Capítulo 15

Onur sintió un nudo en la garganta. Se preguntó si estaba bien lo que hacía.

En condiciones normales y si le hubiesen preguntado, habría dicho que se trataba de curiosidad para componer el personaje que ahora lo obsesionaba, el de su detective protagonista… pero él sabía muy bien que la respuesta era otra…

Dejó una propina importante al chofer del taxi que lo había llevado allí y se bajó a prudente distancia…

Sehrazat se inclinó frente a la tumba de su marido y su hijo y sus rodillas tocaron el suelo. Eso era lo que inevitablemente ocurría cada vez que se cumplía un nuevo aniversario de su muerte.

Ella parecía estar compuesta, aunque el dolor no se terminara. Parecía haber podido seguir adelante, aunque a veces se despertara llorando en medio de la noche.

Pero cada aniversario, cada visita al cementerio, se convertía en una fuente de dolor, furia, y también un poco de culpa… ella siempre había pensado que hubiese querido irse con ellos… para evitar todo el dolor que le causaba no tenerlos…

Se quedó un rato llorando en silencio, regando el pequeño jardín que había sembrado, adoraba esa costumbre y luego cerró los ojos. Se dejó llevar por los recuerdos…

Onur la observó de lejos, su corazón latiendo aprisa, viendo esa parte tan oculta bajo la coraza que ella siempre le había mostrado que tenía… esa parte oculta que él sabía que existía y que se desesperaba por conocer…

La escuchó hablar, en voz baja, como si tuviera una conversación con su familia. Por un lado, quiso poder entender, pero estaba a distancia considerable. Por el otro, quiso darle privacidad, seguramente, si había decidido ir sola, la necesitaba…

Se quedó observando hasta que la vio quebrarse y taparse la cara con ambas manos mientras lloraba…

Su corazón se achicó de dolor. No sabía que ella aún sufría tanto. Se imaginó que con el trabajo y las distracciones que tenía en su vida, ella se había sobrepuesto un poco…

No pudo evitar acercarse, aunque se expusiera al rechazo de ella, a su enojo, por estar entrometiéndose en su vida privada, la que ella defendía tan celosamente…

Ella no lo escuchó llegar hasta su lado y él apoyó con suavidad una mano sobre su hombro…

Sehrazat no se movió, no giró su cabeza, de alguna manera supo que era él. El llanto cesó un poco, aunque algunas lágrimas seguían escapándosele y cayendo por sus mejillas…

Onur se arrodilló a su lado, sin soltar la suave presión de su hombro. Ella se secó las lágrimas y se quedó mirando hacia delante…

-¿Qué haces aquí, Onur? - le dijo en tono bajo, aún algo tembloroso.

-Quise acompañarte… y lo hubiera hecho a la distancia, pero te vi llorar y no pude evitar acercarme, lo siento…

-¿Todo esto es por el personaje? - le preguntó mirándolo por primera vez y él se perdió en sus ojos, levantó una mano y deslizó un dedo por su mejilla, para terminar de secar sus lágrimas.

-Es bastante obvio que no… pero si quieres pensar eso, puedes hacerlo…

Sehrazat sacudió la cabeza. Se sentía algo rara, incómoda, no recordaba, sacando el momento del entierro, haber estado acompañada allí por nadie…

-¿Quién te lo dijo? ¿cómo sabías que era hoy?

-No importa… pero te juro que no quería molestarte, solo estar contigo… si te molesta, ahora que te has repuesto, puedo alejarme… dejarte tranquila…

-No hace falta…- dijo ella por compromiso, pero se dio cuenta de que no era tan grave, después de todo…

-Bien…- dijo y levantó un ramo de flores blancas que había llevado y se lo entregó.

Ella no dijo nada, tomó el ramo, lo colocó dentro de un pequeño florero y acomodó un poco las flores.

Sehrazat se quedó un momento mirándolas y luego sonrió tenuemente hacia él…

-Gracias…- le dijo y él se puso de pie.

Ella se inclinó para besar la foto de su hijo y luego acarició la de su marido. Onur la ayudó a ponerse de pie tirando de su mano y vio que ella volvía a secarse las lágrimas…

-Un niño hermoso…- dijo él y ella asintió, volviendo a romper en lágrimas.

-Lo es…- dijo y él la tomó entre sus brazos y la apretó un momento mientras ella se descargaba.

-Estará en tu corazón siempre… es lo único importante…- le dijo él al oído y ella asintió.

Se separó de él y lo miró a los ojos. Vio en ellos tanta sinceridad, esa que tanto le hacía falta, que se sintió agradecida…

-¿Viniste en auto?- le preguntó ella y él negó con la cabeza.

-En taxi…

-Bien… te invito a desayunar…- le dijo mientras se subían al auto.


Onur no dijo nada en el trayecto hasta el bar en donde usualmente se reunían para desayunar luego de las largas noches de guardia o cuando terminaban uno de esos casos tan extenuantes…

Sehrazat se sintió confortable con el silencio y prefirió no hablar tampoco…

Cuando bajaron, él deslizó una mano por sobre los hombros de ella y Sehrazat lo miró con algo de incomodidad…

La hizo sentar en una de las mesas y fue a buscar el desayuno para ambos.

Sehrazat se quedó mirándolo y luego observó el ir y venir de la gente por la ventana…

-¿Comiste algo?

-No… solo me tomé un café… no dormí demasiado bien anoche… tenía sueño…

-Entiendo…- dijo y le ofreció un panecillo de arándanos, sabía que eso le gustaría.

-Onur…- dijo y él la miró. Sabía que vendría un reclamo, y de alguna manera estaba listo para recibirlo.

-Dime…

-¿Qué es esto?

-¿Esto?

-¿Cómo llegaste hasta el cementerio? ¿Acaso me estás siguiendo?

-Pongámoslo de esta forma… sabía que hoy era un día complicado… y antes de que me preguntes como, te diré que no revelo mis fuentes…

-Eso es si yo no te lo pido bajo amenaza de muerte…

-No me obligues, no es importante… el caso es que me imaginé que podrías necesitar un poco de apoyo y si, te seguí hasta el cementerio…

-No lo hagas más…

-Lo siento…

-Si yo te necesito, te pediré ayuda…

-Te repito… lo siento… por favor no estés enojada conmigo… no era la idea… solo te enterarías de que estaba allí si me necesitabas…

-Lo se… te lo agradezco… pero la próxima vez, avísame…

-Lo haré…- dijo él y sonrió.

-Gracias…- dijo ella y él asintió- en serio… no se cómo lo haces… pero cada vez que necesito algo…- dijo y sacudió la cabeza.

-Es la idea…

-¿Por qué lo haces?

-Ya te dije que la excusa de la composición del personaje expiró.

-Lo se…- dijo y ladeó la cabeza, cuestionándolo.

-¿Te gustó el pastelillo?

-Onur…

-¿Qué?

-Dime…

-Creo que es obvio que me importas… que quiero verte bien… y además… me sirve para componer el personaje…- dijo y ella lanzó una risita.

-Claro…- dijo y sin pensarlo demasiado apoyó su mano sobre la de él.

Onur sintió que su piel se erizaba. La mano de ella era cálida, y sus ojos profundos…

-Sehrazat…

-Yo…- le dijo y pareció dudar un momento- no se qué piensas que conseguirás de mí… pero no estoy en condiciones…

-Me lo dijiste… lo se…

-Viste lo que ocurrió con Ibo…

-No me irás a comparar con él…- dijo e hizo una mueca.

-Tú me entiendes… aquí el problema soy yo… yo decidí que quiero estar sola… y me da pena que creas que hay alguna clase de esperanza de que cambie de idea…

-Escucha tú ahora… es absolutamente imposible no ilusionarme porque es obvio que estás sola por decisión propia… porque sino no lo estarías… pero además de interesarme como mujer… me interesas como persona… y si todo lo que puedes aceptar es

-Ser compañeros…- dijo ella para que él no tuviera que decir "amigos".

-Bien… lo aceptaré…- dijo él y tomó su mano y la besó con suavidad- relájate…

-Lo intento…- dijo ella y sonrió, tratando de descifrar si lo que él había dicho era totalmente cierto o seguiría insistiendo con su plan de seducción.

El sonido del móvil de ella los interrumpió mientras Sehrazat le daba un último sorbo a su café y él la observó haciendo una mueca…

-Debemos irnos… Gani me avisó que tenemos un nuevo caso… nos necesitan en la comisaría…

-¿Nos? - dijo él y sonrió divertido cuando ella lo miró alzando las cejas.

-Compañeros… eso dijiste que aceptas ser… ¿vamos?- dijo poniéndose de pie y, sabiendo que él la seguiría, caminó hacia la puerta del bar…


Veremos hasta cuando dura el "compañerismo" de estos dos. Nos vemos en el próximo capítulo!