Capítulo 21
Sehrazat golpeó la puerta de la salita donde Bennu hacía los informes de autopsia y ella levantó la vista al verla entrar…
-¿Viniste? - preguntó la especialista y Sehrazat se mordió el labio.
-¿No me pediste que lo hiciera? - preguntó algo confundida.
-Te dije que no era necesario… pero si viniste fue porque algo te ocurre…- dijo y se quedó callada- te escucho…
-¿Qué?
-Sehrazat…- dijo alzando las cejas.
Ella bajó la vista, buscando palabras acordes para contar lo que le sucedía…
-Pasé la noche con Onur…- dijo finalmente.
-¿Sigue enfermo? - preguntó Bennu sin comprender.
-No… está mejor que nunca…- dijo y volvió a bajar la vista, consciente de que se había sonrojado un poco.
-Amiga…- dijo Bennu con una sonrisa, pero que de inmediato se desvaneció cuando vio su gesto de preocupación- ¿tan malo fue?- preguntó y la vio sacudir la cabeza.
-Bennu…
-Amiga… finalmente se dejaron llevar… asumo que fue eso…
-Así es…- dijo con pesar.
-¿Entonces?
-Me escapé en mitad de la noche…
-Y él se enojó…
-No lo se… no lo vi… no vino hoy todavía…- dijo y Bennu creyó que lloraba.
-Y entonces te arrepientes de todo…
-Sería fácil hacerlo… porque siempre supe que esto sucedería…
-¿Esto? ¿a qué te refieres?
-A mis miedos, y a que él no comprenda…
-Pero… si aún no lo has visto… ¿por qué te preocupas?
-Porque fue increíble, Bennu…- dijo mirándola a los ojos con angustia- y porque él quiso decirme algo en medio de todo eso… y yo le dije que hablaríamos después…
-Y no lo hicieron…
-Nos quedamos dormidos y luego me escapé…
-¿Y si lo llamas?
-¿Para decirle qué?
-No se… que no pudiste con la presión… que fue increíble pero que sigues manteniendo tu postura… con la que no estoy de acuerdo, por supuesto…
-No… no puedo hacer eso…
-Viniste hasta aquí por un consejo… ¿verdad?
-Vine por equivocación… y aproveché para contarte…
-Claro…- dijo Bennu alzando una ceja.
-Es así… veré que hago…- dijo y levantó una carpeta que había sobre el escritorio- me llevo esto…
-Quiero que seas feliz…- dijo cuando ella se iba.
-Yo quiero tantas cosas que no se pueden…- dijo antes de irse.
Volvió a la comisaría y se sentó en su escritorio. Murat y Gani le pasaron unos archivos para que revise y le preguntaron por Onur, pero ella estaba algo desconcentrada…
Unas horas más tarde, cuando finalmente había logrado concentrarse, presintió que él llegaba, ya había aprendido a hacerlo…
Sintió que su corazón se aceleraba, tenía frío y calor, se mordió el labio para recomponerse y justo cuando él llegaba a su escritorio, giró apenas la cabeza y sintió que volvía a ruborizarse…
-Buenos días… lamento llegar tarde, me quedé dormido…- dijo y Sehrazat sintió una punzada de angustia cuando vio que él no le había traído el café de todos los días.
-No te preocupes…- dijo tratando de no mirarlo- no pasó nada importante…- agregó y sintió que sus dedos temblaban cuando volvió al informe que leía.
Él se sentó frente a ella, en la silla que siempre ocupaba y levantó la mano para saludar a Gani y Murat, que hicieron lo mismo con él…
-Onur…- no tenía idea de qué decirle, pero el silencio la estaba matando.
-¿Tenemos un caso? - preguntó él, dejando en claro que prefería no hablar.
-Lo tenemos…- comprendió ella y volvió al informe, se había olvidado de los detalles- debería ir a interrogar a un sospechoso… ¿vienes? - dijo y él, por primera vez, se perdió en sus ojos.
-Sí…- dijo solamente y ella se levantó.
Onur la siguió hasta el ascensor…
-Esto es… precisamente lo que yo quería evitar…- dijo ella mirándolo de costado, incómoda como nunca.
-No te preocupes… se me pasará…
-Onur…- dijo y bajaron del ascensor y ella dejó de hablar hasta que subieron al auto- yo…
-Quiero aclararte que acepté tus reglas y no me arrepiento… pero quedamos en hablar y te fuiste… te escapaste… no lo entiendo…
-Lo siento… fue un impulso…
-Sentí que te habías relajado… me dormí contento, satisfecho en tus brazos… solo quería verte al despertar, que pudiéramos hablar de cómo nos habíamos sentido… sin presiones…
-Lo siento… no se qué más decirte…- dijo ella sintiéndose culpable- querías decirme algo… y… no te lo permití en ese momento… tenía miedo de arrepentirme si lo pensaba demasiado…
-Entiendo…
-¿Qué era?
-No importa…
-Sí… importa… dime…
-Solo… quería que estuvieras tranquila, que disfrutaras, quería asegurarme de que no malinterpretaras nada…
-Estoy bien… fue hermoso, Onur… - dijo y se perdió en sus ojos- simplemente no pude quedarme…
-Es una lástima…- dijo él y bajó la vista.
-Lo siento…
-Está bien… ya pasó…- dijo e intentó sonreír.
-¿Estamos bien entonces? - preguntó ella luego de inspirar hondo.
Onur levantó una mano, tomó la de ella y la besó con suavidad, para después dejarla…
-Por supuesto…- dijo y ella no pudo evitar mirarlo con un poco de nostalgia.
Ella arrancó el auto y trataron de enfocarse en el caso… ella le dio los detalles y fueron a interrogar al sospechoso. No tuvieron demasiado resultado, porque el hombre se negó a declarar y por el momento, tuvieron que dejarlo ir…
Cuando volvieron al auto, algo tensionados y tratando de manejar la frustración, él se quedó mirándola cuando ella suspiró y golpeó al volante, no muy fuerte, pero con impotencia…
-Me da rabia perder tiempo…
-Te entiendo…- dijo él y sonrió de costado.
-¿Qué?
-Nada…- dijo él y comenzaron a reírse, sin poder detenerse.
Él encendió la radio para escuchar algo que los distrajera un poco y ella condujo hacia la comisaría…
Cuando estaban por llegar, Sehrazat bajó el volumen de la radio y lo miró. Onur la sintió algo incómoda y esperó a que ella hablara…
-Y…- dijo finalmente ella- ¿qué te pareció a ti?
-¿Qué me pareció? ¿a qué te refieres? - dijo sin estar totalmente seguro de a qué se refería ella y sin querer cometer errores.
-Onur…- dijo y alzó una ceja- anoche…
-Mmm… ¿puedo ser totalmente sincero?
-Por favor…- dijo ella algo inquieta.
-Fue mejor de lo que esperaba… pero me decepcionó un poco que te fueras…
-Lo siento…
-No te disculpes más… no podemos volver el tiempo atrás… y aprecio mi vida lo suficiente como para no presionarte y pedirte que lo repitamos…- dijo y ella desvió su mirada. ¿Estaba mal que ella quisiera repetirlo?
-Bien… solo quería estar segura…
-Fue maravilloso…-dijo y apretó su mano, y ella pudo sentir la electricidad.
-Me alegra…- dijo y tragó saliva, de pronto se sentía atrapada con él en su auto.
Por suerte no faltaba mucho para llegar y se dedicaron al caso que investigaban.
Todo se hizo lento y cansador, pero finalmente lograron la confesión del sospechoso y lo dejaron tras las rejas antes de terminar el día…
Sehrazat le dedicó una sonrisa a Onur mientras juntaban sus cosas.
-Estoy muerta, pero con tal de no cocinar iría por una pizza y una cerveza al bar…- dijo refiriéndose al lugar donde iban siempre- ¿vienes?
-Lo siento, pero tengo una cena con la gente de la editorial… entre tantas cosas me olvidé de comentarte... aceptaron mi manuscrito… así que te liberarás de mi pronto…- dijo y ella se tensó un poco.
-Qué afortunada soy…- dijo fingiendo alivio- me alegra por ti… no te preocupes, creo que me llevaré la pizza a casa y la comeré en la cama…
-Mmm preferiría tu plan antes que el mío…- dijo y ella entrecerró los ojos, tentada de invitarlo, pero sabiendo que sería para confundir las cosas.
-Lo se…- dijo y sonrió- pero obligaciones son obligaciones… que tengas buena noche… y mañana me cuentas algo de la novela…
-Buenas noches…- dijo él y la miró irse.
Onur sintió que quería correr y abrazarla, irse con ella, olvidarse del mundo y aunque solo fuera para acompañarla, compartir un momento a su lado…
Era verdad que se había sentido desilusionado al despertarse y ver que ella se había ido, aunque en el fondo la comprendiera, luego de que ella se lo explicara…
Sehrazat llegó a su casa y dejó la pizza sobre la mesa. Se dio una ducha rápida y se llevó unas porciones para comer en la cama. Miró de costado el libro de Onur que tenía en la mesa de noche y se sintió tentada de leer aunque fuera unas páginas…
Cerró los ojos cuando terminó de comer y algunas imágenes de la noche anterior cruzaron su mente…
Había sido providencial su escapada… porque de lo contrario él se habría dado cuenta de lo vulnerable y necesitada de amor que ella se encontraba…
Pensó en su marido y su hijo e intentó dormirse. La mala noticia fue que, en su sueño, se despertaba en brazos de Onur y escuchaba sus tiernas palabras deseándole buenos días…
Se despertó en medio de la noche con una sonrisa, y luego sobrevino la angustia y la culpa… ¿ahora qué?
Bueno, esto sigue pronto! Nos vemos!
