a pagar. - dijo Ken recordando a su madre. - lo siento por esto, pero no hay vuelta atrás ahora.

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25 de septiembre de 2017. 20:35 PM.

Y ahí estaba nuevamente, los momentos antes del accidente que provocaba la muerte de Yolei.

Saliendo del portal del tiempo sin que nadie lo notara, Ken caminó unos cuantos metros hasta llegar frente al restaurante donde se encontraba Yolei hablando con yo del pasado.

Le daba rabia ver esa escena otra vez, ese momento donde ni siquiera se animaba a decirle que la amaba pero no había tiempo para eso ahora.

Dejando a Yolei y a su yo del pasado hablando en el restaurante, Ken comenzó a correr por varias calles ya que no contaba con mucho tiempo y esta vez las cosas no iban a salir mal, iba a pagar el precio que tenía que pagar.

Finalmente, llegó hasta un estacionamiento donde había una señora que estaba a punto de entrar a su auto gris.

La misma señora que causaba accidentalmente la muerte de la pelimorada.

- Disculpeme señora, pero debo tomar su auto. - dijo Ken dándole un empujón a la mujer lo suficientemente fuerte para tirarla al piso, pero no tanto como para que le causara daño e inmediatamente se subió al auto y arrancó.

- ¡Auxilio! ¡Me han robado mi auto! - comenzó a gritar la mujer.

Con las manos al volante, Ken miraba la hora que marcaba el GPS del auto, ya era el momento.

Al llegar a una cuadra de la calle del restaurante, pudo ver desde lejos como Yolei cruzaba en rojo la calle, pero esta vez no había ningún auto por lo que la chica llegó al otro lado sana y salva.

Pero eso no era todo, faltaba el sacrificio que tenía que hacer.

- Lo siento mamá. - dijo Ken cuando ahora veía al Ken del pasado cruzar la calle mientras seguía a Yolei.

El semáforo seguía en rojo para su yo del pasado, pero para él estaba en verde por lo que piso el acelerador y subió todo hacía la máxima velocidad posible hasta que sintió el impacto.

Lo había hecho, había atropellado a su yo del pasado.

Mientras siguió conduciendo sin detenerse, pudo notar por el espejo retrovisor como Yolei corría llorando hasta el cuerpo ensagrantado de su yo del pasado que el mismo había arrollado.

- Ya no hay vuelta atrás, ¡Clockmon! - gritó Ken mientras el Digimon aparecía abríendo un portal por el que ambos cruzaron y desaparecieron del auto gris, que terminó estrellándose contra un negocio de ropa.

Cuando la policía había llegado hacía el auto que provocó el accidente, no había nadie dentro de él.

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26 de septiembre de 2017, 01:05 AM.

En un gran laboratorio donde había muchas personas trabajando con varios extraños frascos que tenían liquidos dentro de ellos, un científico con anteojos, pelo negro y que se veía de unos 50 años de edad observaba todo.

- Señor Kurata. - se acercó un joven rubio dándole una carpeta. - estos son los últimos resultados.

- Otra vez lo mismo Norstein. - dijo Kurata. - si seguimos así el proyecto super hibrido seguirá siendo un fracaso, ya lo hemos intentado con 43 sujetos y ninguno ha resistido la sangre de vampiro, licántropo y cazador.

- Señor Kurata. - se acercó otro joven pero de cabello castaño corto, y con un aspecto un poco más delicado. - han llegado los cuerpos de las personas fallecidas el día de hoy en todo Tokio, podemos continuar con las pruebas.

- Perfecto Cody. - sonrió Kurata. - por más de que los anteriores hayan fracasado, eso no detendrá nuestros proyectos.

Varios doctores y forenses ingresaron al laboratorio con camillas donde estaban los cuerpos de esa gente fallecida.

Algo decepcionado, Kurata observaba los cuerpos porque eran 3 ancianos y dos niños pequeños que no le servían, hasta que llegó al cuerpo de un joven de al parecer unos 20 años que parecía ser bastante fuerte.

- Este era Ken Ichijouji. - dijo Norstein.

- Ha muerto hace unas cuantas horas en un accidente de tránsito donde no se encontró al culpable, habiendo hecho un análisis de sangre bastante rápido, su cuerpo parece ser apto para contener los diferentes tipos de sangre. - explicaba Cody.

- Muy bien, no perdamos el tiempo entonces. - sonrió Kurata.

El cuerpo muerto de Ken ahora se encontraba atado a una gran camilla con toda la seguridad necesaria, mientras que varios cables lo unían diferentes contenedores.

Un contenedor decia sangre de vampiro, el otro contenedor sangre de licántropo y el último sangre de cazador.

- ¡Ahora! - ordenó Kurata y Norstein apretó el botón indicado.

La sangre de los contenedores comenzó a recorrer el cuerpo de Ken, volviendo a reactivar todos sus sistemas.

- Sistema nervioso, circulatorio, respiratorio y digestivo en buenas condiciones. - decía Cody en la computadora.

- ¡Esta vivo señor! - exclamó Norstein.

En la camilla, Ken había abierto los ojos y su cuerpo que estaba pálido recobró su color.

Un gran rugido de dolor se escuchó por todo el laboratorio mientras la mitad del cuerpo de Ken se convertía en licántropo, en su boca salían colmillos de vampiro y en su cuello aparecía la marca de un emblema de cazador.

El emblema de la bondad.

Los sistemas estaban a punto de fallar debido al enorme poder de Ken, pero Cody activó justo a tiempo los sedantes para poder calmarlo.

- ¡Es perfecto! - aplaudía Kurata feliz. - ¡Es todo un exito! Ya no existe Ken Ichijouji, con los limpiadores de mente nos encargaremos de que nadie recuerde tu existencia, ni tu familia ni tus amigos... porque ahora eres el D-44, el exitoso proyecto D-44.

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19 de octubre de 2017, 15:24 PM.

Saliendo del portal, Ken caía en su cama pero esta vez con una sonrisa en su rostro.

- La salve... esta vez si pude salvarla... no importa cuál fue el precio a pagar ni lo que llegue a ocurrir por eso, lo más importante es que ella vivirá...

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En esos momentos, Ryo se encontraba junto a Cyberdramon deteniendo a un gran oso que había sido infectado con sangre de licántropo en Noruega y estaba provocando destrozos en un pequeño pueblo.

El cazador habían logrado contener al oso y usando un poder especial con su digivice, lo purificó para así volver a dejarlo tranquilo y libre.

- Otro día más en la oficina. - sonrió el cazador, pero notó como su compañero Digimon estaba solo parado y temblando. - ¿Cyberdramon?

- Lo... estoy... sintiendo... - llegó a decir el imponente Digimon, Ryo sabía a que se estaba refiriendo.

- Entonces ya sucedió. - dijo el cazador haciendo salir de su digivice a otro Digimon, pero que tenía forma de reloj. - Millenniumon ha asegurado su propia existencia... y sólo hay una forma de parar esto...

Gracias por leer, espero que les haya gustado.

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Nuevamente gracias, nossss vemosssss.